{"id":740,"date":"2024-09-22T19:13:57","date_gmt":"2024-09-22T17:13:57","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=740"},"modified":"2024-09-22T19:13:57","modified_gmt":"2024-09-22T17:13:57","password":"","slug":"ante-el-proximo-concilio-ecumenico","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/ante-el-proximo-concilio-ecumenico\/","title":{"rendered":"Ante el pr\u00f3ximo Concilio Ecum\u00e9nico"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Carta pastoral, del 30 de abril de 1962, publicada con motivo del anuncio de la fecha de inauguraci\u00f3n del Concilio Vaticano II. Texto tomado del <em>Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga,<\/em> 1 de mayo de 1962.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Renovaci\u00f3n espiritual y confianza<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pr\u00f3ximo Concilio Vaticano II, cuya inauguraci\u00f3n ha sido ya anunciada, ha despertado en gran parte del mundo fuertes y nobles esperanzas. Los cat\u00f3licos en general, y muchos de los que pertenecen a las distintas confesiones cristianas, van guardando dentro de su coraz\u00f3n cuanto el Papa Juan XXIII dice o hace con relaci\u00f3n al gran acontecimiento. Millones de almas, esparcidas por los m\u00e1s apartados lugares de la tierra, elevan sus plegarias al cielo y colaboran ya, con esta actitud, en el esfuerzo que la Iglesia se dispone a hacer para facilitar los caminos del Se\u00f1or. Hemos cre\u00eddo un deber, nacido de nuestra pastoral solicitud hacia vosotros, escribiros esta carta para contribuir as\u00ed tambi\u00e9n, con nuestra modesta aportaci\u00f3n, a lograr en nuestra Di\u00f3cesis eso que con frase feliz viene llam\u00e1ndose <em>estado de Concilio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Los hechos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 25 de enero de 1959, s\u00f3lo cuatro meses despu\u00e9s de haber sido elegido Pont\u00edfice Supremo de la Iglesia, el Papa Juan XXIII anunciaba al mundo, y \u00e9ste lo recib\u00eda con sorpresa, su prop\u00f3sito de convocar un Concilio Ecum\u00e9nico. M\u00e1s tarde, en diversas ocasiones, ha manifestado \u00e9l mismo que su decisi\u00f3n obedec\u00eda a una inspiraci\u00f3n divina. As\u00ed, por ejemplo, en la alocuci\u00f3n al Clero de las tres Venecias: \u00abPara el anuncio del Concilio Ecum\u00e9nico o\u00edmos una inspiraci\u00f3n, de cuya espontaneidad sentimos, en la humildad de nuestra alma, como un toque imprevisto e impensado\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. Y en la sesi\u00f3n de apertura del S\u00ednodo Romano, dec\u00eda: \u00abEstando en sencilla y humilde oraci\u00f3n, sentimos en la intimidad y sencillez de nuestra alma, la invitaci\u00f3n divina a celebrar un Concilio Ecum\u00e9nico\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo creyente recibir\u00e1 con sagrado respeto una manifestaci\u00f3n tan expl\u00edcita y, humilde \u00e9l tambi\u00e9n en el silencio interior de su alma, comprender\u00e1 sin grandes dificultades que el Esp\u00edritu Santo, que conduce y gu\u00eda a la Santa Iglesia, ha derramado su luz sobre el Vicario de Cristo en la misma, para moverle a tomar una decisi\u00f3n tan importante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, los diversos comentarios que en uno y otro campo van apareciendo, como reacciones de muy distinta \u00edndole al sorprendente anuncio, han ido cediendo ante una actitud espiritual que se hace cada vez m\u00e1s com\u00fan y generalizada: la de la esperanza y la fe en que algo grande va a suceder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa ha sido el primero en dar ejemplo de esta fe humilde y animosa. Sin la m\u00e1s m\u00ednima vacilaci\u00f3n, desde el d\u00eda siguiente de la solemne noticia, ha hablado, ha exhortado, ha orado y ha tomado determinaciones concretas. Su vida est\u00e1 entregada al Concilio. En Pentecost\u00e9s del a\u00f1o 1959 quedaba designada la Comisi\u00f3n Antepreparatoria, presidida por el ya fallecido Cardenal Tardini, la cual se dirigi\u00f3 a todos los obispos del mundo, a los organismos de la Curia Romana, a los Superiores de las Ordenes religiosas, y tambi\u00e9n a las Facultades de Teolog\u00eda y Derecho Can\u00f3nico, pidiendo su parecer sobre los temas que pod\u00edan ser tratados en el futuro Concilio. El material recogido fue tan abundante, que s\u00f3lo de las respuestas episcopales pudo hacerse un tomo de 780 p\u00e1gs. con los escritos de los obispos de Italia; y otros dos de 810 y 942 p\u00e1gs. con los del resto de los pa\u00edses europeos. Las de los obispos de Asia y \u00c1frica ocuparon otros dos vol\u00famenes de 662 y 580 p\u00e1gs. respectivamente; las del Norte y Centroam\u00e9rica, otro de 694; y lo correspondiente a Suram\u00e9rica y Ocean\u00eda, un \u00faltimo volumen de 700 p\u00e1gs.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En total, los votos presentados suman 8.972, de los cuales 4.232 se refieren a cuestiones de doctrina, disciplina y pastoral, y 4.740 a sacramentos, preceptos, culto, ejercicio del Magisterio, misiones, movimiento ecum\u00e9nico, obras sociales y de misericordia, procesos y penas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En menos de un a\u00f1o, la Comisi\u00f3n logr\u00f3 elaborar y ordenar esta inmensa documentaci\u00f3n, y en Pentecost\u00e9s de 1960, por medio del Motu Proprio <em>Superno Dei nutu,<\/em> el Papa anunciaba la nueva etapa preparatoria y daba por terminada la anterior. Diez comisiones fueron constituidas: la teol\u00f3gica, la de obispos y r\u00e9gimen de las di\u00f3cesis, la de disciplina del clero y pueblo cristiano, la de religiosos, la de disciplina sacramental, la de liturgia, la de estudios y seminarios, la de las Iglesias orientales, la de las misiones, y la del apostolado de los seglares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fin de estas comisiones fue y es deliberar sobre los asuntos previamente seleccionados por el Papa de entre los que antes hab\u00edan sido presentados. Dos Secretariados fueron tambi\u00e9n establecidos: el de Fomento de la Uni\u00f3n de los cristianos, semejante a las Comisiones, y el relativo a la informaci\u00f3n y opini\u00f3n p\u00fablica acerca del Concilio. Por \u00faltimo, aparec\u00eda la Comisi\u00f3n Central encargada de ir examinando los esquemas que las diversas Comisiones preparatorias presentasen. La prensa ha ido d\u00e1ndonos cuenta de la labor de estos organismos a partir de entonces. Su trabajo es incesante. M\u00e1s de 800 personajes importantes las integran. Cada una de ellas est\u00e1 presidida por un Cardenal, y en el v\u00e9rtice de la Comisi\u00f3n Central aparece el mismo Papa. A trav\u00e9s de las informaciones que autorizadamente han venido haci\u00e9ndose p\u00fablicas, conocemos los asuntos de que tratan muchos de los esquemas presentados por las Comisiones preparatorias sobre los cuales ha deliberado ya la Comisi\u00f3n Central. A lo largo del a\u00f1o 1961 el ambiente de la cristiandad entera se hizo cada vez m\u00e1s expectante y todos present\u00edamos que pronto ser\u00eda anunciada la fecha de apertura del Concilio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, el d\u00eda de Navidad de ese mismo a\u00f1o aparec\u00eda la Constituci\u00f3n Apost\u00f3lica <em>Humanae Salutis,<\/em> en que el Papa convocaba el Concilio para el presente a\u00f1o de 1962.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y m\u00e1s tarde, el dos de febrero de este mismo a\u00f1o, por las Letras Apost\u00f3licas <em>Consilium diu,<\/em> fijaba ya definitivamente la fecha de apertura para el pr\u00f3ximo d\u00eda 11 de octubre, fiesta de la Maternidad de la Virgen y aniversario del Concilio de \u00c9feso. Este es el resumen de los hechos de car\u00e1cter p\u00fablico e informativo, sucedidos hasta el momento actual.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Finalidad del Concilio<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De los discursos, alocuciones y documentos m\u00e1s solemnes de S.S. el Papa debemos deducir cu\u00e1l es la finalidad del Concilio Vaticano II. En los d\u00edas inmediatamente siguientes al anuncio del mismo, pudo existir la impresi\u00f3n de que se iba a tratar de la uni\u00f3n de los cristianos, de manera directa e inmediata. Esto no era exacto. Pronto se vio que obedec\u00eda m\u00e1s bien al exagerado vuelo que se dio a algunas frases del Papa y a la actitud psicol\u00f3gica de una cristiandad que anhela, sin saber c\u00f3mo lograrlo, el retorno a la unidad perdida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la Enc\u00edclica <em>Ad Petri Cathedram,<\/em> de 22 de junio de 1959, puntualizaba as\u00ed el Sumo Pont\u00edfice: \u00abEsta suave esperanza nos llev\u00f3 y nos movi\u00f3 en gran manera a anunciar p\u00fablicamente el prop\u00f3sito de reunir un Concilio Ecum\u00e9nico al que acudir\u00edan los obispos de todo el mundo para tratar de asuntos religiosos importantes, sobre todo para conseguir el progreso de la fe cat\u00f3lica y la recta renovaci\u00f3n moral del pueblo cristiano y para acomodar m\u00e1s la disciplina eclesi\u00e1stica a las necesidades y a las caracter\u00edsticas de nuestro tiempo. Ser\u00e1, sin duda, un espect\u00e1culo maravilloso de verdad, de caridad y de unidad; y un espect\u00e1culo, decimos, a la vista del cual, aun los que est\u00e1n separados de esta Sede Apost\u00f3lica, sentir\u00e1n, seg\u00fan esperamos, una invitaci\u00f3n suave a buscar y encontrar aquella unidad, que Jesucristo pidi\u00f3 a su Padre con oraci\u00f3n insistente\u00bb<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En agosto del mismo a\u00f1o, dec\u00eda a los Presidentes de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica Italiana: \u00abEl Concilio Ecum\u00e9nico, a su vez, se presenta como una manifestaci\u00f3n de excepcional y vast\u00edsima trascendencia y de verdadera catolicidad mundial. Cuanto acaece, confirma que el Se\u00f1or asiste, con su santa gracia, al saludable proyecto. La idea del Concilio no ha madurado como fruto de prolongadas consideraciones, sino como flor espont\u00e1nea de inesperada primavera&#8230; Con la gracia de Dios, Nos haremos, pues, el Concilio. Y entendemos prepararlo teniendo como mira aquello que es m\u00e1s necesario consolidar y vigorizar en el conjunto de la familia cat\u00f3lica, en conformidad con el designio de nuestro Se\u00f1or. Despu\u00e9s, cuando hayamos actuado este poderoso empe\u00f1o, eliminando aquello que de parte humana pod\u00eda obstaculizar un m\u00e1s expedito camino, presentaremos la Iglesia en todo su fulgor, <em>sine macula et sine ruga,<\/em> y diremos a todos los otros que est\u00e1n separados: ortodoxos, protestantes, etc.: \u00e9sta es la Iglesia de Cristo. Nosotros nos hemos esforzado en serle fieles, pidiendo al Se\u00f1or la gracia de que ella permanezca siempre como \u00c9l la ha querido. Venid, venid. Este es el camino abierto al encuentro, al retorno. Venid a ocupar o a volver a ocupar vuestro puesto, que para muchos de vosotros es el puesto de vuestros antiguos padres. De la paz de la familia cristiana reconstruida, \u00a1qu\u00e9 alegr\u00eda, qu\u00e9 prosperidad, aun de orden c\u00edvico y social, nos es l\u00edcito esperar para el mundo entero!\u00bb<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s tarde, en febrero de 1960, casi repet\u00eda lo mismo al hablar a la Junta Central de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica italiana: \u00abEl objetivo primero e inmediato del Concilio es presentar al mundo la Iglesia de Dios en su perenne vigor de vida y de verdad, y con su legislaci\u00f3n ajustada a las circunstancias actuales, de manera que responda cada vez m\u00e1s a su divina misi\u00f3n y est\u00e9 preparada para las necesidades de hoy y de ma\u00f1ana. Despu\u00e9s, si los hermanos que se han separado y que est\u00e1n tambi\u00e9n divididos entre s\u00ed quieren concretar el com\u00fan deseo de unidad, podremos decirles con vivo afecto: \u201cesta es vuestra casa, esta es la casa de todos los que llevan la se\u00f1al de Cristo\u201d. Si por el contrario, se quisiera empezar con discusiones y debates, nada se conseguir\u00eda\u00bb<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y para no citar m\u00e1s documentos, en la Constituci\u00f3n <em>Humanae Salutis<\/em> aparecen estas palabras: \u00abAnte este doble espect\u00e1culo, el de un mundo que acusa un grave estado de indigencia espiritual, y la Iglesia de Cristo todav\u00eda tan vibrante y tan llena de vitalidad, Nos, desde que subimos al Supremo Pontificado a pesar de nuestra indignidad y por un gesto de la Divina Providencia, sentimos el ingente deber de reunir a nuestros hijos para dar a la Iglesia la posibilidad de contribuir m\u00e1s eficazmente a la soluci\u00f3n de los problemas de la edad moderna. Por este motivo, acogiendo como venida de lo alto una voz \u00edntima de nuestro esp\u00edritu, hemos cre\u00eddo estar ya maduros los tiempos para ofrecer a la Iglesia cat\u00f3lica y al mundo el don de un nuevo Concilio Ecum\u00e9nico en correspondencia y continuaci\u00f3n de los veinte grandes concilios que fueron a lo largo de los siglos un verdadero medio providencial para incremento de gracia y de progreso cristiano. El eco gozoso que suscit\u00f3 su anuncio seguido de las oraciones de toda la Iglesia y de un fervor en los trabajos preparatorios realmente alentadores, as\u00ed como el vivo inter\u00e9s, o al menos la atenci\u00f3n respetuosa, por parte de los no cat\u00f3licos e incluso de los no cristianos, han demostrado de forma la m\u00e1s elocuente c\u00f3mo a nadie ha escapado la importancia hist\u00f3rica del acontecimiento\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPor tanto, el pr\u00f3ximo Concilio se va a reunir felizmente y en un momento en que la Iglesia observa m\u00e1s vivo el deseo de fortificar su fe y de contemplarse en su propia admirable unidad; cuando tambi\u00e9n siente m\u00e1s urgente el deber de dar mayor eficiencia a su sana vitalidad y de promover la santificaci\u00f3n de sus miembros, la difusi\u00f3n de la verdad revelada, la consolidaci\u00f3n de sus estructuras. Ser\u00e1 \u00e9sta una demostraci\u00f3n de que la Iglesia, siempre viva y siempre joven, percibe el ritmo del tiempo, y en todos los siglos se va adornando con nuevo esplendor, que brilla con nuevas luces, y realiza nuevas conquistas aun permaneciendo siempre id\u00e9ntica a s\u00ed misma, fiel a la imagen divina impresa sobre su rostro por el Esposo que la ama y protege, Cristo Jes\u00fas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abEn un momento, adem\u00e1s, de generosos y crecientes esfuerzos que desde diversas partes se realizan a fin de reconstruir aquella unidad visible de todos los cristianos que responda a los deseos del Divino Redentor, es muy natural que el Concilio contenga las premisas de claridad doctrinal y de caridad rec\u00edproca que har\u00e1n todav\u00eda m\u00e1s vivo en los hermanos separados el deseo del augurado retorno a la unidad y vayan explanando el camino para ella\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPor \u00faltimo, el pr\u00f3ximo Concilio est\u00e1 llamado a ofrecer al mundo descarriado, confuso, ansioso bajo la continua amenaza de nuevos conflictos espantosos, una posibilidad para todos los hombres de buena voluntad de albergar y disponer pensamientos y prop\u00f3sitos de paz; paz que puede y debe venir sobre todo de las realidades espirituales y sobrenaturales, de la inteligencia y de la conciencia humana iluminadas y guiadas por Dios, creador y rector de la humanidad\u00bb<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed, pues, la finalidad directa del Concilio: una renovaci\u00f3n interna de la Iglesia, una adaptaci\u00f3n pastoral de la misma a las exigencias del mundo moderno dentro de su inmutable verdad, una intensificaci\u00f3n de todas sus energ\u00edas santas para que la corriente de vida divina que en ella circula, d\u00e9 frutos abundantes y visibles de salvaci\u00f3n en lo sobrenatural y derrame su orientadora luz incluso sobre las realidades terrestres en que los hombres se mueven. Ser\u00e1 un Concilio eminentemente pastoral y tambi\u00e9n doctrinal. As\u00ed lo vamos viendo a trav\u00e9s de las noticias que nos llegan. Este doble car\u00e1cter nace de la exigencia de nuestro tiempo y de la necesidad que toda pastoral aut\u00e9ntica tiene de la doctrina, reafirmada o desarrollada, en que debe apoyarse para conducir al hombre al recinto de las verdades de la salvaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se excluye tampoco la finalidad union\u00edstica, antes al contrario, viene siendo atendida desde que el Concilio se anunci\u00f3, con suaves y discretos procedimientos. Demostraci\u00f3n continua y elocuente de ello son las dulces y reiteradas apelaciones del Papa en sus discursos; las visitas de cortes\u00eda de altos dignatarios de las Iglesias separadas; los contactos de te\u00f3logos y eclesi\u00e1sticos cat\u00f3licos con los que no lo son, y, sobre todo, la creaci\u00f3n del Secretariado para el Fomento de la uni\u00f3n de los cristianos, presidido por el Cardenal Bea. Se est\u00e1 formando un clima esperanzador del que, como en el salmo de la Sagrada Escritura, podr\u00edamos decir qu<em>e fructum suum dabit in tempore suo<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/em> No pueden resolverse en un momento dificultades y prejuicios que los siglos y las pasiones han ido acumulando. El Papa mismo ha dicho que es necesario lograr, primero, una aproximaci\u00f3n <em>(avvicinamento)\\<\/em> luego, el contacto o la marcha en <em>com\u00fan (riaccostamento);<\/em> por fin, la perfecta unidad <em>(unit\u00e1 perfetta)<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo importante, por encima de todo, es tratar de conseguir que el rostro de la Iglesia sea m\u00e1s hermoso y m\u00e1s santo o, por m\u00e1s santo, m\u00e1s hermoso. Entonces, ese mismo fulgor de divina belleza podr\u00e1 atraer a los que viven fuera. \u00abHemos tomado la determinaci\u00f3n \u2013dec\u00eda el Papa el 1 de abril de 1959 a la Federaci\u00f3n de Universidades Cat\u00f3licas\u2013, por muchas y muy importantes razones, de celebrar un Concilio Ecum\u00e9nico. El cual ofrecer\u00e1 de suyo un admirable espect\u00e1culo de concordia, unidad y uni\u00f3n de la Santa Iglesia de Dios, ciudad puesta sobre un monte; ser\u00e1 <em>por su misma naturaleza<\/em> una invitaci\u00f3n a los hermanos separados, que se honran con el nombre de cristianos, a que vuelvan al reba\u00f1o universal, cuya gu\u00eda y custodia confi\u00f3 Jesucristo a San Pedro con un acto absoluto de su voluntad\u00bb<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Concilio y evangelizaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se\u00f1alada as\u00ed la finalidad directa del Concilio, queremos dedicar el resto de esta Instrucci\u00f3n pastoral a exponeros algunos de los pensamientos que nos sugiere el anunciado prop\u00f3sito del mismo, principalmente en relaci\u00f3n con el tema de la evangelizaci\u00f3n del mundo o propagaci\u00f3n del Reino de Dios entre los hombres que le desconocen, sin perjuicio de volver, en otra ocasi\u00f3n, sobre el problema de la uni\u00f3n de los cristianos que merece, ciertamente, una atenta y detenida meditaci\u00f3n. Creemos, sin embargo, que es un camino m\u00e1s recto, para situarnos dentro de la atm\u00f3sfera que el Concilio invita a respirar, la reflexi\u00f3n sobre lo que el gran acontecimiento puede significar para ese mundo alejado y pagano que ahora se despierta a la vida y necesita recibir de la Iglesia de Jesucristo la palabra orientadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por el grandioso alcance de su fuerza divina, por su organizaci\u00f3n y por el anhelo, que siempre la acompa\u00f1a, de universalidad en su expansi\u00f3n y su tarea salvadora, la Iglesia no incurre en ninguna jactancia cuando dice que quiere inclinar su mirada de amor sobre el mundo entero. Porque ese entero mundo es su campo de operaciones. Tres zonas hay en \u00e9l muy definidas. Una, la de los pa\u00edses cat\u00f3licos. Otra, la de los pueblos no cat\u00f3licos pero cristianos. Otra, en fin, la de los continentes no cristianos, formada por numerosas naciones que avanzan ya con fuerza incontenible a ocupar su puesto en la historia y a influir sobre el destino futuro de la humanidad. De estos \u00faltimos queremos hablaros. Son los pa\u00edses paganos, las tierras de misi\u00f3n, las naciones remotas que en veinte a\u00f1os de hoy cambian m\u00e1s r\u00e1pida y profundamente que en diez siglos de ayer, y por lo mismo, suscitan en los dem\u00e1s a la vez el temor y la esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 puede significar el Concilio para ese mundo que es tambi\u00e9n, en gran parte, el porvenir de la Iglesia en la tierra? Vale la pena enfrentarnos con este interrogante para que nuestro esp\u00edritu no se pierda entre peque\u00f1as preocupaciones, cuando son tan grandes y tan vastas las que la Iglesia siente en su coraz\u00f3n. Un Concilio Ecum\u00e9nico, y menos el Vaticano II, no se prepara ni se celebra para que cada cristiano contemple en \u00e9l su propia alma, tantas veces mezquina y ego\u00edsta, sino <strong>el alma de la Iglesia que est\u00e1 hecha para amar, sufrir y redimir a escala universal<\/strong>. Anticipando la respuesta que pasamos enseguida a declarar, creemos firmemente que el pr\u00f3ximo Concilio ha de tener una trascendencia incalculable para el llamado mundo de las misiones, ese mundo que es tambi\u00e9n el de las masas sin n\u00famero y los recursos inagotables, agitado todo \u00e9l en sus entra\u00f1as por un fuego que ya nadie puede apagar.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">1\u00ba. La voz que se va a o\u00edr<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dice el libro de los <em>Hechos<\/em> que estando en Tr\u00f3ade el Ap\u00f3stol Pablo tuvo una visi\u00f3n. <em>Un var\u00f3n macedonio se le puso delante, y rog\u00e1ndole, le dec\u00eda<\/em>: <em>pasa a Macedonia y ay\u00fadanos. Luego que vio la visi\u00f3n, al instante buscaron c\u00f3mo pasar a Macedonia, seguros de que Dios los llamaba para evangelizarlos<\/em> (Act 16, 9-10). Obediente a esta voz, San Pablo se encamin\u00f3 hacia Europa y desde aquel d\u00eda esta porci\u00f3n del mundo empez\u00f3 a ser deudora, para con Pablo y sus compa\u00f1eros, del m\u00e1s rico tesoro que ella tiene, la fe cristiana. En el Concilio creemos que se va a hacer o\u00edr tambi\u00e9n una voz procedente de \u00c1frica, Asia, Ocean\u00eda, y que como la de aquel hombre de Macedonia, dice a la Iglesia: Ay\u00fadanos.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Datos de situaci\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta voz est\u00e1 representada por los siguientes datos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>A) Conciencia misionera.<\/strong><\/em> No han transcurrido en vano los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os. En el Concilio, alentada por los Padres Conciliares, va a entrar una conciencia misionera como pocas veces ha existido en la Iglesia. Las grandes enc\u00edclicas misioneras de los \u00faltimos cuatro Papas, incluido el actual, y la incesante labor de las Obras Misionales Pontificias van a dar ahora sus frutos m\u00e1s logrados. \u00bfQui\u00e9n podr\u00e1 ser indiferente al llamamiento tan solemne y pat\u00e9tico, por ejemplo, de la <em>Fidei Donum<\/em> de P\u00edo XII? Cada obispo lleva consigo no s\u00f3lo su propia conciencia, sino la de la comunidad cat\u00f3lica que rige y gobierna, y, aunque es cierto que en la masa cat\u00f3lica no ha penetrado el af\u00e1n misionero con la intensidad deseada, ni mucho menos, tambi\u00e9n lo es que las mejores minor\u00edas de sacerdotes, religiosos y seglares de cada di\u00f3cesis se muestran progresivamente conscientes del gran problema.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>B) Presencia f\u00edsica del hecho misionero.<\/strong><\/em> Junto al valor innegable del dato anterior, aparece el que se desprende de una realidad viva y palpitante que se va a producir en el Concilio: la presencia f\u00edsica de 120 obispos asi\u00e1ticos y 50 africanos. Esto es muy digno de tenerse en cuenta. En el Concilio de Trento la inmensa mayor\u00eda de los Obispos participantes pertenec\u00eda a cuatro naciones europeas: Francia, Italia, Espa\u00f1a y Portugal. En el Vaticano I, los 700 obispos reunidos representaban ciertamente a todos los continentes, pero ellos eran, con muy raras excepciones, originarios de Europa. Es la \u00e9poca en que Europa domina al universo y se ha constituido en conductora y gu\u00eda de todos los pueblos. Y tampoco es toda Europa. La mayor parte de los obispos siguen siendo franceses, italianos, espa\u00f1oles y portugueses. Ahora el cambio es radical. En el pr\u00f3ximo Concilio se podr\u00e1n reunir, de pleno derecho, unos 2.800 participantes. Pues bien, los de Europa, que tiene el 47% de cat\u00f3licos del mundo entero, sumar\u00e1n el 38% del total; los de Am\u00e9rica del Norte y del Sur, con el 43% de cat\u00f3licos, representar\u00e1n el 31% de la asamblea; \u00c1frica, con el 3% de cat\u00f3licos, tendr\u00e1 una representaci\u00f3n del 10,5%; y Asia y Ocean\u00eda, con el 7%, alcanzar\u00e1n el 20,5% de la suma de representantes. Es decir, que la Europa que en el primer Concilio Vaticano lo era todo, dada la condici\u00f3n y origen de sus miembros, en el segundo no exceder\u00e1 del 38% de representaci\u00f3n, y ello porque s\u00f3lo los obispos de Italia suman un 15% de ese n\u00famero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 significa esto? Nada y mucho. Nada, en cuanto que esas proporciones num\u00e9ricas no son corrientes de opini\u00f3n, a la manera de las que pueden aparecer en un Parlamento democr\u00e1tico, capaces de llevar a la Iglesia hacia donde no debe ser llevada. En el Concilio es el Esp\u00edritu Santo el que, invisiblemente, actuar\u00e1 sobre el alma de sus participantes y velar\u00e1 por su Iglesia. Pero significa mucho dentro de la perspectiva que estamos examinando. Dios no suele ir en contra de la historia; la conduce y la gu\u00eda, lo cual es muy distinto. Y su Iglesia en el mundo, no obstante su condici\u00f3n sobrenatural, se propaga y corre tambi\u00e9n dentro de las condiciones en que se desenvuelve la historia humana. La presencia en el Concilio de esos representantes asi\u00e1ticos y africanos, lleva tras de s\u00ed la de un mundo gigantesco al que hay que prestar atenci\u00f3n urgent\u00edsima. Hoy ya no son los infantiles pueblos de otros tiempos a los que Europa pod\u00eda mirar con una conciencia de superioridad que parec\u00eda que no podr\u00eda sufrir jam\u00e1s quebranto alguno. Hoy ni siquiera admiten la palabra \u00abprotecci\u00f3n\u00bb. Prefieren hablar de mutuo servicio y de intercambio. Ya no tienen complejo alguno de inferioridad. Se dan cuenta de que ha llegado su hora. Saben muy bien que la civilizaci\u00f3n t\u00e9cnica de que se enorgullece Europa, puede ser asimilada por ellos, e incluso sobrepasada, como ocurri\u00f3 en el Jap\u00f3n, en muy pocos decenios. Y por lo que se refiere al orden moral y las costumbres, se preguntan si tienen algo que aprender de estas naciones europeas, en que el erotismo y la sexualidad desenfrenada convierten las calles y los hogares de muchas ciudades de Europa en grandes y peque\u00f1os parques zool\u00f3gicos. Selva por selva, es mejor y m\u00e1s natural la de los bosques que la del cemento y las salas de cine. No lo olvidemos. Entre ser pagano y estar paganizado hay una diferencia: el ser pagano, dentro de las grandes religiones del Oriente, no significa necesariamente un rompimiento con la ley natural; el estar paganizado, dentro de la llamada civilizaci\u00f3n occidental, equivale a un retroceso y a una decadencia de esclerosis y muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>C) Convergencia de fuerzas y presiones internas.<\/strong><\/em> Pero no s\u00f3lo va a estar presente el hecho misionero en el Concilio como consecuencia de la asistencia f\u00edsica al mismo de estos Obispos asi\u00e1ticos y africanos. Creemos que no es aventurado afirmar que dentro del mismo se van a dar cita un conjunto de diversos factores, todos ellos nutridos m\u00e1s o menos de energ\u00eda misionera, que podr\u00e1n influir eficazmente a la hora de tomar determinaciones. Tales son, en el orden doctrinal, las ideas cada vez m\u00e1s clarificadas sobre la Iglesia como Cuerpo M\u00edstico de Cristo; en el orden moral, la apelaci\u00f3n a las exigencias de justicia y caridad que obligan a pensar en la ayuda al subdesarrollado; en el disciplinar y sacramental, lo que sobre adaptaci\u00f3n de la liturgia y los Sacramentos y sobre distribuci\u00f3n del clero viene dici\u00e9ndose. El Concilio, guiado por el Esp\u00edritu, llegar\u00e1 a estas o a aquellas conclusiones, lo cual sabremos m\u00e1s tarde. Pero es evidente que se desarrolla en un ambiente marcado por circunstancias que tienen peso espec\u00edfico de car\u00e1cter misionero. Fij\u00e9monos, adem\u00e1s, en que el anhelo de unidad cristiana que se respira, invita a pensar espont\u00e1neamente en lo que para la evangelizaci\u00f3n del mundo representar\u00eda esa unidad. Apenas son separables las dos ideas \u2013uni\u00f3n de los cristianos y misiones\u2013. Y es l\u00f3gico que sea as\u00ed, pues fue un gemido de angustia de un misionero de la India el que por primera vez pregunt\u00f3 en Edimburgo: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 estamos desunidos? Mientras esto suceda, nuestros esfuerzos ser\u00e1n in\u00fatiles\u00bb. Y con su pregunta y su queja dio origen a lo que despu\u00e9s se ha llamado <em>Movimiento Ecumenista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La idea misionera y evangelizadora, en el m\u00e1s estricto sentido, no puede menos de salir beneficiada de cuanto el Concilio prepare y haga en el camino de la unidad. En este sentido tendr\u00e1 particular significaci\u00f3n, junto a la presencia de esos obispos asi\u00e1ticos y africanos, padres en la fe de comunidades cat\u00f3licas recientemente nacidas, la de los orientales fieles a Roma, de tan solemne y venerable antig\u00fcedad. Como igualmente ha de estar transida de preocupaciones misioneras del m\u00e1s noble af\u00e1n evangelizador la participaci\u00f3n de los que representan al mundo cat\u00f3lico de habla inglesa. Los 170 obispos de los Estados Unidos, y con ellos los del Canad\u00e1, Inglaterra, Escocia, Australia, Irlanda, traen consigo un catolicismo luchador, optimista, brioso, hecho a la vida de misi\u00f3n y combate como a una actitud normal, y particularmente apto, incluso por la formaci\u00f3n pol\u00edtica de su mentalidad y sus estructuras, para la intercomunicaci\u00f3n y las posturas espirituales de alcance universal. \u00bfNo significa nada, a este respecto, el hecho de que los cat\u00f3licos americanos sean los que aportan las dos terceras partes de cuantos recursos econ\u00f3micos ofrece hoy el mundo cat\u00f3lico a las misiones? Por fin, quedan los obispos de Iberoam\u00e9rica, con sus grandes y peque\u00f1os pa\u00edses convertidos en un volc\u00e1n, con su miseria y su grandeza, con sus enormes problemas y sus luchas. Estos tambi\u00e9n, y a\u00fan m\u00e1s que otros, van a hacer pensar a los dem\u00e1s \u2013\u00bfc\u00f3mo no?\u2013 en que la evangelizaci\u00f3n del mundo es la m\u00e1s urgente tarea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jam\u00e1s hubo un Concilio, como no fuese el de los primeros Ap\u00f3stoles, en que la disposici\u00f3n de sus participantes estuviera tan trabajada por el af\u00e1n misionero. En menos de cien a\u00f1os, del Vaticano I al actual, la Iglesia de Jesucristo ha recorrido un camino tal que, inalterable en su esencia, le permite presentarse ante el mundo con un rostro nuevo. \u00a1Qu\u00e9 grandiosa belleza la de ese rostro divino, tal como va a aparecer dentro de unos meses, con sus cicatrices de viejas heridas y con sus brotes de nueva primavera, con su ancianidad majestuosa y con su gallarda juventud, con sus Pastores procedentes de toda la tierra, por primera vez en veinte siglos de existencia! La Iglesia de la que tantas veces se ha dicho que iba a morir, sale ahora a la superficie con m\u00e1s vigor que nunca, con una p\u00e1gina del Evangelio de Jes\u00fas en su mano que no dice m\u00e1s que estas palabras misioneras: <em>Euntes docete omnes <\/em><em>gentes<\/em>(Mt 28, 19).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em><strong>D) Presi\u00f3n exterior.<\/strong><\/em> Perm\u00edtasenos a\u00f1adir un cuarto dato que tiene su valor al hacer este c\u00f3mputo de factores de influencia, capaces de determinar una postura misionera. Es penoso reconocerlo, pero una vez m\u00e1s recordaremos que el Se\u00f1or no ha plantado el \u00e1rbol de su Iglesia fuera de este mundo. Est\u00e1 en \u00e9l y con \u00e9l avanza. Las persecuciones tambi\u00e9n le aprovechan. Hacen pensar y meditar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy existe una fuerza que nos obliga a algo m\u00e1s, a tomar posiciones r\u00e1pidamente. Es el comunismo, dotado de un poder de expansi\u00f3n vertiginoso; misionero \u00e9l tambi\u00e9n, pero al servicio del mal; temiblemente organizado, verdadera anti-Iglesia que tambi\u00e9n busca, y en parte las domina ya \u2013no sabemos por cu\u00e1nto tiempo\u2013 tierras de Asia, \u00c1frica y Ocean\u00eda. Otros Concilios pudieron sentir la presi\u00f3n de una determinada herej\u00eda, o de un sistema de herej\u00edas con implicaciones pol\u00edtico-sociales. Pero el comunismo es m\u00e1s. Es herej\u00eda y fuerza, es pol\u00edtica y t\u00e9cnica, es m\u00edstica y dominio, es riqueza y destrucci\u00f3n, todo a la vez. Act\u00faa adem\u00e1s en un momento en que las distancias se han borrado, cuando se ensayan aviones que pueden hacer 6.000 kil\u00f3metros a la hora, cuando las minor\u00edas de los pueblos m\u00e1s remotos viajan y estudian en Liceos y Universidades como pueden hacerlo los hijos de familia de Londres o Madrid, cuando la informaci\u00f3n y la noticia y la propaganda dan la vuelta a la tierra, en minutos m\u00e1s que en horas. La abierta agresividad del comunismo aprovecha y utiliza todo esto, sin reparar en esfuerzos, para el ataque permanente. En Indonesia, en China, en diversos pa\u00edses africanos, los militantes comunistas aumentan sin cesar. \u00bfC\u00f3mo se podr\u00e1 permanecer indiferente a todo esto? Y \u00bfc\u00f3mo luchar con eficacia a no ser con la implantaci\u00f3n y propagaci\u00f3n del Reino de Dios? Las planificaciones econ\u00f3micas solas no podr\u00e1n resistir la fuerza de una ideolog\u00eda tempestuosamente arrolladora.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Programa de Educaci\u00f3n Atea<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tomamos de la Revista <em>Acies Ordinata,<\/em> \u00f3rgano central de las Congregaciones Marianas, que se publica en Roma, la siguiente informaci\u00f3n; \u00abEn su extensa relaci\u00f3n del 17 del octubre pasado en la inauguraci\u00f3n de los trabajos del XXII Congreso del Partido Comunista de la URSS, el Jefe del gobierno ruso dice entre otras cosas; \u201cLa educaci\u00f3n del hombre nuevo es un proceso largo y complicado&#8230; Ante todo, hay que preocuparse de descargarlo del peso del pasado&#8230; Las sobrevivencias del pasado son una fuerza terrible que act\u00faa como una pesadilla en el esp\u00edritu humano&#8230; La educaci\u00f3n comunista supone la liberaci\u00f3n de la conciencia de los prejuicios y supersticiones religiosas&#8230; Es menester un sistema ponderado y articulado de educaci\u00f3n cient\u00edfica atea que abarque a todas las clases y grupos de la poblaci\u00f3n y que impida la difusi\u00f3n de ideas religiosas, sobre todo entre los ni\u00f1os y los j\u00f3venes&#8230; Los intereses del edificio comunista reclaman que los problemas de la educaci\u00f3n comunista ocupen el centro de la atenci\u00f3n en la acci\u00f3n del partido&#8230; Un nivel m\u00e1s alto de la acci\u00f3n ideol\u00f3gica es condici\u00f3n necesaria para el \u00e9xito de toda nuestra actividad pr\u00e1ctica&#8230; El partido, asimismo en el futuro, ha de educar a todos los soviets en un esp\u00edritu de intransigencia respecto de toda manifestaci\u00f3n de ideolog\u00eda burguesa&#8230;\u201d\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">M\u00e1s de un mill\u00f3n de militantes<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abUno de los m\u00e1s importantes instrumentos puestos al servicio de la propaganda de la ideolog\u00eda comunista es la Asociaci\u00f3n pansovi\u00e9tica para la difusi\u00f3n de los conocimientos pol\u00edticos y cient\u00edficos. Su presidente, N.N. Semjonov, destaca en su discurso pronunciado en el congreso que la Asociaci\u00f3n cuenta actualmente con 1.200.000 miembros activos, subdivididos en 75.000 grupos, cuyos dos tercios est\u00e1n en el campo. Los miembros de esta Asociaci\u00f3n trabajan con febril actividad, organizan numerosas conferencias. En 1956 pronunciaron dos millones de discursos. En 1960, las conferencias dadas llegaron a diez millones, y de ellas el 89 por 100 enteramente gratuitas. Huelga notar que la parte m\u00e1s importante de estos discursos iba contra la religi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Prensa de ideolog\u00eda comunista<\/h6>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abPara intensificar y propagar la influencia comunista del partido entre las masas, \u2013dijo tambi\u00e9n el mismo Jefe del Gobierno\u2013 tienen un valor importante las orientaciones pol\u00edticas, las lecciones, la educaci\u00f3n de la masa en materia pol\u00edtica y cultural, as\u00ed como la prensa, la radio, la televisi\u00f3n, el cine, la literatura y las artes. Significa mucho que en estos veinticinco a\u00f1os la circulaci\u00f3n diaria de los peri\u00f3dicos ha crecido en veinte millones y la circulaci\u00f3n anual de revistas y dem\u00e1s publicaciones peri\u00f3dicas ha aumentado en 417 millones de ejemplares. La Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica publica m\u00e1s libros que cualquiera otra naci\u00f3n del mundo. Es una exhibici\u00f3n de marca que el partido ha logrado en el desarrollo de la cultura socialista y la propaganda de la ideolog\u00eda comunista\u00bb<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los datos impresionan. Pero a\u00fan impresionan m\u00e1s las conquistas hechas y logradas. Todo esto ha de estar tambi\u00e9n presente en el Concilio y va a hacer o\u00edr su voz, a trav\u00e9s del coraz\u00f3n y el esp\u00edritu, no angustiado, ni desesperanzado, pero s\u00ed noblemente preocupado e incluso entristecido, del Vicario de Jesucristo y los sucesores de los Ap\u00f3stoles.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">2\u00ba. Posibles orientaciones misioneras del Concilio<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esa voz que llama con los gritos que brotan de la conciencia y el hecho misionero presentes en el Concilio, y de las providenciales presiones, internas unas y externas otras, \u00bfqu\u00e9 respuesta dar\u00e1 el Vaticano II? Grave impertinencia ser\u00eda tratar de hacer de augures y adivinos, y torpeza intolerable querer se\u00f1alar lo que el Concilio debe hacer, mandar o prohibir. Lo que la Iglesia pide a sus hijos, en esta hora de colaboraci\u00f3n y de plegaria, es confianza serena en sus decisiones que no ser\u00e1n exclusivamente humanas. Tampoco debemos incurrir en el sensacionalismo y las locas aventuras de la informaci\u00f3n inconsciente. Hasta que las actas del Concilio no est\u00e9n aprobadas, no sabremos con exactitud las determinaciones que se han de tomar. Lo \u00fanico que ahora podemos hacer es examinar el ambiente que se va produciendo, valorar la importancia de las noticias autorizadas que nos llegan, calcular prudentemente las consecuencias que en orden a la evangelizaci\u00f3n del mundo pueden tener las orientaciones que a su trabajo van dando las diversas Comisiones, y finalmente manifestar con humildad y con respeto nuestros propios deseos y esperanzas.<\/p>\n\n\n\n<ol style=\"list-style-type:upper-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li><em><strong>Hechos ciertos<\/strong><\/em><\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las diez comisiones preparatorias sabemos que existe una dedicada a las misiones. Forman parte de ella 22 miembros y 25 consultores. Presidente y Secretario son el Cardenal Agagianian y Monse\u00f1or Mathew, antiguo Delegado Apost\u00f3lico en \u00c1frica y obispo de la India. Figuran entre sus componentes el P. P\u00edo de Mondreganes, Capuchino espa\u00f1ol, bien conocido por sus publicaciones, perteneciente a la Facultad de Misionolog\u00eda de Propaganda Fide; el P. Legrand de Schent, antiguo misionero en China y director en la actualidad de la revista \u00abCristo al Mundo\u00bb, en la cual ha publicado interesant\u00edsimos art\u00edculos sobre el tema \u00abEl Concilio y las Misiones\u00bb; Monse\u00f1or Paventi, muy conocido en Espa\u00f1a por sus intervenciones en las Semanas Misionales en Burgos y B\u00e9rriz. Al igual que \u00e9stos, todos los dem\u00e1s que la componen, son hombres de una experiencia y conocimientos excepcionales en la materia, y podemos estar seguros de que cuanto nosotros pensamos y sufrimos es tambi\u00e9n meditado y sufrido por ellos mismos dentro de las mayores garant\u00edas de exactitud y eficacia en su planteamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta Comisi\u00f3n, seg\u00fan <em>L&#8217;Osservatore Romano<\/em> del 1 de abril, ya ha presentado a la Comisi\u00f3n Central algunos esquemas, de los cuales han sido examinados tres que versan sobre la disciplina del pueblo cristiano en los pa\u00edses de misi\u00f3n, los-estudios eclesi\u00e1sticos en los mismos y la cooperaci\u00f3n misionera. En la referencia que se ha dado se habla insistentemente de adaptaci\u00f3n, de visi\u00f3n realista de las condiciones y exigencias de los cristianos en tierras de misi\u00f3n. A esta luz se estudian esos temas y se hacen las oportunas sugerencias. Fundamentalmente \u2013se nos dice\u2013 los problemas de la vida cristiana, y por consiguiente de la disciplina de los fieles, son id\u00e9nticos en los pa\u00edses de vieja tradici\u00f3n cat\u00f3lica y en los pa\u00edses de misiones. La Iglesia no busca m\u00e1s que un fin, que es el mismo en todas partes: la santificaci\u00f3n de sus hijos. Pero pueden variar las circunstancias por las cuales una ley sea de m\u00e1s f\u00e1cil actuaci\u00f3n en un sitio determinado y otras lo sean menos. En una palabra, adaptaci\u00f3n de los medios en orden al fin. \u00bfC\u00f3mo se har\u00e1 y en qu\u00e9 ha de consistir esta adaptaci\u00f3n? Tenemos que esperar con calma y con prudencia. Seguramente podr\u00e1n aparecer normas y decisiones menos t\u00edmidas que hasta ahora, u\u00f1a vez que la experiencia y la reflexi\u00f3n han permitido formarse juicio exacto sobre la lengua lit\u00fargica y los ritos; sobre las diversas formas de catequesis a ni\u00f1os y adultos; sobre la disciplina de ciertos Sacramentos como la Confirmaci\u00f3n, la Penitencia, la Eucarist\u00eda, el Matrimonio; sobre el lenguaje pastoral de obispos y sacerdotes; sobre los medios de difusi\u00f3n de la palabra de Dios; sobre la formaci\u00f3n de los cristianos y los cl\u00e9rigos en una l\u00ednea de mayor exigencia apost\u00f3lica. Acaso veamos que se proyecta definitivamente la luz sobe una cuesti\u00f3n tan debatida hoy como la del diaconado, no como orden de paso para el presbiterado, sino con car\u00e1cter fijo y permanente y con exenci\u00f3n de determinadas obligaciones. Desde luego podemos estar seguros de que el Concilio se esforzar\u00e1 en tomar todas las medidas precisas para hacer ver lo que por otra parte tantas veces ha afirmado la Iglesia, y sobre todo en los \u00faltimos tiempos: que su mensaje de salvaci\u00f3n no est\u00e1 vinculado a ninguna civilizaci\u00f3n o cultura determinada, sino que se solidariza y se encarna en todas las formas de vida y progreso en que la historia humana va desarroll\u00e1ndose. El momento, por lo dem\u00e1s, es sumamente propicio. El colonialismo est\u00e1 en la agon\u00eda. La Iglesia, es la avanzada en los pa\u00edses de misi\u00f3n, se va a encontrar sola. Ya no podr\u00e1 ser confundida, como suced\u00eda con frecuencia, a pesar de su esfuerzo en evitarlo, con el color de la bandera de las potencias coloniales de donde tambi\u00e9n sus hombres preced\u00edan. Creemos que esto ha de ser para las misiones sumamente provechoso, como lo fue para la Iglesia en general, aunque la comparaci\u00f3n, no sea exacta, la desaparici\u00f3n de los Estados Pontificios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Presumible es tambi\u00e9n que se prestar\u00e1 singular atenci\u00f3n, dada la hora crucial que los pa\u00edses de misi\u00f3n est\u00e1n viviendo, al prop\u00f3sito de que se haga ver con toda claridad que la predicaci\u00f3n del cristianismo y la difusi\u00f3n de la Iglesia no se oponen, antes al contrario, favorecen \u2013como el Papa indica en la <em>Humanae Salutis<\/em>\u2013 las nobles conquistas humanas en el orden t\u00e9cnico y social. No podemos olvidar que estas dos ideas \u2013civilizaci\u00f3n t\u00e9cnica y promoci\u00f3n social\u2013 van a jugar un papel decisivo en la mentalidad de los pa\u00edses subdesarrollados en los pr\u00f3ximos decenios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos estos aspectos podr\u00e1n ser considerados dentro de esa l\u00ednea de prudente adaptaci\u00f3n, que se nos anuncia. De que ello es fervorosamente deseado nos da idea la siguiente declaraci\u00f3n del Cardenal Gracias, de la India, el cual, presidiendo una reuni\u00f3n de 37 obispos de Asia y \u00c1frica, celebrada hace tres a\u00f1os en Holanda sobre el tema de la Liturgia, dijo: \u00abEstimo que nosotros, miembros de la Iglesia en las misiones, estamos bien situados para decidir con toda humildad en qu\u00e9 medida las reformas y adaptaciones pueden contribuir al crecimiento espiritual de nuestros fieles&#8230; Los s\u00edmbolos, las acciones, las plegarias, que integran la liturgia, deber\u00edan adaptarse al genio de cada pueblo. Del mismo modo que durante la primera expansi\u00f3n del cristianismo la liturgia tom\u00f3 diferentes formas en Siria, en Grecia y en Roma, \u00bfporqu\u00e9 la nueva expansi\u00f3n de la Iglesia no habr\u00e1 de desembocar en una liturgia china, india, africana&#8230;? Unidad de la Iglesia no significa uniformidad\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa misma reuni\u00f3n, un africano dijo textualmente: \u00abLa realidad es que millones de negros viven la misa romana&#8230; Se trata de saber si la viven renunciando a lo que son, o si encuentran en ella una coronaci\u00f3n de sus profundas aspiraciones\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y como para dar la raz\u00f3n a estas sugerencias, otro de los congresistas hizo notar que el rito et\u00edope, que se remonta a la m\u00e1s alta antig\u00fcedad cristiana, y es por sus elementos aut\u00e9nticamente africano (danza, inspiraci\u00f3n libre, m\u00fasica ..) podr\u00eda servir de ejemplo para la adaptaci\u00f3n cultural, ya que se da el caso de que es un rito cristiano y, por ser de ra\u00edces africanas, es el \u00fanico que se ha mantenido pr\u00f3spero en medio del proselitismo musulm\u00e1n, pues existen a\u00fan hoy diez millones de cristianos et\u00edopes.<\/p>\n\n\n\n<ol start=\"2\" style=\"list-style-type:upper-alpha\" class=\"wp-block-list\">\n<li>Toda la Iglesia, misionera<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero donde seguramente el Concilio ha de ofrecer una orientaci\u00f3n misionera de m\u00e1s profundo alcance, ser\u00e1 en la llamada que puede hacer a la consideraci\u00f3n seria y al compromiso sagrado, por parte de toda la Iglesia, de situarse en estado de misi\u00f3n, entendiendo por tal no s\u00f3lo el esp\u00edritu de apostolado activo y militante al que nos referimos cuando exhortamos a los fieles de nuestros pa\u00edses cat\u00f3licos a que vivan de acuerdo con las exigencias de su fe en el ambiente en que est\u00e1n, sino a un estado de misi\u00f3n sin restricciones, equivalente a tensi\u00f3n misionera de signo universal, puesto que la Iglesia es una.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sabemos que el prop\u00f3sito del Concilio, seg\u00fan reiteradas manifestaciones del Papa, es la renovaci\u00f3n interna de la Iglesia, mediante la renovaci\u00f3n espiritual de sus hijos. \u00abLa obra del nuevo Concilio Ecum\u00e9nico \u2013ha dicho\u2013 va toda ella encaminada a hacer que la Iglesia de Jes\u00fas resplandezca con las l\u00edneas m\u00e1s sencillas y m\u00e1s puras de su natividad, y a presentarla como su Divino Fundador la hizo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, esta renovaci\u00f3n exige que las grandes ideas del amor universal a las almas todas, la preocupaci\u00f3n por colaborar a la voluntad salv\u00edfica de Dios y el cumplimiento del testamento redentor de Jesucristo, la conciencia de apostolado y de la Iglesia, Cuerpo M\u00edstico que tiene que crecer y ayudarse en sus miembros, sin limites en el espacio ni en el tiempo, se instalen definitivamente con car\u00e1cter de normalidad en el conjunto del pueblo cristiano, viva \u00e9ste donde quiera que sea. Si ello no se logra, no existir\u00e1 la renovaci\u00f3n que se pretende. Nos quedaremos en la superficie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esperemos las decisiones conciliares en este aspecto, que han de ser muchas y muy importantes, y no s\u00f3lo cuando se trate espec\u00edficamente del tema de las misiones. A despertar esa conciencia, base indispensable de la necesaria renovaci\u00f3n, han de ir encaminadas m\u00faltiples medidas, aun procedentes de diversas Comisiones, y si la cristiandad las acepta y asimila, se producir\u00e1, como espont\u00e1neo resultado, la vigorizaci\u00f3n de la conciencia misionera de \u00edndole universal. Sin poder precisar m\u00e1s, puesto que todo ser\u00edan conjeturas, nos limitaremos a decir, casi en tono de humilde y encendida plegaria, que esperamos confiados del Se\u00f1or prepare por medio del Concilio para su Iglesia santa nuevos caminos que a todos nos lleven a pensar con dolor apremiante que la actual situaci\u00f3n no puede seguir as\u00ed&#8230; Que tenemos que pensar con amor todos los sacerdotes y los obispos en la Iglesia de Dios m\u00e1s que en la nuestra&#8230; Que en los seminarios y casas religiosas del mundo los alumnos deben ser formados de otro modo, con mucho m\u00e1s af\u00e1n universalista del que ahora tienen&#8230; Que las di\u00f3cesis y circunscripciones eclesi\u00e1sticas deber\u00e1n hacer compatibles las exigencias de su naturaleza jur\u00eddica con la visi\u00f3n cat\u00f3lica m\u00e1s all\u00e1 de sus fronteras, ayudando las que hace tiempo existen, a las que empiezan a existir&#8230; Que no podemos seguir repitiendo, sin m\u00e1s, que para 500 millones de cat\u00f3licos tenemos 359.000 sacerdotes y s\u00f3lo 33.000 para 1.900 millones de no cristianos&#8230; Que en las catequesis de ni\u00f1os y adultos, y en la formaci\u00f3n de la juventud, y en el confesonario, y en el p\u00falpito, se debe dar todala importancia que tienen a estas ideas substanciales para toda vida cristiana&#8230; Que, si no se la damos y trabajamos cuanto sea posible para que se vivan, seguiremos asistiendo al vergonzoso espect\u00e1culo de un catolicismo de retaguardia, hedonista e id\u00f3latra del confort y del sentido pagano de la vida&#8230; Que no es cristiano derrochar el dinero y las fuerzas para satisfacer las pasiones m\u00e1s inmundas, y negar despu\u00e9s unos c\u00e9ntimos a la obra de la Propagaci\u00f3n de la Fe&#8230; Que no tiene explicaci\u00f3n convincente dentro del conjunto de las verdades de nuestra fe, que la Iglesia misionera no pueda establecer escuelas, universidades, peri\u00f3dicos, todo aquello que en la vida moderna exigen los medios de difusi\u00f3n del pensamiento, mientras en la retaguardia acaso distribuimos mal los recursos o los gastamos en atenciones superfluas para el culto o los acumulamos en tesoros art\u00edsticos y suntuarios que podr\u00edan representar la soluci\u00f3n de problemas vitales en otras partes de la Iglesia&#8230; Que al ritmo de crecimiento actual, los 1.900 millones de no cristianos de hoy pasar\u00e1n a ser dentro de un siglo cuatro o cinco mil millones, porque el n\u00famero de paganos aumenta cada a\u00f1o en 30 millones, mientras que el de bautizados en tierra de misi\u00f3n s\u00f3lo llega, incluidos los adultos, a 800.000&#8230; Que Rusia en 44 a\u00f1os de r\u00e9gimen comunista ha impuesto su yugo a mil millones de hombres, un tercio de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pensemos todo esto y esperemos con reverencia lo que el Concilio determine para cumplirlo despu\u00e9s con la generosidad de los que verdaderamente aman a Jesucristo Redentor. De lo que se haga en este sentido depende, humanamente hablando, el porvenir de la evangelizaci\u00f3n del mundo. El Concilio no puede desconocer, sino, por el contrario, confirmar y urgir hasta sus \u00faltimas consecuencias las declaraciones terminantes y las vehementes determinaciones de los \u00faltimos Pont\u00edfices, que han hablado, con santa y apost\u00f3lica reiteraci\u00f3n, del deber que tienen los obispos, las parroquias, las universidades y colegios, la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, los seglares en general, en una palabra, todos los bautizados, de preocuparse vivamente por la extensi\u00f3n del Reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para lograr este estado colectivo de conciencia misionera, tendr\u00e1n que cambiar muchas cosas y modificarse muchas actitudes. La situaci\u00f3n de \u00e1nimo, hoy tan generalizada en la cristiandad, de indiferencia glacial frente al mandato de Cristo de difundir por todo el mundo su fe y su palabra, act\u00faa como un c\u00e1ncer que destruye los tejidos internos de la comunidad cristiana y la convierte en un cuerpo an\u00e9mico, haciendo de ella una asociaci\u00f3n que est\u00e1 en contradicci\u00f3n consigo misma. Tenemos que reconocerlo con inmenso dolor, pero con humilde sinceridad que nos ponga en el camino del arrepentimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La formaci\u00f3n doctrinal de nuestros fieles carece de s\u00f3lidos fundamentos dogm\u00e1ticos; su piedad se extrav\u00eda en m\u00faltiples direcciones, que desorientan y confunden; su generosidad escasa es solicitada para las m\u00e1s diversas atenciones, que les son presentadas siempre como primarias y esenciales aunque tengan un valor secundario. Nosotros, los sacerdotes, estamos frecuentemente divididos y mezquinamente agitados por preocupaciones no siempre apost\u00f3licas; nuestras estructuras envejecen muchas veces en un quietismo vergonzoso. \u00bfC\u00f3mo es posible, si esto no se corrige, que se produzca el gran movimiento evangelizador que la Iglesia est\u00e1 pidiendo? Y lo m\u00e1s dram\u00e1tico es que la correcci\u00f3n tiene que hacerse con urgencia apremiante. No hay tiempo que perder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNo olvidemos que todas estas necesidades deben remediarse r\u00e1pidamente \u2013dec\u00eda P\u00edo XII en la <em>Fidei Donum<\/em>\u2013 y que ellas reclaman un aumento de energ\u00eda apost\u00f3lica en la Iglesia, de modo que se lancen a los campos del Se\u00f1or innumerables legiones de ap\u00f3stoles, semejantes a los que hubo en la primitiva Iglesia\u00bb<a href=\"#sdfootnote11sym\" id=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y en la misma enc\u00edclica a\u00f1ad\u00eda, hablando de ciertas regiones de \u00c1frica: \u00abCon veinte misioneros m\u00e1s, enviados generosamente a dichas zonas, podr\u00eda lograrse la implantaci\u00f3n de la Cruz en lugares en que tal vez ma\u00f1ana sea tarde, porque otros obreros, que no son los del Se\u00f1or, se adelantaron a cultivar el campo del apostolado\u00bb<a href=\"#sdfootnote12sym\" id=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Razonablemente podemos pensar que el Concilio tendr\u00e1 presente todo esto, \u00bfc\u00f3mo no? Y afirmar\u00e1 una vez m\u00e1s los grandes dogmas misioneros, y pedir\u00e1 que se forme a los fieles de acuerdo con sus exigencias; de manera mucho m\u00e1s efectiva que hasta aqu\u00ed se ocupar\u00e1 de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y del apostolado de los seglares en relaci\u00f3n con las misiones; dictar\u00e1 normas sobre el problema angustioso del personal misionero para poder llegar a cifras que permitan no sentirse atemorizados ante la perspectiva de su escasez pavorosa; estudiar\u00e1 la organizaci\u00f3n de los seminarios y centros de formaci\u00f3n en pa\u00edses de misiones, el reclutamiento de vocaciones, la uni\u00f3n de fuerzas, la creaci\u00f3n de focos de cultura y ciencia profana, el sostenimiento de la Iglesia por los mismos pa\u00edses en donde se establece. La adaptaci\u00f3n de las culturas y formas de vida, la aplicaci\u00f3n de las normas morales y disciplinares, incluso la posible modificaci\u00f3n de ciertos aspectos del Derecho Can\u00f3nico, ser\u00e1n, quiz\u00e1, objeto de estudio. Deteng\u00e1monos con respeto aqu\u00ed, sin intentar predicciones que no es prudente hacer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Concilio conoce y pondera lo que significan las estad\u00edsticas aterradoras que se nos ofrecen sobre el crecimiento demogr\u00e1fico, sobre la futura influencia de Asia en el mundo entero, sobre el proselitismo, ahora renacido, del Islam y del Budismo. Todo est\u00e1 lleno de peligros. Pero tambi\u00e9n todo est\u00e1 lleno de esperanza.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">3\u00ba. Confiemos en la Iglesia<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, ante todo confianza. Una cristiandad descorazonada y temerosa ser\u00eda el mejor punto de apoyo para el enemigo de Dios y de las almas. Somos disc\u00edpulos y seguidores de Jesucristo, el cual, poco antes de morir en la cruz, pronunci\u00f3 estas palabras, humanamente desconcertantes. <em>Confidite, ego vici mundum: Confiad, yo he vencido al mundo<\/em> (Jn 16, 33). No dice le vencer\u00e9, sino he vencido. Y en efecto le venci\u00f3. De esa victoria vivimos cuantos creemos. Porque nuestra fe es nuestra victoria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLa Iglesia no tiembla ni tiene miedo \u2013ha dicho Juan XXIII\u2013; est\u00e1 acostumbrada al sufrimiento y a las contradicciones\u00bb. Ha conocido en su caminar a trav\u00e9s de la historia dificultades ingentes de las cuales ha salido triunfante y engrandecida. Esa porci\u00f3n, numerosa ciertamente, de cristianos que a ella pertenecen, carentes de fe viva y de amor a Dios y al pr\u00f3jimo, es la que retarda las nuevas victorias que ahora tambi\u00e9n puede conseguir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero hijos suyos son al mismo tiempo los muchos, much\u00edsimos creyentes, que se esfuerzan generosamente por ser luz del mundo. Quiz\u00e1 nunca ha habido tantos como hoy en el seno de la comunidad cristiana. Lo \u00fanico que necesitan es la orientaci\u00f3n que va a llegar por medio del Concilio. Esto no quiere decir que tal orientaci\u00f3n no haya existido en los postreros tiempos. Ha existido y ha demostrado su eficacia. Los Papas \u00faltimos, al hablar concretamente del problema que estamos examinando, se han visto tambi\u00e9n dulcemente obligados a reconocer, llenos de santa alegr\u00eda en su esp\u00edritu, los \u00e9xitos logrados, el trabajo de los misioneros, el avance de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">P\u00edo XI consagraba en 1923 a los primeros obispos del Extremo Oriente; P\u00edo XII designaba en 1939 a los primeros prelados africanos y en 1946 al primer Cardenal chino; Juan XXIII designaba en 1960 al primer Cardenal de \u00c1frica. Los sacerdotes nativos han pasado de 1.100, que eran al comenzar el siglo actual, a 12.932 en nuestros d\u00edas. Y los obispos, de 28 en 1940, a 229 en la actualidad. Los seminaristas son hoy 32.211. Esto es un triunfo espl\u00e9ndido de la Iglesia evangelizadora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando hablamos de la nueva orientaci\u00f3n que del Concilio se espera, como motivo supremo de nuestra confianza, nos referimos a determinaciones y medidas reclamadas por una situaci\u00f3n nueva, no imprevista, pero s\u00ed explosivamente manifestada en estos a\u00f1os que estamos viviendo. Esta explosi\u00f3n que se produce en nuestros d\u00edas, cuyo car\u00e1cter hemos ya examinado, tumultuosa, rapid\u00edsima, simult\u00e1nea, con su carga tremenda de nacionalismo e independencia pol\u00edtica, idolatr\u00eda de la t\u00e9cnica, odio al blanco, crecimiento incontenible, tendencias comunistas, proselitismo musulm\u00e1n e hind\u00fa, es la que exige un replanteamiento de la gran batalla, la cual se har\u00e1 siguiendo las l\u00edneas ya trazadas por los \u00faltimos Pont\u00edfices. Lo que se necesita es que toda la Iglesia sea Iglesia misionera. \u00abQue se sit\u00fae en estado de misi\u00f3n\u00bb (Card. Suenens). \u00abSin incurrir en juegos de palabras, las misiones son hoy la misi\u00f3n de la Iglesia\u00bb (H. de Lubac). \u00abLa actividad misionera constituye el principal deber pastoral y la m\u00e1s importante y m\u00e1s santa de todas las obras cat\u00f3licas\u00bb, seg\u00fan P\u00edo XII; \u00abla m\u00e1xima preocupaci\u00f3n del Pontificado Romano\u00bb, seg\u00fan Juan XXIII; \u00abninguna obra es m\u00e1s elevada, m\u00e1s santa, m\u00e1s universal tanto en su origen como en su fin\u00bb (P\u00edo XII); \u00abninguna m\u00e1s \u00fatil ni m\u00e1s urgente\u00bb (Juan XXIII). En la aceptaci\u00f3n normal, por parte de todos, de estos principios que en el Concilio ser\u00e1n solemnemente declarados y desarrollados, radica la posibilidad de \u00e9xito de la gran empresa misionera que tendremos que vivir en este mismo siglo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No han pasado a\u00fan cien a\u00f1os desde que se celebr\u00f3 el Concilio Vaticano I. La obligada interrupci\u00f3n del mismo le impidi\u00f3 llevar a t\u00e9rmino muchos de sus prop\u00f3sitos, tanto en el orden doctrinal como en el pastoral. Tal sucedi\u00f3 con lo relativo a las misiones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos resulta grato saber que ya entonces un obispo h\u00fangaro, Mons. Roskowsky, ped\u00eda que se diese un decreto de apoyo y ayuda a la Obra de la Propagaci\u00f3n de la Fe, y en el mismo sentido, con relaci\u00f3n a la Obra de la Santa Infancia, se manifestaba un grupo de 35 Vicarios Apost\u00f3licos. Aun m\u00e1s notable es el hecho de que 63 Padres Conciliares y Vicarios Apost\u00f3licos recordaron que se tratase de \u00c1frica, la cual dicen ellos con m\u00e1s altisonancia de caridad que exactitud de ex\u00e9gesis, \u00abgime bajo la maldici\u00f3n de los hijos de Ca\u00edn\u00bb<a href=\"#sdfootnote13sym\" id=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se design\u00f3 una Comisi\u00f3n Preparatoria con el nombre de <em>Pro Ecclesia Orientali et Missionibus,<\/em> que elabor\u00f3 sucesivamente tres esquemas. En el definitivo, distribuido el 26 de julio de 1870, se habla de la necesidad de que el misionero modifique su estilo apost\u00f3lico y procure a todo trance la adaptaci\u00f3n al ambiente para no llevar consigo el modo de vivir europeo; del respeto y la caridad hacia los fieles y los que puedan serlo; de la obediencia a la autoridad civil; de la necesidad de desembocar en la formaci\u00f3n de los aut\u00f3ctonos para que lleguen al sacerdocio y al episcopado, en contra de lo que algunos estimaban; del establecimiento de seminarios perfectamente organizados y de la conveniencia de enviar los mejores alumnos a Europa para completar su formaci\u00f3n, A noventa a\u00f1os de distancia, estas propuestas y directrices \u2013dice el P. Masson, S.J.\u2013 conservan su inter\u00e9s. Son indicaciones prometedoras ya de la gran acci\u00f3n misionera que poco a poco se ir\u00e1 instituyendo, que madurar\u00e1 despu\u00e9s entre los a\u00f1os 1919 y 1940 y estallar\u00e1 m\u00e1s tarde con espl\u00e9ndida pujanza entre 1945 y 1960.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como igualmente emociona saber que once obispos franceses redactaron un proyecto destinado al Concilio, al final del cual inclu\u00edan un programa de \u00edndole misional y tambi\u00e9n unionista. Entre los firmantes se hallaba la figura excepcional de Mons. Dupanloup, Obispo de Orleans.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El documento, por lo que toca el aspecto misional, se abre con una referencia estad\u00edstica, que da las siguientes cifras. En aquel entonces se estimaba que la poblaci\u00f3n mundial era de 1.200 millones de hombres. M\u00e1s de 800 millones de ellos \u00abyacen en las tinieblas de la infidelidad\u00bb. Entre los cristianos, 70 millones viven \u00abseparados del seno de la Iglesia por el cisma griego\u00bb. Se cuentan 90 millones \u00abrepartidos entre diversas sectas de protestantes\u00bb. Despu\u00e9s de afirmar la integridad de la verdad cat\u00f3lica, el documento se\u00f1ala que las circunstancias marcan un momento favorable para la difusi\u00f3n del Evangelio en el mundo: la rapidez de los viajes, los intercambios entre los pueblos, etc. Es indudable que buena parte de las ideas de este pre\u00e1mbulo pertenecen directamente a Mons. Dupanloup, que a primeros de noviembre de 1869, un mes antes de la apertura del Concilio, escrib\u00eda a sus diocesanos estas palabras: \u00abDesde este elevado lugar del Vaticano en el que se encontrar\u00e1n (los obispos) dirigiendo su mirada sobre la tierra entera, qu\u00e9 serio examen tendr\u00e1n que hacer sobre el estado del mundo y sobre la acci\u00f3n de la Iglesia en el mundo. Desde hace 18 siglos la verdad ha irradiado sobre el universo; el nivel general de lo verdadero, de lo bello y del bien se ha elevado admirablemente bajo la mano de Jesucristo. Un sol nuevo ilumina el mundo moral en su conjunto. Pero sin embargo, cu\u00e1ntos millones de criaturas hay que convertir al cristianismo&#8230; Y la incredulidad y la inmoralidad oprimen pesadamente a 400 millones de hombres, que no ignoran a Jesucristo. Esta es la verdad desnuda&#8230; Las distancias no existen ya, los continentes se aproximan, los mares se comunican, los transportes se aceleran bajo nuestros pies. \u00a1Qu\u00e9 tristeza, qu\u00e9 verg\u00fcenza, si este siglo siguiera siendo el siglo de la pol\u00e9mica y del miedo, en lugar de ser el tiempo de la esperanza y del apostolado! \u00a1Salgamos de Europa y de las peque\u00f1as querellas de Europa! \u00a1Cambiemos! \u00a1Ensanchemos nuestros horizontes a la vista de esos 800 millones de hombres que hay que convertir!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 diferencia hay entre esas palabras y las que hoy puedan decirse a la vista del gran problema? Por eso mismo, confiemos. Porque si entonces ya se pensaba as\u00ed, aunque en el Concilio no participaba ning\u00fan representante nativo de los pa\u00edses de misi\u00f3n, calc\u00falese lo que ahora podr\u00e1n decir, llenos de autoridad y humilde amor, los casi 700 obispos de Asia, \u00c1frica, Ocean\u00eda, de los cuales son nativos cerca de 200.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Confiemos, pues. Confiemos tambi\u00e9n en que alg\u00fan d\u00eda, no demasiado lejano, pueda producirse la uni\u00f3n de los cristianos, finalidad a la que el Concilio est\u00e1 llamado a prestar grandes servicios, con lo cual la evangelizaci\u00f3n del mundo podr\u00eda dar un paso gigantesco. Confiemos incluso en que, bajo la b\u00e1rbara presi\u00f3n del materialismo comunista, el soplo espiritual de las religiones del Oriente como el budismo, pueda llegar a aproximarse, lejos de toda hostilidad, como quien busca su mejor defensa, a la religi\u00f3n que Jes\u00fas trajo a la tierra. Confiemos, sobre todo, en que \u00e9sta es una empresa en que el Se\u00f1or es el principal art\u00edfice. La conversi\u00f3n del mundo no es una cuesti\u00f3n puramente t\u00e9cnica. El problema que se plantea no se resuelve \u00fanicamente con el estudio de las estad\u00edsticas ni con planes de propaganda, aunque nada de esto debe ser despreciado. Es Dios el que act\u00faa, y nuestro deber es colaborar con \u00c9l. Entonces todo puede cambiar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Poco m\u00e1s ya, venerables hermanos y amad\u00edsimos hijos. Dentro de unos meses, el Concilio ser\u00e1 inaugurado, y otra vez la Iglesia, como en los d\u00edas mejores de su historia gloriosa, invocar\u00e1 la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo sobre ella para que los pasos que ha de dar sean seguros. Lo ser\u00e1n, ciertamente. Los hombres que se van a reunir en la gran asamblea est\u00e1n puestos por el mismo Esp\u00edritu para regirla y gobernarla. No son criterios humanos los que a ellos les gu\u00edan. Ni les asustar\u00e1 el temor ni les cegar\u00e1 la presunci\u00f3n. Una tranquila seguridad acompa\u00f1ar\u00e1 sus decisiones, propia de quienes todo lo esperan de Dios en cuyas manos est\u00e1 el destino de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchos y graves asuntos ser\u00e1n considerados. Por nuestra parte, hemos querido solicitar vuestra atenci\u00f3n en favor de aquel que, en realidad, es el m\u00e1s importante de todos: la evangelizaci\u00f3n del mundo. Todos los dem\u00e1s, por diversos que sean, s\u00f3lo tienen una justificaci\u00f3n para ser tratados: la de su relaci\u00f3n, m\u00e1s o menos directa, con esta preocupaci\u00f3n fundamental y misi\u00f3n principal\u00edsima de la Iglesia: salvar las almas, extender el Reino de Dios, predicar el Evangelio, dar a conocer a Jesucristo Redentor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos cre\u00eddo que de esta manera, como por elevaci\u00f3n, nos ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil persuadiros de la necesidad de adoptar una actitud consecuente. Esta actitud es doble. Plegar\u00eda fervorosa por un lado; d\u00f3cil disposici\u00f3n de \u00e1nimo por otro. Es necesario orar, orar mucho, antes y durante el Concilio, no porque Dios lo necesite, sino porque lo necesitamos nosotros para que el Se\u00f1or nos oiga y se compadezca del mundo que no ora. Y a la vez, docilidad de esp\u00edritu para aceptar las disposiciones que han de venir, y para identificamos ya desde ahora con lo que es un prop\u00f3sito bien definido del Concilio: renovaci\u00f3n de la vida cristiana. Si nuestro esp\u00edritu se resiste, aunque Dios nunca fracasa, el Concilio podr\u00eda fracasar en su intento. No hay que pedir milagros. La renovaci\u00f3n deseada exige que todos colaboremos empezando por renovarnos a nosotros mismos y no limit\u00e1ndonos a desear que se renueven los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada uno de nosotros, sacerdotes, religiosos, religiosas, seminaristas, seglares pertenecientes a la comunidad cat\u00f3lica diocesana, tiene mucho que corregir dentro de s\u00ed mismo. En la medida en que lo haga, podr\u00e1 prestar su servicio mejor a la causa de Dios que el Concilio va a examinar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras pedimos al Se\u00f1or y esperamos confiados que estas palabras nuestras tengan en vuestros corazones el eco apetecido, con paternal efusi\u00f3n os bendecimos a todos en el nombre del \u2020 Padre y del \u2020 Hijo y del \u2020 Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dada en Nuestra Residencia Episcopal de Astorga, el d\u00eda treinta de abril, festividad de Santo Toribio, Patrono de la Di\u00f3cesis, del a\u00f1o del Se\u00f1or, mil novecientos sesenta y dos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2020 MARCELO<em>, <\/em><em>Obispo de Astorga<\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">PARTE DISPOSITIVA<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1\u00ba. Pedimos a todos los Sacerdotes, Superiores y Superioras de Casas Religiosas, Rectores de nuestros Seminarios y Colegios, Consiliarios y Presidentes de las diversas Asociaciones de Apostolado, que esta Carta Pastoral sea meditada, le\u00edda y convenientemente explicada a los fieles, y a cuantos son s\u00fabditos suyos o miembros de la Asociaci\u00f3n respectiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2\u00ba. M\u00e1s que marcar un programa r\u00edgido de actos de oraci\u00f3n y plegaria, con peligro de mecanicismo y de rutina, preferimos rogar a cuantos tienen cargos de responsabilidad \u2013todos los citados anteriormente\u2013, que discurran por su cuenta las iniciativas que juzguen provechosas para hacer que suban al cielo constantes oraciones por el \u00e9xito del Concilio y por la docilidad de esp\u00edritu de todos los cat\u00f3licos. Y esto, ya desde el pr\u00f3ximo mes de mayo y mientras el Concilio dure.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3\u00ba. De manera especial debe procurarse que todos, incluso los ni\u00f1os, reciten con frecuencia y devoci\u00f3n la oraci\u00f3n por el Concilio compuesta por su Santidad Juan XXIII.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4\u00ba. A los Sacerdotes y Seminaristas les hacemos un encargo y ruego m\u00e1s concreto: que lean y mediten los documentos y discursos del Papa que sobre el tema del Concilio han ido public\u00e1ndose en el Bolet\u00edn de estos a\u00f1os. De modo especial mediten la Exhortaci\u00f3n Pontificia <em>Sacrae Laudis<\/em> sobre el rezo del Breviario, y los discursos del Papa sobre la formaci\u00f3n de los Seminaristas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5\u00ba. Quisi\u00e9ramos que en la S.A.I. Catedral de nuestra ciudad de Astorga, desde el mes de mayo y a determinadas horas del d\u00eda, ardiese un cirio a los pies de Nuestra Se\u00f1ora de la Majestad, ofrecido sucesivamente por diversas Asociaciones y personas, y que durante esas horas apareciesen con frecuencia sacerdotes y seglares para hacer una breve oraci\u00f3n ante el Sagrario y una s\u00faplica a Ella, la Madre de todos los cristianos. Lo mismo deber\u00eda hacerse ante la Sant\u00edsima Virgen de la Encina, en Ponferrada, y en todas las dem\u00e1s ciudades, villas y pueblos de la Di\u00f3cesis, en que sea posible organizarlo, porque existen parecidas circunstancias de devoci\u00f3n. Encomendamos la realizaci\u00f3n de este deseo a la Junta Diocesana de Acci\u00f3n Cat\u00f3lica, de acuerdo con el Excelent\u00edsimo Cabildo Catedral, por lo que se refiere a la ciudad de Astorga. Y en cuanto a Ponferrada, a los Sres. Ec\u00f3nomos de las diversas Parroquias, previa la deliberaci\u00f3n de todos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> AAS 51, 1959, 379.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> AAS 52, 1960, 183.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> AAS 51, 1959, 510.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> <em>Ecclesia<\/em> 19, 22-8-1959, 204.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> <em>Ecclesia,<\/em> 27-2-1960, 262.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> <em>Ecclesia,<\/em> 6-1-1962, 6.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Salmo 1, 3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> <em>Discurso al Clero de las tres Venecias,<\/em>23 de abril de 1959.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> <em>Ecclesia<\/em>,18-4-1959, 450-451.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> <em>Ephemerides Congregationum Marianarum,<\/em>n.\u00b0 1, 1962, 22-23.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote11anc\" id=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> <em>Ecclesia,<\/em> 18-5-1957, 558.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote12anc\" id=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Ib\u00edd., 555.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote13anc\" id=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> P. Masson, en <em>Eglise Vivante,<\/em> enero-febrero de 1962, 40.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carta pastoral, del 30 de abril de 1962, publicada con motivo del anuncio de la fecha de inauguraci\u00f3n del Concilio Vaticano II. Texto tomado del Bolet\u00edn Oficial del Obispado de Astorga, 1 de mayo de 1962. Renovaci\u00f3n espiritual y confianza El pr\u00f3ximo Concilio Vaticano II, cuya inauguraci\u00f3n ha sido ya anunciada, ha despertado en gran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[27],"doc_tag":[],"class_list":["post-740","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-el-concilio-vaticano-ii"],"year_month":"2026-06","word_count":11335,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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