{"id":513,"date":"2024-09-18T19:22:37","date_gmt":"2024-09-18T17:22:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?p=480"},"modified":"2024-09-18T21:22:03","modified_gmt":"2024-09-18T19:22:03","password":"","slug":"ante-el-referendum-sobre-la-constitucion","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/ante-el-referendum-sobre-la-constitucion\/","title":{"rendered":"Ante el refer\u00e9ndum sobre la Constituci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Instrucci\u00f3n pastoral, con motivo del refer\u00e9ndum sobre la Constituci\u00f3n, Toledo, 28 de noviembre de 1978. Publicado en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo<\/em>, diciembre de 1978.<\/p>\n\n\n<p>El momento en que los ciudadanos espa\u00f1oles han de dar su voto sobre la nueva Constituci\u00f3n est\u00e1 pr\u00f3ximo. Los cat\u00f3licos saben que este momento compromete gravemente su responsabilidad ante Dios.<\/p>\n\n\n<p>La Conferencia Episcopal ha invitado a que cada uno decida el sentido de su voto, no arbitrariamente, sino formando criterio, seg\u00fan la conciencia cristiana. Pero numerosos fieles de nuestra Di\u00f3cesis, sacerdotes y seglares, nos piden m\u00e1s luz, para ayudarles a formar su juicio. La petici\u00f3n corresponde a un derecho de los hijos de la Iglesia. Y est\u00e1 ciertamente fundada: porque advierten que en un examen del proyecto de Constituci\u00f3n a la luz de la concepci\u00f3n cristiana de la sociedad aparecen elementos negativos o, como dice la nota del Episcopado, \u00abambig\u00fcedades, omisiones, f\u00f3rmulas peligrosas\u00bb, ante las cuales se suscitan reservas l\u00f3gicas desde la visi\u00f3n cristiana de la vida.<\/p>\n\n\n<p>El hecho de que haya valores pol\u00edticos que se estiman positivos no dispensa de ponderar seriamente los elementos negativos. \u00bfEstos elementos son acaso deficiencias tolerables, bien porque no pudiendo evitarlos se compensan con los valores positivos, bien porque toler\u00e1ndolos se evitan males mayores? \u00bfO, por el contrario, son gusanos que inficionan toda la manzana, haci\u00e9ndola da\u00f1ina e inaceptable?<\/p>\n\n\n<p>Queremos cumplir con nuestro deber irrenunciable de responder a las consultas de los fieles y vamos a hacerlo desde una perspectiva puramente moral y religiosa. Nos lo impone la misi\u00f3n que Cristo y la Iglesia nos han encomendado. Seguimos con ello el ejemplo de la Santa Sede y de otros obispos del mundo entero en situaciones parecidas.<\/p>\n\n\n<p>En el examen que paso a hacer me detengo, bajo mi exclusiva responsabilidad, en algunos puntos que estimo exigen una mayor aclaraci\u00f3n. He aqu\u00ed los principales:<\/p>\n\n\n<p>1\u00ba <em>La omisi\u00f3n, real y no s\u00f3lo nominal, de toda referencia a Dios<\/em>. Estimamos muy grave proponer una Constituci\u00f3n agn\u00f3stica \u2013que se sit\u00faa en una posici\u00f3n de neutralidad ante los valores cristianos\u2013 a una naci\u00f3n de bautizados, de cuya inmensa mayor\u00eda no consta que haya renunciado a su fe. No vemos c\u00f3mo se concilia esto con el \u00abdeber moral de las sociedades para con la verdadera religi\u00f3n\u00bb, reafirmado por el Concilio Vaticano II en su declaraci\u00f3n sobre libertad religiosa (DH 1).<\/p>\n\n\n<p>No se trata de un puro nominalismo. El nombre de Dios, es cierto, puede ser invocado en vano. Pero su exclusi\u00f3n puede ser tambi\u00e9n un olvido demasiado significativo.<\/p>\n\n\n<p>2\u00ba Consecuencia l\u00f3gica de lo anterior es algo que toca a los cimientos de la misma sociedad civil: <em>la falta de referencia a los principios supremos de ley natural o divina<\/em>. La orientaci\u00f3n moral de las leyes y actos de gobierno queda a merced de los poderes p\u00fablicos de turno. Esto, combinado con las ambig\u00fcedades introducidas en el texto constitucional, puede convertirlo f\u00e1cilmente, en manos de los sucesivos poderes p\u00fablicos, en <em>salvoconducto para agresiones legalizadas contra derechos inalienables del hombre<\/em>, como lo demuestran los prop\u00f3sitos de algunas fuerzas parlamentarias en relaci\u00f3n con la vida de las personas en edad prenatal y en relaci\u00f3n con la ense\u00f1anza.<\/p>\n\n\n<p>Por falta de principios superiores, la Constituci\u00f3n ampara una <em>sociedad permisiva<\/em>, que \u2013seg\u00fan advirti\u00f3 oportunamente el Episcopado Espa\u00f1ol\u2013 no es conciliable con una sociedad de fundamento \u00e9tico; y por lo mismo es contraria al ejercicio valioso de la libertad. La libertad no se sirve con la sola neutralidad o permisividad o no coacci\u00f3n. Se sirve positivamente en condiciones propicias que faciliten el esfuerzo de los que quieren elevarse hacia el bien. Al equiparar la libertad de difundir aire puro y la libertad de difundir aire contaminado, la libertad resultante no es igual para todos, pues en realidad se impide la libertad de respirar aire puro y se hace forzoso respirar aire contaminado.<\/p>\n\n\n<p>3\u00ba En el campo de la Educaci\u00f3n, la Constituci\u00f3n no garantiza suficientemente la libertad de ense\u00f1anza y la igualdad de oportunidades. Somete la gesti\u00f3n de los centros a trabas que, seg\u00fan dice una experiencia mundial, pueden favorecer a las t\u00e1cticas marxistas. La orientaci\u00f3n educativa de la juventud espa\u00f1ola caer\u00e1 indebidamente en manos de las oligarqu\u00edas de los partidos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n<p>Sobre todo, no se garantiza de verdad a los padres la formaci\u00f3n religiosa y moral de sus hijos. Porque no basta consignar el derecho de los padres o los educadores a recibir la formaci\u00f3n que elijan. Es tambi\u00e9n derecho sagrado de ni\u00f1os y j\u00f3venes, reafirmado por el Concilio Vaticano II, que todo el \u00e1mbito educativo sea est\u00edmulo, y no obst\u00e1culo, para \u00abapreciar con recta conciencia los valores morales\u00bb, y para \u00abconocer y amar m\u00e1s a Dios\u00bb (GE 1). Pues bien, la Constituci\u00f3n no da garant\u00edas contra la pretensi\u00f3n de aquellos docentes que quieran proyectar sobre los alumnos su personal visi\u00f3n o falta de visi\u00f3n moral y religiosa, violando con una mal entendida libertad de c\u00e1tedra el derecho inviolable de los padres y los educandos.<\/p>\n\n\n<p>El mal que esto puede hacer a las familias cristianas es incalculable.<\/p>\n\n\n<p>4\u00ba La Constituci\u00f3n <em>no tutela los valores morales de la familia<\/em>, que, por otra parte, est\u00e1n siendo ya agredidos con la propaganda del divorcio, de los anticonceptivos y de la arbitrariedad sexual. Los medios de difusi\u00f3n que invaden los hogares podr\u00e1n seguir socavando los criterios cristianos, en contra de solemnes advertencias de los Sumos Pont\u00edfices dirigidas a los gobernantes de todo el mundo y no solamente a los cat\u00f3licos.<\/p>\n\n\n<p>Se abre la puerta para que el matrimonio, indisoluble por derecho divino y natural, se vea atacado por la \u00abpeste\u00bb (Conc. Vat.) de una <em>ley del divorcio<\/em>, f\u00e1brica ingente de matrimonios rotos y de hu\u00e9rfanos con padre y madre. Como han se\u00f1alado oportunamente los Obispos de la Provincia Eclesi\u00e1stica de Valladolid, y otros, la introducci\u00f3n del divorcio en Espa\u00f1a \u00abno ser\u00eda un mal menor\u00bb, sino ocasi\u00f3n de da\u00f1os irreparables para la sociedad espa\u00f1ola.<\/p>\n\n\n<p>5\u00ba En relaci\u00f3n con el <em>aborto<\/em>, no se han conseguido la claridad y la seguridad necesarias. No se vota expl\u00edcitamente este \u00abcrimen abominable\u00bb (Conc. Vat. II). La f\u00f3rmula del art\u00edculo 15: \u00abtodos tienen derecho a la vida\u00bb, supone, para su recta intelecci\u00f3n, una concepci\u00f3n del hombre que diversos sectores parlamentarios no comparten. \u00bfVa a evitar esa f\u00f3rmula que una mayor\u00eda parlamentaria quiera legalizar en su d\u00eda el aborto? Aquellos de quienes depender\u00e1 en gran parte el uso de la Constituci\u00f3n han declarado que no.<\/p>\n\n\n<p>Estos son, a nuestro parecer, los riesgos m\u00e1s notables a los que la Constituci\u00f3n puede abrir paso. Su gravedad es manifiesta, los que por razones de orden pol\u00edtico se inclinen a un voto positivo consideren ante Dios si realmente hay mayores males que justifiquen la tolerancia de un supuesto mal menor; sin olvidar que no es lo mismo tolerar un mal, cuando no se ha podido impedir, que cooperar a implantarlo positivamente, d\u00e1ndole vigor de ley.<\/p>\n\n\n<p>Recuerden los ciudadanos creyentes que, como dice el Concilio Vaticano II, \u00aben cualquier asunto de orden temporal deben guiarse por la conciencia cristiana, dado que ninguna actividad humana, ni siquiera en el dominio temporal, puede sustraerse al imperio de Dios\u00bb (LG 36). Por tanto, su voto ha de favorecer aquellas estructuras sociales que no est\u00e9n en pugna con la ley de Dios y que resulten estimulantes para la moral p\u00fablica y la vida cristiana.<\/p>\n\n\n<p>Lamentamos que muchos cat\u00f3licos se vean coaccionados a votar globalmente un texto, algunos de cuyos art\u00edculos debieran haber sido considerados aparte. Hay muchos creyentes que, con toda honradez y con la misma elevaci\u00f3n de miras que invocan los dem\u00e1s, sienten repugnancia en el interior de su esp\u00edritu a votar en favor de un texto que muy fundadamente se teme que abra las puertas a legislaciones en pugna con su concepto cristiano de la vida. Su repugnancia nace de motivos religiosos, no pol\u00edticos. Decirles simplemente que es despu\u00e9s de la Constituci\u00f3n cuando tienen que luchar democr\u00e1ticamente para impedir el mal que puede producirse, y negarles que tambi\u00e9n ahora democr\u00e1ticamente tengan derecho a intentar evitarlo, es una contradicci\u00f3n y un abuso.<\/p>\n\n\n<p>Cuando por todas partes se perciben las funestas consecuencias a que est\u00e1 llevando a los hombres y a los pueblos el olvido de Dios y el desprecio de la ley natural, es triste que nuestros ciudadanos cat\u00f3licos se vean obligados a tener una opci\u00f3n que, en cualquier hip\u00f3tesis, puede dejar intranquila su conciencia hasta el punto de que si votan en un sentido, otros cat\u00f3licos los tachen de intolerantes, y si votan en sentido diferente hayan de hacerlo con disgusto de s\u00ed mismos. A aquellos precisamente me dirijo para decirles que hagan su opci\u00f3n con toda libertad, seg\u00fan se la dicta su conciencia cristiana, y sepan contestar, a los que les atacan por su actitud negativa, si es que piensan adoptarla, que la divisi\u00f3n no la introducen ellos, sino el texto presentado a refer\u00e9ndum. Es s\u00f3lo su conciencia, rectamente formada con suficientes elementos de juicio, la que debe decidir, sin aceptar coacciones ni de unos ni de otros.<\/p>\n\n\n<p>Deseamos de todo coraz\u00f3n que la intervenci\u00f3n de los cat\u00f3licos en la pr\u00f3xima votaci\u00f3n sea tan consciente y elevada que atraiga sobre Espa\u00f1a las bendiciones de Dios y que nuestra Patria \u00abdisfrute de los bienes que dimanan de la fidelidad de los hombres a Dios y su Santa voluntad\u00bb (DH 6).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Instrucci\u00f3n pastoral, con motivo del refer\u00e9ndum sobre la Constituci\u00f3n, Toledo, 28 de noviembre de 1978. 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