{"id":2555,"date":"2024-10-13T18:13:22","date_gmt":"2024-10-13T16:13:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?p=2555"},"modified":"2024-10-13T18:13:22","modified_gmt":"2024-10-13T16:13:22","slug":"a-los-dos-anos-de-la-muerte-de-don-marcelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/2024\/10\/13\/a-los-dos-anos-de-la-muerte-de-don-marcelo\/","title":{"rendered":"A los dos a\u00f1os de la muerte de don Marcelo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Monse\u00f1or Rafael Palmero Ramosn(+), Obispo em\u00e9rito de Orihuela-Alicante<\/p>\n\n\n\n<p>Era ya arzobispo em\u00e9rito, puesto que estaba jubilado desde 1995. Muchas personas, sin embargo, de toda \u00edndole y condici\u00f3n y con edades diversas, acud\u00edan a su residencia de Toledo o a su mansi\u00f3n de Fuentes de Nava (Palencia). Quer\u00edan verle, saludarle, hablar con \u00e9l, y escuchar su palabra alentadora siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus fuerzas f\u00edsicas fueron debilit\u00e1ndose progresivamente y su voz, la voz de don Marcelo, tan conocida en Espa\u00f1a, tan familiar en ciertos ambientes y tan escuchada en ocasiones, dej\u00f3 de ser pronunciada. El puente a\u00e9reo que se establece, seg\u00fan S. Agust\u00edn, entre la persona que pronuncia la palabra y el hermano que la escucha, uniendo coraz\u00f3n con coraz\u00f3n para sembrar la semilla de uno en el otro, desapareci\u00f3 de nuestra vista. Nos dejaba entonces don Marcelo. En el lugar en que hab\u00eda nacido su madre. En una casa grande y muy acogedora. Rodeado, en ese momento, de las personas m\u00e1s cercanas. Entre jaculatorias y otros rezos entrecortados. Con dolor y esperanza compartidos. En la tarde memorable del 24 de agosto de 2005.<\/p>\n\n\n\n<p>La fiesta de S. Agust\u00edn, patrono del pueblo, estaba a dos pasos. Faltaban s\u00f3lo 4 d\u00edas para que don Marcelo celebrara la Eucarist\u00eda y predicara al pueblo, como ven\u00eda haci\u00e9ndolo, a\u00f1o tras a\u00f1o, en repetidas ocasiones. Pero ya no pudo hacerlo. Don Marcelo nos dej\u00f3, casi sin despedirse, y se fue a conocer personalmente a S. Agust\u00edn en el cielo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 dos Obispos. Qu\u00e9 par de predicadores. Qu\u00e9 amor tan grande, amor \u00fanico, gozosamente compartido, en favor de la Iglesia Madre. En siglos distintos y distantes, el V y el XX, pero hermanados ambos por el \u201ccor unum et anima una\u201d. Es decir, en la sinton\u00eda perfecta de dos almas convergentes, que no han dejado de amar. \u201cNuestro coraz\u00f3n est\u00e1 inquieto, pensaban uno y otro, hasta que descanse en ti\u201d<sup><a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Reflexionando en voz alta, lleg\u00f3 a comentar el Obispo de Hipona, en cierta ocasi\u00f3n: \u201cEl hombre mismo consagrado en nombre de Dios, en cuanto muere al mundo para vivir para Dios, es sacrificio\u201d<sup><a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a><\/sup>. Y don Marcelo, Cardenal de la Santa Iglesia, con el t\u00edtulo de San Agust\u00edn, si se se\u00f1al\u00f3 por ello en tiempo del Concilio Vaticano II y de los Papas Juan Pablo I y Juan Pablo II, fue por una larga vida ministerial consagrada a la Santa Iglesia (en Valladolid, Astorga, Barcelona y Toledo&#8230;), por los a\u00f1os desgranados en una entrega comprometida a permanecer en Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMe ha tocado vivir mi sacerdocio durante estos 50 a\u00f1os \u2013 explicaba don Marcelo en sus Bodas de Oro- en una \u00e9poca dif\u00edcil, de muchas \u201ctransiciones\u201d. Doy gracias a Dios incesantemente. Siempre he tratado de canalizar mis pobres energ\u00edas por el cauce ordenado y fecundo de la aut\u00e9ntica renovaci\u00f3n querida y promovida por quien en la Iglesia de Dios tiene mandato y responsabilidad para ello (Pablo VI). Vi claramente que otros caminos no eran acertados&#8230;\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando fue plenamente consciente de que el Se\u00f1or le llamaba a vivir la caridad que ha de conformarnos con el sello de la divina semejanza, don Marcelo renov\u00f3 su entrega total con esta oraci\u00f3n sencilla: \u201cEstoy contento de haberte ofrecido mi vida porque T\u00fa me llamaste. Ahora que llega a su fin, rec\u00edbela en tus manos como un fruto de la humilde tierra, como si fuera un poco del pan y del vino de la Misa; y pres\u00e9ntala al Padre, para que \u00c9l la bendiga y la haga digna de habitar junto a tu infinita belleza, perdonando mis faltas y pecados, cantando eternamente tu alabanza, lleno mi ser del gozo inefable de tu Esp\u00edritu\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos a\u00f1os hace que nos dej\u00f3 don Marcelo. Parece, sin embargo, que han pasado ya lustros. \u00bfSer\u00e1 porque quedamos muchos hu\u00e9rfanos? \u00bfSer\u00e1 porque ha habido tantos cambios en estos meses que nos parece estar estrenando una \u00e9poca nueva? S\u00f3lo el Se\u00f1or, a quien ya ve cara a cara, lo sabe&#8230; \u201c\u00bfCrees, me dijo un d\u00eda, que, cuando me nombraron Obispo, sab\u00eda yo ser Obispo? A serlo se aprende, si\u00e9ndolo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 2001, don Marcelo daba gracias al buen Dios por sus 60 a\u00f1os de sacerdocio en una concelebraci\u00f3n con sacerdotes j\u00f3venes que le acompa\u00f1aban y que agradec\u00edan, a su vez, sus 6 primeros. A coraz\u00f3n abierto les coment\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHa llegado la hora en el clero de hacer mucho m\u00e1s la <em>communio ecclesialis. <\/em>No s\u00f3lo teol\u00f3gica ni espiritual; tiene que ser tambi\u00e9n una<em> communio laboral<\/em>, en que pongamos en com\u00fan nuestros afanes y nuestra falta de miedos. La Iglesia&#8230; no tiene por qu\u00e9 tenerlos&#8230;. Lo que hace falta son iniciativas nuevas que se producir\u00e1n en todo momento cuando hay un buen coraz\u00f3n. A ello se a\u00f1ade, queridos sacerdotes, otro detalle, muy personal en cuanto a m\u00ed se refiere. Da la casualidad de que hoy es cuando yo fui ordenado sacerdote, hace sesenta a\u00f1os, en el Santuario Nacional de la Gran Promesa. Estaban mi madre y mi hermana. Mi madre vivi\u00f3 poco despu\u00e9s; mi hermana, m\u00e1s; vivi\u00f3 bastante tiempo, me ayud\u00f3 mucho. De tanto estar junto a m\u00ed, casi entraba en la categor\u00eda de \u201csacerdotisas\u201d, y pod\u00eda en algunos momentos dar una opini\u00f3n o sugerir una idea. Y no era ninguna sugerencia torpe. Pero tambi\u00e9n march\u00f3 ya al cielo. Y ahora mis hermanos sois vosotros. Vosotros llev\u00e1is muy pocos a\u00f1os de sacerdotes: seis. Y yo sesenta. Total, la diferencia es un cero&#8230; En todo es igual. Por diversas di\u00f3cesis, diversos ministerios&#8230;, pero en todo hermosa y grande. Un d\u00eda, no s\u00e9 cu\u00e1ndo, tengo yo que hablar de la belleza de la Iglesia; porque es bell\u00edsima la Iglesia desde que Cristo envi\u00f3 a los ap\u00f3stoles: <em>Id y predicad todo lo que Yo os he ense\u00f1ado&#8230;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Belleza de la Iglesia, la cual cuanto m\u00e1s pobre sea, m\u00e1s hermosa va a ser. Tiene que aparecer una Iglesia muy pobre pero muy rica de confianza, de coraz\u00f3n, de darse a unos y a otros. Esto se est\u00e1 preparando. Van a surgir movimientos eclesiales nuevos. Y tendremos que prepararnos con todo nuestro amor y nuestra firmeza juvenil, la de todos, para servir al mundo como tiene que ser servido. Esperemos que as\u00ed sea. Esperemos verlo. Tengamos la convicci\u00f3n de que van a surgir muchas actitudes en sacerdotes j\u00f3venes y en sacerdotes mayores, muchas iniciativas que van a ilustrar el modo de vivir el Evangelio hoy con mucha m\u00e1s fuerza que hasta aqu\u00ed\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Programa sencillo, realizable, acariciado por muchos. En plena coincidencia con el que nos ha dejado Benedicto XVI a las familias de Espa\u00f1a, en el V Encuentro Mundial de las Familias. Fueron buenos amigos los Cardenales Ratzinger y Gonz\u00e1lez Mart\u00edn. Para el libro de don Marcelo \u201cEn el coraz\u00f3n de la Iglesia\u201d, hab\u00eda escrito, ya en el a\u00f1o 1987, el entonces Prefecto de la Congregaci\u00f3n de la Fe:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHazte presente, Jes\u00fas, buen Pont\u00edfice, en medio de nosotros, como estuviste en medio de tus disc\u00edpulos\u201d, se dec\u00eda en la antigua liturgia moz\u00e1rabe, en cuya renovaci\u00f3n tantos desvelos y trabajos ha puesto el Cardenal Gonz\u00e1lez Mart\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>La piedad eucar\u00edstica nos lleva a una devoci\u00f3n cristol\u00f3gica de inmediatez. Por eso la devoci\u00f3n a Cristo Jes\u00fas, el Hijo de Dios que se hizo carne (1 Jn 4,1; 2 Jn 7) y que, por ello, no puede prescindir de su humanidad, para no ser superficial tiene que llevar a su Coraz\u00f3n. En efecto, el \u201cCoraz\u00f3n\u201d es lo decisivo en el hombre y lo que permite valorarlo plenamente. San Jer\u00f3nimo con gran claridad expresaba esta idea, rica para la antropolog\u00eda cristiana, cuando escribi\u00f3: \u201cSe pregunta d\u00f3nde est\u00e1 lo principal del alma: Plat\u00f3n dice que en el cerebro, Cristo muestra que est\u00e1 en el coraz\u00f3n\u201d (Ep\u00edstola 64, 1)&#8230; Deseo que el catolicismo espa\u00f1ol siga siendo hoy lo que siempre fue al servicio de la Iglesia<sup><a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a><\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la tumba de don Marcelo en la Catedral Primada se han cincelado estas frases:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPadre en el Concilio Vaticano II, cuya doctrina aplic\u00f3 fielmente.<\/p>\n\n\n\n<p>En tiempos dif\u00edciles, foment\u00f3 las vocaciones consagradas.<\/p>\n\n\n\n<p>Predic\u00f3 con ardor la Palabra de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00f3 fervientemente a la Iglesia y a todos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> San Agust\u00edn, Conf. 1.1.1.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> San Agust\u00edn. La Ciudad de Dios 10.6<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Joseph Cardenal Ratzinger, Pr\u00f3logo a Obras del Cardenal Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn, T. III, <em>En el coraz\u00f3n de la Iglesia<\/em>, Toledo 1987, X y XII<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Monse\u00f1or Rafael Palmero Ramosn(+), Obispo em\u00e9rito de Orihuela-Alicante Era ya arzobispo em\u00e9rito, puesto que estaba jubilado desde 1995. Muchas personas, sin embargo, de toda \u00edndole y condici\u00f3n y con edades diversas, acud\u00edan a su residencia de Toledo o a su mansi\u00f3n de Fuentes de Nava (Palencia). Quer\u00edan verle, saludarle, hablar con \u00e9l, y escuchar su [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2487,"comment_status":"closed","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"categories":[92],"tags":[],"class_list":["post-2555","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-in-memoriam"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero.png","rttpg_featured_image_url":{"full":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero.png",626,472,false],"landscape":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero.png",626,472,false],"portraits":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero.png",626,472,false],"thumbnail":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero-150x150.png",150,150,true],"medium":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero-300x226.png",300,226,true],"large":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero.png",626,472,false],"1536x1536":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero.png",626,472,false],"2048x2048":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero.png",626,472,false],"kubio-fullhd":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero.png",626,472,false],"jetpack-portfolio-admin-thumb":["https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/Rafael-Palmero.png",50,38,false]},"rttpg_author":{"display_name":"P. Webmaster","author_link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"rttpg_comment":0,"rttpg_category":"<a href=\"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/category\/in-memoriam\/\" rel=\"category tag\">In memoriam<\/a>","rttpg_excerpt":"Monse\u00f1or Rafael Palmero Ramosn(+), Obispo em\u00e9rito de Orihuela-Alicante Era ya arzobispo em\u00e9rito, puesto que estaba jubilado desde 1995. Muchas personas, sin embargo, de toda \u00edndole y condici\u00f3n y con edades diversas, acud\u00edan a su residencia de Toledo o a su mansi\u00f3n de Fuentes de Nava (Palencia). Quer\u00edan verle, saludarle, hablar con \u00e9l, y escuchar su&hellip;","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2555"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2555\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2556,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2555\/revisions\/2556"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2487"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}