{"id":978,"date":"2024-09-26T17:38:22","date_gmt":"2024-09-26T15:38:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=978"},"modified":"2024-09-26T17:39:04","modified_gmt":"2024-09-26T15:39:04","password":"","slug":"religion-cristiana-y-humanismo","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/religion-cristiana-y-humanismo\/","title":{"rendered":"Religi\u00f3n cristiana y humanismo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Conferencia pronunciada el viernes de Ceniza, 26 de febrero de 1971.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Tanto am\u00f3 Dios al mundo que le dio su Unig\u00e9nito para que todo el que crea no perezca, sino que tenga la vida eterna<\/em> (Jn 3, 16). \u00c9sta es la religi\u00f3n cristiana: creer que Dios se interesa por los hombres, los ama, los salva y les comunica su propia vida por medio de Jesucristo. La religi\u00f3n cristiana afirma que la historia de la humanidad es la historia de la Salvaci\u00f3n y en el centro de esta historia se halla Cristo, el Verbo encarnado, muerto y resucitado para la salvaci\u00f3n del hombre. Ciertamente es la religi\u00f3n de la salvaci\u00f3n del hombre, todos los hechos se encadenan bajo un aspecto \u00fanico: el Amor de Dios, salvador y redentor. <em>Cristo Jes\u00fas&#8230; ha venido a veros de parte de Dios, sabidur\u00eda, justificaci\u00f3n, santificaci\u00f3n y redenci\u00f3n<\/em> (1Cor 1, 30).<\/p>\n\n\n\n<p>Es la historia que tiene como protagonistas a Dios y al hombre en un mundo que se le ha dado a \u00e9ste como tarea: <em>todo es vuestro, vosotros de Cristo y Cristo de Dios<\/em> (1Cor 3, 22). Porque el hombre es hecho a imagen y semejanza de Dios: ama la verdad, la belleza, el bien, la bondad. Lo ama y es capaz de ello. Somos capaces de realizar, de descubrir, de investigar, de recrear las leyes que desde siempre Dios dio al mundo, de liberarnos de lo que nos ata y oprime, de lo que nos esclaviza y encierra. Somos capaces de ayudar a otros hombres, de comprenderlos, de compadecerlos, de alegrarnos con ellos, de sufrir con ellos. No estamos encerrados en nuestro propio yo, a no ser que nosotros mismos nos encerremos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Esencia de la religi\u00f3n cristiana<\/h2>\n\n\n\n<p>Todas las filosof\u00edas y antropolog\u00edas est\u00e1n de acuerdo en que el hombre es un ser que \u201cha de hacerse\u201d, un ser en tensi\u00f3n hacia lo que \u201cva siendo\u201d, una b\u00fasqueda radical, un ansia inagotable de plenitud. No todas le conceden el que sea capaz de decidir y elegir, el que sea responsable de su propio destino, de su afirmaci\u00f3n o de su negaci\u00f3n, dimensi\u00f3n para nosotros radical y ontol\u00f3gica de la estructura humana. Y menos todav\u00eda el que sea un \u201cyo\u201d abierto a un <em>T\u00fa<\/em> en el que se va realizando y en el que alcanzar\u00e1 su plenitud, tal como da a entender San Pablo: <em>Vuestra vida est\u00e1 escondida con Cristo en Dios<\/em>(Col 3, 3<em>). <\/em><em>Cuando se manifieste Cristo, vuestra vida, entonces tambi\u00e9n os manifestar\u00e9is gloriosos con \u00c9l<\/em>(Col 3, 4).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estoy hablando a cristianos, a hombres y mujeres que creen en Jesucristo, hombre y Dios, que creen que el hombre es una b\u00fasqueda radical de un Dios personal que se ha revelado y ha manifestado cu\u00e1l es la realidad humana, cu\u00e1l es la divina y cu\u00e1l la relaci\u00f3n del hombre con su Dios. Si no fuera as\u00ed, mi exposici\u00f3n tendr\u00eda que ser completamente distinta. Por eso, quiero hablar con alegr\u00eda y con la fuerza que nos da nuestro cristianismo, con la seguridad de que hemos sido salvados por Jesucristo en quien y por quien tiene sentido la alegr\u00eda, la tristeza, el dolor, el gozo, el fracaso, el \u00e9xito, etc. <em>Que no nos destina Dios a la ira, sino a la salvaci\u00f3n por nuestro Se\u00f1or Jesucristo<\/em> (1Ts 5, 9).<\/p>\n\n\n\n<p>Mi lenguaje es directo y no pretende s\u00edntesis acomodaticias en que todo queda al mismo nivel y juzgado como del mismo valor. Busco lo original y propio del cristianismo, lo que es exclusivo de \u00e9l. En todo hecho y en toda relaci\u00f3n hay algo propio y peculiar que es reflejo de su naturaleza y manifiesta la riqueza particular que encierra. No es lo mismo un hombre que un animal. No es lo mismo la relaci\u00f3n entre los hombres en general, que entre marido y mujer o entre padres e hijos. No es lo mismo religi\u00f3n cristiana que humanismo. Y creo que es uno de los grandes males de nuestra \u00e9poca esta tendencia al igualitarismo ideol\u00f3gico en que todo se mezcla y yuxtapone para terminar en la m\u00e1s triste confusi\u00f3n de principios y normas.<\/p>\n\n\n\n<p>Admiro al hombre de cualquier religi\u00f3n o ideolog\u00eda que, convencido de ella, es consecuente con sus exigencias en su vida y en su palabra, sin medias tintas, dando con toda lealtad lo que \u00e9l cree como verdad. Por eso nosotros, los cristianos, convencidos de la verdad, hemos de estar firmes en la doctrina que desde el principio hemos o\u00eddo (cf. 1 Jn 2, 24).<\/p>\n\n\n\n<p>Padres, educadores y todos los que am\u00e1is el concepto cat\u00f3lico de la vida, si est\u00e1is convencidos de ello, sed tambi\u00e9n consecuentes. Necesitamos convicciones, lealtad, doctrina clara y recia; no indecisiones, no halagos, no amalgamas de ideas, no esnobismos. La apertura, la amplitud de criterio, la visi\u00f3n profunda y real no tiene nada que ver con las claudicaciones y las mezclas cobardes y sensacionalistas de ideas y actitudes para llamar la atenci\u00f3n. Seamos firmes y valientes en la defensa de la verdad que exponemos. \u00bf\u00c9poca de testimonio, de autenticidad, de respeto a las ideas del otro? \u00bfQu\u00e9 entendemos por todo esto? \u00bfSomos conscientes de las exigencias de esta autenticidad y de ese testimonio que hemos de dar, del respeto a la verdad en que creemos? \u00bfOs imagin\u00e1is a los cient\u00edficos cediendo de la verdad conseguida por acercarse a otras teor\u00edas hipot\u00e9ticas? \u00bfCre\u00e9is que hubiera avanzado la t\u00e9cnica y la ciencia? S\u00f3lo adelanta la ciencia a partir de las leyes y verdades ya logradas y mediante ellas, eso s\u00ed, nuevas formulaciones e hip\u00f3tesis. La verdad, si es verdad, no puede destruirse, y, permitidme la redundancia, la verdad, si es verdad, no es error, ni relativismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo no rechaza a Dios, sino al Dios que le presentamos. Nuestros chicos y nuestros j\u00f3venes, no rechazan el cristianismo; rechazan nuestro cristianismo amalgamado y ficticio. Conozco experiencias concretas; no aborrecen la religi\u00f3n, ni siquiera en las aulas, sino la forma de d\u00e1rsela. El hombre se entusiasma por la b\u00fasqueda, la investigaci\u00f3n, el estudio serio y profundo de los problemas. El hombre que hemos dicho que es una b\u00fasqueda radical y cuyo mayor anhelo es alcanzar la felicidad, en el amor y en el bien, necesita saber de Dios. Pero, \u00bfnos esforzamos para presentar al Dios que nos ha revelado Jesucristo? \u00bfExiste la misma preparaci\u00f3n para la formaci\u00f3n religiosa que para la ense\u00f1anza de la matem\u00e1tica, la historia, la f\u00edsica? Lina cosa es la sencillez y la buena voluntad y otra la imprudencia. Se necesita un conocimiento serio y profundo de la religi\u00f3n revelada. Asusta leer art\u00edculos sobre materias religiosas tan llenos de fallos en sus planteamientos. \u00bfSe atrever\u00edan esas mismas personas a hablar con ese mismo bagaje, hecho de simple intuici\u00f3n y subjetivismo, sobre temas de energ\u00eda nuclear o de viajes espaciales? \u00bfQu\u00e9 seguridades no habr\u00eda que exigir para experimentar ideas de las que depende la orientaci\u00f3n de la vida humana?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El humanismo cristiano<\/h2>\n\n\n\n<p>Frente a todas las filosof\u00edas y a todos los sistemas que rechazan la salvaci\u00f3n para el hombre, el cristianismo afirma que es posible esa salvaci\u00f3n si \u00e9ste la quiere; m\u00e1s a\u00fan, que es hijo de Dios. <em>Mas a cuantos le recibieron les dio poder de venir a ser hijos de Dios, a aquellos que creen en su nombre: que no de la sangre, ni de la voluntad carnal, ni de la voluntad de var\u00f3n, sino de Dios son nacidos<\/em> (Jn 1, 12-13). El hombre cristiano se alimenta de la fe en Jesucristo; <em>\u00e9sta es la victoria que vence al mundo, nuestra fe<\/em> (1Jn 5, 4).<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo ejerce su presi\u00f3n de muy distintas maneras, exterior e interiormente: act\u00faa sobre los sentidos, sobre las ideas, sobre los sentimientos, sobre el juicio de valores. El mundo trata de llenar al hombre y de invadirlo. El cristiano tiene que vencer esa fuerza y lo consigue si se alimenta con la fe.<\/p>\n\n\n\n<p>El hombre cristiano se desarrolla en la esperanza. Por ella encuentra fuerza en su dolor, \u00e9xito en su fracaso, sentido a su enfermedad. Su recompensa es Cristo mismo. <em>Cuanto tuve por ventaja lo reputo por da\u00f1o por amor de Cristo, y aun todo lo tengo por da\u00f1o, a causa del sublime conocimiento de Cristo Jes\u00fas, mi Se\u00f1or, por cuyo amor todo lo sacrifiqu\u00e9 y lo tengo por esti\u00e9rcol, con tal de gozar a Cristo y ser hallado por \u00c9l no en posesi\u00f3n de mi justicia, la de la ley, sino de la justicia que procede de Dios, que se funda en la fe y nos viene por la fe de Cristo<\/em> (Fil 3, 7-9). <em>Reboso de gozo en medio de mis tribulaciones<\/em> (2Cor 7, 4). El mismo cristiano vive en el Amor. <em>\u00c9ste es mi precepto, que os am\u00e9is unos a otros como yo os he amado. Nadie tiene amor mayor que \u00e9ste de dar uno la vida por sus amigos; vosotros sois mis amigos si hac\u00e9is lo que os mando<\/em> (Jn 15, 12-14). El amor es el primero y m\u00e1ximo mandamiento, la regla de conducta, el camino hacia la totalidad \u201ccon todo el coraz\u00f3n, con toda la inteligencia, con todas las fuerzas\u201d que exige en la pr\u00e1ctica una confianza sin reserva en el amor de Dios, una b\u00fasqueda incesante del reino de Dios y su justicia, y un amor a los hermanos, como el que Cristo nos tuvo, hasta hacer bien a los que nos aborrecen y dar la vida por ellos. Hay un camino para el cristiano: la verdad cada vez m\u00e1s plena y profunda, la actitud y disposici\u00f3n cada vez m\u00e1s firme, la actuaci\u00f3n cada vez m\u00e1s resuelta.<\/p>\n\n\n\n<p>Una cr\u00edtica superficial y ligera de las afirmaciones anteriormente expuestas hablar\u00eda en seguida de abstracciones, de metaf\u00edsica religiosa vaga e inservible. \u00bfPara qu\u00e9 \u2013nos dicen\u2013 esas reiteradas y adormecedoras apelaciones a un misterio inalcanzable, Cristo, y a unos valores confusos \u2013fe, esperanza, amor\u2013 que andan siempre flotando en nuestra m\u00edstica cristiana, pero nunca resuelven los problemas concretos con que tienen que enfrentarse, qui\u00e9ranlo o no, el hombre y el mundo en su marcha a trav\u00e9s de la historia? Vosotros los cristianos, se nos dice, os desentend\u00e9is del hombre, y os refugi\u00e1is en los dominios de una transcendencia nunca experimentable y positiva. No nos sirven esos secretos vuestros.<\/p>\n\n\n\n<p>Es el reproche continuo y permanente que se hace al cristianismo y a los disc\u00edpulos que afirman ser seguidores del misterio. La objeci\u00f3n es tan repetida, bajo diversas formas, que permite llegar a una conclusi\u00f3n poco grata para el orgullo humano: la incapacidad para superar en este mundo la dial\u00e9ctica entre el anhelo de victoria total que el hombre tiene y el fracaso a que inevitablemente llega en su lucha. Acusar al cristianismo de evasi\u00f3n y de alejamiento de las condiciones en que el hombre ha de realizar su combate en la tierra, es una injuria repetida sin cesar incluso por las llamadas \u201cmentes l\u00facidas\u201d de cada siglo; y gustar las hieles amargas de la derrota humana en su af\u00e1n de ascensi\u00f3n ilimitada, es otra experiencia que se acumula a las anteriores, generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, sin que nada autorice a pensar que se rectificar\u00e1 alguna vez con suficiente eficacia. El cristianismo y los cristianos fieles seguir\u00e1n ofreciendo a la contemplaci\u00f3n del mundo, y como ideal para la acci\u00f3n, al Hombre-Dios; pero los hombres seguir\u00e1n amando m\u00e1s las tinieblas que la luz (cf. Jn 3, 19).<\/p>\n\n\n\n<p>Quiero decir que hay un humanismo cristiano, que es el verdadero humanismo; que hay un hombre cristiano que, precisamente por serlo, est\u00e1 en condiciones de realizar en s\u00ed la figura del hombre completo. Y a la vez, que todo humanismo que se olvide de Cristo, y m\u00e1s si le rechaza, ni ser\u00e1 humanismo salvador ni engendrar\u00e1 jam\u00e1s el tipo de hombre completo que va buscando. La raz\u00f3n es sencilla: en la tarea de edificaci\u00f3n del hombre hasta su altura m\u00e1xima, aspiraci\u00f3n frustrada de todos los humanismos, ya no es posible prescindir de que Dios se ha unido con el hombre en la encarnaci\u00f3n para marcar el camino y se\u00f1alar la naturaleza del esfuerzo que hay que realizar para lograr un ser nuevo.<\/p>\n\n\n\n<p>La conciencia de su uni\u00f3n con Dios hace del cristiano un hombre fuerte. Su vida interior le capacita para la perseverancia en la lucha ineludible en el mundo, porque le sit\u00faa previamente en la perspectiva de la serenidad creadora, libre de turbaciones y de angustias.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Libertad y gracia<\/h2>\n\n\n\n<p>\u201cEl cristiano est\u00e1 en paz con Dios: por la Redenci\u00f3n y el perd\u00f3n divino; en di\u00e1logo con Dios: por la oraci\u00f3n; en el pueblo de Dios: por la pertenencia a la Iglesia; en manos de Dios: por la providencia divina; habitado por Dios: por la presencia en el alma de las tres Personas divinas; ayudado por Dios: mediante la gracia sacramental y actual; alimentado por Dios: por la Eucarist\u00eda\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por un motivo tan fuerte como es el amor de Dios, el cristiano, a pesar de todas las dificultades y sufrimientos del drama que muchas veces es la vida, vive en una silenciosa libertad, en un honda alegr\u00eda y confianza. <em>Vivo en la fe del Hijo de Dios que me am\u00f3 y se entreg\u00f3 por m\u00ed <\/em>(Gal 2, 20).<\/p>\n\n\n\n<p>Pobre concepto de libertad el que enfrenta dos libertades, la de Dios y la del hombre, la alegr\u00eda y la dificultad del vivir, la confianza en Dios y la responsabilidad. El cristiano no se siente encarcelado, oprimido, apresado en un mundo absurdo. Sabe que todo es obra de Dios y coopera al bien de los que aman, lo cual no quita vigor, realismo, autenticidad, dinamismo, ni \u201ccrudeza\u201d a su existencia. Por el contrario, es mucho m\u00e1s lo que est\u00e1 comprometiendo: su eterna salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La fe no cierra los ojos a la realidad del mundo, hace cobrar conciencia de lo que es \u201cser para siempre\u201d o \u201cno ser\u201d. Somos protagonistas de nuestra propia historia. Nada se har\u00e1 sin nosotros. No se \u201ces\u201d cristiano, se va siendo cristiano, hay que ir identific\u00e1ndose con Cristo hasta poder exclamar con la plenitud de que se sea capaz: <em>Para m\u00ed la vida es Cristo<\/em> (Fil 1, 21). Hay que ir comprendiendo que el verdadero milagro de hoy es el que se ofrece en cada hombre que sale de la opresi\u00f3n sorda y pesada y es capaz de ver, a la luz de Cristo, que el Reino de Dios es la Justicia perfecta que sobrepasa la obra exterior y va al interior de nuestra conciencia en el amor de Dios y del pr\u00f3jimo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Pobre de m\u00ed, \u00bfqui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo que me lleva a la muerte? Gracias sean dadas a Dios por Jesucristo Nuestro Se\u00f1or&#8230;, por consiguiente, ninguna condenaci\u00f3n pesa ya sobre los que est\u00e1n en Cristo Jes\u00fas<\/em> (Rm 7, 24; 8, 1).<\/p>\n\n\n\n<p>El humanismo cristiano cobra conciencia de la grandiosa tarea que le ha sido confiada al hombre, tarea religiosa porque la acci\u00f3n humana se realiza en el mundo, pero se sabe obligada por la voluntad de aquel que ha venido al mundo y est\u00e1 por encima de todo. El cristiano vive, obra y realiza sus acciones a partir de la responsabilidad de la fe, y no meramente por un impulso personal que se traduce en el despliegue de sus facultades.<\/p>\n\n\n\n<p>El humanismo cristiano quiere la m\u00e1xima apertura del hombre, apertura a su inmanencia y a su trascendencia, apertura a la riqueza personal y a la comunidad de los hermanos. Sabe que los hombres tienen hambre y sed que no pueden ser saciadas con la posesi\u00f3n del poder, el progreso, la t\u00e9cnica, la ciencia. Da un toque de alerta contra una ciencia que se deshonra por la crueldad y deshumanizaci\u00f3n de sus aplicaciones, contra un sistema de vida aplastado por la codicia, el materialismo, la confusi\u00f3n. Nos libra de la moral del orgullo, de la altivez, del culto a la energ\u00eda, de una falsa dignidad basada en la insubordinaci\u00f3n, aunque sea desesperada, contra la iniquidad y el desorden. Busca sin cesar la exacta proporci\u00f3n y la armon\u00eda entre el progreso de la materia y el esp\u00edritu del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>El humanismo cristiano tiene una exigencia: sumergirse en el misterio de Cristo: <em>\u00c9sta es la vida eterna: que te conozcan a ti, \u00fanico Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo<\/em> (Jn 17, 3). El misterio es uno y toda la creaci\u00f3n est\u00e1 inmersa en \u00e9l. Los dogmas son aspectos m\u00faltiples de un misterio total: \u201cVosotros en m\u00ed y Yo en vosotros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Algo m\u00e1s que lo meramente humano<\/h2>\n\n\n\n<p>La religi\u00f3n cristiana no es un humanismo en el sentido de que sea resultado \u2013todo lo noble y elevado que se quiera\u2013 del esfuerzo, la aspiraci\u00f3n, el anhelo, la creaci\u00f3n del ser humano. Es una religi\u00f3n que tiene su autor en Dios; su contenido sustancial, doctrina, gracia y redenci\u00f3n, es tambi\u00e9n de Dios; su af\u00e1n esencial es comunicar al hombre la vida de Dios en la tierra y en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>La religi\u00f3n cristiana no es un humanismo en el sentido de que tenga como objeto directo y principal cultivar las relaciones humanas \u2013las del trabajo, el progreso, la econom\u00eda, la ciencia, la pol\u00edtica\u2013 extendiendo los c\u00edrculos de la solidaridad y el perfeccionamiento meramente humano. No puede limitarse a esto una religi\u00f3n, cuyo fundador, Cristo, afirma: <em>os es preciso nacer de nuevo<\/em> (Jn 3, 7). <em>Si alguno tiene sed, venga a m\u00ed y beba<\/em> (Jn 7, 37).<\/p>\n\n\n\n<p>La religi\u00f3n cristiana no es un humanismo en el sentido de que tenga como suprema aspiraci\u00f3n el desarrollo humano del hombre, de cada hombre, en sus dimensiones personales o sociales. No puede reducirse a esto una religi\u00f3n cuyo Maestro, y divino fundador, dice: <em>Sed perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto<\/em> (Mt 5, 48). <em>Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todas las dem\u00e1s cosas se os dar\u00e1n por a\u00f1adidura <\/em>(Mt 6, 33).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, la religi\u00f3n cristiana favorece y construye el humanismo rectamente entendido; m\u00e1s a\u00fan, ama al hombre como ser humano, que es imagen de Dios, bendice todos los progresos de su inteligencia y los estimula; anhela el establecimiento de unas relaciones sociales, pol\u00edticas, econ\u00f3micas, art\u00edsticas, que permitan a los hombres ensanchar sus fronteras hasta no ver los l\u00edmites; quiere que el pan que produzca la tierra se reparta bien y no haya ninguna mesa desabastecida; quiere que los hombres se amen, los padres y los hijos, los hermanos, el var\u00f3n y la mujer; los esposos; el maestro y sus disc\u00edpulos; los enemigos, incluso hasta dejar de serlo y perdonarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiere el desarrollo de los pueblos y llega a decir que esto, el desarrollo, es el nombre nuevo de la paz.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiere todo lo que quiere un hombre recto, noble, fuerte, puro, limpio, no lo que quiera la pasi\u00f3n que se llama guerra, odio, sexualidad desordenada, avaricia, ego\u00edsmo o fantas\u00eda alucinante.<\/p>\n\n\n\n<p>No puede contentarse con un humanismo po\u00e9tico \u201cque trata de ver en la actividad art\u00edstica y, en particular, po\u00e9tica, la \u00fanica justificaci\u00f3n de la existencia, ya porque nos pone en comunicaci\u00f3n con verdades esenciales que nos resultan por lo dem\u00e1s inaccesibles, ya porque no infunde el sentimiento de una actividad absolutamente libre, de un poder como infinito\u201d<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni con un humanismo heroico, lanzado a la acci\u00f3n, el riesgo, el combate, el arrojo, enamorado de la tragedia para convertirla en vida, encarnado con las contradicciones y los conflictos para superarlos en un esfuerzo ciego, aunque nobil\u00edsimo, sin un punto de referencia superior que derrame un rayo de luz en medio del sombr\u00edo tormento de las cat\u00e1strofes que se suceden.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni con un humanismo cient\u00edfico que conf\u00ede sin m\u00e1s al desarrollo de la ciencia y sus t\u00e9cnicas el tim\u00f3n del nav\u00edo en que los hombres han de hacer su traves\u00eda, dado que junto al innegable proceso liberador que la ciencia alimenta y garantiza, aparecen tambi\u00e9n las inquietudes de una nueva esclavitud: la del hombre ah\u00edto de conocimientos cient\u00edficos, pero carente de sabidur\u00eda, manipulado, amenazado por \u201cuna ciencia inconsciente e irresponsable que pesa cada vez m\u00e1s sobre \u00e9l\u201d<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho menos con el humanismo marxista o el existencialismo ateo, que oprimen al hombre para liberarle despu\u00e9s, matando la vida que se quiere crear, o proclamando el reinado del absurdo para ofrecer un desesperado consuelo a los interrogantes que no tienen respuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>Un humanismo cl\u00e1sico se pregunta, \u00bfqu\u00e9 es el hombre? Un humanismo moderno entroncado con Nietzsche, como es el de Malraux, \u00bfqu\u00e9 puede el hombre? Otros humanismos actuales unen las dos interrogantes y formulan as\u00ed la pregunta: \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 el hombre? \u00bfQu\u00e9 hacer del hombre si no hay Dios, ni Cristo? \u00bfEs la condici\u00f3n humana una fatalidad inexplicable? \u00bfDios ha muerto y el hombre tiene que arregl\u00e1rselas a solas con el universo? \u00bfC\u00f3mo responder a las preguntas de los hombres y mujeres angustiados porque se ven miembros de una generaci\u00f3n vac\u00eda de grandeza, de calidad humana, sin Dios, o con un Dios impersonal, lejano, cada vez m\u00e1s oscuro y borroso?<\/p>\n\n\n\n<p>No hay m\u00e1s remedio que volver al humanismo cristiano, que cuenta a la vez con Dios y con el hombre. A los dem\u00e1s humanismos se les rompen las categor\u00edas en sus manos. Se necesitan otras de orden superior. Dios no es el \u201cotro\u201d. Hay que escuchar su palabra, experimentar las propias limitaciones, vivir la verdad de los humildes, para ponerse en camino hacia la verdad de los fuertes. Lo dem\u00e1s es invertir los t\u00e9rminos y acumular fracasos.<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed estas palabras luminosas de Gabriel Marcel, el fil\u00f3sofo del existencialismo cristiano:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cOrientar de esta forma nuestra vida hacia el m\u00e1s all\u00e1, es, no cabe duda, tomar la posici\u00f3n contraria a la adoptada por la casi unanimidad de los fil\u00f3sofos contempor\u00e1neos, y no discuto que, en el fondo de m\u00ed mismo, una voz, inquieta, protesta y defiende con insistencia a favor de las metaf\u00edsicas de la tierra. Sin embargo, podemos preguntarnos si la negaci\u00f3n sistem\u00e1tica del m\u00e1s all\u00e1 no origina la base de las convulsiones que, en nuestra \u00e9poca, han alcanzado su paroxismo; quiz\u00e1 s\u00f3lo puede instaurarse un orden estable si el paroxismo; quiz\u00e1 s\u00f3lo puede instaurar un orden estable, si el hombre conserva una conciencia aguda de lo que podr\u00edamos llamar su condici\u00f3n itinerante, es decir, si recuerda constantemente que se trata de abrirse un camino precario, a trav\u00e9s de los bloques err\u00e1ticos de un universo hundido y que parece escaparse a s\u00ed mismo por todas partes, hacia un mundo de constituci\u00f3n \u00e9tica m\u00e1s fuerte, y de la cual aqu\u00ed abajo s\u00f3lo puede percibir unos cambios y unos reflejos inciertos. \u00bfNo ocurre todo como si este universo hundido se alzase implacablemente contra el que pretende establecerse en \u00e9l hasta el punto de habitarlo permanentemente? Ciertamente, no se discutir\u00e1 que la afirmaci\u00f3n de ese m\u00e1s all\u00e1 lleva consigo un riesgo, el \u201catractivo riesgo\u201d del que hablara el fil\u00f3sofo antiguo, pero todo consiste en saber, si neg\u00e1ndose a recorrerlo, no se compromete uno en un camino que, pronto o tarde, lleva a la perdici\u00f3n\u201d<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El agua viva<\/h2>\n\n\n\n<p>Hemos de hacer un esfuerzo, y llevar al mundo de hoy a ese manantial de agua viva que el Se\u00f1or, Jes\u00fas, afirm\u00f3 de s\u00ed mismo (Jn 7, 37-38). El que hasta \u00c9l llegue \u201cencontrar\u00e1 all\u00ed una fuerza interior, una savia de vida espiritual, una pureza (entendemos por ella, la ausencia de toda ambici\u00f3n personal, de toda pol\u00edtica humana) sin paralelo en la historia religiosa. All\u00ed aprender\u00e1, o reaprender\u00e1, maravill\u00e1ndose de haber comprendido tan poco, oraciones que ponen a Dios en su lugar propio y el hombre en el suyo. Una moral santa, y sana tambi\u00e9n, en parte impl\u00edcita, sincera, sin afectaci\u00f3n y sin afeites; entre el hero\u00edsmo sugerido y el deber necesario, las proporciones se guardan tan justamente que los abusos, que en ninguna parte descansan, aqu\u00ed son tenidos en jaque, o al menos denunciados para que se puedan evitar. Un culto espiritual donde se confiesa que <em>Dios solo es bueno<\/em> y es el Padre de todos; que <em>nadie le conoce fuera del Hijo<\/em> y que nadie le ignora; que es al \u00fanico que se debe temer y al primero que se debe amar. A la vez se hace justicia a todo el hombre, trat\u00e1ndole, no como puro esp\u00edritu o como animal de placer y de gloria, sino como ser sensible y social; una criatura adoptada, graciosamente prevenida y no coaccionada; un pecador \u2013n\u00f3tese este rasgo, en contra de las quimeras de todos los tiempos\u2013 rescatado, pero que necesita remisi\u00f3n; un peregrino en marcha, por un mundo oscuro y dividido, hacia el Reino de los cielos. De esta religi\u00f3n magn\u00edfica donde muchos, entre los m\u00e1s grandes y mejores, han hallado su paz, Jesucristo es el autor, el Maestro, el todo. Hist\u00f3ricamente, \u00c9l aparece a su hora, insert\u00e1ndose en una tradici\u00f3n augusta, inmemorial, que completa sin abolir; los salmos y los profetas de Israel est\u00e1n llenos de una inmensa esperanza que \u00e9l ha realizado en el sentido m\u00e1s espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSus gestos, sus palabras, su mensaje \u2013tan personales y directos\u2013 por luminosos que sean, permanecen llenos de misterio, rodeados de una sombra sagrada. Y \u00e9ste es, sin duda, el m\u00e1s alto de sus atributos, el m\u00e1s divino.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi, pues, parecen volver los d\u00edas que describ\u00eda el antiguo profeta:<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed que vienen unos d\u00edas<br>\u2013or\u00e1culo del Se\u00f1or Yahv\u00e9\u2013<br>en que enviar\u00e9 mi hambre sobre la tierra:<br>no hambre de pan, y no sed de agua<br>sino de o\u00edr las palabras de Yahv\u00e9.<br>Y discurrir\u00e1n de uno a otro mar,<br>y del Septentri\u00f3n al Oriente;<br>e ir\u00e1n de un lado para otro buscando la palabra<br>de Yahv\u00e9, y no la encontrar\u00e1n.<br>En aquellos d\u00edas desfallecer\u00e1n las doncellas hermosas,<br>y los j\u00f3venes abrasados por la sed (Am 8, 11-13);<\/p>\n\n\n\n<p>si es realmente el hambre y la sed de Dios lo que trabaja oscuramente a una generaci\u00f3n cansada de la aridez racionalista, y la lanza en pos de las religiones m\u00e1s diversas <em>del Septentri\u00f3n al Oriente,<\/em> que se oriente hacia el manantial evang\u00e9lico y se ofrezca, entrando en la escuela del Maestro humilde y manso, \u201cpor la humillaci\u00f3n, a la inspiraci\u00f3n\u201d, que le revelar\u00e1 la \u00fanica cosa que, en realidad de verdad, les es provechoso conocer\u201d<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> M. Benzo, <em>Teolog\u00eda para <\/em><em>universitarios,<\/em> Madrid, 1965<sup>3<\/sup>, 295.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Gaetan Pic\u00f3n,<em>Panorama de las ideas contempor\u00e1neas,<\/em>Madrid, 1958, 769.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Ib\u00edd., 813.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Gabriel Marcel, <em>Homo-viator,<\/em> Par\u00eds, 1945, 62.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> L. de Grandmaison,<em>Jesucristo, su persona, su mensaje, sus pruebas,<\/em>Barcelona, 1932, 968-969.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencia pronunciada el viernes de Ceniza, 26 de febrero de 1971. Tanto am\u00f3 Dios al mundo que le dio su Unig\u00e9nito para que todo el que crea no perezca, sino que tenga la vida eterna (Jn 3, 16). \u00c9sta es la religi\u00f3n cristiana: creer que Dios se interesa por los hombres, los ama, los salva [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[62],"doc_tag":[],"class_list":["post-978","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-cuaresma-1971"],"year_month":"2026-05","word_count":4580,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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