{"id":997,"date":"2024-09-26T18:03:24","date_gmt":"2024-09-26T16:03:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=997"},"modified":"2024-09-26T18:07:45","modified_gmt":"2024-09-26T16:07:45","password":"","slug":"la-persona-y-las-ensenanzas-de-jesus","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-persona-y-las-ensenanzas-de-jesus\/","title":{"rendered":"La Persona y las ense\u00f1anzas de Jes\u00fas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Conferencia cuaresmal a j\u00f3venes en la iglesia de los jesuitas de Toledo el d\u00eda 14 de Marzo de 1972<\/p>\n\n\n\n<p>En una revista que me lleg\u00f3 hace unos d\u00edas, he podido leer un art\u00edculo titulado \u201cDescubriendo la oraci\u00f3n\u201d, del cual os ofrezco unos breves fragmentos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cVamos de sorpresa en sorpresa; cuando uno todav\u00eda est\u00e1 peleando con los profetas de un mundo horizontal y sin Dios, resulta que comienza a despertar, en la base de muchos movimientos juveniles, la necesidad de hacer oraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a los que especulan con el triunfo de una sociedad descre\u00edda, secularizada, se alzan tambi\u00e9n grupos crecientes de estudiantes universitarios, de Francia sin ir m\u00e1s lejos, a los que les ha dado por hacer oraci\u00f3n mental. Y los expertos se asombran. Dicen los expertos que la oraci\u00f3n parec\u00eda cosa pasada de moda, que nadie reza y que, adem\u00e1s, parec\u00eda innecesario rezar. A\u00f1aden que la oraci\u00f3n mental puede llevar a no hacer las cosas, a no comprometerse, o dicen que la oraci\u00f3n individual es ego\u00edsmo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero nunca fue tan ego\u00edsta habar con el Padre com\u00fan, con Dios, que a todos nos lleva en su coraz\u00f3n. Es imposible rezar a Jes\u00fas con autenticidad y a la vez ser ego\u00edsta. Ni fue nunca in\u00fatil rezar, ni tuvo nunca la oraci\u00f3n buena de un cristiano honrado el car\u00e1cter sustitutivo de la caridad. Tras una conversaci\u00f3n con Jesucristo, la acci\u00f3n del cristiano en favor de los dem\u00e1s tiene m\u00e1s hondura, mayor sentido. Sin oraci\u00f3n no se puede, ni se pod\u00eda, ni se podr\u00e1 hacer nada en el orden cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y los expertos se llenan de confusi\u00f3n porque hay grupos de j\u00f3venes franceses que buscan expertos en ense\u00f1ar a meditar, a estar un rato rezando personalmente a Dios. Siguiendo el consejo que se nos da en el Evangelio, entran en su interior y hablan a solas con el Padre que est\u00e1 en los cielos y en todas partes&#8230; En Francia se venden bien los libros que hablan de meditaci\u00f3n, de c\u00f3mo hacer oraci\u00f3n personal, que antes parec\u00edan ya anticuados.\u201d<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>El di\u00e1logo personal con Dios en la oraci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Es oportuno ofreceros estas l\u00edneas del art\u00edculo a que me estoy refiriendo, porque me sit\u00faan r\u00e1pidamente dentro de lo central del tema que quiero exponeros esta noche. Al fin y al cabo, lo que aqu\u00ed se nos dice de que vuelve a descubrirse la necesidad de la oraci\u00f3n en la vida religiosa cristiana es una demostraci\u00f3n, por un camino nuevo, despu\u00e9s de todas estas peripecias que estamos viviendo en la \u00e9poca posconciliar, es una se\u00f1al, digo, de que no podemos dejar el Evangelio; y de que para que haya una vida religiosa aut\u00e9ntica, es necesario Jesucristo. Contad con \u00c9l, hablad con \u00c9l, vivificad en vosotros y aumentad cada vez m\u00e1s el amor a \u00c9l, para poder seguir sus ense\u00f1anzas y sus ejemplos de vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelven las aguas a su cauce, como vuelve la alondra a su nido. Y no es que est\u00e9 en mi \u00e1nimo despreciar ninguna de las formas comunitarias de la vida lit\u00fargica actual, en las cuales hemos ganado mucho con respecto a lo que anteriormente exist\u00eda en nuestras costumbres piadosas. Pero, seguramente estar\u00e9is de acuerdo conmigo en que, al menos seg\u00fan algunas expresiones utilizadas por muchos al hablar o al escribir, est\u00e1bamos viviendo unos a\u00f1os en que la oraci\u00f3n personal, privada, sufr\u00eda cierto descr\u00e9dito. Y, por ejemplo, aquellas formas cl\u00e1sicas de hacer ejercicios espirituales en retiro, que fomentaban tanto el silencio interior, el examen de conciencia y el di\u00e1logo con Dios, vienen siendo f\u00e1cilmente sustituidas por otros coloquios, di\u00e1logos, convivencias de tipo religioso, cuyas ventajas yo no niego, con tal de que se ajusten a sus debidos l\u00edmites. No hay nada que pueda sustituir a lo que es el di\u00e1logo personal, de cada uno, con Dios nuestro Se\u00f1or por medio de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y est\u00e1 bien que vuelva todo esto y tiene que volver, para que se logre el debido equilibrio y para que el necesario avance en las manifestaciones de nuestra vida religiosa no suponga ruptura alguna con lo que debe ser mantenido en su integridad.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo ya conoc\u00eda algo de esto por propia experiencia. Recuerdo muy bien c\u00f3mo el a\u00f1o pasado, en Barcelona, me visitaron cinco o seis personas francesas, las cuales quer\u00edan establecer en Barcelona grupos de oraci\u00f3n, al estilo de los que ya ven\u00edan funcionando en algunas di\u00f3cesis de Francia. Ellos, concretamente, se refer\u00edan a la oraci\u00f3n del Rosario, como una forma de plegaria y devoci\u00f3n a la Sant\u00edsima Virgen, que no puede olvidarse en el pueblo cristiano. Y en conversaci\u00f3n con ellos pude captar c\u00f3mo empezaban estas reacciones, extendidas ya a otras formas m\u00e1s claras y n\u00edtidas de meditaci\u00f3n religiosa, de oraci\u00f3n mental, lo cual constituy\u00f3 para m\u00ed un motivo de alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Doctrina y vida<\/h2>\n\n\n\n<p>Pues bien, queridos j\u00f3venes, deseo dar un paso m\u00e1s hoy en relaci\u00f3n con la exposici\u00f3n que ayer os hac\u00eda. En efecto, os hablaba de c\u00f3mo la religi\u00f3n cristiana \u2013fijaos que est\u00e1bamos hablando de la religi\u00f3n en su conjunto de expresiones, no estrictamente de la fe\u2013 no es una ideolog\u00eda, un sistema meramente racional que se mueve con unas coordenadas m\u00e1s o menos l\u00f3gicas, y que trata de influir sobre la mentalidad de los hombres, provocando una actitud cultural de respuesta de las potencias del hombre a aquellos determinantes que presenta tal o cual ideolog\u00eda \u00e9tica, religiosa, cient\u00edfica, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cristianismo hay algo que se escapa a lo puramente racional, hay un misterio que no llega a captarse nunca del todo. Y por eso, no es mera ideolog\u00eda racional, ni puede serlo. Ni es una simple \u00e9tica o una moral para las situaciones de la vida. Es mucho m\u00e1s. Es, dec\u00edamos, el prop\u00f3sito de salvaci\u00f3n del hombre por parte de Dios, que se realiza por medio de Jesucristo, que viene al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una iniciativa de Dios y, por lo mismo, no podemos permanecer indiferentes ante \u00c9l. Es una verdad que se nos revela, por lo cual necesitamos examinarla. Es una respuesta a las exigencias m\u00e1s \u00edntimas del coraz\u00f3n y del pensamiento del hombre en cualquier \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cristianismo se manifiestan y expresan las realidades m\u00e1s profundas de Dios y del hombre; y esa manifestaci\u00f3n y expresi\u00f3n religiosas de lo divino y lo humano han sido dadas y fijadas por Cristo, Dios hecho hombre; y por eso las manifestaciones religiosas del cristianismo son las m\u00e1s altas y definitivas que pueden lograrse en este mundo. Ah\u00ed se encuentra el Camino, la Verdad y la Vida. Pero es necesario acercarnos a Cristo para poder hacer este hallazgo. De esto es de lo que yo quiero hablaros esta noche; menos tiempo que ayer, para que pod\u00e1is alcanzar los medios de transporte que os llevan a vuestros hogares.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata, por consiguiente, queridos j\u00f3venes, para que este sentido de la vida cristiana nos llene y podamos responder a esta iniciativa de Dios, se trata de lograr el encuentro de cada uno con nuestro Se\u00f1or Jesucristo. Situarnos en una actitud tal que no pongamos obst\u00e1culos, por nuestra parte, para el encuentro con el Hijo de Dios, Salvador del mundo. Se trata de conocer y vivir este hecho; conocerlo y vivirlo. Ya no estoy hablando \u00fanicamente de la religi\u00f3n cristiana en todo el conjunto de sus expresiones, sino de Jes\u00fas Salvador, de Cristo, tal como se nos presenta a trav\u00e9s de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es necesario esforzarnos, repito, por conocer y vivir ese hecho. Fijaos que digo, en primer lugar, conocer. Ved c\u00f3mo los Ap\u00f3stoles, apenas empiezan a cumplir la misi\u00f3n que el Se\u00f1or les confi\u00f3, cuando \u00c9ste sube a los cielos, instruyen a sus oyentes sobre el n\u00facleo esencial de esa evangelizaci\u00f3n. Leed el Nuevo Testamento y os encontrar\u00e9is con las cartas de San Pablo a los romanos, a los fieles de \u00c9feso, a los g\u00e1latas. O bien tomad el libro de los <em>Hechos de los Ap\u00f3stoles,<\/em> y encontrar\u00e9is los discursos de San Pedro, de San Pablo, tal como nos los narra San Lucas. Comprobar\u00e9is c\u00f3mo en estos documentos los Ap\u00f3stoles no se limitan a decir a aquellos a quienes escriben: vivid el misterio de Jes\u00fas, no, no. Es algo mucho m\u00e1s concreto.Dentro de este conocimiento que pretenden darnos hierve la vida. Nos hablan de que hay un pecado en la vida del hombre, de que hay una Redenci\u00f3n, de que hay unos dones del Esp\u00edritu Santo y una gracia santificante que llega a la conciencia del hombre, y una exigencia moral para la pureza de coraz\u00f3n, y unos preceptos fundamentales. Nos hablan de la providencia de Dios, del destino humano, de la forma como se ha revelado Jesucristo; de por qu\u00e9 a ellos el Se\u00f1or les ha elegido como testigos y Ap\u00f3stoles. Comparan la ley nueva con la ley antigua, hacen reflexiones sobre lo que era la religi\u00f3n del pueblo de Israel y la religi\u00f3n del Israel nuevo, la Iglesia santa instituida por Jesucristo. Es decir, instruyen, dan a conocer, analizan en cuanto es necesario para la predicaci\u00f3n de su mensaje, analizan lo que es la persona y la ense\u00f1anza de Jes\u00fas. Pero no se trata s\u00f3lo de conocer, tambi\u00e9n se necesita vivir, vivir ese mundo de ideas y de exigencias y de fuerzas del esp\u00edritu que se est\u00e1 respirando a trav\u00e9s de las ense\u00f1anzas que nos exponen.<\/p>\n\n\n\n<p>No se limitan los Ap\u00f3stoles a ser expositores de unos dogmas; los exponen s\u00ed, pero dan un paso m\u00e1s. Tanto en el Evangelio que ellos predican, seg\u00fan lo expuso el Se\u00f1or, como en las directas exposiciones que ellos hacen, aparece la necesidad de que el hombre admita la Palabra de Dios, de que obedezca lo que en ella se nos dice, de que ore, de que se disponga a recibir la gracia y los dones de Dios, con un esfuerzo interior incesante; de que hable en todo momento al Padre que est\u00e1 en los ciclos y a los hombres sus hermanos; de que tenga esperanza en la vida eterna. Todo esto es vida. Por eso, el mensaje evang\u00e9lico y la reflexi\u00f3n apost\u00f3lica posterior se nutren de estos dos aspectos; la doctrina que se nos ense\u00f1a y la vida que se nos reclama. Ni lo uno ni lo otro s\u00f3lo; ambas cosas a la vez. Cuando yo hablo del misterio de Cristo y del encuentro personal con \u00c9l, estoy refiri\u00e9ndome a la necesidad de ambas cosas. De ah\u00ed que sea tan necesario, queridos j\u00f3venes, encontrar momentos de reflexi\u00f3n, sea como sea.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1is en esa \u00e9poca de la vida en que recib\u00eds todas las influencias de lo bueno y de lo bello, Dios quiera que no sea nunca de lo malo y deformante. Buscad tiempo, como sea, para encontraros a vosotros mismos en di\u00e1logo sereno y reflexivo con Dios, sin rehuir aquello que pide la atenci\u00f3n de vuestro pensamiento, para que reflexion\u00e9is sobre ello \u2013las ense\u00f1anzas de Cristo y de la Iglesia\u2013, sin dejar de orar nunca para solicitar de cielo las fuerzas que necesit\u00e1is a fin de cumplir bien vuestra misi\u00f3n despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>El cristianismo es Cristo<\/h2>\n\n\n\n<p>Tengo mucho inter\u00e9s en insistir en este aspecto, sobre la religi\u00f3n como dogma y como vida, porque si no es as\u00ed, o la convertimos en abstracci\u00f3n mental, lo cual ser\u00eda radicalmente contrario al intento de Jesucristo; o en una vivencia vaporosa y vaga, llena de aspiraciones rom\u00e1nticas de tipo \u00e9tico-religioso, que no llevan al hombre a los compromisos serios con Dios y consigo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Escuchad, por favor, una doctrina sencilla que expresa muy bien lo que estoy diciendo: El objeto de la revelaci\u00f3n cristiana es el mismo Cristo, \u00c9l es el objeto central y la gran novedad de su propia revelaci\u00f3n. \u00c9l mismo es la religi\u00f3n por ser el mediador que salva y da vida nueva al hombre. Por eso contiene una gran verdad, el dicho tradicional de que el cristianismo es la \u00fanica religi\u00f3n verdadera. Porque aun reconociendo valores positivos en las dem\u00e1s, s\u00f3lo pueden entenderse y justificarse en cuanto sus aspiraciones y b\u00fasquedas se ordenan a Cristo, Camino, Verdad y Vida.<\/p>\n\n\n\n<p>De ah\u00ed el significado enjundioso del contenido dogm\u00e1tico de la fe. Frecuentemente se juega al equ\u00edvoco de la contraposici\u00f3n entre dogma y vida; como si por dogma se expresara \u00fanicamente una teor\u00eda abstracta y por vida lo concreto, lo cordialmente palpitante, acaso en un nivel natural. Cuando, en realidad, el dogma, si el cristianismo es Cristo, no es m\u00e1s que la expresi\u00f3n de este hecho viviente. Por tanto, el dogma expresa la aportaci\u00f3n de vida nueva, la posibilidad de aportaci\u00f3n vital. De donde se deduce que la contraposici\u00f3n, muy al uso, entre vida y dogma es una contraposici\u00f3n que parte de la ignorancia de lo que es la respuesta cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>El dogma y todos los elementos diferenciales de lo que es el cristianismo son, precisamente, la expresi\u00f3n de ese hecho diferencial que es el que da respuesta: el hecho de que el mismo Dios se hace visible en Cristo, y a trav\u00e9s de su presencia en el mundo nos traz\u00f3 un camino que hace posible el desarrollo de esas aspiraciones, para las cuales no hab\u00eda respuesta. Por tanto, el dogma es m\u00e1s que la vida natural, y en este sentido, si preguntamos qui\u00e9n debe subordinarse a qui\u00e9n, el dogma a la vida, o la vida al dogma, la respuesta es evidente: la vida al dogma, aunque la respuesta que se da por ah\u00ed sea siempre la contraria.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo comparto esta doctrina plenamente. Bien entendida, se comprende que no pueda ser de otro modo. Porque por dogmas entiendo a Cristo, Hijo de Dios; Cristo, Hijo de Mar\u00eda; entiendo a la Sant\u00edsima Trinidad, al Esp\u00edritu Santo santificando al hombre, conduciendo a la Iglesia; la gracia santificante, la vida eterna. Por dogmas no entiendo un esquema mental. Cuando hablo de dogmas no pretendo decir: construyo una religi\u00f3n para uso del discutidor escol\u00e1stico en su academia. Por dogmas lo \u00fanico que entiendo es la vida de Cristo y de Dios expresada, concretada en unas formulaciones que me dicen algo de la verdad que esa vida contiene. Y, por lo mismo, no puede haber contraposici\u00f3n entre dogma y vida. De ah\u00ed la necesidad de una profunda instrucci\u00f3n religiosa, seria, s\u00f3lida, gradual, sistem\u00e1tica, completa, a la medida de la misi\u00f3n que tiene cada uno en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, reducir esa instrucci\u00f3n a una perfecci\u00f3n mental, exclusivamente detenida ah\u00ed en el dep\u00f3sito de nuestras facultades perceptivas, ser\u00eda absurdo, porque Jes\u00fas nos dice: <em>En esto consiste la vida eterna: en que te conozcan a Ti, solo Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien enviaste<\/em> (Jn 17, 3). Resume en S\u00ed mismo todo lo que \u00c9l quiere dar a conocer, la fe que nos trae y la religi\u00f3n que predica. Por eso no se las puede reducir a un concepto mental que quede en nuestra inteligencia. Las expresiones tienen su valor, como expresi\u00f3n de las realidades reveladas y de nuestra vivencia de las mismas. Estamos, en consecuencia, obligados a un conocimiento cada vez m\u00e1s perfecto de lo que Jes\u00fas nos predic\u00f3, para vivir m\u00e1s plenamente la vida que \u00c9l nos trajo y comunica.<\/p>\n\n\n\n<p>Encuentro personal, por tanto, de cada uno con Jesucristo, j\u00f3venes. Porque Jes\u00fas es el Hijo de Dios; \u00e9sta es la primera raz\u00f3n. Abrid el Evangelio de San Juan en el cap\u00edtulo nueve, que nos narra, precisamente, el milagro de la curaci\u00f3n del ciego de nacimiento. Jes\u00fas le hab\u00eda curado y le devolvi\u00f3 la vista; los jud\u00edos no quer\u00edan reconocer el milagro y se encaran con aquel pobre ser, a quien ve\u00edan cada d\u00eda en el templo, y ahora ya curado, cuando est\u00e1 prorrumpiendo en alabanzas al que ha hecho la curaci\u00f3n. Los jud\u00edos se enojan con \u00e9l y le expulsan, le arrojan fuera. Y a\u00f1ade el evangelista:<em>Oy\u00f3 Jes\u00fas que le hab\u00edan echado fuera, y haci\u00e9ndose encontradizo con \u00e9l, le dijo: \u00bfCrees t\u00fa en el Hijo de Dios? Le respondi\u00f3 el ciego y dijo: \u00bfQui\u00e9n es, Se\u00f1or, para que yo crea en \u00c9l? Y le dijo Jes\u00fas: Le has visto ya, y es el mismo que est\u00e1 hablando contigo. Entonces dijo \u00e9l: Creo, Se\u00f1or. Y postr\u00e1ndose a sus pies le ador\u00f3. Y a\u00f1adi\u00f3 Jes\u00fas: Yo vine al mundo a ejercer un justo juicio, para que los que no ven, vean, y los que ven queden ciegos. Oyeron esto algunos de los fariseos que estaban con \u00e9l y le dijeron: \u00bfPues qu\u00e9, nosotros somos tambi\u00e9n ciegos? Respondi\u00f3 Jes\u00fas: Si fuerais ciegos no tendr\u00edais pecado, pero por lo mismo que dec\u00eds: nosotros vemos, por eso vuestro pecado persevera en vosotros<\/em>(Jn 9, 35-41).<\/p>\n\n\n\n<p>En este pasaje se afirma lo que intento se\u00f1alar como objetivo central de nuestra reflexi\u00f3n de hoy: Jes\u00fas se proclama Hijo de Dios. Viene al mundo con un mensaje de redenci\u00f3n; su misi\u00f3n es redimir al hombre; despu\u00e9s poner todo lo dem\u00e1s: predicaci\u00f3n del Evangelio, pureza de coraz\u00f3n, caridad fraterna, justicia sin l\u00edmites, es decir, todo lo dem\u00e1s; pero lo primero de todo, la misi\u00f3n fundamental de Jesucristo es esa: redimir al hombre. Cuando el Bautista le presenta ante sus disc\u00edpulos, \u00bfqu\u00e9 dice?: <em>He ah\u00ed el Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo<\/em> (Jn 1, 29). Y empieza la curva de la vida de Jes\u00fas, y cuando \u00e9sta termina, una de sus \u00faltimas palabras en la Cruz es: <em>Consummatum est<\/em> (Jn 19,30), todo est\u00e1 ya cumplido. \u00bfA qu\u00e9 se refer\u00eda? Al cumplimiento de la misi\u00f3n que el Padre le hab\u00eda confiado: redimir a los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida de Jes\u00fas es un sacrificio redentor, y ese sacrificio se perpet\u00faa incesantemente en la Iglesia, es el sacrificio eucar\u00edstico. Por eso, la Eucarist\u00eda es la cumbre de toda vida cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Su vida es infinitamente santa. Jes\u00fas, un d\u00eda, delante de sus enemigos puede decir: <em>\u00bfqui\u00e9n de vosotros puede acusarme de pecado?<\/em> (Jn 8, 46). Y viene la coronaci\u00f3n final de esta vida de infinita santidad con su muerte y resurrecci\u00f3n. No hago p\u00e1rrafos, queridos j\u00f3venes, no. Comprender\u00e9is que si uno es sincero consigo mismo, cuando ya se llevan treinta y tantos a\u00f1os de vida sacerdotal, entregado por completo a una misi\u00f3n en la que creo, comprender\u00e9is que esto tiene que constituir el eje \u00fanico de mi vida. Si no tuviera este sentir radical, absorbente, definitivo dentro de m\u00ed, si no viviera este esquema tan sencillo que acabo de exponeros, yo no podr\u00eda tener el decoro de estar aqu\u00ed habl\u00e1ndoos. Cuando yo digo que es necesario el encuentro personal de cada uno con Jesucristo, es por eso, porque es el Hijo de Dios, porque es el Redentor de los hombres, porque es la santidad infinita, porque es el Se\u00f1or de la vida, de la muerte y de la resurrecci\u00f3n. S\u00f3lo en \u00c9l encontramos la suficiente claridad para aceptar el misterio, aun cuando tenga tambi\u00e9n y siga siendo suficientemente duro y exigente para nosotros mismos, a fin de que nuestras acciones sean responsables y tengan el m\u00e9rito de la libertad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Estorbos que hay que superar<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfEntonces qu\u00e9, j\u00f3venes? Buscad a Jesucristo, buscadle. Que no os impidan esa b\u00fasqueda los estorbos que hay en el camino. No lo hag\u00e1is por nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Os hablo con toda la sinceridad de mi alma. Cuando os digo: buscad a Jesucristo, poneos en di\u00e1logo con \u00c9l, no es para que nos ayud\u00e9is a nosotros, no. Nosotros somos, dentro de la Iglesia, hombres con una misi\u00f3n se\u00f1alada por Dios, pero igualmente necesitados de b\u00fasqueda. Buscadle, porque es la Verdad, porque es el Hijo de Dios, porque es el Redentor, porque es la santidad m\u00e1s pura, porque es el due\u00f1o de la vida, muerte y resurrecci\u00f3n gloriosa, en la cual encontramos, repito, respuesta suficiente para explicarnos el misterio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 estorbos pod\u00e9is tener para esta b\u00fasqueda y para este esfuerzo incesante de encontraros con Jes\u00fas? Uno: <strong>las miserias de los hombres<\/strong>. \u00a1Cu\u00e1ntas miserias nos rodean y nos penetran! Extend\u00e9is vuestra mirada sobre el mundo que conoc\u00e9is, el que est\u00e1is viviendo, y os encontr\u00e1is con el ego\u00edsmo, el odio, el resentimiento, el ansia de venganza, la mezquindad, la hipocres\u00eda, y todo eso elevado ya a una escala m\u00e1s amplia, menos personal, pero manifestada en los fen\u00f3menos atormentadores que nos llenan de preocupaci\u00f3n y de congoja. Lo encontr\u00e1is en el hambre que hay en el mundo, las guerras, los imperialismos feroces, esos ego\u00edsmos nacionales o internacionales que tantas veces lo \u00fanico que hacen es eso: destrozar al hombre con proclamaciones de libertad y de progreso. Y todo eso llena vuestras almas, muchas veces, de escepticismo y de amargura. He aqu\u00ed un estorbo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros pueden ser <strong>los defectos de la propia Iglesia<\/strong>; alud\u00eda yo a ello hace un instante, cuando os dec\u00eda que no lo hag\u00e1is por nosotros. \u00bfPero es que cre\u00e9is que nosotros vamos a ser capaces de presentarnos al mundo como modelos para que nos imiten? No. \u00a1Pobre de aquel que queriendo ser disc\u00edpulo de Cristo tuviera la jactancia de presentarse a s\u00ed mismo como perfecto disc\u00edpulo! Nos acompa\u00f1a, y debe acompa\u00f1arnos siempre, si somos fieles y honrados, la humildad que nos hace reconocernos pecadores igual que los dem\u00e1s. Pero la Iglesia, la del siglo XX y la del siglo IV, con herej\u00edas o con expresiones dogm\u00e1ticas, con luchas religiosas entre los hombres, con confusiones que se han dado entre la religi\u00f3n y la pol\u00edtica, con contaminaciones de los hombres del orden temporal y del orden religioso, con desconocimientos y desatenci\u00f3n respecto a las necesidades de los que sufren, o con manifestaciones espl\u00e9ndidas de amor y santidad que nunca han faltado tampoco. Esta Iglesia, como anoche os expres\u00e9, lleva consigo siempre la riqueza infinita de Cristo en su interior; pero los hombros de aquellos que tenemos que llevarlas, de todos, fieles y sacerdotes, son hombros cansados, son d\u00e9biles, que muchas veces se hunden bajo el peso glorioso y santo de esa carga que el Se\u00f1or nos dio. Que no aparezca en vuestra vida, como estorbo que os incapacite para el encuentro con Cristo, la comprobaci\u00f3n de las debilidades y las miserias de los hombres de la Iglesia, seamos sacerdotes o seamos simplemente bautizados.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tercer obst\u00e1culo puede ser <strong>el radicalismo ut\u00f3pico<\/strong>, y esto s\u00ed que nace m\u00e1s bien de vosotros mismos, como consecuencia del ideal generoso que sent\u00eds. Lo quer\u00e9is todo tan perfecto, tan logrado y tan pleno que, f\u00e1cilmente, os sent\u00eds movidos a rechazar una instituci\u00f3n o una realizaci\u00f3n hist\u00f3rica del hecho religioso cristiano, porque veis ah\u00ed, mezcladas, las sombras con las luces. Y eso puede conduciros a un enga\u00f1o falaz que destruya vuestras vidas. Porque por muy poco que avanc\u00e9is en vuestra propia vida, va a aparecer, inevitablemente, en vosotros la mezcla de la luz y de la sombra.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro obst\u00e1culo que os impida acercaros a Jesucristo puede ser <strong>la posesi\u00f3n de los placeres inmediatos<\/strong> que el mundo y la vida suelen brindaros. El logro de una posesi\u00f3n que va a colmar vuestras aspiraciones del momento. El dinero, la diversi\u00f3n, los placeres sexuales, la libertad y la plena independencia respecto a cualquier limitaci\u00f3n que pueda veniros de la sociedad, de vuestros padres, de la autoridad, tantas limitaciones como surgen. Y entonces ese anhelo del placer inmediato, sea como sea, va sofocando las aspiraciones del alma y llega un instante en que, forzosamente, los ojos se han cerrado para contemplar lo que queda de luz en medio de las sombras. Y todo resulta anacr\u00f3nico, raro, molesto; Cristo, un mito; la religi\u00f3n, una alienaci\u00f3n de las facultades cr\u00edticas del hombre, opio del pueblo; la piedad, evasi\u00f3n simple para seres d\u00e9biles. Y todo esto va cundiendo en el esp\u00edritu de un joven y le aparta del camino por donde podr\u00eda llegar a un encuentro cada vez mayor y m\u00e1s profundo con el misterio de Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>No j\u00f3venes, no. Jam\u00e1s quisiera que salga de mis labios una palabra de injustificado reproche y tampoco de halago, como os dec\u00eda ayer. Es la hora de examinarnos todos en conciencia, los j\u00f3venes y los mayores.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>S\u00f3lo en Cristo hallamos el sentido \u00faltimo de la vida<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuando yo os llamo y os agradezco vuestra presencia aqu\u00ed, y os lo agradezco con toda mi alma, es por Jes\u00fas; no es por nosotros. No es por la Iglesia en su constituci\u00f3n y en su marcha a trav\u00e9s del tiempo, en su instituci\u00f3n humana, no. Es por Jes\u00fas, es porque est\u00e1 \u00c9l ah\u00ed. S\u00ed, el cristianismo es Cristo y Cristo es infinitamente santo, puro, bello, fuerte y capaz de satisfacer todas las exigencias del coraz\u00f3n humano. \u00bfQui\u00e9n es Dios para vosotros, para cada uno? S\u00ed, uno a uno, \u00bfqu\u00e9 exigencias y qu\u00e9 relaci\u00f3n personal ten\u00e9is con \u00c9l? Reflexionad sobre las consecuencias de esta afirmaci\u00f3n: Ni la victoria de la humanidad, ni la victoria individual, ni la biograf\u00eda personal de cada uno de nosotros pueden concebirse sin Dios. La filosof\u00eda existencial, esa filosof\u00eda hija de las guerras mundiales, de la angustia, de la finitud y de la limitaci\u00f3n humana, de la tremenda responsabilidad de nuestro propio realizarnos, nos ha puesto de relieve y nos ha sacudido con la tremenda vivencia de que el acontecer nos aparece como vago, estamos como arrojados a un mundo, lanzados, religados. \u00bfQu\u00e9 quieren decir estas filosof\u00edas con un lenguaje, nuevo en esos a\u00f1os en que empez\u00f3 a usarse y ya ha envejecido? \u00bfQu\u00e9 otra cosa quiere decir en el fondo todo esto, sino lo que hemos aprendido en el catecismo desde peque\u00f1os: que el hombre, por s\u00ed mismo, es un ser inseguro, que puede ofuscarse y puede llenarse de oscuridad y aun de cieno? El coraz\u00f3n de un hombre sirve lo mismo para hacer un santo que para hacer un capit\u00e1n de bandidos. Hay dentro del hombre una como moci\u00f3n o tendencia que le empuja hacia algo y le va impulsando a buscar siempre una soluci\u00f3n m\u00e1s completa que la que tiene.<\/p>\n\n\n\n<p>Y viene la pol\u00edtica, y viene el amor humano, la familia, los hijos, la transformaci\u00f3n social, el deseo de un bienestar econ\u00f3mico, el progreso, la aplicaci\u00f3n cient\u00edfica, la tecnolog\u00eda, que nos van dando la civilizaci\u00f3n del bienestar. \u00bfY todo esto qu\u00e9? Luego resulta que surgen fen\u00f3menos como el que estamos padeciendo ya: en el momento en que el hombre parece que est\u00e1 dominando plenamente la naturaleza y que puede hacer los viajes espaciales que causan asombro y admiraci\u00f3n, empieza a sentir \u2013\u00a1qu\u00e9 paradoja m\u00e1s triste y humillante!\u2013 la contaminaci\u00f3n de la naturaleza que tiene a su alrededor y empieza a sentir un nuevo peligro procedente de lo que pod\u00eda y deb\u00eda ser, en el lenguaje po\u00e9tico-religioso de un San Francisco de As\u00eds, la hermana agua, los hermanos \u00e1rboles, el hermano p\u00e1jaro, etc\u00e9tera.<\/p>\n\n\n\n<p>Por todas partes aparece la limitaci\u00f3n. No es el hombre due\u00f1o de s\u00ed mismo, ni lo es en las relaciones de la amistad y del amor. \u00bfPor qu\u00e9 empiezan esas reacciones ahora, a escala internacional y tambi\u00e9n en movimientos juveniles extra\u00f1os? Reacciones de tipo pseudo-religioso, si quer\u00e9is, pero que son, al fin y al cabo, como una especie de confesi\u00f3n de que esa gama ampl\u00edsima de libertades, que se hab\u00edan concedido en su anarqu\u00eda, no les sirven. Y brotan ya actitudes contemplativas religiosas, falseadas, por supuesto, hasta en los mismos hippies de los que nos hablan las revistas.<\/p>\n\n\n\n<p>Vosotros, y todos, protestamos, porque queremos un mundo m\u00e1s puro y tenemos que trabajar por conseguirlo. Pero os pregunto: \u00bfEs que Jesucristo nos impide encontrarlo? \u00bfAcaso hay en \u00c9l una tapia a la libertad humana? Fijaos, tanto en el orden personal como en el social, en los aspectos que los cient\u00edficos de la psicolog\u00eda humana establecen para precisar la madurez y plenitud de la persona: poder de reflexi\u00f3n y concentraci\u00f3n, aceptaci\u00f3n de s\u00ed mismo y de los dem\u00e1s, relaciones interpersonales, certidumbre \u00e9tica, respeto por todo ser humano precisamente por ser humano, eficiente percepci\u00f3n de la realidad, independencia respecto a la cultura y al medio, real y pr\u00e1ctico sentido de la responsabilidad, horizontes ilimitados. Y yo pregunto: \u00bfes que el Evangelio se opone a este conjunto de datos, que son los que los psic\u00f3logos pueden presentar como el logro y la plenitud de la persona humana? Certidumbre \u00e9tica: la religi\u00f3n de Cristo y el Evangelio nos marcan bien nuestros deberes centrados en el amor. Ideal generoso: la persona de Cristo. Relaciones interpersonales: la amistad fraterna de unos con otros.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la enfermedad, ante la ignorancia, ante la muerte, ante todo lo que son fracasos del hombre inevitables, no obstante todas las civilizaciones y todos los progresos, el hombre se pregunta sobre el sentido \u00faltimo de la vida. Y es Jesucristo y s\u00f3lo \u00c9l quien nos ofrece un sentido a todo cuanto nos rodea, en el dolor, la enfermedad, la pobreza y la muerte que atenazan al hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>He de seguir habl\u00e1ndoos, j\u00f3venes, de este misterio santo. Hoy s\u00f3lo quer\u00eda situaros as\u00ed, invitaros a la reflexi\u00f3n en nombre de esta sinceridad, y tambi\u00e9n consciente del servicio que yo puedo prestar, como humilde predicador del Evangelio, al mundo, a la ciudad y a la di\u00f3cesis en que me encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p>He vivido en contacto permanente con auditorios de muy diversa \u00edndole siempre, estos \u00faltimos a\u00f1os de obispo tambi\u00e9n, y es lo que quiero seguir haciendo. S\u00e9 que por la v\u00eda del raciocinio puedo lograr muy poco; no se trata de eso. Si se redujera a un raciocinio, el cristianismo ya no podr\u00eda presentar como n\u00facleo fundamental de s\u00ed mismo la persona de Cristo. A lo que yo os invito es a esto, j\u00f3venes, a que busquemos juntos los medios para reunirnos de cuando en cuando, conmigo o con los sacerdotes, con quienes sean, para hablar del Se\u00f1or, para pensar en \u00c9l, para exigirnos claridad y pureza interior en nuestras vidas, para despertar las ra\u00edces puras de nuestro amor, para fortalecernos en nuestras convicciones, para darnos la mano y seguir, porque esto es lo que tiene que hacer un cristiano que cree, dar la mano a los dem\u00e1s y seguir el camino con la luz del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCre\u00e9is que un obispo puede oponerse a vuestras aspiraciones juveniles? De ning\u00fan modo. Encontrar\u00e9is en m\u00ed, siempre, el amigo que sabe valorar esas insatisfacciones vuestras, y quisiera ser m\u00e1s rico en valores de esp\u00edritu y de ideas, para poder llenar el vac\u00edo que vosotros experiment\u00e1is en un momento dado. Pero no puedo hacerlo, yo experimento ese vac\u00edo tambi\u00e9n y tengo que acudir all\u00ed donde puedo encontrar la plenitud, que es Jesucristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas os dar\u00e1 alegr\u00eda, fuerza y grandeza de alma. De ning\u00fan modo har\u00e1 que queden limitadas vuestras aspiraciones tan generosas; sencillamente, su lenguaje y su vida, el conocimiento de su ense\u00f1anza y la asimilaci\u00f3n de sus ejemplos servir\u00e1 para que se\u00e1is profundamente justos y equilibrados, exigentes, pero no acusadores, anhelosos de un mundo mejor, empezando por reformar el vuestro; no amigos de hipocres\u00edas, pero sin convertir la sinceridad en destrucci\u00f3n de lo que existe; mirando hacia el futuro, pero no despreciando el pasado; recibiendo de vuestros padres lo que ellos os pueden ofrecer como fruto de su sinceridad y de su lucha por el bien, vuestros buenos ejemplos tambi\u00e9n, para que no se quede la aspiraci\u00f3n juvenil en palabras sin sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Luchad en el orden humano de la profesi\u00f3n, del trabajo, de las diversiones, donde quiera que est\u00e9is, para que los acentos de la alegr\u00eda y del progreso suenen sin cesar en torno a vosotros. Pero mantened un c\u00edrculo de silencio interior donde pod\u00e1is encontraros, cada mes, cada semana, ojal\u00e1 cada d\u00eda, en una contemplaci\u00f3n de Cristo que os d\u00e9 paz, seguridad y pureza interior, para ser lo que ten\u00e9is que ser: j\u00f3venes de hoy.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencia cuaresmal a j\u00f3venes en la iglesia de los jesuitas de Toledo el d\u00eda 14 de Marzo de 1972 En una revista que me lleg\u00f3 hace unos d\u00edas, he podido leer un art\u00edculo titulado \u201cDescubriendo la oraci\u00f3n\u201d, del cual os ofrezco unos breves fragmentos: \u201cVamos de sorpresa en sorpresa; cuando uno todav\u00eda est\u00e1 peleando con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[49,63,58],"doc_tag":[],"class_list":["post-997","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-cristo-redentor-del-mundo-y-vida-de-las-naciones","doc_category-cuaresma-1972","doc_category-juventud"],"year_month":"2026-05","word_count":5643,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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