{"id":828,"date":"2024-09-23T22:25:05","date_gmt":"2024-09-23T20:25:05","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=828"},"modified":"2024-09-23T22:25:05","modified_gmt":"2024-09-23T20:25:05","password":"","slug":"reflexiones-sobre-la-evangelizacion-del-mundo-de-hoy","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/reflexiones-sobre-la-evangelizacion-del-mundo-de-hoy\/","title":{"rendered":"Reflexiones sobre la evangelizaci\u00f3n del mundo de hoy"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Intervenciones orales en el S\u00ednodo de los Obispos, celebrado en Roma durante el mes de octubre de 1974, sobre la evangelizaci\u00f3n. Texto publicado en el volumen <em>S\u00ednodo 1974, <\/em>Ediciones Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, Madrid 1975, 103-116.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Intervenci\u00f3n del d\u00eda 10 de octubre<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La Iglesia local<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me adhiero a lo que se ha dicho estos d\u00edas sobre las Iglesias locales y sobre la justa estima que las mismas merecen en orden a la evangelizaci\u00f3n, tal como aparece en algunas reflexiones que nos han ofrecido los c\u00edrculos menores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Creo, sin embargo, que este asunto no puede ser tratado de modo conveniente si no se mira como subordinado a la cuesti\u00f3n del oficio y funciones de las Conferencias Episcopales, la cual merece una clarificaci\u00f3n oportuna que hasta ahora no se ha hecho.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si esto no se tiene en cuenta, nos saldr\u00e1n al paso grandes dificultades, no s\u00f3lo para defender la necesaria unidad de la Iglesia universal \u2013que siempre ha de estar bajo la autoridad del Papa\u2013, sino para el bien de las mismas Iglesias locales. Y en este sentido quiero sugerir algunas cuestiones:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfC\u00f3mo se salva la autoridad del obispo en su di\u00f3cesis, que con toda certeza es Iglesia particular? Si esto no se aclara como es debido, el obispo diocesano puede llegar a convertirse en un prisionero de las Conferencias.<\/li>\n\n\n\n<li>Si en alguna naci\u00f3n se dan regiones con distintas culturas por lengua diversa, etc., \u00bfqu\u00e9 obispos determinar\u00e1n la indigenizaci\u00f3n de la Iglesia local, s\u00f3lo los que habitan en esa regi\u00f3n o todos los de la naci\u00f3n?<\/li>\n\n\n\n<li>No s\u00f3lo las regiones, sino las mismas di\u00f3cesis, sobre todo las que tienen m\u00e1s importancia por su historia, por el n\u00famero de habitantes, etc., podr\u00e1n invocar con mucha facilidad las circunstancias locales propias que favorezcan las \u201cindependencias creativas\u201d o tambi\u00e9n la destrucci\u00f3n de la unidad.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que no se exagere demasiado la independencia de las Iglesias locales. Lo de las culturas propias, etc., es muy relativo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y hablo como Arzobispo de Toledo, di\u00f3cesis que tiene una liturgia peculiar \u2013la moz\u00e1rabe\u2013. Esta liturgia se consolid\u00f3, a partir del siglo VII, como medio para defender la fe contra las invasiones \u00e1rabes y la hostilidad jud\u00eda, y los cristianos de entonces robustec\u00edan su fe con esta liturgia con tal fuerza que estaban dispuestos continuamente al martirio. Esta liturgia, riqu\u00edsima, conserva hoy su vitalidad y sus caracter\u00edsticas propias, y siempre ha estado estrechamente unida y subordinada a la suprema direcci\u00f3n de Roma.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que ahora piden algunos sobre liturgias propias, teolog\u00edas propias, etc., \u00bfse hace para defender mejor la fe, hasta el martirio si es preciso, o se fomenta por cierta exaltaci\u00f3n nacionalista de los elementos diferenciadores de cada uno?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Est\u00fadiese este punto con la atenci\u00f3n que merece.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La predicaci\u00f3n de Pablo VI<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al hablar y o\u00edr hablar estos d\u00edas de diversos asuntos relacionados con la evangelizaci\u00f3n, reflexionaba en mi interior sobre una experiencia de la cual no se ha dicho nada: la acci\u00f3n evangelizadora que Pablo VI est\u00e1 realizando con sus documentos y con su predicaci\u00f3n tan incansable, constante, exacta, universal. Pablo VI es el supremo catequista de la Iglesia y del mundo de hoy. Los mi\u00e9rcoles de cada semana expone una catequesis sistem\u00e1tica, y expone las cosas de tal manera que no hay ninguna de las cuestiones que se han tratado en el S\u00ednodo que no haya sido antes examinada por \u00e9l. Adem\u00e1s, lo hace con el deseo expreso de llegar a todos con su palabra y el pueblo cristiano quiere o\u00edr y conocer lo que dice el Papa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pido:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Que todos los obispos y sacerdotes hagamos el prop\u00f3sito firme de difundir la palabra de Pablo VI, para que en la Iglesia se fomente la unidad de doctrina y de opini\u00f3n, fundada en el Magisterio pontificio.<\/li>\n\n\n\n<li>Que el documento que publique el S\u00ednodo haga referencia a este ministerio del Sumo Pont\u00edfice y manifieste la gran importancia que tiene para la evangelizaci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Los gobernantes que trabajan por promover el progreso humano<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al ver tantas sugerencias como se han hecho por el trabajo, por fomentar la promoci\u00f3n humana y al recomendar a todos los cristianos que, fieles al Evangelio y a la fe, hagan cuanto puedan por fomentar en el mundo la paz y la justicia, me parecer\u00eda injusto no decir unas palabras de aliento a los hombres p\u00fablicos, es decir, a los gobernantes que con honestidad, por lo menos bastantes de ellos, est\u00e1n trabajando eficazmente en medio de muchas dificultades. De ellos, unos son cristianos, otros sencillamente hombres de buena voluntad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pido: Que el documento del S\u00ednodo diga algo que sirva de est\u00edmulo a los gobernantes, para que no parezca que nosotros ignoramos el trabajo que est\u00e1n haciendo por el bien com\u00fan o, lo que ser\u00eda peor, di\u00e9ramos la impresi\u00f3n de que nosotros solos, con nuestras comunidades, somos los \u00fanicos aptos para construir un mundo m\u00e1s justo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La juventud<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Admitiendo todo lo que se ha dicho sobre la necesidad imprescindible de evangelizar a la juventud, quisiera hacer notar dos cosas:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Que todav\u00eda hay muchos j\u00f3venes de coraz\u00f3n limpio que no tienen recelo contra la Iglesia-instituci\u00f3n; \u00e9stos abundan de manera particular en los ambientes en que son atendidos por sacerdotes o consiliarios. Conviene atenderlos, predic\u00e1ndoles la vida espiritual verdadera y ofreci\u00e9ndoles buen ejemplo. Son muchos estos j\u00f3venes, pero s\u00f3lo se habla de algunos que promueven agitaciones, como si ellos solos fueran los \u00fanicos que merecen atenci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>No seamos demasiado indulgentes con la juventud, cuando hablemos de sus valores y sus aspiraciones por lograr un mundo m\u00e1s justo, etc. Entre los j\u00f3venes que hablan y se comportan de esta manera hay bastantes que lo hacen de un modo negativo, simplemente son contestatarios contra los padres, contra la Iglesia, contra la autoridad civil, pero no construyen nada positivo, profesan la anarqu\u00eda moral, buscan una completa libertad sexual y familiar. No caigamos en ninguna clase de ingenuidad pastoral. Tambi\u00e9n a los j\u00f3venes hay que predicarles la cruz de Cristo.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Intervenci\u00f3n del d\u00eda 11 de octubre<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Concepto de evangelizaci\u00f3n y su impulso interior<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hablo de la evangelizaci\u00f3n en el mundo que es, o se llama, cristiano porque presenta problemas doctrinales propios y porque seg\u00fan se viva el Evangelio en las \u00e1reas cristianizadas, crecer\u00e1 o disminuir\u00e1 la tensi\u00f3n misionera de la Iglesia hacia toda la humanidad. Adem\u00e1s, el bautismo, que un d\u00eda recibieron los que hoy son cristianos, crea disposici\u00f3n ontol\u00f3gica favorable a las dem\u00e1s exigencias de la fe. Mi intervenci\u00f3n la hago no s\u00f3lo en nombre propio, sino tambi\u00e9n en el de algunos otros obispos espa\u00f1oles que me han rogado que hable en estos t\u00e9rminos, no en se\u00f1al de divisi\u00f3n, que no existe, sino como manifestaci\u00f3n de tendencias que se completan unas a otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo primero que hace falta precisar bien es el concepto de evangelizaci\u00f3n. Esta es una exigencia permanente del ser mismo en la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal como se colige abundant\u00edsimamente del Nuevo Testamento (cf., por ejemplo, el art\u00edculo <em>Evangelio,<\/em> en la Enciclopedia GER de Rialp), y del Magisterio hasta el Concilio Vaticano II (principalmente en <em>Dei Verbum <\/em>y<em> Ad gentes),<\/em> la evangelizaci\u00f3n implica:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:upper-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li><em>Un anuncio salv\u00edfico sobrenatural:<\/em> lo que Cristo hizo, padeci\u00f3 y ense\u00f1\u00f3. La gran nueva es Cristo, \u201cpredicamos a Cristo\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li><em>Una comunicaci\u00f3n incoada de lo que se anuncia:<\/em> va impl\u00edcita en el dinamismo sobrenatural de la palabra de Dios y en los sacramentos, actos vitales de Cristo mismo, que comunica su vida a quien no ponga obst\u00e1culos.<\/li>\n\n\n\n<li><em>Un testimonio coherente y fiel.<\/em> Este anuncio y comunicaci\u00f3n de vida sobrenatural est\u00e1 esencialmente condicionado, puesto que,<\/li>\n\n\n\n<li><em>El evangelizador es mero instrumento,<\/em> \u201cministro\u201d de Cristo a quien ha de ser, ante todo, \u201cfiel\u201d (cf. 1Cor 4, 1): es Cristo mismo quien comunica su vida y la acrecienta.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>Algunos puntos b\u00e1sicos<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Del concepto mismo de evangelizaci\u00f3n cabe concluir algunas afirmaciones elementales, en las que creo que, dadas las circunstancias, hay que insistir para disipar graves equ\u00edvocos.<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li><em><u>Naturaleza de la salvaci\u00f3n anunciada<\/u><\/em><em>:<\/em> Es, sustancialmente, aplicaci\u00f3n de la Redenci\u00f3n y, por tanto, liberaci\u00f3n del pecado, de la que se sigue como \u201ca\u00f1adidura\u201d la liberaci\u00f3n relativa en el orden ultramundano (\u201crelativa\u201d, puesto que el hombre est\u00e1 sometido a limitaciones esenciales, que implican una esclavitud no liberable en este mundo). Positivamente hablando, es el \u201creino de Dios\u201d. Se trata, por tanto, del anuncio de una gracia, m\u00e1s que de denunciar injusticias. Esta gracia o don de Dios nos pide y nos mueve ciertamente que amemos al hombre en su integridad y a todos los hombres.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El amor a Dios no admite separaci\u00f3n o indiferencia respecto al amor al hombre. Pero esto nace, precisamente, del dinamismo del amor a Dios, que es siempre lo primero y el primer mandamiento. Y estimo que es de suma importancia decirlo as\u00ed, porque otras formulaciones, aunque pudieran entenderse rectamente, de hecho, por el peso sociol\u00f3gico que llevan y por el apasionamiento y trasposici\u00f3n de urgencias a que conducen, facil\u00edsimamente exageran los aspectos relativos a la liberaci\u00f3n terrestre, como sucede cuando se dice que esta liberaci\u00f3n y progreso humano pertenecen <em>constitutivamente<\/em> a la evangelizaci\u00f3n (S\u00ednodo anterior). Deseamos evitar esto. Como gracia divina, reclama libre disponibilidad para la misma, la cual exige sacrificio, cargar con la cruz de Cristo, para poder tomar parte en su Resurrecci\u00f3n. Por tanto, es un anuncio cuya dimensi\u00f3n escatol\u00f3gica, trascendente al tiempo, es esencial. <em>El que no creyere se condenar\u00e1.<\/em> La supresi\u00f3n de las injusticias intramundanas, tanto a nivel individual como colectivo, tendr\u00e1 lugar, indirecta pero necesariamente, en la misma medida en que se implante el \u201creino de Dios\u201d o, lo que es lo mismo, seg\u00fan el grado de la vida en Cristo. Pretender directamente aquello sin esto, no s\u00f3lo es in\u00fatil y casi siempre perjudicial, sino tambi\u00e9n una inversi\u00f3n de valores. El anuncio de para\u00edsos humanos es siempre una estafa, tanto m\u00e1s grave si se hiciera desnaturalizando el Evangelio. Por el contrario, el realismo evang\u00e9lico es indirectamente la mejor garant\u00eda de aut\u00e9ntica promoci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\" style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li><em><u>Fidelidad<\/u><\/em><em>:<\/em> A todos los miembros de la Iglesia, puesto que todos tenemos el deber de evangelizar, se nos pide ser fieles, como se\u00f1ala San Pablo, no s\u00f3lo a la doctrina que hay que transmitir y a las exigencias de vida que se deben proclamar, sino tambi\u00e9n a los motivos y actitudes internas que deben guiar al que evangeliza. Se\u00f1alo, prescindiendo de otros, dos aspectos de la evangelizaci\u00f3n que hoy se olvidan:<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno es el <em><u>celo por la glorificaci\u00f3n de Dios Padre<\/u><\/em><em>,<\/em> que aparece en la vida y la ense\u00f1anza de Jes\u00fas hasta el punto que vincula la salvaci\u00f3n al conocimiento glorificador de Dios (cap. 17 de San Juan). Este anhelo ha movido siempre a los grandes misioneros y a los ap\u00f3stoles de todos los tiempos. El amor al hombre, s\u00f3lo al hombre, no suele ser ni universal, ni puro, ni constante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro es el <em><u>sentido de la responsabilidad personal<\/u><\/em><em>,<\/em> hoy muy disminuido, porque existe una tendencia generalizada a evadirse, a cargas las culpas a la sociedad, a la Iglesia-instituci\u00f3n, a la autoridad civil, a las estructuras. Si desaparece el sentido de responsabilidad personal en el pecado, en la oraci\u00f3n, en el testimonio, en los premios y castigos eternos a que el hombre se hace acreedor, el impulso evangelizador se debilitar\u00e1 necesariamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, por v\u00eda de ilustraci\u00f3n de mi pensamiento:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1\u00ba.<\/strong> Se dice, y con raz\u00f3n, que la Iglesia ha de ser contemplativa para poder evangelizar, pero si no se fomenta el esp\u00edritu de oraci\u00f3n en cada uno no habr\u00e1 Iglesia contemplativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2\u00ba.<\/strong> Decimos que la Iglesia trata de ofrecer la salvaci\u00f3n al mundo y a los hombres, pero si no hablamos de la salvaci\u00f3n eterna de <em>cada uno <\/em>y de su propia y personal liberaci\u00f3n de la esclavitud del pecado y del demonio, si el hombre es considerado simplemente como \u201cun producto del ambiente\u201d, necesariamente quedar\u00eda debilitado el esfuerzo evangelizador tendente a salvar al hombre en su dimensi\u00f3n propia y singular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3\u00ba.<\/strong> Afirmamos que la Iglesia ha de preocuparse por lograr un mundo m\u00e1s justo y m\u00e1s pac\u00edfico, pero esto ser\u00e1 imposible si disminuye la conciencia del pecado personal de cada uno, porque muy f\u00e1cilmente pensaremos en la culpabilidad social y colectiva, pero de los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, la avidez desordenada de riquezas es un pecado personal, mientras que la injusta distribuci\u00f3n de las mismas es un pecado colectivo; pero \u00e9sta, al fin y al cabo, nace de aqu\u00e9lla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4\u00ba.<\/strong> Lo mismo habremos de decir respecto al testimonio, la santidad de la Iglesia, sus estructuras, etc. Se apela continuamente a la necesidad de la Iglesia santa para que pueda ofrecer un testimonio eficaz. Pero aparte de que esta santidad colectiva de la Iglesia no se conseguir\u00e1 nunca de un modo pleno en el tiempo hist\u00f3rico, lo cierto es que en la sociedad Iglesia, prescindiendo ahora del misterio de Cristo presente en ella, no hay m\u00e1s santidad que la de cada uno de sus miembros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En una palabra:<\/em> La disminuci\u00f3n del impulso evangelizador en la Iglesia de hoy debe atribuirse a una debilitaci\u00f3n de la fe entre los cristianos, y a la degradaci\u00f3n moral que se da, tanto entre los cristianos como entre los que no lo son.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Valor de los sacramentos en la evangelizaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Los sacramentos, considerados en s\u00ed mismos<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La misi\u00f3n del Verbo Encarnado consisti\u00f3 en tributar un culto perfecto al Padre y en ofrecer a los hombres la salvaci\u00f3n, y ambas cosas las realiz\u00f3 conjuntamente, de tal manera que en la acci\u00f3n de Cristo en la tierra no se conciben la una sin la otra. Y as\u00ed contin\u00faa obrando Cristo en la Iglesia en la cual, como Cabeza, nos da la palabra que ilumina y la fuerza de la gracia con la que se nos comunica la vida sobrenatural. De este modo se renuevan continuamente en la Iglesia los actos cultuales y salv\u00edficos de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los sacramentos dan culto a Dios y salvan a los hombres. M\u00e1s a\u00fan, son los actos principales y m\u00e1s perfectos del culto, tanto individual como comunitario, que alcanzan su plenitud en la Eucarist\u00eda y glorifican a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De tal manera es esto cierto que, aun cuando alguno, por falta de disposici\u00f3n adecuada, no reciba la gracia, sin embargo, el sacramento que se le administr\u00f3 glorifica al Padre en virtud de la acci\u00f3n de Cristo. Los sacramentos, pues, no s\u00f3lo son medios para conferir la gracia, sino actos de culto para gloria de Dios Padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De aqu\u00ed se siguen consecuencias teol\u00f3gicas y pastorales de suma importancia. He aqu\u00ed algunas:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>No se puede dar evangelizaci\u00f3n cristiana, esto es, seg\u00fan el plan de Cristo, sin que a la vez se busque la glorificaci\u00f3n de Dios Padre, como Cristo la quiso, con la palabra y los sacramentos.<\/li>\n\n\n\n<li>Siempre que se administran los sacramentos, se logra una glorificaci\u00f3n de Dios, no meramente material, sino formal, que es la que la Iglesia realiza mediante los actos de Cristo, siempre gratos a Dios; por lo cual hay que rechazar el sentir de los que afirman que el cristianismo no es una religi\u00f3n, dado que este modo de hablar excluye o desprecia el valor de los actos de culto.<\/li>\n\n\n\n<li>En virtud de los sacramentos, queda consagrado a Dios no s\u00f3lo el hombre en s\u00ed, sino tambi\u00e9n la actividad humana y todo lo que \u00e9sta abarca. As\u00ed se evita el secularismo, y permaneciendo la leg\u00edtima y debida autonom\u00eda y secularidad de las cosas creadas, se consigue la aut\u00e9ntica consagraci\u00f3n del mundo.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed pues, evangelizar no es simplemente anunciar la palabra de Dios. \u00c9sta, por serlo, est\u00e1 abocada a la comunicaci\u00f3n de la vida divina, la cual, en el Nuevo Testamento, tiene su cauce normal en los sacramentos. El Concilio ha insistido en que la palabra conduce al sacramento y encuentra su culminaci\u00f3n en \u00e9l<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Los sacramentos en relaci\u00f3n con los que han de ser evangelizados<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el adulto de pa\u00edses cristianos, supuesto un n\u00facleo m\u00ednimo de fe, el principal medio para fomentar la vida divina es, de hecho, la recepci\u00f3n de los sacramentos (por supuesto con, al menos, el m\u00ednimo de condiciones requeridas). Prescindamos ahora de la administraci\u00f3n del bautismo a los ni\u00f1os, respaldados por la fe de la Iglesia. Los sacramentos son los medios privilegiados instituidos por Cristo para comunicar su propia vida; y, dado que el cristianismo no es una ideolog\u00eda sino, ante todo, vida en Cristo, no existe mejor evangelizador que el mismo Cristo a trav\u00e9s de sus sacramentos. Y esto sin entrar en toda la cuesti\u00f3n de los sacramentos como veh\u00edculos de pedagog\u00eda eclesial de la fe. Por tanto, hablar de evangelizaci\u00f3n implica, al menos cuando se ha hecho un primer anuncio del Evangelio y ha sido aceptado en alguna medida, crear las condiciones m\u00e1s adecuadas para la frecuencia de sacramentos (predicaci\u00f3n, catequesis, visita de enfermos, etc.). En este sentido, el tema del actual S\u00ednodo enlaza perfectamente con la doctrina del Tercer S\u00ednodo, <em>De Sacerdotio Ministeriali,<\/em> 2\u00aa pars, I, 1<em>, b.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La administraci\u00f3n de los sacramentos pide una continua catequesis, como ha empezado a hacerse, tendente a crear las disposiciones m\u00e1s favorables para recibirlos, pero sin caer en discriminaciones injustas, o en f\u00e1ciles negativas que exigen m\u00e1s de lo que Cristo exigi\u00f3. Cuando se dice que Cristo predic\u00f3, pero no bautiz\u00f3, se olvida que \u00c9l, por s\u00ed mismo, era el sacramento universal y supremo. Los sacramentos, adem\u00e1s, por s\u00ed mismos predican y educan la fe. Y son los medios m\u00e1s aptos para hacer comprender la necesidad de la Iglesia-instituci\u00f3n, hoy tan combatida. Mucho m\u00e1s que la predicaci\u00f3n, la cual, por la amplitud de su contenido, por las diversas interpretaciones a que gran parte del mensaje est\u00e1 sometido, se presta m\u00e1s a una libertad, a veces arbitraria. Cuando se trata de los sacramentos, los fieles comprenden mucho mejor que est\u00e1n en juego valores definitivos que reclaman una instituci\u00f3n que los guarde. Tambi\u00e9n, por supuesto, lo exige la Palabra cuando ha de expresar la fe aut\u00e9ntica de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ponderar el sumo cuidado con que debemos proceder en estas materias y no caer en puritanismos excluyentes, que pueden dar origen a aut\u00e9nticas injusticias, baste pensar en que:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Los que piden libremente un sacramento, demuestran tener ya cierta fe, y es muy pretencioso afirmar que obran exclusivamente por presi\u00f3n sociol\u00f3gica.<\/li>\n\n\n\n<li>En los sacramentos es Cristo el que evangeliza y nunca sabemos los hombres discernir hasta d\u00f3nde llega su influjo salvador.<\/li>\n\n\n\n<li>No podemos abandonar a la masa de cristianos de coraz\u00f3n sencillo, quiz\u00e1 sin instrucci\u00f3n ni cultura, pero deseosos de amar a Cristo y a la Virgen Mar\u00eda, que anhelan la vida eterna y huyen del pecado, verdaderos pobres del Reino de Dios en este mundo, como aquellos que segu\u00edan a Cristo en el Evangelio multitudinariamente, porque en \u00c9l encontraban, y quieren seguir encontrando, consuelo, verdad y fuerza para ser mejores.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Respecto a los propios evangelizadores<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La estimaci\u00f3n y valor de los sacramentos es tambi\u00e9n esencial para aquellos que tienen la misi\u00f3n de evangelizar, porque robustecen la fe y dan o aumentan la gracia para realizar bien el ministerio pastoral, sea de la \u00edndole que sea. La vida interior, sin la cual la capacidad evangelizadora disminuye o desaparece, se nutre con la administraci\u00f3n y recepci\u00f3n de los sacramentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfNo es acaso cierto que la menor tensi\u00f3n evangelizadora, que hoy se da, se debe en gran parte a la falta de estimaci\u00f3n de los sacramentos por parte de algunos sacerdotes y laicos que trabajan en obras de apostolado? \u00bfY qu\u00e9 decir del progresivo abandono del sacramento de la penitencia, tambi\u00e9n por parte de los que deben administrarle?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Observaciones m\u00e1s concretas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Consciente de que la doctrina que predica no es suya (y mucho menos la vida que intenta comunicar), el evangelizador ha de procurar:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Estar siempre a la escucha de la Revelaci\u00f3n, tal como es propuesta por el Magisterio. Su supuesta condici\u00f3n de \u201cte\u00f3logo\u201d no le autoriza a erigirse en fuente doctrinal.<\/li>\n\n\n\n<li>Potenciarse personalmente (oraci\u00f3n, estudio), para ser instrumento m\u00e1s apto, sabiendo d\u00f3nde est\u00e1 \u201cla fuente de todo apostolado\u201d.<\/li>\n\n\n\n<li>Analizar el contexto socio-cultural con objetividad, para ver cu\u00e1les son, en cada momento y en cada ambiente, los caminos m\u00e1s aptos para que vaya Cristo por ellos a todos los hombres. Esta realidad no puede, por supuesto, condicionar ni el contenido de la evangelizaci\u00f3n, ni sus l\u00edmites fundamentales de planteamiento (con toda humildad, pero <em>in virtute,<\/em> oportuna e inoportunamente, etc.). Sabido es que, si los Ap\u00f3stoles hubieran hecho un an\u00e1lisis, al estilo de algunos modernos, sobre las condiciones de receptividad del mundo en el siglo I, lo primero que, seg\u00fan ciertas corrientes actuales de sociolog\u00eda religiosa, habr\u00edan concluido habr\u00eda sido la necesidad de un cambio previo de estructuras. Hicieron, ciertamente, un an\u00e1lisis (cf. pr\u00f3logo de la Carta a los Romanos), pero la conclusi\u00f3n fue muy distinta: tuvieron fe en el que les hab\u00eda enviado y a quien hab\u00edan dicho: <em>possumus,<\/em> \u00bfQu\u00e9 quieres que haga?; el resultado fue la evangelizaci\u00f3n y, andando el tiempo, por a\u00f1adidura, vino tambi\u00e9n la reforma de estructuras.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Puesto que por este camino ha venido a resultar hoy ambiguo el verbo \u201cevangelizar\u201d, ser\u00eda necesario fijar bien los l\u00edmites del alcance de los an\u00e1lisis socioculturales; ante todo, tras la panor\u00e1mica de la primera parte de la <em>Gaudium et Spes,<\/em> creo que va siendo hora de que se vayan limitando al estudio de realidades m\u00e1s concretas y, en todo caso, convendr\u00e1 insistir en que tales visiones se hagan exclusivamente desde la fe y la esperanza cristianas: ni los obispos de un pa\u00eds, ni el S\u00ednodo tienen por qu\u00e9 sentar c\u00e1tedra, siempre muy discutible, de sociolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otra parte, cuando estos an\u00e1lisis a escala universal o nacional pretenden ser demasiado detallados, producen cierta impresi\u00f3n de artificiales, deterministas y dirigistas. Artificiales, porque forzosamente hacen afirmaciones no verificables en muchos ambientes concretos; deterministas, porque suelen llegar a conclusiones que se impondr\u00edan por la fuerza misma de la realidad sociol\u00f3gica; dirigistas, porque parecen encaminados a fijar cauces concretos de acci\u00f3n uniforme a los que todos habr\u00e1n de someterse. Ahora bien, tales resultados son valiosos, pero meramente indicativos, y forzosamente habr\u00e1n de admitir infinidad de excepciones y acomodaciones a la hora de evangelizar concretamente y no desde el gabinete de programaci\u00f3n. La programaci\u00f3n evangelizadora ha de ser bien distinta de un \u201cplan de desarrollo\u201d, porque hay que contar con la <em>gracia<\/em> y hay que respetar escrupulosamente a la persona <em>humana;<\/em> sin olvidar que en la Iglesia hay estructuras de derecho divino \u2013peculiar relaci\u00f3n del obispo con su reba\u00f1o\u2013, que no pueden ser desbordadas por programaciones universales o nacionales, a no ser en los casos en que el Papa, como pastor universal, las imponga.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Intervenci\u00f3n autorizada y coherente del Magisterio<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy se discute de todo en la Iglesia, incluso contra el obligado punto de referencia: contra el Magisterio. En estas condiciones, un tanto ca\u00f3ticas, los \u00f3rganos del Magisterio deber\u00edan dejar de considerar como tab\u00fa el actual \u201cpluralismo\u201d doctrinal y moral, que conduce a cierto eclecticismo y, por v\u00eda r\u00e1pida, al escepticismo de muchas personas. Desde el \u201cpluralismo\u201d mal entendido no se puede evangelizar; el Evangelio es siempre anuncio gozoso, rotundo y claro de Cristo muerto y resucitado, no anuncio amargo de reivindicaciones discutibles, o de negaciones del dogma y moral cristianas. Ante todo, se hace necesario saber, es decir, que la gente sencilla sepa, con absoluta claridad, qui\u00e9n es cat\u00f3lico y qui\u00e9n no. Los te\u00f3logos har\u00e1n bien en no llevar sus disputas, aun las leg\u00edtimas, a la plaza p\u00fablica, puesto que su misi\u00f3n es esclarecer, no confundir. A ambas cosas puede poner remedio el Magisterio, aun a riesgo de la ruptura de alguno con la Iglesia: \u00e9sta es ya real en no pocos casos. Cuanto m\u00e1s se difieran las medidas clarificadoras y autorizadas del Magisterio, m\u00e1s se debilitar\u00e1n las posibilidades reales de evangelizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En particular, considero urgente proceder con m\u00e1s autoridad en todo lo relativo a las ense\u00f1anzas que se imparten en ciertas Facultades teol\u00f3gicas; en los centros de estudios pastorales, en las editoriales, vinculadas a personas o instituciones de la Iglesia, y en los medios de comunicaci\u00f3n social en que escriben y act\u00faan sacerdotes y religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En resumen,<\/em> este S\u00ednodo puede ser la gran ocasi\u00f3n para reflexionar, <em>desde la fe,<\/em> sobre la necesidad de sobrenaturalizar mucho m\u00e1s el pensamiento y la acci\u00f3n de los cat\u00f3licos \u2013empezando por los obispos y sacerdotes\u2013 en orden a estar atentos a la voz de Cristo, m\u00e1s que a la del mundo. S\u00f3lo as\u00ed podremos evangelizar. Porque es importante conocer el mundo que vivimos, pero es mucho m\u00e1s importante ser bien conscientes de que la sabidur\u00eda de este mundo no es la que nos interesa, sino Cristo y \u00e9ste crucificado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Intervenci\u00f3n del d\u00eda 17 de octubre<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al tratar de la evangelizaci\u00f3n, creo que es necesario hacer unas reflexiones sobre los evangelizadores, principalmente los que han recibido el ministerio sacerdotal. Conviene:<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Celibato<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Subrayar m\u00e1s un signo de much\u00edsima importancia, del cual no se ha dicho casi nada. Conviene resaltar el valor del celibato y de la virginidad. Este signo tiene un fundamento b\u00edblico muy fuerte, manifiesta el valor de la trascendencia a los ojos del mundo y promueve una ascesis profunda que es necesaria para fomentar el trabajo apost\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y pido esto porque, d\u00e1ndose como se dan tantas secularizaciones entre los sacerdotes (por dificultades en la fe, o por la impugnaci\u00f3n contra las Escrituras de la Iglesia, o por las excesivas libertades que impiden la observancia de sus obligaciones), juzgo que es necesario resaltar de nuevo el valor del celibato, tanto para los sacerdotes como para los alumnos de los seminarios. Y no digamos que esto ya lo hizo el S\u00ednodo anterior, ya que tambi\u00e9n trat\u00f3 de la justicia y de la promoci\u00f3n humana, y ahora con toda raz\u00f3n volvemos a insistir en el asunto.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Pobreza<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si en el S\u00ednodo se trata de la pobreza, debemos examinar con precisi\u00f3n el concepto de pobreza, de acuerdo con el verdadero sentido evang\u00e9lico. Y digo esto al ver cierto modo de hablar, bastante extendido entre algunos grupos de sacerdotes y religiosos que se dedican a evangelizar. Se ve que tienen un concepto de pobreza que engendra confusiones y, guiados de este criterio err\u00f3neo, desprecian ministerios que son completamente necesarios para la evangelizaci\u00f3n, por ejemplo, las instituciones que se dedican a la ense\u00f1anza y tareas semejantes, que exigen tener edificios, instrumentos de trabajo y un g\u00e9nero determinado de vida personal y colectivo, cosas ellas, necesarias para cumplir bien con el deber de evangelizar a los pobres y a todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se dan tambi\u00e9n casos de quienes, viviendo con los pobres y acomod\u00e1ndose en el porte externo a la vida de \u00e9stos, no son pobres de coraz\u00f3n, porque les falta la confianza en el Padre celestial y manifiestan un subjetivismo tan cerrado que no ceden por nada en sus criterios personales y desprecian a quienes no piensan como ellos. Esta actitud aparece con frecuencia entre los llamados \u201ccristianos por el socialismo\u201d, de los cuales muchos, incluso sacerdotes, fomentan la opci\u00f3n marxista. Acaso sea cierto que la Iglesia no estuvo presente de manera adecuada entre los obreros cuando empez\u00f3 el desarrollo industrial, pero \u00e9sta es otra cuesti\u00f3n. El esfuerzo que se est\u00e1 haciendo por promover la justicia en la actualidad no debe ni puede pasar por alto todo lo que la Iglesia ha hecho y sigue haciendo en favor de los pobres, por medio, por ejemplo, de religiosos de ambos sexos y de much\u00edsimos sacerdotes que han trabajado y trabajan actualmente en el mundo rural, los cuales son verdaderos pobres.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Funciones que corresponden a los laicos y a los sacerdotes<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Convendr\u00eda tambi\u00e9n se\u00f1alar mejor los l\u00edmites entre las funciones que corresponden a los laicos y las que corresponden a los sacerdotes en el trabajo de la promoci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Concilio Vaticano II ya puso algunos principios y tambi\u00e9n lo hizo el S\u00ednodo \u00faltimo; pero el asunto sigue exigiendo una clarificaci\u00f3n en la pr\u00e1ctica, porque de la falta de claridad surgen grandes confusiones en la evangelizaci\u00f3n, sobre todo cuando se trata de cuestiones relacionadas con el campo pol\u00edtico, con el social y con la reforma de estructuras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Un buen comentario a este punto es el documento del episcopado italiano <em>Evangelizaci\u00f3n y sacramentos,<\/em> del 12 de julio de 1973: v\u00e9ase <em>Ecclesia,<\/em> 1973, 1326-1337.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Intervenciones orales en el S\u00ednodo de los Obispos, celebrado en Roma durante el mes de octubre de 1974, sobre la evangelizaci\u00f3n. Texto publicado en el volumen S\u00ednodo 1974, Ediciones Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, Madrid 1975, 103-116. Intervenci\u00f3n del d\u00eda 10 de octubre La Iglesia local Me adhiero a lo que se ha dicho estos d\u00edas sobre las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[35],"doc_tag":[],"class_list":["post-828","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-iglesia-misionera"],"year_month":"2026-06","word_count":4974,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"Iglesia misionera","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/iglesia-misionera\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/828","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=828"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/828\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":829,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/828\/revisions\/829"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=828"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=828"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=828"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}