{"id":790,"date":"2024-09-22T20:14:32","date_gmt":"2024-09-22T18:14:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=790"},"modified":"2024-09-22T20:14:32","modified_gmt":"2024-09-22T18:14:32","password":"","slug":"ha-pasado-de-moda-el-rosario","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/ha-pasado-de-moda-el-rosario\/","title":{"rendered":"\u00bfHa pasado de moda el Rosario?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Instrucci\u00f3n pastoral, de mayo de 1971, publicada en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Barcelona,<\/em> 15 de mayo de 1971.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez m\u00e1s deseo aprovechar la oportunidad que me brinda el mes de mayo para hacer una profesi\u00f3n de fe y de piedad en el misterio de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. Y para invitaros a todos, sacerdotes, comunidades religiosas y fieles seglares, a hacer lo mismo. No nos es l\u00edcito despreciar estas costumbres piadosas \u2013las de ofrecer cultos especiales a la Virgen Mar\u00eda durante el mes de mayo y en octubre\u2013 bajo el pretexto de que no son expresiones lit\u00fargicas. Hemos de defender la piedad del pueblo, la piedad sencilla y fervorosa, que es expresi\u00f3n de vida y de amor. As\u00ed lo hicieron los grandes poetas cristianos como Verdaguer. Los grandes obispos, tan sabios como santos, entre los cuales el nombre de Torras y Bages cobra particular relieve. As\u00ed lo han hecho y siguen haci\u00e9ndolo los grandes Papas, como P\u00edo XII, Juan XXIII y Pablo VI.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mes de mayo en nuestro calendario suele coincidir siempre con esta \u00e9poca que va de la Pascua de Resurrecci\u00f3n a la de Pentecost\u00e9s. La Iglesia contempla durante este tiempo el nacimiento de la comunidad cristiana, tal como nos lo permite entrever el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, escrito por San Lucas. Y en esa comunidad naciente, formada por los ap\u00f3stoles y los disc\u00edpulos creyentes, estaba Mar\u00eda, ocupando el lugar de presidencia que desde el principio le fue reservado por un designio divino. \u00bfDe qu\u00e9 hablaban los Ap\u00f3stoles y la Virgen Madre? \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan sus conversaciones durante este tiempo en que esperaban?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Preguntas como \u00e9stas han podido ser objeto de muchas meditaciones por parte de las almas piadosas. Los ex\u00e9getas no pueden decirnos nada, porque las narraciones de la Escritura son extremadamente sobrias. Pero nadie podr\u00e1 desautorizar al que piense que en esos d\u00edas primaverales de la Iglesia que empezaba a germinar, Mar\u00eda Sant\u00edsima, la Madre del Resucitado que iba a subir a los cielos o que hab\u00eda subido ya, hablar\u00eda \u2013y no poco\u2013 de lo que hablan las madres sobre el hijo que ha muerto y que sigue siendo amado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este caso, adem\u00e1s, el que muri\u00f3 estaba vivo, y los atemorizados Ap\u00f3stoles de unas semanas antes se hab\u00edan acogido a la intimidad del cen\u00e1culo en espera de las grandes cosas que iban a suceder. La que m\u00e1s recuerdos ten\u00eda, la que m\u00e1s pod\u00eda hablar revelando el secreto de sus silencios pasados, la que m\u00e1s humanidad pod\u00eda poner en la sobrecogedora grandeza de lo que se estaba viviendo, era Ella, Mar\u00eda. Ella tuvo que ser la que m\u00e1s habl\u00f3 y la que m\u00e1s fue preguntada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">O sea, que en el primer a\u00f1o de la historia del cristianismo hubo ya una especie de mes de mayo en que la Sant\u00edsima Virgen invitaba a meditar en los \u00abhechos\u00bb, acog\u00eda s\u00faplicas y ruegos, y pon\u00eda un poco de claridad en las cosas. Lo que ha hecho siempre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">I El Concilio y el pueblo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Defendamos, s\u00ed, la piedad del pueblo. Del pueblo sencillo, fervoroso, que siglo tras siglo forma no una masa amorfa e indiscriminada, sino una muchedumbre innumerable, compacta, ordenada, solid\u00edsima, en el testimonio de su piedad y su alabanza a la Madre de Jes\u00fas. Este pueblo es una familia, la familia de Dios, y ha de respirar la atm\u00f3sfera familiar que Dios quiere que respiren sus hijos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, he aqu\u00ed lo que, seg\u00fan dice el Concilio Vaticano II, ha querido el Se\u00f1or. \u00abUno solo es nuestro Mediador, seg\u00fan las palabras del Ap\u00f3stol: <em>Porque uno es Dios, y uno tambi\u00e9n Mediador entre Dios y los hombres, el hombre Cristo Jes\u00fas, que se entreg\u00f3 a s\u00ed mismo para redenci\u00f3n de todos<\/em> (1Tim 2, 5-6). Sin embargo, la misi\u00f3n maternal de Mar\u00eda para con los hombres no oscurece, ni disminuye en modo alguno esta mediaci\u00f3n \u00fanica de Cristo, antes bien, sirve para demostrar su poder. Pues todo el influjo salv\u00edfico de la Sant\u00edsima Virgen sobre los hombres no dimana de una necesidad ineludible, <em>sino del divino benepl\u00e1cito y de la superabundancia de los m\u00e9ritos de Cristo;<\/em> se apoya en la mediaci\u00f3n de \u00c9ste, depende totalmente de ella y de la misma saca todo su poder. Y, lejos de impedir la uni\u00f3n inmediata de los creyentes con Cristo, la fomenta\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa Sant\u00edsima Virgen, predestinada desde toda la eternidad como Madre de Dios, juntamente con la encarnaci\u00f3n del Verbo, por disposici\u00f3n de la Divina Providencia, fue en la tierra la Madre excelsa del divino Redentor, compa\u00f1era singularmente generosa entre todas las dem\u00e1s criaturas y humilde esclava del Se\u00f1or. Concibiendo a Cristo, engendr\u00e1ndolo, aliment\u00e1ndolo, present\u00e1ndolo al Padre en el templo, padeciendo con su Hijo cuando mor\u00eda en la cruz, cooper\u00f3 en forma enteramente impar a la obra del Salvador con la obediencia, la fe, la esperanza y la ardiente caridad, con el fin de restaurar la vida sobrenatural de las almas. Por eso es nuestra Madre en el orden de la gracia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEsta maternidad de Mar\u00eda en la econom\u00eda de la gracia <em>perdura sin cesar<\/em> desde el momento del asentimiento que prest\u00f3 fielmente a la Anunciaci\u00f3n, y que mantuvo sin vacilar al pie de la cruz hasta la consumaci\u00f3n perpetua de todos los elegidos. Pues asunta a los cielos, no ha dejado esta misi\u00f3n salvadora, sino que con su m\u00faltiple intercesi\u00f3n <em>contin\u00faa obteni\u00e9ndonos los dones de la salvaci\u00f3n eterna. Con su amor materno se cuida de los hermanos de su Hijo, que todav\u00eda peregrinan y se hallan en peligro y ansiedad<\/em> hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada\u00bb (LG 60.62).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y as\u00ed es como el pueblo cristiano ama y entiende la misi\u00f3n de la Virgen Mar\u00eda en la gran familia a que pertenece. Por eso la honra, la alaba, la bendice y se conf\u00eda a Ella con la esperanza de lograr su intercesi\u00f3n maternal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso mismo todos cuantos tenemos la responsabilidad pastoral de conducirle hacia Dios, hemos de esforzarnos por mantener encendida y viva la llama de la piedad mariana, y no podemos permitir que se extingan, por nuestra desidia o nuestro equivocado modo de pensar, santas y respetables tradiciones como \u00e9sta de los actos especiales de devoci\u00f3n en el mes de mayo o en ocasiones parecidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Culto lit\u00fargico, lo primero; pero tambi\u00e9n piedad sencilla y popular. Sentimentalismos vanos, no; pero justa expresi\u00f3n de los sentimientos del amor, s\u00ed. Supersticiones y credulidades fant\u00e1sticas, nunca; pero ternura y confianza que se manifiesta en cantos, rezos, alabanzas, tal como la Iglesia lo ha querido siempre, \u00bfpor qu\u00e9 no?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La piedad y devoci\u00f3n a la Virgen Mar\u00eda sirve para llevarnos m\u00e1s f\u00e1cilmente a Cristo, para fortalecer nuestra fe, para vencer las tentaciones, en una palabra, para ayudarnos a una vida m\u00e1s aut\u00e9nticamente cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEl santo Concilio ense\u00f1a de prop\u00f3sito esta doctrina cat\u00f3lica y amonesta a la vez a todos los hijos de la Iglesia que fomenten con generosidad el culto a la Sant\u00edsima Virgen, particularmente el lit\u00fargico; que estimen en mucho las pr\u00e1cticas y los ejercicios de piedad hacia Ella recomendados por el Magisterio en el curso de los siglos, y que observen escrupulosamente cuanto en los tiempos pasados fue decretado acerca del culto a las im\u00e1genes de Cristo, de la Sant\u00edsima Virgen y de los santos. Y exhorta encarecidamente a los te\u00f3logos y a los predicadores de la palabra divina que se abstengan con cuidado tanto de toda falsa exageraci\u00f3n cuanto de una excesiva mezquindad de alma al tratar de la singular dignidad de la Madre de Dios. Cultivando el estudio de la Sagrada Escritura, de los Santos Padres y Doctores y de las liturgias de la Iglesia bajo la direcci\u00f3n del Magisterio, expliquen rectamente los oficios y los privilegios de la Sant\u00edsima Virgen, que siempre tienen por fin a Cristo, origen de toda verdad, santidad y piedad. En las expresiones o en las palabras eviten cuidadosamente todo aquello que pueda inducir a error a los hermanos separados o a cualesquiera otras personas acerca de la verdadera doctrina de la Iglesia. Recuerden, finalmente, los fieles que la verdadera devoci\u00f3n no consiste ni en un sentimentalismo est\u00e9ril y transitorio ni en una vana credulidad, sino que procede de la fe aut\u00e9ntica, que nos induce a reconocer la excelencia de la Madre de Dios, que nos impulsa a un amor filial hacia nuestra Madre y a la imitaci\u00f3n de sus virtudes\u00bb (LG 67).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">II Consideraci\u00f3n especial sobre el Rosario<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi atenci\u00f3n se vuelve ahora a una pr\u00e1ctica piadosa que tiene a su favor el respeto de los siglos y la adhesi\u00f3n sincera de innumerables hijos de la Iglesia, santos, sabios, hombres, mujeres, eclesi\u00e1sticos, laicos, en una palabra, de toda la comunidad social y visible de la Iglesia Cat\u00f3lica entendida como pueblo creyente y fiel al Magisterio que le gu\u00eda en su fe, que ha hecho del rezo del Rosario una decisi\u00f3n responsable y consciente en el \u00e1mbito de su libertad y personalidad religiosa. Cuando una pr\u00e1ctica de piedad llega a calar tan honda y universalmente y durante tanto tiempo en el pueblo cristiano, se puede afirmar sin exageraci\u00f3n que el Esp\u00edritu Santo, alma de la Iglesia, la est\u00e1 sosteniendo como una manifestaci\u00f3n pr\u00e1ctica del sentido de la fe del pueblo. Por eso es incomprensible decir que el Rosario ha pasado de moda, que no es oraci\u00f3n para nuestro tiempo, que al esp\u00edritu del hombre de hoy le resulta inasimilable. Una vez m\u00e1s la repetici\u00f3n continua de frases desdichadas, unida a nuestra pereza para orar, puede hacer desaparecer una santa costumbre, no porque hoy sea menos apta, sino porque se nos antoja decirlo as\u00ed, en lugar de reflexionar seriamente sobre el valor que encierra y tratar de mantenerla.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El Rosario y la Pastoral<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reflexionemos ahora brevemente sobre el valor del Rosario en la acci\u00f3n pastoral del sacerdote.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entendemos por pastoral la acci\u00f3n de la Iglesia dirigida a la edificaci\u00f3n del Cuerpo de Cristo, al servicio de la fe, si bien m\u00e1s propiamente significa la relaci\u00f3n existente entre los que est\u00e1n encargados por Dios de propagar su palabra, sus misterios, sus sacramentos, su gracia, y aquellos que por el bautismo han sido llamados a recibir tan altos dones y hacerlos fructificar. La pastoral, estrictamente hablando, es la tarea de los pastores del pueblo de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una acci\u00f3n pastoral que quiera cumplir con su cometido deber\u00e1 interesarse necesariamente por todos aquellos medios que contribuyen eficazmente a la propagaci\u00f3n, a la conservaci\u00f3n y a la fructificaci\u00f3n de la fe en las almas. Y surge ahora la pregunta: \u00bfqu\u00e9 puede aportar el rezo del Rosario a la acci\u00f3n pastoral? Tres fases podemos distinguir, m\u00e1s te\u00f3rica que pr\u00e1cticamente, en la acci\u00f3n pastoral: evangelizaci\u00f3n, catequizaci\u00f3n y liturgia o sacramentalizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Evangelizaci\u00f3n y Rosario<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Evangelizar es proclamar la palabra de Dios, anunciar el mensaje cristiano, el Reino de Dios, y si fuera f\u00e1cil hacer esas distinciones que establecemos de una manera te\u00f3rica, dir\u00edamos que la evangelizaci\u00f3n es un ministerio dirigido m\u00e1s bien a los que a\u00fan no han aceptado que Dios interviene en su vida y nos habla por medio de Jesucristo para pedirnos un compromiso serio de continua conversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta fase de la evangelizaci\u00f3n se encuentran y se encontrar\u00e1n muchos cristianos toda su vida, porque siempre necesitan ser llamados, aunque ocasionalmente, con mayor o menor perseverancia, participen de la riqueza de los sacramentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, el rezo del Rosario coloca a aquellos a quienes se trata de evangelizar en una actitud de reconocimiento de su ser de criatura ante Dios, principio de todo, de quien toda persona depende, y a quien se debe alabanza, adoraci\u00f3n y gloria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El que empieza a rezar el Rosario reconoce que Dios no solamente le ha creado, sino que interviene en su vida para salvarle por medio de su Hijo, el cual se encarna en una mujer de nuestra raza y toma nuestra propia humanidad, semejante a nosotros menos en el pecado, fiador ante el Padre, ofreciendo para redimirnos la vida entera, triunfando de la muerte y resucitando para subir al cielo despu\u00e9s de pasar por los misterios de gozo y de dolor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sustancia del mensaje evang\u00e9lico, hecho vida y sensiblemente jalonado, aparece en todos los cuadros que pasan por la mente del que reza el Rosario, suscitando en \u00e9l, si es sincero, una mayor aceptaci\u00f3n y conversi\u00f3n cada d\u00eda. El Hijo que se hace hombre, que ama a la humanidad, que sufre y se entrega a la muerte, no puede dejar de promover y arrancar del alma una transformaci\u00f3n de sentimientos y actitudes cada d\u00eda m\u00e1s conformes conel misterio, funci\u00f3n esencial de esta fase de la pastoral. A todos se debe hacer esta proclamaci\u00f3n, y para todos resulta asequible por medio del Rosario bien rezado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Rosario, con su gran pedagog\u00eda \u2013que es la del Evangelio\u2013, hace desfilar ante nuestra consideraci\u00f3n todos esos cuadros, escenas, sucesos, episodios vivos, enmarcados en una concreci\u00f3n y ropaje sensibles, lleva a todos f\u00e1cilmente al conocimiento de la vida de Jes\u00fas y de Mar\u00eda y a la comprensi\u00f3n de las m\u00e1s altas verdades de nuestra religi\u00f3n: la Encarnaci\u00f3n del Se\u00f1or, su Redenci\u00f3n, la vida cristiana presente y futura, que mueven al alma a adoptar una actitud aut\u00e9ntica ante la historia de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La renovaci\u00f3n de la vida cristiana comporta una imitaci\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda de Cristo, regla, camino y vida. Con el Rosario meditamos en cada misterio alg\u00fan acontecimiento de la vida del Se\u00f1or y nos ponemos en comunicaci\u00f3n vital con los hechos de nuestra salvaci\u00f3n. A la vista de Cristo, nadie puede quedar indiferente, sin resolverse a ir ajustando su vida a lo que esa contemplaci\u00f3n le ofrece.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s a\u00fan. El Rosario se proyecta inevitablemente sobre la vida familiar, por los ejemplos de la familia de Nazaret que trae a la memoria, y educa y desarrolla el sentido comunitario de Iglesia en las personas que lo rezan. Contemplamos a trav\u00e9s de la vida de Cristo, de su pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n, el nacimiento y organizaci\u00f3n de la misma; vemos en Pentecost\u00e9s su plenitud y consumaci\u00f3n en la tierra; y en la Asunci\u00f3n y Coronaci\u00f3n de Mar\u00eda como reina de todo lo creado, se nos manifiesta la m\u00e1s espl\u00e9ndida realizaci\u00f3n salv\u00edfica de Cristo, que completa la singular merced que hizo en Ella al preservarla, por sus m\u00e9ritos de Redentor, de toda mancha en su alma, y librarla de toda corrupci\u00f3n corporal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Rosario, breviario y s\u00edntesis del Evangelio, har\u00e1 descubrir al que lo reza la actitud que debe tomar ante el gozo y el dolor, el triunfo o la humillaci\u00f3n, pues no son lecciones abstractas las que ofrece, sino trozos palpitantes de una historia real y viva.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Rosario y catequizaci\u00f3n<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entendemos por catequizaci\u00f3n la acci\u00f3n pastoral que, lenta y continuamente, trata de iluminar y robustecer nuestra fe en Cristo, para llevar a una m\u00e1s consciente participaci\u00f3n de su misterio y alentar a los creyentes a una acci\u00f3n apost\u00f3lica y militante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta profundizaci\u00f3n del acontecimiento salvador, objeto de nuestra fe y, por tanto, com\u00fan a todo el que cree, deber\u00e1 necesariamente partir de los datos de la revelaci\u00f3n. Ahora bien, siendo el Rosario una contemplaci\u00f3n de los misterios revelados ser\u00e1 un medio maravilloso de catequizaci\u00f3n para todos. Porque es como un catecismo din\u00e1mico y reposado de las verdades fundamentales de la fe. Es un acto de fe viva en el misterio de Cristo que, por la virtud de la religi\u00f3n, favorece el desarrollo de las virtudes teologales, y da origen a la devoci\u00f3n: esa ra\u00edz de todo el culto lit\u00fargico que hace que nos demos a Dios con dedicaci\u00f3n total, y as\u00ed obtengamos las gracias de la santificaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Rosario nos hace vivir el misterio de Cristo desde el alma de Mar\u00eda, en la perspectiva en que Ella se situ\u00f3, y por su intercesi\u00f3n esperamos conseguir una mayor profundizaci\u00f3n intelectual y afectiva de la fe, al meditarlo y rezarlo con sus sentimientos y por su mediaci\u00f3n amorosa y maternal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>P\u00edo XII<\/strong>, en su Enc\u00edclica <em>Ingruentium malorum,<\/em> escribi\u00f3 que \u00abcon la frecuente meditaci\u00f3n de los misterios, el esp\u00edritu, poco a poco y sin dificultad, absorbe y se asimila la virtud de ellos encerrada, se anima de modo admirable a esperar los bienes inmortales y se siente inclinada, fuerte y suavemente, a seguir las huellas de Cristo y de su Madre\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Juan XXIII<\/strong> escribi\u00f3 con gran unci\u00f3n: \u00abLa verdadera sustancia del Rosario, bien meditado, est\u00e1 constituida por un triple elemento: contemplaci\u00f3n m\u00edstica, reflexi\u00f3n \u00edntima y reflexi\u00f3n piadosa. De la contemplaci\u00f3n de los misterios debe derivarse la reflexi\u00f3n para sacar las ense\u00f1anzas oportunas y buenas para el alma en orden a su propia santificaci\u00f3n y a las condiciones en que vive bajo la continua iluminaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Rosario y liturgia<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es bien sabido que, para algunos liturgistas, y no tales, el Rosario ha pasado a la historia, y ha perdido su raz\u00f3n de ser, una vez que el pueblo empieza a comprender la verdadera liturgia de un modo consciente y activo. Creemos sinceramente que esta opini\u00f3n revela falta de conceptos exactos y claros sobre la relaci\u00f3n entre liturgia y Rosario. No es justo rechazar el Rosario, ni siquiera concedi\u00e9ndole un ben\u00e9volo reconocimiento por los servicios prestados. Ni el Rosario puede sustituir a la liturgia, ni la liturgia al Rosario. No es medida acertada la de sustituci\u00f3n, sino la de coordinaci\u00f3n y complementaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La liturgia, culto p\u00fablico y oficial de la Iglesia, se realiza en la aplicaci\u00f3n sacramental (sobre todo eucar\u00edstica) de los misterios redentores y en la conmemoraci\u00f3n a lo largo del a\u00f1o de estos mismos misterios para que puedan los fieles beneficiarse de las riquezas del poder santificador de los m\u00e9ritos de Cristo, y llenarse de la gracia de salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Rosario coincide con la liturgia en ser una conmemoraci\u00f3n compendiosa de los grandes misterios de la Redenci\u00f3n; pero mientras en las principales acciones lit\u00fargicas la aplicaci\u00f3n del fruto de los misterios es sacramental y eficaz por s\u00ed misma, en el Rosario esta revivencia, y su fruto y beneficio, es solamente moral, condicionada por el esp\u00edritu y disposici\u00f3n del creyente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Reconocida esta principalidad y estas ventajas sustanciales de la liturgia sobre el Rosario, \u00bfqu\u00e9 puede aportar la pr\u00e1ctica del Rosario al culto lit\u00fargico?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La vida lit\u00fargica exige un clima, un ambiente. Si la vida o celebraci\u00f3n lit\u00fargica no se prepara y caldea con la oraci\u00f3n personal o con el compromiso y empe\u00f1o moral que exige la recepci\u00f3n de los sacramentos, la actividad lit\u00fargica se desvirt\u00faa y desnaturaliza hasta degenerar en mero ritualismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, cuanto contribuye a la mejor comprensi\u00f3n y estimaci\u00f3n de los misterios redentores, contribuye tambi\u00e9n a la fructuosidad santificadora de los sacramentos. He aqu\u00ed, pues, una preciosa aportaci\u00f3n del Rosario a la piedad lit\u00fargica: como aleccionamiento cotidiano de los fieles a los misterios de la fe, como empe\u00f1o afectuoso del alma en revivir y apropiarse a Cristo, haciendo suyo el fruto y la divina fecundidad de su acci\u00f3n redentora, prepara admirablemente a una mayor inteligencia de la liturgia de la Iglesia y contribuye muy beneficiosamente a la educaci\u00f3n lit\u00fargica del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La grandeza del Rosario estriba en esa actualizaci\u00f3n viva y compendiada del a\u00f1o lit\u00fargico. De este modo la renovaci\u00f3n lit\u00fargica no debe anular el Rosario, sino considerarlo como un medio \u00f3ptimo de preparaci\u00f3n, ampliaci\u00f3n y vitalizaci\u00f3n del culto lit\u00fargico, fuente y cumbre de la acci\u00f3n salvadora de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No perdamos de vista el valor de universalidad del Rosario, esto es, su aptitud para poner al alcance de las almas la doctrina, el ejemplo y el valimiento de Jes\u00fas y de Mar\u00eda, y el hecho de que ha sido y es todav\u00eda la devoci\u00f3n mariana m\u00e1s querida y practicada del pueblo cristiano: la expresi\u00f3n constante de su fe, de su esperanza y de su amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso Juan XXIII, en una hora muy oportuna, cuando comenzaban a asomar los exclusivismos liturgistas, tuvo especial inter\u00e9s en recomendar el Rosario y se\u00f1alar con sumo cuidado el lugar que le corresponde. Dijo as\u00ed: \u00abEl Rosario, como ejercicio de cristiana devoci\u00f3n entre los fieles&#8230;, tiene su puesto despu\u00e9s de la Santa Misa y del breviario para los eclesi\u00e1sticos y despu\u00e9s de los sacramentos para los seglares\u00bb<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacemos nuestras estas ponderadas reflexiones del P. Spiazzi: \u00abHabida cuenta de la insistencia con que ha sido recomendada por los Papas y por los Obispos a los f\u00edeles de acuerdo con los repetidos mensajes de las apariciones marianas, el Rosario tiene un cierto valor oficial en la Iglesia, muy bien expresado en la denominaci\u00f3n que desde antiguo le designa: \u201csalterio de los f\u00edeles\u201d. Se puede decir que es el breviario del pueblo cristiano, que como el de los sacerdotes, comprende oraci\u00f3n, profesi\u00f3n de fe, contemplaci\u00f3n, alabanza, normas y ejemplos de acci\u00f3n, y todo ello centrado en el misterio de Cristo y de Mar\u00eda&#8230;, y por medio de esta meditaci\u00f3n sube hasta la Trinidad, que es el \u00faltimo t\u00e9rmino de la oraci\u00f3n y de la glorificaci\u00f3n de la Iglesia&#8230;\u00bb<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">III Una aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica: Los equipos del Rosario<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Podr\u00edamos resumir las anteriores reflexiones en las afirmaciones siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Rosario debe seguir siendo estimado y reconocido como pr\u00e1ctica de oraci\u00f3n y de piedad del pueblo cristiano. Es un instrumento eficaz de acci\u00f3n pastoral, entendida \u00e9sta en sus diversas fases y en su espec\u00edfico car\u00e1cter de ministerio que trata de facilitar la relaci\u00f3n que ha de existir entre el hombre y Dios. No se opone en nada, antes bien favorece y ayuda a un mejor entendimiento y vivencia del culto lit\u00fargico. Logra dar cauce de manera dif\u00edcilmente superable a una exigencia fundamental de la religi\u00f3n cristiana, la del culto a la Virgen Mar\u00eda, de conformidad con el puesto singular que ocupa en la redenci\u00f3n y el reconocimiento que merece. Es, por fin, una pr\u00e1ctica generalmente usada por el pueblo cristiano, que cuenta tambi\u00e9n con la adhesi\u00f3n de innumerables personas cultas y responsables de su fe: te\u00f3logos, sacerdotes, seglares, padres y madres de familia, obispos, religiosos, papas. Si se abandona, es porque se cede a las dificultades que siempre, no s\u00f3lo ahora, han sido presentadas contra la misma (monoton\u00eda, rutina, etc\u00e9tera), dificultades, por otra parte, vencibles, a poco que nos esforcemos por desvanecerlas mediante una catequesis adecuada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debo reconocer, sin embargo, que hoy, tanto en la piedad personal de algunos, como en determinadas manifestaciones comunitarias, van apareciendo pr\u00e1cticas de oraci\u00f3n y de piedad que antes no se hac\u00edan. Si dentro de estas actitudes piadosas se reserva a la Virgen Mar\u00eda el lugar que la Iglesia ha se\u00f1alado, se la alaba y glorifica, se solicita su intercesi\u00f3n, y se procura imitarla, se tratar\u00eda de sustituciones que para algunos pueden ser m\u00e1s conformes y provechosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que no es l\u00edcito, pastoralmente hablando, es suprimir el Rosario, declar\u00e1ndolo sin m\u00e1s pasado de moda y anacr\u00f3nico; prescindir de fomentar debidamente la oraci\u00f3n y la confianza en la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda; y, <em>sobre todo:<\/em> privar a la gran masa del pueblo cristiano de medios de relaci\u00f3n con Dios, tan eficaces, tan serios y tan consoladores como \u00e9ste, sin ofrecerles otros, o present\u00e1ndoles los que s\u00f3lo ser\u00e1n aptos para algunas minor\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ning\u00fan sacerdote con cargo pastoral perder\u00e1 nada, antes al contrario, ganar\u00e1 mucho en su acci\u00f3n sobre las almas si fomenta el rezo del Rosario en el templo, en los hogares cristianos y en las costumbres y h\u00e1bitos piadosos de cada uno. \u00a1Cu\u00e1ntos hombres hay que no practican y que, sin embargo, llevan un Rosario en su bolsillo, y lo rezan en ocasiones especiales y se encomiendan a la Virgen, con la confianza de obtener a trav\u00e9s de Ella el auxilio divino que en su indigencia necesitan!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero quiero referirme ahora a una modalidad especial que ha surgido en Francia como fruto de esa noble actitud de estar a la escucha de las llamadas del mundo de hoy y del deseo de ofrecer caminos que pueden conducir a los hombres a la fe de Jesucristo. Son los llamados \u201cEquipos del Rosario\u201d, movimiento de espiritualidad aprobado por el Episcopado franc\u00e9s en 1967, que cuenta ya con m\u00e1s de 60.000 adheridos. Su fundador y hoy Consiliario Nacional es el dominico P. Eyquem. Con posterioridad, en la Asamblea Plenaria que el mismo Episcopado celebr\u00f3 en octubre de 1970 en Lourdes para estudiar el tema \u00abLos caminos de la fe y el crecimiento de la Iglesia en las realidades humanas\u00bb, fue expuesto por el Responsable Nacional un resumen sobre el Movimiento de los Equipos del Rosario y los caminos de la fe en estos peque\u00f1os grupos, exposici\u00f3n que tuvo una gran aceptaci\u00f3n y resonancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed c\u00f3mo narra el origen de la obra su propio fundador:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfC\u00f3mo han nacido los Equipos del Rosario? De una fidelidad a la Iglesia. A la Iglesia amada, a pesar de todas las apariencias en contra, como fuente de vida. Era en 1951. En la Iglesia de Francia la fermentaci\u00f3n era grande. Resolv\u00ed unirme al Padre Loew en Marsella y formar parte del equipo de sacerdotes obreros que \u00e9l hab\u00eda fundado&#8230;, mas no era suficiente ser aceptado por el equipo. Religioso dominico, yo depend\u00eda de mis superiores. Logr\u00e9 la conformidad de mi Provincial. Pero en aquella \u00e9poca el movimiento de los sacerdotes obreros tropezaba con las m\u00e1s graves dificultades. Era necesaria la autorizaci\u00f3n del Maestro General de los dominicos. La solicit\u00e9, y me fue negada categ\u00f3ricamente y sin apelaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDos a\u00f1os m\u00e1s tarde, mi Provincial me pidi\u00f3 que volviera a tomar la direcci\u00f3n del Rosario en Toulouse. Era un ministerio poco solicitado. La estima mediocre en que hab\u00eda ca\u00eddo, contrastaba enormemente con lo que la Iglesia continuaba diciendo de \u00e9l. Fui sensible a la vez a esta voz y a este abandono. Aceptaba, pues, la proposici\u00f3n de mi Provincial, pero tomando la firme resoluci\u00f3n de llevar a este ministerio las preocupaciones que me hab\u00edan conducido hacia aquellos a los que de hecho no hab\u00eda sido llevado el Evangelio o se les hab\u00eda llevado demasiado poco\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abQuiz\u00e1 me enga\u00f1o, pero creo sinceramente que los Equipos del Rosario han nacido de una cierta inteligencia de la bienaventuranza de los pobres, de una fe firme en la bendici\u00f3n que les acompa\u00f1a. \u00danicamente hay que ver bien que el \u201cpobre\u201d no es necesariamente el que pasa por tal, sobre todo si de hecho, por estar bien encuadrado en la sociedad, llega a ser una potencia. El pobre es aquel en el que nadie piensa sino Cristo, porque no representa nada. No cuenta. No interesa a nadie. Es el que, al no ser tenido en cuenta por nadie, llega a ser precioso a los ojos de Dios. Pienso que s\u00f3lo unos ojos iluminados por una luz de lo alto pueden ellos tambi\u00e9n verlo as\u00ed. Resulta de esta convicci\u00f3n una actitud que est\u00e1 en los ant\u00edpodas de todo paternalismo. No se enriquece al pobre. Es \u00e9l quien nos enriquece. No se va hacia \u00e9l para llevarle la vida, sino para recibirla. Porque Dios est\u00e1 con \u00e9l. Reanudar sin cesar el contacto con el pobre es para la Iglesia, y para todo lo que es de la Iglesia, una exigencia vital. Cuando la Iglesia se separa del pobre, muere. Desaparecer\u00eda totalmente si, en la Iglesia, el Esp\u00edritu Santo no mantuviera siempre aqu\u00ed y all\u00e1 el contacto. Al escoger la infamia de la Cruz, el Hijo \u00fanico de Dios ha hecho saber, de una vez para siempre el lugar donde permanece\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab\u00bfC\u00f3mo aplicar este principio al Rosario? Es el problema que me he planteado entonces. Atento a la voz de la Iglesia, he tomado una conciencia m\u00e1s viva de que el Rosario era, m\u00e1s bien que \u201cuna oraci\u00f3n m\u00e1s\u201d, \u201cun alimento de la fe\u201d, y de que estaba destinado a todo el pueblo. Si esto era verdad \u2013y yo no dudaba de ello\u2013 entonces hab\u00eda que poner este alimento al alcance de todos, particularmente de los que est\u00e1n m\u00e1s desprovistos de fe. Servir\u00eda para reanimar \u201cmechas que a\u00fan humean\u201d, pero que ya no iluminan. Ser\u00eda necesario, pues, sin vacilar, salir de las Iglesias y del medio <em>practicante<\/em> para avanzar a ese destierro en donde cantidad de bautizados acaban de perder lo poco que tienen. Ser\u00eda necesario tambi\u00e9n consentir en no pedir nada a esta multitud que no puede dar: ni pr\u00e1ctica sacramental, ni compromiso de ninguna clase. No porque haya que pensar que una vida cristiana desarrollada pueda prescindir de los sacramentos o de un compromiso de Iglesia, sino porque esto debe brotar de la vida, de una santidad reencontrada. No sirve para nada tirar del trigo verde para que crezca m\u00e1s de prisa. Hay impaciencias que son fatales para el desarrollo de la vida\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abDe hecho, ha parecido que lo que m\u00e1s conven\u00eda con frecuencia era un rosario concebido como una liturgia, \u201cuna liturgia de umbral\u201d (de entrada). Una peque\u00f1a comunidad en oraci\u00f3n que busca un contacto con Cristo. Es en este momento cuando he conocido la obra de Paulina Jaricot, en el siglo XIX: esta mujer notable, que fund\u00f3 el Rosario Viviente y la Propagaci\u00f3n de la Fe, y que no temi\u00f3 en su \u00e9poca comprometer toda su fortuna (y perderla) en la creaci\u00f3n de una f\u00e1brica en donde el hombre conservara su calidad de hombre. Tuve tambi\u00e9n la suerte inestimable, en el momento en que todo no estaba m\u00e1s que en germen, de ser comprendido y sostenido por el arzobispo de Toulouse, Mons. Garrone\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa orientaci\u00f3n misionera de los Equipos del Rosario explica muchas disposiciones concretas que conciernen a los medios puestos en obra. Ha sido necesario constantemente y lo es a\u00fan resistir a la tentaci\u00f3n de lo mejor y lo m\u00e1s, si no se quiere pasar por encima de la cabeza del pobre. Una tal orientaci\u00f3n deb\u00eda conducir necesariamente a construir un movimiento de laicos. Porque son laicos los que viven cotidianamente en contacto con la multitud&#8230; Pero eso es abordar otra etapa de la historia de los Equipos del Rosario. La que vosotros conoc\u00e9is y hab\u00e9is realizado\u00bb<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He tenido inter\u00e9s en transcribir esta larga cita, porque nos revela la profundidad de pensamiento de un sacerdote de Cristo, a quien no son extra\u00f1as las preocupaciones apost\u00f3licas de la Iglesia de hoy. Su profundidad la veo en este tr\u00e1nsito que hace de su prop\u00f3sito de ser sacerdote obrero al nuevo trabajo que se le encomienda. No considera en ning\u00fan momento que sus afanes de evangelizaci\u00f3n de un mundo alejado de la Iglesia vayan a ser irrealizables dedic\u00e1ndose a un apostolado de muy \u00abmediocre estimaci\u00f3n\u00bb. Antes al contrario, persuadido de que el rezar y el ponerse en contacto con Dios es necesario al hombre de hoy, igual que al de todos los tiempos, aunque se trate de hombres que pertenecen a ambientes sociales de pa\u00eds de misi\u00f3n \u2013las masas obreras de los barrios de Marsella\u2013, emprende decididamente su campa\u00f1a y pronto ve que Dios la bendice. Por este camino trata de llevar el Evangelio y la Iglesia al coraz\u00f3n del mundo alejado, y al de los pobres que creen, pero que no practican. Y establece peque\u00f1as comunidades, de las que tanto se habla ahora, los Equipos del Rosario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se dirige este apostolado a tantas personas aisladas, aplastadas por el peso de la soledad, por el sufrimiento, enfermos, sobre todo enfermos graves, que se sientes in\u00fatiles por estar privados de las actividades de los sanos; inmigrantes que llegan al vecindario y no son acogidos; gentes que viven al lado los unos de los otros, pero sin conocerse ni decirse los buenos d\u00edas, necesitados, sin embargo, de encontrarse en peque\u00f1os grupos fraternos, acogedores y humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se dirige a la gran masa de bautizados no practicantes que no saben orar o no tienen tiempo para ello. Con deseos de rezar, pero que, encontr\u00e1ndose aislados, no intentan siquiera expresar este deseo, este ideal, y viven una vida sin relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante este desierto espiritual que se extiende alrededor de la Iglesia, de tantas almas carentes de un ideal superior, necesitadas de fe, de esperanza, de amor, a las cuales no puede llegar la acci\u00f3n del sacerdote, los Equipos del Rosario han tomado conciencia de lo que pueden y deben hacer como miembros vivos del pueblo de Dios e intentan convertirse en testigos e instrumentos operantes de la Iglesia y de su misi\u00f3n salvadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La ingeniosa manera en que est\u00e1n concebidos y se organizan estos equipos y la forma en que comparten las preocupaciones de la Iglesia han movido a los Comit\u00e9s Superiores del Apostolado Seglar de varios pa\u00edses a incorporarlos a la \u00abfamilia\u00bb de sus Movimientos de espiritualidad y de acci\u00f3n apost\u00f3lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque la vida de estas peque\u00f1as comunidades de oraci\u00f3n las confirma como un eficaz y poderoso instrumento de animaci\u00f3n espiritual en los vecindarios: un grupo de quince seglares, cada d\u00eda separadamente y una vez al mes reunidos a domicilio, para la \u00abOraci\u00f3n en Com\u00fan\u00bb, se sit\u00faa frente a las verdades fundamentales de su fe, por la meditaci\u00f3n de los misterios del Rosario, en uni\u00f3n con la Virgen y con la perspectiva en que Ella vivi\u00f3 esos misterios salvadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque con su dinamismo apost\u00f3lico y misionero estos grupos acogen a todos los que lo desean, practicantes y no practicantes, sin distinci\u00f3n de edad, cultura o nivel social y religioso, y les ayudan a vivir el gran principio de la unidad y amor evang\u00e9lico con las relaciones humanas y fraternas que entre ellos se establecen gracias al clima de oraci\u00f3n que es caracter\u00edstica y fundamento de estos peque\u00f1os grupos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque adem\u00e1s, los Equipos del Rosario responden a una necesidad profunda de catequesis popular, colaborando en la misi\u00f3n pastoral de iluminar y robustecer la fe en las almas, llev\u00e1ndolas a una mejor participaci\u00f3n, m\u00e1s consciente y responsable, en la vida de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, el medio de que se valen los Equipos del Rosario para lograr tan positivos y tan espl\u00e9ndidos fines, su lazo de uni\u00f3n espiritual, su secreto y su consigna, es el Rosario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEl Rosario&#8230;, \u201cdevoci\u00f3n de la Iglesia\u201d que, por su car\u00e1cter popular, su esp\u00edritu cristoc\u00e9ntrico y por la filial devoci\u00f3n que inspira, puede reanimar la fe y la piedad en los m\u00e1s diferentes medios de acci\u00f3n pastoral\u00bb<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el Rosario, \u00absalterio de los fieles\u00bb, compendio de la plegaria, de la contemplaci\u00f3n y de la revisi\u00f3n de vida, centrado en el misterio de Cristo y en la devoci\u00f3n a Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el Rosario el que los Equipos han tomado como escuela de fe, de plegaria y de acci\u00f3n, apt\u00edsima para poner al alcance de sus miembros la doctrina, el ejemplo y el valimiento de Jes\u00fas y de Mar\u00eda, y para proyectar sobre sus vidas la luz de los misterios gozosos, dolorosos y gloriosos que dan raz\u00f3n y sentido a sus ideales y esperanzas, a sus luchas y amarguras, a sus triunfos y derrotas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es \u00abla oraci\u00f3n del Rosario que, cuando se hace bien, sirve para fomentar la fe, para desarrollar la piedad, sin la cual la fe se extingue; para hacer vivir la caridad fraterna; para despertar la esperanza de la eternidad; para volcarnos en el servicio a nuestros hermanos; para comprender el sentido del dolor, para purificar nuestras alegr\u00edas; para perseverar en nuestro trabajo diario; para caminar con sencillez, valor desconocido hoy en la vida y que, precisamente porque est\u00e1 ausente de muchas posturas, hace que los seres nos volvamos tan complicados\u00bb<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque ha sido el Rosario, y porque lo es todav\u00eda, la devoci\u00f3n mariana m\u00e1s querida y practicada del pueblo cristiano, expresi\u00f3n constante de su fe, de su esperanza, de su amor, y como plegaria eminentemente comunitaria, es un instrumento perfectamente adecuado para crear y dar vida a esas peque\u00f1as comunidades de oraci\u00f3n y de comuni\u00f3n fraterna, que son los Equipos del Rosario.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">IV Tambi\u00e9n en nuestra di\u00f3cesis<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Barcelona existen ya algunos de estos equipos. Pero se nos hab\u00eda pedido una palabra de reconocimiento y de apoyo, y a esto obedece esta Instrucci\u00f3n Pastoral, que he querido escribir con ocasi\u00f3n del mes de mayo como obsequio a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aplaudo de todo coraz\u00f3n y bendigo la iniciativa de organizar y extender ampliamente los Equipos del Rosario. Y me atrevo a pedir a la Comunidad de Padres Dominicos de Barcelona que fomenten esta pr\u00e1ctica con todos los medios a su alcance. Pido tambi\u00e9n a los sacerdotes y comunidades religiosas que colaboren a su mayor difusi\u00f3n. Lo repetir\u00e9 una vez m\u00e1s. El Rosario sigue siendo una plegaria v\u00e1lida para los hombres de nuestro tiempo. Donde exista la costumbre hermosa de rezarlo en familia, procuremos que no se pierda. Que no desaparezca tampoco de los templos y capillas donde siempre se ha rezado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La particular modalidad de los Equipos no se nos presenta para que deje de rezarse el Rosario en la forma que lo rezan los que siempre lo han rezado, sino para poder introducir la riqueza espiritual y religiosa que esta plegaria encierra, en ambientes donde no haya entrado hasta ahora y <em>sobre todo<\/em> para establecer lazos comunitarios de fe y de esperanza entre personas v\u00edctimas de la soledad de su esp\u00edritu y, sin embargo, necesitadas. No hay nadie que no necesite rezar. Esforc\u00e9monos por edificar entre todos una Iglesia que reza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata tampoco de desestimar otras formas de oraci\u00f3n que est\u00e1n surgiendo, y que deseamos vivamente se extiendan cada vez m\u00e1s tambi\u00e9n entre los seglares, como, por ejemplo, la Liturgia de las Horas, sobre la cual la Comisi\u00f3n Interdiocesana de Liturgia de la Provincia Eclesi\u00e1stica Tarraconense acaba de publicar una nota de orientaci\u00f3n, cuyas afirmaciones recomendamos con el mayor inter\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se opone una cosa a la otra. Lo que deseamos es que no se pierda lo que la Iglesia ama como forma especial de oraci\u00f3n y de plegaria a la Virgen Mar\u00eda, el Rosario tradicional siempre que sea posible, o con esta modalidad donde sea aconsejable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recuperemos la alegr\u00eda de volver a alabar a la Sant\u00edsima Virgen con nuestro coraz\u00f3n y con nuestra voz, eco de las de toda la Iglesia. Al alabarla a Ella, damos gloria a Dios que es quien lo ha querido as\u00ed. Es incomprensible que despu\u00e9s de un concilio que ha proclamado la grandeza singular de Mar\u00eda como ning\u00fan otro lo hab\u00eda hecho, pueda darse el fen\u00f3meno de una disminuci\u00f3n de la piedad y la devoci\u00f3n marianas. Los excesos de otro tiempo, si los hubo, no justifican los silencios y las resistencias de ahora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuanto m\u00e1s digno lugar ocupe la Virgen Mar\u00eda en nuestros templos, en nuestros hogares y en nuestro coraz\u00f3n, m\u00e1s alto y a la vez m\u00e1s pr\u00f3ximo estar\u00e1 su Hijo divino, Jesucristo Redentor y Salvador. Mar\u00eda es Madre de virtudes, es Madre de la Iglesia, es Madre del pueblo sencillo y pobre, pobre incluso en la expresi\u00f3n de su fe, pero muchas veces ejemplarmente rico en su esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este pueblo de Espa\u00f1a o de Francia, de Polonia o de Norteam\u00e9rica, ama a la Virgen Mar\u00eda hoy igual que la ha amado siempre y encuentra en la recitaci\u00f3n de sus plegarias y en la celebraci\u00f3n de los cultos que la Iglesia propone en formas sencillas y populares, pero igualmente dignas y merecedoras del m\u00e1ximo respeto, un cauce san\u00edsimo para su vitalidad religiosa por donde \u00e9sta corre y a la vez se alimenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> P\u00edo XII, Carta enc\u00edclica de 15 de septiembre de 1951, n\u00fam. 6: <em>Discorsi e radiomessaggi di S.S. P\u00edo XII,<\/em> XIII, Citt\u00e0 del Vaticano 1952, 541.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Carta sobre el Rosario, del 10 de febrero de 1962.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Juan XXIII, Carta<em>Il sacro convegno<\/em>,en:<em>Colecci\u00f3n de enc\u00edclicas y documentos pontificios,<\/em>Madrid 1968, 2432.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> R. Spiazzi,<em>El Rosario y la misi\u00f3n de Mar\u00eda en el misterio de la salvaci\u00f3n,<\/em> C\u00e1diz 1967.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> <em>Le Rosaire dans la Pastoral,<\/em>enero 1971, 5-6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> Pablo VI, Alocuci\u00f3n a los participantes en el III Congreso Internacional dominicano del Rosario, 13 de julio de 1963, d\u00eda en que se tuvo la primera audiencia general del nuevo Papa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> M. Gonz\u00e1lez Mart\u00edn, Alocuci\u00f3n en el acto de presentaci\u00f3n de los discos del Rosario, Barcelona, 23 de diciembre de 1970. V\u00e9ase el texto en la p. 269ss., del presente volumen.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Instrucci\u00f3n pastoral, de mayo de 1971, publicada en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Barcelona, 15 de mayo de 1971. Una vez m\u00e1s deseo aprovechar la oportunidad que me brinda el mes de mayo para hacer una profesi\u00f3n de fe y de piedad en el misterio de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. Y para invitaros a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[27,40],"doc_tag":[],"class_list":["post-790","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-el-concilio-vaticano-ii","doc_category-la-santisima-virgen-maria"],"year_month":"2026-06","word_count":7139,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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