{"id":832,"date":"2024-09-23T22:31:30","date_gmt":"2024-09-23T20:31:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=832"},"modified":"2024-09-23T22:31:30","modified_gmt":"2024-09-23T20:31:30","password":"","slug":"no-lamentos-sino-accion-en-la-hora-presente","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/no-lamentos-sino-accion-en-la-hora-presente\/","title":{"rendered":"No lamentos, sino acci\u00f3n en la hora presente"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Conferencia pronunciada el 17 de marzo de 1977 en el acto de clausura del ciclo organizado por la Asociaci\u00f3n de Universitarias Espa\u00f1olas. Texto publicado en el volumen <em>Las grandes crisis de la Iglesia y su incidencia en el momento actual,<\/em>Madrid, 1977, 223-248.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a la Asociaci\u00f3n de Universitarias Espa\u00f1olas, de antiguo conocidas y reiteradamente amables en su invitaci\u00f3n, puesto que uno y otro a\u00f1o he venido aqu\u00ed, en esta serie de conferencias que suelen organizar sobre diversos temas, todos ellos demasiado interesantes. Y os saludo a todos vosotros, se\u00f1oras y se\u00f1ores, con mucho gusto, y recurro a vuestra paciencia para esta disertaci\u00f3n sobre un tema sugerido por estas palabras de P\u00edo XII: \u201cNo lamentos, sino acci\u00f3n es la consigna de la hora\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Perenne vitalidad de la Iglesia<\/h2>\n\n\n\n<p>Es muy significativo el t\u00edtulo se\u00f1alado, y bien merec\u00eda ser desarrollado ampliamente para que pudi\u00e9ramos encontrar los motivos que justificaron esta expresi\u00f3n, siempre v\u00e1lida cuando se trata de la actuaci\u00f3n de los hijos de la Iglesia ante los problemas m\u00e1s dispares.<\/p>\n\n\n\n<p>Para poder llegar con un proceso de pensamiento, l\u00f3gicamente desarrollado, a la afirmaci\u00f3n central que voy a hacer, es necesario situarnos en la perspectiva de reflexiones que el Santo Padre viene haciendo con mucha frecuencia. Y s\u00f3lo as\u00ed podr\u00e1 comprenderse el porqu\u00e9 debemos insistir en esta afirmaci\u00f3n central, en la que tratamos de desembocar como fruto de todas las consideraciones siguientes.<\/p>\n\n\n\n<p>Al final de cada a\u00f1o, el Papa suele dirigir a los cardenales un discurso, en el que se refiere a la situaci\u00f3n de la Iglesia y del mundo. En el pronunciado en las \u00faltimas Navidades se\u00f1al\u00f3 como datos a tener en cuenta, entre otros, los siguientes: habl\u00f3 primero de la vitalidad de la Iglesia. Al margen de todo su contenido, refiri\u00e9ndose a situaciones concretas de la vida pol\u00edtica en el mundo, hizo alusi\u00f3n a pa\u00edses en conflicto b\u00e9lico, como el L\u00edbano, como Rhodesia y otras partes, y centr\u00e1ndose en la vida de la Iglesia, dijo esto: \u201cLa vitalidad de la Iglesia se manifiesta en la defensa del patrimonio de la fe que la Iglesia, con cuidado celoso, guarda intacto como la pupila de sus ojos. Lo guarda de las cr\u00edticas corrosivas y de las interpretaciones, en cierto modo, reductivas, como tambi\u00e9n de los prejuicios y de los cierres preconcebidos, que, en un caso y otro, se resuelven siempre, y solamente, en la desobediencia a los leg\u00edtimos pastores del cuerpo episcopal y al humilde sucesor de Pedro, que se encuentra al frente de ellos\u201d. A continuaci\u00f3n, habla de la vitalidad de la Iglesia, que se ve un tanto atacada por estas manifestaciones a que se refiere. \u2018\u2018Esta vitalidad se pone de relieve en la defensa imp\u00e1vida e inmaculada de la ley moral, inscrita en el coraz\u00f3n del hombre y garantizada por la revelaci\u00f3n del Antiguo y Nuevo Testamento. Y esto sucede mediante la ense\u00f1anza de esta Sede Apost\u00f3lica que no teme el rumor ni la hostilidad, y mucho menos la humillaci\u00f3n y la iron\u00eda del mundo, por el que Cristo no ha orado como por sus disc\u00edpulos, pero al que tambi\u00e9n ha amado hasta dar la vida por el mismo. No teme esta Iglesia ni este sucesor de Pedro el proclamar el derecho a la vida, la indisolubilidad del matrimonio, las normas sanas asc\u00e9ticas y liberadoras de la vida sexual\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es el balance que hace y la situaci\u00f3n a que se est\u00e1 refiriendo de una manera muy concreta; y esto es un poco sorprendente en las actuaciones del Papa. No es que trate de justificarse a s\u00ed mismo, pero da a entender c\u00f3mo es consciente de que es blanco de muchos ataques e iron\u00edas y, sin embargo, \u00e9l cumple con su misi\u00f3n de salir en defensa de la verdad. Est\u00e1 aludiendo a documentos que han sido publicados en el a\u00f1o que termina con respecto al momento en que habla.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante, en el mismo discurso, dice, hablando del Concilio: \u2018\u2018No se podr\u00eda razonablemente poner en duda sus resultados positivos, incluso aun cuando, como siempre ha sucedido en la vida de la Iglesia, han existido y existen penosas desviaciones que, a pesar de proceder acaso de sentimientos nobles, provocan en la Iglesia consecuencias muy graves. Por una parte, el desarrollo de la Iglesia se interpreta en un sentido tal, que no se consigue definir sus l\u00edmites, como si no hubiera l\u00edmites, como si el desarrollo de la Iglesia y de su doctrina fuese algo que est\u00e1 expuesto a todas las arbitrariedades, sin l\u00edmite alguno. Este peligro nos llevar\u00eda al extremo de perderse la noci\u00f3n de la misma Iglesia. Por otra, en cambio \u2013aludiendo al extremo contrario\u2013, un mal entendido motivo de fidelidad conduce a negar y rechazar todo desarrollo contra la evidencia misma de la Tradici\u00f3n viva de la Iglesia. En uno y otro caso el mal nace, fundamentalmente, no s\u00f3lo de una verdadera falta de humildad y de obediencia, sino tambi\u00e9n como consecuencia de ignorar, de hecho, la garant\u00eda de ayuda permanente al desarrollo en la continuidad, asegurada por el Autor mismo de la Iglesia. Se pretende hacerla por jueces por s\u00ed solos en torno a aquello que parece estar en menor medida en la l\u00ednea aut\u00e9ntica de la Tradici\u00f3n\u201d<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera que habla de unos y de otros, se\u00f1alando, en este diagn\u00f3stico, los fallos en que se incurre por parte de unas y otras posturas extremas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Diagn\u00f3stico de una situaci\u00f3n en el mundo y en la Iglesia<\/h2>\n\n\n\n<p>\u2018\u2018Ciertamente, la inmutabilidad de la fe est\u00e1 puesta tambi\u00e9n hoy en peligro por el relativismo en que han ca\u00eddo algunos autores; pero en oposici\u00f3n a tal actitud, firmemente hemos recordado que la Revelaci\u00f3n Divina tiene un sentido preciso y determinado: una verdad inmutable que nos ha sido propuesta por parte de Cristo para creerla: la Tradici\u00f3n Apost\u00f3lica y los actos del Magisterio. Y hemos advertido que ninguna hermen\u00e9utica tiene derecho o facultad para adaptar la Buena Nueva a mentalidades que difieren seg\u00fan la \u00e9poca y ambientes; ninguna interpretaci\u00f3n hermen\u00e9utica tiene derecho a sustituir el contenido de este Magisterio por otros pretendidos significados equivalentes, aunque parcialmente opuestos por fundamentalmente reducidos\u201d<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a> Valores positivos y aspectos negativos en el mundo actual<\/h3>\n\n\n\n<p>As\u00ed hablaba el Papa en diciembre del a\u00f1o 1976, resumiendo un poco la impresi\u00f3n que le causaba a \u00e9l el paso del a\u00f1o, pr\u00f3ximo a terminar. Es, pues, un diagn\u00f3stico de car\u00e1cter muy amplio y general sobre la situaci\u00f3n de la Iglesia y del mundo, concretado al plazo de un a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el Papa no se limita a hacer estos an\u00e1lisis de situaci\u00f3n en estas fechas. Est\u00e1 haci\u00e9ndolo continuamente en sus alocuciones de los mi\u00e9rcoles y los domingos, y en ocasiones m\u00e1s solemnes como, por ejemplo, en los documentos promulgados por parte de la Santa Sede; en los discursos y normas emanados sobre seminarios, \u00f3rdenes y congregaciones religiosas, movimientos de apostolado; en las homil\u00edas del Santo Padre con ocasi\u00f3n de las canonizaciones y beatificaciones de los siervos de Dios; en las indicaciones y consignas sugeridas a los obispos con ocasi\u00f3n de las visitas <em>ad limina;<\/em> en los discursos a los embajadores que le presentan cartas credenciales, etc. En todos estos momentos, m\u00e1s o menos solemnes, pero siempre en el ejercicio de sus deberes de Pastor Supremo de la Iglesia, el Papa se\u00f1ala, advierte, reprocha, alienta y estimula. No deja de referirse a los aspectos diversos, negativos y positivos, que se encuentran en el mundo, que nos toca vivir en el mundo o en la Iglesia de la que formamos parte.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto al mundo de hoy, en general, el Papa se ha referido como a valores positivos de nuestro tiempo, a los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>El avance de la justicia social.<\/li>\n\n\n\n<li>La extensi\u00f3n de la cultura.<\/li>\n\n\n\n<li>El fomento de las relaciones internacionales que facilitan el acercamiento de los pueblos.<\/li>\n\n\n\n<li>La conciencia progresiva de la necesidad de defender los derechos humanos.<\/li>\n\n\n\n<li>La estimaci\u00f3n de las culturas con sus riquezas espec\u00edficas, complementarias unas de otras.<\/li>\n\n\n\n<li>Los intentos de una mayor integraci\u00f3n de Europa y los pa\u00edses que forman todo este continente.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Podr\u00edamos aducir muchos documentos en los que el Papa se\u00f1ala estos aspectos positivos en la marcha del mundo de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p>Y como aspectos negativos, est\u00e1 se\u00f1alando continuamente estos otros:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Los ego\u00edsmos nacionalistas que impiden la consolidaci\u00f3n de la paz.<\/li>\n\n\n\n<li>La carrera de armamentos, que asusta a toda conciencia honrada.<\/li>\n\n\n\n<li>El terrorismo y la violencia, cada vez mayores.<\/li>\n\n\n\n<li>La degradaci\u00f3n de las costumbres p\u00fablicas y privadas tal como se manifiestan en el uso y extensi\u00f3n de la droga, en el divorcio, en el aborto, etc\u00e9tera.<\/li>\n\n\n\n<li>Las legislaciones permisivas que socavan silenciosamente la conciencia de los deberes y obligaciones.<\/li>\n\n\n\n<li>Las persecuciones a la religi\u00f3n en las distintas partes del mundo, mediante las tiran\u00edas pol\u00edticas y culturales que llenan de verg\u00fcenza a una parte notable de la humanidad.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Igualmente podr\u00edamos aducir multitud de documentos para comprobar el se\u00f1alamiento de estos aspectos negativos, a los que el Papa se refiere con mucha frecuencia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a> Luces y sombras en este momento de la vida de la Iglesia<\/h3>\n\n\n\n<p>Ahora vamos a referirnos a la Iglesia. Por lo que se refiere a la Iglesia, el Papa es \u2013\u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos definirle?\u2013 el gran cantor de la esperanza en que llegue a aparecer una \u00e9poca de gran pureza evang\u00e9lica, que incluir\u00eda estos signos precursores:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>La renovaci\u00f3n lit\u00fargica, que hace mucho m\u00e1s accesibles a los hombres las riquezas de la vida divina.<\/li>\n\n\n\n<li>El af\u00e1n social de muchos cristianos, que puede permitir una realizaci\u00f3n mucho m\u00e1s eficaz del precepto del amor.<\/li>\n\n\n\n<li>El di\u00e1logo con el mundo y la cultura profana, que facilitar\u00e1 un conocimiento y una comprensi\u00f3n mayor para la evangelizaci\u00f3n. Es \u00e9ste un aspecto positivo de suma importancia.<\/li>\n\n\n\n<li>El deseo intenso de no buscar apoyos humanos para la predicaci\u00f3n del Evangelio.<\/li>\n\n\n\n<li>Los puentes ecum\u00e9nicos tendidos entre las diferentes confesiones cristianas, que permiten, encuentran y fomentan actitudes de esp\u00edritu impensables hace solamente unos a\u00f1os.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Estos son datos positivos que se encuentran al analizar la marcha de la Iglesia en este tiempo. El Papa lo se\u00f1ala, pero, a la vez, no silencia las sombras, terribles sombras, que entristecen el paisaje en la Iglesia de hoy:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>La indisciplina y falta de obediencia en todos los sectores de la Iglesia.<\/li>\n\n\n\n<li>El relativismo dogm\u00e1tico.<\/li>\n\n\n\n<li>La falta de fidelidad a la tradici\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Las ense\u00f1anzas orientadoras en el campo de la moral.<\/li>\n\n\n\n<li>El menosprecio, por parte de muchos, de la religi\u00f3n del pueblo en sus manifestaciones sencillas, pero eficaces para el mantenimiento de la fe y la piedad.<\/li>\n\n\n\n<li>La disminuci\u00f3n alarmante de las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa.<\/li>\n\n\n\n<li>El peligro a que se encuentra sometida la juventud, generosa en sus idealismos sociales; ego\u00edsta en la valoraci\u00f3n de s\u00ed misma y en la supervaloraci\u00f3n de sus criterios personales.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Igual que los otros puntos, los anteriores tambi\u00e9n podr\u00edan ser constatados en innumerables testimonios de los discursos y actuaciones del Papa, en confirmaci\u00f3n de todos estos datos que se\u00f1alo, como integrantes del diagn\u00f3stico que viene haciendo sobre la situaci\u00f3n del mundo y de la Iglesia en esta hora.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Aplicaci\u00f3n a la situaci\u00f3n de Espa\u00f1a: lo que el Papa espera de los cristianos espa\u00f1oles<\/h3>\n\n\n\n<p>En cuanto a Espa\u00f1a, me parece que, en t\u00e9rminos generales, el diagn\u00f3stico, con su descripci\u00f3n amplia de s\u00edntomas positivos y negativos, es tambi\u00e9n aplicable a nuestra naci\u00f3n. Con una particularidad: al hablar de nuestra patria sigue refiri\u00e9ndose a la Espa\u00f1a cat\u00f3lica con evidente deseo de que esta expresi\u00f3n merezca estar justificada por los hechos. As\u00ed, con motivo de la visita que nuestros Reyes efectuaron al Vaticano, el Papa afirm\u00f3 en el discurso que les dirigi\u00f3: \u201cNo Nos es dif\u00edcil descubrir en vuestro noble gesto una prueba m\u00e1s de vuestro personal sentir, que representa y recoge el \u00e1nimo de la querida Espa\u00f1a cat\u00f3lica. Su larga historia de fidelidad a la Iglesia y su entra\u00f1able amor al Vicario de Cristo, su encarnaci\u00f3n de vida cristiana en la intimidad de la conciencia y en las l\u00edneas de sus templos, su profundidad eclesial plasmada en una pl\u00e9yade de santos, algunos por Nos mismo muy gustosamente ensalzados, que han enriquecido e iluminado a la humanidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Terminaba el discurso: \u201cMajestad, concluimos formulando nuestros mejores votos paternos y cordiales para vuestra persona y alta magistratura, para la Reina y la familia real, para Espa\u00f1a entera, a la que deseamos ardientemente fidelidad cristiana, s\u00f3lida paz, durable concordia, seguro progreso y bienestar, camino de ininterrumpida elevaci\u00f3n en lo espiritual y en lo humano\u201d<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>En fin, en este lenguaje solemne todav\u00eda se habla de un pa\u00eds, y al hablar de \u00e9l se dice: \u201cLa querida Espa\u00f1a cat\u00f3lica\u201d. Y en el peri\u00f3dico del Vaticano, <em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em> en aquellos d\u00edas de la visita, cuando aparec\u00eda el saludo que dirig\u00eda a los Reyes en v\u00edsperas de su llegada y su encuentro con el Santo Padre, se public\u00f3 este art\u00edculo editorial que representa la l\u00ednea del \u00f3rgano de prensa de la Santa Sede; dec\u00eda as\u00ed: \u201cEste encuentro confirma los v\u00ednculos seculares que unen con la Santa Sede a la noble naci\u00f3n espa\u00f1ola, por la fe cat\u00f3lica profesada por su pueblo en uni\u00f3n, jam\u00e1s venida a menos, con la Iglesia y con su cabeza visible, por lo que la historia de Espa\u00f1a es historia de la Iglesia y la historia de la Iglesia es historia de Espa\u00f1a. Y una y otra, juntamente, son la historia de la civilizaci\u00f3n humana en sus m\u00e1s altas conquistas\u201d<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>. As\u00ed es como se hac\u00eda el saludo oficialmente, anticip\u00e1ndose al momento de la llegada.<\/p>\n\n\n\n<p>Poco tiempo antes, un mes antes, en la homil\u00eda que el Papa pronunci\u00f3 con motivo de la canonizaci\u00f3n de Santa Rafaela Mar\u00eda, la fundadora de la Congregaci\u00f3n de las Esclavas del Sagrado Coraz\u00f3n, el 23 de enero, terminaba con estas palabras: \u201cEn este compromiso de santidad, de elevaci\u00f3n, de vitalizaci\u00f3n espiritual, deseamos ver asociada a la Espa\u00f1a cat\u00f3lica, la cual, con esta santa, ha sabido ofrecer a la Iglesia una nueva flor de santidad desde el fondo de las gloriosas tradiciones morales y espirituales de su pueblo. Pueda esta santa ser la propicia intercesora de las gracias de las que hoy parece tener m\u00e1s necesidad esa Espa\u00f1a: firmeza en la verdadera fe, fidelidad a la Iglesia, hermandad sincera entre todas las clases de la naci\u00f3n, etc\u00e9tera\u201d<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante estas nobles afirmaciones podr\u00edamos hacernos una pregunta, se\u00f1oras y se\u00f1ores: realmente \u00bfhay motivos para esperar que Espa\u00f1a siga siendo una naci\u00f3n cat\u00f3lica? Yo no pretendo dar aqu\u00ed una respuesta a este interrogante. Porque ni la situaci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad espa\u00f1ola ni la de la Iglesia permiten hacer ahora un an\u00e1lisis detenido. Porque, adem\u00e1s, estas preguntas se prestan a muchas ligerezas en este juego de adivinanzas del futuro y porque de lo que se trata m\u00e1s bien hoy es de que cumplamos todos con nuestros deberes. Mientras vivamos en el momento presente \u2013y por eso ustedes me han dicho que yo hablara de un tema que se concreta con esas palabras de P\u00edo XII: \u201cNo lamentos, sino acci\u00f3n es la consigna de la hora\u201d\u2013, la pregunta queda ah\u00ed para que sigamos reflexionando sobre ella. Entonces se trata de acci\u00f3n en el presente y no podemos perdernos en discusiones sobre un futuro, que no sabemos c\u00f3mo se va a producir.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La acci\u00f3n en y desde la fe: la radical originalidad del cristianismo<\/h2>\n\n\n\n<p>Ahora s\u00ed que hago una pregunta a la que trato de responder: \u00bfqu\u00e9 es lo que podemos hacer, puesto que se trata de acci\u00f3n? La acci\u00f3n sin la fe, \u00bfpara qu\u00e9?<\/p>\n\n\n\n<p>Ante el rumbo que ha tomado hace dos siglos la sociedad de nuestro tiempo, devorada por la explosi\u00f3n de tantas ideolog\u00edas, sistemas culturales, socioecon\u00f3micos, pol\u00edticos, que la zarandean sin piedad; ante esta situaci\u00f3n que es tambi\u00e9n ya la de la sociedad espa\u00f1ola, pienso que, efectivamente, es necesaria la acci\u00f3n y no el lamento lloroso y debilitador que paraliza las energ\u00edas apost\u00f3licas. Lo cual no quiere decir que no exista la obligaci\u00f3n, grave obligaci\u00f3n, de discernir, de hacer un juicio cr\u00edtico, riguroso y serio de lo que es fidelidad al Esp\u00edritu y de lo que puede ser manipulaci\u00f3n y abandono del Evangelio; obligaci\u00f3n y tarea que hace continuamente el Papa. Pero tampoco voy a proponer aqu\u00ed ning\u00fan plan de acci\u00f3n o de acciones apost\u00f3licas; no me corresponde, ni es el lugar, ni el momento para ello. S\u00f3lo quiero referirme a algo que es presupuesto indispensable para toda acci\u00f3n, hasta el punto de que si no conseguimos esto que yo llamo <em>fe profunda en la radical originalidad del cristianismo,<\/em> los planes de acci\u00f3n cat\u00f3lica se deshacen enseguida, porque no resisten la influencia corrosiva de las ideolog\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Enti\u00e9ndanme, por consiguiente, yo no querr\u00eda defraudar a la Asociaci\u00f3n de Universitarias Espa\u00f1olas; pero es m\u00e1s honrado esto. Porque es muy f\u00e1cil venir con un recetario y proponer unos planes de acci\u00f3n apost\u00f3lica espl\u00e9ndidos; y \u00bfcreen ustedes que con eso lo resolvemos?<\/p>\n\n\n\n<p>Vamos a hablar de una transformaci\u00f3n del ambiente, del orden econ\u00f3mico, de la cultura, de las costumbres, en una lucha incesante y generosa, a imitaci\u00f3n de los Ap\u00f3stoles, etc.; vamos a ser fermento en todas partes, logrando que la sociedad d\u00e9 un testimonio libre y conscientemente, sin necesidad de ning\u00fan aparato exterior, ni coacciones, ni encorsetamientos que pueden ser provocados por una legislaci\u00f3n disfrazada; vamos a conseguir una sociedad nueva, una tierra nueva, unos cielos nuevos, y para eso vamos a dibujar planes de acci\u00f3n con el hombre, con la mujer, con los ni\u00f1os, con la juventud. \u00bfUstedes creen que \u00e9ste es el camino elegido y vivido hoy? Yo creo que no. Porque todos estos planes se nos deshacen entre las manos, mientras no lleguemos a una fundamental acci\u00f3n interior que es \u00e9sta, a la que acabo de referirme y que resumo en esta frase: lograr una <em>fe profunda en la radical originalidad del cristianismo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Estimo que es por ah\u00ed por donde hay que avanzar, creando un esp\u00edritu nuevo. Y despu\u00e9s podemos hablar de planes; de lo contrario, todo se va a reducir a una acci\u00f3n de cara a la galer\u00eda, a ideolog\u00edas parcialistas, ba\u00f1adas en un tinte cristiano, pero que no ser\u00e1n capaces de aportar nada nuevo en un mundo, como dije antes, tan zarandeado por la explosi\u00f3n de todos estos movimientos culturales y pol\u00edticos, que est\u00e1n llegando a todas partes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Aspectos de la actuaci\u00f3n del cristiano: riqueza y valor del cristianismo<\/h2>\n\n\n\n<p>Y para se\u00f1alar los puntos con los que trato de indicar la necesidad de esta actuaci\u00f3n interior, como base para todas las acciones, quiero partir de una reflexi\u00f3n fundamental, que es \u00e9sta: siendo el cristianismo la \u00fanica religi\u00f3n que da un sentido pleno a la historia personal y a la historia de la humanidad, es decir, al desarrollo de un sentido irreversible en el espacio y en el tiempo y, revalorizando al m\u00e1ximo, como lo hace el cristianismo, el ser total, la unidad radical cuerpo-alma, pasa, sin embargo, por ser una m\u00edstica morbosa, una m\u00edstica de evasi\u00f3n y de miedo; una religi\u00f3n que cree en la resurrecci\u00f3n de la carne, que cree en la Encarnaci\u00f3n del Verbo, que sabe y predica el dolor de parto del cosmos, que espera la gloria de la redenci\u00f3n, que ense\u00f1a la fraternidad de todos los hombres religados en una comuni\u00f3n y comunidad de mutua ayuda y salvaci\u00f3n. Una religi\u00f3n en la que est\u00e1n entrando a saco las m\u00e1s dispares y contradictorias ideolog\u00edas en beneficio personal; sin embargo, es desvalorada, denigrada y presentada como un sustitutivo. Esto es lo que no podemos consentir los cristianos. Y es por donde habr\u00eda que empezar.<\/p>\n\n\n\n<p>Donde quiera que queden cristianos que creen en Cristo, hombres cultos en la universidad, en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, que se convenzan de que deben salir a cara descubierta, con la convicci\u00f3n de que lo que ellos llevan, el dep\u00f3sito de su fe, es algo de tal valor que incluso las ideolog\u00edas opuestas est\u00e1n acerc\u00e1ndose a \u00e9l para ara\u00f1ar lo que puedan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 pasa hoy con esta farsa del eurocomunismo, con el que se trata de enga\u00f1ar a las gentes? Pues, sencillamente, que advierten c\u00f3mo no se puede avanzar en ese deseo de llegar a una dominaci\u00f3n marxista del mundo, si no es present\u00e1ndose, aunque sea provisionalmente, con el revestimiento de ciertos valores espirituales que est\u00e1n ah\u00ed, en el alma de los pueblos que los han heredado y vivido como consecuencia de la civilizaci\u00f3n cristiana; y hablan de respeto a la persona, de juego libre en los derechos de los unos y de los otros, de no impugnaci\u00f3n y tolerancia, del sentimiento religioso, de realizaci\u00f3n de la justicia y del aut\u00e9ntico amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto es arrancar, violentamente, del santo Evangelio de Cristo part\u00edculas del mensaje y revestirse con ellas para caminar m\u00e1s c\u00f3modamente entre la ignorancia de aquellos a quienes tratan de embaucar. Pero aqu\u00ed es donde empiezan los fallos para la acci\u00f3n. Y aqu\u00ed es donde quiero formular una pregunta, m\u00e1s que con respecto a posibles legislaciones que puedan venir seg\u00fan triunfen unos u otros partidos pol\u00edticos: si existe una Espa\u00f1a cat\u00f3lica y existen hombres de cultura, de influencia social o simplemente de influencia familiar en la peque\u00f1a pero fundamental c\u00e9lula que es la familia, con convicciones cat\u00f3licas, \u00bfd\u00f3nde las guardan para que no usen de ellas con la valent\u00eda que exige esta fe y esta conciencia en la radical originalidad del cristianismo?<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso se\u00f1alo estos puntos:<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Presencia del cristiano en el mundo<\/h3>\n\n\n\n<p>El lamento no puede ser la postura del cristiano: no puede ser eficaz. Ya he dicho antes: discernimiento s\u00ed, porque la fe, la esperanza y la caridad son las fuerzas existenciales de su vivir seg\u00fan el Evangelio. El miedo es tan opuesto al cristianismo, es tan incompatible, tan poco digno del sentido cristiano de la vida, como si para cimentar la ciencia y el saber se buscara s\u00f3lo evitar el error. La confianza fundamental en el valor y en la eficacia de la renuncia es radical en la existencia del cristiano. Gracia y amor son las ra\u00edces de su existencia; pero hay que vivirlas. Y cuando se viven por dentro brota la acci\u00f3n. Donde sea. Aun en la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra acci\u00f3n ha de expresarse como testigos al expresarnos nosotros. Como testigos de estas fuerzas existenciales. Cristo llega de un cabo al otro del mundo, disponiendo todo fuerte y suavemente. La salvaci\u00f3n y la conciencia de la salvaci\u00f3n no es evadirnos de las realidades del mundo. Es una penetraci\u00f3n m\u00e1s clarividente y m\u00e1s profunda en el seno de la realidad humana. Pero repito, hay que convencerse de esto. Si en una comunidad religiosa, en un ambiente sacerdotal, en una familia, en una parroquia no existen estas convicciones, por muchos planes de acci\u00f3n que hagamos y muchas asociaciones, la primera ideolog\u00eda que venga con un poco de fascinaci\u00f3n turbadora nos arrastra. Y hace tambalearse las vocaciones de los que est\u00e1n consagrados y las convicciones de los que viven ya dentro de una familia.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Notas caracter\u00edsticas: el amor y la gracia<\/h3>\n\n\n\n<p>No necesitamos aventureros, sino hombres y mujeres testigos de la vida de gracia que los vivifica. Hombres y mujeres como Carlos de Foucauld o como esta fundadora de las Esclavas, recientemente canonizada, que aguanta treinta y dos a\u00f1os en silencio, despreciada y perseguida, pero firme en su prop\u00f3sito de oraci\u00f3n y confianza.<\/p>\n\n\n\n<p>Hombres y mujeres que son santos y son los hombres nuevos. Hombres y mujeres que viven, no de la eficacia y evidencia de la t\u00e9cnica y de la ciencia, ni siquiera de la de un Dios, simplemente un Dios de la ley, sino de un Dios de Amor que exige un puro amor que se traduce en un puro servicio.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Fuerza irresistible del cristianismo<\/h3>\n\n\n\n<p>Valent\u00eda en nuestra acci\u00f3n cristiana. El cristianismo es realidad que resiste ante los cad\u00e1veres de las ideolog\u00edas, sistemas que nacen, crecen, llegan a la cumbre y desaparecen. La Pasi\u00f3n de Cristo lleva en su seno la Resurrecci\u00f3n. Acci\u00f3n cristiana y no para\u00edso marxista, que no impedir\u00e1 jam\u00e1s que los hombres se enfrenten, se odien, vivan en el vac\u00edo y mueran en la soledad. La ideolog\u00eda marxista no contestar\u00e1 nunca a las preguntas fundamentales sobre el sentido del dolor y del amor. Y ni siquiera tiene sitio para los anhelos del esp\u00edritu, que se tocan, se palpan y se sienten con fuerza m\u00e1s grande que la de lo inmediato y material.<\/p>\n\n\n\n<p>Es curioso observar la lecci\u00f3n del mundo contempor\u00e1neo que, ahora, las generaciones de la transici\u00f3n no han aprendido todav\u00eda. Dec\u00eda antes que el cristianismo resiste ante los cad\u00e1veres de las ideolog\u00edas. \u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando ya en ese mundo, m\u00e1s all\u00e1 del tel\u00f3n de acero, despu\u00e9s de cincuenta a\u00f1os de revoluci\u00f3n comunista? A primera vista se podr\u00eda suponer que ten\u00eda que haberse sofocado totalmente el sentimiento de trascendencia o simplemente la valoraci\u00f3n del rico misterio de lo que es el ser humano. Y ahora aparecen todos esos documentos, la carta de los 77, y tantos otros que no conocemos, de los que han comenzado a llamar disidentes: intelectuales, artistas e incluso pol\u00edticos de todos los pa\u00edses dominados por dicha ideolog\u00eda, que se sacuden de esa opresi\u00f3n y, al tratar de sacudirse de esa tiran\u00eda pol\u00edtica, buscan tambi\u00e9n un nuevo horizonte de libertad espiritual; o sea, quieren volver a empezar otra vez. \u00a1Para eso cincuenta a\u00f1os de terrible dictadura y de opresi\u00f3n del sentimiento religioso, para otra vez volver a empezar! Y el cristiano resiste y ve c\u00f3mo esos sistemas, creencias, crecen, se desarrollan y mueren.<\/p>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 si ahora nuestras generaciones tendr\u00e1n que apuntarse tambi\u00e9n a hacer el mismo recorrido hasta que termine por haber disidentes y aparezcan tambi\u00e9n los descontentos respecto a eso que llaman liberaciones e ideolog\u00edas liberadoras.<\/p>\n\n\n\n<p>El cristianismo no es impotente para vencer las injusticias y el odio. No lo es. Lo somos acaso los cristianos, y precisamente en la misma medida en que no somos generosos, valientes, confiados, firmes para vivir el cristianismo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>En Cristo radica la grandeza de la existencia humana<\/h3>\n\n\n\n<p>Hay que mirar a Cristo para no perder el horizonte de grandeza a que est\u00e1 llamada y para la que ha sido llamada la existencia humana. A fuerza de levantar \u00eddolos y mitos, nos reducimos, nos envilecemos y nos destruimos, olvidando la calidad del hombre que es preciso redimir. A fuerza de ver con ojos llenos de orgullo, de ambici\u00f3n, de odio y de materialismo, deshacemos la grandeza de la imagen, la meta a que ha sido llamado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo no es s\u00f3lo respuesta a los interrogantes del hombre; es incitaci\u00f3n a nuevos interrogantes sobre el destino humano. As\u00ed, por ejemplo, en casos concretos que se dan hoy y est\u00e1n a la orden del d\u00eda: el matrimonio cristiano. Al mirar matrimonios rotos y observar miserias y juicios de separaciones denigrantes en los que se destrozan unos y otros, simplemente se constata el hecho y se habla de las dimensiones ampl\u00edsimas que tiene este fen\u00f3meno hoy. Se busca una soluci\u00f3n, atendiendo \u00fanicamente a los datos sociol\u00f3gicos; soluci\u00f3n que consiste en romper aquello que aparece como un obst\u00e1culo material y visible simplemente a los ojos humanos o al di\u00e1logo humano; pero se tiende a callar, excepto alguna voz de la Iglesia, la grandeza que tiene para el cristiano su vida de amor matrimonial, su sacrificio, su coger juntos la cruz. Esta imagen se borra, y poco a poco va penetrando exclusivamente la otra, la que obedece de una manera \u00fanica y exclusiva al af\u00e1n de liberaci\u00f3n ego\u00edsta.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo mismo sucede respecto a la liberaci\u00f3n de la mujer y a todos los movimientos de promoci\u00f3n femeninos. En lugar de pensar en Mar\u00eda y en su grandeza \u00fanica, o en la grandeza de la mujer madre, como Ella, que entrega a su Hijo, se fijan en la debilidad de mujeres que gritan, desconociendo lo que piden, y se procura no pensar en padres, cristianos de verdad, en trabajadores verdaderamente cristianos, en mujeres cristianas del todo, que llevan, no digo su cruz, sino su destino, que es cruz y alegr\u00eda, soledad o compa\u00f1\u00eda, o lo que sea, con enorme grandeza espiritual.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La alegr\u00eda de la cruz<\/h3>\n\n\n\n<p>La alegr\u00eda de la acci\u00f3n del cristiano en su tarea no es una realidad que se descubre sin m\u00e1s y, calentita a\u00fan, como el pan reci\u00e9n hecho, basta repartirla. No. La alegr\u00eda proviene de una paradoja viviente: <em>si el grano no muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto.<\/em> La acci\u00f3n del cristiano supone conciencia del conjunto de su existir y una mirada que lo abarque todo con sentido redentor. Tiene que resistir a las excitaciones del presente, y \u00e9ste es otro peligro de la cultura moderna, al cual sucumbimos los cristianos, los cristianos como los dem\u00e1s ciudadanos de la tierra: las excitaciones del momento presente.<\/p>\n\n\n\n<p>Perdemos de vista ese amplio horizonte en que se desenvuelve nuestra existencia humana cuando la vemos arrancar del misterio de la Encarnaci\u00f3n de Cristo. Todo se quiere inmediatamente: la paz, el gozo, la tranquilidad, el orden social; pero con muy poca cruz y muy poco sacrificio por parte de cada uno de los cristianos. Sin el aliento religioso, la vida se convierte en algo parecido a un motor sin lubrificante. Se calienta, y a cada instante, se quema algo por cualquier parte, se desencajan piezas que deber\u00edan engranar con precisi\u00f3n; todo se descentra. La existencia se desorganiza y entonces hace su aparici\u00f3n la violencia; a trav\u00e9s de ella la desorientaci\u00f3n busca su salida.<\/p>\n\n\n\n<p>Si los hombres pierden su interioridad, su sentido del destino, su dimensi\u00f3n trascendente, recibir\u00e1n una organizaci\u00f3n desde fuera, externa, que les oprimir\u00e1 f\u00e9rreamente.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El valor de la \u201cfe del pueblo\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>Encuentro yo un motivo para una reflexi\u00f3n sumamente oportuna. Quiero ayudaros a reflexionar brevemente sobre algo que podr\u00eda ser tema para una conferencia mucho m\u00e1s amplia y detenida. Dentro de los an\u00e1lisis que hacemos sobre esta Espa\u00f1a nuestra y el sentido cat\u00f3lico de nuestra vida y el porvenir que pueda tener, etc., con frecuencia o\u00edmos manifestaciones que juzgan con menosprecio lo que se llama \u201cla fe del pueblo\u201d. Hablo de ese pueblo del que formamos parte todos, en un nivel de cultura rudimentaria al comienzo, m\u00e1s desarrollada y ampliada en algunos despu\u00e9s, seg\u00fan el curso de su vida. Pero principalmente estoy pensando en ese pueblo que todav\u00eda ahora, por ejemplo, llega la Semana Santa y participa en las procesiones, en donde vuelven a venerar a Cristo muerto y a la Virgen Dolorosa. Es un pueblo que celebra sus fiestas patronales. Es un pueblo que reza en muchas ocasiones, y reza como los pobres del Evangelio rezaban ante Cristo. Aquellos pobres que nunca recibieron del Se\u00f1or desprecio ninguno, a pesar de que iban buscando en \u00c9l el milagro de la multiplicaci\u00f3n de los panes, ante todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este pueblo, grande todav\u00eda, que vive as\u00ed con su trabajo y su lucha, sobre todo el del mundo rural, pero ahora tambi\u00e9n el del mundo industrial, porque en estos a\u00f1os han pasado a estas zonas urbanas multitudes inmensas de ambientes rurales y campesinos, que no han perdido todav\u00eda sus costumbres y sus vivencias, y en la casita que han podido alcanzar en Santa Coloma de Gramanet, o aqu\u00ed, en Getafe o en Vallecas, todav\u00eda tienen un cuadro de la Virgen de su pueblo; todav\u00eda rezan en su hogar; la mujer, cuando est\u00e1 sola, y a veces, los dos, el padre y la madre, aunque quiz\u00e1 no se atrevan a hacerlo delante de sus hijos si son mayores. Este pueblo, con todos sus defectos, tiene un sentido de su destino: no apaguemos esto, no permitamos que esto se extinga. Es criminal el romper en esa existencia el hilo que les queda, m\u00e1s fuerte muchas veces de lo que se piensa, con el que se une su existencia humana con el misterio de Dios, hacia el cual van, conscientes de un destino que ellos tienen, que, como seres humanos y redimidos por Cristo, esperan alcanzar.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando oigo algunas veces a te\u00f3logos y pastoralistas hablar de estos problemas, despreciando as\u00ed la fe del pueblo, me dan pena, porque exigen m\u00e1s que Jesucristo. \u00bfQui\u00e9n les da derecho a todo esto? Ayuden a ese pueblo, perfeccionen con amor todo lo que puedan, pero que no se apague ni una chispita de luz y de calor que puede ser tan esplendido para su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>La acci\u00f3n del cristiano es como la acci\u00f3n de Francisco de As\u00eds, inmerso en el mundo para encontrar en \u00e9l la riqueza escondida. Esta es la acci\u00f3n del cristiano en un mundo hecho de impaciencia e intensidad. Impaciencia que busca la supresi\u00f3n de lo que no se deje dominar inmediatamente: es una caracter\u00edstica del mundo actual. Intensidad que busca los instantes de gozo, de voluptuosidad, de ambici\u00f3n, de orgullo, venganza, etc. Pensar, para el cristiano, es buscar la verdad para su propia vida, para vivir en Verdad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Acci\u00f3n, dentro de la Iglesia, con la esperanza en Dios<\/h3>\n\n\n\n<p>Es una originalidad de la acci\u00f3n del cristiano que cuando las amenazas, la muerte, la angustia se inscriben en su coraz\u00f3n, cuando arrecian las dificultades y dolores, no disminuye su esperanza y, lejos de empeque\u00f1ecerse y arriar velas, lejos de refugiarse en otros mundos, dejando que todo se haga a\u00f1icos, su esp\u00edritu vive de la fuerza del esp\u00edritu de Dios. Su coraz\u00f3n de piedra se sustituye por uno de carne. Lo que ser\u00e1 el cielo nuevo y la tierra nueva, ser\u00e1n nuestros amores, nuestras justicias, nuestros trabajos por haber esbozado estos ejercicios de amar en el Amor. Ser\u00e1 en nuestra tierra donde se instaure el Reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>El Se\u00f1or nos ha confiado una tarea que no se har\u00e1 sin nosotros. Nos ha encargado el cumplimiento de nuestra jornada de trabajo, lo que San Gregorio llama la jornada c\u00f3smica. Si acertamos a nutrir la conciencia de los cat\u00f3licos, hijos de la Iglesia, con esta m\u00edstica, con estos criterios profundamente evang\u00e9licos, podremos aportar al mundo lo que \u00e9ste est\u00e1 necesitando m\u00e1s: una fe y una esperanza cristianas. Y brotar\u00e1n entonces las acciones apost\u00f3licas, las instituciones cat\u00f3licas, los movimientos de trabajo y colaboraci\u00f3n con la Iglesia jer\u00e1rquica, Madre y Maestra.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed tengo este folleto que ha editado la Comisi\u00f3n Nacional de Hombres de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica con los discursos del Papa sobre la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, y uno, m\u00e1s reciente a\u00fan, que no se ha podido recoger en esta edici\u00f3n, pero que he visto publicado en la revista <em>Cristo, al mundo, <\/em>pronunciado por el Papa en 1976, donde habla de que todos los cristianos est\u00e1n llamados al apostolado; el Papa expone con p\u00e1rrafos valent\u00edsimos, claros, perfectamente n\u00edtidos, lo que tiene que ser la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica de hoy: \u201cEn comuni\u00f3n con la Iglesia, Madre y Maestra, en colaboraci\u00f3n y obediencia a la jerarqu\u00eda\u201d<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>. El Santo Padre insiste en esta idea porque no es raro encontrar apostolados y movimientos de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica en que este matiz de comuni\u00f3n y obediencia generosa y gozosa a la jerarqu\u00eda se borre y desaparezca. \u00bfC\u00f3mo va a bendecirlo Dios? De no ser as\u00ed, las acciones ser\u00e1n incoherentes, dispersas, fr\u00edvolamente complacientes con las ideolog\u00edas del mundo, incapaces de actuar como fermento. Por esta raz\u00f3n mi tesis ha sido apelar a esta acci\u00f3n interior, recalcar su necesidad, porque he visto caer y desmoronarse muchas cosas, a la vez que contemplo c\u00f3mo se sostienen todas aqu\u00e9llas, grandes o peque\u00f1as, que nacen de esta fuerza del esp\u00edritu de amor. \u00bfLas dem\u00e1s? Nada. Duran poco. Hablan de ello las revistas, tienen coloquios, se ponen de moda, parece la modernizaci\u00f3n m\u00e1s eficaz; pero terminan por deshacerse muchas obras apost\u00f3licas porque falla esa visi\u00f3n interior.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El secreto de la eficacia apost\u00f3lica<\/h2>\n\n\n\n<p>Si se me pidiera, por \u00faltimo, se\u00f1alar un orden de prioridades para vuestras acciones apost\u00f3licas hoy, yo se\u00f1alar\u00eda las siguientes:<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Prioridad de la vida interior<\/h3>\n\n\n\n<p>Hay que comenzar por todo lo que tiende a hacer vivir la vida de los sacramentos y la gracia. Oraci\u00f3n. Adoraci\u00f3n. Ejercicios espirituales. Quiero recordaros la tesis tan repetida en m\u00faltiples escritos del Cardenal Dani\u00e9lou, cuando habla de que, frente al mundo de la t\u00e9cnica de hoy, la Iglesia lo que tiene que llevar es la adoraci\u00f3n, ante todo. Porque en esa actitud de adoraci\u00f3n encuentra \u00e9l, y puede encontrarlo todo aquel que reflexione en el sentido cristiano de la vida, las grandes energ\u00edas motoras capaces luego de provocar transformaciones. Este mundo est\u00e1 necesitando de testimonios de adoraci\u00f3n muy conscientes, muy humildes, muy visibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ah\u00ed habr\u00e1 que empezar, si queremos nosotros, como cristianos, ejercer una influencia salvadora. Y ahora recuerdo, con los defectos que podr\u00edan se\u00f1alarse, toda una \u00e9poca de a\u00f1os atr\u00e1s de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y de apostolados seglares, cuando tanta importancia se daba a la vida sacramental, a los ejercicios espirituales internos y en silencio, a las revisiones de vida, a los retiros espirituales, es decir, toda esa explosi\u00f3n que hubo de operatividad apost\u00f3lica, gracias a la cual Espa\u00f1a cuenta hoy con m\u00e1s de quince mil misioneros en Am\u00e9rica, \u00f3rdenes religiosas, monjas y frailes, algunos seglares y sacerdotes tambi\u00e9n. La mayor parte provienen de una \u00e9poca en la cual los noviciados se nutr\u00edan por muchachos y muchachas j\u00f3venes que hab\u00edan vivido en su lugar de origen este clima de adoraci\u00f3n. Y tras de eso vino despu\u00e9s la expansi\u00f3n apost\u00f3lica. Por eso, digo, tendr\u00edamos que empezar por ah\u00ed. En todas las di\u00f3cesis, en todas las ciudades, en todas las comarcas. Movimiento de espiritualidad profunda que haga sentir al hombre de hoy la necesidad de detenerse para adorar.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La familia como \u201ciglesia dom\u00e9stica\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>La familia es como peque\u00f1a iglesia, \u201cla iglesia dom\u00e9stica\u201d. \u00a1Oh, la familia! Est\u00e1 amenazada por los cuatro costados. \u00a1C\u00f3mo habr\u00e1 que luchar para conservarla! Pero en la medida en que se multipliquen las familias \u2013h\u00e1gase toda la pastoral que haya que hacer, ese es otro tema, hay que insistir mucho en la pastoral de la familia\u2013, en la medida en que se logren familias que realicen ese ideal de ser iglesia dom\u00e9stica, como la llama San Agust\u00edn, con palabras que copi\u00f3 el Concilio Vaticano II, es cuando muchas otras familias, que se desintegran, podr\u00e1n preguntarse con admiraci\u00f3n y con deseo de seguir ese mismo camino: \u00bfpor qu\u00e9 ah\u00ed se lleva la cruz con amor? \u00bfPor qu\u00e9 en esa familia hay esa paz y esa alegr\u00eda? \u00c9sta es una lecci\u00f3n apost\u00f3lica de primer\u00edsima necesidad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Todo cristiano es un catequista<\/h3>\n\n\n\n<p>Todo cristiano ha de comprometerse como adulto y convertirse en un catequista. Me parece que \u00e9ste es un campo en el que habr\u00e1 que insistir much\u00edsimo. Yo voy recorriendo todas las parroquias de mi di\u00f3cesis de Toledo. He estado ya en unos ciento ochenta pueblos de la di\u00f3cesis. Y, predico, naturalmente, cuando confirmo a los muchachos; est\u00e1n all\u00ed los padres de familia; hablo en otros actos, etc. Y estoy insistiendo mucho en esta idea. S\u00e9 que s\u00ed acertaremos. Tratamos de lograr un gran movimiento catequ\u00edstico nuevo, como compromiso, en que los padres de familia, recibiendo mensualmente unas instrucciones sencillas, se conviertan en catequistas. Hay que poner en movimiento a todos los cristianos bautizados que no lo rechacen, o que no se hayan apartado de la Iglesia. Y hay que facilitarles los medios para ser catequistas entre s\u00ed y de sus hijos. Hay que lograrlo por barrios, por calles, por casas. Hay que buscar iniciativas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Educaci\u00f3n y legislaci\u00f3n de la ense\u00f1anza<\/h3>\n\n\n\n<p>Es necesario urgir la creaci\u00f3n y sostenimiento de instituciones de ense\u00f1anza y educaci\u00f3n cat\u00f3lica por parte de seglares, ya que las congregaciones religiosas no deben ser las \u00fanicas que se dediquen a ello. Y, adem\u00e1s, est\u00e1n sufriendo la crisis tremenda de la falta de vocaciones. En lugar de tanto conflicto por parte de licenciados y doctores de esto y de lo otro, lo verdaderamente eficaz es formar licenciados y doctores con sentido cat\u00f3lico y animarlos a crear instituciones. Junto a todo esto, ojal\u00e1 podamos tener alg\u00fan d\u00eda un Estado con una legislaci\u00f3n moderna, sencilla, sencillamente moderna, que subvencione la ense\u00f1anza privada igual que la estatal, que salgamos de esta situaci\u00f3n terriblemente estatista que siempre aparece en Espa\u00f1a. Entonces habr\u00eda que decir a muchos de esos seglares: fundad colegios vosotros, y desterrad el \u00e1nimo de lucro, puesto que esto puede ser legislado perfectamente conforme a unas ordenaciones dentro del \u00e1mbito de lo que corresponde a esos ministerios, con la retribuci\u00f3n suficiente. Pero, ah\u00ed, a trabajar como cristianos en ese campo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Revitalizaci\u00f3n de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica<\/h3>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, hemos de restaurar la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica conforme a lo que pide el Concilio Vaticano II. \u00bfQu\u00e9 pide el Concilio respecto a la restauraci\u00f3n de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica? Estando aqu\u00ed un consiliario nacional y otras personas tan distinguidas y con tanta experiencia en esta materia, yo ya no desarrollo este pensamiento. Me limitar\u00e9 a deciros, que es igualmente necesario que la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica vuelva a estructurarse y a unirse de verdad en las grandes ciudades y en los pueblos peque\u00f1os en conformidad con lo que pide el Concilio Vaticano II.<\/p>\n\n\n\n<p>No se\u00f1alo otras acciones. Si \u00e9stas pudieran ser emprendidas con fuerza por parte de unos y otros, ya traer\u00edan consecuencias provechosas. Pero ni \u00e9stas ni otras que puedan se\u00f1alarse ser\u00e1n visibles si no se da esa m\u00edstica interior y esa fuerza que nace de la convicci\u00f3n de que el que posee la fe cristiana posee una originalidad divina, radical, que Cristo ha tra\u00eddo para que la vivamos de una manera consecuente y seria.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> P\u00edo XII, radiomensaje <em>Con sempre,<\/em>31: AAS 35 (1943) 19.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Pablo VI, discurso al Colegio Cardenalicio y a la Curia romana, 20 de diciembre de 1976: apud <em>Insegnamenti di Paolo VI,<\/em> XIV, 1976, 1085-1086.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>.,1088.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Pablo VI, discurso del 10 de febrero de 1977: apud <em>Insegnamenti di Paolo VI, <\/em>XV, 1977, 144-145.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> V\u00e9ase <em>L\u2019Osservatore Romano,<\/em> edici\u00f3n en lengua espa\u00f1ola, 13 de febrero de 1977, 1 y 11.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Pablo VI, homil\u00eda, 23 de enero de 1977: apud <em>Insegnamenti di Paolo VI,<\/em> XV, 1977, 94.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Pablo VI, homil\u00eda del 25 de agosto de 1976: apud <em>Insegnamenti di Paolo VI, <\/em>XIV. 1976, 671-672.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencia pronunciada el 17 de marzo de 1977 en el acto de clausura del ciclo organizado por la Asociaci\u00f3n de Universitarias Espa\u00f1olas. Texto publicado en el volumen Las grandes crisis de la Iglesia y su incidencia en el momento actual,Madrid, 1977, 223-248. Saludo a la Asociaci\u00f3n de Universitarias Espa\u00f1olas, de antiguo conocidas y reiteradamente amables [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[34,35],"doc_tag":[],"class_list":["post-832","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-iglesia-en-el-mundo","doc_category-iglesia-misionera"],"year_month":"2026-05","word_count":7482,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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