{"id":883,"date":"2024-09-24T17:48:28","date_gmt":"2024-09-24T15:48:28","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=883"},"modified":"2024-09-30T22:47:42","modified_gmt":"2024-09-30T20:47:42","password":"","slug":"sobre-ejercicios-espirituales-del-clero","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/sobre-ejercicios-espirituales-del-clero\/","title":{"rendered":"Sobre Ejercicios Espirituales del clero"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Carta circular, del 9 de julio de 1973, dirigida al clero de la di\u00f3cesis de Toledo. Texto publicado en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo,<\/em> agosto-septiembre 1973, 363-366.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuevamente os dirijo, queridos sacerdotes de la di\u00f3cesis, esta carta circular para hablaros de los Ejercicios Espirituales que anualmente debemos practicar o, al menos, cada tres a\u00f1os, como ordena el C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya el a\u00f1o pasado os escrib\u00ed con id\u00e9ntico motivo. Y vuelvo a hacerlo ahora porque es una obligaci\u00f3n m\u00eda velar por el fiel cumplimiento de este deber que tenemos, y porque estoy convencido de que ha sido una profunda equivocaci\u00f3n haber abandonado esta pr\u00e1ctica tan saludable, desde todos los puntos de vista, para la vida personal y pastoral.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Actualidad de los Ejercicios<\/h2>\n\n\n\n<p>El sacerdote, para estar evang\u00e9licamente comprometido con la realidad de los hombres, sus hermanos, necesita destacar convenientemente su cualidad de <em>hombre de Dios.<\/em> Es evidente que necesitamos un clima de recogimiento y de silencio, no solamente para centrar nuestras actividades humanas, sino para acentuar la amistad y la cercan\u00eda de Dios. Toda la comunidad del pueblo de Dios, pero de manera especial los sacerdotes, estamos obligados y nos sentimos urgidos para redescubrir, en unos d\u00edas de sincera reflexi\u00f3n y oraci\u00f3n, nuestra especial relaci\u00f3n con Jesucristo. \u201cEn realidad, el misterio del hombre s\u00f3lo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado&#8230; Cristo, el nuevo Ad\u00e1n, en la misma revelaci\u00f3n del misterio del Padre y de su amor, manifiesta plenamente el hombre al propio hombre y le descubre la sublimidad de su vocaci\u00f3n\u201d (GS 22). Cuando el sacerdote se acerca vitalmente a Jesucristo y se deja impregnar de su Buena Noticia, es toda su vida la que adquiere un camino distinto, como ocurri\u00f3 en el caso de los ap\u00f3stoles y en las primeras generaciones cristianas.<\/p>\n\n\n\n<p>Los Ejercicios contienen vitalidad y energ\u00eda suficiente para centrar al hombre en los grandes principios de la verdad y de la fe, as\u00ed como una fuerte carga cristol\u00f3gica que los hace necesarios en nuestros d\u00edas. Los Ejercicios nos disponen a la b\u00fasqueda de un clima apropiado para mantenernos a la escucha de la Palabra de Dios, que es eficaz, viva y personal que necesita, por ello, una actitud de acogida. Favorecen el recogimiento, el silencio, tan necesario en nuestros d\u00edas, si lo concebimos en su recto sentido de plenitud espiritual, no de vac\u00edo de contenido. Disponen, para la oraci\u00f3n y la amistad personal con Dios, de donde depende la fecundidad de nuestra vida personal y de nuestra actividad pastoral. Nos invitan a convertir el mensaje del Evangelio en sustancia propia para el trato de amistad y para el di\u00e1logo sincero con Dios, nuestro Padre. Y ello es una verdadera necesidad, grave y urgente, para los hombres de nuestro tiempo, especialmente para los sacerdotes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los Ejercicios y nuestra renovaci\u00f3n cristiana<\/h2>\n\n\n\n<p>La Iglesia \u2013y el mismo Evangelio\u2013 no cesa de invitarnos constantemente a la renovaci\u00f3n de nuestras vidas. La renovaci\u00f3n personal del sacerdote ha de ser la pieza clave, insustituible, de la renovaci\u00f3n de la di\u00f3cesis. Los Ejercicios Espirituales, como nos ense\u00f1a toda la historia de los mismos, han venido siendo un instrumento apt\u00edsimo para la renovaci\u00f3n, que hoy m\u00e1s que nunca se nos presenta como urgente e inaplazable. El clima de serenidad interior y de penetraci\u00f3n en los misterios de Dios, por la oraci\u00f3n y la reflexi\u00f3n sinceras, nos dispone a ser instrumentos d\u00f3ciles a la acci\u00f3n de Dios en nosotros, nos abren al Esp\u00edritu santificador, principal art\u00edfice de la santidad en los hombres, nos hacen sentir en su punto justo los problemas humanos.<\/p>\n\n\n\n<p>El sacerdote ha de ser luz y sal. Y para ello no es bastante que durante el a\u00f1o trabaje con sinceridad en su perfecci\u00f3n cristiana y en la de sus fieles, sino que necesita tambi\u00e9n una perspectiva de silencio, que es fecundidad y deseo sincero de renovaci\u00f3n. La autenticidad de vida sacerdotal, en su vertiente de fe evang\u00e9lica, esperanza y caridad, es principalmente v\u00e1lida en el mundo secularizado de nuestros d\u00edas, ya que es una se\u00f1al de alerta para el mundo, con la presencia santificante y santificadora de Dios entre los hombres.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Su forma m\u00e1s adecuada<\/h2>\n\n\n\n<p>Ya el a\u00f1o pasado os encarec\u00ed en mi exhortaci\u00f3n, como la forma m\u00e1s apta para la pr\u00e1ctica de los Ejercicios anuales, la que ordinariamente conocemos como Ejercicios de San Ignacio, que es tambi\u00e9n la que recomienda la Iglesia. Repito ahora lo mismo. Y mantengo la determinaci\u00f3n entonces promulgada: los Ejercicios para el clero en nuestra di\u00f3cesis de Toledo deben practicarse en silencio y, a ser posible, en absoluto retiro. Si alg\u00fan sacerdote, de los que est\u00e1n obligados a hacerlos este a\u00f1o, prefiere practicarlos en otros lugares fuera de la di\u00f3cesis, sepan que pueden hacerlo, pero con tal de que sean eso, Ejercicios serios, no un pobre sustitutivo ineficaz. Y deber\u00e1n informarnos de que lo han cumplido as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>El pasado a\u00f1o, casi al mismo tiempo que yo os escrib\u00eda sobre esto en el <em>Bolet\u00edn Diocesano<\/em> de julio-agosto, el se\u00f1or Cardenal Secretario de Estado dirig\u00eda una carta, al presidente italiano de la Federaci\u00f3n Italiana de Ejercicios, sobre los Ejercicios Espirituales, a la cual pertenecen las siguientes palabras:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos Ejercicios Espirituales deben crear, en los \u00e1nimos de quienes los hacen, el clima apropiado para escuchar la divina Palabra, mediante la oraci\u00f3n, el silencio, el recogimiento, las pl\u00e1ticas, las reflexiones personales, los prop\u00f3sitos, los recuerdos. En un discurso observaba el Santo Padre: \u201cHay dos formas fundamentales de captar la divina Palabra y de entenderla y asimilarla. La primera podr\u00eda definirse como <em>escucha exterior,<\/em> acad\u00e9mica, catequ\u00edstica, cultural&#8230; Hay, adem\u00e1s, una segunda escucha, <em>la interior.<\/em> No basta con conocer&#8230;, se debe acoger el anuncio, el mensaje del Evangelio, y no s\u00f3lo con el o\u00eddo material, sino convirti\u00e9ndolo en substancia propia, en fuente principal de la propia vida, reflexionando en todo cuanto Jes\u00fas ha dicho\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos Ejercicios Espirituales, si se practican con seriedad y constancia, al mismo tiempo que substraen del mundanal ruido y de las preocupaciones de la vida diaria, disponen el esp\u00edritu para el coloquio filial y directo con Dios. El Se\u00f1or, en efecto \u2013a\u00f1ad\u00eda el Sumo Pont\u00edfice\u2013, habla ciertamente con tono grave y solemne, pero tenue y dulce; habla para quien quiere escuchar. En cambio, para aquellos que se distraen a causa de los m\u00faltiples clamores, su voz queda ahogada f\u00e1cilmente y se disipa. Acostumbr\u00e9monos, pues, a distinguir la \u00fanica, aut\u00e9ntica, salvadora Palabra del Se\u00f1or\u201d<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los Ejercicios y la vida personal del sacerdote<\/h2>\n\n\n\n<p>Todo programa de pastoral que pretenda ser aut\u00e9ntico y fecundo, debe partir fundamentalmente de una postura y una actitud de las personas de los sacerdotes, que tomen en serio la necesidad de la santificaci\u00f3n del clero diocesano. El Concilio Vaticano II ha querido destacar convenientemente la trascendental importancia del sacerdote en la comunidad eclesial. \u201cLos sacerdotes \u2013dice el Concilio\u2013, en cada una de las congregaciones locales de fieles, representan al obispo, con el que est\u00e1n confiada y animosamente unidos y toman sobre s\u00ed una parte de la carga y solicitud pastoral y la ejercen en el diario trabajo. Ellos, bajo la autoridad del obispo, santifican y rigen la porci\u00f3n de la grey del Se\u00f1or a ellos encomendada, hacen visible en cada lugar a la Iglesia universal y prestan eficaz ayuda en la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo\u201d (LG 28). La misi\u00f3n del sacerdote es apasionante, pero a veces resulta dif\u00edcil. Es claro que necesitamos reflexionar serenamente y cobrar \u00e1nimos y fuerza en los per\u00edodos de paz espiritual que acompa\u00f1an a los santos Ejercicios.<\/p>\n\n\n\n<p>* * *<\/p>\n\n\n\n<p>En el presente a\u00f1o se han programado en la di\u00f3cesis tres tandas de Ejercicios Espirituales: en las dos \u00faltimas semanas de septiembre y en la primera semana de octubre. He procurado que su direcci\u00f3n corra a cargo de sacerdotes competentes. Os invito a todos vosotros, mis queridos sacerdotes, a participar en alguna de estas tres tandas, y de manera especial a cuantos no lo hayan practicado en los a\u00f1os anteriores. Por supuesto que no pretendo, con esta mi afectuosa y personal invitaci\u00f3n el cumplimiento externo de un precepto jur\u00eddico, sino el poner a vuestra disposici\u00f3n un elemento valios\u00edsimo de vida espiritual. Por eso es necesario que quienes vengan a Ejercicios se comprometan a guardar silencio, que es clima necesario para la oraci\u00f3n personal y para la eficacia de los Ejercicios. Debemos acudir a los Ejercicios con las mejores disposiciones de aprovechar el tiempo y mejorar nuestras vidas, teniendo en cuenta la realidad de la proyecci\u00f3n que tienen nuestras cosas en toda la di\u00f3cesis y aun en toda la Iglesia universal.<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta mi invitaci\u00f3n personal a la pr\u00e1ctica frecuente de los Ejercicios Espirituales, os env\u00edo, queridos sacerdotes, mi afectuosa y cordial bendici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> PabloVI,<em>Homil\u00eda en la iglesia parroquial de San Le\u00f3n Magno:<\/em>apud<em>Insegnamenti di Paolo VI,<\/em>1968, 1145-1146.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> <em>Ib\u00edd.,<\/em> 1146.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta circular, del 9 de julio de 1973, dirigida al clero de la di\u00f3cesis de Toledo. Texto publicado en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, agosto-septiembre 1973, 363-366. 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