{"id":917,"date":"2024-09-24T23:09:43","date_gmt":"2024-09-24T21:09:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=917"},"modified":"2024-09-24T23:09:43","modified_gmt":"2024-09-24T21:09:43","password":"","slug":"el-colegio-de-nuestra-senora-de-los-infantesforja-de-hombre-y-de-catolicos","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-colegio-de-nuestra-senora-de-los-infantesforja-de-hombre-y-de-catolicos\/","title":{"rendered":"El Colegio de Nuestra Se\u00f1ora de los Infantes,forja de hombre y de cat\u00f3licos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada el 14 de noviembre de 1984, en la Misa celebrada en la catedral de Toledo para la comunidad educativa del Colegio de Infantes. Texto publicado en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo,<\/em> diciembre 1984, 695-700.<\/p>\n\n\n\n<p>Os saludo a todos con sumo gusto, queridos sacerdotes y profesores del Colegio de Infantes, a los padres de familia de este Centro, a todos los alumnos del mismo y a cuantos form\u00e1is esta comunidad educativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi obligada estancia en Roma durante casi todo el mes de octubre, me ha impedido celebrar este acto en fecha m\u00e1s oportuna y m\u00e1s cercana al comienzo del curso. Pero no quer\u00eda que pasara este primer trimestre sin veros reunidos aqu\u00ed, a todos juntos, con vuestro Obispo, en torno al altar. Por eso os digo sincer\u00edsimamente que esta tarde os recibo con inmenso gozo y, conmigo, el cabildo y los sacerdotes de esta catedral, a la cual vosotros ten\u00e9is m\u00e1s derecho que nadie a venir y a pedir que celebremos juntos este acto. S\u00ed, la catedral recibe al Colegio de Infantes, de noble tradici\u00f3n cristiana en su labor educativa a lo largo, no de los a\u00f1os, sino de los siglos, desde que lo fund\u00f3 un antecesor m\u00edo, el Cardenal Sil\u00edceo, en el siglo XVI. \u00a1Hermosa obra, hermosos frutos los que ha ido dando a lo largo del tiempo este colegio!<\/p>\n\n\n\n<p>Yo, adem\u00e1s, tengo que saludar de modo especial a dos grupos de alumnos a los que puedo llamar verdaderamente amigos m\u00edos: a los que forman parte del acolitado de esta catedral, y a los de la escolan\u00eda de la Virgen del Sagrario. \u00a1Ojal\u00e1 pudiera veros siempre as\u00ed, con esa delicadeza con que proced\u00e9is, con esa ejemplaridad, con esa espl\u00e9ndida dignidad con que sab\u00e9is ser ministros del altar o del coro! Tanto es as\u00ed, que dudo pueda contarse con elementos semejantes en otras catedrales de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Colegio de Infantes, forja de hombres<\/h2>\n\n\n\n<p>Valoro, en primer lugar, lo que es la educaci\u00f3n, porque este colegio, como cualquier centro educativo bien organizado y bien llevado, no trata \u00fanicamente de ense\u00f1ar unas cuantas disciplinas para que la mente de los alumnos adquiera determinados conocimientos. En este colegio se busca la educaci\u00f3n de la persona humana. Todos los esfuerzos convergen hacia eso: a formar aut\u00e9nticos hombres y mujeres. Pienso que no puede haber en la vida una tarea m\u00e1s importante que \u00e9sta. Hay otras muchas que brillan m\u00e1s, que son m\u00e1s remuneradas, que tienen \u00e9xito social, otras tareas en las cuales los hombres se afanan; no dir\u00e9 que por motivos menos nobles. Tambi\u00e9n en esas diversas tareas hay, sin duda alguna, hombres y mujeres que se entregan a ellas con excelsa vocaci\u00f3n; pero en ninguna como \u00e9sta de educar a un ser humano, aparece con tanta dignidad lo que puede ser el trabajo de un hombre en beneficio de sus semejantes. <em>Esto vir<\/em> \u2013dec\u00edan los antiguos\u2013, s\u00e9 hombre. A esto tiende la educaci\u00f3n; y est\u00e1 comprobado por la experiencia que de lo que se siembra ahora en un colegio, durante los a\u00f1os de labor educacional, depende el futuro que ha de recogerse en un pr\u00f3ximo ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1is formando a los hombres y mujeres del futuro de Espa\u00f1a y, en este sentido, todos vuestros esfuerzos merecen la m\u00e1s profunda estimaci\u00f3n de cuantos vivimos en la sociedad de hoy, trabajando tambi\u00e9n para el ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>La tarea de la educaci\u00f3n es dura, es admirable, exige muchos sacrificios, pero es muy hermosa; no os limit\u00e9is nunca, como os dec\u00eda, a ofrecer determinados conocimientos que pueden adquirirse con lecturas y repeticiones, con reflexiones meramente intelectuales. Vosotros, educadores, ten\u00e9is en las manos un ser humano, y sobre \u00e9l ten\u00e9is que poner un sello que marcar\u00e1 su futuro, orient\u00e1ndole hacia los diversos destinos que pueda asumir en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Un colegio debe esforzarse, a trav\u00e9s de todos los componentes de la comunidad educativa, incluidos los alumnos que no son sujetos meramente pasivos, por ofrecer educaci\u00f3n intelectual, moral, sexual, social, religiosa. Religiosa tambi\u00e9n, porque un hombre no es completo si le falta la dimensi\u00f3n del trato con el Ser Supremo que le ha dado la vida, y la relaci\u00f3n con el destino eterno hacia el cual va caminando, en virtud de lo que es la naturaleza humana anhelosa de inmortalidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Colegio de Infantes, colegio de la Iglesia<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero no es mi intenci\u00f3n fijarme \u00fanicamente en este aspecto \u00e9tico de la labor educativa. Hay algo todav\u00eda m\u00e1s importante: el Colegio de Nuestra Se\u00f1ora de los Infantes es un colegio cat\u00f3lico, un colegio de la Iglesia, un centro de formaci\u00f3n con una vida de siglos, que ha dado como fruto una pl\u00e9yade inmensa de hombres cat\u00f3licos de verdad, que encontramos por las calles de Toledo y en los m\u00e1s diversos lugares de Espa\u00f1a, y recuerdan con nostalgia lo mucho que recibieron en este su querido Colegio de Infantes. La Iglesia lo hizo, la Iglesia lo ha mantenido hasta que le ha sido posible; porque hoy, infinitamente m\u00e1s pobres que anta\u00f1o, se lo ha confiado a los padres de familia, al no poder asumir la tarea de contribuir directamente a levantar y conservar las nuevas instalaciones que se han ido logrando.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia ahora s\u00f3lo os pide una cosa: que manteng\u00e1is el <em>Ideario del Centro,<\/em> que manteng\u00e1is su identidad, que no renunci\u00e9is jam\u00e1s a su fisonom\u00eda interna, a su alma, a su esp\u00edritu, a lo que le ha dado vida. Es un colegio de la Iglesia. Siendo as\u00ed, tengo que recordaros lo que este concepto nos pide a todos. La Iglesia, dice el Vaticano II en su declaraci\u00f3n sobre la educaci\u00f3n cristiana de la juventud, no solamente tiene derecho a dirigir escuelas, como sociedad humana que es, constituida por hombres competentes, sino que tiene el deber de predicar el mensaje de salvaci\u00f3n y de llevarlo al coraz\u00f3n de todos los hombres. Y esto lo hace de m\u00faltiples maneras: predicando la Palabra de Dios, celebr\u00e1ndola en la liturgia, ayudando a vivirla en la catequesis, ofreciendo los sacramentos, presentando de un modo o de otro la imagen de Cristo Redentor. Y lo hace tambi\u00e9n a trav\u00e9s de las escuelas y de los centros educativos de todas las categor\u00edas, desde los m\u00e1s elementales y primarios hasta las m\u00e1s altas y prestigiosas universidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Y esto, \u00bfpor qu\u00e9? Porque al exponer el mensaje de la salvaci\u00f3n sabe que la fe ha de encontrarse con la cultura, y ese encuentro no ha de ser para un mutuo rechazo, sino para ir logrando una s\u00edntesis armoniosa entre lo que la fe nos pide y lo que la ciencia y el progreso cultural van descubriendo. Entonces, la Iglesia que ama al hombre y, sobre todo, se preocupa por sus hijos, los acompa\u00f1a en su reflexi\u00f3n y, a trav\u00e9s de la ense\u00f1anza en sus colegios y en sus diversos centros docentes, busca el modo de ayudarles, para hacer una s\u00edntesis constructiva, para superar las dificultades que la fe podr\u00eda encontrar en el raciocinio, para iluminar con la luz del Evangelio los frutos del esfuerzo de la mente humana en los diversos campos del saber. He ah\u00ed por qu\u00e9 la ense\u00f1anza no es nunca ajena a la misi\u00f3n de la Iglesia; y por donde ha ido \u00e9sta con sus misioneros, hoy en pa\u00edses de Asia y \u00c1frica, anta\u00f1o en el nuevo continente descubierto por Col\u00f3n, apenas pasado medio siglo de generosa heroica evangelizaci\u00f3n, surgen en aquellas dilatadas regiones las primeras universidades, por obra de la Iglesia de Espa\u00f1a. Siempre ha sido as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia no invade terreno ajeno cuando se preocupa de la ense\u00f1anza. Lo que busca es llevar el misterio de Cristo a los hombres. Quiere que las gentes sepan y reconozcan que Cristo es el primer educador de la humanidad. \u00c9l ense\u00f1\u00f3 a los Ap\u00f3stoles, a los ni\u00f1os y a los j\u00f3venes que se le acercaron, a las familias y al pueblo. Quiere hacer presente en el mundo a Jesucristo, el Maestro, el \u00fanico Maestro que tiene derecho a ser llamado as\u00ed por todos los hombres.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los inalienables derechos de los padres<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo no van a querer nuestros padres de familia que se acerquen sus hijos a ese Divino Maestro, que aprendan y conozcan los diez mandamientos, que se les expliquen los principios fundamentales del orden moral, acomod\u00e1ndose en cada momento a su capacidad? \u00bfC\u00f3mo no van a querer que se les ense\u00f1e el Padrenuestro, que aprendan y vivan la devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda, que se les eduque en torno al misterio de la Eucarist\u00eda? \u00bfC\u00f3mo no van a querer que, aunque sus hijos crezcan, y precisamente por eso, vayan madurando en su fe y afianzando sus convicciones, y vayan logrando ser cristianos de pies a cabeza, aut\u00e9nticos y eficaces hijos de la Iglesia, al mismo tiempo que van desarrollando y enriqueciendo su personalidad y haciendo suyos los leg\u00edtimos progresos de las ciencias y de la vida social?<\/p>\n\n\n\n<p>Es, por tanto, evidente que los padres de familia, como dice el Concilio en el documento <em>Gravissimum educationis<\/em> (n. 7 y 8), son \u201clos primeros y principales educadores de sus hijos\u201d, y cuya \u201cprimera e intransferible obligaci\u00f3n y derecho es educar a sus hijos\u201d en conformidad con el dictado de su conciencia, \u201cgocen de absoluta libertad en la elecci\u00f3n de las escuelas\u201d, de los centros escolares y acad\u00e9micos en donde crean pueden encontrar una educaci\u00f3n conveniente para llevar a sus hijos por el camino del bien, que es el camino del Evangelio. Sofocar esta facultad o anularla con impedimentos de diversa \u00edndole, supone una ineludible discriminaci\u00f3n social; es m\u00e1s, provoca en el seno de los hogares una permanente frustraci\u00f3n, al violentar lo m\u00e1s \u00edntimo y lo m\u00e1s hondo de la funci\u00f3n que corresponde a los padres de familia.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, \u00e9stos, no solamente traen sus hijos a la vida, sino que quieren que sus hijos <em>sepan vivir.<\/em> Un hombre y una mujer dignos, que se han unido en santo matrimonio para bendecir su amor y, como fruto de ese amor, pueden contemplar el rostro hermoso de sus hijos, no piden para \u00e9stos una vida exclusivamente biol\u00f3gica; quieren que <em>sepan vivir. <\/em>Y <em>saber vivir<\/em> es tener un ideario que explique lo que es el ser humano, el misterio de la persona y el de su libertad y sus l\u00edmites; los derechos de Dios, el destino eterno de cada hombre y de cada mujer, que viene a este mundo. No se comprende por qu\u00e9 han de gastarse tantas energ\u00edas como estamos gastando ahora en Espa\u00f1a, para algo tan obvio y elemental como es el derecho efectivo, no te\u00f3rico, de los padres a elegir los centros en que mejor pueden lograr su ideal, en materia de educaci\u00f3n de sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>Dice el Concilio: \u201cEl poder p\u00fablico, a quien corresponde amparar y defender las libertades de los ciudadanos, atendiendo a la justicia distributiva, debe procurar distribuir los subsidios p\u00fablicos de modo que los padres puedan escoger con libertad absoluta, seg\u00fan su propia conciencia, las escuelas para sus hijos\u201d (GE 6). Cierto que el Estado, \u201cteniendo en cuenta el principio de la funci\u00f3n subsidiaria, y excluyendo cualquier monopolio escolar, que ser\u00eda contrario a los derechos naturales de la persona humana\u201d, puede exigir determinadas condiciones para que la escuela realice su propia misi\u00f3n. Pero no puede impedir que tenga su espec\u00edfico <em>Ideario,<\/em> cuando ese ideario ha sido establecido y aprobado por la Iglesia, y querido y aceptado por los padres de familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Debo insistir todav\u00eda en una reflexi\u00f3n: Trat\u00e1ndose de padres cat\u00f3licos, \u00e9stos, cuando buscan tales centros, no solamente lo hacen para satisfacer un deseo leg\u00edtimo de su patria potestad, sino para cumplir una obligaci\u00f3n que tienen como cristianos, porque bautizaron a sus hijos, los educaron cristianamente en su hogar y buscan seguir cumpliendo \u2013\u00a1ay si no lo hicieran!\u2013 con la obligaci\u00f3n que tienen de seguir, en cuanto de ellos depende, procur\u00e1ndoles una educaci\u00f3n cristiana en los a\u00f1os en que van creciendo; una educaci\u00f3n que para hacerse efectiva, necesariamente ha de contar con la protecci\u00f3n y la ayuda del Estado, lo mismo si se trata de un centro privado, sea o no de la Iglesia, que de un centro estrictamente estatal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ojal\u00e1 estos principios se tengan en cuenta! Y en estos d\u00edas, precisamente, en que est\u00e1 m\u00e1s agitado este problema como consecuencia de las acciones de unos y otros, \u00a1ojal\u00e1 pueda llegarse a ese <em>pacto escolar <\/em>tan necesario, con el fin de que todos, seg\u00fan las diversas ideolog\u00edas que caben dentro de un leg\u00edtimo pluralismo, podamos seguir contribuyendo al bien de nuestra juventud y nuestra patria! Dentro de esas ideolog\u00edas, los que la tengan conforme a su fe no deben abdicar de ella; tienen que defenderla; tienen que proclamarla; tienen que decir: no ofendemos a nadie por manifestarnos tal como somos, al desear esto o aquello; buscamos, simplemente, ser coherentes; buscamos una regulaci\u00f3n jur\u00eddica que es necesaria, trat\u00e1ndose de funci\u00f3n p\u00fablica como \u00e9sta, que se armonice con el sentimiento y la convicci\u00f3n que llenan nuestra conciencia de creyentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Obrar as\u00ed, en conformidad con la fe y con lo que pide el sentido cristiano de la vida, es servir tambi\u00e9n a la libertad. \u00a1Ojal\u00e1 pueda conseguirse todo en paz y en concordia absolutas, para que unos y otros sigamos trabajando por el bien de la juventud!; aqu\u00ed, concretamente, por el bien de estos muchachos y muchachas de nuestro querido Colegio de Infantes. Se lo vamos a pedir as\u00ed al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Voy a invocar al Esp\u00edritu Santo en esta Misa, para que nos d\u00e9 luz y fuerza a todos: a vosotros, los sacerdotes que trabaj\u00e1is en este centro realizando una labor tan benem\u00e9rita; a los profesores seglares que secund\u00e1is con entusiasmo esa labor, prestando as\u00ed un espl\u00e9ndido servicio a la Iglesia; a los alumnos todos, particularmente al grupo de ac\u00f3litos y a los que form\u00e1is la escolan\u00eda, a los padres y madres de estos chicos y chicas, que sois el alma de estas buenas familias de Toledo, tan fieles siempre a su fe y a su impecable tradici\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>No se ha interrumpido nunca ese proceso educacional, forjador de hombres y de cat\u00f3licos a toda prueba, llevado a cabo durante varios siglos aqu\u00ed por los arzobispos, sacerdotes, profesores y padres de familia que nos han precedido. Tampoco ahora se interrumpir\u00e1, por la voluntad decidida y el celo pastoral que alienta en vosotros el Esp\u00edritu Santo, en todos los que integr\u00e1is la comunidad educadora de este Colegio de Nuestra Se\u00f1ora de los Infantes.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada el 14 de noviembre de 1984, en la Misa celebrada en la catedral de Toledo para la comunidad educativa del Colegio de Infantes. Texto publicado en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, diciembre 1984, 695-700. 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