{"id":780,"date":"2024-09-22T20:04:39","date_gmt":"2024-09-22T18:04:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=780"},"modified":"2024-09-22T20:04:39","modified_gmt":"2024-09-22T18:04:39","password":"","slug":"el-corazon-de-cristo-pastor","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-corazon-de-cristo-pastor\/","title":{"rendered":"El Coraz\u00f3n de Cristo, Pastor"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Conferencia en la clausura de la Semana organizada por la Facultad Teol\u00f3gica de Burgos sobre \u00abEl Coraz\u00f3n de Cristo y el sacerdote\u00bb, 16 de julio de 1982. Publicada en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo,<\/em> octubre 1982.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las im\u00e1genes m\u00e1s bellas, m\u00e1s po\u00e9ticas y sugestivas con que diversas literaturas, y de manera especial los Libros Sagrados, nos presentan las relaciones entre los hombres y sus gu\u00edas o gobernantes es la del pastor y su reba\u00f1o. Ya Homero llama al rey Agamen\u00f3n \u00abPastor de pueblos\u00bb. Los patriarcas b\u00edblicos, Abel, Abraham, Jacob y el rey David, eran pastores. As\u00ed era obvia esta imagen aplicada a las relaciones entre los pueblos y sus jefes, m\u00e1s a\u00fan, entre Dios y los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>Efectivamente, el amor de Dios a los hombres, su providencia sobre ellos, su plan de reunirlos en instituciones de salvaci\u00f3n creadas por \u00c9l, la solicitud con que quiere que sus ministros en la tierra atiendan a las almas, la defensa contra los enemigos espirituales, la abundancia de gracias con que los alimenta, la alegr\u00eda de recuperarlos cuando se han extraviado, la felicidad de reunirlos a todos en el Reino eterno, \u00e9stas y otras realidades sobrenaturales vienen hermosa y pl\u00e1sticamente configuradas en la alegor\u00eda del reba\u00f1o y Dios, su Pastor.<\/p>\n\n\n\n<p>De amplio uso y aplicaci\u00f3n en el Antiguo Testamento, la alegor\u00eda sigue us\u00e1ndose en el Nuevo, llegando a su plenitud humano-divina en la par\u00e1bola de Cristo, que se llama a S\u00ed mismo \u00abel Buen Pastor\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Es evidente que el amor de Jes\u00fas por los hombres, su amor divino y humano, es el que se manifiesta en la alegor\u00eda del Buen Pastor. Y ese amor lo simboliza el coraz\u00f3n. Por eso, hablamos del <em>Coraz\u00f3n de Cristo, Pastor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La imagen del pastor en el Antiguo Testamento<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a><\/a>Yahveh, Pastor de Israel<\/h3>\n\n\n\n<p>Ya el buen gobierno del pueblo de Dios por el rey David se expresa en la Sagrada Escritura bajo el simbolismo del pastor. David, pastor en su juventud, es elegido por Dios para ser el pastor de su pueblo, como dice el Salmo 78, 70-72:<em>Y eligi\u00f3 a David, su servidor, le sac\u00f3 de los apriscos del reba\u00f1o, le trajo de detr\u00e1s de las ovejas, para pastorear a su pueblo Jacob, y a Israel, su heredad. \u00c9l los pastoreaba con coraz\u00f3n perfecto, y con mano diestra los guiaba.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>David, hombre seg\u00fan el coraz\u00f3n de Dios y figura prof\u00e9tica del Mes\u00edas, da origen en los escritos sagrados a la presentaci\u00f3n del amor y del gobierno de Dios y de su Cristo bajo el s\u00edmbolo del pastoreo. <em>Como pastor pastorea su reba\u00f1o, recoge en brazos los corderitos, en el seno los lleva, y trata con cuidado las paridas<\/em> (Is 40, 11).<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, el pueblo pide la protecci\u00f3n de Dios-Pastor:<em>Pastor de Israel, escucha; T\u00fa que gu\u00edas a Jos\u00e9 como un reba\u00f1o&#8230;, ven en nuestro auxilio<\/em>(Sal 80, 2-3).Y se siente seguro y feliz, guiado por Dios, su Pastor. <em>Yahveh es mi pastor, nada me falta. Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce, y conforta mi alma; me gu\u00eda por senderos de justicia, en gracia de su nombre. Aunque pase por valle tenebroso, ning\u00fan mal temer\u00e9, porque T\u00fa vas conmigo, tu vara y tu cayado me sosiegan<\/em>(Sal 23, 1-4).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los pastores humanos, delegados<\/h3>\n\n\n\n<p>Pero en la econom\u00eda de la providencia divina cuadra que el gobierno de los hombres por Dios sea ejercido por otros hombres, como ministros y representantes suyos. En Israel, estos pastores eran los gu\u00edas pol\u00edticos y religiosos del pueblo. Frecuentemente, no estuvieron a la altura de su misi\u00f3n y extraviaron al pueblo: <em>Los sacerdotes no dec\u00edan \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 Yahveh?, ni los peritos de la ley me conoc\u00edan, y los pastores se rebelaron contra M\u00ed, y los profetas profetizaban por Baal y en pos de los In\u00fatiles (los \u00eddolos) andaban<\/em> (Jr 2, 8). <em>Es que han sido torpes los pastores, y no han buscado a Yahveh; as\u00ed no obraron cuerdamente, y toda su grey fue dispersada<\/em> (Jr 10, 21).<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre todo, el profeta Ezequiel, cap\u00edtulo 34, estigmatiza amplia y duramente la mala conducta de los pastores de Israel. Se apacentaban a s\u00ed mismos y no al pueblo, lo explotaban, lo dominaban y lo abandonaban:<em>\u00a1Ay de los pastores de Israel que se apacientan a s\u00ed mismos! \u00bfNo deben los pastores apacentar al reba\u00f1o? Vosotros os hab\u00e9is tomado la leche, os hab\u00e9is vestido con la lana, hab\u00e9is sacrificado las ovejas m\u00e1s ping\u00fces, no hab\u00e9is apacentado el reba\u00f1o. No hab\u00e9is fortalecido a las ovejas d\u00e9biles, no hab\u00e9is cuidado a la enferma ni curado a la que estaba herida, ni hab\u00e9is tomado a la descarriada ni buscado a la perdida; sino que las hab\u00e9is dominado con violencia y dureza. Y ellas se han dispersado por falta de pastor, y se han convertido en presa de todas las fieras del campo; andan dispersas. Mi reba\u00f1o anda errante por todos los montes y altos collados (idolatr\u00eda); mi reba\u00f1o anda errante por toda la superficie de la tierra, sin que nadie se ocupe de \u00e9l ni salga en su busca<\/em>(Ez 34, 2-6).El profeta lamenta que, como consecuencia del mal pastoreo, las ovejas de Israel se dispersaron: moralmente, sucumbiendo a la tentaci\u00f3n idol\u00e1trica, y f\u00edsicamente, por las deportaciones.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Dios los sustituye por un Pastor-Rey<\/h3>\n\n\n\n<p>Por eso el Se\u00f1or arrancar\u00e1 las ovejas de la boca de los malos pastores y \u00c9l mismo ser\u00e1 el Pastor y cuidar\u00e1 de las ovejas:<em>Las sacar\u00e9 de en medio de los pueblos, las reunir\u00e9 de los pa\u00edses y las llevar\u00e9 de nuevo a su suelo. Las pastorear\u00e9 por los montes de Israel, por los barrancos y por todos los poblados de esta tierra. Las apacentar\u00e9 en buenos pastos y su majada estar\u00e1 en los montes de la excelsa Israel&#8230; Yo mismo apacentar\u00e9 mis ovejas y yo las llevar\u00e9 a reposar&#8230; Buscar\u00e9 a la oveja perdida, tornar\u00e9 a la descarriada, curar\u00e9 a la herida, confortar\u00e9 a la enferma<\/em>(Ez 34, 13-16). <em>Vosotras, ovejas m\u00edas, sois el reba\u00f1o humano que Yo apaciento, y Yo soy vuestro <\/em>Dios (Ib. 31).<\/p>\n\n\n\n<p>En profec\u00eda mesi\u00e1nica. Dios dar\u00e1 a sus ovejas nuevos pastores: <em>Os pondr\u00e9 pastores seg\u00fan mi coraz\u00f3n, que os den pasto de conocimiento y de prudencia<\/em>(Jr 3, 15). <em>Pastores que apacienten las ovejas, de manera que nunca m\u00e1s estar\u00e1n medrosas y asustadas, ni faltar\u00e1 ninguna<\/em> (Jr 23, 4).<\/p>\n\n\n\n<p>Y, sobre todo, anuncia un pastor, Pr\u00edncipe y Rey:<em>Mirad que vienen d\u00edas&#8230; en que suscitar\u00e9 a David un germen justo: reinar\u00e1 un rey prudente, practicar\u00e1 el derecho y la justicia. En sus d\u00edas estar\u00e1 a salvo Jud\u00e1 e Israel vivir\u00e1 seguro<\/em>(Jr 23, 5-6).<\/p>\n\n\n\n<p>Ese Rey Pastor es claro que es el Mes\u00edas, Jes\u00fas. El mismo lo declar\u00f3: <em>Yo soy el Buen Pastor.<\/em> En \u00c9l se cumplen las profec\u00edas consoladoras de Ezequiel y Jerem\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En el Nuevo Testamento<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cristo se proclama el \u00abBuen Pastor\u00bb (Jn 10)<\/h3>\n\n\n\n<p>Cristo amorosamente se detiene, seg\u00fan el evangelista San Juan, cap\u00edtulo 10, en describir su reba\u00f1o, su redil y los cuidados que presta a sus ovejas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo tiene un redil, s\u00f3lo uno.<\/p>\n\n\n\n<p>El redil tiene una puerta, como es l\u00f3gico. Y la puerta del redil es el mismo Jes\u00fas. Solamente se puede acceder al reba\u00f1o por la puerta del redil. Porque las ovejas, las almas, son de Jes\u00fas, y nadie puede influenciarlas sin su autorizaci\u00f3n y los planes de Jes\u00fas sobre ellas. Quien pretenda entrar, no por la puerta, sino saltando las vallas, es claro que no es el pastor de las ovejas; es un salteador, que no pretende nada bueno para ellas, sino al rev\u00e9s, robarlas y matarlas.<\/p>\n\n\n\n<p>Era el caso de los pastores de Israel en tiempos de Jes\u00fas. Ellos no hab\u00edan entrado por la puerta, Jes\u00fas: no lo aceptaban a \u00c9l, ni su doctrina, ni su mesianismo. Imbuidos en las ideas de un mesianismo temporalista, puramente nacional y pol\u00edtico, de grandeza y riqueza terrenal, eso es lo que fomentaban en el pueblo, y les repugnaba un mesianismo, tan distinto y tan distante, como el que ve\u00edan que representaba Jes\u00fas: <em>En verdad, en verdad os digo: Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido delante de M\u00ed son ladrones y salteadores; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta <\/em>(Jn 10, 7-8). Las ovejas no seguir\u00e1n a un extra\u00f1o, sino que huir\u00e1n de \u00e9l, porque no conocen la voz de los extra\u00f1os (Ib. 5).<\/p>\n\n\n\n<p>Estos no son los due\u00f1os de las ovejas, no son pastores, sino asalariados. Por eso, ante el peligro, al ver venir al lobo, abandonan las ovejas y huyen; no les importan las ovejas. Entonces el lobo hace presa en ellas y las dispersa.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, al contrario, es el leg\u00edtimo Pastor, el Buen Pastor. \u00c9l conoce a sus ovejas y las ovejas lo conocen a \u00c9l: no con un fr\u00edo conocimiento intelectual, sino con conocimiento experimental y de presencia, que acaba confundi\u00e9ndose con el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Y su amor a las ovejas es el m\u00e1ximo: porque \u00c9l da la vida por las ovejas, y nadie tiene amor m\u00e1s grande que el que da la vida por el amado. Como el pastor hace frente al lobo, aunque se exponga a sus mordeduras, y al fin tal vez perezca entre sus garras, Jes\u00fas se enfrenta con el diablo, Pr\u00edncipe de este mundo. Como era hombre, su humanidad pereci\u00f3 a manos de los hijos del diablo: <em>Vosotros sois de vuestro padre, el diablo, y quer\u00e9is cumplir los deseos de vuestro padre. Este era homicida desde el principio<\/em> (Jn 8, 44). <em>Pero \u00c9l era m\u00e1s fuerte y ech\u00f3 fuera al Pr\u00edncipe de este mundo<\/em> (Jn 12, 31).<\/p>\n\n\n\n<p>El Padre am\u00f3 tanto al mundo que le env\u00eda su Hijo unig\u00e9nito para que lo salve (Jn 3, 16); y cumpliendo el Hijo libre y generosamente la voluntad del Padre, merece doblemente su amor. <em>Por eso me ama el Padre, porque doy mi vida, para recobrarla de nuevo. Nadie me la quita; Yo la doy voluntariamente. Tengo poder para darla y poder para recobrarla de nuevo<\/em> (Jn 10, 17-18).<\/p>\n\n\n\n<p>El conocimiento y amor entre Cristo y las ovejas reproduce el conocimiento-amor que se da entre el Padre y el Hijo: <em>Conozco mis ovejas y las m\u00edas me conocen a M\u00ed, como me conoce el Padre y Yo conozco a mi Padre<\/em> (Jn 10, 14-15).<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo da la vida por sus ovejas para que tengan vida, la sobrenatural, la eterna, y para que la tengan en abundancia. No como la vida y prosperidad terrena, que los dirigentes buscaban para su pueblo, y que la mayor\u00eda no pod\u00eda alcanzar.<\/p>\n\n\n\n<p>La idea cerradamente nacionalista de los dirigentes de Israel restring\u00eda las ovejas de Dios al pueblo de Israel; pero no, todos los hombres son ovejas de Cristo. A\u00fan no est\u00e1n todas en su redil; pero <em>tambi\u00e9n a \u00e9sas las tengo que conducir y escuchar\u00e1n mi voz y habr\u00e1 un solo reba\u00f1o y un solo Pastor<\/em> (Jn 10, 16).<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas habla tambi\u00e9n de otros pastores, pastores humanos, pero esta vez buenos, que entrar\u00e1n por la puerta debida. Cristo. As\u00ed resulta \u00c9l, el Pr\u00edncipe de los pastores, el Mayoral (1P 5, 4). A su mandato y servicio hay otros pastores. A \u00e9stos, que entran en el redil por la puerta, no les pasar\u00e1 como a los falsos pastores. Tambi\u00e9n ellos, como el mayoral, conocer\u00e1n y amar\u00e1n las ovejas, las defender\u00e1n de los lobos, y aun estar\u00e1n dispuestos a dar su vida en su defensa. A su vez, las ovejas escuchar\u00e1n su voz, cuando un tal pastor las llame una por una. \u00c9l las sacar\u00e1 fuera para darles pastos y abrevarlas. Y cuando las ha sacado todas, \u00e9l va delante de ellas, y las ovejas le siguen porque conocen su voz. Es el fruto de los ap\u00f3stoles de Cristo que siegan las mieses ya amarillas y abundantes, pero que no sembraron ellos, sino Cristo. Estos pastores <em>apacientan la grey de Dios, que les est\u00e1 encomendada, vigilando, no forzados, sino voluntariamente, seg\u00fan Dios; no por mezquino af\u00e1n de ganancia, sino de coraz\u00f3n; no tiranizando a los que les ha tocado cuidar, sino siendo modelos de la grey; para que cuando aparezca el Mayoral, reciban la corona de gloria que no se marchita <\/em>(1P 5, 2-4).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Hechos de su vida de Buen Pastor<\/h3>\n\n\n\n<p>La vida de Jes\u00fas est\u00e1 llena de las obras de amor, que brotaron del Coraz\u00f3n del Buen Pastor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l es el samaritano compasivo, que cura a la humanidad, asaltada por el enemigo; el pastor que deja las noventa y nueve ovejas en el redil para buscar a la oveja perdida hasta encontrarla; y cuando la encuentra, se la echa gozoso a los hombros, la vuelve al redil, y pide parabienes porque la ha encontrado. \u00c9l es el padre de los hijos pr\u00f3digos, cuya vuelta espera con ilusi\u00f3n y celebra con gozo.<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer samaritana era una oveja descarriada. El Buen Pastor va en su busca haciendo el viaje de Judea a Galilea, no por la orilla del Jord\u00e1n, como se sol\u00eda hacer para huir de la hostilidad de los samaritanos, sino por la mitad del pa\u00eds de \u00e9stos. Aguantando la sed y el calor, Jes\u00fas va por el camino central, que conduce a Siquem, hasta llegar al pozo de Jacob, sent\u00e1ndose en su umbral para descansar, porque all\u00ed va a ejercer su oficio de Buen Pastor y a recuperar una oveja perdida. Recordemos la sabia pedagog\u00eda, la delicadeza y el amor con que Jes\u00fas transforma aquella alma, pecadora, olvidada de Dios; se revela a ella como Mes\u00edas; y la convierte en ap\u00f3stol de su mesianidad entre sus paisanos. Es que<em>el Hijo del hombre ha venido a salvar lo que estaba perdido<\/em> (Mt 18, 11).<em>Todos los publ\u00edcanos y pecadores se acercaban a \u00c9l para o\u00edrle. Y los fariseos y los escribas murmuraban diciendo: Este acoge a los pecadores y come con ellos. Entonces les dijo esta par\u00e1bola: \u00bfQui\u00e9n de vosotros, que tiene cien ovejas, si pierde una de ellas no deja las noventa y nueve en el campo y va a buscar la que perdi\u00f3 hasta que la encuentre? Y cuando la encuentra, la pone contento sobre sus hombros, y llegando a casa convoca a los amigos y vecinos y les dice: Alegraos conmigo, porque he hallado la oveja que se me hab\u00eda perdido. Os digo que, de igual modo, habr\u00e1 m\u00e1s alegr\u00eda en el cielo por un solo pecador que se convierta que por noventa y nueve justos que no tengan necesidad de penitencia<\/em>(Lc 15, 1-7).<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer pecadora de Lc 7, 36; la mujer ad\u00faltera, el publicano Zaqueo, son ejemplos conmovedores del amor y misericordia que llena el Coraz\u00f3n del Buen Pastor. La pecadora y Zaqueo ya buscan a Jes\u00fas, dan muestras de arrepentimiento, que Jes\u00fas acepta enseguida; pero la mujer ad\u00faltera no tiene m\u00e1s en su defensa que el miedo a ser apedreada, como mandaba la ley. Esto le basta al Buen Pastor, el ver a aquel coraz\u00f3n afligido, para compadecerse y encontrar una soluci\u00f3n ingeniosa y divina. Es que <em>no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos peque\u00f1os<\/em> (Mt 18, 14).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El \u00abpusillus grex\u00bb de los Ap\u00f3stoles<\/h3>\n\n\n\n<p>El Buen Pastor ten\u00eda su <em>pusillus grex,<\/em> el de sus ap\u00f3stoles, llenos de admiraci\u00f3n y amor a \u00c9l. Pero estaba escrito: <em>herir\u00e9 al Pastor y se dispersar\u00e1n las ovejas<\/em> (Zc 13, 7). Sucedi\u00f3 as\u00ed a la letra en la Pasi\u00f3n de Jes\u00fas. Judas se extravi\u00f3 de manera absurda e incomprensible; nueve ap\u00f3stoles desaparecieron a la hora de la Pasi\u00f3n; dos no dejan al Pastor, pero uno, apretado por las circunstancias, se sale fuera del redil, dice que no conoce al Pastor ni nunca lo ha conocido, y confirma su dicho con un perjurio. S\u00f3lo Juan, el disc\u00edpulo amado, aparece intachable, fiel al Pastor hasta el fin a los pies del Crucificado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el buen Coraz\u00f3n del Gran Pastor de las ovejas (Hb 13, 20) lo ten\u00eda todo previsto, y previamente hab\u00eda concedido el perd\u00f3n y abierto de nuevo a todos los ap\u00f3stoles las puertas del redil, menos a Judas, que se autoexcluy\u00f3: <em>Sim\u00f3n, Sim\u00f3n, mira que Satan\u00e1s os ha reclamado para cribaros como el trigo. Yo he rogado por ti, para que tu fe no desfallezca. Y t\u00fa, cuando hayas vuelto, confirma a tus hermanos<\/em> (Lc 22, 31-32).<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas se aparece a los ap\u00f3stoles, reagrupa sus ovejas, confirma su fe, les abre la inteligencia para que comprendan las Escrituras y el plan divino respecto de los sufrimientos del Mes\u00edas. Y los env\u00eda al mundo para que sean sus testigos. Les dijo:<em>Estas son aquellas palabras m\u00edas que os habl\u00e9 cuando todav\u00eda estaba con vosotros: Es necesario que se cumpla todo lo que est\u00e1 escrito en la Ley de Mois\u00e9s, en los Profetas y en los Salmos acerca de M\u00ed. Y entonces abri\u00f3 sus inteligencias para que comprendieran las Escrituras, y les dijo: As\u00ed est\u00e1 escrito: que el Cristo padeciera y resucitara de entre los muertos al tercer d\u00eda, y se predicara en su nombre la conversi\u00f3n para perd\u00f3n de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusal\u00e9n. Vosotros sois testigos de estas cosas<\/em>(Lc 24, 44-48). <em>Recibir\u00e9is la fuerza del Esp\u00edritu Santo, que vendr\u00e1 sobre vosotros, y ser\u00e9is mis testigos en Jerusal\u00e9n, en toda Judea y Samaria y hasta los confines de la tierra<\/em>(Hch 1, 8).<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre todo, y de manera sublime, aparece el Coraz\u00f3n del Buen Pastor en el comportamiento de Jes\u00fas con el ap\u00f3stol Pedro. Se le aparece individualmente a \u00e9l (Lc 24, 34), y antes que a los doce (1Cor 15, 5). Mas \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 penetrar en el coraz\u00f3n de Pedro para comprender sus sentimientos de verg\u00fcenza y de dolor ante Jes\u00fas resucitado? Y, sobre todo, \u00bfqui\u00e9n podr\u00e1 penetrar en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas para comprender su misericordia y su gozo al recuperar a su primer ap\u00f3stol? Los pecados de los hombres no trastornan los planes de Dios. \u00c9l es inmutable y sus dones y vocaci\u00f3n son sin arrepentimiento, irrevocables (Rm 11, 29). Por eso, la promesa hecha a Pedro se va a cumplir, no obstante su gran pecado. Jes\u00fas hab\u00eda dicho: <em>Bienaventurado eres, Sim\u00f3n, hijo de Juan, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre, que est\u00e1 en los cielos. Y Yo, a mi vez, te digo que t\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra edificar\u00e9 mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecer\u00e1n contra ella. A ti te dar\u00e9 las llaves del Reino de los cielos; y lo que ates en la tierra, quedar\u00e1 atado en los cielos, y lo que desates en la tierra, quedar\u00e1 desatado en los cielos<\/em> (Mt 16, 17-19). Los futuros de esa promesa, \u00abedificar\u00e9\u00bb, \u00abte dar\u00e9\u00bb, se convierten ahora en los presentes: <em>apacienta mis corderos, <\/em><em>apacienta mis ovejas.<\/em>Dice Jes\u00fas a Pedro: <em>Sim\u00f3n, de Juan, \u00bfme amas m\u00e1s que \u00e9stos?<\/em> <em>Le dice \u00e9l: S\u00ed, Se\u00f1or, T\u00fa sabes que te quiero. Le dice Jes\u00fas: Apacienta mis corderos. Vuelve a decirle por segunda vez: Sim\u00f3n,<\/em> <em>de Juan, \u00bfme amas? Le dice \u00e9l: S\u00ed, Se\u00f1or, T\u00fa sabes que te quiero. Le dice Jes\u00fas: Apacienta mis ovejas. Le dice por tercera vez: Sim\u00f3n, de Juan,<\/em> <em>\u00bfme quieres? Se entristeci\u00f3 Pedro de que le preguntase por tercera vez: me \u00bfquieres?, y le dijo: Se\u00f1or, T\u00fa lo sabes; T\u00fa sabes que te quiero. Le dice Jes\u00fas: Apacienta mis ovejas<\/em>(Jn 21, 15-17).<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas se reafirma otra vez aqu\u00ed como el Pr\u00edncipe de los pastores, el Mayoral, que tiene pastores a su mando, para que gobiernen en su nombre a las ovejas. Y \u00e9stas no ser\u00e1n ya solamente las que hab\u00edan perecido de la casa de Israel (Mt 15, 24), sino la humanidad entera.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Los Ap\u00f3stoles constituidos \u00abPastores\u00bb<\/h3>\n\n\n\n<p>Pedro y sus compa\u00f1eros son constituidos pastores delegados. Es que Jes\u00fas ve a la humanidad entera lo mismo que las multitudes de su vida mortal, <em>vejadas y abatidas, como ovejas que no tienen pastor <\/em>(Mt 9, 36), y les quiere dar no ya el ser material, sino el de su doctrina, de su Cuerpo y de su amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los corderos, todas las ovejas de Cristo, es decir, todos los disc\u00edpulos de Jes\u00fas \u2013y todos los humanos deben serlo\u2013 han de ser apacentados por Pedro y por sus compa\u00f1eros de apostolado. Porque tambi\u00e9n sus compa\u00f1eros recibieron el poder de atar y desatar, como recuerda el Concilio Vaticano II (LG 22).A todos ellos les dijo Jes\u00fas:<em>Yo os aseguro que todo lo que at\u00e9is en la tierra quedar\u00e1 atado en el cielo, y todo lo que desatareis en la tierra quedar\u00e1 desatado en el cielo<\/em> (Mt 18, 18).Y para todos fue la misi\u00f3n apost\u00f3lica a que los envi\u00f3 Jes\u00fas: <em>Los once disc\u00edpulos marcharon a Galilea, al monte que Jes\u00fas les hab\u00eda indicado. Y al verle le adoraron&#8230; Jes\u00fas se acerc\u00f3 a ellos y les habl\u00f3 as\u00ed: Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced disc\u00edpulos a todas las gentes, bautiz\u00e1ndolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo, y ense\u00f1\u00e1ndoles a guardar todo lo que Yo os he mandado. Y he aqu\u00ed que Yo estoy con vosotros todos los d\u00edas hasta el fin del mundo<\/em>(Mt 28, 16-20).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">La Iglesia los contin\u00faa a trav\u00e9s de los tiempos<\/h3>\n\n\n\n<p>Por la acci\u00f3n de los pastores constituidos por Cristo, suceder\u00e1 que los hombres, que <em>eran como ovejas descarriadas, vuelvan al Pastor y Guardi\u00e1n de sus almas<\/em> (1P 2, 25).<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed se perpet\u00faa en la Iglesia de Cristo la misi\u00f3n y la figura del Buen Pastor. El apostolado, los poderes de ense\u00f1ar, santificar y gobernar son \u00abla Pastoral\u00bb de la Iglesia, es decir, la acci\u00f3n del Buen Pastor, por medio de sus ministros.<\/p>\n\n\n\n<p>San Pablo dice a los Obispos de Asia: <em>Tened cuidado de vosotros y de toda la grey, en medio de la cual os ha puesto el Esp\u00edritu Santo como vigilantes para pastorear la Iglesia de Dios, que \u00c9l se adquiri\u00f3 con la sangre de su propio Hijo<\/em>(Hch 20, 28).Y lo mismo dice San Pedro en el pasaje ya citado (1P 5, 2-3).<\/p>\n\n\n\n<p>Particularmente, las Ep\u00edstolas de San Pablo, llamadas precisamente \u00abpastorales\u00bb, son el monumento m\u00e1s insigne del amor del Coraz\u00f3n del Buen Pastor por las almas; de la confianza que \u00c9l pone en los pastores que \u00c9l mismo elige; de la responsabilidad de \u00e9stos ante el Mayoral o Pr\u00edncipe de los Pastores, Cristo Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta concepci\u00f3n \u00abpastoral\u00bb viene expresada por uno de los escritos cristianos m\u00e1s antiguos: <em>El Pastor,<\/em> de Hermas.<\/p>\n\n\n\n<p>En las catacumbas se encuentran pinturas del Buen Pastor: as\u00ed consolaba Cristo a sus ovejas maltratadas en las persecuciones.<\/p>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de los siglos, la Iglesia profesa su pertenencia a Cristo bajo esta bella imagen del redil y su Pastor. \u00daltimamente lo ha expresado el Concilio Vaticano II, hablando de las diversas im\u00e1genes de la Iglesia: \u00abLa Iglesia es un redil cuya \u00fanica y obligada puerta es Cristo. Es tambi\u00e9n una grey, de la que el mismo Dios se profetiz\u00f3 Pastor (Is 40,11; Ez 34, 11ss.), y cuyas ovejas, aunque conducidas ciertamente por pastores humanos, son, no obstante, guiadas y alimentadas continuamente por el mismo Cristo, Buen Pastor y Pr\u00edncipe de los pastores, que dio su vida por las ovejas\u00bb (LG 6).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La realidad del s\u00edmbolo<\/h2>\n\n\n\n<p>Si pretendemos ahora atisbar algo de las espl\u00e9ndidas realidades que en el Coraz\u00f3n de Jes\u00fas entra\u00f1a el simbolismo del Buen Pastor, podemos reflexionar brevemente sobre algunos de sus aspectos: Cristo am\u00f3 a los suyos hasta dar la vida por ellos; los alimenta espiritualmente; los defiende; los cura de sus males espirituales; los mantiene unidos en la Iglesia; triunfa y reina con ellos en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El amor supremo<\/h3>\n\n\n\n<p>La caridad de las tres Divinas Personas es la que decreta la Redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano. As\u00ed dice San Juan, apropiando esa caridad al Padre:<em>De tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que le dio su Hijo \u00fanico<\/em>(Jn 3, 16).<\/p>\n\n\n\n<p>El Hijo de Dios, en su voluntad humana, en su Coraz\u00f3n, acepta el sacrificio que a su inocente y santa humanidad impon\u00eda la voluntad del Padre:<em>Al entrar en este mundo, dice: Sacrificio y oblaci\u00f3n no quisiste; pero me has formado un cuerpo. Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron. Entonces dije: He aqu\u00ed que vengo \u2013pues de M\u00ed est\u00e1 escrito en el rollo del libro\u2013 a hacer, oh Dios, tu voluntad<\/em>(Hb 10, 5-7).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Cristo am\u00f3 a su Iglesia y se entreg\u00f3 a S\u00ed mismo por ella, para santificarla, purific\u00e1ndola mediante el ba\u00f1o de agua, en virtud de la palabra<\/em>(Ef 5, 25-26).<\/p>\n\n\n\n<p><em>Habiendo amado a los suyos&#8230; los am\u00f3 hasta el fin<\/em> (Jn 13, 1), es decir, hasta la aceptaci\u00f3n del sacrificio del Calvario y de la Eucarist\u00eda. Y esto, libremente; porque <em>nadie me quita la vida. Yo la doy voluntariamente<\/em> (Jn 10, 18). Y esto, en \u00faltimo t\u00e9rmino, por amor y obediencia al Padre: porque <em>ha de saber el mundo que amo al Padre y que obro seg\u00fan el Padre me ha ordenado<\/em> (Jn 14, 31).<\/p>\n\n\n\n<p>De esa manera, <em>Cristo, siendo de condici\u00f3n divina, no retuvo \u00e1vidamente ser igual a Dios, sino que se despoj\u00f3 de S\u00ed mismo, tomando condici\u00f3n de siervo, haci\u00e9ndose semejante a los hombres y apareciendo en su porte como hombre; y se humill\u00f3 a S\u00ed mismo, obedeciendo hasta la muerte, y muerte de cruz<\/em> (Fil 2, 6-8). As\u00ed fue de inmenso el amor del Buen Pastor por sus ovejas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cristo alimenta a sus fieles con su Palabra, con su Eucarist\u00eda<\/h3>\n\n\n\n<p>La vida de la Iglesia, y de los fieles en particular, se nutre con la Palabra de Cristo y con el Cuerpo de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra de Cristo resuena inmortal en los Santos Evangelios y en los dem\u00e1s escritos sagrados del Nuevo Testamento. Porque es claro que la voz de los evangelistas y la voz de Pablo y dem\u00e1s escritores sagrados no era su propia voz. Aquellas mentes, de suyo ineptas y aun contrarias, fueron totalmente transformadas por la acci\u00f3n del Esp\u00edritu de Cristo, para que comprendieran la doctrina de Jes\u00fas y se convirtieran en portadores y pregoneros de ella. Por ello, sigue Jes\u00fas, el Buen Pastor, alimentando a su Iglesia, ilumin\u00e1ndola tambi\u00e9n a ella, abriendo su inteligencia: no s\u00f3lo la de los pastores, sino aun la de los simples fieles, como dice el Concilio Vaticano II: \u00abLa tradici\u00f3n apost\u00f3lica va creciendo en la Iglesia con la ayuda del Esp\u00edritu Santo; es decir, crece la comprensi\u00f3n de las palabras e instituciones transmitidas, cuando los fieles las contemplan y estudian, repas\u00e1ndolas en su coraz\u00f3n, cuando comprenden internamente los misterios que viven, cuando las proclaman los Obispos, sucesores de los Ap\u00f3stoles, en el carisma de la verdad. La Iglesia camina a trav\u00e9s de los siglos hacia la plenitud de la verdad, hasta que se cumplan en ella plenamente las palabras de Dios\u00bb (DV 8).<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo defiende a su Iglesia y nos defiende a cada uno de los que creemos en \u00c9l. \u00c9l es el \u00abm\u00e1s fuerte\u00bb, que vence el poder del enemigo fuerte:<em>Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes est\u00e1n seguros; pero si llega uno m\u00e1s fuerte que \u00e9l y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos<\/em> (Lc 11, 21-22).<em>Ahora es el juicio de este mundo: ahora el Pr\u00edncipe de este mundo ser\u00e1 echado fuera, y Yo, cuando sea levantado de la tierra, atraer\u00e9 a todos hacia M\u00ed<\/em>(Jn 16, 11-12).<\/p>\n\n\n\n<p>Tampoco tiene que temer la Iglesia las persecuciones del mundo. Jes\u00fas no oculta este cuadro sombr\u00edo de la vida de la Iglesia:<em>Os expulsar\u00e1n de las sinagogas. E incluso llegar\u00e1 la hora en que todo el que os mate piense que da culto a Dios. Y esto lo har\u00e1n porque no han conocido al Padre ni a M\u00ed. Os he dicho esto para que, cuando llegue la hora, os acord\u00e9is de que ya os lo hab\u00eda dicho<\/em> (Jn 16, 2-4). Pero nos asegura:<em>Os he dicho estas cosas para que teng\u00e1is paz en M\u00ed. En el mundo tendr\u00e9is tribulaci\u00f3n; pero, \u00a1\u00e1nimo! Yo he vencido al mundo<\/em> (Jn 16, 33. Cf. Lc 12, 4-5).<\/p>\n\n\n\n<p>Ni siquiera hemos de temer las fuerzas del mal, internas a nuestra propia naturaleza. Nos lo ense\u00f1a Cristo por San Pablo. Hablando \u00e9ste, o en nombre propio, o del hombre en general, nos descubre la batalla angustiosa que traban en el interior del hombre las fuerzas del bien y del mal: <em>Descubro, pues, esta ley: aun queriendo hacer el bien, es el mal el que se me presenta. Pues me complazco en la ley de Dios, seg\u00fan el hombre interior; pero advierto otra ley en mis miembros, que lucha contra la ley de mi raz\u00f3n y me esclaviza a la ley del pecado, que est\u00e1 en mis miembros<\/em>(Rm 7, 21-23).Llega Pablo hasta pedirle a Dios que lo libre de esta lucha: <em>Tres veces rogu\u00e9 al Se\u00f1or que se alejase de m\u00ed; pero \u00c9l me dijo: Mi gracia te basta, que mi fuerza se muestra perfecta en la flaqueza<\/em>(2Cor 12, 8-9).Si Pablo dice<em>: <\/em><em>\u00a1Pobre de m\u00ed! \u00bfQui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo, que me lleva a la muerte?,<\/em>a\u00f1ade enseguida:<em>\u00a1Gracias sean dadas a Dios, por Jesucristo nuestro Se\u00f1or!<\/em>(Rm 7, 24-25).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Cura las enfermedades de las almas<\/h3>\n\n\n\n<p>Las ovejas de Cristo, a pesar de todo, enferman y pueden morir espiritualmente. Pero nuestro Buen Pastor es al mismo tiempo m\u00e9dico y medicina de nuestras almas, capaz no s\u00f3lo de sanar, sino aun de resucitar y devolver la vida. Lo hace principalmente en el sacramento de la Penitencia, verdadero monumento admirable de la misericordia y poder de Dios. Ni la cantidad de los pecados, ni su gravedad o malicia son barrera suficiente para la misericordia de Dios. Hasta las reliquias del pecado y sus consecuencias penales las elimina Cristo con otro sacramento admirable: la Unci\u00f3n de enfermos, y con el tesoro infinito de los m\u00e9ritos de Cristo, que nos aplica con las indulgencias.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Las defiende de enemigos exteriores e interiores<\/h3>\n\n\n\n<p>A trav\u00e9s de los siglos, el redil de Cristo ha sufrido asaltos de sus enemigos. Y lo peor es que, a veces, en el interior mismo del redil han surgido <em>\u00abschismata\u00bb,<\/em> divisiones, doctrinas diferentes, terminando no pocas veces con la dispersi\u00f3n del reba\u00f1o, con rebeld\u00edas contra los pastores y alejamiento del redil y de las dem\u00e1s ovejas. Ya sabemos con qu\u00e9 energ\u00eda San Pablo, sobre todo en la Ep\u00edstola a los G\u00e1latas, reaccion\u00f3 contra las divisiones internas de la Iglesia y contra la falsificaci\u00f3n de la \u00fanica liberaci\u00f3n de Cristo. Y lo mismo, con dureza, el dulc\u00edsimo San Juan, en sus breves ep\u00edstolas.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Re\u00fane las ovejas dispersas<\/h3>\n\n\n\n<p>El Buen Pastor no ha dejado de proteger su redil y ha tratado de reunir las ovejas dispersas. En las grandes crisis del cristianismo ha enviado santos y sabios pastores para conseguirlo: a veces, individualidades poderosas, como los Padres apologetas y los grandes doctores de la Iglesia oriental y occidental: un San Atanasio, un San Agust\u00edn, etc\u00e9tera. Otras veces han sido instituciones enteras, como las grandes \u00f3rdenes medievales y modernas, diques poderosos contra las herej\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Europa entera se desgarr\u00f3 y se dividi\u00f3 en dos, es el mismo Buen Pastor el que, usando una vez m\u00e1s sus m\u00e9todos propios, los desproporcionados, para que brille s\u00f3lo el Poder divino, interviene recordando al mundo el amor de su Coraz\u00f3n y revelando la devoci\u00f3n al Coraz\u00f3n de Jes\u00fas por medio de una humilde religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Hagamos, por fin, brevemente menci\u00f3n de los esfuerzos ecum\u00e9nicos de los \u00faltimos tiempos, con los que la Iglesia llama amorosamente a los cristianos separados para que vuelvan al redil. El decreto de Ecumenismo del Concilio Vaticano II, los escritos de eminentes te\u00f3logos, las m\u00faltiples reuniones de las diversas confesiones cristianas, el cambio de una mentalidad de rechazo por otra de acogida fraternal y brazos abiertos, las visitas de los mismos Vicarios de Cristo: estas y otras muchas expresiones del dolor por la separaci\u00f3n y del esfuerzo por restaurar la unidad de la Iglesia han dado preciosos frutos, si no totales a\u00fan, s\u00ed muy esperanzadores. Es el mismo Jefe de la Iglesia anglicana el que no ha tenido reparo en proclamar que no est\u00e1 lejos el tiempo de la vuelta a Roma y de la uni\u00f3n bajo la mirada y el pastoreo del Romano Pont\u00edfice, Vicario de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 oraci\u00f3n puede hacer la Iglesia y todos sus hijos que sea m\u00e1s grata a Cristo que la de que se cumpla su deseo de uni\u00f3n de todos los que creen en \u00c9l?<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Jes\u00fas y su reba\u00f1o en los cielos nuevos y en la tierra nueva<\/h3>\n\n\n\n<p>Por fin, acabada la figura de este mundo, en los cielos nuevos y la tierra nueva. Cristo, Pastor y Cordero, que est\u00e1 en medio del trono del Alt\u00edsimo, apacentar\u00e1 sus ovejas y las guiar\u00e1 al manantial de las aguas de la vida eterna, donde Dios enjugar\u00e1 las l\u00e1grimas de sus ojos y las apacentar\u00e1 con la visi\u00f3n y amor de la Divinidad (Ap 7, 17).<\/p>\n\n\n\n<p>Nada mejor para describir esta felicidad de Cristo con su reba\u00f1o, y nada mejor para concluir estas reflexiones sobre el Coraz\u00f3n de Cristo, Pastor, que reproducir la oda quiz\u00e1 m\u00e1s bella del pr\u00edncipe de los l\u00edricos espa\u00f1oles, Fray Luis de Le\u00f3n. No me privo del placer de transcribirla, seguro de que os agradar\u00e1 volver a saborear tanta belleza:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Alma regi\u00f3n luciente,<br>Prado de bienandanza, que ni al hielo<br>Ni con el rayo ardiente<br>Fallece, f\u00e9rtil suelo.<br>Producidor eterno de consuelo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>De p\u00farpura y de nieve,<br>Florida la cabeza, coronado,<br>A dulces pastos mueve<br>Sin honda ni cayado,<br>El Buen Pastor en ti su hato amado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El va, y en pos, dichosas<br>Le siguen sus ovejas, do las pace<br>Con inmortales rosas,<br>Con flor que siempre nace,<br>Y cuanto m\u00e1s se goza, m\u00e1s renace.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Ya dentro, a la monta\u00f1a<br>Del alto bien las gu\u00eda; ya en la vena<br>Del gozo fiel las ba\u00f1a,<br>Y les da mesa llena.<br>Pastor y pasto \u00c9l solo y suerte buena.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Y de su esfera, cuando<br>La cumbre toca alt\u00edsimo subido<br>El sol, El, sesteando,<br>De su hato ce\u00f1ido<br>Con dulce son deleita el santo o\u00eddo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Toca el rabel sonoro<br>Y el inmortal dulzor al alma pasa,<br>Con que envilece el oro,<br>Y ardiendo se traspasa<br>Y lanza en aquel bien, libre de tasa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u00a1Oh son!, \u00a1Oh voz! \u00a1Siquiera<br>Peque\u00f1a parte alguna descendiese<br>En mi sentido, y fuera<br>De s\u00ed la alma pusiese,<br>Y toda en Ti, \u00a1oh amor!, la convirtiese.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Conocer\u00eda d\u00f3nde<br>Sesteas, dulce Esposo; y desatada<br>De esta prisi\u00f3n, adonde<br>Padece, a tu manada<br>Junta, no ya andar\u00e1 perdida, errada.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencia en la clausura de la Semana organizada por la Facultad Teol\u00f3gica de Burgos sobre \u00abEl Coraz\u00f3n de Cristo y el sacerdote\u00bb, 16 de julio de 1982. 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