{"id":521,"date":"1984-03-24T19:22:00","date_gmt":"1984-03-24T18:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?p=493"},"modified":"2024-09-20T22:55:26","modified_gmt":"2024-09-20T20:55:26","password":"","slug":"cambio-moral-y-ruptura-historica","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/cambio-moral-y-ruptura-historica\/","title":{"rendered":"Cambio moral y ruptura hist\u00f3rica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Conferencia pronunciada en el Club <em>Encuentros,<\/em> Madrid, el 24 de marzo de 1984. Texto publicado en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo<\/em>, junio 1984.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apenas lleg\u00f3 el Papa a Espa\u00f1a, el 31 de octubre de 1982, en el mismo aeropuerto de Barajas, pronunci\u00f3 las siguientes palabras:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHoy me trae a vosotros la clausura \u2013en vez de la apertura\u2013 del IV centenario de la muerte de Santa Teresa de Jes\u00fas, esa gran santa espa\u00f1ola y universal, cuyo mayor timbre de gloria fue ser siempre hija de la Iglesia y que tanto ha contribuido al bien de la misma Iglesia en estos cuatrocientos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vengo, por ello, a rendir homenaje a esa extraordinaria figura eclesial, proponiendo de nuevo la validez de su mensaje de fe y humanismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vengo a encontrarme con una comunidad cristiana que se remonta a la \u00e9poca apost\u00f3lica. En una tierra objeto de los desvelos evangelizadores de San Pablo; que est\u00e1 bajo el patrocinio de Santiago el Mayor, cuyo recuerdo perdura en el Pilar de Zaragoza y en Santiago de Compostela; que fue conquistada para la fe por el af\u00e1n misionero de los siete varones apost\u00f3licos; que propici\u00f3 la conversi\u00f3n a la fe de los pueblos visigodos en Toledo; que fue la gran meta de peregrinaciones europeas a Santiago; que vivi\u00f3 la empresa de la Reconquista; que descubri\u00f3 y evangeliz\u00f3 Am\u00e9rica; que ilumin\u00f3 la ciencia desde Alcal\u00e1 y Salamanca y la teolog\u00eda en Trento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vengo atra\u00eddo por una historia admirable de fidelidad a la Iglesia y de servicio a la misma, escrita en empresas apost\u00f3licas y en tantas grandes figuras que renovaron esa Iglesia, fortalecieron su fe, la defendieron en momentos dif\u00edciles y le dieron nuevos hijos en enteros continentes. En efecto, gracias sobre todo a esa impar actividad evangelizadora, la porci\u00f3n m\u00e1s numerosa de la Iglesia de Cristo habla hoy y reza a Dios en espa\u00f1ol. Tras mis viajes apost\u00f3licos, sobre todo por tierras de Hispanoam\u00e9rica y Filipinas, quiero decir en este momento singular: \u00a1Gracias, Espa\u00f1a; gracias, Iglesia de Espa\u00f1a, por tu fidelidad al Evangelio y a la Esposa de Cristo!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa historia, a pesar de las lagunas y errores humanos, es digna de toda admiraci\u00f3n y aprecio. Ella debe servir de inspiraci\u00f3n y est\u00edmulo para hallar en el momento presente las ra\u00edces profundas del ser de un pueblo. No para hacerle vivir en el pasado, sino para ofrecerle el ejemplo a proseguir y mejorar en el futuro\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Habl\u00f3 as\u00ed, no por mera cortes\u00eda y gentileza hacia la naci\u00f3n que visitaba, sino porque su conocimiento de la historia de la Iglesia le mov\u00eda a hacer tales afirmaciones desde el primer momento. Al final de su visita, en Santiago de Compostela, momentos antes de subir al avi\u00f3n que le llevar\u00eda a Roma, habl\u00f3 en estos t\u00e9rminos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abCon mi viaje he querido despertar en vosotros el recuerdo de vuestro pasado cristiano y de los grandes momentos de vuestra historia religiosa. Esa historia, por la que, a pesar de las inevitables lagunas humanas, la Iglesia os deb\u00eda un testimonio de gratitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin que ello signifique invitaros a vivir de nostalgias o con los ojos s\u00f3lo en el pasado, deseaba dinamizar vuestra virtualidad cristiana. Para que sep\u00e1is iluminar desde la fe vuestro futuro, y construir sobre un humanismo cristiano las bases de vuestra actual convivencia. Porque amando vuestro pasado y purific\u00e1ndolo, ser\u00e9is fieles a vosotros mismos y capaces de abriros con originalidad al porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos espa\u00f1oles todos: he visto millares de veces, en todas las ciudades visitadas, el cartel de quien esperabais como \u00abtestigo de esperanza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los brazos abiertos del Papa quieren seguir siendo una llamada a la esperanza, una invitaci\u00f3n a mirar hacia lo alto, una imploraci\u00f3n de paz y fraterna convivencia entre vosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son los brazos de quien os bendice e invoca sobre vosotros la protecci\u00f3n divina, y en un saludo hecho de afecto os dice: \u00a1Hasta siempre, Espa\u00f1a! \u00a1Hasta siempre, tierra de Mar\u00eda!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era la despedida emocionada a ese pueblo, cuya vibraci\u00f3n espiritual hab\u00eda percibido, de forma no enga\u00f1osa, en su visita apost\u00f3lica a los diversos lugares que recorri\u00f3. Repito nuevamente que estas palabras no estaban dictadas \u00fanicamente por la delicadeza de su esp\u00edritu que agradec\u00eda la correspondencia tan elocuente de quienes le hab\u00edan aclamado con respeto y profundo cari\u00f1o a lo largo de su viaje. En el Vaticano se conoce bien la historia religiosa de los pueblos de Europa, porque esta historia no se ha hecho sin Roma, y la corriente de los siglos ha llevado hasta all\u00ed constantemente los acontecimientos que en el \u00e1mbito de la civilizaci\u00f3n cristiana y cat\u00f3lica han tenido lugar en cada uno de esos pueblos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al hablar hoy en esta tribuna y desde mi condici\u00f3n de Obispo de la Iglesia, de la que no puedo ni debo prescindir, <em>me pregunto si la marcha de las cosas en Espa\u00f1a permitir\u00e1 poder seguir hablando en el futuro en t\u00e9rminos parecidos<\/em> a los que ha utilizado el Papa en sus intervenciones. Se\u00f1alo para una reflexi\u00f3n, que no puede agotarse en una hora, las siguientes observaciones.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Observaciones para una reflexi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Crisis del mundo, m\u00e1s que de la Iglesia<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abLos verdaderos problemas que se presentan a la Iglesia <em>tienen su origen en la sociedad en la cual est\u00e1 inserta<\/em>. Es un t\u00f3pico decir que el mundo ha cambiado m\u00e1s en los \u00faltimos ciento cincuenta a\u00f1os que durante los veinte o veinticinco siglos precedentes. Est\u00e1 en marcha una doble revoluci\u00f3n que alcanza a las ideas y a la vida pr\u00e1ctica, por otra parte estrechamente ligadas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>La revoluci\u00f3n de la ciencia y de la t\u00e9cnica<\/em> altera completamente las condiciones de vida humana, no solamente disminuyendo el trabajo y aumentando el confort, suprimiendo las distancias, sino tambi\u00e9n, gracias a los progresos de la medicina, modificando totalmente el ritmo de crecimiento de la poblaci\u00f3n, y, por consiguiente, el equilibrio entre las masas humanas\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00ab<em>Todos estos hechos son literalmente revolucionarios<\/em>. El mundo est\u00e1 en crisis: la humanidad est\u00e1 en crisis. Y la Iglesia, sociedad trascendente, pero formada por hombres, no puede ignorar esta crisis sin condenarse a ser la v\u00edctima. Es preciso que reconozca y acepte las nuevas condiciones en que la ha colocado la Providencia. Tal es, como se ha visto, el sentido de la palabra <em>aggiornamento<\/em> que utiliza Juan XXIII, y que emple\u00f3 ya P\u00edo IX. Se trata, si se quiere, de una adaptaci\u00f3n de la Iglesia, de una modernizaci\u00f3n, dejando bien claro que estas palabras son bien poco satisfactorias para el te\u00f3logo a los ojos del cual es evidente que la Iglesia no cambia\u00bb<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Crisis que afecta a la acci\u00f3n pastoral de la Iglesia<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Inevitablemente, en ese esfuerzo de adaptaci\u00f3n, que la Iglesia ha tenido que hacer para poder seguir predicando su mensaje con suficiente credibilidad entre los hombres de nuestro tiempo, se han producido tensiones y desgarros en su interior y en su rostro visible, tal como era conocido por quienes viv\u00edan dentro de ella. La revoluci\u00f3n industrial, la p\u00e9rdida de las masas obreras, las nuevas culturas que prescinden de Dios, la comunicaci\u00f3n f\u00e1cil de los pueblos, las migraciones interiores y exteriores que desarraigan al hombre y deshacen la familia, y las guerras a escala planetaria, han dado origen a un nuevo modo de pensar, de sentir, de amar o de odiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Iglesia ha sufrido hasta lo indecible al contemplar la realidad social en que tiene que moverse ahora, y fueron surgiendo por una y otra parte intentos de evangelizaci\u00f3n, acertados unas veces y equivocados otras, pero siempre nacidos de una generosidad innegable que nadie dejar\u00e1 de reconocer aun en medio de tantas turbaciones y ambig\u00fcedades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Concilio Vaticano II representa la culminaci\u00f3n de los esfuerzos pastorales de la Iglesia en su di\u00e1logo con el mundo para atravesar la nueva frontera, sin perder su identidad.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Crisis que se ha manifestado tambi\u00e9n en Espa\u00f1a<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta crisis se manifest\u00f3 tambi\u00e9n en Espa\u00f1a durante el siglo XIX, con la particularidad de que, en lugar de limitarse a provocar transformaciones sociales y culturales, se vio acompa\u00f1ada de enfrentamientos pol\u00edticos, que dieron origen a tres guerras civiles, a la p\u00e9rdida de los \u00faltimos vestigios del antiguo imperio colonial, y a una sensaci\u00f3n generalizada de frustraci\u00f3n y de amargura. Todo iba cambiando tambi\u00e9n en nuestra patria, pero violentamente, como si esta violencia fuera el signo que fatalmente ha de presidir nuestra marcha colectiva desde hace dos siglos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en el siglo XX las alteraciones fueron tambi\u00e9n constantes y dolorosas hasta desembocar en la gran tragedia nacional de 1936. Despu\u00e9s, un r\u00e9gimen pol\u00edtico que intent\u00f3, y en gran parte lo logr\u00f3, la reconstrucci\u00f3n de Espa\u00f1a en el orden material, y fue pacificando los esp\u00edritus; aunque su excesiva prolongaci\u00f3n sin asimilar en sus justos t\u00e9rminos la presi\u00f3n mundial hacia nuevas formas de participaci\u00f3n de los ciudadanos en la vida pol\u00edtica, y las resistencias interiores que se le opusieron, le hicieron depauperarse progresivamente y entrar en la agon\u00eda a medida que iba envejeciendo la persona que lo encarnaba y lo manten\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Digo <em>presi\u00f3n mundial<\/em>, porque as\u00ed fue. En <em>el orden pol\u00edtico<\/em> la actitud idol\u00e1trica respecto a la democracia en tantos pa\u00edses; en el econ\u00f3mico social, el nuevo capitalismo con sus organizaciones internacionales casi omnipotentes; en <em>el sindical<\/em>, las igualmente decisivas agrupaciones de influencia insoslayable; en <em>el religioso<\/em>, los cambios introducidos, y mal asimilados, del Concilio Vaticano II; en <em>el cultural<\/em>, el positivismo jur\u00eddico, las filosof\u00edas de la nada y los avances cient\u00edficos impresionantes que aturden las conciencias y llevan a creer que el hombre lo puede todo; en <em>el de las relaciones entre los pueblos<\/em>, divididas las naciones en bloques antag\u00f3nicos, sustentados unos por el mesianismo marxista, y otros por el dogma de la libertad omn\u00edmoda, aunque siempre oprimida esa libertad por la tiran\u00eda de los m\u00e1s fuertes y degradada por la inmoralidad de las costumbres hasta un fondo de vileza inconcebible; bloques que, por si fuera poco lo que generan de intranquilidad y malestar crecientes, pueden verse amenazados progresivamente por otro u otros que van surgiendo y que s\u00f3lo esperan alcanzar el desarrollo suficiente para pasar la factura, los pueblos asi\u00e1ticos, los africanos, los del centro y sur del continente americano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este es el paisaje sombr\u00edo dentro del cual Espa\u00f1a ha iniciado su andadura hacia una transici\u00f3n que a veces parece que est\u00e1 condenada a ser perpetua, porque es m\u00e1s fuerte la impresi\u00f3n de inseguridad que la de quietud estable ante los buenos resultados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Factores que concurren al cambio y ruptura hist\u00f3rica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pienso que el error m\u00e1s grave que se est\u00e1 cometiendo en la vida espa\u00f1ola actual es el de olvidar o querer destruir nuestra propia cultura, es decir, nuestro modo de ser y de interpretar el sentido de la existencia. Comprendo que para la buena marcha de un pueblo, como para la de una persona, por el camino que ha de recorrer, mientras quiera seguir siendo tal pueblo o tal persona, le es absolutamente necesario revisar con frecuencia la propia marcha, para incorporar a su esfuerzo de caminante de la historia los hallazgos que encuentra en su camino, rectificando lo que sea necesario, para seguir adelante seg\u00fan sea el horizonte, el clima, el suelo, la estaci\u00f3n, es decir, seg\u00fan las \u00e9pocas y las dificultades que se presenten o las metas que se desea alcanzar. Esta tarea de eliminaci\u00f3n de obst\u00e1culos o de allanamiento de senderos, de rectificaci\u00f3n o purificaci\u00f3n de prop\u00f3sitos, en un hombre o en un pueblo, es, al fin y al cabo, una consecuencia que nace de la <em>solidaridad humana<\/em>, del influjo inevitable de unos sobre otros dada la com\u00fan condici\u00f3n, de las leyes y condicionamientos del progreso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero una cosa es enriquecerse en la marcha propia con las aportaciones que llegan de los dem\u00e1s, en un sentido o en otro, y otra muy distinta cortarse los pies para caminar mejor con el pretexto de que duelen o de que estorba el calzado que se lleva en aquel determinado trecho del camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es lo que est\u00e1 sucediendo en Espa\u00f1a. <em>Nuestro pueblo ten\u00eda <\/em>\u2013y tiene todav\u00eda\u2013 <em>una cultura cristiana y cat\u00f3lica.<\/em> M\u00e1s que tener deber\u00edamos decir que <em>viv\u00eda<\/em> y en gran parte vive de ella y en ella. Pero se la est\u00e1 olvidando y empobreciendo de una manera deliberada y consciente. Diversos factores concurren, en mi opini\u00f3n, a producir este hecho doloroso, de los cuales enuncio los siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>1\u00ba <\/strong><em><strong>Las leyes<\/strong><\/em> que, partiendo de una determinada filosof\u00eda pol\u00edtica, <em>quieren construir un tipo de hombre espa\u00f1ol nuevo,<\/em> con total olvido de lo que la \u00e9tica cristiana se\u00f1ala, o a lo sumo con atenci\u00f3n casi exclusiva a un aspecto \u2013important\u00edsimo s\u00ed, pero no \u00fanico\u2013 de la \u00e9tica social, referido a la distribuci\u00f3n de la riqueza y el bienestar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>2\u00ba <\/strong><em><strong>La tremenda frivolidad y ligereza de nuestros conciudadanos<\/strong><\/em> en este orden de cosas, que les hace capaces de dar diez millones de votos a un determinado partido pol\u00edtico que proclama la necesidad del cambio, sin pensar en qu\u00e9 va a consistir el cambio, o creyendo, porque as\u00ed les parece a la hora de votar, que ese cambio se va a limitar a lo que a los votantes les agrada que cambie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>3\u00ba <\/strong><em><strong>Ciertas actitudes de la propia Iglesia espa\u00f1ola<\/strong><\/em><em>,<\/em> que ha tenido que esperar a que viniese a Espa\u00f1a Juan Pablo II para que se dijeran al pueblo espa\u00f1ol las claras y estimulantes palabras que \u00e9l pronunci\u00f3 sobre nuestra historia de pueblo cat\u00f3lico, sobre las relaciones entre fe y cultura, y sobre c\u00f3mo hay que conciliar el respeto a una situaci\u00f3n nueva, originada por la separaci\u00f3n de Iglesia y Estado, con el mantenimiento de la identidad cat\u00f3lica sin ambig\u00fcedades ni confusionismos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>4\u00ba Una absoluta falta no ya de originalidad, sino de confianza en nosotros mismos<\/strong>, que nos hace incurrir en el absurdo papanatismo de la llamada progres\u00eda, en virtud de la cual no se hartan de imitar lo peor y m\u00e1s vulgar de lo que ven fuera de aqu\u00ed, confundiendo moral con religi\u00f3n, Iglesia con clericalismo, libertad con anarqu\u00eda, apertura con desverg\u00fcenza y procacidad. Causa sonrojo leer la mayor parte de los peri\u00f3dicos y revistas espa\u00f1oles de hoy, y no digamos ver la televisi\u00f3n o escuchar la radio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Realidades y esperanzas<\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Estamos rompiendo con el sentido cristiano de la vida<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una ley org\u00e1nica de la educaci\u00f3n que impida pr\u00e1cticamente a los padres elegir el tipo de formaci\u00f3n que desean para sus hijos es monstruosa. La despenalizaci\u00f3n de la droga multiplica la delincuencia, no favorece a nadie, y hace preguntarse a los ciudadanos para qu\u00e9 sirve la libertad tan proclamada si no se puede usar de ella con tranquilidad y con decoro. Socavar, por un lado, la instituci\u00f3n de la familia, y privar, por otro, a la juventud de las defensas que necesita para protegerse de las tempestades propias de esa edad, lleva fatalmente a la ruina moral de una naci\u00f3n porque destruye sus cimientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta <em>ruptura con el sentido cristiano de la vida<\/em> que ahora irrumpe en Espa\u00f1a bajo la bandera de la modernidad y del progreso tiene mucho de antigualla acad\u00e9mica desde los tiempos de la Ilustraci\u00f3n, y de reivindicaci\u00f3n social apasionada y turbulenta desde la Revoluci\u00f3n Francesa. Se ve que no hay m\u00e1s remedio que tener que aguantar y sufrir estas gangas de los ate\u00edsmos te\u00f3ricos o pr\u00e1cticos junto a los leg\u00edtimos esfuerzos de clarificaci\u00f3n que se encuentran en la primera; o de las luchas tan duras y agotadoras que acompa\u00f1an a la segunda, en medio de lo que tienen de leg\u00edtimo anhelo de justicia. L\u00e1stima que los hombres no seamos capaces de servir a una causa, al menos parcialmente justa, sin hacernos esclavos de otra que no lo es; y que para curar una enfermedad haya que esperar a que se produzcan muertes. Pero as\u00ed parece que es el destino fatal de la pobre condici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u201cAbrid las puertas al Redentor\u201d<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto en el Occidente, con sus libertades, como en el bloque oriental con su ate\u00edsmo militante y su marxismo al servicio del imperialismo sovi\u00e9tico, aparecen <em>rupturas con la presencia de Dios <\/em><em>en<\/em><em>la sociedad;<\/em> y proclamaciones, no del todo involuntarias, de la necesidad de ese Dios que es rechazado. V\u00edctima de esas contradicciones, y en nombre de una cultura que quiere ser nueva, en una parte y en otra, tienen muchos la impresi\u00f3n, o creen tenerla, de que el cristianismo ya no sirve y que hay que buscar <em>otra cosa.<\/em> Pero se equivocan los que piensan as\u00ed. Porque luego resulta que los adoradores de la libertad sin l\u00edmites terminan en las filosof\u00edas de la nada o de la n\u00e1usea; y los de la revoluci\u00f3n del igualitarismo planetario asfixian a media humanidad con su totalitarismo aborrecible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estas circunstancias uno se pregunta qu\u00e9 suerte puede correr ese cristianismo con el que se ha roto, en tantas manifestaciones de la nueva cultura del hombre, a cuyo amparo se alimentan tantas expectativas de futuro, o en virtud de la cual simplemente se camina sin preguntar ni esperar nada, gregariamente, en las diversas granjas y los diversos \u201c1984\u201d que se han escrito con m\u00e1s o menos dotes de profec\u00eda y de ingenio. Y desde luego el que discurra desde su fe en Dios y en <em>Jesucristo<\/em>, del cual sabe que ha sido <em>enviado para recapitular <\/em><em>en \u00c9l<\/em><em>todas las cosas<\/em> (Ef 1, 10), no puede aceptar ninguna clase de fatalismo nihilista, as\u00ed como as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo pronto, estamos viendo que, por primera vez en la historia de los siglos, un hombre que desde el primer d\u00eda de su Pontificado grit\u00f3 con fuerza: \u00a1<em>Abrid las puertas al Redentor!<\/em>, est\u00e1 llamando a todas esas puertas, tambi\u00e9n las del mundo africano o asi\u00e1tico, como nadie lo ha hecho hasta aqu\u00ed. No disimula ni oculta nada. Se presenta como lo que es, el Vicario de Cristo en la tierra. Esas puertas no se le cierran. Y si alguna vez sucede, \u00e9l espera siempre, y vuelve a llamar. No lleva otra riqueza que ofrecer sino la palabra de Cristo. Y regresa al Vaticano, por supuesto, sin haber bautizado a los pueblos ni haber convertido a los Emperadores. Ya no hay Constantinos en Roma, ni Recaredos en Espa\u00f1a, ni Clodoveos en Francia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Permanecen los valores redentores de la humanidad<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el mundo de hoy, hay en cambio, en medio de tantas tinieblas, <em>unos cuantos valores de magnitud creciente y aut\u00e9nticamente redentores de la humanidad<\/em>. Son, por ejemplo:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">a) El mayor acercamiento de los pueblos, que lleva a un mejor conocimiento y puede fomentar la amistad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">b) La conciencia cada vez m\u00e1s viva de los derechos humanos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">c) El anhelo de paz y la posibilidad de actuaciones colectivas para manifestarlo, sin que quede como materia reservada a los gobernantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">d) El oleaje de las solidaridades que hacen sufrir m\u00e1s que ayer por los sufrimientos de los dem\u00e1s y querer ayudar mas y mejor a los que necesitan ayuda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Valores humanos, porque son evang\u00e9licos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto lo sienten los pueblos hoy m\u00e1s que nunca. El Papa tambi\u00e9n lo predica. A primera vista, parece que no son valores cristianos. Pero resulta que cuando se buscan sus ra\u00edces m\u00e1s s\u00f3lidas y su fundamento \u00faltimo, <em>los derechos humanos no tienen sentido si no se apoyan en la dignidad del hombre<\/em>, y esta dignidad no se explica m\u00e1s que <em>admitiendo que el hombre es hijo de Dios<\/em> (Evangelio y teolog\u00eda). La solidaridad que hace sufrir con los que sufren y ayudar al que lo necesita, es amor (Evangelio y teolog\u00eda). La paz, sin la cual no se puede vivir, es exigencia de la justicia, del perd\u00f3n, de la grandeza de coraz\u00f3n, de la bienaventuranza evang\u00e9lica que habla de los pac\u00edficos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, un mundo que parece tan alejado de lo cristiano, busca cada d\u00eda, como el hambriento el pan, soluc<em>iones que son, en el fondo, cristianas<\/em>, no s\u00f3lo humanas como aspiraci\u00f3n de la humanidad; y un hombre que puede dirigirse a ese mundo con el \u00ablenguaje con que lo hace el Papa, habla tambi\u00e9n de esos temas \u2013la paz, el trabajo, la familia, la limpieza de costumbres, el sexo, la solidaridad, la dignidad de las personas , etc.\u2013 como de algo que pertenece al patrimonio de su mensaje propio. S\u00f3lo falta que se termine hablando, en un lenguaje com\u00fan, de la necesidad de un Redentor, en el cual creer con amor y esperanza. Ese mundo todav\u00eda no lo hace. El Papa s\u00ed, y no parece que est\u00e9 equivocado. Mucha atenci\u00f3n a este fen\u00f3meno, del que nosotros estamos siendo testigos. Quiz\u00e1 nosotros no, pero las generaciones que nos sucedan van a ser tambi\u00e9n beneficiarias de ese singular encuentro de la necesidad que clama con dramatismo y de la palabra que se ofrece con mansedumbre evang\u00e9lica, frente a los sistemas pol\u00edticos de una y otra parte, ambos incompletos; y frente a las rupturas de uno y otro proceso hist\u00f3rico, ambas decepcionantes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">No podemos dilapidar una herencia magn\u00edfica<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso es tan doloroso comprobar que en un pa\u00eds de tan vieja y espl\u00e9ndida tradici\u00f3n y cultura cristianas como Espa\u00f1a, a pesar de nuestros fallos personales y colectivos, se presente, como soluci\u00f3n reclamada por la modernidad, una ruptura pedante y ciega con las fuentes de donde mana ese sentido de la vida, que se apoya, en \u00faltimo t\u00e9rmino, en la revelaci\u00f3n del Hijo de Dios. Aqu\u00ed se sembr\u00f3 hace mucho tiempo una semilla. Ha dado, a lo largo del tiempo muchos frutos. <em>Se mantiene una herencia. Dilapidarla tontamente es como arrancarnos los ojos, creyendo que vamos a ver mejor<\/em>. Por el contrario, el marxismo envejece inexorablemente y los restantes materialismos s\u00f3lo se mantienen por el poder del dinero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sociedad espa\u00f1ola necesita tener confianza en su tradici\u00f3n cristiana y vivirla con autenticidad. <em>Ah\u00ed est\u00e1 la soluci\u00f3n<\/em>. Se necesitan, si, partidos pol\u00edticos que luchen con intrepidez y sagacidad en este frente. Pero creo que se necesitan, a\u00fan m\u00e1s, asociaciones y grupos intermedios, culturales, filos\u00f3ficos, hist\u00f3ricos, vecinales, deportivos, familiares, de adultos. de ancianos, de j\u00f3venes, etc. Todo esto servir\u00eda para robustecer una sociedad desvertebrada, pero no vac\u00eda. La fe cristiana no es para mantenerla pasivamente, sino para propagarla. Cuando no se hace as\u00ed, muere inevitablemente y hace del individuo que la posee s\u00f3lo para si, un ego\u00edsta, que es lo m\u00e1s contrario al Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No ha sido el ego\u00edsmo, como pecado colectivo, un vicio de Espa\u00f1a. Por el contrario, las empresas m\u00e1s fecundas de su historia han sido inspiradas por un noble ideal de generosidad y entrega a los dem\u00e1s, como afirma <em>S\u00e1nchez Albornoz<\/em>. En diciembre de 1982, con motivo del homenaje que le fue tributado por la Federaci\u00f3n de Centros Espa\u00f1oles de la Argentina, habl\u00f3 as\u00ed:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abNac\u00ed a la vida del esp\u00edritu cuando resonaban a\u00fan las crueles cr\u00edticas a Espa\u00f1a de la llamada \u2018generaci\u00f3n del 98\u2019. Hab\u00edan sus hombres presenciado la crisis de nuestro imperio colonial, y viv\u00edan, adem\u00e1s, horas turbias de la pol\u00edtica interior espa\u00f1ola. Ese doble encontronazo provoc\u00f3 sus desmesuras. Costa afirm\u00f3 que deb\u00eda cerrarse el sepulcro del Cid; y Unamuno grit\u00f3: \u00a1Abajo Don Quijote!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tampoco fue justa con Espa\u00f1a la inmediata generaci\u00f3n literaria que presidi\u00f3 Ortega y Gasset. Para \u00e9ste nuestro imperio fue un salto a lo Gengis Kan, y no pudimos transmitir ninguna cultura, porque nunca la hab\u00edamos tenido. Su \u2018Espa\u00f1a invertebrada\u2019, basada en un desconocimiento de nuestra historia, fue muy cruel con nuestra patria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No me dej\u00e9 ganar por el terrible pesimismo y me consagr\u00e9 a una empresa dif\u00edcil: la de estudiar serena y cient\u00edficamente nuestro ayer. Nuestro remoto ayer, en el que se hund\u00edan las ra\u00edces de nuestro presente. Dura y arriesgada aventura. Liberal y dem\u00f3crata por educaci\u00f3n y convicci\u00f3n, la dictadura de Primo de Rivera me empuj\u00f3 a la vida p\u00fablica. Despu\u00e9s \u2013lo he dicho muchas veces\u2013 Dios me apart\u00f3 dr\u00e1sticamente de esa aventura y me forz\u00f3 a seguir mi destino; el que \u00c9l me hab\u00eda se\u00f1alado en mi infancia. Y todos conoc\u00e9is mis gestas a partir de 1936.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para conocer el hoy de Espa\u00f1a era preciso estudiar su contextura vital, su herencia temperamental, su remoto ayer. Las jornadas que a ese examen consagr\u00e9 en el exilio, en Francia primero y en Argentina luego, me permitieron alcanzar una imagen hist\u00f3rica de nuestra patria mucho menos sombr\u00eda que la triunfante hasta all\u00ed&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, junto a mis continuos y nunca interrumpidos trabajos de investigaci\u00f3n hist\u00f3rica, he querido dejar una visi\u00f3n de conjunto de la obra magna, inmensa, de Espa\u00f1a. Hemos sido, quiz\u00e1, los espa\u00f1oles, desde siempre, duros y violentos, pero a la par creadores de civilizaciones y difusores de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos toc\u00f3 defender a Europa del Islam y despu\u00e9s traer a este lado del Atl\u00e1ntico la civilizaci\u00f3n occidental. Ning\u00fan pueblo del mundo tiene en su haber un doble servicio a la humanidad parejo al nuestro. Nos agotamos en el esfuerzo enorme. Pero no fue nuestro imperio un salto a lo Gengis Kan, como injustamente afirm\u00f3 Ortega. Nada queda de ese imperio, y del nuestro queda la Am\u00e9rica Espa\u00f1ola; y la transformaci\u00f3n del Atl\u00e1ntico en el nuevo mar de la civilizaci\u00f3n; y la Am\u00e9rica Hispana que cada d\u00eda pesar\u00e1 m\u00e1s en la vida esp\u00edritu al y material del mundo. Y queda la misma realidad hist\u00f3rica de Europa, a cuya creaci\u00f3n contribuimos con nuestras creaciones espirituales y liber\u00e1ndola de la barbarie isl\u00e1mica y turca. No olvidemos que desde hace quinientos a\u00f1os los pueblos musulmanes no han aportado nada, nada, a la civilizaci\u00f3n\u00bb<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Jean Dani\u00e9lou, <em>El Concilio de Juan XXIII, <\/em>Barcelona 1962, 104.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Diario <em>YA, <\/em>5 de diciembre de 1982.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Conferencia pronunciada en el Club Encuentros, Madrid, el 24 de marzo de 1984. Texto publicado en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, junio 1984. Introducci\u00f3n Apenas lleg\u00f3 el Papa a Espa\u00f1a, el 31 de octubre de 1982, en el mismo aeropuerto de Barajas, pronunci\u00f3 las siguientes palabras: \u201cHoy me trae a vosotros la clausura [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[36],"doc_tag":[],"class_list":["post-521","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-la-iglesia-en-espana"],"year_month":"2026-05","word_count":4486,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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