{"id":889,"date":"2024-09-24T17:58:32","date_gmt":"2024-09-24T15:58:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=889"},"modified":"2024-09-24T17:58:32","modified_gmt":"2024-09-24T15:58:32","password":"","slug":"escuelas-y-colegios-de-la-iglesia-en-barcelona-planificacion-de-cara-al-futuro","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/escuelas-y-colegios-de-la-iglesia-en-barcelona-planificacion-de-cara-al-futuro\/","title":{"rendered":"Escuelas y colegios de la Iglesia en Barcelona. Planificaci\u00f3n de cara al futuro"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Exhortaci\u00f3n pastoral dirigida, el 8 de mayo de 1968, a los fieles de la di\u00f3cesis de Barcelona. Texto publicado en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Barcelona,<\/em> 15 de mayo de 1968, 277-286.<\/p>\n\n\n\n<p>A cuantos trabajan en el apostolado de la ense\u00f1anza, paz y bendici\u00f3n en el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl santo Concilio ecum\u00e9nico considera atentamente la importancia grav\u00edsima de la educaci\u00f3n en la vida del hombre y su influjo cada vez mayor en el progreso contempor\u00e1neo\u201d. Con estas palabras comienza la <em>Declaraci\u00f3n sobre la educaci\u00f3n cristiana de la juventud<\/em> del Vaticano II, llena de ricas sugerencias para cuantos quieran trabajar en este campo tan delicado. La verdadera educaci\u00f3n de la juventud y formaci\u00f3n de los adultos se hace hoy m\u00e1s f\u00e1cil y urgente, porque se tiene una conciencia m\u00e1s viva del problema, se ha avanzado much\u00edsimo, t\u00e9cnica y cient\u00edficamente, y se cuenta con los medios de comunicaci\u00f3n social, que ofrecen la oportunidad de un acercamiento m\u00e1s r\u00e1pido al patrimonio de la inteligencia y de la cultura del esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn consecuencia \u2013precisa el documento\u2013, por todas partes se realizan esfuerzos para promover m\u00e1s y m\u00e1s la obra de la educaci\u00f3n&#8230; Y como la santa Madre Iglesia debe atender a toda la vida del hombre, incluso la material, en cuanto est\u00e1 unida con la vocaci\u00f3n celeste, para cumplir el mandato recibido de su divino Fundador, a saber, el anunciar a todos los hombres el misterio de la salvaci\u00f3n e instaurar todas las cosas en Cristo, corresponde a la Iglesia tambi\u00e9n una parte en el desarrollo y en la extensi\u00f3n de la educaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La delegaci\u00f3n de la FERE en Barcelona ha sentido la urgencia de este deber y prepara un estudio de planificaci\u00f3n de los colegios de la Iglesia en nuestra di\u00f3cesis. Apruebo gozosamente esta iniciativa y quiero que no falte en ella una palabra orientadora, en cuanto corresponde al Obispo encauzar la acci\u00f3n que en su jurisdicci\u00f3n realizan tan benem\u00e9ritamente los colegios de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los obispos y la coordinaci\u00f3n de las escuelas cat\u00f3licas<\/h2>\n\n\n\n<p>El inter\u00e9s por una eficiente coordinaci\u00f3n entre las obras de ense\u00f1anza que llevan a cabo las congregaciones religiosas en la di\u00f3cesis, y el deseo de que el obispo est\u00e9 presente en esta labor coordinadora, se adec\u00faa perfectamente a la mente del Concilio Vaticano II. El Decreto <em>Christus Dominus<\/em> reclama la \u201ccoordinaci\u00f3n y uni\u00f3n \u00edntima de todas las obras de apostolado en la di\u00f3cesis, bajo la direcci\u00f3n del obispo\u201d; y al enumerar, a rengl\u00f3n seguido, estas obras, se\u00f1ala expl\u00edcitamente las \u201cescolares\u201d, es decir, las que aqu\u00ed particularmente nos ocupan (CD 17).<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo documento conciliar vuelve a tocar este tema, cuando establece los principios sobre el apostolado de los religiosos en las di\u00f3cesis y su relaci\u00f3n con el obispo. Con car\u00e1cter general dice que \u201cdebe fomentarse una colaboraci\u00f3n ordenada entre los diversos institutos religiosos y entre ellos y el clero diocesano\u201d, y que \u201ccorresponde procurar esta coordinaci\u00f3n, en sus respectivas di\u00f3cesis, a los sagrados pastores\u201d (CD 35). Concretando, con relaci\u00f3n a las escuelas, precisa: \u201clas escuelas cat\u00f3licas de los religiosos estar\u00e1n sometidas a los ordinarios del lugar en lo tocante a su ordenaci\u00f3n general y a la vigilancia, quedando en firme el derecho de los religiosos en cuanto a su direcci\u00f3n\u201d (CD 35).<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e1l sea el sentido de esta ordenaci\u00f3n general y vigilancia, puede ilustrarlo autorizadamente la <em>Relatio<\/em> que acompa\u00f1aba la presentaci\u00f3n de este decreto a los padres conciliares en su redacci\u00f3n del a\u00f1o 1964: en dicho documento se dec\u00eda que no se trata \u201cde la direcci\u00f3n, sino de una distribuci\u00f3n general de todas las escuelas cat\u00f3licas en la di\u00f3cesis, de su mutua cooperaci\u00f3n, de su visita y vigilancia, a fin de que sean aptas para conseguir sus finalidades culturales y sociales lo mismo que las dem\u00e1s escuelas\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Agradezco que se me ofrezca ocasi\u00f3n tan oportuna para cumplir con la responsabilidad que me incumbe en este campo de las escuelas de la Iglesia. Quiero asumir con exactitud y delicadeza mi deber pastoral en asunto tan importante para el porvenir de la di\u00f3cesis. Y siento gozo y esperanza al poder colaborar tan cordial y provechosamente con los religiosos dedicados a la ense\u00f1anza, a los cuales tanto debe la Iglesia diocesana de Barcelona. En mi nombre, los vicarios episcopales de Fe y Ense\u00f1anza y de Religiosos estar\u00e1n presentes en todo el proceso de esta planificaci\u00f3n y me informar\u00e1n de su desarrollo. Y para que todo proceda con la mayor armon\u00eda y eficacia, con gusto establecer\u00e9 aquellos contactos con los superiores mayores de los institutos religiosos, a que nos exhorta tambi\u00e9n el Concilio en su \u00faltima palabra sobre el tema del apostolado de los religiosos en las di\u00f3cesis (CD 35).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Planificaci\u00f3n necesaria<\/h2>\n\n\n\n<p>La necesidad de planificar la acci\u00f3n de los religiosos de ense\u00f1anza en la di\u00f3cesis es indiscutible. Es caracter\u00edstico de nuestros d\u00edas y fruto del progreso humano que \u201clas relaciones humanas se multipliquen sin cesar y que, al mismo tiempo, la propia socializaci\u00f3n cree nuevas relaciones\u201d (GS 6). Este hecho debe ser tenido muy en cuenta en la pastoral, que se dirige al hombre tal como lo encuentra vitalmente determinado y condicionado por su momento hist\u00f3rico. Tambi\u00e9n en la actividad religiosa y apost\u00f3lica, hoy m\u00e1s que antes, deben estrecharse las relaciones entre los hombres y entre los grupos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Procurando salvar y estimular la iniciativa creadora y la actuaci\u00f3n propia y responsable de los fieles, en particular, y de las distintas agrupaciones de los mismos, es preciso coordinar la acci\u00f3n de todos para que se logre la deseada eficacia en este momento hist\u00f3rico de socializaci\u00f3n. El Concilio ha visto esta necesidad en el campo escolar que nos ocupa, al decir: \u201cPuesto que la cooperaci\u00f3n que en el orden diocesano, nacional e internacional, se aprecia y se impone cada d\u00eda m\u00e1s, es tambi\u00e9n sumamente necesaria en el campo escolar, hay que procurar, con todo empe\u00f1o, que se fomente entre las escuelas cat\u00f3licas una conveniente coordinaci\u00f3n y se provea entre \u00e9stas y las dem\u00e1s escuelas la colaboraci\u00f3n que exige el bien de toda la comunidad de los hombres\u201d (GE 12).<\/p>\n\n\n\n<p>Es de notar, en el texto transcrito, c\u00f3mo la mirada de la Iglesia va m\u00e1s all\u00e1 de sus propias escuelas. Tambi\u00e9n este aspecto ha sido tenido en cuenta en la planificaci\u00f3n proyectada para nuestra di\u00f3cesis, toda vez que su estudio comienza con una consideraci\u00f3n general de las necesidades de la ense\u00f1anza y considera lo que, ya sea el Estado, ya la Iglesia a trav\u00e9s de sus instituciones, promovidas con aut\u00e9ntica vocaci\u00f3n eclesial por sus hijos, religiosos o laicos, ya la iniciativa privada, realizan en este campo. Una cordial relaci\u00f3n y una coordinaci\u00f3n efectiva entre todas las instituciones dedicadas a la educaci\u00f3n de la juventud deben merecer, de todos, la m\u00e1xima atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La coordinaci\u00f3n en el <em>mundo humano<\/em> no carece de dificultades. Pero \u00e9stas deben ser afrontadas con decisi\u00f3n, puesto que, sean las que fueren, jam\u00e1s son suficientes para anular el deber de la colaboraci\u00f3n. El creyente, en todo momento, ha de considerar este tema y los problemas pr\u00e1cticos que plantea, a la luz de la fe. \u00c9sta le recuerda de continuo c\u00f3mo el Se\u00f1or estima, favorece y apoya el estrechamiento de relaciones entre los hombres. La salvaci\u00f3n planeada por Dios, en la que culminan todos los valores de los hombres, se realiza con una profunda dimensi\u00f3n social: \u201cquiso el Se\u00f1or santificar y salvar a los hombres, no individualmente y aislados entre s\u00ed, sino constituyendo un pueblo que le conociera en la verdad y le sirviera santamente\u201d (LG 9).<\/p>\n\n\n\n<p>El creyente, educado por su misma fe en un tan exquisito sentido de lo social, debe moverse con gusto y con agilidad en el mundo de hoy, en el cual tanto se fomentan cada d\u00eda los v\u00ednculos entre las personas y las comunidades. Consiguientemente ha de buscar y usar medios m\u00e1s aptos para conocer los fen\u00f3menos y posibilidades sociales en las empresas apost\u00f3licas. Y as\u00ed, es de alabar que la planificaci\u00f3n propuesta se realice a trav\u00e9s de ISPA, instituci\u00f3n que ofrece todas las garant\u00edas de una auscultaci\u00f3n atenta de los hechos, as\u00ed como de una v\u00e1lida interpretaci\u00f3n de los mismos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los colegios de las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas en la pastoral de la Iglesia<\/h2>\n\n\n\n<p>Esta planificaci\u00f3n, para que sea ordenada y eficaz, ha de realizarse teniendo en cuenta lo que significa la aportaci\u00f3n de los colegios de religiosos a la pastoral de conjunto de la Iglesia. Estos colegios han cubierto objetivos de gran valor, los cubren y seguir\u00e1n cubri\u00e9ndolos. Al tratar de la escuela cat\u00f3lica, el Concilio Vaticano II dice que \u201csu nota distintiva es crear un ambiente de la comunidad escolar animado por el esp\u00edritu evang\u00e9lico de libertad y caridad, ayudar a los adolescentes para que en el desarrollo de la propia persona crezcan a un tiempo, seg\u00fan la nueva creatura que han sido hechos por el bautismo, y ordenar \u00faltimamente toda la cultura humana seg\u00fan el mensaje de la salvaci\u00f3n, de suerte que quede iluminado por la fe el conocimiento que los alumnos van adquiriendo del mundo, de la vida y del hombre\u201d (GE 8). La labor de la escuela cat\u00f3lica mira a un doble objetivo: el bien natural del individuo y tambi\u00e9n de la sociedad en cuanto la obra educativa realiza una funci\u00f3n social de cara a la ciudad terrena, y el bien sobrenatural y de la Iglesia, en cuanto es una obra de evangelizaci\u00f3n, es decir de educaci\u00f3n de la fe y de preparaci\u00f3n de los educandos para que respondan a la exigencia bautismal de contribuir seg\u00fan sus varios modos a la dilataci\u00f3n del Reino de Cristo (cf. GE 8).<\/p>\n\n\n\n<p>Es de suma importancia que uno y otro prop\u00f3sito sean debidamente estimados. El valor de la cultura para la vida del hombre y de la sociedad ha sido puesto de manifiesto por el Concilio, en el cap\u00edtulo segundo de la segunda parte de la Constituci\u00f3n pastoral sobre la Iglesia y el mundo de hoy, que trata del progreso de la cultura. Invitamos a los religiosos y religiosas dedicados a la ense\u00f1anza a una profunda meditaci\u00f3n de estas p\u00e1ginas conciliares.<\/p>\n\n\n\n<p>El valor de la obra de la evangelizaci\u00f3n est\u00e1 fuera de toda duda entre nosotros: evangelizar es \u201cdescubrir que la raz\u00f3n m\u00e1s alta de la dignidad del hombre est\u00e1 en la vocaci\u00f3n del hombre a su uni\u00f3n con Dios\u201d (GS 19), y es iniciar el proceso de la conversi\u00f3n o impulsar el de la creciente santificaci\u00f3n, que es la \u00faltima y definitiva perfecci\u00f3n del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, la obra educativa de las escuelas de la Iglesia ha de procurar alcanzar, en el mayor grado posible, ambos objetivos. Para ello hay que vigilar que la atenci\u00f3n a uno no sea pretexto para preterir el otro. M\u00e1s a\u00fan, ha de buscarse la debida conexi\u00f3n entre uno y otro, sin confundirlos. Los colegios de la Iglesia han de procurar que sus alumnos cristianos se formen simult\u00e1neamente como \u201cciudadanos de la ciudad temporal y de la ciudad eterna\u201d, prontos \u201ca cumplir con fidelidad sus deberes temporales guiados siempre por el esp\u00edritu evang\u00e9lico\u201d (GS 43). Hasta aqu\u00ed ha de proyectarse la acci\u00f3n educativa: hasta formar hombres capaces de conducirse seg\u00fan \u201cla s\u00edntesis vital del esfuerzo humano, familiar, profesional, cient\u00edfico o t\u00e9cnico, con los valores religiosos, bajo cuya alt\u00edsima jerarqu\u00eda todo coopera a la gloria de Dios\u201d (GS 43).<\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso que los religiosos y religiosas que consumen su vida de consagrados en la labor de ense\u00f1anza, est\u00e9n persuadidos del valor de su obra: es un verdadero apostolado y, al propio tiempo, un aut\u00e9ntico servicio a la sociedad, como ha declarado con cierta solemnidad el Concilio (GE 8). Es verdad que \u2013como luego comentaremos\u2013 no s\u00f3lo en los colegios de religiosos puede realizarse y, de hecho, no s\u00f3lo en ellos ser realiza la escuela cat\u00f3lica antes descrita. Pero en \u00e9stos el h\u00e1lito sobrenatural que dio origen a la instituci\u00f3n, la consagraci\u00f3n religiosa de los educadores y la atenci\u00f3n especial que les dispensa la jerarqu\u00eda de la Iglesia, ayudan grandemente a conseguir los objetivos propios de dicha escuela. La historia, por su parte, lo confirma.<\/p>\n\n\n\n<p>Si no han faltado ni faltan deficiencias, propias de toda obra humana, es innegable que en las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas de ense\u00f1anza ha habido y hay una riqu\u00edsima y generosa aportaci\u00f3n de esfuerzos al servicio de la sociedad y de la Iglesia. No estimarlos en lo que valen constituye un gran error y una flagrante injusticia. Sus merecimientos son inmensos en el campo de la cultura y en el de la evangelizaci\u00f3n. Muchos, much\u00edsimos de esos religiosos y religiosas, se han santificado y se santifican tambi\u00e9n hoy ense\u00f1ando y educando. Y muchos, much\u00edsimos de sus alumnos y alumnas a ellos les deben, en proporci\u00f3n mayor que a ninguna otra instituci\u00f3n o estructura de la Iglesia, el beneficio impagable de su fe y de su formaci\u00f3n humana. Hacer caricaturas y frases ir\u00f3nicas es f\u00e1cil. Pero a los que las hacen habr\u00eda que recordarles la sentencia evang\u00e9lica: <em>el que est\u00e9 limpio, que tire la primera piedra. <\/em>La mayor parte de las deficiencias que se atribuyen a los colegios de las \u00f3rdenes y congregaciones religiosas, no lo son tanto de ellos como del conjunto de h\u00e1bitos y criterios que han acompa\u00f1ado la acci\u00f3n de la Iglesia y de la propia sociedad cat\u00f3lica espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la hora de que cambiemos, todos, en lo que tenemos que cambiar. Ayud\u00e1ndonos unos a otros con paz, humildad y caridad, indispensables para la reflexi\u00f3n serena; no haci\u00e9ndose cada uno su propia trinchera desde la cual dispara contra los dem\u00e1s, crey\u00e9ndose \u00e9l el \u00fanico combatiente esforzado del Reino de Dios. Porque no niego la necesidad de reformar muchas cosas. M\u00e1s a\u00fan, sufro hondamente y debemos sufrir todos al comprobar con qu\u00e9 lamentable facilidad algunos de los alumnos mayores de nuestros colegios y muchos de sus ex alumnos manifiestan, a veces, cierto hast\u00edo de la religi\u00f3n y hasta consienten en mostrarnos su rostro azotado por el viento de un ate\u00edsmo pr\u00e1ctico. Sin olvidar otros motivos que pueden darnos explicaci\u00f3n de estos tristes hechos, \u00bfno ser\u00e1 que hemos de pensar m\u00e1s en nuestras actitudes educadoras y en los m\u00e9todos que se han de utilizar?<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente este estudio de planificaci\u00f3n que se intenta hacer responde a un sincer\u00edsimo deseo de reforma y perfeccionamiento. De aqu\u00ed puede salir, incluso, algo por lo que estamos suspirando todos: una mayor atenci\u00f3n por parte de los colegios de religiosos a los sectores m\u00e1s abandonados, respondiendo as\u00ed a la llamada que nos hace la Iglesia de los pobres. No es que no lo hayan hecho hasta aqu\u00ed. Cada una de las \u00f3rdenes y congregaciones dedicadas a la ense\u00f1anza podr\u00eda presentarnos innumerables obras educativas tendentes a la promoci\u00f3n humana, cultural y religiosa de los alumnos de ambientes necesitados, tanto en nuestro pa\u00eds como en tierras de misiones. Pero creo que podemos y debemos hacer mucho m\u00e1s, sin abandonar tampoco otras clases sociales. Nuestro deber es sembrar en todos los campos la semilla de Dios. Jesucristo, el divino sembrador, la lanz\u00f3 en toda clase de tierras.<\/p>\n\n\n\n<p>Por mi parte, quiero que sepan los religiosos y religiosas que trabajan en el apostolado de la ense\u00f1anza en nuestra di\u00f3cesis de Barcelona, que cuento con ellos y considero su trabajo como valios\u00edsimo y normalmente indispensable para la acci\u00f3n pastoral completa. Reformemos juntos, en cuanto sea posible, lo que haya que reformar. Pero hag\u00e1moslo con inmensa caridad y ayud\u00e1ndonos unos a otros. He comprobado, en el tiempo que llevo en la di\u00f3cesis, como antes lo comprob\u00e9 en Valladolid y Astorga, donde muy activamente colabor\u00e9 en estas tareas, que la disposici\u00f3n de \u00e1nimo por parte de las congregaciones religiosas de ense\u00f1anza suele ser inmejorable. Lo que se necesita es coordinaci\u00f3n y planes realistas.<\/p>\n\n\n\n<p>De vuestro prelado, queridos religiosos y religiosas, no recibir\u00e9is vanas alabanzas que no necesit\u00e1is, pero tampoco injustas recriminaciones que no merec\u00e9is. S\u00ed que os llegar\u00e1n, en cambio, el est\u00edmulo y el ruego, y, si fuera necesario, el encargo y el mandato \u2013en cuanto yo pudiera hacerlo\u2013 de revisar vuestra labor, como se deben revisar las de todos en esta hora de la Iglesia, para una acci\u00f3n pastoral m\u00e1s provechosa y eficaz. Pero espero y conf\u00edo en el Se\u00f1or que no me har\u00e9 reo ante vosotros de la incomprensi\u00f3n con que, frecuentemente, sois juzgados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las otras escuelas y la planificaci\u00f3n proyectada<\/h2>\n\n\n\n<p>Como antes he apuntado, la escuela cat\u00f3lica, a la que sirven los religiosos y religiosas de ense\u00f1anza, se realiza tambi\u00e9n en otras iniciativas de orden escolar. Los colegios parroquiales no tienen otros objetivos. A los mismos miran tambi\u00e9n muchas escuelas dirigidas y realizadas por laicos que viven muy intensamente su compromiso bautismal. El Concilio, al invitar a todos los hijos de la Iglesia a trabajar con generosidad en el campo de la educaci\u00f3n, indica impl\u00edcitamente que no s\u00f3lo los colegios religiosos aspiran a lograr los fines propios de la educaci\u00f3n cristiana (cf. GE 1).<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo cual me parece muy oportuno que en la planificaci\u00f3n que se proyecta entren tambi\u00e9n plenamente los colegios parroquiales, que en nuestra Di\u00f3cesis son numerosos, y algunos de los cuales realizan ejemplarmente el ideal de la escuela cat\u00f3lica. T\u00e9nganse especialmente en cuenta, tambi\u00e9n, aquellos colegios \u2013en nuestra di\u00f3cesis no escasos y de mucha calidad educativa\u2013 que nacieron de la preocupaci\u00f3n de educadores creyentes y de padres de familia cristianamente responsabilizados. M\u00e1s a\u00fan, mientras manifestamos nuestra particular estima a dichos colegios, les pedimos que colaboren, seg\u00fan su propia \u00edndole, en los estudios de la planificaci\u00f3n que se proyecta.<\/p>\n\n\n\n<p>No hay que olvidar a los restantes centros de ense\u00f1anza, ya oficial, ya privada, que no s\u00f3lo realizan la finalidad cultural de la escuela, sino que tambi\u00e9n cooperan a la evangelizaci\u00f3n de muchas maneras, y en especial por el testimonio de sus maestros y alumnos. En una palabra, a todas las escuelas, tambi\u00e9n a las no confesionales, les pido su colaboraci\u00f3n a nivel t\u00e9cnico, seguro de que pueden ofrecer una aportaci\u00f3n valios\u00edsima para proporcionar al pa\u00eds instituciones docentes cada vez m\u00e1s dignas y eficaces.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Petici\u00f3n del Concilio a los que ense\u00f1an<\/h2>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de la planificaci\u00f3n que estamos considerando, se busca mejor y m\u00e1s ampliamente alcanzar los fines de la escuela cat\u00f3lica. Esta finalidad reclama, asimismo, aquellas reformas que, en cada caso, sean necesarias para que los colegios alcancen el m\u00e1s alto nivel posible para el mejor desempe\u00f1o de su funci\u00f3n en la Iglesia y en la sociedad. El Concilio lo ha pedido con precisi\u00f3n: \u201cRecuerden los maestros que de ellos depende, sobre todo, el que la escuela cat\u00f3lica pueda llevar a efecto sus prop\u00f3sitos y sus principios. Esfu\u00e9rcense con exquisita diligencia en conseguir la ciencia profana y religiosa avalada por los t\u00edtulos convenientes, y procuren prepararse debidamente en el arte de educar conforme a los descubrimientos del tiempo que va evolucionando. Unidos entre s\u00ed y con los alumnos por la caridad, y llenos del esp\u00edritu apost\u00f3lico, den testimonio, tanto con su vida como con su doctrina, del \u00fanico Maestro, Cristo. Colaboren sobre todo con los padres; juntamente con ellos tengan en cuenta, en toda la educaci\u00f3n, la diferencia de sexos y del fin propio fijado por Dios a cada uno de ellos en la familia y en la sociedad; procuren estimular la actividad personal de los alumnos; y, terminados los estudios, sigan atendi\u00e9ndoles con sus consejos, con su amistad e incluso con la instituci\u00f3n de asociaciones especiales, llenas de esp\u00edritu eclesial\u201d (GE 8). No creemos necesario comentar un texto tan claro. Bastar\u00e1 recomendar a todos un examen de conciencia a fondo, respecto a cada uno de los puntos insinuados en el texto conciliar. Recuerden que sin un mejoramiento constante de la labor educativa que se imparte en los colegios de la Iglesia, todo el fruto de la planificaci\u00f3n quedar\u00eda seriamente comprometido.<\/p>\n\n\n\n<p>Ojal\u00e1 se hagan esfuerzos conjuntos y ordenados para lograr esa capacitaci\u00f3n constante y progresiva del profesorado, que permita conseguir \u00f3ptimos niveles did\u00e1cticos y pedag\u00f3gicos, con esmerada atenci\u00f3n a las condiciones concretas de la \u00e9poca, lugar y dem\u00e1s circunstancias humanas del alumnado. \u201cLa buena nueva de Cristo \u2013nos dice la Constituci\u00f3n <em>Gaudium et Spes\u2013<\/em> renueva constantemente la vida y la cultura del hombre ca\u00eddo&#8230; y, con las riquezas de lo alto, fecunda como desde sus entra\u00f1as las cualidades espirituales y las tradiciones de cada pueblo y de cada edad, las consolida, perfecciona y restaura en Cristo\u201d (GS 58).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hay que aumentar las posibilidades de los institutos religiosos<\/h2>\n\n\n\n<p>Queremos, tambi\u00e9n, proponer con claridad una consideraci\u00f3n que se ha presentado a nuestro \u00e1nimo desde el primer momento en que pensamos en esta planificaci\u00f3n. Es evidente que, como resultado del estudio que va a iniciarse, se ver\u00e1 la necesidad de establecer nuevos colegios en zonas actualmente ya muy pobladas y tambi\u00e9n en las que se prev\u00e9 que en breve tiempo acoger\u00e1n n\u00facleos importantes de poblaci\u00f3n. El estudio sociol\u00f3gico nos fijar\u00e1 con claridad d\u00f3nde, cu\u00e1ntas y c\u00f3mo han de establecerse las nuevas escuelas.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s a\u00fan, el mismo estudio nos pondr\u00e1 de manifiesto la necesidad de atender a las ense\u00f1anzas especializadas que los nuevos tiempos reclaman. Tambi\u00e9n a \u00e9stas ha de hacer frente la escuela cat\u00f3lica, como recuerda el Concilio: \u201cEn la fundaci\u00f3n y ordenaci\u00f3n de las escuelas cat\u00f3licas hay que atender a las necesidades del tiempo que progresa. Por ello, mientras hay que favorecer las escuelas de ense\u00f1anza primaria y media, que constituyen el fundamento de la educaci\u00f3n, hay que tener tambi\u00e9n muy en cuenta hoy las requeridas especialmente, como son las escuelas profesionales, las t\u00e9cnicas, los institutos para la formaci\u00f3n de adultos, para la asistencia social, para subnormales, y la escuela en que se preparan los maestros para la educaci\u00f3n religiosa y otras formas de educaci\u00f3n\u201d (GE 9).<\/p>\n\n\n\n<p>No ignoramos ni desestimamos lo mucho que, no s\u00f3lo por parte de algunos religiosos, sino tambi\u00e9n de laicos comprometidos y entusiastas, se realiza ya en esta di\u00f3cesis y en relaci\u00f3n con este tipo de escuelas. Pero sabemos que a\u00fan queda mucho campo por cubrir y que el objetivo espec\u00edfico de las escuelas de la Iglesia cuadrar\u00eda muy bien con esta apertura a nuevas ense\u00f1anzas para la vida. Ya desde ahora exhortamos a todos a que se lancen por este camino, manteniendo siempre la concordia y la colaboraci\u00f3n con quienes vienen trabajando en estas especialidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, \u00bfpodr\u00e1n los institutos religiosos abrirse a los nuevos campos que reclaman su presencia en distintas clases de escuelas? No dudamos de que a todos los superiores anima la buena voluntad de hacer el m\u00e1ximo bien posible, ni de que el mismo celo es compartido por los miembros de todas las familias religiosas a que pertenecen. Las recomendaciones que el Concilio les hace para que presten cada d\u00eda mayor ayuda a la jerarqu\u00eda ante el aumento de las necesidades apost\u00f3licas (cf. CD 34), sin regatear sacrificios (cf. GE 9), han sido siempre bien acogidas. Pero una cosa es la buena voluntad y otra la posibilidad real. Y aqu\u00ed inciden desfavorablemente la falta de personal y la creciente escasez de vocaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Es preciso, pues, que los superiores de estos institutos dedicados a la ense\u00f1anza estudien c\u00f3mo pueden organizar sus colegios de modo que, sin perder su armon\u00eda interna y ambiente cristiano, factores indispensables para su propia eficacia, puedan extender su campo de acci\u00f3n, contando con menos personal religioso. Busquen soluciones realistas, considerando que los tiempos no traen, ni parece hayan de traer en un futuro inmediato, el deseado aumento de vocaciones. Lo que pedimos a los religiosos y a las religiosas puede parecer a alguno un milagro, como el de la multiplicaci\u00f3n de los panes. Pero, sin recurrir al milagro, el Se\u00f1or inspirar\u00e1 oportunamente nuevos medios con que realizar esta multiplicaci\u00f3n de la acci\u00f3n educativa profundamente cristiana, a pesar de la disminuci\u00f3n de vocaciones religiosas. Es preciso pensar y rezar para lograr esta intensificaci\u00f3n de la actividad educadora. Habr\u00e1 que probar, e incluso arriesgarse. Pedimos que ello se haga con la debida prudencia, pero tambi\u00e9n con aquella sencilla confianza de quien se lanza en el nombre del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Pienso, concretamente, que muchos de los laicos que cooperan con vosotros en vuestros centros, y otros que pueden ser llamados, ofrecer\u00e1n cada vez con m\u00e1s gusto su cooperaci\u00f3n si, progresivamente, se integran en la marcha y direcci\u00f3n del colegio, con clara conciencia de que m\u00e1s que asalariados forman parte de una comunidad cristiana educadora. Incluso en el aspecto econ\u00f3mico, supuesta siempre su leal colaboraci\u00f3n y escrupuloso respeto a la instituci\u00f3n en lo que tiene de espec\u00edfico, ser\u00eda de desear que se estudiara la posibilidad de ir pasando gradualmente del contrato de trabajo al contrato de sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>La entrega, sobre todo, en favor de las zonas de poblaci\u00f3n m\u00e1s necesitadas obtendr\u00e1 la bendici\u00f3n de Dios y contribuir\u00e1 a suscitar las vocaciones docentes que necesitamos, religiosas o seglares, mucho m\u00e1s que la actitud asustadiza de simple conservaci\u00f3n de las posiciones ya logradas, incapaz de entusiasmar a las almas generosas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los laicos<\/h2>\n\n\n\n<p>Y no s\u00f3lo los institutos religiosos como tales. Tambi\u00e9n los laicos, por s\u00ed mismos y en su condici\u00f3n de miembros de la sociedad y de la Iglesia, tienen aqu\u00ed un campo muy adecuado para cooperar en profundidad a la llamada del Concilio en favor de la educaci\u00f3n cristiana. Apruebo y bendigo los proyectos que, en este sentido, est\u00e1n estudiando algunos grupos laicales de nuestra di\u00f3cesis, preocupados por el problema escolar tal como se manifiesta en la misma, y les ruego muy vivamente que sigan adelante hasta llevar a feliz t\u00e9rmino sus prop\u00f3sitos, para lo cual no les faltar\u00e1 la ayuda que pueda ser prestada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Caridad y confianza<\/h2>\n\n\n\n<p>Finalmente, con la confianza de ser plenamente escuchados, queremos recordar que el \u00e9xito de este plan que vamos a iniciar \u201cdepende principalmente de los h\u00e1bitos sobrenaturales del pensamiento y del alma, enraizados y fundados en la caridad\u201d (CD 35). Este esp\u00edritu que ha animado el proyecto de planificaci\u00f3n desde su primer momento, debe mantenerse y acrecentarse cada d\u00eda. No vamos a realizar un simple estudio sociol\u00f3gico, ni proyectamos una obra solamente cultural, sino que hacemos obra de Iglesia. Y \u00e9sta s\u00f3lo se realiza plenamente en el ambiente sincero de caridad y de confianza en el Se\u00f1or. Sea la primera aportaci\u00f3n de todos los religiosos, comunitaria e individualmente, la oraci\u00f3n al Padre celestial, para que acertemos a servir al Hijo (pues a \u00c9l servimos en sus peque\u00f1uelos educandos) con la luz y fuerza del Esp\u00edritu que dirige e impulsa toda la renovaci\u00f3n de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> <em>Schema decreti de pastorali episcoporum munere in Ecclesia.<\/em>Textus emendatus et relationes, 1964, 73.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral dirigida, el 8 de mayo de 1968, a los fieles de la di\u00f3cesis de Barcelona. Texto publicado en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Barcelona, 15 de mayo de 1968, 277-286. A cuantos trabajan en el apostolado de la ense\u00f1anza, paz y bendici\u00f3n en el Se\u00f1or. \u201cEl santo Concilio ecum\u00e9nico considera atentamente la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[56],"doc_tag":[],"class_list":["post-889","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-educacion-catolica"],"year_month":"2026-04","word_count":4748,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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