{"id":2523,"date":"2024-10-13T00:02:23","date_gmt":"2024-10-12T22:02:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=2523"},"modified":"2024-10-13T00:02:24","modified_gmt":"2024-10-12T22:02:24","password":"","slug":"la-madre-de-la-tierra-y-la-madre-del-cielo","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-madre-de-la-tierra-y-la-madre-del-cielo\/","title":{"rendered":"La madre de la tierra y la Madre del cielo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Serm\u00f3n predicado en Villabr\u00e1gima (Valladolid) y en Fuentes de Nava (Palencia), en 1942<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo recuerdo aquella edad feliz, que ya pas\u00f3 para no volver nunca. La edad de la ni\u00f1ez, la edad alegre de la infancia, en la que todo era amor, confianza e ilusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQui\u00e9n defiende el candor y protege la inocencia de un ni\u00f1o, qui\u00e9n le da cari\u00f1o y protecci\u00f3n, qui\u00e9n sostiene su amor y confianza? Bien lo sab\u00e9is&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando por la tarde terminaban nuestros juegos y sobre el pueblo empezaba a reinar el silencio de la noche, cuando los pajarillos se retiraban a sus nidos y los labradores volv\u00edan del campo con sus yuntas cansadas, cuando las campanas tocaban \u201cel \u00c1ngelus\u201d y quedaba sola en la penumbra la silueta de la cruz de la torre parroquial, como la \u00faltima bendici\u00f3n que Dios trazaba con la mano sobre el pueblo para regalarle despu\u00e9s con la luz de un nuevo d\u00eda, volv\u00edamos a casa y en el umbral de la puerta o en el fondo de la cocina dom\u00e9stica hab\u00eda una mujer bendita, que nos miraba con sonrisa inefable, que curaba nuestras heridas, que quiz\u00e1 nos correg\u00eda de nuestras travesuras, pero terminaba siempre bes\u00e1ndonos, que nos acog\u00eda en su regazo dulce y despu\u00e9s de hacernos rezar las \u00faltimas oraciones en aquella cama rica o pobre, preparada siempre con sus manos, sal\u00eda de nuestra habitaci\u00f3n de puntillas para no turbar el sue\u00f1o de aquel \u00e1ngel querido a quien la ma\u00f1ana siguiente despertaba y vest\u00eda y volv\u00eda a besar, para mandarle despu\u00e9s a la escuela, envuelto m\u00e1s que en su abriguito o bufanda, en el calor de aquellas caricias tiernas que nos hac\u00edan mirar la vida como un arco iris de sonrisas, que nunca se nublar\u00edan por la tristeza o el dolor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay paz y felicidad en el alma del ni\u00f1o porque cuenta con un ej\u00e9rcito que le defiende: el ej\u00e9rcito de los amores, de las ternuras, de los besos y las manos, de los consejos y dulces lecciones de su madre. Y \u00a1qu\u00e9 pronto se rompe el sosiego cuando al ni\u00f1o le falta la defensa de una madre!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Demos ahora un paso m\u00e1s y traslad\u00e9monos al campo de las relaciones de orden piadoso y espiritual. Tambi\u00e9n el mundo necesita una madre. Y como no puede haber una madre humana para todos los hombres del mundo, Dios ha provisto esa necesidad poniendo una madre divina. (Nos la dio Cristo desde la cruz). Si en nuestras relaciones presidiera ese sentimiento de fraternal solidaridad que nos da el pensar que todos somos hijos de la misma madre del cielo, otro espect\u00e1culo ofrecer\u00eda el mundo. Esa madre divina nos est\u00e1 diciendo: tened fe (como yo la tuve\u2026), tened talento para pensar que la felicidad no es cosa de este mundo (yo sufr\u00ed mucho) \u2026 tened esperanza para confiar en una vida mejor que ha de llegar (como lleg\u00f3 para m\u00ed). Ah\u00ed ten\u00e9is a Cristo, su Evangelio y su doctrina.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Serm\u00f3n predicado en Villabr\u00e1gima (Valladolid) y en Fuentes de Nava (Palencia), en 1942 Yo recuerdo aquella edad feliz, que ya pas\u00f3 para no volver nunca. La edad de la ni\u00f1ez, la edad alegre de la infancia, en la que todo era amor, confianza e ilusi\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n defiende el candor y protege la inocencia de un [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[40],"doc_tag":[],"class_list":["post-2523","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-la-santisima-virgen-maria"],"year_month":"2026-06","word_count":525,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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