{"id":2176,"date":"2024-10-06T20:00:49","date_gmt":"2024-10-06T18:00:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?p=2176"},"modified":"2024-10-08T20:37:10","modified_gmt":"2024-10-08T18:37:10","slug":"don-marcelo-apostol-en-valladolid","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/2024\/10\/06\/don-marcelo-apostol-en-valladolid\/","title":{"rendered":"El ministerio sacerdotal de d. Marcelo en  Valladolid"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">D.Santiago Calvo, secretario de d. Marcelo; Conferencia a los Sacerdotes de la Archidi\u00f3cesis de Valladolid en la fiesta de San Juan de \u00c1vila de 2011<\/p>\n\n\n\n<p>Agradezco la invitaci\u00f3n que me ha hecho el Sr. Arzobispo Don Ricardo Bl\u00e1zquez, por medio de Don Miguel \u00c1ngel Melgar y de Don Luis Arg\u00fcello, para pronunciar esta conferencia, en la fiesta de San Juan de \u00c1vila, el a\u00f1o en que celebro las Bodas de Oro Sacerdotales y Don Marcelo hubiera celebrado las de Obispo.<\/p>\n\n\n\n<p>Me produce emoci\u00f3n hablar hoy aqu\u00ed, m\u00e1s que por el edificio que nos acoge, en el que no viv\u00ed, por la instituci\u00f3n: mi seminario de Valladolid, \u201cSeminario feliz, caliente nido, cabe el m\u00edstico alc\u00e1zar soberano\u2026etc. \u201d que cant\u00e1bamos con entusiasmo y recuerdo con cari\u00f1o y nostalgia, con los superiores y profesores, y con los compa\u00f1eros, especialmente los de mi curso, que fue el m\u00e1s diezmado de todos los que pasaron aquellos a\u00f1os por el Seminario; cuyo n\u00famero se dobl\u00f3 el curso 1955, cuando se ampli\u00f3 la di\u00f3cesis y se agregaron los que hab\u00edan estudiado en otros Seminarios. A este curso se incorporaron dos de Segovia y cuatro de de Palencia, m\u00e1s otro de Valladolid, que hab\u00eda interrumpido los estudios unos a\u00f1os antes; y el curso anterior se nos hab\u00eda a\u00f1adido uno de Le\u00f3n. De los veintitr\u00e9s que hab\u00edamos empezado primero de lat\u00edn llegamos a tercero de filosof\u00eda dos, que al terminar el curso seguimos caminos muy diversos. Doy muchas gracias a Dios y vengo a darlas aqu\u00ed de una manera especial. \u00a1Gracias, Se\u00f1or!<\/p>\n\n\n\n<p>De quienes hoy celebramos las Bodas de Oro, Pedro Luis se uni\u00f3 en cuarto de lat\u00edn y es quien m\u00e1s tiempo estuvo unido al curso en los a\u00f1os de seminario. Julio y Saturnino eran de un curso anterior y, por ir a ampliar estudios a Salamanca, tuvieron que retrasar un a\u00f1o. Jos\u00e9 Pach\u00f3n. hizo toda su carrera en Comillas, donde coincidimos los a\u00f1os de Teolog\u00eda. A este curso pertenece tambi\u00e9n Casimiro Carranza, que retras\u00f3 un a\u00f1o al ir a Salamanca en Teolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo con especial cari\u00f1o y emoci\u00f3n singular a los fallecidos: Jos\u00e9 Luis Costa, que muri\u00f3 en segundo de filosof\u00eda, cuando acababa de trasladarse a la Pontificia de Salamanca, y a los que pasaron a la vida eterna, siendo ya sacerdotes, Jes\u00fas Casado, Pedro Marb\u00e1n y Heriberto Trigueros, que en paz descansen\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Guardo un recuerdo, lleno de gratitud, de todos los superiores y profesores, de todos. Quiero recordar especialmente a algunos: A quienes eran superiores el a\u00f1o que entr\u00e9 en el seminario: D. Eugenio, el Sr. Rector; Don Camilo, Don Rodrigo y Don Jos\u00e9 M\u00aa Ambr\u00f3s. Entre los profesores, recuerdo con especial cari\u00f1o a cuatro. Al primero, y pecar\u00eda de grave ingratitud, si no lo hiciera, a mi t\u00edo, Vicente Rodr\u00edguez Valencia, al que debo mucho en mi vida y que me hizo estudiar, casi hasta caer enfermo, el a\u00f1o que le tuve de profesor en segundo de filosof\u00eda. Tambi\u00e9n conservo muy grato recuerdo de tres profesores de asignaturas secundarias: Don Jes\u00fas Rodr\u00edguez, de franc\u00e9s y religi\u00f3n. Era todo bondad y delicadeza humana y sacerdotal. Don Marcelo, del que hablar\u00e9 con amplitud, que nos abri\u00f3 el horizonte de un estudio vivo y, a la vez cr\u00edtico, de la historia, y Don Jos\u00e9 Luis Mart\u00edn Descalzo, que despert\u00f3 en nosotros, sus primeros alumnos, una visi\u00f3n equilibrada de la est\u00e9tica, punto esencial en aquellos a\u00f1os de ilusiones y fantas\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto, os abro mi alma para hablaros de uno de estos profesores, sacerdote modelo en Valladolid y despu\u00e9s fue tambi\u00e9n ejemplar obispo y cardenal de la Iglesia, Don Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn, conocido, sencillamente como Don Marcelo, sin necesidad de m\u00e1s datos para ser identificado por todos, desde los monaguillos de la Catedral, que aqu\u00ed le ayudaron a misa, hasta los Papas con quienes trat\u00f3 y los Reyes de Espa\u00f1a. Con \u00e9l compart\u00ed ilusiones apost\u00f3licas durante cuarenta y tres a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Naci\u00f3 el 16 de enero de 1918, en Villanubla, a 10 kil\u00f3metros del lugar en que nos encontramos, y estudi\u00f3 los cursos de lat\u00edn y filosof\u00eda en el seminario diocesano, de la Calle Sanz y For\u00e9s. Tuvo ilusiones, fervores y crisis de vocaci\u00f3n, como todo el mundo. Aconsejado por Don Ildefonso Rodr\u00edguez Villar, Profesor de primero de filosof\u00eda, fue a Comillas, junto con su condisc\u00edpulo y amigo Don Modesto Herrero. All\u00ed hicieron los dos un a\u00f1o de perfeccionamiento de estudios de humanidades y la licenciatura en teolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Termin\u00f3 los estudios teol\u00f3gicos en aquella Universidad Pontificia, a los 22 a\u00f1os. No pod\u00eda ordenarse Sacerdote, por ser muy joven. Hab\u00eda obtenido notas brillant\u00edsimas e hizo una tesina, que el profesor que se la hab\u00eda dirigido, el jesuita P. Severino Gonz\u00e1lez, calific\u00f3 como \u201ccasi tesis doctoral\u201d, que fue publicada por la Universidad de Comillas el a\u00f1o 1942, como una de las mejores tesinas que se hab\u00edan presentado en los cincuenta a\u00f1os de vida de la Universidad. Le estimul\u00f3 para que volviera al curso siguiente. En un a\u00f1o podr\u00eda completar el trabajo, que le servir\u00eda de tesis doctoral, y hacer las asignaturas que se requer\u00edan, y a los 23 a\u00f1os ser doctor en Teolog\u00eda. Se lo propuso a su Arzobispo, Don Antonio Garc\u00eda y Garc\u00eda, que le alab\u00f3 el \u00e9xito en los estudios y la propuesta del profesor, pero no pod\u00eda autorizarle que continuara estudiando, porque le necesitaba para profesor de primero de lat\u00edn en el Seminario. \u201cM\u00e1s adelante \u2013le dijo- ya har\u00e1 el doctorado, estudiar\u00e1 Derecho Can\u00f3nico y, dada la facilidad de palabra que Ud. tiene, acaso tendr\u00e1 que hacer tambi\u00e9n Derecho Civil\u201d. M\u00e1s de uno coment\u00f3: \u201cEl Arzobispo ha hecho una injusticia con Marcelo, le ha cortado la carrera tan brillante que llevaba\u201d. \u00c9l no escuch\u00f3 ese canto de sirena, reingres\u00f3 de nuevo interno en el Seminario de Valladolid, como profesor de primero de lat\u00edn y formador auxiliar de ni\u00f1os del Seminario Menor, y no s\u00f3lo obedeci\u00f3 y no se amarg\u00f3, sino que trabaj\u00f3 con toda la ilusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Se orden\u00f3 sacerdote el a\u00f1o 1941. Viviendo en el seminario, atend\u00eda la capellan\u00eda del Convento de Santa Catalina (MM. Dominicas) y la parroquia de Arroyo de la Encomienda, que entonces era una finca con unos cuantos obreros, adonde iba los domingos. El 1943 fue nombrado Capell\u00e1n del Colegio de las MM. Teresianas. Enseguida empez\u00f3 a ser conocido como gran predicador \u201celocuente orador sagrado\u201d, se dec\u00eda entonces, y por sus escritos en los tres peri\u00f3dicos que hab\u00eda en Valladolid, y en varias revistas de la Iglesia de \u00e1mbito nacional. El a\u00f1o 1944 fue nombrado Vice-consiliario diocesano de A.C., de la que era consiliario Don Fernando Quiroga, que al a\u00f1o siguiente fue nombrado Obispo de Mondo\u00f1edo y despu\u00e9s Cardenal Arzobispo de Santiago de Compostela.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ten\u00eda 28 a\u00f1os, dos sacerdotes con mucho prestigio en toda Espa\u00f1a, Don Zacar\u00edas Vizcarra y Don \u00c1ngel Sagarm\u00ednaga, le propusieron que fuera a Madrid como Viceconsiliario Nacional de A.C y a la Direcci\u00f3n Nacional de Misiones, como Director de \u201cCatolicismo\u201d, revista misional, muy difundida entonces. Al joven sacerdote le produjo gran ilusi\u00f3n la propuesta y lo comunic\u00f3 al Sr. Arzobispo, diciendo que \u00e9l estaba dispuesto a aceptarla, siempre que su Prelado le diera la autorizaci\u00f3n. El Sr. Arzobispo de nuevo alab\u00f3 sus cualidades y el trabajo que estaba realizando en Valladolid y la satisfacci\u00f3n que le produc\u00eda comprobar que dos sacerdotes tan eminentes, con cargos nacionales, se hubieran fijado en \u00e9l, pero no pod\u00eda darle el permiso que solicitaba, porque \u201cle necesitaba en la Di\u00f3cesis\u201d. \u201cPronto -le dijo- saldr\u00e1 a oposici\u00f3n una Canonj\u00eda en la Catedral Metropolitana. Usted debe presentarse a esta oposici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esperemos el resultado. Y despu\u00e9s ya veremos\u2026\u201d. A Don Marcelo le hab\u00eda gustado mucho la doble propuesta que le hicieron para estos cargos y le cost\u00f3 asumir la decisi\u00f3n de su Prelado, pero la acept\u00f3 con profunda obediencia y se puso a preparar las oposiciones, celebradas en julio de 1947, que le resultaron m\u00e1s que brillantes, brillant\u00edsimas.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer ejercicio el Tribunal le calific\u00f3 con un DIEZ, la nota m\u00e1xima.<\/p>\n\n\n\n<p>En el serm\u00f3n le pusieron otro DIEZ, con el siguiente a\u00f1adido:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl Tribunal, por unanimidad, hace constar que el serm\u00f3n en forma homil\u00e9tica de Don Marcelo Gonz\u00e1lez Mart\u00edn ha sobrepasado, considerado en relaci\u00f3n con los sermones de los otros dos opositores, muy considerablemente, y, no teniendo puntos con qu\u00e9 expresar esta diferencia, lo hace constar a los efectos que procedan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue nombrado Can\u00f3nigo y trabaj\u00f3 cada vez con mayor intensidad en diversos campos. Con este nombramiento el Arzobispo le vincul\u00f3 de una manera m\u00e1s estrecha a la Di\u00f3cesis e intent\u00f3 evitar que otros obispos \u2013 ya hab\u00eda sido invitado por alguno-le propusieran que fuese a ejercer el ministerio sacerdotal fuera de Valladolid. Al cumplirse este a\u00f1o el cincuenta aniversario de su consagraci\u00f3n episcopal, quiero referirme a algunos ministerios que ejerci\u00f3 y al trabajo que desarroll\u00f3 en Valladolid.<\/p>\n\n\n\n<p>En el seminario fue profesor de lat\u00edn y de otras asignaturas y Prefecto de Estudios, en el Seminario Menor. Y despu\u00e9s profesor de Teolog\u00eda Dogm\u00e1tica y de Fundamental.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Universidad Civil, Don Marcelo fue profesor de una asignatura secundaria, la religi\u00f3n, una de las tres Mar\u00edas, y logr\u00f3 despertar tal inter\u00e9s por la materia que, dando aprobado general a todos, sin necesidad de que asistieran a clase m\u00e1s que aquellos que aspiraran a nota superior, tuvieron que trasladar sus clases al aula magna, porque asist\u00edan m\u00e1s alumnos incluso que a las clases de Derecho Civil.<\/p>\n\n\n\n<p>Siendo Consiliario, la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica llev\u00f3 a cabo, -nunca le gust\u00f3 que dijeran que las hab\u00eda hecho \u00e9l-, diversas obras: La Casa de A.C., la sede de C\u00e1ritas Diocesana, El Cine Cervantes, el Colegio Mayor San Juan Evangelista., el Centro Cultural Vallisoletano.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero se distingui\u00f3, sobre todo, por dos cosas: por sus predicaciones y por las obras sociales que promovi\u00f3 en dos barrios: el de San Pedro Regalado y el Barrio de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus predicaciones en la catedral, los domingos en la misa de una, eran una concentraci\u00f3n del todo Valladolid en la Iglesia Metropolitana. All\u00ed acud\u00edan a escucharle tanto universitarios, como obreros, profesionales de diversos campos, gentes del centro de la ciudad y de los barrios. Siempre busc\u00f3 la uni\u00f3n de fuerzas, como signo de caridad y fuente de eficacia, como lo demuestra la gran obra que realiz\u00f3, cuando a\u00fan no ten\u00eda treinta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La unificaci\u00f3n de las obras de caridad<\/h2>\n\n\n\n<p>Desde 1946 trabaj\u00f3 intensamente para unificar el ejercicio organizado de la caridad de la Iglesia, uniendo los secretariados parroquiales de caridad y las obras que ven\u00edan realizando las Conferencias de San Vicente de Pa\u00fal y algunos religiosos, sobre todo los Jesuitas y los Carmelitas. Ese a\u00f1o, con la la bendici\u00f3n del Sr. Arzobispo Don Antonio Garc\u00eda, se cre\u00f3 el Secretariado Diocesano de Caridad, que fue la primera obra, que hoy llamar\u00edamos de Pastoral de Conjunto en Valladolid, y fue la precursora de C\u00e1ritas Diocesana.<\/p>\n\n\n\n<p>Las obras que se unieron para formar el Secretariado Diocesano de Caridad, desde 1946 hasta 1950, fueron las siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Secretariados parroquiales de caridad.<\/li>\n\n\n\n<li>Banco de los pobres y servicio de farmacia (P. Laburu, Jesuita)<\/li>\n\n\n\n<li>Roperos de caridad<\/li>\n\n\n\n<li>Carnet- Hucha infantil<\/li>\n\n\n\n<li>Seguros sociales de las chicas de servicio dom\u00e9stico<\/li>\n\n\n\n<li>Cocinas de San Vicente de Pa\u00fal, de las conferencias de San Vicente de Pa\u00fal, que reg\u00edan el comedor de caridad del Hospital Esgueva<\/li>\n\n\n\n<li>La obras de las Juventudes Josefinas, de los Carmelitas (P. Jos\u00e9 Antonio).<\/li>\n\n\n\n<li>El a\u00f1o 1953, se estableci\u00f3 en Valladolid el D\u00eda de la Caridad.<\/li>\n\n\n\n<li>Este mismo a\u00f1o, el 15 de Diciembre, falleci\u00f3 D. Rafael Llorente Federico, primer Presidente del Secretariado Diocesano de Caridad desde que fue fundado, el a\u00f1o 1946. Don Rafael merece una menci\u00f3n particular.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda del a\u00f1o 1942, el Administrador del seminario dio la voz de alarma: Quedaban alimentos para pocos d\u00edas y no hab\u00eda forma de conseguir lentejas, ni garbanzos, que eran el alimento b\u00e1sico para superiores y alumnos. Don Marcelo se comprometi\u00f3 a solucionar el problema. Fue a Villanubla y logr\u00f3 comprar lo que buscaba a varios agricultores de su pueblo. Don Eugenio S\u00e1nchez, Vicerrector del Seminario le acompa\u00f1\u00f3. El tr\u00e1fico de estos alimentos estaba prohibido y hacerlo sin los permisos prescritos por ley, muy dif\u00edciles de conseguir, estaba seriamente sancionado. Lograron traer al seminario la mercanc\u00eda, burlando los controles que la inspecci\u00f3n de consumos ten\u00eda establecidos en diversos puntos, a la entrada de la ciudad. En la Jefatura de Abastos se enteraron, unos d\u00edas despu\u00e9s, y los dos fueron llamados a comparecer all\u00ed. El Jefe de Abastos era Don Rafael Llorente, que interrog\u00f3 a Don Marcelo y a Don Eugenio, sobre la compra que hab\u00edan hecho y el traslado al seminario de un cami\u00f3n cargado de garbanzos y lentejas. El Sr. Llorente les amenaz\u00f3 con la c\u00e1rcel, si no dec\u00edan qui\u00e9nes se los hab\u00edan vendido y el due\u00f1o del cami\u00f3n en que los hab\u00edan transportado. Ellos se negaron a declarar. Acudieron al Sr. Arzobispo, que se hizo responsable de todo. Cuando el asunto estaba m\u00e1s enconado, ocurri\u00f3 un hecho ins\u00f3lito en la historia de aquellos a\u00f1os de escasez y de contrabando y muy importante en la vida de la Di\u00f3cesis de Valladolid y en la familia de Don Rafael: El Papa nombr\u00f3 Obispo Auxiliar de Burgos a Don Daniel Llorente, hermano de Don Rafael. Con este nombramiento \u2013 \u00a1santo remedio!- se aplacaron las presiones del duro Jefe de Abastos, que sobresey\u00f3 el expediente sancionador y suspendi\u00f3 las investigaciones sobre los vendedores y el transportista. Y\u2026\u00a1aqu\u00ed paz y despu\u00e9s gloria!.. Y a los cuatro a\u00f1os, el cura amenazado de ir a la c\u00e1rcel pidi\u00f3 a Don Rafael Llorente que aceptara ser el Primer Presidente del Secretariado Diocesano de Caridad. \u00c9ste lo acept\u00f3 y permaneci\u00f3 en el cargo, con fidelidad ejemplar, hasta su fallecimiento en diciembre de 1953.<\/p>\n\n\n\n<p>Para comprender el alcance de lo que ocurri\u00f3 aquellos a\u00f1os, hay que encuadrarlos en el ambiente de entonces.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo era Valladolid el a\u00f1o 1950?<\/h2>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda una poblaci\u00f3n de unos 100.000 habitantes, con todas las limitaciones de posguerra que entonces padec\u00edamos: era una ciudad, donde se sufr\u00eda, como en toda Espa\u00f1a, escasez de alimentos, incluso de los m\u00e1s b\u00e1sicos, regulado todo por la cartilla de racionamiento; con pocas f\u00e1bricas e industrias: La Textil Castilla, los talleres de la RENFE y los de Miguel de Prado, los de Gabilondo, la Aut\u00f3gena Mart\u00ednez y poco m\u00e1s. Tambi\u00e9n hab\u00eda una f\u00e1brica de bombones U\u00f1a y otra de chocolates \u201cEudoxio L\u00f3pez\u201d y los dulces Freixa, de los que contaban excelencias quienes los hab\u00edan probado.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 1950 se inauguraron las f\u00e1bricas NICAS Y TAFISA y una f\u00e1brica de levaduras. Y poco m\u00e1s\u2026 Por entonces lleg\u00f3 el TALGO a Valladolid, al que, como gran novedad, fuimos a ver pasar los seminaristas desde la pasarela de madera que un\u00eda la calle de Labradores con el barrio de las Delicias. Tambi\u00e9n de aquellos a\u00f1os es la inauguraci\u00f3n de la Residencia Sanitaria de la Seguridad Social, con el nombre de On\u00e9simo Redondo<\/p>\n\n\n\n<p>En viviendas para la clase sencilla, Valladolid estaba muy escaso. Una informaci\u00f3n de la revista \u201cConstructora Ben\u00e9fica de San Pedro Regalado\u201d, publicada en enero de 1952, dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cDatos estad\u00edsticos, bien controlados, aseguran que, de las 5.000 viviendas necesarias en esta ciudad, m\u00e1s de 1000 FAMILIAS viven en bodegas, cuevas, antiguos edificios utilizados para cuadras, garajes, patios cubiertos, habitaciones con derecho a cocina o viviendas m\u00edseras faltas del m\u00ednimo espacio y condici\u00f3n que exige la dignidad de cualquier persona humana.\u201d<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Sermones de san Benito<\/h2>\n\n\n\n<p>En sus predicaciones, lo que hizo famoso a Don Marcelo, casi personaje de leyenda y considerado como sacerdote, de lo m\u00e1s avanzado en todos los campos, fueron los sermones que pronunci\u00f3, en 1950, en la iglesia de San Benito.<\/p>\n\n\n\n<p>Y que sigui\u00f3 dando cada a\u00f1o hasta que fue nombrado Obispo.<\/p>\n\n\n\n<p>Unos d\u00edas antes de la fecha se\u00f1alada para el inicio de las conferencias, \u00faltimos d\u00edas de enero y primeros de febrero de ese a\u00f1o, apareci\u00f3 un hombre muerto en una calle de Valladolid y los m\u00e9dicos certificaron que hab\u00eda fallecido de inanici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fue el punto de arranque de la primera conferencia y lo que despert\u00f3 la gran expectaci\u00f3n del auditorio y el conflicto con el Gobernador.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de enero de ese a\u00f1o, Don Marcelo con 32 a\u00f1os, reci\u00e9n cumplidos, ya era un hombre maduro, hecho y derecho, recio de cuerpo y de esp\u00edritu, con prestigio bien ganado de sacerdote ejemplar, celoso en su ministerio, inteligente, trabajador y con unas cualidades excepcionales como comunicador de la doctrina del Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el a\u00f1o 1948 un grupo de hombres de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica hab\u00eda empezado a estudiar la forma de hacer realidad un proyecto, que convirtiera en obras los grandes deseos que ten\u00edan. Se fijaron en que en Valladolid hab\u00eda muchas familias que necesitaban con urgencia una vivienda digna y ellos est\u00e1n dispuestos a poner manos a la obra, palabra nunca mejor dicha que en este caso.<\/p>\n\n\n\n<p>Se crea la Rama de T\u00e9cnicos de A.C., que prestar\u00e1n una colaboraci\u00f3n extraordinaria para materializar la idea. Cuentan con la colaboraci\u00f3n de la JOC, con sus 1800 chicos afiliados y l200 chicas, con la colaboraci\u00f3n de la juventud josefina de San Benito y la de las Congregaciones Marianas y con todas las entidades que se hab\u00edan unido en el Secretariado Diocesano de Caridad.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 30 de enero empezaron los sermones con el templo abarrotado de hombres, vinculados a la Universidad, a los talleres y f\u00e1bricas, y al comercio; padres de familia y j\u00f3venes de todas las clases sociales. Don Marcelo expuso el hecho lamentable que acababa de suceder en la ciudad y que hab\u00eda producido gran conmoci\u00f3n y dolor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn Valladolid, -dijo- ciudad modelo por su religiosidad y cuna de la justicia social del Movimiento Nacional, no podemos permitir que un hombre haya muerto de hambre en la calle\u201d. \u201c\u00bfD\u00f3nde se ha manifestado la caridad con el pr\u00f3jimo, que ha permitido este hecho? \u00bfPodemos estar tranquilos como cristianos y como espa\u00f1oles, permaneciendo impasibles, permitiendo que muera as\u00ed un hermano nuestro? \u00bfY lo estaremos ante tantas necesidades de muchos, que carecen de lo m\u00e1s necesario para poder vivir, si nosotros podemos privarnos de algo para ayudarlos, para que no pasen hambre e incluso para que puedan tener una vivienda digna de seres humanos? \u201d As\u00ed empez\u00f3 el primer d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Y lleg\u00f3 la denuncia al Gobernador, cuyo secretario particular se present\u00f3, ya el d\u00eda segundo, en un lugar visible junto al p\u00falpito, a tomar en taquigraf\u00eda lo que dec\u00eda -o se imaginaba que hab\u00eda dicho- el predicador, para enviarlo por el medio m\u00e1s r\u00e1pido posible entonces, al Ministro de Trabajo, Jos\u00e9 Antonio Gir\u00f3n, Falangista de la primera hora en Valladolid y gran mentor de todo lo que se mov\u00eda en la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>Enseguida se corri\u00f3 entre los asistentes, y se aument\u00f3 en diversos mentideros de la capital, que quer\u00edan detener a Don Marcelo, que le estaba vigilando la polic\u00eda, que el Gobernador hab\u00eda prohibido que siguiera predicando\u2026 Para hablar as\u00ed no les faltaba algo de fundamento, pero todo se exager\u00f3 mucho.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que aquel millar de hombres que acudieron desde el primer d\u00eda, y que fueron en aumento en los siguientes sermones, se pusieron en guardia, y a partir del d\u00eda tercero, el uno de febrero, hab\u00eda peque\u00f1os grupos de hombres, en su mayor\u00eda j\u00f3venes jocistas, que de dos en dos o en algunos casos en grupos de tres, no m\u00e1s, estaban paseando, desde un buen rato antes de la hora se\u00f1alada para el acto, delante de la casa de Don Marcelo para acompa\u00f1arle, de forma an\u00f3nima, en todo el recorrido desde la calle de la Libertad, ( que aquellos a\u00f1os se llamaba de Queipo de Llano), por las calles de Cantarranas y del Val, hasta la iglesia de San Benito, por si alguien &#8211; que pod\u00eda ser la polic\u00eda, seg\u00fan dec\u00edan- intentaba meterse con quien de forma tan ardorosa se estaba demostrando defensor de los pobres. Y lo mismo hac\u00edan a la salida, despu\u00e9s del serm\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La tensi\u00f3n fue a m\u00e1s. El Gobernador Civil y Jefe Provincial del Movimiento, Don Juan Alonso Villalobos, lleg\u00f3 a pedir al Arzobispo Don Antonio Garc\u00eda y Garc\u00eda, que impidiera que ese can\u00f3nigo joven siguiera predicando, como lo hab\u00eda hecho las dos noches anteriores; de lo contrario \u00e9l tomar\u00eda las medidas que fueran precisas contra el predicador. Aqu\u00ed el Arzobispo, el mismo que ya le hab\u00eda defendido ante el Jefe de Abastos, se plant\u00f3 como lo hab\u00eda hecho en la otra ocasi\u00f3n y dijo que todo lo que estaba predicando Don Marcelo lo hac\u00eda con su benepl\u00e1cito y su bendici\u00f3n y advirti\u00f3: que, \u201cantes de tocar a Don Marcelo, ten\u00edan que pasar por encima del Arzobispo de Valladolid, que le defend\u00eda como lo que era, un sacerdote ejemplar, muy fiel int\u00e9rprete de la doctrina social verdadera, y orador sagrado excepcional, honra de la Di\u00f3cesis de Valladolid y de la Iglesia. \u201d<\/p>\n\n\n\n<p>El Gobernador no insisti\u00f3, pero sigui\u00f3 informando al Ministro Gir\u00f3n, y en el diario \u201cLibertad\u201d, peri\u00f3dico de la Falange de Valladolid, sali\u00f3 un art\u00edculo sin firma intentando desprestigiar, sin mentarle, al orador que estaba predicando en la iglesia de San Benito y tan cautivados ten\u00eda a los vallisoletanos. Don Marcelo envi\u00f3 el art\u00edculo de \u201cLibertad\u201d al Arzobispo, el cual le contest\u00f3 de su pu\u00f1o y letra \u201cque conoc\u00eda lo que hab\u00eda predicado el d\u00eda anterior, que siguiera adelante muy tranquilo y sepa \u2013 le dec\u00eda- que tiene la bendici\u00f3n y el apoyo de su Arzobispo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El \u00faltimo d\u00eda Don Marcelo, asesorado y animado de cerca por Don Alfonso Abia, un Can\u00f3nigo muy amigo suyo, que hab\u00eda recorrido mucho mundo como Capell\u00e1n de Marina Mercante, se despach\u00f3 a gusto. Propuso un plan de acci\u00f3n a los cat\u00f3licos de Valladolid para que, en coordinaci\u00f3n con los hombres de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, empezaran la construcci\u00f3n de viviendas dignas, con el de que familias necesitadas pudieran tener un hogar decente. Termin\u00f3 diciendo por qu\u00e9 hablaba como lo hab\u00eda hecho y por qu\u00e9 estaba decidido a no detenerse en la marcha que hab\u00eda iniciado.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde que pronunci\u00f3 estos sermones, la fama de Don Marcelo se extendi\u00f3 por toda la ciudad, como hombre muy independiente, y algunos, dej\u00e1ndose llevar de la fantas\u00eda, m\u00e1s que por hechos reales, unos con buena y otros con no tan buena intenci\u00f3n, empezaron a llamarle el cura comunista y otros segu\u00edan llam\u00e1ndole \u201cEl Manolete del P\u00falpito\u201d, como ya lo ven\u00edan haciendo desde antes de agosto de 1947, en que muri\u00f3 el famoso torero, porque como \u00e9l se arrimaba mucho al peligro, no utilizaba el enga\u00f1o e iba derecho al asunto hasta enardecer al auditorio. Lo cierto es que ni uno ni otro calificativo eran exactos del todo, ni le gustaban a Don Marcelo. Pero, en honor a la verdad, es de justicia dejar constancia del hecho.<\/p>\n\n\n\n<p>Acaso alguien quiera saber c\u00f3mo fueron, despu\u00e9s de este incidente, las relaciones de Don Marcelo con las autoridades. Como lo o\u00ed contar de primera mano, lo trasmito. A los pocos d\u00edas, -exactamente el 11 de febrero-, se celebraba la boda de Don Alfonso, hijo de Don Vicente Guilarte, Catedr\u00e1tico de Derecho Civil, muy conocido en Valladolid. Don Marcelo iba a bendecir el matrimonio y el Gobernador Juan Alonso Villalobos estaba invitado al acto. La familia no pod\u00eda retirar la invitaci\u00f3n a ninguno de los dos y el compromiso para la familia era muy superior a lo normal en estos casos. La curiosidad entre los asistentes era manifiesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo se resolvi\u00f3 del modo m\u00e1s perfecto y no hubo ning\u00fan problema. La ocasi\u00f3n sirvi\u00f3 para que el Gobernador y el Can\u00f3nigo se saludaran con la correcci\u00f3n propia de dos caballeros educados, que actuaron como si nada hubiera ocurrido.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el asunto hab\u00eda pasado al Ministro de Trabajo Jos\u00e9 Antonio Gir\u00f3n, que mont\u00f3 en c\u00f3lera y prometi\u00f3 no detenerse hasta hacer callar al Can\u00f3nigo, que, seg\u00fan le hab\u00edan dicho, estaba revolucionando Valladolid.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el Sr. Alonso Villalobos hay que decir que en la primera lista de donativos para la construcci\u00f3n de las viviendas del Barrio de San Pedro Regalado, que se public\u00f3 el a\u00f1o 1952, el primer donante es Don Juan Alonso Villalobos, que poco despu\u00e9s ces\u00f3 como Gobernador Civil de Valladolid y se reintegr\u00f3 al ejercicio de su profesi\u00f3n de Notario.<\/p>\n\n\n\n<p>Y un hecho que merece ser rese\u00f1ado, de manera especial. El a\u00f1o 1963, dos a\u00f1os despu\u00e9s de que Don Marcelo tomara posesi\u00f3n como Obispo de Astorga, fue a dar una conferencia a Le\u00f3n, invitado por la Asociaci\u00f3n Cat\u00f3lica de padres de familia. El acto se celebr\u00f3 en el sal\u00f3n del Colegio de los Hermanos Maristas y el Notario Alonso Villalobos pidi\u00f3 hacer la presentaci\u00f3n del orador.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de hacer un curr\u00edculum muy elogioso de Don Marcelo, dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCoincidimos en Valladolid y colaboramos en algunas actuaciones. Casi siempre estuvimos de acuerdo y reconozco que la \u00fanica vez que disentimos, yo me equivoqu\u00e9, Don Marcelo ten\u00eda la raz\u00f3n. Le hice sufrir y ahora quiero pedirle perd\u00f3n p\u00fablicamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al decir esto su voz se quebr\u00f3 y la gente empez\u00f3 a aplaudir. Y Alonso Villalobos continu\u00f3: \u201cLe pido, Don Marcelo, que si me perdona por lo de entonces, tenga la bondad de darme la mano, para que mi conciencia quede tranquila\u201d. Y de nuevo se le volvi\u00f3 a quebrar la voz de emoci\u00f3n. Y no pudo seguir hablando.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Marcelo, que estaba en el escenario, en el centro de la mesa de presidencia, se levant\u00f3 y dijo en un tono solemne, que dej\u00f3 a todos sorprendidos y expectantes: \u201cAcabo de escuchar sus palabras, Sr. Alonso Villalobos. Con ellas me ha recordado nuestras relaciones de hace a\u00f1os en Valladolid, por las que me pide perd\u00f3n y me ruega que le estreche la mano. Lo siento, Sr. Villalobos, ni le doy la mano, ni le perdono\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Los asistentes -entre los que yo estaba- quedamos cortados por esta actitud, que parec\u00eda casi desafiante, y Don Marcelo sigui\u00f3 con aplomo: \u201cNo le perdono, porque no hay nada que perdonar. Ud. cumpli\u00f3 con su deber y yo intent\u00e9 cumplir con el m\u00edo. Y no le doy la mano, porque a quien actu\u00f3 con la caballerosidad con que Ud. obr\u00f3 entonces y la elegancia con que lo ha hecho ahora, no le doy la mano, lo que le doy, si Ud. me lo permite y lo acepta, es un abrazo\u201d. All\u00ed, en el centro del escenario, se abrazaron los dos y todos, puestos en pie, rubricamos el gesto con un aplauso cerrado, que parece que a\u00fan estoy oyendo ahora, despu\u00e9s de casi cincuenta a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el Ministro Gir\u00f3n ocurri\u00f3 algo parecido. Este ven\u00eda ayudando a las obras que aquellos a\u00f1os se estaban realizando en el Santuario Nacional de la Gran Promesa. Por parte del Arzobispado, el responsable de las obras, don Emilio \u00c1lvarez, era muy amigo de Gir\u00f3n, a quien visitaba con frecuencia, para sacarle el dinero que pod\u00eda. Don Emilio tambi\u00e9n era muy amigo de Don Marcelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando fue a visitar al Ministro, poco despu\u00e9s de los sermones de San Benito, Gir\u00f3n le dijo, muy enojado: \u201cDon Emilio, se acabaron las ayudas para el Santuario y para cualquier cosa que me pidan para iglesias de Valladolid, hasta que hagan callar a ese Can\u00f3nigo, que creo que llaman Don Marcelo, que ni reconoce el Movimiento Nacional, ni nada de lo que el Gobierno ha venido haciendo estos a\u00f1os. Se presenta, adem\u00e1s, como el que resuelve todos los problemas de Valladolid\u2026 Pues que le ayude \u00e9l.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Don Emilio, hombre que era todo coraz\u00f3n y buen amigo de los dos, intent\u00f3 convencerle de que Don Marcelo no era como \u00e9l pensaba y, para que se convenciera, le pregunt\u00f3 si ten\u00eda inconveniente en recibirles un d\u00eda a los dos, a Don Marcelo y a \u00e9l. Gir\u00f3n asinti\u00f3 y le dijo que se le trajera, que quer\u00eda verle en su despacho.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Emilio se lo propuso a Don Marcelo y \u00e9ste dijo que no ten\u00eda inconveniente en ir, sabiendo que le pod\u00eda caer encima un buen chaparr\u00f3n de improperios. Pero era preferible aclarar la situaci\u00f3n cara a cara y, adem\u00e1s, lo hac\u00eda para evitar que se le acabara a Don Emilio aquella fuente de financiaci\u00f3n de las obras. Y despu\u00e9s de pedir visita, all\u00e1 fueron los dos, al despacho del Ministro de Trabajo, que estaba en la calle de San Bernardo, un d\u00eda de julio, a las cuatro de la tarde, con todo el calorazo de Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Emilio les present\u00f3 y les dej\u00f3 solos. Y Don Marcelo contaba que efectivamente no se hab\u00eda equivocado al sospechar lo que le iba a caer. Empez\u00f3 Gir\u00f3n a reprocharle, sin contemplaciones, que lo que hab\u00eda dicho en los sermones de San Benito era injusto, que no reconoc\u00eda nada de lo que los falangistas hab\u00edan hecho por la Iglesia y por la reconstrucci\u00f3n de Espa\u00f1a, durante la guerra, y lo que el Gobierno de Franco ven\u00eda haciendo; que estaba soliviantando a las masas contra la Autoridad; Y as\u00ed le tuvo, sin dejarle hablar, durante caso media hora.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando ya Don Marcelo vio que el Ministro se hab\u00eda desfogado y le hab\u00eda dicho todo lo que ten\u00eda guardado durante meses, Don Marcelo le pidi\u00f3 permiso para hablar \u00e9l. Empez\u00f3 a explicarle que ni en los sermones de San Benito, ni en ning\u00fan otro lugar hab\u00eda dicho lo que all\u00ed acababa de o\u00edr, y que, previendo que le sacar\u00eda este tema, llevaba en el bolso el texto de lo que hab\u00eda dicho en los sermones de referencia, y con calma le fue desmontando las informaciones que le hab\u00edan dado y de lo que \u00e9l le acababa de decir; le repiti\u00f3 cu\u00e1les hab\u00edan sido sus palabras y cu\u00e1les eran sus proyectos. Que, si dudaba \u2013le dijo- de lo que le estaba diciendo, le ped\u00eda que le volviera a citar otro d\u00eda, en presencia de quienes le hab\u00edan denunciado, para que all\u00ed ratificaran la denuncia que contra \u00e9l hab\u00edan hecho\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Las explicaciones fueron convenciendo al Ministro, que aplac\u00f3 su \u00e1nimo y cambi\u00f3 por completo su actitud. Y se ve\u00eda muy a las claras que, sin duda por el acaloramiento del verano y el ardor con que hab\u00eda recibido al visitante, se hab\u00eda puesto muy sudoroso y bebi\u00f3 durante la entrevista dos botellas de agua. De atacante, Gir\u00f3n pas\u00f3 a escuchar atentamente lo que Don Marcelo dec\u00eda y despu\u00e9s de tres horas \u2013 tres horas dur\u00f3 la entrevista- el Ministro llam\u00f3 al Secretario para que mandara pasar a Don Emilio, que hab\u00eda quedado en la antesala, extra\u00f1ado de que aquello durara tanto tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pas\u00f3 Don Emilio: Y Gir\u00f3n les dijo a los dos: \u201cCreo a Don Marcelo, todo lo que me ha dicho. Yo estaba mal informado. Con curas como Don Marcelo se arreglar\u00edan muchas cosas. Para que vea que no tengo nada contra Ud., y que quiero ayudarle en las obras que est\u00e1 haciendo, le voy a dar un donativo. Y le dio 50.000 pts. de las del a\u00f1o 1950. A Ud., Don Emilio, siento no poder darle ahora nada. Se lo enviar\u00e9 m\u00e1s adelante\u201d. Don Emilio, que era todo cordialidad efusiva, levant\u00f3 los brazos y les dijo: \u201cVamos a darnos un abrazo los tres\u201d. Se abrazaron, y los dos can\u00f3nigos, volvieron a Valladolid, contentos de la entrevista y con un donativo en el bolso, que ni les hab\u00eda pasado por la imaginaci\u00f3n que recibir\u00edan, cuando hab\u00edan planeado el viaje a Madrid.<\/p>\n\n\n\n<p>Este hecho tuvo despu\u00e9s varias consecuencias. Incluso durante los a\u00f1os en que Don Marcelo fue Arzobispo de Barcelona, le sirvi\u00f3 para salvar a unos j\u00f3venes catalanistas de un Consejo de Guerra y de 12 a\u00f1os de c\u00e1rcel. Pero, si me detuviera en explicarlo, me saldr\u00eda del tema se\u00f1alado, que es \u201cDon Marcelo, ap\u00f3stol en Valladolid\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El barrio de san Pedro Regalado<\/h2>\n\n\n\n<p>Fue concebido en el coraz\u00f3n y en la cabeza de un sacerdote joven, por los a\u00f1os 1948 y 1949, como fruto de muchas meditaciones ante el Se\u00f1or, de un examen de las necesidades que hab\u00eda en Valladolid y del deseo de hacer realidad el mandamiento de la caridad cristiana. Y as\u00ed lo infundi\u00f3 a un grupo de Hombres de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>Los seglares empezaron a trabajar en silencio, con ilusi\u00f3n y con eficacia.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 1950 con dinero adelantado por los mismos seglares compraron un solar en la margen derecha de la carretera de Santander, poco antes de llegar al cementerio y al santuario del Carmen Extramuros. En el mes de julio del a\u00f1o 1951, antes de que se constituyera notarialmente la Constructora Ben\u00e9fica de San Pedro Regalado se puso la primera piedra y se empez\u00f3 la construcci\u00f3n de viviendas. El proyecto era construir 245 en una primera fase, y las 15 primeras ya fueron entregadas el d\u00eda de San Jos\u00e9 de 1952.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue el primer barrio que se construy\u00f3 en Valladolid, despu\u00e9s de la guerra civil. Le siguieron, a partir de 1954, los barrios del 4 de marzo, el de Gir\u00f3n, el de la Rondilla, y otros, promovidos por el Estado, con m\u00e1s medios y con m\u00e1s rapidez.<\/p>\n\n\n\n<p>A finales de diciembre de 1951 se firm\u00f3 la escritura de constituci\u00f3n de la Constructora, con el consentimiento y la bendici\u00f3n del Arzobispo Don Antonio Garc\u00eda y Garc\u00eda, que fue el primer Presidente del Patronato, y desde entonces no par\u00f3 el trabajo hasta dejar terminado el barrio, con la inauguraci\u00f3n de la iglesia -que fue lo \u00faltimo que se construy\u00f3- el a\u00f1o 1963, cuando Don Marcelo llevaba ya dos a\u00f1os de Obispo.<\/p>\n\n\n\n<p>Iban haciendo y entregando las casas en peque\u00f1os grupos, hasta completar, en veinte a\u00f1os, m\u00e1s de setecientas viviendas, que el Patronato construy\u00f3 y fue entregando a medida que se iban terminando.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la obra no era s\u00f3lo hacer viviendas. Hab\u00eda que hacer un barrio acogedor. Para ello, tambi\u00e9n construyeron dos grupos escolares, dos Filiales de Ense\u00f1anza Media, una escuela de formaci\u00f3n profesional y, con el fin de seguir formando a la juventud y a todos los vecinos del barrio, crearon varios centros culturales para ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el deseo de contribuir a la uni\u00f3n y a la alegr\u00eda de todos, el mismo Don Marcelo escribi\u00f3 la letra del himno del Barrio y el Maestro de Capilla de la catedral, Don Juli\u00e1n Garc\u00eda Blanco, compuso la m\u00fasica.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se fue haciendo el barrio, mientras las casas unifamiliares iban pobl\u00e1ndose de pac\u00edficos y laboriosos moradores. Valladolid se volc\u00f3 en ayudas y el Patronato las fue administrado con ejemplar dedicaci\u00f3n y la honradez m\u00e1s transparente.<\/p>\n\n\n\n<p>Las normas para adjudicaci\u00f3n de viviendas fueron detenidamente pensadas y ejemplarmente cumplidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Y la Iglesia como instituci\u00f3n \u00bfqu\u00e9 hizo mientras tanto? Es una pregunta que podemos hacernos y a la que debemos responder.<\/p>\n\n\n\n<p>El Papa Pablo VI, en uno de los discursos m\u00e1s preciosos que dirigi\u00f3 a los Padres Conciliares, el a\u00f1o 1964, durante la tercera sesi\u00f3n del Concilio, se hizo esta pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 hacia la Iglesia durante el Concilio? Y \u00e9l mismo daba la respuesta: La Iglesia amaba.\u201d Aqu\u00ed tambi\u00e9n la Iglesia amaba. Amaba a todos, de manera especial a los m\u00e1s necesitados.<\/p>\n\n\n\n<p>Por amor se fund\u00f3 el Patronato y se proyectaron todos los planes. Por amor se hicieron todas gestiones y todos los trabajos. Por amor los seglares dedicaron muchas horas a proyectar y a ordenar todo lo necesario. Movidos por el mismo impulso de la caridad cristiana un sacerdote, empujado por el mandamiento del amor, y un abogado con mucha experiencia, que hab\u00eda dejado el ejercicio profesional, Don Arturo Moliner, visitaban a los empresarios y comerciantes de Valladolid, pidiendo \u2013 ellos suavizaban la expresi\u00f3n y dec\u00edan \u201ciban a recoger\u201d- el donativo anual, para construir el barrio de San Pedro Regalado. Y gracias a esas personas y a la colaboraci\u00f3n de otras muchas, sali\u00f3 la empresa adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 25 de julio de 1959, Fiesta de Santiago Ap\u00f3stol, tom\u00f3 posesi\u00f3n el primer P\u00e1rroco de San Jos\u00e9 Obrero, Don Pascasio Cuadrillero.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 13 de mayo de 1963 se inaugur\u00f3 la Iglesia Parroquial, con la bendici\u00f3n que hizo el Sr. Arzobispo Don Jos\u00e9 Garc\u00eda Gold\u00e1raz, gran protector del patronato desde que tom\u00f3 posesi\u00f3n de la Di\u00f3cesis, en oto\u00f1o de 1953.<\/p>\n\n\n\n<p>El 11 de septiembre de 1959 se instalaron en una de las viviendas del barrio las Misioneras de Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9, Religiosas con vocaci\u00f3n especial para servir a Dios en los pobres; con M. Felisa, como Superiora, mujer excepcional en todos los campos divinos y humanos. Ellas fueron muy pronto las personas a quienes se confiaron los vecinos del barrio y a quienes todos acud\u00edan en cualquier necesidad. Y ellas se las arreglaban para buscar y encontrar soluci\u00f3n a todos los problemas. A veces no lo consegu\u00edan. Pero todos ve\u00edan que lo intentaban de verdad. El 23 de julio de 1960, pasaron a residir al Centro \u201cEma\u00fas\u201d, su nueva casa que ten\u00eda una peque\u00f1a capilla y poco m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Pusieron enseguida una guarder\u00eda infantil, que viene prestando extraordinarios servicios.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde el primer d\u00eda empezaron a visitar a los enfermos, a servirles en todo y hacer de enfermeras, porque dos de ellas ten\u00edan el t\u00edtulo, y a proporcionarles medicinas, cuando muchos no ten\u00edan seguridad social, ni dinero para comprar medicamentos,. Y lo hac\u00edan lo mismo en el barrio en que resid\u00edan como en el de Espa\u00f1a, que merece una referencia singular por su origen y por la situaci\u00f3n en que se encontraba, cuando llegaron las Misioneras al Barrio de San Pedro Regalado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El barrio de Espa\u00f1a<\/h2>\n\n\n\n<p>Quien ve ahora el Barrio de Espa\u00f1a, separado del de San Pedro Regalado s\u00f3lo por la carretera de Santander, ve un barrio modesto, limpio, con muchas casas nuevas y otras un poco m\u00e1s antiguas y bien arregladas, pero no se puede hacer la idea de lo que era esta zona el a\u00f1o 1959.<\/p>\n\n\n\n<p>Y, para comprenderlo, tenemos que remontarnos a esa fecha y a los a\u00f1os anteriores. M\u00e1s que detenerme en estad\u00edsticas sacadas de los archivos, prefiero seguir los apuntes que hizo Don Marcelo, en cuarenta cuartillas escritas a mano, en que narra lo que se hizo y en las que se refleja lo que all\u00ed hab\u00eda y c\u00f3mo se empez\u00f3 a trabajar para convertir una gran idea en realidad, en cuanto se presentara la ocasi\u00f3n propicia. La dificultad para m\u00ed ahora es acertar en hacer el resumen y la selecci\u00f3n de datos.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema del Barrio de Espa\u00f1a le ven\u00eda doliendo a Don Marcelo, desde que casi en secreto le recorri\u00f3 a principios de los a\u00f1os cincuenta, y pensaba en la forma de rehabilitarlo y en los medios para sacar a sus vecinos de la triste situaci\u00f3n en que se encontraban. En el mes de octubre del a\u00f1o 1957, en la novena de Cristo Rey, en el Santuario, dio un aldabonazo desde el p\u00falpito.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAdoramos a Cristo como Rey y bien se lo merece, porque efectivamente es Rey.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre su cabeza ponemos una corona preciosa, porque le pertenece, como Due\u00f1o que es del universo. Pero nos olvidamos de que antes de tener sobre su cabeza una corona de oro, le pusieron una corona de espinas. Y \u00e9sta corona sigue hoy taladrando sus sienes en muchas ciudades, tambi\u00e9n en Valladolid. Esa punzante corona de espinas son los barrios que rodean la ciudad, con viviendas indignas y con personas que viven condiciones infrahumanas.<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba ya apuntando al Barrio de Espa\u00f1a, cuyo problema se iba agudizando, con la construcci\u00f3n de nuevas viviendas clandestinas, y, al mismo tiempo que las iban haciendo, surg\u00eda la comparaci\u00f3n con el barrio que se estaba levantando al otro lado de la carretera, con casas confortables y calles bien arregladas, y lo consideraban casi como un agravio, sufriendo ellos la escasez que les oprim\u00eda. En la d\u00e9cada de los a\u00f1os 50, Valladolid estaba creciendo mucho, con nuevas f\u00e1bricas \u2013 principalmente FASA y SAVA- y nuevos barrios de casas confortables.<\/p>\n\n\n\n<p>El asunto del Barrio de Espa\u00f1a ven\u00eda de lejos, al menos desde el a\u00f1o 1930, en que algunas familias empezaron a construir sus viviendas, hoy dir\u00edamos que como \u201cocupas\u201d, en un terreno ajeno, contra la voluntad del due\u00f1o, que cada cierto tiempo hac\u00eda reclamaciones legales. Por lo cual no se pod\u00eda instalar all\u00ed ning\u00fan servicio p\u00fablico: agua corriente, alcantarillado, escuelas, luz el\u00e9ctrica, etc\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El barrio empez\u00f3 llam\u00e1ndose Barrio de la Rep\u00fablica y despu\u00e9s se le cambi\u00f3 el nombre por el de Barrio de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p>La situaci\u00f3n que se hab\u00eda creado era cada vez m\u00e1s lamentable. Los propietarios del terreno sobre los que se iban construyendo las casas, quer\u00edan recuperarlo y no pod\u00edan. Cada vez hab\u00eda m\u00e1s viviendas, mal construidas o eran simplemente chabolas de ladrillos superpuestos y con una cubierta de chapa o de lo que encontraban. Y as\u00ed a\u00f1o tras a\u00f1o. Llegaron a existir 800 viviendas ilegales, colocadas de forma an\u00e1rquica, con las calles llenas de barro en invierno y con polvo irrespirable en verano. Las gentes eran de la m\u00e1s diversa clase y condici\u00f3n, desde los m\u00e1s honrados trabajadores que ven\u00edan a buscar su medio de vida a la ciudad y se refugiaban donde hab\u00edan hallado un sitio en que poder dormir, hasta maleantes que all\u00ed encontraban la manera de pasar desapercibidos y eran menos f\u00e1ciles de localizar.<\/p>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o 1959 los vecinos ya ten\u00edan formada una cooperativa, que se hab\u00eda puesto en contacto con los due\u00f1os de los terrenos, para intentar arreglar la situaci\u00f3n jur\u00eddica de posesi\u00f3n del suelo, pero no hab\u00edan conseguido nada positivo. Todo segu\u00eda igual, cada vez con mayores problemas. As\u00ed llegamos al comienzo de la actuaci\u00f3n de Don Marcelo con los miembros del Patronato de San Pedro Regalado, que ve\u00edan la gravedad y la magnitud del problema y la dificultad para encontrar una soluci\u00f3n. Tras pensarlo mucho, fijado el objetivo, estaban esperando la ocasi\u00f3n para actuar. Y prepararon la maniobra: interesar a las autoridades civiles, implicarles para que aparecieran ellas como protagonistas de la obra, y los inspiradores del plan, ofrecerse como simples colaboradores. Y as\u00ed lo hicieron.<\/p>\n\n\n\n<p>En el verano de 1959, vieron que el proyecto, que hab\u00edan pensado y madurado durante a\u00f1os, pod\u00eda salir a flote. Y aqu\u00ed es mejor transcribir, s\u00f3lo en parte, porque todo ser\u00eda muy largo, lo que Don Marcelo ha dejado escrito a mano en sus cuartillas.<\/p>\n\n\n\n<p>Empieza diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p>En junio de 1959 present\u00e9 al Patronato de San Pedro Regalado el estudio fundamental del problema, que hab\u00eda de ser la base de cuanto despu\u00e9s se hiciera. Lograda la aprobaci\u00f3n del mismo por los miembros de la Comisi\u00f3n Ejecutiva, y hechas algunas atinadas observaciones por algunos de ellos (incluso por escrito, como las hizo Don Arturo Moliner), se someti\u00f3 a la aprobaci\u00f3n del Sr. Arzobispo, el cual tambi\u00e9n lo aprob\u00f3 sin reservas. Le facilit\u00e9 copias, para que \u00e9l las enviase al Sr. Gobernador y dem\u00e1s autoridades. Todos le contestaron, dando a entender que lo recib\u00edan con el mayor deseo de poner manos a la obra.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero vino enseguida la dispersi\u00f3n del veraneo, y luego las ferias de septiembre, y en octubre la visita del Caudillo a Valladolid, todo lo cual hizo imposible ocuparse del asunto. En noviembre el Sr. Arzobispo volvi\u00f3 a insistir al Gobernador, y yo tambi\u00e9n lo hice por mi cuenta en visita personal y con varias cartas. Tambi\u00e9n el vocal del Patronato, Don Jes\u00fas Mateos, le habl\u00f3 varias veces.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta que, por fin, las primeras autoridades se decidieron a convocar las Reuniones en el Gobierno Civil, (ocho). Resumen de lo tratado en cada una.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>7, Diciembre, 1959. Primera reuni\u00f3n. Se nombran las comisiones: Jur\u00eddica, T\u00e9cnica, Econ\u00f3mica y Social. Don Marcelo fue nombrado presidente de esta comisi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>11, Enero, 1960.- Segunda reuni\u00f3n. Primer acuerdo, que era imprescindible: Que el Patronato Francisco Franco adquiera la propiedad de los terrenos.<\/li>\n\n\n\n<li>14, Enero, 1960. 3\u00aa reuni\u00f3n. Asiste Carlos Sanz, abogado de los propietarios del terreno. Se llama a Gredilla, abogado de la Cooperativa.<\/li>\n\n\n\n<li>16, Enero, 1960. 4\u00aa reuni\u00f3n. Asisten 10 representantes de la Cooperativa, que cedieron sus derechos de adquisici\u00f3n preferente que ten\u00edan sobre los terrenos, a favor del Patronato Francisco Franco.<\/li>\n\n\n\n<li>2, Marzo, 1960. Hoy se ha reunido la Comisi\u00f3n jur\u00eddica y ha concretado ya mucho m\u00e1s para comprar los terrenos.<\/li>\n\n\n\n<li>12 de marzo. Re\u00fano a los componentes de la Comisi\u00f3n Social, organismos de apostolados social cat\u00f3lico y les explico todo. Ver hoja aparte.<\/li>\n\n\n\n<li>13 de marzo. Se publican en \u201cEl Norte de Castilla\u201d declaraciones del Sr. Gobernador sobre la operaci\u00f3n Barrio de Espa\u00f1a.<\/li>\n\n\n\n<li>18 de marzo. Acompa\u00f1o a D. Miguel Delibes, director de \u201cEl Norte de Castilla \u201cy a D. Fernando Alt\u00e9s, gerente del mismo, a visitar al Sr. Gobernador para hacerle entrega de 50.000 ptas., donativo de esa empresa para la operaci\u00f3n Barrio de Espa\u00f1a. Ofrecen el peri\u00f3dico para hacer una gran campa\u00f1a y cuanto sea preciso.<\/li>\n\n\n\n<li>21 de marzo. Acompa\u00f1o a los mismos se\u00f1ores a visitar al Sr. Arzobispo para ofrecerle el peri\u00f3dico con los mismos fines.<\/li>\n\n\n\n<li>Un d\u00eda del mes de marzo. Se firma la escritura de compra de los terrenos del Barrio de Espa\u00f1a por el Patronato Francisco Franco, en las oficinas de la Jefatura Provincial del Movimiento.<\/li>\n\n\n\n<li>Todo el mes de marzo. Me ocupo de mover a la C\u00e1ritas Diocesana y a las C\u00e1ritas parroquiales y a todos los organismos y asociaciones cat\u00f3licas para renovar en toda la Ciudad las suscripciones a C\u00e1ritas y arbitrar fondos para cooperar a la operaci\u00f3n Barrio de Espa\u00f1a. Recaudaci\u00f3n de fondos. Colectas en los templos, suscripci\u00f3n en Parroquias; id. en establecimientos p\u00fablicos. Huchas en \u00e9stos y en colegios. Necesitamos aportar dos millones anuales. Todo debe concentrarse en C\u00e1ritas Diocesana. Ahora es el Barrio de Espa\u00f1a. Despu\u00e9s ser\u00e1n otros. Lo adelantaremos nosotros y ya nos lo reembolsar\u00e1 el Ayuntamiento, cuando aprueben el presupuesto.<\/li>\n\n\n\n<li>10, Abril, 1960. Voy a hablar a los vecinos del Barrio de Espa\u00f1a. Ver Diario Regional.<\/li>\n\n\n\n<li>11,12,13-Abril, 1960. Pasan por el Ayuntamiento todos los vecinos del Barrio, para llenar los datos de las fichas que hemos hecho. Toman datos unos ochenta Cursillistas de Cristiandad y hombres de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica.<\/li>\n\n\n\n<li>26, Julio, 1960. Me re\u00fano con la Cooperativa del Barrio para tratar de empezar con prestaci\u00f3n voluntaria los trabajos de alcantarillado.<\/li>\n\n\n\n<li>27, julio, 1960. Cito a unos 60 vecinos del Barrio de Espa\u00f1a para empezar las obras. La reuni\u00f3n ser\u00e1 el viernes, d\u00eda 29.<\/li>\n\n\n\n<li>Agosto, 1960\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>1. Corral y yo llevamos en un cami\u00f3n 500 picos y palas, que nos prestan los militares.<\/li>\n\n\n\n<li>2. Empiezan las obras. Mucho entusiasmo. Trabajan unos 300.<\/li>\n\n\n\n<li>7. Domingo. Van voluntarios. Guardia de Franco.<\/li>\n\n\n\n<li>14.- Sigue todo bien. Ver notas de la prensa en esta carpeta. J\u00f3venes de A.C., cursillistas, Guardia de Franco\u2026<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li>Septiembre, 1960\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>6. Acude a visitar las obras el Sr. Arzobispo.<\/li>\n\n\n\n<li>20. Reuni\u00f3n en el Palacio Arzobispal. Todas las Autoridades. Se discute y examina la moci\u00f3n que he presentado y que est\u00e1 en la carpeta.<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n\n\n\n<li>13, Noviembre. Los estudiantes de San Juan Evangelista han empezado a ir a cavar zanjas, para llevar la tuber\u00eda del agua a las fuentes. Ya se ha empezado la colocaci\u00f3n de aceras y pavimentaci\u00f3n de calles, de acuerdo con la octavilla a que aludo antes.<\/li>\n\n\n\n<li>6-Diciembre-1960.- Resumen de lo realizado durante el a\u00f1o 1960\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>1\u00ba.- Lo hecho hasta aqu\u00ed, alcantarillado, representa 1.900.000, pts.<\/li>\n\n\n\n<li>Hemos empezado adem\u00e1s aceras, bordillos, calles.<\/li>\n\n\n\n<li>2\u00ba.- Necesitamos un cami\u00f3n para el barro; 100.000, pts para jornales; m\u00e1quinas del Instituto de Colonizaci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>3\u00ba.- Fuentes de agua pr\u00f3ximas a terminarse.<\/li>\n\n\n\n<li>4\u00ba.- Inscribir terrenos. Ceder al Ayuntamiento lo que necesite para Escuelas. Vender parcelas, cobrando algo para la Cooperativa.<\/li>\n\n\n\n<li>6\u00ba.- Poner luces y guardias.<\/li>\n\n\n\n<li>8\u00ba.- Visita a Madrid, para aprobaci\u00f3n de proyectos de alcantarillado, colector y abastecimiento. Fin: Conseguir dinero y la construcci\u00f3n de 250 viviendas. Acudieron todas las Autoridades (Visitamos en un d\u00eda a tres Ministros: Presidencia, Hacienda y Vivienda).<\/li>\n<\/ul>\n<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Es interesant\u00edsimo todo lo que est\u00e1 escrito. Uno no sabe por d\u00f3nde cortar. Es dif\u00edcil resumir las gestiones m\u00faltiples que Don Marcelo realiz\u00f3 en esta operaci\u00f3n: Visitas al Jefe de la Electra Vallisoletana para que proporcionara energ\u00eda el\u00e9ctrica para los que trabajaban por la noche. Petici\u00f3n a Gaseosas La Casera para que facilitara bebidas, cuando hac\u00eda calor. M\u00e1s tarde, a la Central Lechera para que facilitara leche. Todos lo hicieron gratis, dando muestras de gran generosidad, y aportando todos trabajo y entusiasmo, anim\u00e1ndose unos a otros, para sacar adelante la obra con la mayor rapidez posible.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed lograron, entre otras cosas, que el 25 de diciembre se inaugurara la primera fuente en el Barrio de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Resumen total<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo que hab\u00eda estado embrollado y sin visos de soluci\u00f3n, durante m\u00e1s de 30 a\u00f1os, se arregl\u00f3 en unos meses, y se abrieron las puertas para seguir haciendo mejoras, a favor del barrio de Espa\u00f1a y de sus moradores. Ciertamente con mucho trabajo, pero sobre todo con mucha ilusi\u00f3n. El efecto era consecuencia, entre otras cosas, de la unidad de fuerzas, que Don Marcelo promovi\u00f3 en este caso, como lo hab\u00eda hecho a\u00f1os atr\u00e1s, uniendo entre s\u00ed a las instituciones de caridad de la Iglesia. Con frecuencia, incluso en ocasiones muy solemnes y ante grandes personalidades, repet\u00eda una frase de T\u00e1cito:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cConcordia, minima crescunt; discordia, maxima dilabuntur\u201d, \u201dCon la concordia crecen hasta las cosas m\u00e1s peque\u00f1as; con la discordia incluso las mas grandes se deshacen\u201d en 1991, en la homil\u00eda de la catedral de Aquisgr\u00e1n, durante el viaje de Felipe Gonz\u00e1lez.<\/p>\n\n\n\n<p>El 12 de junio de 1961, ya desde Astorga env\u00eda un largo escrito, en el que hac\u00eda varias observaciones y terminaba se\u00f1alando un dato curioso: No hay tiempo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Obispo de Astorga<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando ya todo estaba en marcha y empezaban a verse frutos abundantes, el 5 de enero de 1961, se hizo p\u00fablico su nombramiento de Obispo de Astorga, al que Don Marcelo se hab\u00eda resistido cuanto pudo, y que fue recibido por todos en Valladolid, con dos sentimientos encontrados, de alegr\u00eda, por el reconocimiento que el Papa hac\u00eda a Don Marcelo y de pena, porque ten\u00eda que alejarse de la Valladolid.<\/p>\n\n\n\n<p>En los peri\u00f3dicos y emisoras de la capital se hicieron muchos comentarios, todos llenos de elogios y con manifestaciones de amistad, que reflejaban el sentir de los valisoletanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre los art\u00edculos que aparecieron aquellos d\u00edas me fijo en uno, publicado en El Norte de Castilla, el 18 de enero de 1961, firmado por un periodista joven, que entonces resid\u00eda en Le\u00f3n, y dice:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bb Astorga y Don Marcelo\u00bb (Desde Le\u00f3n)<\/p>\n\n\n\n<p>Comienza hablando de Astorga, ciudad intelectual, patria de Leopoldo Panero y Luis Alonso Luengo, la compara con Ponferrada, la industrial, y con la Ba\u00f1eza y Valencia de Don Juan, la zona agr\u00edcola. Despu\u00e9s dice&#8230;:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bb La regi\u00f3n toda comienza a tener referencia exacta de la singular personalidad de quien los vallisoletanos hemos llamado siempre Don Marcelo. Referencia exacta de su preocupaci\u00f3n social y su rigor intelectual&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLa dimensi\u00f3n excepcional del nuevo obispo le ir\u00e1 bien a Astorga. Y, en cuanto a la vital actividad que es consustancial al hoy Doctor Gonz\u00e1lez, llega a punto a una di\u00f3cesis en plena renovaci\u00f3n material y espiritual&#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Lo firma FRANCISCO UMBRAL<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda 5 de marzo fue consagrado Obispo en la catedral de Valladolid, con participaci\u00f3n de toda la ciudad, Clero y seminario, la Universidad, todas las autoridades y, ocupando lugares distinguidos en la Catedral, los vecinos de los barrios de San Pedro Regalado y de Espa\u00f1a junto a los de Villanubla.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Marcelo que, por entonces hab\u00eda construido en Valladolid casi 800 viviendas, se despidi\u00f3 de la ciudad en que hab\u00eda trabajado veinte a\u00f1os sin tener casa propia; con dinero en el bolsillo para poder vivir un mes, como patrimonio; y sin tener cartilla en ning\u00fan banco. Hab\u00eda recibido muchos estipendios, algunos muy generosos, por sus sermones. Todo lo hab\u00eda entregado al Patronato de San Pedro Regalado y a C\u00e1ritas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 era Valladolid para Don Marcelo?<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo era todo. Durante toda su vida, llev\u00f3 siempre a Valladolid, en el coraz\u00f3n y en los labios. Coloc\u00f3 el escudo de Valladolid en el centro de su escudo episcopal. La ciudad, por suscripci\u00f3n popular, le regal\u00f3 un precioso anillo, s\u00edmbolo del desposorio del obispo con la Iglesia, que us\u00f3 el d\u00eda de su consagraci\u00f3n episcopal. Cuando muri\u00f3, lo entreg\u00f3 al Cabildo Metropolitano de Valladolid, como se\u00f1al de que quer\u00eda seguir unido para siempre, a\u00fan despu\u00e9s de muerto, con la ciudad, en la que volc\u00f3 todas sus energ\u00edas de joven y de la que en esp\u00edritu nunca se hab\u00eda separado en vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo era Don Marcelo?<\/h2>\n\n\n\n<p>Para representarle de forma gr\u00e1fica, como a veces se hace en juegos de ni\u00f1os: Era mast\u00edn que defiende a la Iglesia con una llama en la boca para iluminar el camino, como Santo Domingo; \u00c1guila para ver y examinar el conjunto e ir a lo esencial, como San Agust\u00edn; coraz\u00f3n ardiendo en llamas de celo, como San Francisco Javier, que desde el lejano Oriente quer\u00eda volver a Paris para convencer a los estudiantes de la Universidad para que fueran a Jap\u00f3n a predicar el Evangelio. De alma ancha como la llanura de Fuentes de Nava. Era encina, como las del monte de Torozos, de Villanubla, con tronco que no dobla ante las tormentas y, a la vez, permite que con la poda se renueven sus ramas, que se dejan mecer por la m\u00e1s suave brisa. Por las bravas y a la fuerza, no se dobleg\u00f3 ante nadie. Por las buenas, era d\u00factil como una mimbre, que dobla con toda facilidad. Cuando alguien le abr\u00eda el coraz\u00f3n con sinceridad, era extraordinariamente comprensivo, a veces demasiado blando. S\u00f3lo ante una cosa era intransigente, a veces hasta la dureza: con la mentira. Si se daba cuenta que alguien quer\u00eda enga\u00f1arle, o jugaba sucio, le resultaba muy dif\u00edcil volver a entenderse con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuvo una cualidad admirable, muy dif\u00edcil de conseguir,- yo dir\u00eda que imposible de alcanzar- sin una gracia especial de Dios: la facilidad para perdonar y olvidar. Y esto, en Don Marcelo, tiene un merito especial, porque para otras cosas goz\u00f3 de una memoria excepcional, hasta unos meses antes de su fallecimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>No fue tan progre ni aliado de los comunistas como algunos le calificaron durante algunos a\u00f1os, ni tan carca ni aliado del r\u00e9gimen de Franco como le catalogaron en otra \u00e9poca. Toda su vida fue el Don Marcelo de siempre, un castellano leal, obediente y libre. Hasta su muerte tuvo como norma el mismo lema con el que se autodefini\u00f3 en los sermones de San Benito, en Valladolid, el a\u00f1o 1950: \u201cSacerdote de Jesucristo, Ministro del Evangelio, con todos los valores que la vida y la doctrina de Dios hecho hombre encierra, al servicio de todo el hombre y de todos los hombres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>He hablado de cosas muy serias y hoy es d\u00eda de fiesta. Para terminar les voy a contar una an\u00e9cdota, que quiz\u00e1 les provoque la sonrisa. Por mi parte, si quieren, pueden re\u00edrse a gusto, con tal de que el centro de la hilaridad sea el sujeto paciente de la historieta. El primer acto que presidi\u00f3 Don Marcelo como Prefecto de Estudios del Seminario Menor de Valladolid, el 15 de junio de 1949, -no se me ha olvidado la fecha- fue presidir el tribunal del examen de quienes iban a ingresar en el Seminario y uno de los examinandos era este servidor de Uds., que entonces ten\u00eda once a\u00f1os. Y se ve que el examen me sali\u00f3 muy bien, tan perfecto que los examinadores decidieron: \u201cEste chico merece ser escuchado de nuevo; que vuelva en septiembre\u201d. Con un gran disgusto regres\u00e9 a mi pueblo, hecho un mar de l\u00e1grimas. Pueden imaginarse lo que pas\u00f3\u2026 Pero no piensen mal. Seamos optimistas. No es que me suspendieran, es que quer\u00edan disfrutar oy\u00e9ndome de nuevo\u2026Aquel 15 de junio fue la primera vez que v\u00ed a Don Marcelo cara a cara y el recuerdo que me dej\u00f3 no fue muy grato\u2026 Pero \u00bfQui\u00e9n puede juzgar los designios de Dios y los planes de los hombres?&#8230; <\/p>\n\n\n\n<p>Ya jubilado Don Marcelo, cuando estaba en Fuentes de Nava o en Toledo, y yo iba a estar con \u00e9l cada d\u00eda, me dec\u00eda con frecuencia: \u201cNo dejes de venir por aqu\u00ed. Ven siempre que puedas\u201d. Yo algunas veces, siempre en tono cari\u00f1oso y lleno de respeto, le respond\u00eda: \u201c Qu\u00e9 barbaridad! Ud. me cogi\u00f3 tanto cari\u00f1o desde que me conoci\u00f3, al mandarme que volviera a examinarme en septiembre, que ahora \u00a1f\u00edjese lo que son las cosas! ha tenido la gran satisfacci\u00f3n de tener que aguantarme durante m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os\u201d. Y \u00e9l se sonre\u00eda\u2026<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En sus primeros a\u00f1os de sacerdocio, d. Marcelo tuvo varios nombramientos: porfesor del seminario, capell\u00e1n del colegio de las teresianas, can\u00f3nigo, consiliario de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica de Valladolid. D. 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