{"id":2603,"date":"2024-10-16T18:37:35","date_gmt":"2024-10-16T16:37:35","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?p=2603"},"modified":"2024-11-09T23:02:19","modified_gmt":"2024-11-09T22:02:19","slug":"el-cardenal-don-marcelo-gonzalez-martin-y-el-horizonte-universal-de-la-iglesia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/2024\/10\/16\/el-cardenal-don-marcelo-gonzalez-martin-y-el-horizonte-universal-de-la-iglesia\/","title":{"rendered":"El Cardenal don Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn y el horizonte universal de la Iglesia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Discurso del Emmo. Se\u00f1or D. Antonio Mar\u00eda Rouco Varela en la Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas<\/p>\n\n\n\n<p>La biograf\u00eda de Don Marcelo es por todos conocida; no as\u00ed sus m\u00e1s \u00edntimos afanes y preocupaciones, desde joven sacerdote en Valladolid hasta los \u00faltimos d\u00edas como Cardenal-Arzobispo en la sede Primada de Toledo, cuya \u00abesencia y significaci\u00f3n\u00bb entendi\u00f3 honda y fielmente<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. He tenido la fortuna de haberle conocido y bien s\u00e9 de la grandeza de su \u00e1nimo y del alcance de sus obras. A ninguno de los presentes le es desconocido su entrega, sus intuiciones y aciertos en los dif\u00edciles a\u00f1os de su fecund\u00edsimo pontificado en la sede Primada. En esta ocasi\u00f3n quisiera traer a la memoria no su completo perfil biogr\u00e1fico -otros lo har\u00edan mejor- sino reconocer agradecidamente, en la Academia, el servicio prestado a la Iglesia universal, pero de un modo singular a la Iglesia que peregrina en Espa\u00f1a y a la sociedad, con la gran austeridad y la libertad de esp\u00edritu que alaba Cervantes:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abllaneza, &#8230; no te encumbre, que toda afectaci\u00f3n es mala\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La Providencia dispuso que en la <em>urbs toletana <\/em>desde sus or\u00edgenes, seg\u00fan testimonian antiguos <em>Chronicones<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>,<\/em>y en el esplendor visig\u00f3tico, los obispos presidieran los grandes concilios -referencia doctrinal para toda la Iglesia-; conservaran la m\u00e1s primigenia tradici\u00f3n hispana y se sintieran herederos del hondo sentir con la Cat\u00f3lica. Don Marcelo ya pertenece para siempre a este grandioso acervo de la gloriosa tradici\u00f3n de la Iglesia Primada. Bien lo hab\u00eda advertido el Cardenal J. Hoffner, Arzobispo de Colonia, al decir que en Don Marcelo \u00abse conjuga la fidelidad a la fe cat\u00f3lica con su servicio sacrificado al hombre de hoy\u00bb<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>; y el Cardenal J. Ratzinger, al escribir que Don Marcelo ha querido ser un fiel sucesor de San Ildefonso no s\u00f3lo en la sede, sino en su esfuerzo por explicar la doctrina cat\u00f3lica<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La biograf\u00eda del que fue Obispo de Astorga, Arzobispo de Barcelona y Cardenal-Arzobispo de Toledo, sucesor de figuras que son inseparables de la historia de Espa\u00f1a y de Europa -entre otros: Jim\u00e9nez de Rada, Gil de Albornoz, Tavera, Siliceo y Lorenzana- muestra muchas y ricas facetas que merecen ser resalta\u00ad das, pero la que, a mi parecer, se impone cada d\u00eda con m\u00e1s fuerza es la del Obispo esforzado y sol\u00edcito, protagonista hondo y aut\u00e9ntico de la renovaci\u00f3n de la Iglesia seg\u00fan la letra y el esp\u00edritu del Concilio Vaticano II y en fidelidad al sucesor de Pedro<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>, como muy bien han se\u00f1alado los cardenales J. Hoffner, J. Hamer, J. Ratzinger, A. L\u00f3pez Trujillo, A. Innocenti, P. A. Mayer, A. M. Javierre y B. Gantin, que escribieron los Pr\u00f3logos a las Obras del Cardenal Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>. Considerable es el n\u00famero de escritos que Don Marcelo dedic\u00f3 al acontecimiento conciliar; no pod\u00eda ser de otro modo pues trat\u00f3 de alimentar su vida -son palabras suyas con la doctrina del Concilio<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>La denodada y permanente entrega a esta labor renovadora hizo posible el escrutar, discernir y acoger los signos de lo sagrado para el esplendor de la fe. Es \u00e9sta una caracter\u00edstica que est\u00e1 siempre presente en sus obras y en su magisterio, caracterizado por la firme y fina mirada religiosa. El inter\u00e9s por lo sagrado le impulsaba a acercarse al mundo y a los problemas actuales porque sent\u00eda que la ausencia de la Iglesia y de su mensaje en las realidades hist\u00f3ricas empobrec\u00eda al hombre y a la sociedad<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa Presencia del Misterio\u00bb -expresi\u00f3n muy querida por Don Marcelo y que es el t\u00edtulo del Discurso de ingreso como miembro numerario de nuestra Academia<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>-, que se explicita en la persona de Jesucristo, es el definitivo camino que ilumina y esclarece el misterio del hombre. Desde su continua preocupaci\u00f3n, y no menos con su acendrada y cervantina palabra, insist\u00eda y acentuaba que su misi\u00f3n era cuidar con esmero la Presencia del Misterio, la importancia insustituible de lo sagrado y la aportaci\u00f3n \u00fanica y singular del catolicismo a una sociedad que corr\u00eda el peligro de abandonar su mejor tradici\u00f3n y con ella la antropolog\u00eda sustentadora de la dignidad trascendente e inviolable de la persona humana, sobre la que se hab\u00eda construido nuestra historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Marcelo desde sus primeros escritos estaba profundamente convencido de que la ense\u00f1anza conciliar, expresada en la Constituci\u00f3n pastoral <em>Gaudium et spes, <\/em>sobre la Iglesia en el mundo actual, constitu\u00eda una referencia \u00fanica para acertar con la clave antropol\u00f3gica con la que mejor y m\u00e1s l\u00facidamente se pod\u00eda afrontar y responder a los interrogantes y problemas m\u00e1s lacerantes de la sociedad contempor\u00e1nea. No deja de proponer, escribe de \u00e9l el Cardenal J. Hamer, la cristolog\u00eda como centro de la antropolog\u00eda<a href=\"#sdfootnote11sym\" id=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>, en \u00edntima sinton\u00eda con las ense\u00f1anzas conciliares y con las Enc\u00edclicas de Juan Pablo II, de un manera especial con la primera de su Pontificado, la <em>Redemptor<\/em><em>hominis<a href=\"#sdfootnote12sym\" id=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Para Don Marcelo apreciar y cuidar la dimensi\u00f3n sagrada de toda la realidad significaba la garant\u00eda para que el hombre, adorando al que es fuente y origen de la dignidad de todo ser personal, pudiera liberarse de toda esclavitud y relacionarse con los dem\u00e1s en la verdad. Para D. Marcelo la vida contemplativa constitu\u00eda no s\u00f3lo el mejor reflejo de la santidad de la Iglesia sino tambi\u00e9n el aliento y fundamento de la civilizaci\u00f3n del futuro<a href=\"#sdfootnote13sym\" id=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. Don Marcelo no ahorr\u00f3 ni tiempo ni fatigas para alentar y prestar todo su apoyo a numerosas comunidades contemplativas en momentos de dura prueba. Su acentuaci\u00f3n insistente de la dimensi\u00f3n religiosa del hombre nac\u00eda del profundo convencimiento de que una sociedad que olvidare el sentido de lo sagrado va a la deriva y est\u00e1 llamada a la zozobra en la vida personal, familiar y social-pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde esta \u00f3ptica se comprende su constante preocupaci\u00f3n por la ausencia de interioridad clave de explicaci\u00f3n del drama de la cultura actual y como el mayor peligro para la Iglesia, en la l\u00ednea que m\u00e1s tarde recordar\u00eda Juan Pablo II en su Encuentro con los J\u00f3venes en el aer\u00f3dromo de \u00abCuatro Vientos\u00bb, con motivo de su \u00faltimo viaje a Espa\u00f1a. La falta de interioridad y la crisis de espiritualidad se encuentran en la ra\u00edz de los m\u00e1s graves problemas de la Iglesia actual. Entre las \u00abluces y sombras en la Iglesia de hoy\u00bb<a href=\"#sdfootnote14sym\" id=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a> hay que destacar la necesidad del gran servicio de descubrir y alimentar la interioridad<a href=\"#sdfootnote15sym\" id=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a>. El 26 de abril de 1977, en esta misma sede, dec\u00eda que la obligaci\u00f3n de la Iglesia era \u00abofrecer a los hombres esta vocaci\u00f3n a la interioridad\u00bb<a href=\"#sdfootnote16sym\" id=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Marcelo urg\u00eda infatigablemente a que se diese respuesta a esta crisis. Ser\u00eda iluso pensar seriamente en la realizaci\u00f3n de una renovaci\u00f3n profunda de la Iglesia si no se enraizase en una aut\u00e9ntica y renovada espiritualidad. \u00bfNo corr\u00eda pareja precisamente la falta de interioridad con la crisis del ministerio ordenado en la Iglesia y en amplios sectores de la teolog\u00eda cat\u00f3lica? En el cuestionamiento radical del sacerdocio ministerial se manifestaba el s\u00edntoma m\u00e1s grave de las m\u00e1s preocupantes rupturas intraeclesiales del momento. Don Marcelo tuvo la clarividencia de poner en marcha un amplio programa de aut\u00e9ntica renovaci\u00f3n conciliar, que inclu\u00eda la integridad de todos los aspectos de la vida de la Iglesia, sobre la base de la justa comprensi\u00f3n y ejercicio del sacerdocio ministerial<a href=\"#sdfootnote17sym\" id=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a>. De otro modo -estaba \u00e9l convencido- no se lograr\u00eda ni la fidelidad a la predicaci\u00f3n del Evangelio, ni a las indicaciones del Concilio, y, por lo tanto, no se robustecer\u00eda la Iglesia de cara a los desaf\u00edos de la cultura contempor\u00e1nea y de lo que Juan Pablo II llamar\u00eda la nueva evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Las densas reflexiones de sus Pastorales sobre el Seminario<a href=\"#sdfootnote18sym\" id=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a> al hilo teol\u00f3gico y pastoral de las directrices conciliares, nuevo y libre, cobraron cada vez mayor inter\u00e9s para la Iglesia universal. Su voz ha sido probablemente una de las m\u00e1s n\u00edtidas de la Iglesia del Postconcilio a la hora de expresar lo que implicaba una reforma de los seminarios y de la formaci\u00f3n sacerdotal a la altura de las exigencias de los tiempos seg\u00fan el Concilio Vaticano II. En palabras del Cardenal B. Gantin, la ense\u00f1anza de Don Marcelo, a este prop\u00f3sito, \u00abha alcanzado cimas que le sit\u00faan entre los grandes maestros no s\u00f3lo de la Iglesia en Espa\u00f1a, sino adem\u00e1s de toda la Iglesia que habla, reza y canta en la universal lengua de Castilla\u00bb<a href=\"#sdfootnote19sym\" id=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a>. El Cardenal A. M. Javierre escribe que Don Marcelo es el experto consumado que supo rezumar experiencia y transparencia, en uno de los momentos m\u00e1s dif\u00edciles, para los Seminarios y la vida sacerdotal en Espa\u00f1a y en Europa<a href=\"#sdfootnote20sym\" id=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a>. A nadie se le oculta que una de las grandes pasiones de Don Marcelo era la formaci\u00f3n sacerdotal.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas, se ocupar\u00eda adem\u00e1s, en repetidas ocasiones, de la presencia y de la recta intelecci\u00f3n de la vivencia religiosa y, m\u00e1s concretamente, de la experiencia cat\u00f3lica en la vida p\u00fablica. Desde la perspectiva conciliar, valora y discierne cr\u00edticamente las corrientes liberacionistas y de movimientos similares que llegaron a tener una extensa influencia en las concepciones doctrinales y en la vida pastoral de amplios sectores eclesiales, especialmente en los cat\u00f3licos de lengua hispana, bajo la denominaci\u00f3n de las distintas teolog\u00edas de la liberaci\u00f3n. A Don Marcelo le preocupaba que no se malversase la evangelizaci\u00f3n de Hispanoam\u00e9rica y no decreciese el vigor de una Iglesia evangelizadora y servidora de los m\u00e1s pobres<a href=\"#sdfootnote21sym\" id=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a>. En los m\u00e1s variados foros, tribunas e instituciones literarias y eclesi\u00e1sticas trat\u00f3 reiteradamente de iluminar, con el acendrado sentido cat\u00f3lico de evangelizaci\u00f3n, los problemas que ten\u00eda que afrontar la Iglesia del inmediato Postconcilio en el campo de las relaciones Iglesia-mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Marcelo, aunque se entreg\u00f3 de lleno a su m\u00e1s inmediata responsabilidad pastoral en la Iglesia particular a \u00e9l confiada, no dej\u00f3 de estar presente y siempre en los momentos recios por los que pasaba la Iglesia, el mundo y muy especialmente Espa\u00f1a, dispuesto a indicar nuevos horizontes. Para \u00e9l Espa\u00f1a estaba en el coraz\u00f3n de Am\u00e9rica y \u00e9sta en el coraz\u00f3n de Espa\u00f1a. Es iluminadora a este prop\u00f3sito la larga Carta Pastoral que escribe sobre la Virgen de Guadalupe, Espa\u00f1a y Am\u00e9rica<a href=\"#sdfootnote22sym\" id=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a><em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAm\u00e9rica a la vista\u00bb, as\u00ed reza el t\u00edtulo de otra Pastoral<a href=\"#sdfootnote23sym\" id=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a> en la que ped\u00eda disponibilidad eclesial para prestar ayuda a los pueblos evangelizados por Espa\u00f1a. La responsabilidad -pastoral, sobre todo de la Iglesia y de los cat\u00f3licos espa\u00f1oles por Am\u00e9rica viene subrayada vigorosamente por Don Marcelo con motivo de las celebraciones del V Centenario del descubrimiento y evangelizaci\u00f3n del nuevo continente, la m\u00e1s sorprendente de las gestas hisp\u00e1nicas y una de las m\u00e1s grandes de la historia de la Iglesia cat\u00f3lica; \u00abuna labor prodigiosa gracias a la cual se predic\u00f3 la fe cristiana y el misterio de Cristo fue conocido y amado&#8230; , y con la fe surgi\u00f3 una nueva cultura\u00bb<a href=\"#sdfootnote24sym\" id=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Atender a la \u00abPresencia del Misterio\u00bb y a las orientaciones conciliares sobre el hombre favorec\u00edan el poder desvelar y proponer a la sociedad la importancia decisiva de lo sagrado en la circunstancia espa\u00f1ola de los a\u00f1os posteriores a las d\u00e9cadas de los setenta y siguientes. En la avanzada segunda mitad del siglo xx, advierte el Cardenal de Toledo, que la naci\u00f3n espa\u00f1ola comienza a vivir un nuevo clima y entorno cultural que camina hacia el \u00abeclipse de Dios\u00bb. De ah\u00ed su creciente preocupaci\u00f3n por Espa\u00f1a<a href=\"#sdfootnote25sym\" id=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a>, sobre su evoluci\u00f3n en el campo de las concepciones morales que van arraigando en la sociedad espa\u00f1ola<a href=\"#sdfootnote26sym\" id=\"sdfootnote26anc\"><sup>26<\/sup><\/a>, y no menos sus desvelos por la situaci\u00f3n y presencia de la \u00abIglesia en la Espa\u00f1a de hoy\u00bb<a href=\"#sdfootnote27sym\" id=\"sdfootnote27anc\"><sup>27<\/sup><\/a>. Invertir el proceso de debilitaci\u00f3n de la fe y de la moral cristiana en la sociedad espa\u00f1ola significaba para D. Marcelo recuperar la entra\u00f1a misma del pueblo en un momento decisivo de su historia<a href=\"#sdfootnote28sym\" id=\"sdfootnote28anc\"><sup>28<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Iglesia, la Iglesia Cat\u00f3lica de Cristo que late y vive dentro de la sociedad espa\u00f1ola\u00bb, son palabras suyas<a href=\"#sdfootnote29sym\" id=\"sdfootnote29anc\"><sup>29<\/sup><\/a>, y Espa\u00f1a eran las dos grandes coordenadas en las que se enmarcan su trayectoria personal y su ministerio pastoral en la proporci\u00f3n que la doctrina social de la Iglesia, actualizada en el Concilio Vaticano II, marcaba.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus reflexiones sobre Espa\u00f1a dejan constancia de que \u00abla perdida del sentido de lo sagrado es un drama con consecuencias grav\u00edsimas\u00bb. En las Semanas Sociales, no dejar\u00e1 de recordar la urgente necesidad de la presencia de lo sagrado en la ciudad secular para salvar y vivificar el valor de la persona humana y de sus derechos fundamentales y el sentido genuino del bien com\u00fan<a href=\"#sdfootnote30sym\" id=\"sdfootnote30anc\"><sup>30<\/sup><\/a>. Ante las nuevas situaciones que parec\u00edan imponer la secularizaci\u00f3n, la civilizaci\u00f3n t\u00e9cnica y una cultura apoyada en el pluralismo relativista, llamar\u00e1 la atenci\u00f3n sobre el valor excepcional e insustituible que adquir\u00edan de nuevo el matrimonio, la familia y la ense\u00f1anza<a href=\"#sdfootnote31sym\" id=\"sdfootnote31anc\"><sup>31<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Marcelo, en sinton\u00eda con Juan Pablo II, no dej\u00f3 de reclamar una mayor atenci\u00f3n a las ra\u00edces cat\u00f3licas de Europa<a href=\"#sdfootnote32sym\" id=\"sdfootnote32anc\"><sup>32<\/sup><\/a> y, por supuesto, de Espa\u00f1a. Su redescubrimiento, como el elemento m\u00e1s esencial y permanente en la vida e historia de nuestra naci\u00f3n, supone para \u00e9l mucho m\u00e1s que el intento de recuperar una herencia caduca o una vac\u00eda tradici\u00f3n: se trata antes bien de encontrar la aut\u00e9ntica raz\u00f3n de ser de su devenir hist\u00f3rico y la fuente de inspiraci\u00f3n m\u00e1s valiosa para conformar su presente y orientar su futuro. Bien capt\u00f3 Don Marcelo la gracia de las Visitas Pastorales del Papa a Espa\u00f1a y sus huellas de una aut\u00e9ntica lectura del Concilio y de la manifestaci\u00f3n p\u00fablica de la vieja y creadora tradici\u00f3n cat\u00f3lica, siempre capaz ele aportar nuevas energ\u00edas espirituales al pueblo cristiano. Su permanente referencia al legado religioso ele Espa\u00f1a -tierra fecunda en santos- se deja traslucir en las ricas y abundantes meditaciones sobre la santidad<a href=\"#sdfootnote33sym\" id=\"sdfootnote33anc\"><sup>33<\/sup><\/a> y los santos espa\u00f1oles -Homil\u00edas, Cartas Pastorales, Conferencias y Estudios<a href=\"#sdfootnote34sym\" id=\"sdfootnote34anc\"><sup>34<\/sup><\/a>-, y en el empe\u00f1o con que Don Marcelo prepar\u00f3 las celebraciones del Centenario del III Concilio de Toledo con el fin de no dejar caer en el olvido el papel de la <em>Hispania <\/em>visig\u00f3tica, en el primer milenio, en relaci\u00f3n con la configuraci\u00f3n de Europa y en la primera singladura de la unidad de la Europa <em>ante<\/em><em>litteram, <\/em>tal como recordar\u00eda Juan Pablo II en su segunda visita a Santiago de Compostela en 1989. El recuerdo actualizado del III Concilio Toledano, con la celebraci\u00f3n de su XIV Centenario -en palabras de J. Ratzinger: \u00abun dato hist\u00f3rico, eclesi\u00e1stico y europeo de primer orden\u00bb<a href=\"#sdfootnote35sym\" id=\"sdfootnote35anc\"><sup>35<\/sup><\/a>-, representaba una clara y decidida invitaci\u00f3n a la Iglesia de hoy en Espa\u00f1a, para que, ante la realidad de la nueva Europa y el reto de su unidad, haga valer y aporte la riqueza espiritual de las ra\u00edces cat\u00f3licas de Espa\u00f1a en la construcci\u00f3n nueva de nuestro continente<a href=\"#sdfootnote36sym\" id=\"sdfootnote36anc\"><sup>36<\/sup><\/a>. Naturalmente la respuesta no podr\u00eda ser la de un catolicismo f\u00e1cil y superficial, sino el profundamente arraigado en la experiencia interior -\u00a1m\u00edstica!- de nuestros santos. D. Marcelo era un verdadero y devoto apasionado de Sta. Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, aunque no en \u00faltimo lugar, para Don Marcelo la \u00abPresencia del Misterio\u00bb tiene un lugar propio: el espacio y celebraci\u00f3n lit\u00fargica. Sigui\u00f3 con exquisito cuidado la renovaci\u00f3n lit\u00fargica. Bajo su direcci\u00f3n se culmina la versi\u00f3n espa\u00f1ola y la publicaci\u00f3n de todos los libros lit\u00fargicos en lengua vern\u00e1cula seg\u00fan las indicaciones conciliares del Concilio Vaticano II; y se recupera, siguiendo la tradici\u00f3n de los grandes arzobispos de Toledo, la liturgia moz\u00e1rabe<a href=\"#sdfootnote37sym\" id=\"sdfootnote37anc\"><sup>37<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAntes y despu\u00e9s del mediod\u00eda me atan los asuntos de los hombres\u00bb<a href=\"#sdfootnote38sym\" id=\"sdfootnote38anc\"><sup>38<\/sup><\/a>, podr\u00eda haber dicho de s\u00ed mismo, como San Agust\u00edn; pero siempre al ritmo de la vida y los latidos de la Iglesia, con los ojos puestos en el Maestro como un disc\u00edpulo fiel, asiduo en la oraci\u00f3n y acendradamente mariano<a href=\"#sdfootnote39sym\" id=\"sdfootnote39anc\"><sup>39<\/sup><\/a>. S\u00f3lo as\u00ed podr\u00eda sentirse cercano a los hombres de nuestro tiempo, ofreci\u00e9ndoles lo m\u00e1s valioso de su vida y ministerio episcopal: el Evangelio de la Salvaci\u00f3n, la respuesta que \u00fanicamente la Iglesia puede dar. La Iglesia era su pasi\u00f3n. \u00abLa Iglesia de amor y obediencia\u00bb<a href=\"#sdfootnote40sym\" id=\"sdfootnote40anc\"><sup>40<\/sup><\/a>. S\u00f3lo una Iglesia espiritualmente renovada estar\u00eda en condiciones de salir al encuentro del hombre y de la sociedad de hoy. Con este convencimiento se esforz\u00f3 en responder a los retos de la Espa\u00f1a que le toc\u00f3 vivir. Nunca dej\u00f3 de llamar a todos a una renovada comuni\u00f3n con la Iglesia Una, Santa, Cat\u00f3lica y Apost\u00f3lica porque sab\u00eda, como nos dej\u00f3 escrito San Ildefonso<a href=\"#sdfootnote41sym\" id=\"sdfootnote41anc\"><sup>41<\/sup><\/a>, que era preciso que \u00abhubiese seno donde el hombre nacido para la muerte pudiera renacer a la Vida\u00bb<a href=\"#sdfootnote42sym\" id=\"sdfootnote42anc\"><sup>42<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Cf. Discurso de ingreso en la Real Academia de Bellas Artes y Ciencias Hist\u00f3ricas (Toledo, 12 de noviembre de 1978): <em>Toledo: esencia y significaci\u00f3n,<\/em>en Obras del Cardenal MARCELO G0NZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El <\/em><em>valor<\/em><em>de <\/em><em>lo <\/em><em>sagrado, <\/em>Toledo 1986, vol. 1, 353-359; <em>Los <\/em><em>Primados<\/em> <em>de <\/em><em>Toledo,<\/em>en Obras del Cardenal MARCEL0 GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Los <\/em><em>valores <\/em><em>de siempre,<\/em> Toledo, 1994, vol. IX, 184-187.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> MIGUEL DE CERVANTES, <em>Don <\/em><em>Quijote <\/em><em>de <\/em><em>la <\/em><em>Mancha,<\/em> II, cap. 26 (ed. F. Rico, p\u00e1g. 849).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Cf. <em>Patrolog\u00eda <\/em><em>latina,<\/em>31,351-352.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Cf. J. H\u00d3FFNER en el pr\u00f3logo a Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El valor <\/em><em>de<\/em> <em>lo <\/em><em>sagrado, <\/em>o.c., p\u00e1g. X.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Cf. J. RATZINGER en el pr\u00f3logo a Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>En <\/em><em>el <\/em><em>cora\u00ad<\/em><em>z\u00f3n <\/em><em>de <\/em><em>la <\/em><em>Iglesia,<\/em>Toledo 1987, vol. III, p\u00e1g. XI.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Cf. <em>El <\/em><em>Papa, <\/em><em>primer <\/em><em>evangelizador,<\/em>en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Evangelizar,<\/em>Toledo 1988, vol. IV, p\u00e1gs. 131 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, IX vol\u00famenes, Toledo 1986-1994.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Santa <\/em><em>Madre <\/em><em>Iglesia, <\/em>Toledo 1987, vol. 11, p\u00e1gs. 277 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El <\/em><em>valor <\/em><em>de <\/em><em>lo <\/em><em>sagrado,<\/em> o.c., vol. 1, p\u00e1g. 5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Cf. <em>Presencia del <\/em><em>Misterio,<\/em> en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El <\/em><em>valor <\/em><em>de lo <\/em><em>sagrado,<\/em>o.c., vol. I, p\u00e1gs. 39-89.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote11anc\" id=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Cf. Pr\u00f3logo Fr. Jerome, Cardenal HAMER, a Obras del Cardenal Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn,<\/p>\n\n\n\n<p><em>Santa <\/em><em>Madre <\/em><em>Iglesia,<\/em>Toledo 1987, vol. 11, p\u00e1gs. IX-XI.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote12anc\" id=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Cf. <em>Jes\u00fas, <\/em><em>Redentor <\/em><em>del <\/em><em>hombre <\/em><em>y <\/em><em>Luz <\/em><em>de <\/em><em>las <\/em><em>naciones,<\/em>en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Santa Madre Iglesia, <\/em>o.c., p\u00e1gs. 7 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote13anc\" id=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Cf. <em>La <\/em><em>contemplaci\u00f3n, <\/em><em>alma <\/em><em>de <\/em><em>la <\/em><em>civilizaci\u00f3n <\/em><em>del <\/em><em>ma\u00f1ana,<\/em> en Obras del Cardenal GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Santa <\/em><em>Madre <\/em><em>Iglesia,<\/em>o.c., vol. 11, p\u00e1gs. 101-154, 155 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote14anc\" id=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> Cf. Conferencia pronunciada en Barcelona en diciembre de 1968: <em>Luces y <\/em><em>sombras en <\/em><em>la Iglesia de hoy. Necesidad de criterios claros y acertados, <\/em>en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MARl\u00cdN, <em>Santa Madre Iglesia, <\/em>o.c., vol. II, p\u00e1gs. 349 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote15anc\" id=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> <em>La <\/em><em>espiritualidad <\/em><em>en <\/em><em>los <\/em><em>momentos de las grandes crisis de <\/em><em>la <\/em><em>Iglesia,<\/em>en Obras del Cardenal MARCEL0 GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Santa Madre Iglesia,<\/em>o.c., vol. II, p\u00e1gs. 61-85.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote16anc\" id=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El <\/em><em>valor <\/em><em>de <\/em><em>lo <\/em><em>sagrado,<\/em>o.c., vol. 1,125.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote17anc\" id=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> Cf. El sacerdote, ministro para la evangelizaci\u00f3n, en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Evangelizar, <\/em>o.c., vol. IV, p\u00e1gs. 273 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote18anc\" id=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Seminario <\/em><em>nuevo <\/em><em>y <\/em><em>libre,<\/em>Toledo, 1991.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote19anc\" id=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> Cf. B. GANTIN, Pr\u00f3logo a Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Humanismo cristiano, <\/em>Toledo, 1993, vol. VIII, p\u00e1g. IX.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote20anc\" id=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> Cf. A. M. JAVIERRE, Pr\u00f3logo a Obras del Cardenal MARCEL0 G0NZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Seminario<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>nuevo<\/em><em>y<\/em><em>libre,<\/em>Toledo, 1991, vol. VII, p\u00e1g. VII.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote21anc\" id=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> Cf. Discurso le\u00eddo en la Real Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas el 8 de junio de 1976: <em>El <\/em><em>movimiento <\/em><em>de <\/em><em>los <\/em><em>\u00abcristianos <\/em><em>por <\/em><em>el <\/em><em>socialismo\u00bb,<\/em>en, Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, 1, p\u00e1gs. 83-98.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote22anc\" id=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> Cf. <em>Santa <\/em><em>Mar\u00eda <\/em><em>de <\/em><em>Guadalupe <\/em><em>en <\/em><em>el coraz\u00f3n <\/em><em>de la <\/em><em>historia <\/em><em>cat\u00f3lica <\/em><em>de Espa\u00f1a,<\/em>en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Humanismo cristiano, <\/em>o.c., vol. VIII, p\u00e1gs. 53 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote23anc\" id=\"sdfootnote23sym\">23<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Seminario <\/em><em>nuevo y libre, <\/em>Toledo, 1991, vol. VII, p\u00e1gs. 44 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote24anc\" id=\"sdfootnote24sym\">24<\/a> Cf. Ponencia presentada en el Simposio internacional sobre la Historia de la Evangeliza\u00ad ci\u00f3n de Am\u00e9rica, organizado por la Pontificia Comisi\u00f3n para la Am\u00e9rica Latina: <em>El <\/em><em>V <\/em><em>Centenario <\/em><em>visto desde <\/em><em>Europa: <\/em><em>el <\/em><em>mandato <\/em><em>de <\/em><em>anunciar <\/em><em>el <\/em><em>Evangelio.<\/em>en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Humanismo <\/em><em>cristiano,<\/em>o.c.. vol. VIII, p\u00e1gs. 92 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote25anc\" id=\"sdfootnote25sym\">25<\/a> Cf. <em>El hombre sin Dios y la Cuaresma cristiana, <\/em>en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El <\/em><em>valor <\/em><em>de <\/em><em>lo sagrado, <\/em>o.c., vol.!, 99-110.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote26anc\" id=\"sdfootnote26sym\">26<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El <\/em><em>valor <\/em><em>de <\/em><em>lo <\/em><em>sagrado, <\/em>o.c., vol.1, p. 307.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote27anc\" id=\"sdfootnote27sym\">27<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El <\/em><em>valor <\/em><em>de<\/em> <em>lo<\/em> <em>sagrado,<\/em>o.c., vol. 1, p. 299 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote28anc\" id=\"sdfootnote28sym\">28<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El <\/em><em>valor <\/em><em>de <\/em><em>lo<\/em> <em>sagrado,<\/em>o.c., vol. 1, p\u00e1gs. 307-336.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote29anc\" id=\"sdfootnote29sym\">29<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El <\/em><em>valor <\/em><em>de <\/em><em>lo <\/em><em>sagrado,<\/em>o.c., 1, p\u00e1g. 307.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote30anc\" id=\"sdfootnote30sym\">30<\/a> Cf. <em>La enc\u00edclica \u00abCentesimus Annus\u2022 y la \u00abineficacia\u00bb<\/em><em>de la Doctrina<\/em><em>Social de la Iglesia, <\/em>en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Humanismo<\/em><em>cristiano,<\/em>o.c., vol. VIII, p\u00e1gs. 214 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote31anc\" id=\"sdfootnote31sym\">31<\/a> Cf. Familia y educaci\u00f3n, en Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Evangelizar,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>o.c., vol. IV, p\u00e1gs. 417 y sigs.; La familia cristiana en la Iglesia de hoy, en: <em>Vivir <\/em><em>en <\/em><em>Cristo, <\/em>vol. V, Tole\u00ad do, 1989, p\u00e1gs. 389 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote32anc\" id=\"sdfootnote32sym\">32<\/a> Cf. <em>La <\/em><em>Iglesia <\/em><em>de <\/em><em>hoy <\/em><em>ante <\/em><em>la<\/em> <em>idea<\/em> <em>de <\/em><em>una <\/em><em>Europa<\/em> <em>unida,<\/em> en Obras del Cardenal MARCELO<\/p>\n\n\n\n<p>G0NZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>El<\/em><em>valor<\/em><em>de<\/em><em>lo<\/em><em>sagrado,<\/em>o.c., vol. I, p\u00e1gs. 281 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote33anc\" id=\"sdfootnote33sym\">33<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO G0NZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Santa<\/em><em>Madre<\/em><em>Iglesia,<\/em>Toledo, 1987, vol. 11, p\u00e1gs. 101 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote34anc\" id=\"sdfootnote34sym\">34<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO G0NZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Testigos <\/em><em>de <\/em><em>la <\/em><em>Fe,<\/em>Toledo, 1990.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote35anc\" id=\"sdfootnote35sym\">35<\/a> Cf. J. RATZINGER, \u00abPerspectivas y tareas del catolicismo en la actualidad y de cara al futuro\u00ab, en <em>XIV <\/em><em>Centenario <\/em><em>Concilio <\/em><em>III <\/em><em>de <\/em><em>Toledo <\/em><em>589-1989,<\/em> Toledo, 1991, p\u00e1g. 107.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote36anc\" id=\"sdfootnote36sym\">36<\/a> Cf. Ayer y hoy de la Iglesia de Toledo: <em>El Concilio de <\/em><em>Toledo y la <\/em><em>unidad <\/em><em>cat\u00f3lica<\/em><em>de Espa\u00ad\u00f1a; El <\/em><em>Concilio de Toledo. Identidad cat\u00f3lica de los pueblos de Espa\u00f1a y ra\u00edces c<\/em><em>ristianas de Europa,<\/em> en: Obras del Cardenal MARCELO G0NZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Humanismo <\/em><em>cristiano,<\/em>Toledo, 1993, vol. VIII, p\u00e1gs. 3 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote37anc\" id=\"sdfootnote37sym\">37<\/a> Cf. <em>La <\/em><em>liturgia <\/em><em>hispano-moz\u00e1rabe <\/em><em>hoy,<\/em>en Obras del cardenal MARCELO G0NZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Humanismo <\/em><em>cristiano,<\/em> o.c., vol. VIII, p\u00e1gs. 37 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote38anc\" id=\"sdfootnote38sym\">38<\/a> Cf. SAN AGUST\u00cdN, <em>Carta<\/em> 213,6 (BAC, 99b, p\u00e1g. 257).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote39anc\" id=\"sdfootnote39sym\">39<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCELO GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>En <\/em><em>el coraz\u00f3n de<\/em><em>la Iglesia, <\/em>Toledo, 1987, vol. III, p\u00e1gs. 237 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote40anc\" id=\"sdfootnote40sym\">40<\/a> Cf. Obras del Cardenal MARCEL0 GONZ\u00c1LEZ MART\u00cdN, <em>Santa <\/em><em>Madre <\/em><em>Iglesia,<\/em>o.c., vol 11, p\u00e1gs. 257 y sigs.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote41anc\" id=\"sdfootnote41sym\">41<\/a> Cf. SAN ILDEF0NSO, <em>De <\/em><em>cognitione <\/em><em>baptismi,<\/em> cap. 73 (BAC 320, p\u00e1g. 303).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote42anc\" id=\"sdfootnote42sym\">42<\/a> Cf. SAN ILDEFONSO, <em>De <\/em><em>itinere <\/em><em>deserti,<\/em> cap. 4 (B.A.C. 320, p\u00e1g. 320).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Discurso del Emmo. Se\u00f1or D. 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