{"id":820,"date":"2024-09-23T22:11:04","date_gmt":"2024-09-23T20:11:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=820"},"modified":"2024-09-23T22:11:04","modified_gmt":"2024-09-23T20:11:04","password":"","slug":"astorga-diocesis-misionera","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/astorga-diocesis-misionera\/","title":{"rendered":"Astorga, di\u00f3cesis misionera"},"content":{"rendered":"\n<p>Carta pastoral, publicada el domingo de Pentecost\u00e9s de 1964, sobre la ayuda de la di\u00f3cesis de Astorga a Hispanoam\u00e9rica, \u00c1frica y emigraci\u00f3n espa\u00f1ola en Europa. Texto en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga,<\/em> 1 de junio de 1964, 271-305. No se reproducen aqu\u00ed los cinco ap\u00e9ndices que la carta ten\u00eda en su edici\u00f3n original.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hacia Am\u00e9rica con la O.C.S.H.A. Un territorio en \u00c1frica. Misioneros de emigrantes en Europa<\/h2>\n\n\n\n<p>Pertenece a la esencia de la Iglesia ser misionera.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo as\u00ed se cumple el testamento del Se\u00f1or: <em>Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura<\/em> (Mc 16, 15). Este precepto de ir por todo el mundo a predicar el Evangelio tendr\u00e1 vigencia hasta el fin de los tiempos. Siempre. En todo momento.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia, a lo largo de su historia, se ha esforzado por cumplir el testamento sagrado, unas veces con m\u00e1s fervor y fidelidad, otras con menos. Pero siempre ha marchado hacia adelante para llevar la luz a las tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestra \u00e9poca, la conciencia misionera de la Iglesia se ha robustecido notablemente, a lo cual han contribuido los \u00faltimos Papas, la organizaci\u00f3n de las Obras Misionales Pontificias, la mayor facilidad en las comunicaciones y en la propagaci\u00f3n de las noticias, y el maravilloso esfuerzo de evangelizaci\u00f3n realizado por un pa\u00eds europeo, Francia, que en el siglo XIX sobre todo, y en lo que va del XX, ha hecho suyos los m\u00e1s brillantes cap\u00edtulos de la historia de las misiones. Con Francia a la cabeza, otras naciones de Europa y Am\u00e9rica han combatido tambi\u00e9n y siguen combatiendo en este hermoso y pac\u00edfico campo de batalla.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Ampliaci\u00f3n del concepto \u201cmisi\u00f3n\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p>Pero el fen\u00f3meno m\u00e1s notable que se ha producido en nuestro tiempo es la amplificaci\u00f3n del concepto de Iglesia Misionera. Es evidente que, si se quiere hablar del problema con exactitud teol\u00f3gica y jur\u00eddica, no es aplicable a cualquier zona el nombre de territorio de misi\u00f3n. Pertenece a los mision\u00f3logos hacer estas precisiones.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que quiero decir aqu\u00ed es que en nuestros d\u00edas ya no se habla tanto, porque parecer\u00eda excesivo simplismo, de pa\u00edses paganos y cristianos, como si solamente hubiera dos mundos: aqu\u00e9l en que la jerarqu\u00eda de la Iglesia est\u00e1 consolidada y fructifica, y, por consiguiente, ya nada o casi nada hay que hacer en \u00e9l, misionalmente hablando; y aquel otro, en el que por carecer de jerarqu\u00eda propia y no tener el cristianismo suficientemente extendido, est\u00e1 todo o mucho por hacer. En las parroquias y colegios, en art\u00edculos de peri\u00f3dicos y revistas, en conferencias y c\u00edrculos de estudios, ya no se habla solamente de misiones, sino de evangelizaci\u00f3n; ya no se centra la atenci\u00f3n del que habla o del que escucha exclusivamente en tierras de \u00c1frica, de Asia o las islas de Ocean\u00eda, sino en las de Europa y Am\u00e9rica igualmente, en el mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p>Ello se debe a muy diversas causas, entre las cuales cito las siguientes:<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:lower-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Incorporaci\u00f3n de muchos pueblos africanos y asi\u00e1ticos a la vida pol\u00edtica independiente propia de pa\u00edses civilizados, lo cual hace que ni a ellos ni a nosotros nos guste llamarles paganos.<\/li>\n\n\n\n<li>Descristianizaci\u00f3n de muchas zonas de Europa y Am\u00e9rica tradicionalmente cristianas, que nos obliga a pensar en la necesidad de una nueva evangelizaci\u00f3n de las mismas.<\/li>\n\n\n\n<li>Acentuaci\u00f3n de las corrientes migratorias o de los movimientos de desplazados que, al separarse de su pa\u00eds de origen, quedan sumidos en una orfandad espiritual parecida a la de los habitantes de tierras de misi\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Explosi\u00f3n demogr\u00e1fica que, al adquirir proporciones tan altas como las alcanzadas, por ejemplo, en Am\u00e9rica Latina, hace que sean insuficientes los esfuerzos evangelizadores de la jerarqu\u00eda local.<\/li>\n\n\n\n<li>Carencia de vocaciones sacerdotales y religiosas en pa\u00edses cat\u00f3licos, que hacen despertar m\u00e1s f\u00e1cilmente, en las que a\u00fan se dan, el noble deseo de trabajar por el Reino de Dios sin limitaciones de lengua y geograf\u00eda local, simplemente all\u00ed donde sea m\u00e1s necesario.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Todo esto est\u00e1 contribuyendo eficazmente a que en la Iglesia de hoy se extienda, cada vez m\u00e1s, una mentalidad misionera en el sentido amplio, aunque aut\u00e9nticamente evang\u00e9lico, de la palabra. Con ello no perder\u00e1n nada las misiones propiamente dichas. Seguir\u00e1n existiendo como realidad espec\u00edfica y seguir\u00e1n mereciendo privilegiada estimaci\u00f3n, porque as\u00ed tiene que ser. El mundo de las misiones, con su Congregaci\u00f3n de Propaganda Fide, con sus territorios de misi\u00f3n, con sus institutos religiosos y sus organizaciones de retaguardia, con sus colectas de recursos econ\u00f3micos y su literatura propia, con su llamada incesante a los mejores y m\u00e1s heroicos ap\u00f3stoles del Reino, con sus enc\u00edclicas y exhortaciones pontificias tambi\u00e9n, seguir\u00e1 siendo dentro de la Iglesia algo propio y aparte en lo que tiene de dram\u00e1tico problema y en lo que merece de indispensable atenci\u00f3n por parte de cuantos creemos en el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Expuestos a un peligro com\u00fan<\/h3>\n\n\n\n<p>Pero, a la vez, el otro mundo, que es cada d\u00eda m\u00e1s el resto del mundo, aunque tenga jerarqu\u00eda propia y el cristianismo suficientemente extendido y no dependa de Propaganda Fide, va a ser considerado y tratado tambi\u00e9n cada d\u00eda m\u00e1s con mentalidad misionera. Est\u00e1 terminando definitivamente una \u00e9poca en que las antiguas naciones cat\u00f3licas, las di\u00f3cesis, las parroquias, los seminarios y las curias diocesanas, el clero parroquial y los cabildos de las catedrales pensaban y sent\u00edan y viv\u00edan con actitudes mentales y psicol\u00f3gicas, determinadas por las circunstancias del \u00e1rea geogr\u00e1fica en que se desenvolv\u00edan, tranquilos en la posesi\u00f3n de lo que ten\u00edan, y, a\u00fan m\u00e1s, orgullosos de lo que en el pasado hab\u00eda sido su propia Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>El orgullo del pasado, como actitud apost\u00f3lica actual, es algo disparatado y absurdo en el lenguaje del Evangelio. La tranquilidad por lo que se posee es tan precaria que ser\u00eda insensato y suicida descansar en ella. \u00bfC\u00f3mo podemos estar tranquilos si, en menos de diez a\u00f1os, una entera regi\u00f3n de nuestro suelo patrio puede perder el sentido cristiano de la vida como consecuencia de la emigraci\u00f3n de sus habitantes, o una naci\u00f3n cat\u00f3lica de Am\u00e9rica verse sumergida en una casi absoluta carencia de recursos espirituales ante la avalancha del crecimiento demogr\u00e1fico incontenible, o modificarse totalmente la estructura de la familia, la aldea y el poblado, con sus tradicionales formas de vivir, al ser \u00e9stas sustituidas por las que imponen la industrializaci\u00f3n y el tecnicismo, de resultados casi siempre materialistas?<\/p>\n\n\n\n<p>La abolici\u00f3n de las distancias, otro fen\u00f3meno de nuestro tiempo, hace que se crucen y entrecrucen cada vez m\u00e1s r\u00e1pida y eficazmente las influencias, buenas o malas, de unos pa\u00edses sobre otros. Ya nadie puede ser indiferente a lo que sucede en cualquier punto del globo. La evoluci\u00f3n pol\u00edtica, econ\u00f3mica o social de pa\u00edses como, por ejemplo, Indonesia, Nigeria o Pakist\u00e1n, puede afectar gravemente a Londres o Par\u00eds; la conferencia de Bandung o El Cairo puede tener derivaciones religiosas en la patria de Juana de Arco o de Santa Teresa de Jes\u00fas; el asesinato de un jefe pol\u00edtico de Asia o de Am\u00e9rica puede ser conocido inmediatamente a miles de kil\u00f3metros de distancia y levantar una corriente emocional de efectos imprevisibles en el resto de la tierra. En un mundo as\u00ed, se comprende el anacronismo de toda actitud aldeana y localista, tambi\u00e9n en el orden religioso.<\/p>\n\n\n\n<p>Si nos empe\u00f1amos en atender solamente a lo nuestro, lo nuestro puede desaparecer de la noche a la ma\u00f1ana, barrido por el hurac\u00e1n de cualquier fuerza desordenada, religiosa, cultural, pol\u00edtica, que est\u00e1 ah\u00ed mismo, a la puerta de casa. Es cierto que la voz del Vicario de Cristo en Roma llega, a trav\u00e9s de los oc\u00e9anos, hasta las m\u00e1s lejanas fronteras, y, generalmente, es escuchada con respeto. Pero tambi\u00e9n hay miles y miles de antenas al servicio de los l\u00edderes comunistas, o de los que predican y fomentan el libertinaje de las costumbres, la desintegraci\u00f3n de la familia o la adoraci\u00f3n de la sangre o del dinero. Y esta predicaci\u00f3n, por desgracia, tiene \u00e9xito en la conciencia turbada de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>El tiempo no corre en nuestro favor (Pablo VI)<\/h3>\n\n\n\n<p>La batalla est\u00e1 planteada en t\u00e9rminos de urgencia. Todos podemos aplicarnos las palabras que Su Santidad Pablo VI dec\u00eda recientemente al Episcopado italiano refiri\u00e9ndose a la situaci\u00f3n religiosa de Italia: \u201cEn el estado actual de las cosas, el tiempo no corre a nuestro favor; nuestros problemas no se resuelven solos; ni hay que creer que nuestra confianza en la Providencia, confianza siempre obligada y siempre inmensa, nos descarga a nosotros, los pastores responsables, de llevar a cabo todos los esfuerzos posibles para ofrecer a la Providencia la ocasi\u00f3n de sus misericordiosas intervenciones. Como tampoco es de creer que cada obispo, ni tampoco cada regi\u00f3n, pueda ofrecer de por s\u00ed una soluci\u00f3n suficiente a estos problemas; si, por hip\u00f3tesis, fuera posible en alg\u00fan caso, surgir\u00eda la obligaci\u00f3n de ayuda y solidaridad a los menos afortunados \u2013la mayor\u00eda, ciertamente\u2013 que no pueden solos vencer dificultades, de ordinario muy graves y que, de suyo, tienen dimensiones nacionales\u201d<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estoy profundamente convencido de que es as\u00ed. O nos ponemos en l\u00ednea con las aspiraciones universalistas de la Iglesia en esta hora dram\u00e1tica y llena de esperanzas, adoptando una actitud apost\u00f3lica, generosa, valiente, abnegada, sobrenatural en todas las consecuencias, o vamos a tener que asistir, dentro de pocos a\u00f1os, al desmoronamiento y la ruina de muchas formas cristianas de vida que ser\u00e1n sometidas a jubilaci\u00f3n forzosa por inadaptadas, decr\u00e9pitas y rutinarias.<\/p>\n\n\n\n<p>La hora de los seminaristas que, al acercarse a las sagradas \u00f3rdenes, piensan todav\u00eda en destinos acomodados a su gusto personal o a conveniencias familiares, ha pasado para siempre; la hora de los sacerdotes que en el ministerio pastoral, en las catedrales, capellan\u00edas o consiliar\u00edas, se afanan por preguntar al C\u00f3digo de Derecho Can\u00f3nico cu\u00e1les son sus atribuciones y sus deberes, como si a esto se redujeran las exigencias de su vida sacerdotal, ha pasado para siempre; la hora de los que dedicados a la ense\u00f1anza, el periodismo, el estudio o la investigaci\u00f3n \u2013tareas, por otra parte necesarias\u2013 consideran que de nada m\u00e1s tienen que preocuparse, como si a ellos solos les correspondiese decidir las aplicaciones pr\u00e1cticas de su sacerdocio, ha pasado igualmente para siempre. Ha pasado tambi\u00e9n la hora de los obispos atentos \u00fanicamente a los confines de sus di\u00f3cesis, a sus problemas y necesidades propias, e incluso a sus propios criterios.<\/p>\n\n\n\n<p>O nos unimos todos, en todo y para todo, siempre a salvo lo que las determinaciones de la Iglesia se\u00f1alan como espec\u00edficas obligaciones de cada uno para mejor cumplir las exigencias del orden apost\u00f3lico, o todos juntos sufriremos sin remedio las consecuencias de nuestro ego\u00edsmo espiritual y nuestra torpeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Por mi parte, vengo haciendo cuanto me es posible, ayudado por vosotros, sacerdotes y seglares de la di\u00f3cesis, para no merecer el reproche que un ma\u00f1ana cercano podr\u00eda hacernos, si no nos decidimos a discurrir por ese camino. A eso obedeci\u00f3 la carta pastoral que os escrib\u00ed el pasado a\u00f1o sobre <em>El porvenir espiritual de la di\u00f3cesis.<\/em> En ella os anunciaba que oportunamente desarrollar\u00eda con m\u00e1s amplitud los proyectos y prop\u00f3sitos en ella reflejados. Trato ahora de cumplirlo en lo que respecta concretamente al impulso evangelizador y misionero que nuestra di\u00f3cesis de Astorga debe cobrar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hacia Am\u00e9rica, el continente de la esperanza<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Llamada de los Papas<\/h3>\n\n\n\n<p>Las llamadas que los Romanos Pont\u00edfices vienen haciendo para que acudamos en auxilio de la Iglesia en Am\u00e9rica son incesantes y dram\u00e1ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero fue P\u00edo XII: \u201cNo debemos, sin embargo, ocultarle, Venerable Hermano \u2013dec\u00eda al Cardenal Piazza\u2013 que a Nuestra consideraci\u00f3n se mezcla incesantemente una angustiosa congoja, al no ver todav\u00eda resueltos los graves y siempre crecientes problemas de la Iglesia de la Am\u00e9rica latina, sobre todo aquel que con angustia y voces de alarma ha sido justamente denunciado como el m\u00e1s grave y peligroso y que a\u00fan no ha recibido cumplida soluci\u00f3n: la insuficiencia de clero&#8230;\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPara lograr el cumplimiento de estos Nuestros deseos es, sin embargo, necesario actuar con prontitud, con generoso empe\u00f1o, con vigor; no dispersando preciosas energ\u00edas, sino coordin\u00e1ndolas, de suerte que lleguen a resultar como multiplicadas, recurriendo, llegado el caso, a nuevas formas y nuevos m\u00e9todos de apostolado que, aunque dentro de la fidelidad a la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica, respondan mejor a las exigencias de los tiempos y aprovechen los medios del progreso moderno, que si, desgraciadamente, sirven con frecuencia para el mal, pueden y deben tambi\u00e9n, en manos de los buenos, constituir un instrumento para el trabajo intr\u00e9pido por el triunfo de la virtud y la difusi\u00f3n de la verdad&#8230;\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPero puesto que es preciso que s\u00f3lo en un no breve espacio de tiempo las vocaciones puedan cubrir en los distintos pa\u00edses las respectivas necesidades, habr\u00e1 de dedicarse un cuidado no menos atento al modo mejor de utilizar, al servicio de la Iglesia en la Am\u00e9rica latina, tambi\u00e9n la ayuda del clero proveniente de otras naciones; clero que no puede, realmente, ser considerado como extranjero, al sentirse todo sacerdote cat\u00f3lico, que responda verdaderamente a su vocaci\u00f3n, como si fuese hijo de aquella tierra en la que trabaja para que el Reino de Dios florezca y vaya creciendo&#8230;\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cQueremos, finalmente, a\u00f1adir una palabra sobre las posibilidades y grandes ventajas que una m\u00e1s amplia colaboraci\u00f3n cordial, a la que paternalmente invitamos, no s\u00f3lo a la jerarqu\u00eda y fieles de las diversas naciones latinoamericanas, sino tambi\u00e9n a todos los otros pueblos que, de uno u otro modo, pueden aportar ayuda y sost\u00e9n; aquella ayuda y aquel sost\u00e9n que, tenemos la seguridad, la Am\u00e9rica latina devolver\u00e1 un d\u00eda, grandemente multiplicados, a la Iglesia entera de Cristo, cuando, como deseamos, ella haya podido aprovechar felizmente un volumen de vastas y preciosas energ\u00edas que parece como que esperan la mano del sacerdote para dedicarse con entusiasmo al servicio de Dios y de su Reino\u201d<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s tarde, Juan XXIII insisti\u00f3 en su requerimiento con palabras que brotaban del fondo de su alma generosa: \u201cMas todo esto \u2013unido a la aportaci\u00f3n de otros esforzados sacerdotes de distintas nacionalidades\u2013, a pesar de ser tanto y tan eficaz, no llega sino a remediar en parte la apremiante situaci\u00f3n de aquellos pueblos. As\u00ed lo atestigua la ardiente llamada que estamos recogiendo en nuestros contactos con un elevado n\u00famero de Pastores de almas venidos desde all\u00e1 a la Ciudad Eterna para tomar parte en las tareas conciliares, y cuyas anhelantes preocupaciones queremos participaros\u201d<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los obispos espa\u00f1oles no podemos olvidar la visita que un d\u00eda del mes de noviembre de 1962, reunidos en Roma, nos hizo Monse\u00f1or Samor\u00e9, de la Secretar\u00eda de Estado, para leernos solemnemente la carta que el llorado Pont\u00edfice nos dirig\u00eda. Fue entonces cuando la O.C.S.H.A., dirigida por el hoy arzobispo de Madrid, doctor Morcillo, en respuesta inmediata a la llamada, traz\u00f3 el plan del posible env\u00edo de 1.500 sacerdotes a Hispanoam\u00e9rica en los tres a\u00f1os siguientes, 1963, 1964 y 1965.<\/p>\n\n\n\n<p>Pablo VI, el actual Pont\u00edfice, dominado por la misma angustiosa solicitud, en la homil\u00eda que pronunci\u00f3 el d\u00eda mismo de su coronaci\u00f3n, en la Plaza de San Pedro, dec\u00eda: \u201cNuestro pensamiento va tambi\u00e9n, con particular afecto, al vasto mundo de la hispanidad. A todos aquellos pueblos que comparten una misma tradici\u00f3n cat\u00f3lica y poseen un rico patrimonio espiritual, en el que cifran sus glorias las tierras de San Isidoro y Santa Teresa, de Santa Rosa de Lima y la Azucena de Quito, tantas naciones que rezan en la misma lengua y atraen sobre s\u00ed la mirada complacida de Dios. Con sus realidades y sus promesas, y, en especial, con su firme adhesi\u00f3n a la c\u00e1tedra de Pedro y el fervor mariano que las distingue, hacen vibrar nuestro coraz\u00f3n de Padre y de Pastor y son motivo de que la Iglesia deposite en ellas, con su predilecci\u00f3n, su esperanza\u201d<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y m\u00e1s tarde, en carta a la Comisi\u00f3n Episcopal para la Obra de Cooperaci\u00f3n Sacerdotal Hispanoamericana, a\u00f1ad\u00eda: \u201cY al examinar el noble concierto de instituciones establecidas a tal fin, nos fijamos con vivo consuelo de nuestra alma en la Obra de Cooperaci\u00f3n Sacerdotal Hispanoamericana, cuyos notables esfuerzos van dando tantos y tan consoladores resultados. Esta circunstancia inaugural nos brinda la oportunidad de expresar a nuestros hijos y hermanos del episcopado espa\u00f1ol la m\u00e1s profunda gratitud por la ayuda tan fiel y magn\u00e1nima hasta el presente dada, a la vez que, con \u00edntima ansia apost\u00f3lica, deseamos acercarnos al coraz\u00f3n de ellos y de sus sacerdotes para reiterarles el llamamiento de Su Santidad Juan XXIII, de venerada memoria, a fin de ver terminado gloriosamente el org\u00e1nico y coordinado plan trienal, ya en v\u00edas de feliz ejecuci\u00f3n. A este respecto esperamos confiadamente que la cristian\u00edsima Espa\u00f1a siga prestando, con la vitalidad y entusiasmo de cada di\u00f3cesis, aquel apoyo colectivo que une y potencia, en orden a lograr las grandes metas que, con nuestra complacencia, se ha propuesto el episcopado de esa dilecta naci\u00f3n\u201d<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Situaci\u00f3n religiosa de Am\u00e9rica<\/h3>\n\n\n\n<p>Para comprender la urgencia de este llamamiento, bastar\u00e1 recordar algunos datos que con frecuencia se repiten en publicaciones sobre el tema. As\u00ed, por ejemplo, en un n\u00famero reciente de la revista <em>Mundo Hisp\u00e1nico,<\/em> aparece un art\u00edculo firmado por Carlos Var\u00f3, al cual pertenecen los siguientes p\u00e1rrafos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abIberoam\u00e9rica, pa\u00eds de misi\u00f3n.\u2013La palabra \u201cmisi\u00f3n\u201d ha tenido siempre un car\u00e1cter que sellaba a la Iglesia as\u00ed denominada con la etiqueta de \u201csubdesarrollada\u201d. Despu\u00e9s que los Abates Godin y Daniel publicaron su <em>Francia, pa\u00eds de misi\u00f3n,<\/em> esta palabra ha perdido su lastre peyorativo para significar una situaci\u00f3n din\u00e1mica de \u201cIglesia en estado de excepci\u00f3n\u201d. Recientemente, en el Concilio Ecum\u00e9nico, se ha reforzado esta tesis, insisti\u00e9ndose en el car\u00e1cter de \u201cmisi\u00f3n\u201d que tiene hoy el catolicismo en todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Iberoam\u00e9rica es un continente de misi\u00f3n. No una misi\u00f3n horizontal, que debe extender la fe y administrar el bautismo a pueblos paganos, sino una misi\u00f3n vertical, con la tarea de profundizar en el individuo y la sociedad la verdad del cristianismo en un continente bautizado.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia iberoamericana, dividida en 89 archidi\u00f3cesis y 320 di\u00f3cesis, m\u00e1s otras 121 jurisdicciones eclesi\u00e1sticas, goza de una s\u00f3lida estructura can\u00f3nica. Sus once cardenales y la gran mayor\u00eda del episcopado son nacionales. Pero para una poblaci\u00f3n de doscientos millones son, a todas las luces, insuficientes las 14.007 parroquias, los 18.606 sacerdotes diocesanos, los 29.690 religiosos, de los que s\u00f3lo son sacerdotes 19.714, y las 103.813 religiosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cifras todas abultadas en una primera impresi\u00f3n, pero que, llevadas a una escala comparativa, resultan menguadas. Espa\u00f1a tiene 33.000 sacerdotes: uno por cada 913 almas. Iberoam\u00e9rica, 38.000; con una proporci\u00f3n de un sacerdote por cada 5.000 fieles. Sin embargo, en ese continente hay 21.000 pastores para los cuatro millones de protestantes: un pastor para cada 190 fieles.<\/p>\n\n\n\n<p>Este problema tampoco parece tener un arreglo inmediato. Actualmente hay unos 7.000 seminaristas mayores y 18.000 menores en los 350 seminarios de Iberoam\u00e9rica, pero el ritmo de ordenaciones apenas llega a las 600 anuales. A las dificultades de la escasez hay que a\u00f1adir el n\u00famero de sacerdotes dedicados a tareas administrativas ineludibles, los ancianos, enfermos, etc., y los tremendos obst\u00e1culos que suponen las lenguas ind\u00edgenas y los vastos territorios con una poblaci\u00f3n muy dispersa.<\/p>\n\n\n\n<p>Son diversas las causas de esta alarmante escasez de sacerdotes: la situaci\u00f3n en que quedaron las rep\u00fablicas al independizarse, expulsiones de religiosos, secularizaci\u00f3n de las universidades, crisis, supresi\u00f3n de la ense\u00f1anza religiosa en las escuelas, laicismo; inmigraci\u00f3n de grandes contingentes europeos sin la adecuada complementaci\u00f3n sacerdotal; la situaci\u00f3n moral de la familia, que s\u00f3lo en un 20 o en un 40 por 100, seg\u00fan los casos, est\u00e1 santificada por el sacramento del matrimonio, etc. El resumen de esta realidad lo hace el padre Alfonso Schmidt, del Secretariado Central del CELAM: \u201cVivimos en un c\u00edrculo vicioso. La vida de familia desorganizada, la educaci\u00f3n insuficiente, la propaganda anticlerical, la escasez de buenos seminarios y los esc\u00e1ndalos hacen que sea muy dif\u00edcil atraer buenos candidatos a la vida religiosa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una aut\u00e9ntica fe, una viva conciencia en esos cat\u00f3licos que suponen el 80, el 85, el 95 por 100 de la poblaci\u00f3n en las diversas naciones, pero se requiere una profunda formaci\u00f3n aun en los niveles culturales m\u00e1s elevados.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que estas cristiandades, no suficientemente robustas, est\u00e9n presionadas por peligros, como el comunismo, el sentido laico de la vida y ese subproducto religioso que son los sincretismos, nacidos de la superstici\u00f3n sumada a una desviada inquietud espiritual, justifica el que denominemos al continente americano \u201cpa\u00eds de misi\u00f3n\u201d, en la m\u00e1s bella y apremiante de las significaciones\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abIberoam\u00e9rica, futuro de la Iglesia. \u2013 Enorme misi\u00f3n: un racimo de pueblos con m\u00e1s de 200 millones de habitantes, de los que 175 millones son cat\u00f3licos. Proporci\u00f3n important\u00edsima, ya que de la poblaci\u00f3n mundial \u2013casi tres mil millones\u2013 los cat\u00f3licos apenas formamos una peque\u00f1a familia de 500 millones, tan s\u00f3lo el 16,8 por 100 de la humanidad. Pero de cada 100 cat\u00f3licos, 30 son iberoamericanos.<\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n hay que deducirla con valent\u00eda. Si Am\u00e9rica se pierde para el cristianismo, es una tercera parte del mundo cat\u00f3lico la que se pierde. Pero las proporciones se agigantan al considerar la llamada \u201cexplosi\u00f3n demogr\u00e1fica\u201d que Am\u00e9rica est\u00e1 experimentando. El continente americano, que tard\u00f3 varios siglos para alcanzar los 163 millones de habitantes en 1950, cuenta actualmente 200 millones, y en el a\u00f1o 2000 sumar\u00e1 592 millones, o sea, un aumento de 430 millones. Los iberoamericanos constitu\u00edan en 1900 el 4,1% de la poblaci\u00f3n mundial; en 1950, el 6,5, y en el 2000 ser\u00e1n el 9,4 %.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Am\u00e9rica se vuelve indiferente, naufraga la mitad del catolicismo. La p\u00e9rdida de un individuo, de un pueblo, de un continente en el orden espiritual, no se mide cuantitativamente, sino que tiene otra dimensi\u00f3n m\u00e1s profunda. Porque cada cristiano no es s\u00f3lo un n\u00famero en las estad\u00edsticas del <em>Anuario Pontificio,<\/em> sino un miembro din\u00e1mico en el seno de una sociedad combativa, con la urgente tarea de transformar todo el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con los 600 millones del futuro se perder\u00edan las reservas m\u00e1s j\u00f3venes y pujantes de una Iglesia que siempre se rejuvenece. El futuro de la Iglesia est\u00e1, pues, en Hispanoam\u00e9rica. As\u00ed lo ha afirmado Monse\u00f1or Larrain, recientemente nombrado Presidente del CELAM: \u201cMe atrevo a decir que la supervivencia del mundo occidental depende de la plena integraci\u00f3n de la Am\u00e9rica Latina\u201d\u00bb<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Los obispos americanos piden auxilio<\/h3>\n\n\n\n<p>Sujetos activos de esta lucha que las circunstancias les han impuesto, los obispos americanos trabajan sin cesar y sufren al no disponer de brazos suficientes para la evangelizaci\u00f3n. Por eso acuden a nosotros, los obispos de Espa\u00f1a, m\u00e1s obligados que nadie a responder, por razones hist\u00f3ricas evidentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante las dos etapas conciliares celebradas en Roma, las visitas y contactos han sido continuos. Por medio de la O.C.S.H.A., o al margen de ella, nos piden y nos apremian a que les enviemos sacerdotes. A m\u00ed, concretamente, porque sab\u00edan que nuestra di\u00f3cesis de Astorga es abundante en vocaciones, acudieron varios prelados, sobre todo de Brasil, con la esperanza de no quedar defraudados. Ved los datos de algunas de esas di\u00f3cesis, tal como se reflejan en la correspondencia posteriormente mantenida:<\/p>\n\n\n\n<p>1. DI\u00d3CESIS DE VIANA (BRASIL). Obispo: Monse\u00f1or Hamleto De Angelis. \u2013 \u00abFue creada por el Papa Juan XXIII el 30 de octubre de 1962. El primer obispo fue nombrado el 30 de mayo de 1963, consagrado el 14 de julio, y tom\u00f3 posesi\u00f3n de la di\u00f3cesis el 4 de agosto del mismo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>La di\u00f3cesis abarca 10 municipios, con una superficie total de 32.760 kil\u00f3metros cuadrados.<\/p>\n\n\n\n<p>Los habitantes, seg\u00fan las \u00faltimas estad\u00edsticas, son aproximadamente 400.000, que viven en poblados diseminados, creando una gran dificultad para los sacerdotes, que deben visitarles y no pueden residir en ellos por ser pocos.<\/p>\n\n\n\n<p>Los sacerdotes de esta vasta di\u00f3cesis son solamente <em>cuatro.<\/em> Cada uno de ellos tiene a su cargo 100.000 personas, en su mayor parte cat\u00f3licos (85 por 100).<\/p>\n\n\n\n<p>No hay casas religiosas ni masculinas ni femeninas. En Viana residen <em>cuatro<\/em> Auxiliares Internacionales (AFI), que trabajan mucho y bien y son un gran auxilio para el escaso n\u00famero de sacerdotes. Tenemos necesidad de muchas almas generosas y misioneras, que est\u00e9n bien preparadas espiritual y profesionalmente.<\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo est\u00e1 sediento de la palabra de Dios, y esto explica la afluencia de sectas protestantes. Si vinieran buenos sacerdotes tendr\u00edan mucho trabajo y mucha correspondencia. Enviar sacerdotes a esta inmensa di\u00f3cesis significa salvar muchos cat\u00f3licos que est\u00e1n expuestos al peligro de la herej\u00eda. La situaci\u00f3n de esta di\u00f3cesis, como la de otras muchas en Brasil y en toda Am\u00e9rica Latina, est\u00e1 exigiendo el inmediato env\u00edo de sacerdotes. A\u00fan estamos a tiempo de salvar a nuestros cat\u00f3licos de Am\u00e9rica del Sur. Ser\u00e1 despu\u00e9s un trabajo mucho m\u00e1s dif\u00edcil el reconquistarlos, si ahora permitimos que nos los arrebate la herej\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed va una llamada de un Hermano en el episcopado en favor de tantos cat\u00f3licos que desean tener sacerdote\u00bb. <em>Hamleto De Angelis, Obispo de Viana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>2. ARCHIDI\u00d3CESIS DE BELEM (BRASIL). Arzobispo: Monse\u00f1or Alberto Ramos. \u2013 \u00abEl Arzobispo de Belem de Par\u00e1, con 110.629 kil\u00f3metros cuadrados y 900.000 habitantes, tiene s\u00f3lo 30 sacerdotes diocesanos y 65 religiosos. Hay campo m\u00e1s que suficiente para otros 50 sacerdotes. Muchas almas que esperan la predicaci\u00f3n del Evangelio quedar\u00edan muy agradecidas a Vuestra Excelencia si permitiera que un sacerdote salga de la Di\u00f3cesis de Astorga por cinco a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora ya puedo presentar un plan de trabajo para un equipo de cinco o seis sacerdotes. Tengo un p\u00e1rroco para tres parroquias inmensas, con 134 pueblos o capillas. Dentro de poco tiempo, a este sacerdote le faltar\u00e1n las fuerzas para tanto trabajo. Estas tres parroquias podr\u00edan ser confiadas al equipo de sacerdotes de Astorga, residiendo tres en la ciudad principal (de unos 35.000 habitantes) y dos en cada una de las otras dos (de 32.000 y 18.000, respectivamente), bajo la direcci\u00f3n de un arcipreste, o <em>primus inter pares\u00bb. Alberto Ramos, Arzobispo de Belem.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>3. DI\u00d3CESIS DE TE\u00d3FILO OTONI (BRASIL). Obispo: Monse\u00f1or Quirino Adolfo Schmit. \u2013 \u00abFundada el 4 de julio de 1961. Situada en el Estado de Minas Gerais (Nordeste). Superficie: 31.000 kil\u00f3metros cuadrados. Poblaci\u00f3n: un mill\u00f3n aproximadamente. Parroquias: 14, de las cuales dos sin p\u00e1rroco. Sacerdotes: total, 40; 37 con cura de almas y tres sacerdotes seculares. Seminaristas menores: 36 (uno mayor, en 1\u00ba de Filosof\u00eda).<\/p>\n\n\n\n<p>Necesito uno o dos sacerdotes para encargarse de las diez parroquias nuevas, que deber\u00e1n ser creadas\u00bb. <em>Quirino Adolfo Schmit, Obispo de Te\u00f3filo Otoni.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>4. DI\u00d3CESIS DE R\u00cdO GALLEGOS (ARGENTINA). Obispo: Monse\u00f1or Mauricio E. Magliano. \u2013 \u00abCreaci\u00f3n: 10 de abril de 1961. Posici\u00f3n geogr\u00e1fica: extremo austral de la Argentina y Am\u00e9rica del Sur. Comprende: Provincia de Santa Cruz (Patagonia Austral), Tierra de Fuego, Ant\u00e1rtida Argentina e Islas del Atl\u00e1ntico Sur. Superficie: aproximadamente 300.000 kil\u00f3metros cuadrados, sin contar la Ant\u00e1rtida Argentina e Islas del Atl\u00e1ntico Sur. Visitas a las parroquias: deben realizarse en avi\u00f3n; en algunas oportunidades, y en la zona norte de la di\u00f3cesis, por v\u00eda terrestre (los caminos son muy malos). <em>La di\u00f3cesis no tiene ning\u00fan sacerdote del clero secular.<\/em> Por la extensi\u00f3n de las parroquias (algunas abarcan 25.000 kil\u00f3metros cuadrados), y por las distancias que las separan, se requieren sacerdotes con esp\u00edritu misionero. A pesar de que la poblaci\u00f3n es cat\u00f3lica en un 95 %, los <em>protestantes<\/em> realizan una gran obra de conquista en las zonas que no podemos atender por falta de clero. <em>Necesitar\u00edamos<\/em> levantar <em>colegios parroquiales<\/em> en todas las parroquias (ya algunas lo tienen) para llegar a las familias a trav\u00e9s de los ni\u00f1os. A su tiempo tendremos que pensar en el <em>Seminario Menor<\/em> (el m\u00e1s pr\u00f3ximo est\u00e1 actualmente en Viedma, a 1.800 kil\u00f3metros de distancia)\u00bb. <em>Mauricio E. Magliano, Obispo de R\u00edo Gallegos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed algunas muestras, entre tantas como podr\u00edan aducirse, de la dolorosa situaci\u00f3n en que se encuentran las di\u00f3cesis y comunidades cristianas de Am\u00e9rica. \u00bfC\u00f3mo no tratar de ofrecer humildemente la ayuda que nos sea posible?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La respuesta de Astorga<\/h3>\n\n\n\n<p>Nuestra di\u00f3cesis, en el a\u00f1o 1962, es decir, antes de la especial llamada del Papa Juan XXIII, estaba representada en Am\u00e9rica por nueve sacerdotes enviados los a\u00f1os anteriores por medio de la O.C.S.H.A., y por otros ocho, que, con permiso del Prelado, hab\u00edan ido all\u00e1 en \u00e9poca m\u00e1s remota. En total, diecisiete sacerdotes.<\/p>\n\n\n\n<p>Como consecuencia de dicho llamamiento, la O.C.S.H.A. traz\u00f3 r\u00e1pidamente el plan de ayuda que habr\u00eda de desarrollarse en los tres a\u00f1os siguientes, y, conforme a los estudios hechos teniendo en cuenta el n\u00famero de habitantes de cada di\u00f3cesis y el clero en ellas existente, se\u00f1al\u00f3 a la nuestra de Astorga el n\u00famero de catorce sacerdotes para que fueran enviados en 1963 y se cumpliera as\u00ed el prop\u00f3sito en lo que a este primer a\u00f1o se refer\u00eda. Despu\u00e9s se tratar\u00eda de conseguir lo mismo, en la debida proporci\u00f3n, en los a\u00f1os 1964 y 1965.<\/p>\n\n\n\n<p>Pues bien, de los catorce que se ped\u00edan, se ofrecieron diez y se han incorporado o est\u00e1n pendientes de incorporaci\u00f3n, esperando el momento de salir, ocho, m\u00e1s otros dos que hab\u00edan terminado sus estudios en el Seminario Hispano-Americano, de Madrid, y otro en el de San Vicente, de Salamanca. La indecisi\u00f3n de algunos, y ello es explicable, es la causa de que la respuesta no haya sido tan abundante y generosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Para este a\u00f1o de 1964 se nos piden otros catorce, m\u00e1s los cinco que llevamos de d\u00e9ficit \u2013perm\u00edtaseme este lenguaje matem\u00e1tico\u2013 con respecto al a\u00f1o anterior. Si se ofrecen, no pondr\u00e9 obst\u00e1culo alguno con tal de que re\u00fanan las condiciones requeridas. As\u00ed os lo he dicho muchas veces y as\u00ed lo repito ahora. Y si fuesen p\u00e1rrocos en propiedad, tampoco habr\u00eda el menor inconveniente: pueden ir a Am\u00e9rica sin perder el derecho a la parroquia que aqu\u00ed tienen.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Por medio de la O.C.S.H.A.<\/h3>\n\n\n\n<p>La organizaci\u00f3n que canaliza estos esfuerzos de ayuda es la Obra de Cooperaci\u00f3n Hispano Americana. Debemos seguir sus normas e instrucciones en todo momento para lograr el orden y la eficacia deseables. Tendr\u00eda una gran complacencia en poder ofrecer alg\u00fan sacerdote a los obispos cuyas cartas he transcrito \u2013pensad en el de esa di\u00f3cesis de Viana con cuatro sacerdotes para 400.000 habitantes\u2013 y, naturalmente, quisiera atender de manera especial las di\u00f3cesis de Jata\u00ed y Petr\u00f3polis (ambas en Brasil), que son las que la O.C.S.H.A. ha asignado a Astorga. De esta manera podr\u00edamos lograr, al cabo de unos a\u00f1os, que en cada una de esas circunscripciones se reunieran unos equipos de clero astorgano, con las inmensas ventajas que supone la convivencia fraternal de los de la misma di\u00f3cesis de origen en las lejanas tierras en que ahora iban a encontrarse.<\/p>\n\n\n\n<p>La O.C.S.H.A. merece toda nuestra estimaci\u00f3n y entre todos debemos aspirar a lograr que sea un potente organismo al servicio de la Iglesia espa\u00f1ola, para poder ayudar cada d\u00eda con m\u00e1s eficacia a los pa\u00edses de la Am\u00e9rica Latina. Por much\u00edsimas razones es conveniente que se obre as\u00ed, de manera organizada y con orden.<\/p>\n\n\n\n<p>La O.C.S.H.A. tiene ya un historial glorioso. Fundada en 1948, y dirigida desde 1953 por la Comisi\u00f3n Episcopal que se cre\u00f3 al efecto, ha sido la primera organizaci\u00f3n a escala nacional para ayudar a la Iglesia latinoamericana. Ha enviado ya alrededor de 800 sacerdotes, m\u00e1s que ninguna de las organizaciones similares que se han creado despu\u00e9s en otros pa\u00edses de Europa y Am\u00e9rica del Norte con fines semejantes. Ha merecido repetidas alabanzas de la Santa Sede, como lo prueban las elogiosas frases que la han dedicado los Sumos Pont\u00edfices. El llorado Juan XXIII, en su carta del 17 de noviembre de 1962, dec\u00eda a los obispos espa\u00f1oles: \u00abConocido por Nos es el edificante ejemplo que, en los casi tres lustros de su incansable y siempre creciente actividad, ofrece a todos la benem\u00e9rita Obra de Cooperaci\u00f3n Sacerdotal Hispanoamericana. Ampliamente comprobados son los frutos de su eficiencia por cuantos se benefician de la seria y espec\u00edfica preparaci\u00f3n que reciben los sacerdotes que han frecuentado los centros por ella dirigidos\u00bb<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Y m\u00e1s expresiva es a\u00fan, si cabe, la alabanza que hace de esta instituci\u00f3n el Sumo Pont\u00edfice Pablo VI en las palabras ya citadas en este documento, de la carta que dirigi\u00f3 a la Comisi\u00f3n Episcopal para la Obra de Cooperaci\u00f3n Hispanoamericana.<\/p>\n\n\n\n<p>Se comprenden estos elogios si pensamos en los frutos que ya ha dado. El Seminario Teol\u00f3gico Hispano Americano, de Madrid; el Colegio Sacerdotal Vasco de Quiroga; el Colegio Mayor de San Vicente, en Salamanca; la Obra de Cooperaci\u00f3n Seglar Hispanoamericana y la Obra Cat\u00f3lica de Asistencia a Estudiantes Hispanoamericanos, son espl\u00e9ndidas y consoladoras realidades demostrativas del buen esp\u00edritu con que la Iglesia de Espa\u00f1a est\u00e1 respondiendo a la llamada del Sumo Pont\u00edfice y de nuestros hermanos los obispos y sacerdotes de Am\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no es solamente Espa\u00f1a. Otros pa\u00edses acuden tambi\u00e9n a ofrecer su compromiso generoso en favor de la Am\u00e9rica necesitada: \u00abEstados Unidos gasta cada a\u00f1o un mill\u00f3n de d\u00f3lares para la formaci\u00f3n de sacerdotes, y puede presentar movimientos tan potentes como los Voluntarios del Papa y los Misioneros de Santiago en Suram\u00e9rica, fundaci\u00f3n del Arzobispo de Boston, Cardenal Cushing, que solamente en Bolivia y Per\u00fa cuenta con un centenar de miembros sacerdotes y numerosos seglares. Alemania tiene montadas dos grandes ayudas econ\u00f3micas a trav\u00e9s de la \u201cColecta Misereor\u201d y la \u201cColecta Adveniat\u201d. B\u00e9lgica forma actualmente casi un centenar de alumnos en el Seminario \u201cPro Am\u00e9rica Latina\u201d, de Lovaina; de \u00e9l han salido ya numerosos sacerdotes; otras organizaciones belgas ayudan a naciones u obras en concreto, como a Bolivia, por ejemplo. Irlanda env\u00eda regularmente sacerdotes. Italia ha puesto recientemente la primera piedra de un seminario para vocaciones americanas en Verona. AI servicio de la Iglesia en Iberoam\u00e9rica se encuentran 1.377 canadienses; de ellos seis son obispos, 459 sacerdotes (74 diocesanos y 385 religiosos), 11 escol\u00e1sticos, 194 hermanos, 580 religiosas, 50 miembros de institutos seculares y 77 misioneras seglares. Otros pa\u00edses \u2013Francia, Suiza\u2013 aportan notables ayudas tambi\u00e9n\u00bb<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>. Todo es poco para tan inmensas necesidades.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00c1frica, en los d\u00edas m\u00e1s graves de su milenario destino (P\u00edo XII)<\/h2>\n\n\n\n<p>Mas con ser tan urgente la llamada de Am\u00e9rica, no podemos deso\u00edr los gritos de auxilio que nos llegan de otros continentes. Concretamente de \u00c1frica, la tierra donde todo parece arder al calor de un fuego que devora estructuras colonialistas y engendra movimientos de independencia, llenos de promesas unas veces y de amenazas otras. Nuestra di\u00f3cesis tiene tambi\u00e9n una misi\u00f3n que cumplir en territorio africano. Desde hace dos a\u00f1os viene visitando nuestros seminarios y algunas parroquias el padre Stasse, benedictino belga, de la abad\u00eda de Brujas, vicario del arzobispo de Elisabethville, en Katanga, la regi\u00f3n principal del Congo ex-Belga.<\/p>\n\n\n\n<p>Fruto de estas visitas ha sido la marcha de dos sacerdotes astorganos, los cuales han estado durante todo el curso pasado prepar\u00e1ndose en B\u00e9lgica para incorporarse en el pr\u00f3ximo mes de septiembre a aquella di\u00f3cesis de \u00c1frica. Con el mayor gusto permitir\u00eda la marcha de otros tres sacerdotes en este mismo verano de 1964, en uni\u00f3n con tres seminaristas que han terminado la carrera y a\u00fan no tienen edad para ordenarse de presb\u00edteros. Estos \u00faltimos van para ejercer una labor docente en el Seminario Menor de Elisabethville, ya desde ahora.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un arciprestazgo en Katanga encomendado a la di\u00f3cesis de Astorga<\/h3>\n\n\n\n<p>El prop\u00f3sito, ya concretado en conversaciones mantenidas con el Excelent\u00edsimo y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Elisabethville, es que llegue a haber all\u00ed un grupo de quince o veinte sacerdotes astorganos, los cuales, bajo la direcci\u00f3n de un arcipreste, tambi\u00e9n de Astorga, se encarguen de un territorio de Katanga, cuya evangelizaci\u00f3n les ser\u00e1 encomendada, con una extensi\u00f3n de 25.000 kil\u00f3metros cuadrados \u2013m\u00e1s del doble de la totalidad de nuestra di\u00f3cesis\u2013 y una poblaci\u00f3n de 30.000 habitantes. Esto est\u00e1 perfectamente a nuestro alcance y lo \u00fanico que se necesita es generosidad espiritual y un poco de coraje apost\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p>Katanga es la regi\u00f3n m\u00e1s industrializada y de m\u00e1s porvenir en todo el Congo, y esta naci\u00f3n es la que mayor influencia ejerce en el \u00c1frica Central. Si la evangelizaci\u00f3n se estanca y paraliza, no tardar\u00eda en producirse la descristianizaci\u00f3n de lo ya evangelizado, con el peligro inmenso de que estas parcelas, en que la fe ya hab\u00eda arraigado merced al esfuerzo generoso de los misioneros belgas, sucumbieran ante ideolog\u00edas adversas que, como el comunismo, pugnan tenazmente por abrirse camino. En tal hip\u00f3tesis, la situaci\u00f3n de toda el \u00c1frica Central se ver\u00eda amenazada.<\/p>\n\n\n\n<p>Se da, adem\u00e1s, otra circunstancia que no hay por qu\u00e9 ocultar. Precisamente, por pertenecer a la naci\u00f3n de la que hasta ahora el Congo fue una colonia, el clero belga encuentra serias dificultades para continuar su labor evangelizadora. He ah\u00ed por qu\u00e9 llaman a los sacerdotes de Espa\u00f1a, los cuales son bien recibidos por el clero nativo de aquellas tierras, por las comunidades cristianas ya existentes y por las masas todav\u00eda no evangelizadas.<\/p>\n\n\n\n<p>Tiene, pues, una importancia singular nuestra respuesta a la llamada de \u00c1frica. Ya hay en Elisabethville un peque\u00f1o n\u00famero de sacerdotes y seglares espa\u00f1oles y nos consta que en dos o tres di\u00f3cesis se est\u00e1n adoptando determinaciones semejantes a la que en la nuestra ha nacido. Espero que Astorga sea capaz de ofrecer un claro ejemplo de generosidad y decisi\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>\u00c1frica, actualidad mundial<\/h3>\n\n\n\n<p>Considero interesante, como ilustraci\u00f3n elocuente de cuanto acabo de decir, ofrecer a vuestra reflexi\u00f3n las siguientes notas de un escrito divulgado recientemente por el Seminario Nacional de Misioneros de Burgos en relaci\u00f3n con el tema:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEste inmenso continente, con sus 257 millones de habitantes, se est\u00e1 transformando. Est\u00e1 pasando del primitivismo a la libertad pol\u00edtica y al progreso. Y esto lleva consigo muchas dificultades y problemas. Los dirigentes pol\u00edticos afroasi\u00e1ticos, en la Declaraci\u00f3n de Bandung (19 de abril de 1955), sintetizaban as\u00ed, con amargura y esperanza, el momento africano: \u201cDurante much\u00edsimos a\u00f1os nuestros pueblos han sido mudos en el mundo. Hemos sido despreciados, los pueblos para quienes las decisiones eran tomadas por otros cuyos intereses eran muy poderosos; pueblos que viv\u00edan pobres y humillados. Cuando nuestras naciones pidieron y combatieron por la independencia, y cuando la consiguieron, cay\u00f3 sobre nosotros la responsabilidad. Tenemos pesadas responsabilidades para con nosotros mismos y ante el mundo, as\u00ed como tambi\u00e9n ante las generaciones que todav\u00eda no han nacido. Pero no lo lamentamos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia africana se incorpora a este movimiento de leg\u00edtima libertad de los pueblos africanos y desea darle contenido cristiano a este nacer a la libertad. El episcopado nativo de Nigeria, en una carta en v\u00edsperas de la independencia del pa\u00eds, dec\u00eda: \u201cPedimos un nivel de vida conveniente para nuestro pueblo&#8230; Pedimos la libertad econ\u00f3mica, porque sin ella la libertad pol\u00edtica es ilusoria y vac\u00eda&#8230; Pedimos m\u00e1s: una mejor educaci\u00f3n, para que nuestro pueblo goce de la libertad de pensar y de la posibilidad de cumplir sus aspiraciones culturales&#8230; Pedimos la libertad de practicar la virtud&#8230; Pedimos, sobre todo, la libertad de servir a Dios, porque su verdad es lo \u00fanico que nos hace soberanamente libres\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Al alborear la propia personalidad de \u00c1frica surge un problema fundamental: <em>la educaci\u00f3n.<\/em> Monse\u00f1or Mongo, Obispo de Douala (Camer\u00fan), respond\u00eda as\u00ed a una pregunta sobre el problema principal de su naci\u00f3n: \u201cTodos los ciudadanos preocupados por la verdadera evoluci\u00f3n del pa\u00eds se han dado cuenta de que la necesidad urgente de nuestro pueblo es <em>la educaci\u00f3n\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>TENDENCIAS RELIGIOSAS EN AFRICA<\/p>\n\n\n\n<p>En la educaci\u00f3n de los pueblos africanos juegan un papel decisivo las actuales tendencias religiosas del continente. El futuro religioso y cultural de \u00c1frica se est\u00e1 fraguando en nuestros d\u00edas. Hagamos un somero examen sobre la actualidad y esperanzas de cada uno de los movimientos m\u00e1s importantes (religiosos) en el \u00c1frica de hoy:<\/p>\n\n\n\n<p>Islamismo. \u2013 Es la religi\u00f3n de mayor n\u00famero de adeptos en el continente negro y con un dinamismo actual arrollador. <em>Noventa millones de musulmanes<\/em> en tres n\u00facleos geogr\u00e1ficos principales: <em>a)<\/em> el Norte de \u00c1frica, desde el Atl\u00e1ntico hasta el Sud\u00e1n, con unos 50 millones de \u00e1rabes; <em>b)<\/em> la zona del Oeste (Ghana, Mal\u00ed, etc.), con unos 25 millones de adeptos; <em>c)<\/em> la zona occidental, con unos 7 millones.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el <em>slogan<\/em> de \u201cEl cristianismo para los europeos y el islamismo para los africanos\u201d, mezclando lo pol\u00edtico con lo religioso, van presionando hacia el coraz\u00f3n de \u00c1frica. La influencia del islam es incalculable. De los 95 millones de \u201canimistas\u201d africanos, el 70% de los que se convierten lo hacen al islam; el otro 30% se reparte entre cat\u00f3licos y protestantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Protestantismo. \u2013Arraigado principalmente en el Sur de \u00c1frica, su apostolado se extiende a todo el continente. Crea un gran confusionismo en las j\u00f3venes cristiandades por el n\u00famero de iglesias, sectas y por la falta de cohesi\u00f3n doctrinal en el seno del mismo protestantismo. Algunos datos:<\/p>\n\n\n\n<p>En 1903 eran 576.530 fieles.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1961:<\/p>\n\n\n\n<p>Misioneros extranjeros 18.000<\/p>\n\n\n\n<p>Pastores nacionales 88.193<\/p>\n\n\n\n<p>Capillas 110.000<\/p>\n\n\n\n<p>Seminarios protestantes 66<\/p>\n\n\n\n<p>Seminaristas mayores 1.674<\/p>\n\n\n\n<p>ADEPTOS 20.000.000<\/p>\n\n\n\n<p>Catolicismo. \u2013En medio de ese mundo de inmensa mayor\u00eda pagana, la Iglesia Cat\u00f3lica, depositaria de la Verdad y de la Redenci\u00f3n, se va abriendo paso con seguridad. Se puede decir que \u00c1frica ha sido un verdadero Pentecost\u00e9s para la Iglesia Cat\u00f3lica. P\u00edo XII lo reconoc\u00eda as\u00ed en la enc\u00edclica <em>Fidei donum:<\/em> \u201cRaz\u00f3n tienen los cristianos para alegrarse y enorgullecerse del gran avance logrado por la Iglesia en \u00c1frica en estos \u00faltimos decenios&#8230; Prueba de esto son las circunscripciones eclesi\u00e1sticas, en gran n\u00famero all\u00ed ampliadas; el gran crecimiento de la poblaci\u00f3n cat\u00f3lica&#8230; y, principalmente, la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica que hemos erigido con el mayor gozo del alma en no pocos territorios; igualmente los misioneros sacerdotes africanos, elevados a la dignidad episcopal&#8230;\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Para glosar estas palabras tan claras, que llenaban de gozo el coraz\u00f3n del Papa y de todos los cristianos, damos algunos datos estad\u00edsticos, que, aunque no sean muy precisos, son bastante aproximados y est\u00e1n tomados de fuentes autorizadas:<\/p>\n\n\n\n<p>Cat\u00f3licos:<\/p>\n\n\n\n<p>En 1920 18.000<\/p>\n\n\n\n<p>En 1960 88.193<\/p>\n\n\n\n<p>Circunscripciones eclesi\u00e1sticas:<\/p>\n\n\n\n<p>En 1900 62<\/p>\n\n\n\n<p>En 1960 300<\/p>\n\n\n\n<p>Clero nativo:<\/p>\n\n\n\n<p>En 1933 237<\/p>\n\n\n\n<p>En 1961 2.277<\/p>\n\n\n\n<p>Clero extranjero:<\/p>\n\n\n\n<p>En 1925 2.624<\/p>\n\n\n\n<p>En 1959 9.964<\/p>\n\n\n\n<p>Jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica nativa:<\/p>\n\n\n\n<p>En 1939 2<\/p>\n\n\n\n<p>En 1962 66<\/p>\n\n\n\n<p>Seminaristas 1.550<\/p>\n\n\n\n<p>Seminarios Mayores 36<\/p>\n\n\n\n<p>Hermanos (1000 nativos) 4.679<\/p>\n\n\n\n<p>Religiosas 21.500<\/p>\n\n\n\n<p>Porcentaje de cat\u00f3licos en \u00c1frica: 10,8%.<\/p>\n\n\n\n<p>Porcentaje de gobernantes cat\u00f3licos en los pa\u00edses independientes africanos: 50%.<\/p>\n\n\n\n<p>Estas cifras indican cu\u00e1n eficazmente la Iglesia Cat\u00f3lica ha influido en la educaci\u00f3n de los pueblos africanos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pensemos, al calor de nuestra fe, que detr\u00e1s de estos datos tan fr\u00edos, pero tan elocuentes, est\u00e1 el sacrificio de legiones de misioneros, unos dando su sangre en holocausto, todos entregando su vida. Ellos nos ofrecen estos motivos de gloria y orgullo. Oigamos lo que nos dice uno de estos valientes misioneros: \u201cEn una capilla, y no de las m\u00e1s importantes, he confesado m\u00e1s de dos mil personas en cinco d\u00edas. Ayer tocaba a los hombres confesar, despu\u00e9s de la instrucci\u00f3n para el precepto pascual, y estoy solo. En once meses de sacerdocio he o\u00eddo 22.017 confesiones. Estoy en el confesonario hasta ocho y diez horas al d\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Mucho se ha conseguido, pero se necesita un supremo esfuerzo para acercarse al objetivo: \u00c1frica para Cristo. La preocupaci\u00f3n de la Iglesia se refleja en estas palabras: \u201cEn la actualidad, estas j\u00f3venes cristiandades (de \u00c1frica) no est\u00e1n en disposici\u00f3n de hacer frente por s\u00ed solas a las grav\u00edsimas crisis de nuestros d\u00edas&#8230; Si no se env\u00edan misioneros, los felices progresos de la fe corren grave peligro. Por este motivo, de todas partes, y cada d\u00eda m\u00e1s, se pide personal a los institutos misioneros&#8230; \u00c1frica, en la hora en que se abre al mundo moderno, atraviesa los a\u00f1os tal vez m\u00e1s grave de su milenario destino <em>(Fidei donum)\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hacia el resto del mundo, como misioneros de emigrantes. Otros campos<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Misioneros de emigrantes<\/h3>\n\n\n\n<p>Pongo ahora la vista en otros horizontes lejanos, en los que la Iglesia, y por consiguiente nuestra di\u00f3cesis de Astorga, tiene tambi\u00e9n una misi\u00f3n que cumplir. Por los caminos de la vieja Europa y, saltando por encima de los mares, en las tierras casi v\u00edrgenes todav\u00eda del continente australiano se mueven cada vez en mayor n\u00famero grupos de emigrantes espa\u00f1oles, empujados por la necesidad, y en alg\u00fan caso por su afici\u00f3n al riesgo y la aventura, que, aun logrando \u2013y no siempre lo consiguen\u2013 la prosperidad material que buscan, casi siempre terminan empobrecidos en cuanto a los valores de la fe cristiana y del esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>De nuestra di\u00f3cesis de Astorga, en los \u00faltimos veinte a\u00f1os, han emigrado m\u00e1s de 30.000 personas. Por los campos siempre verdes de Suiza y en los florecientes n\u00facleos urbanos de Francia y Alemania, en las naves de una f\u00e1brica o entre los andamios de una obra en construcci\u00f3n, podr\u00e1n verse, por la ma\u00f1ana o a la ca\u00edda de la tarde, entrar y salir hombres de rostro curtido y manos encallecidas por el sol y el viento del p\u00e1ramo leon\u00e9s, de los valles h\u00famedos de Galicia, de las monta\u00f1as del Bierzo y de Sanabria. Quiz\u00e1 sepan pronunciar ya unas palabras en franc\u00e9s o en alem\u00e1n, quiz\u00e1 el jornal de la semana sea notablemente m\u00e1s alto que el que ganaban en Espa\u00f1a, quiz\u00e1 los d\u00edas festivos vistan ropas mejores que las que llevaban en sus pueblos y aldeas. Pero, \u00bfy la soledad de su alma?, \u00bfy el descenso progresivo de su fe religiosa y la amenaza constante a sus costumbres buenas de anta\u00f1o? De su rostro es dif\u00edcil que desaparezca la huella del sol que alumbr\u00f3 la tierra en que nacieron. Pero es tan f\u00e1cil que se extinga la luz del esp\u00edritu cuando s\u00e9 ve forzado a caminar envuelto entre sombras&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Terrible problema planteado a la solicitud pastoral de la Iglesia en los tiempos modernos.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella, la Iglesia, no se ha detenido ante el mismo en reflexiones melanc\u00f3licas. Con su din\u00e1mica generosidad de siempre se ha puesto en movimiento y quiere acompa\u00f1ar a sus hijos emigrantes, como Jos\u00e9 y Mar\u00eda acompa\u00f1aron a Jes\u00fas camino del destierro. Porque destierro es la emigraci\u00f3n, y Cristos desterrados son los hombres que sufren.<\/p>\n\n\n\n<p>Primero fue el gran Pont\u00edfice P\u00edo XII, con su inmortal documento <em>Exul Familia,<\/em> quien promovi\u00f3 la organizaci\u00f3n de la asistencia espiritual a los desplazados. El fen\u00f3meno, en aquellos a\u00f1os, se presentaba ante todo como una consecuencia del conflicto b\u00e9lico que el mundo hab\u00eda padecido. Eran los grandes \u00e9xodos de naci\u00f3n a naci\u00f3n, o dentro de los territorios nacionales, en que ingentes masas humanas, con dramatismo casi b\u00edblico, se mov\u00edan de un lado a otro, acusando con su llanto y su silencio a una civilizaci\u00f3n fracasada.<\/p>\n\n\n\n<p>Continuaron despu\u00e9s las corrientes migratorias, ya sin el estigma de los desplazamientos forzados por la guerra, obedientes a las duras, pero inevitables leyes de los procesos econ\u00f3micos, y se oy\u00f3 la voz de Juan XXIII analizando el problema de la emigraci\u00f3n y fijando los derechos de la persona humana a satisfacer su necesidad de vivir donde quiera que sea, sin otros l\u00edmites que los que la justicia y el recto orden de la convivencia social imponen. Los excedentes demogr\u00e1ficos de las naciones econ\u00f3micamente no desarrolladas pueden y deben ser absorbidos, en su mente, por otros pueblos sobrados de recursos, con arreglo a leyes justas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, Pablo VI, atento a los aspectos pastorales del problema, pronunci\u00f3 el 24 de noviembre pasado un discurso conmovedor a trav\u00e9s de los micr\u00f3fonos de Radio Vaticana, en que, despu\u00e9s de decir que \u201cla emigraci\u00f3n constituye hoy uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s importantes y m\u00e1s graves de la vida del mundo\u201d, a\u00f1ad\u00eda: \u201cLa mirada maternal de la Iglesia se ha fijado en otras ocasiones en las consecuencias que derivan de la emigraci\u00f3n; consecuencias que en sus primeras manifestaciones est\u00e1n, con frecuencia, llenas de dificultades, sufrimientos, afanes y peligros para el que emigra; llenas de penalidades de todo g\u00e9nero, y no menos de peligros para aquellos que permanecen en la residencia habitual, separados de sus allegados que partieron a lugares extra\u00f1os y lejanos. Consecuencias tambi\u00e9n llenas de malestar e inconvenientes para aqu\u00e9llos en cuyas regiones se da la emigraci\u00f3n. Estos movimientos de poblaciones, facilitados por la rapidez de los medios modernos de comunicaci\u00f3n, tienen influencias de toda clase en nuestra sociedad; y si es positiva la parte econ\u00f3mica, otras muchas, por lo menos al comienzo del fen\u00f3meno emigratorio, son negativas, especialmente para el alma de los emigrantes, separados de su ambiente, y no absorbidos org\u00e1nica y espiritualmente todav\u00eda por el nuevo ambiente. Observamos de forma particular los sufrimientos que padecen los emigrantes en sus desplazamientos: sufren un trauma espiritual y moral que turba su interior, y, al paso que en su esp\u00edritu se insin\u00faan aspiraciones de toda clase, de las cuales hay una buena y digna, la de una mejor condici\u00f3n de vida, se produce una f\u00e1cil confusi\u00f3n de ideas, que hace despreciar los principios en que se fundaban la honestidad, la normalidad y la humanidad de su psicolog\u00eda. \u00a1Cu\u00e1ntos emigrantes pierden as\u00ed sus costumbres religiosas, cu\u00e1ntos sienten aversi\u00f3n y rencor hacia la sociedad, en la cual a\u00fan no tienen un puesto ordenado y satisfactorio, y cu\u00e1ntos son los que quedan envueltos por la tristeza de las condiciones en que se encuentran y por el brote de pasiones desordenadas con relaci\u00f3n a sus mismos afectos familiares!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa emigraci\u00f3n provoca crisis religiosas y morales tan graves y extensas, y acarrea tales sufrimientos y tan penosas consecuencias, que el ministerio pastoral de la Iglesia no puede despreocuparse de ella; y cuanto m\u00e1s se acent\u00faa y se recrudece en estos a\u00f1os el fen\u00f3meno emigratorio, mayor ha de ser la solicitud del clero diocesano, de los religiosos, del laicado cat\u00f3lico, en intervenir y demostrar una capacidad oportuna y variada para proporcionar consuelo y asistencia a los emigrantes, de acuerdo con la urgencia y proporci\u00f3n actual de las necesidades\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cPor esta raz\u00f3n, Nos tambi\u00e9n elevamos nuestra voz implorando un nuevo desarrollo de la acci\u00f3n religiosa y asistencial en favor de los emigrantes. Esperamos que encontrar\u00e1 acogida \u2013por amor a Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, que peregrina, est\u00e1 necesitado y sufre en los emigrantes\u2013 en los obispos nuestros hermanos, en los p\u00e1rrocos, en las muchas instituciones cat\u00f3licas de beneficencia y asistencia social, en la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y en las asociaciones que act\u00faan bajo la direcci\u00f3n de la Iglesia\u201d<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Lo que se ha hecho en Espa\u00f1a<\/h4>\n\n\n\n<p>La jerarqu\u00eda espa\u00f1ola se ha ocupado, desde el primer momento en que el problema se plantea con caracteres agudos, de llevar el calor de la asistencia religiosa a sus hijos emigrados. Existe una Comisi\u00f3n Episcopal presidida por el Emmo. Sr. Cardenal de Tarragona, que ha atendido con el mayor celo a estas necesidades, y, dentro de ella, como organismo propulsor y ejecutivo, ha surgido la Comisi\u00f3n Cat\u00f3lica Espa\u00f1ola de Migraci\u00f3n, presidida por el Rvdmo. Mons. Fernando Ferr\u00eds, que viene siendo un modelo de seriedad y de eficacia.<\/p>\n\n\n\n<p>De seis misiones para emigrantes espa\u00f1oles que exist\u00edan en 1955 en el extranjero, hoy se ha llegado ya al centenar, con 150 sacerdotes diocesanos y religiosos, distribuidos as\u00ed: 45 en Alemania, 16 en Francia, 18 en Suiza, 5 en B\u00e9lgica, 4 en Australia y los restantes en Holanda, Inglaterra, Portugal, Suecia, Brasil, Venezuela, Per\u00fa y M\u00e9jico.<\/p>\n\n\n\n<p>Ha sido un esfuerzo muy notable, pero, aun as\u00ed, es del todo insuficiente. En la revista <em>Ecclesia,<\/em> n\u00famero 1.168, correspondiente al 30 de noviembre de 1963, se nos ofrecen los siguientes datos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMientras en la actualidad emigra a ultramar un promedio anual de algo m\u00e1s de 30.000 espa\u00f1oles (incluido el contingente anual de familiares reclamados por el programa de Reagrupaci\u00f3n Familiar, que lleva a cabo la Comisi\u00f3n Cat\u00f3lica Espa\u00f1ola de Migraci\u00f3n: 9.000 familiares, en su mayor\u00eda esposas y ni\u00f1os), el a\u00f1o 1912 emigraron a ultramar 194.443 espa\u00f1oles, el a\u00f1o 1913 lo hicieron 151.000 y el a\u00f1o 1920 emigraron 150.000 en igual direcci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, la emigraci\u00f3n ha cambiado de rumbo por distintas razones y quiz\u00e1 no sea tan intensa como en \u00e9pocas anteriores, al menos proporcionalmente, como cuando Espa\u00f1a ten\u00eda veinte millones de habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00faltimo cuatrienio se han instalado 150.000 espa\u00f1oles en Alemania, 60.000 en Suiza y con un ritmo parecido han llegado tambi\u00e9n a Francia. Estos tres pa\u00edses son los m\u00e1s destacados en este aspecto.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n durante este \u00faltimo cuatrienio 9.000 espa\u00f1oles se han instalado en Australia, 6.000 en Holanda, 15.000 en Escandinavia y 2.000 en Austria. La poblaci\u00f3n espa\u00f1ola en Inglaterra se estima en 24.000 personas. B\u00e9lgica mantiene en estos \u00faltimos tiempos la cifra de 35.000 espa\u00f1oles, que ingresaron con anterioridad a este \u00faltimo cuatrienio. Y Francia, en sus estad\u00edsticas, nos habla de 600.000 espa\u00f1oles residentes en su territorio, adem\u00e1s de los 70.000 temporeros que se dedican al cultivo del arroz, de la remolacha y a la vendimia.<\/p>\n\n\n\n<p>Si tenemos en cuenta que el a\u00f1o 1955 exist\u00edan solamente seis misiones, cuando se celebr\u00f3 por vez primera el \u201cD\u00eda del Emigrante\u201d, y que el n\u00famero actual de las mismas llega al centenar, podemos afirmar que Espa\u00f1a estaba incluida en la gozosa alabanza del Papa Juan XXIII (agosto de 1962), cuando manifestaba que en los \u00faltimos tiempos la Iglesia Cat\u00f3lica hab\u00eda realizado notables esfuerzos en todos los pa\u00edses, en relaci\u00f3n con este problema.<\/p>\n\n\n\n<p>Las metas conseguidas nos deben consolar y alentar. Pero tambi\u00e9n nos van descubriendo un tr\u00e1gico c\u00famulo de necesidades inmensas. Todav\u00eda existen muchos y notables contingentes de espa\u00f1oles emigrados que no cuentan con un solo sacerdote connacional. Y tiene que ser as\u00ed, ya que lo conseguido es una gota en el oc\u00e9ano, pues en la actualidad hay un mill\u00f3n de espa\u00f1oles diseminados por pa\u00edses europeos y dos millones y medio desparramados por ultramar\u00bb<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>A la luz de estos datos se comprende el motivo de la carta que, con fecha 12 de noviembre de 1963, nos dirig\u00eda a los obispos espa\u00f1oles el Excmo. y Rvdmo. Sr. Nuncio Apost\u00f3lico de Su Santidad en Espa\u00f1a, Monse\u00f1or Antonio Riberi. Dec\u00eda as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abExcelencia Reverend\u00edsima:<\/p>\n\n\n\n<p>He recibido el venerado encargo de hacer llegar a vuestra Excelencia copia de una carta del Excmo. Sr. Cardenal Confalonieri, Secretario de la Sagrada Congregaci\u00f3n Consistorial, refiri\u00e9ndose a la pr\u00f3xima celebraci\u00f3n del \u201cD\u00eda del Emigrante\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Con este motivo me permito recordarle que, seg\u00fan datos fidedignos, se calcula en tres millones el n\u00famero de espa\u00f1oles emigrados, dispersos por Europa y ultramar. Su asistencia espiritual es deficient\u00edsima, a pesar del notable esfuerzo realizado por la Comisi\u00f3n Episcopal competente, ayudada por todo el Venerable Episcopado Espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>La Santa Sede conoce bien y siente especial complacencia al constatar, cada d\u00eda m\u00e1s, cu\u00e1nto es el esfuerzo que, en Espa\u00f1a, est\u00e1 realizando la jerarqu\u00eda eclesi\u00e1stica para atender y colaborar eficazmente en la soluci\u00f3n de los problemas que afectan a la Iglesia Universal: misiones, Am\u00e9rica Latina, emigraci\u00f3n&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la gravedad de la situaci\u00f3n de esos millones de almas de nuestros emigrantes, que recibieron el don de la fe y vivieron la pr\u00e1ctica de una vida cristiana, hoy abandonada o en peligro, preocupa muy intensamente al Santo Padre y nos obliga a intensificar m\u00e1s el esfuerzo para salvaguardar este espl\u00e9ndido tesoro con que el Se\u00f1or enriqueci\u00f3 a Espa\u00f1a. Cuidado con preferencia, puede constituir una notabil\u00edsima aportaci\u00f3n de vida cat\u00f3lica a los pa\u00edses receptores de emigraci\u00f3n espa\u00f1ola y defensa de los intereses espirituales del pueblo espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan estad\u00edsticas que figuran en aquel Sagrado Dicasterio, el n\u00famero actual de misioneros de emigrantes espa\u00f1oles deber\u00e1 ser triplicado con urgencia si queremos evitar que gran parte de esos emigrados connacionales dejen de ser cat\u00f3licos para caer en el paganismo o en las sectas anticat\u00f3licas. A nadie se le oculta la repercusi\u00f3n que ello puede tener en el propio pa\u00eds. Todo lo cual trae como consecuencia que los emigrantes deben ser motivo de atenci\u00f3n preferente.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo cual es tanto m\u00e1s importante cuanto son muchos los prelados extranjeros que declaran con gozo que los emigrantes espa\u00f1oles que son atendidos adecuadamente constituyen un refuerzo notable para el catolicismo del lugar en donde residen.<\/p>\n\n\n\n<p>Todas estas consideraciones inducen a rogar a Vuestra Excelencia que, si le es posible ofrecer a la Comisi\u00f3n Espa\u00f1ola de Migraci\u00f3n alg\u00fan sacerdote de su di\u00f3cesis para el cumplimiento del important\u00edsimo ministerio de que venimos hablando, se digne comunicarlo a esta Nunciatura Apost\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p>A efectos estad\u00edsticos, le agradecer\u00e9 que en la misma contestaci\u00f3n tenga la bondad de enviar relaci\u00f3n nominal de los que trabajan a las \u00f3rdenes de la referida Comisi\u00f3n Episcopal, pertenecientes a esa di\u00f3cesis.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia vivida me permite abrigar las mejores esperanzas sobre la acogida que estoy seguro tendr\u00e1 este llamamiento&#8230;\u00bb <em>Antonio Riberi.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La respuesta de nuestra di\u00f3cesis<\/h4>\n\n\n\n<p>Tres sacerdotes astorganos est\u00e1n trabajando en Alemania como capellanes o misioneros de emigrantes, en Kassel, en Ludwigshafen y en Grevenbroich. No son suficientes. Es de desear que se ofrezcan algunos m\u00e1s. Por lo menos otros tres en este verano. A la obligaci\u00f3n moral que tenemos de atender a los emigrantes simplemente porque nos lo pide la Iglesia, se une la circunstancia particular de que es nuestra di\u00f3cesis una de las del Norte de Espa\u00f1a que m\u00e1s emigrantes tiene en los pa\u00edses de Europa. Justo es que nos preocupemos tambi\u00e9n, m\u00e1s que otros, de ayudar a la soluci\u00f3n del problema. Y no debe inquietarnos el hecho de que algunas de nuestras feligres\u00edas, como ya sucede en bastantes casos, tengan que verse en lo sucesivo privadas de la presencia fija del sacerdote. Vosotros mismos me dec\u00edais que en muchos de vuestros pueblos ha desaparecido en estos a\u00f1os la juventud, y la poblaci\u00f3n en general ha quedado reducida a la mitad, como consecuencia de la emigraci\u00f3n constante. No ser\u00eda una t\u00e1ctica pastoral adecuada tratar de mantener a todo trance un sacerdote en cada uno de estos pueblos, si los sujetos m\u00e1s activos e influyentes de los mismos que un d\u00eda han de volver, o aunque no vuelvan, quedan desamparados o expuestos al riesgo grav\u00edsimo de la p\u00e9rdida de la fe cristiana y su limpio concepto de la vida.<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Otros campos<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p>Independientemente del apostolado directo con los emigrantes, se nos ofrecen hoy otras oportunidades de acci\u00f3n pastoral en algunos pa\u00edses de Europa, que tambi\u00e9n deben merecer nuestra atenci\u00f3n. Concretamente en Alemania, adscrito a la di\u00f3cesis de Colonia por un per\u00edodo de ocho a\u00f1os, est\u00e1 ya trabajando un sacerdote astorgano. Veo muchas ventajas en que estos casos se multipliquen si a la vez no dejamos de mirar con preferencia hacia los horizontes apuntados a lo largo de esta Carta Pastoral.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta presencia ministerial de sacerdotes espa\u00f1oles en di\u00f3cesis de Alemania y de otros pa\u00edses brotar\u00e1 un enriquecimiento pastoral mutuo, un auxilio espiritual a esas naciones en momentos en que lo necesitan por la escasez de vocaciones que padecen, una progresiva consolidaci\u00f3n del sentido cada vez m\u00e1s universalista que el sacerdote de hoy debe tener.<\/p>\n\n\n\n<p>Tengamos presente que caminamos hacia estructuras muy nuevas en el campo social, econ\u00f3mico, pol\u00edtico y cultural en cuanto a la comunicaci\u00f3n de unos pa\u00edses con otros. \u00bfNos quedaremos retrasados en las de tipo apost\u00f3lico y espiritual?<\/p>\n\n\n\n<p>No debe ser as\u00ed. Se habla ya de montar un seminario europeo en Maastricht (Holanda) y otro en Madrid. No olvidemos el ejemplo de la peque\u00f1a Irlanda. Con sus sacerdotes siempre dispuestos a salir a cualquier parte del mundo ha prestado a la Iglesia de Dios, en la \u00e9poca contempor\u00e1nea, un servicio de tal magnitud que dif\u00edcilmente otro pa\u00eds podr\u00e1 alcanzar gloria tan alta.<\/p>\n\n\n\n<p>Necesitamos estar dispuestos a obrar con la m\u00e1xima generosidad. El d\u00eda en que un eventual cambio de circunstancias pol\u00edticas permita abrir las fronteras de Polonia, Hungr\u00eda, Checoslovaquia, Rumania, etc., \u00bfc\u00f3mo se encontrar\u00e1n los cuadros de la Iglesia Cat\u00f3lica, tan azotados por el vendaval que no cesa?<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo una escena emocionante. Eran ya los \u00faltimos d\u00edas de la segunda etapa conciliar en Roma. Al colegio en que resid\u00edamos los obispos de Espa\u00f1a llegaron unas cartas dirigidas a cada uno en particular por los obispos de Polonia. Abierto el sobre, aparec\u00eda una forma, apta para celebrar el Santo Sacrificio. Y una comunicaci\u00f3n en que se dec\u00eda: \u201cEsta forma ha sido elaborada en el Santuario de la Virgen de Czestochowa con trigo recogido en los campos de Polonia, regados con sangre de m\u00e1rtires; se las enviamos por si tiene la bondad de celebrar con ella la Santa Misa <em>pro fidei victoria\u201d.<\/em> La celebr\u00e9, ciertamente. Y cuando me acerqu\u00e9 a dec\u00edrselo a uno de los obispos del heroico pa\u00eds, no me contest\u00f3. Se limit\u00f3 a besar mis manos consagradas mientras las l\u00e1grimas de uno y otro hablaban con m\u00e1s elocuencia que las palabras.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo recordaba que tambi\u00e9n en Espa\u00f1a hubo campos de trigo regados con sangre de m\u00e1rtires. Quiz\u00e1 se deba a esa sangre la abundancia de vocaciones sacerdotales que hasta aqu\u00ed hemos tenido. Quiz\u00e1 empecemos a perderlas si no estamos dispuestos al humilde y espiritual martirio de ofrecerlas generosamente al mundo que las necesita.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La distribuci\u00f3n del clero<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Un interrogante que no debe quedar sin respuesta<\/h3>\n\n\n\n<p>Al llegar aqu\u00ed, un interrogante nos sale al paso que no puede quedar sin respuesta. \u00bfC\u00f3mo es posible desprendernos de tal n\u00famero de sacerdotes sin que la di\u00f3cesis sufra quebranto en los cuadros de su vida religiosa?<\/p>\n\n\n\n<p>Quede a salvo, desde luego, un principio indiscutible. No podemos, ni aun con la buena intenci\u00f3n de querer ayudar a los dem\u00e1s, dejar a nuestra comunidad diocesana desprovista de las atenciones y cuidados espirituales que han hecho posible, a lo largo del tiempo, la fecunda vitalidad cristiana de que ha dado pruebas. Si as\u00ed obr\u00e1ramos, pronto llegar\u00eda un momento en que, desnutridos nosotros, no podr\u00edamos ofrecer a los dem\u00e1s el alimento que nos piden. Mal principio de gobierno ser\u00eda el que trajera consecuencias tan graves. Afirmo, pues, ante todo, la necesidad de contar con un clero diocesano suficiente en preparaci\u00f3n y en n\u00famero para que nuestros fieles puedan seguir recibiendo la influencia evangelizadora que hasta aqu\u00ed les ha llegado. De lo contrario, nuestra di\u00f3cesis, en lugar de ser misionera, se convertir\u00eda en territorio de misi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero entiendo que esa influencia puede subsistir, sin disminuci\u00f3n da\u00f1osa, aun cuando una parte de nuestros recursos se destine a vitalizar otros campos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>La generosidad hallar\u00e1 su recompensa<\/h3>\n\n\n\n<p>En primer lugar, estar\u00e1 bien recordar que el Se\u00f1or no deja nunca sin premio la generosidad de los que quieren servir a su Iglesia. Si nosotros nos esforzamos por acudir a prestar auxilio al Evangelio all\u00ed donde su propagaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s necesitada de brazos que la hagan posible, Dios multiplicar\u00e1 nuestras energ\u00edas y disponibilidades apost\u00f3licas. Este es un principio inexorablemente cierto para los que tienen fe. La historia lo ha demostrado mil veces.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Aumentar\u00e1n las vocaciones<\/h3>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, contamos con nuestros seminarios. Hemos de llegar a los mil seminaristas, como he dicho repetidas veces, para que pronto podamos contar con promociones anuales de cuarenta sacerdotes, de los cuales una mitad quede en la di\u00f3cesis y la otra camine hacia adelante por las rutas de la Iglesia universal.<\/p>\n\n\n\n<p>En las circunstancias actuales de nuestra di\u00f3cesis \u2013madurez cristiana, tradici\u00f3n piadosa, austera honradez de costumbres\u2013 es perfectamente posible alcanzar esas cifras. Depende de nosotros. Podemos, si queremos, suscitar m\u00e1s vocaciones sacerdotales entre ni\u00f1os y j\u00f3venes, y podemos, si queremos, ayudarles incluso a encontrar los medios necesarios, aun del orden econ\u00f3mico, para costear sus estudios. Lo \u00fanico que hace falta es dejar de pensar en nosotros y lanzarnos a la tarea con una aut\u00e9ntica m\u00edstica de servidores del Se\u00f1or en una empresa gloriosa. Hay muchos sacerdotes en la di\u00f3cesis que pueden, si quieren, lograr por s\u00ed o por otras personas la mitad de la pensi\u00f3n para un seminarista. Creo no equivocarme si digo que se podr\u00eda ayudar por este procedimiento a unos trescientos alumnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en cuanto al futuro de las vocaciones, tened en cuenta una cosa. La \u00fanica manera de poder seguir despert\u00e1ndolas en las almas de los j\u00f3venes ser\u00e1 ofrecerles el espect\u00e1culo viviente de un clero diocesano abierto a las exigencias de la Iglesia universal y entregado con heroica tensi\u00f3n de \u00e1nimo a la evangelizaci\u00f3n del mundo, sea en la di\u00f3cesis o fuera de ella. En lo sucesivo, la idea de entrar en el sacerdocio s\u00f3lo para cuidar las almas de un peque\u00f1o pueblo o aldea va a encontrar cada vez m\u00e1s resistencia. A los j\u00f3venes de hoy les parece un horizonte demasiado peque\u00f1o, tal como conciben la grandeza del sacerdocio.<\/p>\n\n\n\n<p>Si, por el contrario, se les educa y prepara atentos a las anchurosas perspectivas de una Iglesia universal, con la posibilidad pr\u00e1ctica y organizada de ejercer un sacerdocio aqu\u00ed y fuera de aqu\u00ed, ahora en su di\u00f3cesis y despu\u00e9s en otras que no son la suya, unos a\u00f1os en Espa\u00f1a y otros, si la Iglesia se lo pide, en otras naciones del mundo, dar\u00e1n a su alma una satisfacci\u00f3n mayor, se entusiasmar\u00e1n m\u00e1s f\u00e1cilmente con la belleza de un ideal grandioso, y aun entender\u00e1n mejor la permanencia en las peque\u00f1as aldeas, durante el tiempo que Dios lo quiera, como parte integrante del servicio a la Iglesia del mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p>La llamada al sacerdocio de Cristo s\u00f3lo encontrar\u00e1 respuesta en las almas de los j\u00f3venes si se les hace ver que, en efecto, podr\u00e1n vivir el aut\u00e9ntico sacerdocio de Cristo, no otro; es decir, el sacerdocio generoso, abnegado, ancho como el mundo, limpio de humanas adherencias y cristalino como el Evangelio. Gran parte de la juventud de hoy envejece r\u00e1pidamente, consumida por el pecado que produce hast\u00edo y por el indiferentismo a que lleva el sentido materialista de la vida. A la otra que queda, la juventud sana y pura, no les atraer\u00e1 ya un sacerdocio alicorto y pobre de aspiraciones apost\u00f3licas. Pero s\u00ed que se sentir\u00e1 atra\u00edda, e incluso fascinada, por una Iglesia misionera en todas sus estructuras. Esta Iglesia, aun como hecho humano, va a ser lo m\u00e1s bello que la civilizaci\u00f3n contempor\u00e1nea va a poder presentar en los pr\u00f3ximos lustros.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Organizaci\u00f3n del trabajo apost\u00f3lico<\/h3>\n\n\n\n<p>Queda, en tercer lugar, la mejor distribuci\u00f3n de los recursos con que actualmente contamos. La di\u00f3cesis de Astorga no llega ya a los 400.000 habitantes. Tenemos en la actualidad 560 sacerdotes en activo, lo que significa que a cada uno corresponden 700 almas. Es cierto que en la pr\u00e1ctica la distribuci\u00f3n no se acomoda a proporciones tan exactas. Es cierto tambi\u00e9n que en nuestra di\u00f3cesis existe una dificultad particular: la de la falta de comunicaciones hasta un extremo inveros\u00edmil en la \u00e9poca en que vivimos, la cual, unida a la diseminaci\u00f3n de los habitantes en peque\u00f1\u00edsimos n\u00facleos de poblaci\u00f3n, obliga a los sacerdotes a derrochar esfuerzos y energ\u00edas por caminos que ni siquiera tal nombre merecen.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, aun con ser esto as\u00ed, podemos y debemos estudiar las circunstancias de cada zona y ver la manera de atender al m\u00e1ximo posible con el m\u00ednimo necesario de sacerdotes. Donde se pueda, habremos de llegar a utilizar medios de locomoci\u00f3n que permitan a un solo sacerdote el cuidado de varias feligres\u00edas, convenientemente auxiliados por seglares a los que hay que formar y capacitar para ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Este estudio debe comenzar inmediatamente. Los se\u00f1ores arciprestes recibir\u00e1n instrucciones para que, reunidos con el clero de las parroquias de sus arciprestazgos, propongan soluciones concretas cuanto antes. Es necesario renunciar para siempre a la ambici\u00f3n que, si un d\u00eda pudo ser leg\u00edtima, hoy es inaceptable, de contar con un sacerdote para cada una de nuestras feligres\u00edas. Ni lo tolera ya el esp\u00edritu sacerdotal, ni lo consiente la situaci\u00f3n agonizante de la Iglesia en muchas partes del mundo. A este prop\u00f3sito, me es grato reproducir aqu\u00ed los siguientes p\u00e1rrafos de un art\u00edculo de Monse\u00f1or Sagarm\u00ednaga, publicado en la revista <em>Illuminare<\/em> en marzo de 1963:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abTambi\u00e9n hay injusticias en el plano de los esp\u00edritus. La coyuntura presente del Concilio Ecum\u00e9nico nos empuja a esta renuncia: \u201cSe\u00f1or, ah\u00ed tienes a mis sacerdotes; me son necesarios, sin embargo, disp\u00f3n de ellos, Se\u00f1or; s\u00e9 que no me dejar\u00e1s desamparado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>He ah\u00ed una aspiraci\u00f3n justa de la Iglesia. Su realizaci\u00f3n depende, en buena parte, de la generosidad de nuestra renuncia y de la de nuestras di\u00f3cesis y parroquias. Una ojeada sobre el <em>mapa mundi<\/em> nos da la medida de la verdad y de la justicia de esta s\u00faplica. \u00a1Tambi\u00e9n en las pr\u00e1cticas piadosas y hasta en los medios que Dios pone a nuestro alcance para nuestra santificaci\u00f3n caben los lujos excesivos y hasta culpables! A quien vive en la abundancia todo le parece necesario. Y, sin embargo, ni en la carne, ni en el esp\u00edritu es verdad que a m\u00e1s y mejores medios ha de corresponder, necesariamente, una m\u00e1s espl\u00e9ndida y m\u00e1s eficaz realidad. Los excesivos cuidados son malos para el cuerpo y para el esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQue esta renuncia comportar\u00e1 sacrificios e incomodidades? Si as\u00ed no fuera, \u00bfd\u00f3nde estar\u00eda la cruz? \u00bfD\u00f3nde se ocultar\u00eda la eficacia de nuestro apostolado sacerdotal?<\/p>\n\n\n\n<p>Aumentar\u00e1, sin duda alguna, el trabajo pastoral de cada uno de los sacerdotes, \u00e9stos se ver\u00e1n en la precisi\u00f3n de ausentarse de muchos puestos que hoy ocupan; los fieles cristianos no podr\u00e1n disponer de sus servicios con la facilidad de hoy. Se impondr\u00e1 una mayor austeridad en la dispensaci\u00f3n de los sacramentos y una reducci\u00f3n de los actos culturales. Las confesiones no podr\u00e1n ser ni tan largas ni tan exhaustivas; las misas y comuniones no ser\u00e1n ni tan frecuentes ni tan a mano; no habr\u00e1 lugar a tan morosas visitas a determinadas familias de la feligres\u00eda; se rebajar\u00e1 la solemnidad y el n\u00famero de los funerales, de las bodas, de los bautizos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs malo todo esto? \u201cFacilidades, facilidades\u201d, solemos exclamar, <em>y con mucha raz\u00f3n,<\/em> en los coloquios y lecciones de teolog\u00eda pastoral. Es verdad, pero \u00a1cu\u00e1n f\u00e1cilmente se pasa de las facilidades al lujo aut\u00e9ntico y maldito! Mientras, millones de almas y centenares de pueblos en efervescencia, exigen a gritos sus derechos a los que poseemos la verdad y detenemos la Palabra recibida con la \u00fanica finalidad de comunic\u00e1rsela\u00bb<a href=\"#sdfootnote11sym\" id=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Son palabras, queridos sacerdotes, que hieren como un latigazo. Pero son exactas. Pienso en nuestra ciudad de Astorga, con cuarenta y siete sacerdotes y una comunidad de religiosos redentoristas para 12.000 habitantes. Tiemblo ante la cuenta que hemos de dar a Dios de nuestro sacerdocio. Podemos hacer mucho m\u00e1s de lo que estamos haciendo. Todos, los de la ciudad y los del resto de la di\u00f3cesis. Todos, el obispo, los can\u00f3nigos y beneficiados de la Catedral, los p\u00e1rrocos, coadjutores y rectores de iglesias, los consiliarios y capellanes, los que trabajan como profesores en institutos y colegios, los que ocupan cargos en la curia y en el seminario, todos, absolutamente todos podemos y estamos obligados a hacer mucho m\u00e1s de lo que venimos haciendo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>En mi Carta Pastoral del a\u00f1o pasado sobre <em>El porvenir espiritual de la di\u00f3cesis,<\/em> os anunciaba que oportunamente desarrollar\u00eda con m\u00e1s amplitud algunos de los puntos program\u00e1ticos en ella contenidos. Os he expuesto en \u00e9sta lo que he cre\u00eddo que era obligaci\u00f3n m\u00eda decir concretamente sobre el esp\u00edritu misionero de la di\u00f3cesis, manifestado en la ayuda sacerdotal a Am\u00e9rica, a \u00c1frica y a los diversos pa\u00edses de Europa en que se mueven nuestros emigrantes o que por otras razones reclaman nuestro apoyo. Obremos todos con generosidad y desprendimiento. Frente a la tentaci\u00f3n del cansancio y el desaliento, tantas veces fruto amargo de nuestros ego\u00edsmos, el \u00fanico remedio est\u00e1 en ser d\u00f3ciles a la voz de Dios que nos llama.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Ecclesia, 24 (1964) 555.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Carta Apost\u00f3lica <em>Ad Ecclesiam Christi,<\/em> al Cardenal Piazza, Presidente de la Asamblea Plenaria del Episcopado Iberoamericano, 29 de junio de 1955: AAS 47 (1955) 540ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Carta al Episcopado Espa\u00f1ol, 17 de noviembre de 1962. <em>Ecclesia,<\/em> 22 (1962) 1.503.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> <em>Ecclesia,<\/em> 23 (1963) 894-895.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> <em>Ecclesia,<\/em> 23 (1963) 1.762.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Carlos Var\u00f3,<em>Presente y esperanza de la Iglesia en Iberoam\u00e9rica,<\/em> <em>Mundo Hisp\u00e1nico,<\/em>n\u00fam. 191, febrero 1964, 65ss.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> <em>Ecclesia,<\/em> 22 (1962) 1.503.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Carlos Var\u00f3, en <em>Mundo Hisp\u00e1nico<\/em>. Vide nota 6.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Radiomensaje para el \u201cD\u00eda del Emigrante\u201d, 24 de noviembre de 1963: <em>Ecclesia, <\/em>23 (1963) 1.723.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> Javier P\u00e9rez de San Rom\u00e1n,<em>En la novena edici\u00f3n del \u201cD\u00eda del Emigrante\u201d, Ecclesia,<\/em>23 (1963) 1.630.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#sdfootnote11anc\" id=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> <em>Iluminare,<\/em> marzo 1963, n\u00fam. 217, 358-359.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta pastoral, publicada el domingo de Pentecost\u00e9s de 1964, sobre la ayuda de la di\u00f3cesis de Astorga a Hispanoam\u00e9rica, \u00c1frica y emigraci\u00f3n espa\u00f1ola en Europa. Texto en el Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga, 1 de junio de 1964, 271-305. No se reproducen aqu\u00ed los cinco ap\u00e9ndices que la carta ten\u00eda en su edici\u00f3n original. 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