{"id":742,"date":"2024-09-22T19:15:14","date_gmt":"2024-09-22T17:15:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=742"},"modified":"2024-09-22T19:15:14","modified_gmt":"2024-09-22T17:15:14","password":"","slug":"al-salir-para-el-concilio","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/al-salir-para-el-concilio\/","title":{"rendered":"Al salir para el Concilio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Exhortaci\u00f3n pastoral, del 17 de septiembre de 1962, con motivo de la inminente inauguraci\u00f3n del Concillo Vaticano II. Publicada en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga,<\/em> 1 de octubre de 1962.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando este n\u00famero del Bolet\u00edn de la Di\u00f3cesis llegue a manos de muchos de vosotros, seguramente me encontrar\u00e9 ya en Roma y estar\u00e1n a punto de abrirse, o se habr\u00e1n abierto ya, las sesiones del Concilio Vaticano II en que, con los dem\u00e1s Padres Conciliares del mundo entero, he de tomar parte.<\/p>\n\n\n\n<p>Para una Di\u00f3cesis como la de Astorga, de tan venerable antig\u00fcedad, no es nuevo el hecho de que su obispo se ponga en camino, obediente a la llamada de la Iglesia, para intervenir en tareas conciliares de car\u00e1cter ecum\u00e9nico. M\u00e1s de una vez hubieron de hacerlo as\u00ed los Pastores de esta grey asturicense y llevaron la voz y los deseos de esta comunidad diocesana juntamente con su pensamiento y sus votos para unirlos, guiados por la reflexi\u00f3n y el amor y, lo que es m\u00e1s importante, por la luz del Esp\u00edritu Santo, a las deliberaciones comunes que hicieron resplandecer y progresar la fe cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n ahora va vuestro obispo al Concilio. Consciente de su indignidad personal, pero amparado en la autoridad que la Iglesia misma le concede, con humildad y con fe, acude a Roma para cooperar con sus hermanos, en uni\u00f3n y subordinaci\u00f3n a la suprema Jerarqu\u00eda del Vicario de Cristo, en el examen y en las decisiones que all\u00ed han de tomarse respecto a tantas cuestiones de grav\u00edsima importancia.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es lo primero que pienso deciros. Vuestro Obispo no va solo al Concilio. Vais vosotros con \u00e9l. Lleva vuestra plegaria, vuestro leg\u00edtimo inter\u00e9s por los temas que han de tratarse, y tambi\u00e9n, de alg\u00fan modo, vuestro pensamiento y vuestros deseos. De manera impl\u00edcita y expl\u00edcita, vosotros, los sacerdotes, las comunidades religiosas, y muchos de los fieles de la di\u00f3cesis, hab\u00e9is manifestado tambi\u00e9n vuestro voto de lo que es com\u00fan aspiraci\u00f3n de la cristiandad cat\u00f3lica: la renovaci\u00f3n de la vida cristiana, finalidad inmediata del Concilio. En este sentido, todas las di\u00f3cesis del mundo, tambi\u00e9n la de Astorga, har\u00e1n o\u00edr su voz mediante la voz de sus obispos, no porque \u00e9stos sean delegados suyos, sino porque son los maestros y los padres de su fe, de cuya pureza cuidan y de cuyo aliento vital son portadores. A la hora de decir s\u00ed o no a las cuestiones concretas que all\u00ed se propagan, los Padres Conciliares son los \u00fanicos que tienen derecho a manifestar su voto, y es s\u00f3lo a ellos a quienes la luz del Esp\u00edritu ha sido prometida, pero no estar\u00e1 ausente de su deliberaci\u00f3n ni de sus decisiones el <em>sensus communis Ecclesiae <\/em>en la mecida en que deba hacer acto de presencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, os exhorto a todos a que, con clara conciencia de esta incorporaci\u00f3n, cooper\u00e9is vivamente a las tareas conciliares en la forma en que tan insistentemente nos lo ha pedido el Vicario de Cristo a todos: con la oraci\u00f3n, la penitencia y la docilidad del esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta docilidad de esp\u00edritu para seguir con la m\u00e1xima atenci\u00f3n los trabajos del Concilio y para secundar despu\u00e9s sus decisiones, nos est\u00e1 reclamada por un doble motivo, de orden sobrenatural uno y, humano otro. El primero consiste en que si tenemos fe, como han de tenerla los hijos de la Iglesia, hemos de pensar que las decisiones que brotan del Concilio tienen la garant\u00eda infalible de la asistencia del Esp\u00edritu Santo, y por lo mismo deben ser acatadas con \u00edntima y plena obediencia. El segundo, de \u00edndole humana, se basa en el hecho de que, tal como ha sido preparado el trabajo conciliar, puede decirse que ni una sola de las nobles aspiraciones que hoy laten en el seno de la Iglesia ha dejado de ser recogida. Incluso los seglares, por medio de las Universidades cat\u00f3licas y de las organizaciones de apostolado, han podido exponer sus votos y opiniones. La selecci\u00f3n que despu\u00e9s han hecho las Comisiones preparatorias y por \u00faltimo la Comisi\u00f3n Central y el mismo Romano Pont\u00edfice no puede menos de ser profundamente acertada, aunque en ese trabajo de selecci\u00f3n todav\u00eda no pueda decirse que act\u00faa la luz del Esp\u00edritu Santo. S\u00f3lo una desmedida soberbia o una ligereza de juicio inadmisible ser\u00eda capaz de desconfiar de la sabidur\u00eda, prudencia, valor y actualidad de pensamiento y de criterio de los hombres que han intervenido hasta el momento.<\/p>\n\n\n\n<p>Es, pues, la hora de la esperanza y de la fe. Vamos a disponernos desde ahora a que el Concilio encuentre en nuestras almas la necesaria docilidad y las humildes disposiciones propias de los buenos hijos de Dios. Oremos, oremos todos mucho, hijos amad\u00edsimos. Y para ello, adem\u00e1s de lo que vuestro celo y piedad os sugieran, cumplid fielmente lo que a este prop\u00f3sito hemos ordenado, tal como aparece en los n\u00fameros del Bolet\u00edn de la Di\u00f3cesis correspondientes a mayo (final de nuestra Carta Pastoral sobre el Concilio) y septiembre.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, y como manifestaci\u00f3n pr\u00e1ctica de esta identificaci\u00f3n de sentimientos y prop\u00f3sitos con lo que ha de ser t\u00f3nica general del Concilio, os hago una recomendaci\u00f3n vehemente en favor de los trabajos de apostolado que tenemos iniciados en nuestra Di\u00f3cesis: la C\u00e1ritas, la participaci\u00f3n lit\u00fargica de los fieles en la Santa Misa, y la predicaci\u00f3n sagrada. Cumplid, por amor de Dios, lo que sobre estos puntos est\u00e1 ya dispuesto. A lo largo del curso que ahora comienza debe lograrse que en todas las parroquias de la di\u00f3cesis funcione debidamente organizada la C\u00e1ritas parroquial y se viva la liturgia de la Santa Misa. Igualmente debe predicarse, seg\u00fan las normas dadas, de los temas se\u00f1alados o que se se\u00f1alen. Precisamente a partir de enero, y pensando en lo que la celebraci\u00f3n del Concilio sugiere, el temario de predicaci\u00f3n versar\u00e1 sobre la Iglesia y su misterio. Me refiero a estas actuaciones pr\u00e1cticas de apostolado vivo, y de valor universal, porque de poco servir\u00eda hablar todos mucho del Concilio y de sus decisiones, si no nos esforzamos por contribuir, con nuestro trabajo personal y nuestro compromiso, a esa renovaci\u00f3n pr\u00e1ctica de la vida cristiana que vamos buscando.<\/p>\n\n\n\n<p>Se espera una nueva primavera. Pero las primaveras solamente se logran del todo cuando aparecen miles y millones de florecillas en los campos con su sonrisa y su belleza. Estos trabajos pastorales en todas las Parroquias del universo cat\u00f3lico, y otros semejantes, ser\u00e1n flores de la nueva primavera de la Iglesia.Os bendecimos a todos en el nombre del Padre, y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral, del 17 de septiembre de 1962, con motivo de la inminente inauguraci\u00f3n del Concillo Vaticano II. Publicada en el Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga, 1 de octubre de 1962. 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