{"id":734,"date":"2024-09-22T19:07:41","date_gmt":"2024-09-22T17:07:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=734"},"modified":"2024-09-22T19:07:41","modified_gmt":"2024-09-22T17:07:41","password":"","slug":"hermosa-iglesia-de-cristo","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/hermosa-iglesia-de-cristo\/","title":{"rendered":"Hermosa Iglesia de Cristo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Exhortaci\u00f3n pastoral, publicada en noviembre de 1978, con motivo de la elecci\u00f3n de Juan Pablo II como Vicario de Cristo en la tierra. Texto publicado en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado en Toledo,<\/em> 1978, 583-586.<\/p>\n\n\n\n<p>Quiere la Iglesia acompa\u00f1ar a los hombres en sus alegr\u00edas y tristezas, en sus esperanzas y sus angustias. Y \u00bfqui\u00e9n la acompa\u00f1a a ella en sus propios sentimientos de pena o de gozo, cuando los experimenta?<\/p>\n\n\n\n<p>En poco m\u00e1s de dos meses su coraz\u00f3n se ha sentido oprimido por el dolor de la orfandad y por la alegr\u00eda de la plenitud recobrada. Muerte de Pablo VI en agosto. Elecci\u00f3n de Juan Pablo I como Sumo Pont\u00edfice. Su fallecimiento en septiembre, que nos deja desconcertados. Nuevo C\u00f3nclave, nueva elecci\u00f3n, nuevo Papa; Juan Pablo II. Durante este breve lapso de tiempo, la Iglesia ha sufrido en el silencio y la oraci\u00f3n, y ha saltado de gozo cantando los himnos de la gratitud y la glorificaci\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n la ha acompa\u00f1ado?<\/p>\n\n\n\n<p>Muchos, much\u00edsimos hombres conocidos y desconocidos, de todas las partes del mundo, de todas las religiones, de todas las ideolog\u00edas. Unos con respeto y admiraci\u00f3n, otros compartiendo sus propios sentimientos, algunos con inter\u00e9s expectante por lo menos. Y sus propios hijos, esparcidos por tantos lugares de la tierra, que han vibrado m\u00e1s que nunca en ocasiones semejantes. Y los \u00e1ngeles y santos del cielo que contemplan a la Iglesia como la Jerusal\u00e9n anticipada, la antesala de la patria celeste.<\/p>\n\n\n\n<p>La ha acompa\u00f1ado Cristo que la instituy\u00f3 como Sacramento de salvaci\u00f3n y su Esp\u00edritu que no la abandona nunca, nunca jam\u00e1s. La Iglesia, cuanto m\u00e1s da, m\u00e1s recibe de los hombres de la tierra y de la Trinidad beat\u00edsima del cielo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El nuevo Papa Juan Pablo II<\/h2>\n\n\n\n<p>Todo ello aparec\u00eda bien visible en la tarde \u2013m\u00e1s bien noche cerrada ya\u2013 del 16 de octubre, cuando sali\u00f3 al balc\u00f3n central de la fachada de la Bas\u00edlica Vaticana, el nuevo Papa, hasta entonces Cardenal Wojtyla. El clamor de la muchedumbre congregada en la Plaza de San Pedro atravesaba las nubes como la oraci\u00f3n de los justos. \u00bfC\u00f3mo no hab\u00eda de percibirse en el cielo aquella alegr\u00eda de la tierra? Era un hijo de Polonia, la naci\u00f3n tan querida y admirada. Pero el sentimiento que prevalec\u00eda sobre todos los dem\u00e1s era que all\u00ed estaba el Papa. \u00a1Cu\u00e1nta y qu\u00e9 visible fraternidad en sus ojos, en su rostro, en los gestos de sus manos, en su voz y sus palabras!<\/p>\n\n\n\n<p>Su elecci\u00f3n ha sido un motivo de gozo para cuantos hemos participado en el C\u00f3nclave y una sorpresa que ha inundado de alegr\u00eda a toda la Iglesia. Pens\u00e1bamos la inmensa mayor\u00eda de los Cardenales en un nuevo Papa italiano y el C\u00f3nclave nos ha permitido ver que Dios nos invita a seguir un camino nuevo. Sin conflictos, sin tensiones de ning\u00fan g\u00e9nero, sin luchas de nacionalidades ni de tendencias. \u00danicamente, la laboriosidad de la reflexi\u00f3n detenida, contrastada en conversaciones de unos con otros, y unificada en la oraci\u00f3n sostenida sin cesar. \u00bfC\u00f3mo se puede calificar de conflictivo un c\u00f3nclave que dura solamente dos d\u00edas y en el que intervienen ciento once Cardenales procedentes de los m\u00e1s diversos lugares del mundo? El Cardenal Wojtyla era suficientemente conocido. Y se produjo con naturalidad la convergencia de criterios y de votos que le ha llevado al Pontificado. Un hombre de fe robusta, de oraci\u00f3n intensa, de pastoralidad din\u00e1mica y premurosa, como le ha calificado su gran hermano el Cardenal Wyszinsky, Primado de Polonia, con el que ha venido colaborando durante veinte a\u00f1os en las batallas de la fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Su cultura, su conocimiento de la realidad del mundo de hoy y de sus problemas sociales y pol\u00edticos, su fidelidad a la C\u00e1tedra de Pedro y su contacto frecuent\u00edsimo con la Santa Sede durante toda su vida de obispo, su piedad contagiosa, en una palabra, el conjunto extraordinario de cualidades humanas y de virtudes religiosas que nutren su rica vida interior, hacen que podamos saludarle y acoger su Pontificado con una inmensa esperanza.<\/p>\n\n\n\n<p>Hermosa Iglesia de Cristo, que sabe dar tales ejemplos de serenidad profunda, de juventud perenne, de valiente decisi\u00f3n a la hora de proponer las soluciones adecuadas a sus problemas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">No hagamos mitos<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuanto digo en alabanza de la Iglesia o del nuevo Papa es un reconocimiento objetivo de los valores de la Instituci\u00f3n fundada por Cristo o de la persona del Pont\u00edfice, tal como nos lo sugieren los datos que conocemos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero no hagamos mitos. Juan Pablo II, en su primer discurso, ha llamado a todos a la fidelidad. Fidelidad al Concilio Vaticano II bien entendido y practicado; al dep\u00f3sito de la fe y la \u00edntegra doctrina cat\u00f3lica, a la liturgia tal como la Iglesia la se\u00f1ala, al Magisterio Pontificio, a la disciplina, a la vocaci\u00f3n sacerdotal, religiosa, seglar. No renuncia, no podr\u00eda hacerlo, a nada de lo que pertenece al patrimonio de las aspiraciones y logros de la Iglesia, particularmente de nuestro tiempo: colegialidad, ecumenismo, servicio al hombre, iluminaci\u00f3n de los problemas sociales y pol\u00edticos sin interferencia en lo que a otros compete.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la verdadera clave para el \u00e9xito apost\u00f3lico de su Pontificado, en la medida en que Dios quiera conced\u00e9rselo, est\u00e1 en que \u00e9l nos confirma en la fe a todos, y en que todos seamos fieles a las exigencias que ha se\u00f1alado. Todas ellas est\u00e1n dentro de la realidad del misterio de la Iglesia, entendido y amado tal como el Concilio Vaticano II la dise\u00f1\u00f3 en la gran carta que es la<em> Lumen Gentium.<\/em> Este es el secreto del \u00e9xito y del gozo en el trabajo pastoral, y s\u00f3lo por aqu\u00ed avanzaremos seguros, llevando de la mano a la Iglesia y siendo a la vez llevados por ella de cara a la humanidad del a\u00f1o 2000. Lo dem\u00e1s es an\u00e9cdota para un instante o mito que no resiste el an\u00e1lisis cr\u00edtico, al que no puede renunciar el hombre de fe.<\/p>\n\n\n\n<p>Juan Pablo II es sucesor, en el tiempo, de Juan Pablo I, de Pablo VI y de los anteriores Papas. Pero eso es lo de menos. Lo importante es que sea el Vicario de Cristo en la tierra que cumple con la misi\u00f3n confiada a Pedro para siempre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un hijo de Polonia<\/h2>\n\n\n\n<p>Nos resulta grato tambi\u00e9n saludar en el nuevo Papa a un hijo de la sufrida y cat\u00f3lica Polonia que tan heroicas pruebas viene dando de la misma fidelidad que \u00e9l ha proclamado como actitud fundamental de todo el que ama a la Iglesia y cree en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser Papa no significa ning\u00fan premio al modo como solemos entender, esto es, lenguaje humano; es una elecci\u00f3n para el servicio abnegado y constante. En esto reside el honor. As\u00ed entendido, ciertamente es una gloria para la Iglesia y para la naci\u00f3n polaca el que uno de sus hijos haya sido <em>elegido<\/em> para la misi\u00f3n del servicio supremo en nombre del Evangelio. A los cat\u00f3licos de Espa\u00f1a y del mundo tienen mucho que ense\u00f1arnos los que con tantos y tan heroicos esfuerzos han sabido resistir y luchar hasta el punto de que, no s\u00f3lo mantienen su fe, sino que son capaces de propagarla por todo el mundo con sus misioneros enviados a todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p>Una inmensa fuente de energ\u00edas espirituales se ha abierto para la Iglesia con el Papa Juan Pablo II. La humanidad de hoy, con sus grandezas y sus miserias, no va a ser ajena a los sentimientos de comprensi\u00f3n y amor que laten en el coraz\u00f3n del Papa Wojtyla. Pero tampoco permitir\u00e1 que haya confusi\u00f3n de la Iglesia con el mundo. Si la hubiera, la Iglesia traicionar\u00eda a su misi\u00f3n. No esperemos cruzadas contra esto o contra aquello: lo que hace falta es \u00fanicamente identidad cristiana y cat\u00f3lica, obediencia y fidelidad por parte de todos. S\u00f3lo as\u00ed seremos responsablemente creadores en el servicio com\u00fan a que, como obispos, sacerdotes, religiosos, seglares, estamos llamados.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exhortaci\u00f3n pastoral, publicada en noviembre de 1978, con motivo de la elecci\u00f3n de Juan Pablo II como Vicario de Cristo en la tierra. Texto publicado en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado en Toledo, 1978, 583-586. Quiere la Iglesia acompa\u00f1ar a los hombres en sus alegr\u00edas y tristezas, en sus esperanzas y sus angustias. 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