{"id":499,"date":"2024-09-18T19:22:33","date_gmt":"2024-09-18T17:22:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?p=426"},"modified":"2024-09-20T19:53:25","modified_gmt":"2024-09-20T17:53:25","password":"","slug":"1-el-movimiento-de-los-cristianos-por-el-socialismo","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/1-el-movimiento-de-los-cristianos-por-el-socialismo\/","title":{"rendered":"El movimiento de los \u201ccristianos por el socialismo\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Disertaci\u00f3n le\u00edda en la Real Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas, el 8 de junio de 1976. Texto publicado en el <em>Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo<\/em>, abril 1977.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">G\u00e9nesis hist\u00f3rica del movimiento<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Papa Pablo VI en su Carta Apost\u00f3lica <em>Octogesima Adveniens<\/em>, de 14 de mayo de 1971, hizo la siguiente constataci\u00f3n: \u00abHoy d\u00eda, los cristianos se sienten atra\u00eddos por las corrientes socialistas y sus diversas evoluciones. Ellos tratan de reconocer all\u00ed un cierto n\u00famero de aspiraciones que llevan dentro de s\u00ed mismos en nombre de su fe. Se sienten insertados en esta corriente hist\u00f3rica y quieren conducir dentro de ella una acci\u00f3n; ahora bien, esta corriente hist\u00f3rica asume diversas formas, bajo un mismo vocablo, seg\u00fan los continentes y las culturas, aunque ha sido y sigue inspirada en muchos casos por ideolog\u00edas incompatibles con la fe. Se impone un atento discernimiento\u00bb (n\u00famero 31).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estas l\u00edneas transcritas se recoge sint\u00e9ticamente la problem\u00e1tica que pretendo abordar en esta intervenci\u00f3n, y se apunta hacia su soluci\u00f3n: ejercicio del discernimiento cr\u00edtico, a la luz de la raz\u00f3n y de la fe cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Movimiento designado con la expresi\u00f3n \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb, que ha tenido su origen inmediato en Santiago de Chile, en la semana del 14 al 16 de abril de 1971, tiene precedentes m\u00e1s remotos.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Origen remoto<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nosotros nos atrever\u00edamos a situar sus precedentes en el Movimiento progresista, surgido en Francia despu\u00e9s de la guerra mundial, conocido con el nombre de la \u00abmain tendue\u00bb, y que pretend\u00eda establecer una separaci\u00f3n entre el m\u00e9todo de an\u00e1lisis marxista y su concepci\u00f3n atea y antirreligiosa, preconizando una estrecha colaboraci\u00f3n de los cristianos con los comunistas en el combate pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta tendencia fue una consecuencia de los contactos y de la lucha contra el enemigo com\u00fan, durante la \u00abResistencia\u00bb, entre los militantes cat\u00f3licos y los militantes comunistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los an\u00e1lisis m\u00e1s l\u00facidos y cr\u00edticos, desde el punto de la filosof\u00eda y teolog\u00eda cristiana, de esta tendencia del progresismo cristiano franc\u00e9s de la posguerra, fue la realizada por el jesuita franc\u00e9s P. G. Fessard, en el segundo tomo de su obra <em>De l&#8217;Actualit\u00e9 Historique<\/em>, bajo la r\u00fabrica <em>Progressisme Chr\u00e9tien et Apostolat Ouvrier<\/em> (editado por Descl\u00e9e de Brouwer, 1959).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta tendencia aparecen ya ideas y actitudes pastorales que reaparecer\u00e1n m\u00e1s tarde, como tendremos ocasi\u00f3n de se\u00f1alar, en el Movimiento de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro antecedente de este Movimiento lo quieren situar algunos en una tendencia surgida en Polonia, despu\u00e9s de la \u00faltima guerra mundial, conocida con el nombre de grupo o movimiento \u00abPax\u00bb, que preconiz\u00f3 tambi\u00e9n la colaboraci\u00f3n entre creyentes y marxistas y el acercamiento entre la Iglesia y el Partido comunista, con miras a que los cristianos aceptaran los principios del socialismo y a que los comunistas aceptaran la idea de que un sistema econ\u00f3mico colectivista puede ser vivido conforme a ideolog\u00edas diferentes. El di\u00e1logo iniciado entre cat\u00f3licos y marxistas, despu\u00e9s de la Enc\u00edclica <em>Pacem in Terris<\/em>, de S. S. Juan XXIII, el 11 de abril de 1963 e intensificado despu\u00e9s del Concilio, es considerado tambi\u00e9n por algunos como un antecedente del Movimiento de los \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros en iniciar estos di\u00e1logos fueron los cat\u00f3licos italianos, en Florencia. Merece citarse a este respecto el libro <em>Dialogo alla prova<\/em> (Firenze, 1964 ). Otro hito en este ambiente de colaboraci\u00f3n cat\u00f3lico-marxista fue el testamento pol\u00edtico del Secretario General del PCI, Palmiro Togliatti, que muri\u00f3 en 1964 y que propugn\u00f3 esa colaboraci\u00f3n entre cat\u00f3licos y comunistas para la construcci\u00f3n de la sociedad socialista<a href=\"#sdfootnote1sym\" id=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta l\u00ednea merecen destacarse tambi\u00e9n los coloquios internacionales organizados por la Instituci\u00f3n alemana de Investigaci\u00f3n, la \u00abPaulusgesellschaft\u00bb, entre los a\u00f1os 1964-1967: en Salzburgo (Austria), en 1965; en Chiemses (Alemania Occidental), en 1966, y en Marienbad (Checoslovaquia), en 1967.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La presencia de cat\u00f3licos franceses en las Semanas del Pensamiento Marxista, en Par\u00eds y en Lyon, a partir de 1964, y la de marxistas en la Semana de Intelectuales Cat\u00f3licos Franceses, de Paris (1965), se encuentran en esta misma l\u00ednea y ambiente de colaboraci\u00f3n<a href=\"#sdfootnote2sym\" id=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas tendencias ideol\u00f3gicas se han plasmado tambi\u00e9n en actuaciones concretas, en el plano pol\u00edtico y social. As\u00ed, de la ACO francesa, del MPF (Mouvement Populaire des Familles) y del MLP (Mouvement pour la Lib\u00e9ration du Peuple), surgi\u00f3, en 1957, la UGS, de la cual se ha formado, en gran parte, el PSU (Parti Socialiste Unifi\u00e9)<a href=\"#sdfootnote3sym\" id=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se est\u00e1 dando tambi\u00e9n, en otros pa\u00edses, un trasvase de miembros de los partidos de inspiraci\u00f3n cristiana a los partidos socialistas. As\u00ed, lo sucedido en los Pa\u00edses Bajos al Partido Cat\u00f3lico Popular, que en diez a\u00f1os ha perdido casi la mitad de sus puestos en el Parlamento, calcul\u00e1ndose que el 44 por 100 de los votos perdidos ha pasado al Partido Socialista. (Sobre los antecedentes del Movimiento, v\u00e9ase el libro <em>Cristianos por el Socialismo. Documentaci\u00f3n<\/em>, por Alfredo Fierro Bardaj\u00ed y Reyes Mate Rup\u00e9rez, Editorial Verbo Divino, Estella, 1975. Sobre todo, el art\u00edculo recogido en el mismo, de Casimiro Mart\u00ed: <em>Cristianos por el Socialismo. Referencias Hist\u00f3ricas<\/em>, p. 15 y siguientes. V\u00e9ase asimismo el libro antes citado del P. Fessard, y <em>Le scelte e le tesi dei \u00abCristiani per il Socialismo\u00bb alla luce dell&#8217;insegnamento della Chiesa<\/em>, por el P. Bartolomeo Sorge, edit. LDC, Torino).<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Origen inmediato<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los precedentes m\u00e1s inmediatos del Movimiento hay que buscarlos en la evoluci\u00f3n experimentada, en Am\u00e9rica latina, dentro del campo cat\u00f3lico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la I Asamblea del CELAM, reunida en R\u00edo de Janeiro en 1955, la Iglesia latinoamericana opt\u00f3 por promover un Movimiento de inspiraci\u00f3n social cristiana capaz de ofrecer una alternativa al comunismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en el a\u00f1o 1959, en la Asamblea General de la Confederaci\u00f3n Latinoamericana de Sindicatos Cristianos, celebrada en Quito, surgi\u00f3 la primera disidencia p\u00fablica frente a un Movimiento social cristiano de tendencia reformista, proclam\u00e1ndose la necesidad de un programa revolucionario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la segunda Conferencia del CELAM, celebrada en Medell\u00edn el a\u00f1o 1968 e inaugurada por S. S. Pablo VI, en Bogot\u00e1, el 24 de agosto, con motivo de su viaje a Colombia para asistir al Congreso Eucar\u00edstico Internacional, se adopt\u00f3 una actitud y una terminolog\u00eda m\u00e1s avanzada en la b\u00fasqueda de una nueva y m\u00e1s intensa presencia de la Iglesia en la actual transformaci\u00f3n de Am\u00e9rica latina, proclamando que \u00aben la historia de la Salvaci\u00f3n, la obra divina es una acci\u00f3n de liberaci\u00f3n integral y de promoci\u00f3n del hombre en toda su dimensi\u00f3n, que tiene como \u00fanico m\u00f3vil el amor\u00bb (Cf. <em>Medell\u00edn. Conclusiones<\/em>, 6\u00aa ed., Secretariado General del CELAM, Bogot\u00e1 1971, 22ss.).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese mismo a\u00f1o de 1968 se constituyeron dos organizaciones sacerdotales de caracter\u00edsticas avanzadas: los \u00bb Sacerdotes del Tercer Mundo\u00bb, en Argentina, y el Movimiento ONIS (Oficina Nacional de Informaci\u00f3n Social), en el Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de Medell\u00edn tambi\u00e9n empez\u00f3 a desarrollarse la \u00abTeolog\u00eda de la liberaci\u00f3n\u00bb, que en algunas de sus tendencias tiene innegables conexiones con el Movimiento de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb<a href=\"#sdfootnote4sym\" id=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la fecha de nacimiento del Movimiento hay que situarla en 1971, y, m\u00e1s en concreto, del 14 al 16 de abril, como ya hemos indicado anteriormente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En dicha fecha, dentro del ambiente creado por la subida del Presidente Allende a la Jefatura del Estado en Chile, se celebr\u00f3 una reuni\u00f3n en la capital de esa naci\u00f3n, con la asistencia de 80 sacerdotes y religiosos, tomando como base de estudio de la misma el tema: \u00abParticipaci\u00f3n de los cristianos en la construcci\u00f3n del socialismo en Chile\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta reuni\u00f3n termin\u00f3 con unas conclusiones que fueron conocidas bajo el nombre de \u00abDeclaraci\u00f3n de los ochenta\u00bb, fechada en Santiago de Chile el 16 de abril de 1971<a href=\"#sdfootnote5sym\" id=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como consecuencia de esta reuni\u00f3n, se constituy\u00f3 el \u00abSecretariado Sacerdotal de los \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra fecha importante del Movimiento fue la reuni\u00f3n celebrada, en noviembre de ese mismo a\u00f1o, entre dicho Secretariado y el l\u00edder cubano Fidel Castro, con ocasi\u00f3n de su visita a Chile. En esta reuni\u00f3n participaron 140 sacerdotes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el transcurso de la misma, Fidel Castro enunci\u00f3 dos principios, que fueron recogidos por los participantes del Movimiento:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Los cristianos deben considerarse \u00abaliados estrat\u00e9gicos\u00bb de los marxistas (y no meramente t\u00e1cticos) en el \u00fanico proceso de liberaci\u00f3n de la Am\u00e9rica latina.<\/li>\n\n\n\n<li>El cristiano puede aceptar con conciencia tranquila el marxismo como m\u00e9todo, sin comprometer en nada su propia fe.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fidel Castro invit\u00f3, en el a\u00f1o siguiente, a 12 sacerdotes chilenos para pasar varias semanas en Cuba, dedicados a trabajos voluntarios. Estos sacerdotes publicaron, al terminar su experiencia, el 6 de marzo de 1972, una \u00abDeclaraci\u00f3n\u00bb en el diario <em>Granma<\/em>. En ella se recogieron las tesis fundamentales del Movimiento:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La denuncia del capitalismo como fuente de todos los males de la Am\u00e9rica. latina.<\/li>\n\n\n\n<li>La necesidad hist\u00f3rica del socialismo.<\/li>\n\n\n\n<li>La obligaci\u00f3n moral para los cristianos de luchar, juntamente con los marxistas, por la liberaci\u00f3n de la violencia institucionalizada, implantada por el capitalismo<a href=\"#sdfootnote6sym\" id=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero la fecha m\u00e1s importante de este Movimiento fue la semana del 23 al 30 de abril de 1972, en la que se celebr\u00f3 el I Encuentro Latinoamericano de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb, en Santiago de Chile, en el que participaron 400 personas, entre sacerdotes, religiosos y laicos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Encuentro fue precedido de una invitaci\u00f3n, firmada por representantes de diversos Estados latinoamericanos, en diciembre de 1971, y en la que se expon\u00edan los objetivos del Encuentro, los participantes, la organizaci\u00f3n, los lineamientos para un documento base y la pauta de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En enero de 1972, el Secretario de la Conferencia Episcopal chilena, Monse\u00f1or Carlos Oviedo Cavada, dirigi\u00f3 una carta a las otras Conferencias Episcopales de Am\u00e9rica latina, en la que expon\u00eda la posici\u00f3n del Episcopado chileno en relaci\u00f3n con el grupo promotor del Encuentro y, en concreto, se manifestaba que dicha reuni\u00f3n era de la iniciativa exclusiva del grupo promotor, que se hab\u00eda limitado a informar de ella a la Jerarqu\u00eda chilena; y se a\u00f1ad\u00eda que \u00abno nos agradar\u00eda que nuestro silencio pudiera interpretarse como aprobaci\u00f3n de dicha reuni\u00f3n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Conviene hacer constar que asisti\u00f3 al Encuentro el se\u00f1or Obispo de Cuernavaca (M\u00e9jico), Monse\u00f1or M\u00e9ndez Arceo, quien pronunci\u00f3 un discurso en la sesi\u00f3n inaugural, siendo el \u00fanico Obispo participante en el Encuentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Encuentro termin\u00f3 con un documento final, en el que se recogieron sus l\u00edneas ideol\u00f3gicas y program\u00e1ticas, que han servido de base de inspiraci\u00f3n para su ulterior desarrollo m\u00e1s all\u00e1 del continente latinoamericano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con posterioridad, se han celebrado Encuentros de este Movimiento en otros pa\u00edses europeos: en nuestra Espa\u00f1a, en enero de 1973, y que tuvo lugar en \u00c1vila, con m\u00e1s de 200 asistentes, y cuyo documento final sigui\u00f3 las l\u00edneas del Encuentro chileno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Bolonia se celebr\u00f3 otro Encuentro, del 21 al 23 de septiembre de 1973, y otro en N\u00e1poles, en noviembre de 1974. Tambi\u00e9n se ha celebrado otro Encuentro en Lisboa, en octubre de 1974.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y seg\u00fan otra informaci\u00f3n, parece haberse celebrado, en febrero de ese mismo a\u00f1o, otra reuni\u00f3n de personas de Catalu\u00f1a y Baleares, que tuvo lugar en la ciudad francesa de Perpi\u00f1\u00e1n<a href=\"#sdfootnote7sym\" id=\"sdfootnote7anc\"><sup>7<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Posteriormente, hemos tenido noticias de haberse celebrado en Quebec (Canad\u00e1), del 6 al13 de abril de 1975, el II Encuentro Internacional de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb, para conmemorar el III Aniversario del I Encuentro Latinoamericano en Santiago de Chile.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Contenido ideol\u00f3gico del movimiento<br>\u201cCristianos por el Socialismo\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vamos a basarnos para la exposici\u00f3n resumida de las tesis fundamentales, sostenidas por los \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb, en los documentos oficiales de dicho Movimiento y, sobre todo, en el documento final del I Encuentro Latinoamericano en Santiago de Chile, que constituy\u00f3 el primer manifiesto del Movimiento como tal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este Movimiento parte de la constataci\u00f3n de hechos objetivos, seg\u00fan la perspectiva en que se han situado sus promotores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos hechos se reducen a una s<em>ituaci\u00f3n econ\u00f3mica y social cimentada en la opresi\u00f3n y en la injusticia, como consecuencia del imperialismo capitalista<\/em>. Se trata de una injusticia estructural, que se deriva de la l\u00f3gica perversa del capitalismo<a href=\"#sdfootnote8sym\" id=\"sdfootnote8anc\"><sup>8<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos mismos conceptos, con m\u00e1s o menos adaptaciones a la situaci\u00f3n de los respectivos pa\u00edses, se repiten en los documentos de \u00c1vila y en el de Bolonia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda afirmaci\u00f3n, que sirve de premisa al planteamiento del Movimiento, es la de que <em>el capitalismo es intr\u00ednsecamente perverso e incorregible<\/em>: \u00abesta sociedad injusta tiene su fundamento objetivo en las relaciones capitalistas de producci\u00f3n, que generan, necesariamente, una sociedad clasista\u00bb<a href=\"#sdfootnote9sym\" id=\"sdfootnote9anc\"><sup>9<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>No existe una tercera alternativa posible entre el capitalismo y el socialismo<\/em>. Hay que reconocer el fracaso definitivo de la tercera v\u00eda de la Reforma social cristiana<a href=\"#sdfootnote10sym\" id=\"sdfootnote10anc\"><sup>10<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00fanica soluci\u00f3n es la construcci\u00f3n de un aut\u00e9ntico socialismo, \u00fanica forma, hasta el presente, de lograr una liberaci\u00f3n total.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay que hacer notar que cuando los promotores de este Movimiento hacen referencia al \u00absocialismo\u00bb se refieren inequ\u00edvocamente al socialismo marxista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Movimiento de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb acepta fundamentalmente dos elementos de la ideolog\u00eda marxista: el an\u00e1lisis marxista y la praxis revolucionaria<\/em><a href=\"#sdfootnote11sym\" id=\"sdfootnote11anc\"><sup>11<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La \u00fanica revoluci\u00f3n posible, el \u00fanico proceso de liberaci\u00f3n eficaz es el propugnado por el socialismo marxista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el Movimiento, sobre la base de las premisas anteriores, da un paso m\u00e1s<em>: la necesidad de la alianza estrat\u00e9gica de los cristianos revolucionarios con los marxistas en el proceso \u00fanico de liberaci\u00f3n<\/em><a href=\"#sdfootnote12sym\" id=\"sdfootnote12anc\"><sup>12<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y avanzando en esta l\u00ednea, se llega a una <em>nueva concepci\u00f3n de la fe<\/em>, de tal forma que, como sintetiza agudamente el Padre Sorge, en su estudio antes citado: \u00abla fe no es ya la adhesi\u00f3n a una Palabra que viene de lo Alto, sino una Revelaci\u00f3n que se hace desde abajo; no es anterior al compromiso del cristiano en el mundo, sino que nace y se descubre en el compromiso por la liberaci\u00f3n del hombre\u00bb<a href=\"#sdfootnote13sym\" id=\"sdfootnote13anc\"><sup>13<\/sup><\/a>. As\u00ed, en el documento repetidamente citado del I Encuentro de Santiago de Chile, se afirma expresamente: \u00abLa fe agudiza la exigencia de la lucha de clases, se encamina decididamente a la liberaci\u00f3n de todos los hombres, en particular de aquellos que sufren las formas m\u00e1s agudas de opresi\u00f3n; y acent\u00faa la orientaci\u00f3n hacia una transformaci\u00f3n global de la sociedad y no s\u00f3lo de las estructuras econ\u00f3micas. La fe da as\u00ed su contribuci\u00f3n, en los cristianos comprometidos, a la construcci\u00f3n de una sociedad cualitativamente distinta y al surgimiento del hombre nuevo. La especificidad de la aportaci\u00f3n cristiana no debe ser pensada como algo anterior a la praxis revolucionaria que el cristiano traer\u00eda ya hecha al llegar a la Revoluci\u00f3n. Lo que sucede es que, en el curso de su experiencia revolucionaria, la fe se revela como creadora de nuevos aportes que ni \u00e9l ni nadie habr\u00eda podido prever desde fuera del proceso\u00bb<a href=\"#sdfootnote14sym\" id=\"sdfootnote14anc\"><sup>14<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Los promotores del Movimiento coinciden en negar que exista una aportaci\u00f3n espec\u00edficamente cristiana<\/em>. Ya que consideran que los cristianos tienen que asumir, en cada momento hist\u00f3rico, aquella soluci\u00f3n dada que les parece m\u00e1s coherente con la inspiraci\u00f3n evang\u00e9lica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los partidarios del Movimiento de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb consideran que se puede separar el an\u00e1lisis marxista de las realidades econ\u00f3micas y sociales, y la praxis revolucionaria de la ideolog\u00eda marxista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La posici\u00f3n es tambi\u00e9n fuertemente critica de la Iglesia y de su actuaci\u00f3n hist\u00f3rica<\/em>: \u00ab&#8230; el compromiso revolucionario tiene tambi\u00e9n una funci\u00f3n cr\u00edtica y dinamizada respecto de la fe cristiana. Critica de sus complicidades hist\u00f3ricas, abiertas o sutiles, con la cultura dominante\u00bb<a href=\"#sdfootnote15sym\" id=\"sdfootnote15anc\"><sup>15<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y como consecuencia de todo ello, <em>hay que reintegrar la fe y la teolog\u00eda<\/em> desde la praxis revolucionaria: \u00abse reconoce la praxis revolucionaria como matriz generadora de una nueva creatividad teol\u00f3gica. El pensamiento teol\u00f3gico se transforma as\u00ed en una reflexi\u00f3n cr\u00edtica en y sobre la praxis liberadora, en confrontaci\u00f3n permanente con las exigencias evang\u00e9licas\u00bb<a href=\"#sdfootnote16sym\" id=\"sdfootnote16anc\"><sup>16<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta actitud implica la <em>necesidad de una nueva lectura de la Biblia<\/em>, ya que la praxis liberadora constituye el criterio para volver a leer, de una manera completamente nueva, la Palabra de Dios y para recibir las ense\u00f1anzas de la tradici\u00f3n: \u00abesto conduce, en un esp\u00edritu de fe aut\u00e9ntica, a una nueva lectura de la Biblia y de la tradici\u00f3n cristiana, que replantea los conceptos y s\u00edmbolos b\u00e1sicos del cristianismo, de manera tal que no traban a los cristianos en su compromiso con el proceso revolucionario, sino que, por el contrario, los ayudan a asumirlo creadoramente\u00bb<a href=\"#sdfootnote17sym\" id=\"sdfootnote17anc\"><sup>17<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, por \u00faltimo, todo desemboca en una nueva concepci\u00f3n de la Iglesia, al tomar conciencia \u00abde que la realidad cristiana (instituci\u00f3n, teolog\u00edas, conciencia) no est\u00e1 fuera del enfrentamiento entre explotados y explotadores\u00bb<a href=\"#sdfootnote18sym\" id=\"sdfootnote18anc\"><sup>18<\/sup><\/a>. Esta consideraci\u00f3n de lo que ellos estiman \u00abel gran pecado hist\u00f3rico de nuestra Iglesia\u00bb, de haber estado la mayor parte de las veces aliada de las minor\u00edas que han dominado y explotado al pueblo trabajador, les lleva a preconizar que la Iglesia cat\u00f3lica se vaya liberando de una imagen tradicional, comprometida con el sistema capitalista o, por lo menos, favorable al <em>statu quo<\/em>, por una Iglesia nueva, que se ponga de parte de los pobres y de los oprimidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb tratan de superar el dram\u00e1tico dilema presentado a tantos militantes cristianos de elegir entre la Iglesia cat\u00f3lica o la Revoluci\u00f3n socialista<a href=\"#sdfootnote19sym\" id=\"sdfootnote19anc\"><sup>19<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos de reconocer que el Movimiento de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb plantea interrogantes serios y profundos a la Iglesia y a los cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tratemos ahora, brevemente, de hacer una valoraci\u00f3n cr\u00edtica de estos planteamientos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Valoraci\u00f3n cr\u00edtica del movimiento \u201cCristianos por el Socialismo\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta este momento de nuestra disertaci\u00f3n hemos tratado de exponer, lo m\u00e1s objetivamente que nos ha sido posible, la g\u00e9nesis de este Movimiento y el contenido ideol\u00f3gico de sus posiciones, evitando la formulaci\u00f3n de juicios personales de valor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora pretendemos dar un paso m\u00e1s, exponiendo, con la mayor serenidad y comprensi\u00f3n, pero tambi\u00e9n sin falsos irenismos y concesiones f\u00e1ciles, nuestro juicio valorativo de este Movimiento, surgido en el interior de la Iglesia Cat\u00f3lica, que pretende hacer compatible la fe cristiana con la metodolog\u00eda del an\u00e1lisis marxista de la realidad y con la praxis revolucionaria de la lucha de clases.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos de comenzar este juicio cr\u00edtico afirmando que, cualquiera que sea el balance definitivo que pueda elaborar un fiel cristiano, y m\u00e1s si es Pastor de la Iglesia, sobre los aspectos positivos y negativos del mismo, debe quedar en pie el reconocimiento de que los problemas planteados por \u00e9l mismo son reales y nucleares y constituyen un desaf\u00edo a los cristianos de nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se puede menos de admirar, al estudiar los escritos en los que se refleja la ideolog\u00eda de este Movimiento, a pesar de la amalgama de principios y de criterios, de intuiciones geniales con errores fundamentales, una sinceridad radical, una actitud valiente de compromiso cristiano, una b\u00fasqueda angustiosa de luz, de esperanza y de liberaci\u00f3n para la inmensa muchedumbre de los pobres y de los oprimidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de aquellos movimientos que el P. Congar, en su famoso libro, un poco olvidado, <em>Falsas y verdaderas reformas de la Iglesia<\/em>, califica de \u00abinnovadores\u00bb, pero que hay que acogerlos con \u00abalma de verdad\u00bb y antes de refutar sus errores hay que reconocer todo lo positivo que encierran y, sobre todo, las interpelaciones que dirigen a los cristianos que quieren ser fieles al Evangelio de Jes\u00fas y a la Tradici\u00f3n de la Iglesia<a href=\"#sdfootnote20sym\" id=\"sdfootnote20anc\"><sup>20<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este Movimiento pretende dar una respuesta, desde la fe cristiana, al dolor y al clamor de los pobres, con un sentido de realismo pastoral, del que se hallan transidas todas las ense\u00f1anzas del Vaticano II.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hemos de afirmar, sin embargo, con la misma sinceridad, que esa actitud no ha sabido encontrar, en su b\u00fasqueda angustiosa, las soluciones aut\u00e9nticas inspiradas en el Evangelio y proyectadas sobre la realidad agitada de nuestro tiempo; les ha faltado lucidez, objetividad y profundidad en el diagn\u00f3stico, y, sobre todo, les ha faltado fidelidad al Esp\u00edritu, que inspira y gu\u00eda a su Iglesia, y al Magisterio que interpreta y actualiza aut\u00e9nticamente las ense\u00f1anzas de la Revelaci\u00f3n, con la asistencia del mismo Esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los verdaderos reformadores de la Iglesia, como ense\u00f1a el Padre Congar en dicho libro \u2013no los falsos reformadores\u2013, saben permanecer en comuni\u00f3n con el todo, como garant\u00eda de su fidelidad: \u00abEn la comuni\u00f3n de todo el cuerpo \u2013afirma el citado Padre Congar\u2013 y en ella sola \u2013cuerpo sometido a la regla del Magisterio\u2013 puede cada cual mantener una verdad total\u00bb<a href=\"#sdfootnote21sym\" id=\"sdfootnote21anc\"><sup>21<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se ha escrito a prop\u00f3sito de este Movimiento, se advierte en sus documentos oficiales una cr\u00edtica acerba y sistem\u00e1tica a la Iglesia, hecha con dureza y, en ocasiones, sin amor. Su lenguaje no es ciertamente el de los Santos reformadores, que han sabido hablar con libertad de esp\u00edritu a Papas y a Obispos, pero al mismo tiempo con la fidelidad y la docilidad del amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si se aplica un criterio de discernimiento de esp\u00edritus, que es una de las funciones principales de los Pastores de la Iglesia, pero que tambi\u00e9n deben practicarlo todos los fieles cristianos, seg\u00fan la consigna del Ap\u00f3stol: <em>Examinadlo todo y quedaos con lo bueno. Absteneos de todo g\u00e9nero de mal<\/em> (1Tes 5, 21-22); hemos de llegar a la conclusi\u00f3n de que el confusionismo ideol\u00f3gico indicado, la cr\u00edtica dura y despiadada a los hermanos en la fe y a los Pastores de la Iglesia, la aceptaci\u00f3n de la lucha de clases y de la praxis revolucionaria marxista en que han incurrido, no pueden ser un fruto genuino del Esp\u00edritu que gu\u00eda a la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por estas razones es perfectamente explicable que el Episcopado chileno, en su Asamblea Plenaria del 6 al11 de abril de 1973, despu\u00e9s de una profunda y amplia reflexi\u00f3n teol\u00f3gico-pastoral, llegase a la decisi\u00f3n de que \u00abno puede un sacerdote y religioso pertenecer a este Movimiento (\u00abCristianos por el Socialismo\u00bb) (Sesi\u00f3n XVI, 11 de abril de 1973).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No pretendemos, dentro de la necesaria brevedad de esta exposici\u00f3n, abordar en profundidad la cr\u00edtica de este Movimiento. \u00danicamente queremos apuntar algunas l\u00edneas de reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre el mismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Movimiento parte, como ya lo hemos indicado, de una situaci\u00f3n de hecho: de la <em>situaci\u00f3n de opresi\u00f3n y de injusticia, como consecuencia ineluctable del sistema capitalista<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esta afirmaci\u00f3n, sin dejar de reconocer todo lo que tiene de objetivo y de realista, se le puede objetar su car\u00e1cter unilateral y universalista, en el sentido de atribuir como \u00fanica causa de la pobreza y del subdesarrollo de los pa\u00edses del Tercer Mundo, o de ciertos sectores de poblaci\u00f3n dentro de los propios pa\u00edses desarrollados, a la l\u00f3gica perversa del sistema capitalista, sin considerar ni estimar otras concausas que pueden concurrir, y que de hecho han concurrido, hasta llegar a esa situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si la causa de la pobreza y del subdesarrollo y aun de la opresi\u00f3n radicase \u00fanicamente en el sistema capitalista, ser\u00eda dif\u00edcil de explicar por qu\u00e9 existen pa\u00edses socialistas en situaci\u00f3n de subdesarrollo; y por qu\u00e9 pa\u00edses socialistas desarrollados, en sus relaciones con los pa\u00edses del Tercer Mundo, han practicado y practican formas de explotaci\u00f3n econ\u00f3mica, y por qu\u00e9 los sistemas colectivistas han implantado formas de opresi\u00f3n y de esclavizaci\u00f3n del hombre que ser\u00edan impensables en una democracia capitalista moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La agudeza del sentido cr\u00edtico que demuestran frente a las injusticias del sistema capitalista se desvanece y se diluye, cuando se desconoce totalmente, en el juicio sobre el socialismo, que ya no es una \u00abutop\u00eda\u00bb, como en el siglo XIX, sino un sistema hist\u00f3rico que lleva m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os de existencia. Habr\u00eda que pedir, cuando se habla en nombre del Evangelio y de la fe cristiana, m\u00e1s objetividad y menos parcialidad en la cr\u00edtica de las injusticias cometidas por los sistemas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero esta cuesti\u00f3n, aun siendo importante, no es la m\u00e1s decisiva, desde el punto de vista teol\u00f3gico y moral, para enjuiciar el Movimiento de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro punto sobre el que queremos fijarnos especialmente es el que <em>considera que son compatibles con la fe cristiana la aplicaci\u00f3n del m\u00e9todo de an\u00e1lisis del marxismo y la praxis revolucionaria<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Empecemos por afirmar que el m\u00e9todo de an\u00e1lisis marxista est\u00e1 \u00edntimamente vinculado a su dial\u00e9ctica materialista, y que su aparente racionalidad cient\u00edfica est\u00e1 imbuida de su ideolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se ha afirmado muy certeramente, \u00abun sistema que tiene entre sus ascendientes al mismo Hegel no iba a dejar escapar la pasi\u00f3n del \u2018Maestro\u2019 por una visi\u00f3n unitaria y sint\u00e9tica\u00bb<a href=\"#sdfootnote22sym\" id=\"sdfootnote22anc\"><sup>22<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los mismos marxistas reconocen expl\u00edcitamente esa unidad del sistema marxista entre teor\u00eda y an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed que sea preciso adoptar una actitud cr\u00edtica frente al marxismo desde el an\u00e1lisis mismo de la realidad de los hechos que se investiga, a trav\u00e9s de un instrumental imbuido de categor\u00edas conceptuales, que hacen ver la realidad desde una perspectiva ideol\u00f3gica. Es muy dif\u00edcil aceptar el diagn\u00f3stico y el planteamiento de la realidad socioecon\u00f3mica mediante el an\u00e1lisis marxista y no dejarse atrapar por la concepci\u00f3n global del hombre y de la sociedad que dentro de s\u00ed encierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no quiere decir que un cristiano no pueda aceptar algunas afirmaciones y constataciones objetivas del an\u00e1lisis marxista; pero siempre que vengan confirmadas por otros estudios e investigaciones objetivas realizadas desde otras perspectivas y con otros instrumentos de an\u00e1lisis cient\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como ha puesto de relieve, con l\u00facida perspicacia, el P. Fessard, con el apoyo emp\u00edrico de una militante cristiana que convivi\u00f3 y dio testimonio de su fe en un medio marxista, Madeleine Delbrel<a href=\"#sdfootnote23sym\" id=\"sdfootnote23anc\"><sup>23<\/sup><\/a>, al tratar con los marxistas hay que estar muy prevenido contra las \u00abtrampas de lenguaje\u00bb: as\u00ed la identificaci\u00f3n de los trabajadores asalariados con el \u00abproletariado\u00bb , que es una elaboraci\u00f3n conceptual de Marx, y al cual se atribuye una misi\u00f3n hist\u00f3rica, con una transposici\u00f3n secularizada de la vocaci\u00f3n del pueblo elegido del Nuevo Testamento, es una confirmaci\u00f3n de la indicada afirmaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, tambi\u00e9n la visi\u00f3n escatol\u00f3gica inmanente de una sociedad futura sin clases, a la que subordinan la escatolog\u00eda cristiana, que se consumar\u00e1 despu\u00e9s de la segunda venida de Cristo, y que es una consecuencia de la dial\u00e9ctica hegeliana, invertida por Marx, con su paso de la \u00abIdea\u00bb a lo \u00abReal\u00bb, es decir, al hombre social e hist\u00f3rico, es otra \u00abtrampa del lenguaje\u00bb, frente a la cual deben estar muy prevenidos los cristianos que dialogan o colaboran con los marxistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra critica que se puede hacer al Movimiento de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb, es su aceptaci\u00f3n de la \u00ablucha de clases\u00bb, que consideran que es una realidad constatada sociol\u00f3gicamente, sin caer en la cuenta de que es otra categor\u00eda ideol\u00f3gica basada en la concepci\u00f3n marxista de clase y en su dial\u00e9ctica materialista y en su visi\u00f3n dial\u00e9ctica de la historia. Aceptarlas como punto de partida objetivo y cient\u00edfico para la liberaci\u00f3n del hombre es caer en otra de las \u00abtrampas del lenguaje\u00bb de la ideolog\u00eda marxista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La concatenaci\u00f3n l\u00f3gica, una vez aceptadas las anteriores premisas, lleva a los partidarios del Movimiento de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb a un reduccionismo de la salvaci\u00f3n que nos viene de Cristo a la esfera pol\u00edtico-social, aceptando una visi\u00f3n inmanentista de la liberaci\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que una visi\u00f3n espiritualista y descarnada de la salvaci\u00f3n que nos trajo Cristo no responde a la integridad del Mensaje evang\u00e9lico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como ha afirmado recientemente Su Santidad Pablo VI en uno de los documentos m\u00e1s importantes de su pontificado, <em>La Evangelizaci\u00f3n del mundo contempor\u00e1neo<\/em>: \u00abLa Iglesia asocia, pero no identifica nunca, liberaci\u00f3n humana y salvaci\u00f3n en Jesucristo, porque sabe por revelaci\u00f3n, por experiencia hist\u00f3rica y por reflexi\u00f3n de fe que no toda noci\u00f3n de liberaci\u00f3n es necesariamente coherente y compatible con una visi\u00f3n evang\u00e9lica del hombre, de las cosas y de los acontecimientos; que no es suficiente instaurar la liberaci\u00f3n, crear el bienestar y el desarrollo para que llegue el Reino de Dios. Es m\u00e1s: la Iglesia est\u00e1 plenamente convencida de que toda liberaci\u00f3n temporal, toda liberaci\u00f3n \u2013por m\u00e1s que \u00e9sta se esfuerce en encontrar su justificaci\u00f3n en tal o cual p\u00e1gina del Antiguo Testamento; por m\u00e1s que acuda, para sus postulados ideol\u00f3gicos y sus normas de acci\u00f3n, a la autoridad de los datos y conclusiones teol\u00f3gicas; por m\u00e1s que pretenda ser la teolog\u00eda de hoy\u2013 lleva dentro de s\u00ed misma el germen de su propia negaci\u00f3n y decae del ideal que ella misma se propone, desde el momento en que sus motivaciones profundas no son las de la justicia en la caridad; la fuerza interior que la mueve no entra\u00f1a una dimensi\u00f3n verdaderamente espiritual y su objetivo final no es la salvaci\u00f3n y la felicidad en Dios\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con eso no se niega, como afirm\u00f3 el documento del S\u00ednodo de los Obispos de 1971, sobre <em>La justicia en el mundo<\/em>, que \u00abla acci\u00f3n en favor de la justicia y la participaci\u00f3n en la transformaci\u00f3n del mundo se nos presenta claramente como una <em>dimensi\u00f3n constitutiva de la predicaci\u00f3n del Evangelio<\/em>, es decir, la misi\u00f3n de la Iglesia para la redenci\u00f3n del g\u00e9nero humano y la liberaci\u00f3n de toda situaci\u00f3n opresiva\u00bb; pero siempre que se entienda esa \u00abdimensi\u00f3n constitutiva\u00bb en el sentido que aclar\u00f3, en el S\u00ednodo de 1974, el Obispo espa\u00f1ol Mons. Torrella, entonces Vicepresidente de la Comisi\u00f3n Internacional de Justicia y Paz, cuando afirm\u00f3 que era constitutiva , pero no \u00abessentialiter\u00bb , sino \u00abintegraliter\u00bb, es decir, subordinada y complementaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estimo que la formulaci\u00f3n m\u00e1s conforme con la tradici\u00f3n cristiana de cu\u00e1l sea la misi\u00f3n de la Iglesia en la liberaci\u00f3n de los hombres y en su promoci\u00f3n social, es la empleada por Su Santidad Pablo VI en la solemne profesi\u00f3n de fe, del 30 de junio de 1968, al clausurar el A\u00f1o de la Fe. Queremos recogerla aqu\u00ed, porque ilumina con la luz de las ense\u00f1anzas de la Iglesia de hoy, de ayer y de siempre, cu\u00e1l deba ser la postura de los cristianos, si quieren ser fieles al Evangelio de Jes\u00fas, en su \u00abcompromiso temporal\u00bb al servicio de sus hermanos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abConfesamos igualmente que el reino de Dios, que ha tenido en la Iglesia de Cristo sus comienzos aqu\u00ed en la tierra, no es de este mundo, cuya figura pasa, y tambi\u00e9n que sus crecimiento s propios no pueden juzgarse id\u00e9nticos al progreso de la cultura de la humanidad o de las ciencias o de las artes t\u00e9cnicas, sino que consiste en que se conozcan cada vez m\u00e1s profundamente las riquezas insondables de Cristo, en que se ponga, cada vez con mayor constancia, la esperanza en los bienes eternos, en que cada vez m\u00e1s ardientemente se responda al amor de Dios; finalmente, que la gracia y la santidad se difundan cada vez m\u00e1s abundantemente entre los hombres. Pero con el mismo amor es impulsada la Iglesia para interesarse continuamente tambi\u00e9n por el verdadero bien temporal de los hombres. Porque mientras no cesa de amonestar a todos sus hijos que no tienen aqu\u00ed en la tierra <em>ciudad permanente<\/em>, los estimula tambi\u00e9n, a cada uno seg\u00fan su condici\u00f3n de vida y sus recursos, a que fomenten el desarrollo de la propia ciudad humana, promuevan la justicia, la paz y la concordia fraterna entre los hombres y presten ayuda a sus hermanos, sobre todo a los m\u00e1s pobres y a los m\u00e1s infelices. Por lo cual la gran solicitud con que la Iglesia, Esposa de Cristo, sigue de cerca las necesidades de los hombres, es decir, sus alegr\u00edas y esperanzas, dolores y trabajos, no es otra cosa sino el deseo que la impele vehementemente a estar presente a ellos, ciertamente con la voluntad de iluminar a los hombres con la luz de Cristo, y de congregar y unir a todos en aquel que es su \u00fanico Salvador. Pero jam\u00e1s debe interpretarse esta solicitud como si la Iglesia se acomodase a las cosas de este mundo o se resfriase el ardor con que ella espera a su Se\u00f1or y el reino eterno\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el fondo de este Movimiento late un profundo error teol\u00f3gico, que fue denunciado hace ya varios a\u00f1os por el citado P. Fessard, al analizar el progresismo cristiano, surgido en Francia despu\u00e9s de la \u00faltima guerra, y cuyos postulados, con ligeras variantes, se repiten en el Movimiento de \u00abCristianos por el Socialismo\u00bb, como puede confrontarse leyendo las citas que hace el propio P. Fessard y confront\u00e1ndolas con los documentos oficiales de aquel Movimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El error consiste, y recogemos las palabras del propio P. Fessard, en \u00abinterpretar la situaci\u00f3n presente de la Iglesia en el mundo y en la Historia, no a la luz de la segunda venida de Cristo, de la Parus\u00eda, sino \u00fanicamente a la de su primera venida sobre la tierra, a la de la Encamaci\u00f3n. Por consecuencia, aun las verdades que ellos ponen de relieve, v\u00e1lidamente en funci\u00f3n de la Encamaci\u00f3n, dejan muy pronto de orientar su esp\u00edritu, como deber\u00edan hacerlo normalmente, hacia la Redenci\u00f3n; sino que, por el contrario, los desv\u00edan, y de tal forma que su orientaci\u00f3n aparente hacia este \u00faltimo fin contribuye, \u00fanicamente, a enmascarar la falsa escatolog\u00eda, en favor de la cual optan realmente, en definitiva, estos esp\u00edritus seducidos\u00bb<a href=\"#sdfootnote24sym\" id=\"sdfootnote24anc\"><sup>24<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una forma de \u00absecularizaci\u00f3n\u00bb, o de inversi\u00f3n, en el sentido de un mesianismo temporal, de la obra redentora y salvadora de Cristo. Con visi\u00f3n genial y anticipada lo vio el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Maritain, en un p\u00e1rrafo que constituye un documento prof\u00e9tico, escrito por los a\u00f1os cuarenta, y con cuya lectura voy a dar por terminada esta disertaci\u00f3n: \u00abConsideremos, finalmente, el Mito de la Revoluci\u00f3n. \u00bfNo deriva tambi\u00e9n \u00e9ste de una naturalizaci\u00f3n del cristianismo? Esperar la resurrecci\u00f3n de los muertos y el juicio universal que har\u00e1 reinar la justicia en la tierra y en el cielo, esperar la revelaci\u00f3n de la perfecta Jerusal\u00e9n, donde todo es luz, orden y gozo, pero esperarlo en las condiciones de la vida presente y de los recursos del hombre, no de la Gracia de Cristo; creer que estamos llamados a vivir una vida divina, la vida misma de Dios \u2013<em>ego dixi: dii estis<\/em>\u2013, pero creerlo de nuestra vida natural, no de nuestra vida de gracia; proclamar la ley del amor al pr\u00f3jimo, pero separ\u00e1ndola de la ley del amor a Dios, lo cual rebaja el amor, fuerte como la muerte y duro como el infierno, a la categor\u00eda de lo m\u00e1s est\u00fapido y m\u00e1s cobarde del mundo, a la categor\u00eda del humanismo; comprender que hay en este mundo algo de trastornado y horrible que no deber\u00eda existir, pero sin ver que el viejo Ad\u00e1n sigue cayendo y el nuevo elev\u00e1ndose en la cruz para atraer hacia s\u00ed las almas y querer que el mundo vuelva al orden mediante el poder del hombre o el esfuerzo de la Naturaleza, y no auxiliado y sostenido por la diligente humildad de las virtudes, y por los divinos medicamentos que dispensa la Esposa de Cristo mientras espera al Esposo que venga con el fuego y renueve todas las cosas; en resumen, laicizar el Evangelio y conservar las aspiraciones humanas del cristianismo suprimiendo a Cristo: he aqu\u00ed lo esencial de la Revoluci\u00f3n\u00bb<a href=\"#sdfootnote25sym\" id=\"sdfootnote25anc\"><sup>25<\/sup><\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote1anc\" id=\"sdfootnote1sym\">1<\/a> Sobre el pensamiento de Togliatti, en relaci\u00f3n con el catolicismo, v\u00e9ase <em>Palmiro Togliatti, el Mundo Cat\u00f3lico<\/em>, por Lucio Lombardo Radice, en <em>Socialismo y Libertad<\/em>, editado en edici\u00f3n espa\u00f1ola por Descl\u00e9e de Brouwer, Bilbao 1975, 138. Es interesante tambi\u00e9n la lectura del <em>Testamento pol\u00edtico<\/em>, de Palmiro Togliatti, que fue publicado en el semanario <em>Rinascit\u00e0<\/em>, el 4 de septiembre de 1964, y que fue reproducido por el peri\u00f3dico <em>Le Monde<\/em>, el 5 de septiembre del mismo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote2anc\" id=\"sdfootnote2sym\">2<\/a> Merecen citarse tambi\u00e9n las tendencias mantenidas por algunas revistas francesas como <em>Jeunesse de L\u2019Eglise <\/em>y <em>La Quinzaine, <\/em>y, \u00faltimamente, <em>Temoignage Chr\u00e9tien. <\/em>Resulta interesante para conocer esta evoluci\u00f3n, aunque sea desde una perspectiva marxista, la lectura del libre titulado <em>Les marxistes et l\u2019evolution tu monde catholique, <\/em>Editions Sociales, Par\u00eds 1972.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote3anc\" id=\"sdfootnote3sym\">3<\/a> Tambi\u00e9n merece citarse la crisis suscitada en Italia por las ACLI, que en su XI Congreso, celebrado en 1969, iniciaron una l\u00ednea de autonom\u00eda en materia pol\u00edtica. Esta decisi\u00f3n fue confirmada en el mes de agosto de 1970. En julio de 1971, la Jerarqu\u00eda dej\u00f3 de reconocerlas como Asociaciones confesionales de trabajadores cat\u00f3licos; posteriormente, una fracci\u00f3n minoritaria de las mismas se separ\u00f3, tratando de reconstruir el Movimiento con fidelidad a los principios que hab\u00edan inspirado su fundaci\u00f3n (julio 1972).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote4anc\" id=\"sdfootnote4sym\">4<\/a> Sobre teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n pueden consultarse, entre otras, las siguientes obras: <em>Teolog\u00eda de la liberaci\u00f3n, <\/em>de Gustavo Guti\u00e9rrez, Salamanca, 1972, ed. S\u00edgueme; <em>Fe cristiana y cambio social en Am\u00e9rica Latina, <\/em>ed. S\u00edgueme, Salamanca, 1973; <em>Liberaci\u00f3n: Di\u00e1logos en el CELAM, <\/em>Consejo Episcopal Latinoamericano, (Celam), Bogot\u00e1 1974, y <em>Conversaciones de Toledo, <\/em>julio 1973, Aldecoa, Burgos 1974, 469.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote5anc\" id=\"sdfootnote5sym\">5<\/a> Cfr. <em>Cristianos Latinoamericanos y Socialismo, <\/em>editado por el Cedial, Bogot\u00e1 1972, que constituye la publicaci\u00f3n m\u00e1s completa de documentos sobre este Movimiento desde su origen, en abril de 1971, hasta diciembre de 1972, y que resulta un instrumento indispensable para conocerlo y valorarlo adecuadamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote6anc\" id=\"sdfootnote6sym\">6<\/a> V\u00e9ase el citado libro del P. Sorge, <em>Le scelte e le tesi dei \u201cCristiani per il Socialismo\u201d, alla luce dell\u2019insegnamento della Chiesa, <\/em>10ss.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote7anc\" id=\"sdfootnote7sym\">7<\/a> Cfr. el libro antes citado del P. Sorge, 10-13; as\u00ed como el libro tambi\u00e9n citado de Fierro-Mate, <em>Cristianos por el Socialismo, <\/em>26-31, ed. Verbo Divino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote8anc\" id=\"sdfootnote8sym\">8<\/a> Cfr. el libro citado a este respecto, <em>Cristianos Latinoamericanos y Socialismo, <\/em>276 y 277.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote9anc\" id=\"sdfootnote9sym\">9<\/a> Cfr. documento antes citado del I Encuentro de \u201cCristianos por el Socialismo\u201d, recogido en <em>Cristianos Latinoamericanos y Socialismo, <\/em>377.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote10anc\" id=\"sdfootnote10sym\">10<\/a> <em>Ib\u00edd., <\/em>278, 1.13; y 1.16.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote11anc\" id=\"sdfootnote11sym\">11<\/a> Cfr. documento antes citado del I Encuentro de \u201cCristianos por el Socialismo\u201d, recogido en <em>Cristianos Latinoamericanos y Socialismo; <\/em>y la propuesta del documento conclusivo del Encuentro de Bolonia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote12anc\" id=\"sdfootnote12sym\">12<\/a> Cfr. documento antes citado del I Encuentro de \u201cCristianos por el Socialismo\u201d, 280, 3.7.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote13anc\" id=\"sdfootnote13sym\">13<\/a> Cfr. libro citado <em>Le scelte e le tesi dei \u201cCristiani per il Socialismo\u201d, alla luce dell\u2019insegnamento della Chiesa, <\/em>20 y 21.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote14anc\" id=\"sdfootnote14sym\">14<\/a> Cfr. documento antes citado del I Encuentro de \u201cCristianos por el Socialismo\u201d, 284, 3.2.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote15anc\" id=\"sdfootnote15sym\">15<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., 285, 3.7.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote16anc\" id=\"sdfootnote16sym\">16<\/a> <em>Ib\u00edd.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote17anc\" id=\"sdfootnote17sym\">17<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., 286, 3.8.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote18anc\" id=\"sdfootnote18sym\">18<\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>., 280, 3.1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote19anc\" id=\"sdfootnote19sym\">19<\/a> Cfr. libro antes citado del P. Sorge, 30 y 31.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote20anc\" id=\"sdfootnote20sym\">20<\/a> V\u00e9ase <em>Falsas y verdaderas reformas en la Iglesia, <\/em>traducci\u00f3n de Carmen Castro de Zubiri, Instituto de Estudios Pol\u00edticos, Madrid 1953, 478.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote21anc\" id=\"sdfootnote21sym\">21<\/a> <em>Ib\u00edd., <\/em>194.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote22anc\" id=\"sdfootnote22sym\">22<\/a> Cfr. el documentado art\u00edculo del Mons. Alfonso L\u00f3pez Trujillo, <em>An\u00e1lisis marxista y liberaci\u00f3n cristiana, <\/em>publicado en <em>Tierra Nueva, <\/em>n. 4, enero 1973, 5 y 43, Bogot\u00e1 1974.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote23anc\" id=\"sdfootnote23sym\">23<\/a> Esta cristiana del siglo XX naci\u00f3 en 1904 y muri\u00f3 en 1964. Durante treinta a\u00f1os vivi\u00f3 en la ciudad francesa de Ivry, basti\u00f3n del comunismo franc\u00e9s, trabajando como asistenta social. Sus primeras experiencias las recogi\u00f3 en un magn\u00edfico libro titulado <em>Ville Marxiste. Terre de misi\u00f3n, <\/em>y tambi\u00e9n en <em>Nosotros gente de la calle, <\/em>este \u00faltimo traducido al espa\u00f1ol por Editorial Estela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote24anc\" id=\"sdfootnote24sym\">24<\/a> Cfr. obra citada del P. Fessard, tomo II, 60 y 61.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#sdfootnote25anc\" id=\"sdfootnote25sym\">25<\/a> P\u00e1rrafo transcrito en la revista Acci\u00f3n Empresarial, nn. 54-56, julio-septiembre de 1975, 29. V\u00e9ase tambi\u00e9n, como una de las cr\u00edticas m\u00e1s profundas de este movimiento, desde el punto de vista teol\u00f3gico. la pastoral del Episcopado chileno <em>Fe cristiana y actuaci\u00f3n pol\u00edtica<\/em>, agosto de 1973, publicada como separata de la revista colombiana <em>Tierra Nueva<\/em>, editada por Cedial, Bogot\u00e1 1974.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Disertaci\u00f3n le\u00edda en la Real Academia de Ciencias Morales y Pol\u00edticas, el 8 de junio de 1976. Texto publicado en el Bolet\u00edn Oficial del Arzobispado de Toledo, abril 1977. G\u00e9nesis hist\u00f3rica del movimiento El Papa Pablo VI en su Carta Apost\u00f3lica Octogesima Adveniens, de 14 de mayo de 1971, hizo la siguiente constataci\u00f3n: \u00abHoy d\u00eda, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[34],"doc_tag":[],"class_list":["post-499","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-iglesia-en-el-mundo"],"year_month":"2026-05","word_count":6859,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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