{"id":1846,"date":"2024-10-01T23:02:36","date_gmt":"2024-10-01T21:02:36","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1846"},"modified":"2024-10-01T23:02:37","modified_gmt":"2024-10-01T21:02:37","password":"","slug":"dios-prepara-a-santa-teresa-para-la-reforma","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/dios-prepara-a-santa-teresa-para-la-reforma\/","title":{"rendered":"Dios prepara a Santa Teresa para la Reforma"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 2003 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuevamente ofrezco mi saludo respetuoso y cordial al Se\u00f1or Obispo de la Di\u00f3cesis, aunque no est\u00e9 hoy aqu\u00ed; pero s\u00ed que est\u00e1, y se lo ofrezco del mismo modo, al Se\u00f1or Obispo de Bilbao: con sumo gusto me presento ante \u00e9l dej\u00e1ndome llevar por los mejores sentimientos que a un amigo querido se pueden exponer, trat\u00e1ndose de una situaci\u00f3n como \u00e9sta. Y a vosotras, carmelitas queridas, que hace tanto tiempo que nos conocemos. Y a vosotros, capell\u00e1n ilustre, don Nicol\u00e1s, y otras personas que est\u00e1is aqu\u00ed. Me dicen que est\u00e1 presente un grupo, nada menos, que de 50 peregrinos de Murcia: \u00a1Bienvenidos, peregrinos murcianos! En una palabra, todos cuantos est\u00e1is aqu\u00ed. Yo recojo el saludo que brota de vuestro coraz\u00f3n en la piedad para con Dios y en la cortes\u00eda para con nosotros; lo recojo y, lo que puedo hacer es brindarlo y ponerlo en manos del Se\u00f1or, en este altar junto al cual tantas veces ya nos hemos sentido amparados y protegidos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00c1ngel que, siendo peque\u00f1o, era mayor<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos hermanos, se me ha ocurrido algo que ten\u00e9is que dispensarme que haga, porque no es normal. Me he puesto a pensar qu\u00e9 ten\u00eda que decir el d\u00eda en que viniera a exponer una homil\u00eda aqu\u00ed, en el templo de las Carmelitas de la Encarnaci\u00f3n. Y se me ha ocurrido que pod\u00eda intentar explicar el porqu\u00e9 Santa Teresa habla de ese dardo, que vio venir lanzado por un \u00e1ngel, un \u00e1ngel que siendo peque\u00f1o era mayor, un \u00e1ngel que ven\u00eda disparado hacia ella, en un momento en que estaba no adormilada, sino despierta con toda la fuerza de su psicolog\u00eda, despierta y deseando recibir lo que Dios quisiera. Un dardo que recibe otras veces el nombre de querub\u00edn; un dardo de fuego que elimina todos los obst\u00e1culos y va a clavarse en su coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lecci\u00f3n soberana<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9? \u00bfC\u00f3mo es esto? \u00bfC\u00f3mo se puede entender? Queridos hermanos sacerdotes, religiosos, religiosas hijas de la Santa Madre, vosotras hab\u00e9is le\u00eddo mil veces esta lecci\u00f3n soberana de que la Madre Teresa estuviera como transportada y que, en un momento dado, con fuerza especial que llegaba hacia ella eliminando todos los obst\u00e1culos, recibiera ese obsequio que le ven\u00eda de Dios mismo. \u00a1Dios santo! \u00a1Dios santo! Pero \u00bfc\u00f3mo es posible? \u00bfLo vieron algunos de los que estaban con ella en el coro? No, no, ni era necesario. Lo vio ella, s\u00ed. \u00bfSe puede asegurar que s\u00ed que lo vio? Se puede asegurar. Porque ella dice que estando en el coro vino ese mensaje que Dios le enviaba y vio llegar esa como fuerza especial, que romp\u00eda y eliminaba todo obst\u00e1culo y penetraba en su coraz\u00f3n. \u00a1Dios santo \u00bfc\u00f3mo es posible esto?! \u00a1Virgen Sant\u00edsima! \u00a1Teresa de Jes\u00fas! \u00a1Oh, Se\u00f1or! \u00a1Cristo Bendito! \u00bfC\u00f3mo fue eso?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, un dardo con la punta dorada; como para hacer ver que estaba muy dispuesto a clavarse en la persona a la que iba dirigido. \u00bfQu\u00e9 se pretend\u00eda con ello y qui\u00e9n lo pretend\u00eda? \u00bfQui\u00e9n? \u00a1Dios! Nada m\u00e1s: \u00a1Dios! El hecho es de tal categor\u00eda y lleva consigo una significaci\u00f3n tan grande, que necesariamente se rinde uno, pero dispuesto a poder recibir los significados hondos que tiene ese \u00e1ngel que llega hasta nosotros.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Paternidad de Dios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, hijos, el coraz\u00f3n de Santa Teresa recibi\u00f3 ese obsequio de parte de Dios, pero lo recibi\u00f3, porque Dios quiso d\u00e1rselo. Se lo quiso dar, como una equivalencia a una gracia especial. Ese dardo es una gracia especial\u00edsima, una gracia. \u00a1Hay tantas! \u00a1Ofrece Dios tantas! De tal manera se derrama la paternidad de Dios sobre el mundo de las almas redimidas, presentando a muchos, sin que lo sepa nadie, las gracias que, como un torrente, vienen a llevarnos hasta los pies de Jes\u00fas bendito.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dios prepara a Teresa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo me he puesto a pensar esto, \u00e9ste es el hecho; se nos ha le\u00eddo otra vez el pasaje de esa fuerza divina, que fue a parar al coraz\u00f3n de Santa Teresa. \u00bfPor qu\u00e9? Aqu\u00ed viene mi explicaci\u00f3n, y como estoy seguro de que no es una manera il\u00edcita de entenderlo, por eso lo digo, la expreso a todos vosotros y os animo a pensar en esto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que ocurri\u00f3 fue una gracia especial\u00edsima de parte de Dios, dirigida al coraz\u00f3n de Santa Teresa, con la cual Dios daba a aquel coraz\u00f3n bendito un favor especial con vistas a lo que iba a venir despu\u00e9s. Pronto se iban a producir, en la vida de Santa Teresa, fen\u00f3menos que nac\u00edan del firmamento celestial, nac\u00edan del mundo que nos rodea, nac\u00edan de la plata de los r\u00edos y del oro de los oc\u00e9anos, nac\u00edan de todo el bien que se puede encontrar cuando pasamos por los paisajes m\u00e1s bellos de la naturaleza. Dios quer\u00eda preparar a Teresa a lo que hab\u00eda de producirse muy pronto en su vida. Seg\u00fan la viera alguno caer de un lado o de otro, con sus ojos medio cerrados y medio abiertos, parecer\u00eda como una hija del cielo que ha recibido la gracia de Dios, y muy segura va a quedar respecto a las dificultades que vengan en su vida. S\u00ed, s\u00ed, \u00e9sta es la versi\u00f3n que me parece que puede darse; tambi\u00e9n se puedan dar otras, pero yo me inclino a pensar esto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Edificios peque\u00f1os<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, cuando Santa Teresa empieza a pensar en la Reforma teresiana, pens\u00f3 en poder asegurar los edificios que tendr\u00eda que hacer en el futuro. Tendr\u00eda que cambiar casi todos, tendr\u00edan que ser muy distintos. Ser\u00edan edificios peque\u00f1os, pobres, dif\u00edcilmente sostenibles, pero, dentro de su peque\u00f1ez, sostenidos. As\u00ed ser\u00edan elegidos por ella misma obedeciendo una fuerza especial. \u00c9sa es una dificultad grande, pero ella era capaz de vencer esa dificultad y de romper todos los obst\u00e1culos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Gigante del esp\u00edritu<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segundo, en alg\u00fan momento Teresa de Jes\u00fas tendr\u00eda que encararse con personas que no facilitaban, con su comportamiento, los pasos que ten\u00eda que dar aquella gigante heroica del esp\u00edritu. As\u00ed la llamo hoy: gigante del esp\u00edritu, as\u00ed la llamo porque as\u00ed lo era. Tambi\u00e9n tendr\u00eda una dificultad en luchar con aquellas personas que se opon\u00edan a ella, tan pobre, tan carente de medios, tan necesitada de locales peque\u00f1os y acomodados a lo que era el nuevo estilo que iba a venir despu\u00e9s. Lo mismo cuando, siguiendo ya la marcha y hablando con unos y con otros, trata de disipar las dificultades que nacen en el alma de muchas personas, que no quisieran que desaparecieran conventos como \u00e9ste, ni ella tampoco, pero ella buscaba otra cosa. Teresa de Jes\u00fas buscaba una casita peque\u00f1a, humilde, pobre, con un n\u00famero limitado de religiosas, que podr\u00edan vivir en \u00c1vila, la ciudad querida. Santa Teresa estar\u00eda volviendo a ver el dardo cuando pensara en la ciudad querida de \u00c1vila&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Capacidad de amar<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Atravesando techos y paredes vino el dardo y entr\u00f3 en este edificio, en el lugar en que estuviera, y simplemente lo que hizo fue un movimiento, como una caricia; lo que correspond\u00eda a su alma tan delicada en la acci\u00f3n que realizaba para caminar en adelante, haciendo como el modelo del nuevo convento que pod\u00eda asegurar. Y saldr\u00edan nuevas dificultades, ya lo creo, y, resuelta una, se suceder\u00edan las otras. Y tendr\u00eda que avanzar con una dificultad tan grande, que s\u00f3lo se pod\u00eda vencer con un dardo de oro que pasara junto a ella dej\u00e1ndole el regalo de su capacidad de amor, de su entrega, de su rendici\u00f3n, de su entrega total, para ofrecerlo al Se\u00f1or y seguir adelante el camino del dardo, equivalente a las gracias y gracias que segu\u00eda ofreci\u00e9ndole el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Oh, hermanas!, yo no s\u00e9 si vosotras hab\u00e9is meditado seriamente en este pasaje colosal&#8230; Hace mucho que yo vengo por aqu\u00ed y vengo encontr\u00e1ndome con vosotras, y doblando mi cabeza tambi\u00e9n en se\u00f1al de amor y de entrega generosa, al pensar en todo lo que Santa Teresa tuvo que hacer en su vida para lograr la Reforma. Con un santo como San Juan de la Cruz, con otros hombres dign\u00edsimos de la Orden de los Carmelitas, que la acompa\u00f1aban y la quer\u00edan y le mostraban la atenci\u00f3n respetuosa que ten\u00edan a aquellos gestos y aquella consistencia en medio de todas las dificultades que iban apareciendo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Como premio: el dardo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teresa de Jes\u00fas recibi\u00f3 ese golpe de oro que her\u00eda su coraz\u00f3n, pero no lo her\u00eda. Recibi\u00f3 como premio el dardo, no para usar de ello en un alarde de potencialidad que para ella no exist\u00eda. Ella no quer\u00eda alardes, ella no quer\u00eda m\u00e1s que humildad. Y segu\u00eda adelante, empap\u00e1ndose cuando llov\u00eda, aguantando las heladas y el fr\u00edo, cuando hac\u00eda fr\u00edo y hab\u00eda heladas. Poco a poco, Santa Teresa de Jes\u00fas, en diversos lugares de Espa\u00f1a, muy diversos, plant\u00f3 su pie, y entr\u00f3 a iniciar conversaciones teniendo que vencer las dificultades, en todo momento rindi\u00e9ndose, como quien deja que brote de lo mejor de su coraz\u00f3n para que entre lo mejor del coraz\u00f3n de las otras religiosas que ahora esperaban a esta santa madre, que llegaba a dejar su alma y su esp\u00edritu en la forma en que lo hac\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nosotros, queridos hermanos, no fuimos dignos de encontrarnos en esa situaci\u00f3n a la que me he referido; nosotros no somos m\u00e1s que herederos. Con nuestras manos torpes y peque\u00f1as, hemos recibido esa herencia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las puertas abiertas de los Carmelos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo he sido veintitantos a\u00f1os Arzobispo de Toledo, con siete conventos de Carmelitas. En todos he encontrado puertas abiertas y puertas cerradas. Cerradas para lo que tienen que estar cerradas; abiertas para lo que se deben abrir: para que entre con m\u00e1s fuerza el dardo del amor en el coraz\u00f3n y en la cabeza de las que est\u00e1n all\u00ed. No he tenido reparo nunca en entrar en un convento de \u00e9stos, para iniciar una conversaci\u00f3n en la que pudi\u00e9ramos tratar de los aspectos de la casa, que ten\u00eda esta dificultad, encerraba la otra y que, sin embargo, permit\u00eda que las hijas que viv\u00edan all\u00ed me mirasen sonrientes, sin insistir nada, exponiendo lo que necesitaban y confiando en que, como Santa Teresa recibi\u00f3 el procedimiento necesario para vencer la dificultad naciente, ellas lo recibir\u00edan tambi\u00e9n. Y lo comentaban conmigo, y ten\u00edan esperanzas y me ayudaban a m\u00ed a pensar como ellas. Y llegaba un instante en que la puerta cerrada se hac\u00eda puerta abierta, pero era ya para introducir los objetos que eran necesarios para poder tenerlos en la casa en que vivir\u00edan, superadas las dificultades que se hab\u00edan presentado hasta entonces.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El dardo: preparaci\u00f3n para grandes empresas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00c9sta es mi versi\u00f3n, y, si no es exacta, dejo que otros m\u00e1s exactos que yo pongan dificultades a la misma y nos traigan aqu\u00ed elementos de soluci\u00f3n; y les digo: dadme otra interpretaci\u00f3n, dadme otra. Yo no doy m\u00e1s que \u00e9sta: es la gracia de Dios, la gracia que rompi\u00f3 el coraz\u00f3n de Teresa. \u00bfPara qu\u00e9? Para vencer las dificultades que se iban a presentar, las que ponen los hombres. \u00bfCon qu\u00e9 valor contaba Santa Teresa? Con las ayudas que pone Dios. Frente a la ayuda de los hombres, la de Dios; y con la de Dios fue caminando esta hero\u00edna, mujer de inmensa val\u00eda, que ha despertado en todas las ramas religiosas del mundo, no s\u00f3lo en las que se refieren a las \u00f3rdenes religiosas, tantos amores y tantos \u00edmpetus y entregas generosas. En cualquier g\u00e9nero de vida de tipo recogido podemos preguntar si conocen algo de la vida de Santa Teresa de Jes\u00fas y nos contestar\u00edan: s\u00ed, es nuestra madre; s\u00ed, tiene un coraz\u00f3n abierto; s\u00ed, abierto por un dardo; s\u00ed, un dardo que vino enviado desde el cielo. \u00bfQui\u00e9n lo trajo? Un \u00e1ngel peque\u00f1o, de los que llaman querubines, lo trajo; y le sirvi\u00f3 para poder abrir 14 fundaciones nuevas, en las cuales brill\u00f3 muy decorosamente el amor con que ella obr\u00f3; para rendirse, con toda su fuerza y todo su amor; para seguir obedeciendo a Dios y cumpliendo el mensaje que ven\u00eda de los cielos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">26 de agosto de 2003<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 2003 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Nuevamente ofrezco mi saludo respetuoso y cordial al Se\u00f1or Obispo de la Di\u00f3cesis, aunque no est\u00e9 hoy aqu\u00ed; pero s\u00ed que est\u00e1, y se lo ofrezco del mismo modo, al Se\u00f1or Obispo de Bilbao: con sumo gusto [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[80],"doc_tag":[],"class_list":["post-1846","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-santa-teresa"],"year_month":"2026-06","word_count":2177,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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