{"id":1829,"date":"2024-10-01T22:53:00","date_gmt":"2024-10-01T20:53:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1829"},"modified":"2024-10-01T22:53:02","modified_gmt":"2024-10-01T20:53:02","password":"","slug":"la-transverberacion-caricia-dolorosa","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-transverberacion-caricia-dolorosa\/","title":{"rendered":"La Transverberaci\u00f3n, caricia dolorosa"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1992 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Yo agradecer\u00eda mucho hoy, que permita el Se\u00f1or Obispo diocesano \u2013que nos honra con su presencia y saludo con todo mi coraz\u00f3n\u2013 decirlo a los que amablemente est\u00e1n tomando im\u00e1genes, que ya se abstuvieran de hacerlo. Perdon\u00e1dmelo; no sab\u00e9is lo que perturba al que est\u00e1 celebrando en el altar, queriendo hacerlo con recogimiento, el moverse de un lado para otro. Dispensadme, pero yo no puedo. Ya hab\u00e9is demostrado vuestra competencia profesional o personal; ya es bastante.<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo a cuantos est\u00e1is aqu\u00ed, y lo hago con todo cari\u00f1o. Tambi\u00e9n a vosotros, sacerdotes; y a vosotras, queridas monjas Carmelitas de la Encarnaci\u00f3n, Carmelitas de este monasterio; y a todos vosotros, \u00a1c\u00f3mo no! Veo tambi\u00e9n un grupo de religiosas de la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa de Jes\u00fas, con las cuales tanta relaci\u00f3n he tenido y tengo; y a otras religiosas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Mi yugo es suave<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00c9sta es una fiesta as\u00ed, una fiesta que pide recato y no expansi\u00f3n ruidosa; es una fiesta de familia, muy de familia. Celebrar la Transverberaci\u00f3n del coraz\u00f3n de Santa Teresa significa prestar atenci\u00f3n a una flor delicad\u00edsima en la vida santa de una persona muy santa. A lo mejor pudiera haber alguien que, con criterios un poco \u00e1speramente racionalistas, ser\u00eda capaz de decir que estos intimismos no sirven para nada. Bueno, bueno&#8230;, \u00e9stos ser\u00edan capaces de arrancar p\u00e1ginas del Evangelio. Aquellas en que vemos a Jesucristo en casa de Marta y Mar\u00eda, o cuando les dice a los Ap\u00f3stoles: \u201cDescansad un poco; venid conmigo, que mi yugo es suave, mi carga ligera, mi Coraz\u00f3n humilde&#8230;\u201d, todo esto sobrar\u00eda, porque tambi\u00e9n es intimidad, es como una fragancia espiritual que brota del Evangelio del Se\u00f1or. Y no digamos nada, si entramos en la vida oculta \u2013\u00bftodo eso es tambi\u00e9n intimismo in\u00fatil?\u2013 porque all\u00ed, desde que Jes\u00fas Ni\u00f1o vive ocultamente con sus padres en Nazaret, \u00bfqu\u00e9 es lo que sabemos? Apenas nada. Pero \u00bfqu\u00e9 es lo que suponemos? Pues todo, todo lo que tenemos derecho a suponer en la relaci\u00f3n de un hijo con sus padres, que esto es lo que quiso hacerse. De manera que no sobra nada, y por eso tiene no s\u00f3lo encanto, sino raz\u00f3n de subsistencia piadosa y lit\u00fargica el poder celebrar \u2013porque la Iglesia nos autoriza a ello\u2013 aspectos tan ricos de la espiritualidad teresiana como \u00e9ste de la Transverberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Me acerqu\u00e9 a Santa Teresa<\/h2>\n\n\n\n<p>Por lo que a m\u00ed se refiere, cuando empec\u00e9 a venir por aqu\u00ed, porque me invitabais y yo aceptaba la invitaci\u00f3n, para predicar en esta fiesta, algunas veces pens\u00e9 que era yo el que hac\u00eda un favor; hasta que me he dado cuenta de que el favor lo recibo yo, por varias razones. En primer lugar, porque me ha permitido acercarme m\u00e1s a Santa Teresa y a sus escritos. En segundo lugar, por raz\u00f3n de una correspondencia espiritual, que se establece entre la comunidad del monasterio de la Encarnaci\u00f3n y \u00e9ste que viene aqu\u00ed tantos a\u00f1os seguidos. Y, en tercer lugar, porque ello me ha permitido conocer siempre un ambiente espiritual grat\u00edsimo: el que nace de la presencia de estos sacerdotes abulenses; algunos de los cuales, a quienes he visto siempre en este presbiterio, ya han muerto. Quiero tenerles presentes en mi oraci\u00f3n de hoy. Este a\u00f1o, adem\u00e1s, estos sacerdotes ven fortalecida su presencia con la de otros que han venido esta tarde de Toledo, rectores de seminarios, alg\u00fan p\u00e1rroco, etc. Y, naturalmente, tengo que referirme de manera especial al Se\u00f1or Obispo de la Di\u00f3cesis, a quien saludo con toda cordialidad, agradeci\u00e9ndole el detalle de deferencia espiritual que supone el que est\u00e9 aqu\u00ed con nosotros; y a ello se a\u00f1ade el que est\u00e9 aqu\u00ed tambi\u00e9n presente nuestro querido Don Juan Garc\u00eda Santa Cruz, el obispo de Guadix. A uno y otro los hemos acompa\u00f1ado en este curso que ha terminado ya, el d\u00eda en que tomaron posesi\u00f3n de sus di\u00f3cesis. Son como hechos que van apareciendo en la historia de la Iglesia de nuestras di\u00f3cesis, y que sirven para multiplicar los lazos de afecto, de los comunes prop\u00f3sitos, de la atenci\u00f3n con que seguimos todos trabajando en nuestros puestos al servicio de la Iglesia, y agradeciendo que un d\u00eda aparezca la voz de don Nicol\u00e1s, el capell\u00e1n querido de este monasterio, que tiene siempre la oportunidad en sus labios. Hoy ha encontrado ese momento para ponernos unas frases de Santa Teresa \u2013ella, tan madre y tan magn\u00edfica en su coraz\u00f3n\u2013 dedicadas a la jerarqu\u00eda, en que pide que Dios proteja la salud de aquellos que velan por su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El ejemplo de los santos<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00a1Qu\u00e9 instinto teol\u00f3gico, qu\u00e9 visi\u00f3n tan serena de aquella mujer santa cuando dice que \u201csin \u00e9stos, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda de nuestro pueblo?\u201d!, que es lo que viene a decir en esas frases. Es siempre aleccionadora, y nunca cansa, la lectura de las obras de Santa Teresa. \u00a1L\u00e1stima que no dispongamos de d\u00edas de 40 horas para poder abarcar todo lo que la experiencia de los a\u00f1os y el ejemplo de los santos va poniendo a nuestra disposici\u00f3n, pero particularmente este tesoro, el de los escritos de Santa Teresa, que es una inundaci\u00f3n de paz, de luz, de consuelo, de gracia, de contento insuperable! Y no digamos la lectura que hace siempre don Nicol\u00e1s del hecho que comentamos hoy, el que celebramos: la Transverberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201c&#8230;de los que llaman querubines\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>Ella dice que fue eso aqu\u00ed algunos d\u00edas. De manera que no fue una sola vez; algunas veces, en la capilla de este monasterio, ten\u00eda esa visi\u00f3n imaginaria, la de un \u00e1ngel muy hermoso, de los que llaman querubines, con un dardo en la mano, y la punta del dardo como llena de fuego que atraviesa su coraz\u00f3n, y que al salir parece que le arranca las entra\u00f1as. Produce un dolor grand\u00edsimo, pero a la vez una suavidad tan indescriptible, que la persona que lo padece o lo goza no se puede contentar ya con menos que con Dios. Es una frase rotunda, breve, incisiva: la persona no puede contentarse ya sino con Dios. De ah\u00ed, a Dios, con toda su grandeza infinita. \u201cY si alguien piensa que miento, lo \u00fanico que deseo es que \u00e9l lo experimente\u201d. No quiere tener en exclusiva un gozo tan inefable, tan rico como el que le produc\u00eda. Y sigue comentando ella en ese cap\u00edtulo XXIX de su <em>Vida<\/em>: \u201cCuando esto me pasaba, ten\u00eda d\u00edas en que yo estaba como alienada, transportada, sin estar due\u00f1a de m\u00ed\u201d. De manera que no era algo pasajero.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Humanidad de Jesucristo, la enamor\u00f3<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 explicaci\u00f3n tiene este hecho? Yo os lo digo tal como lo entiendo, sin pretender sentar c\u00e1tedra de profesor, o escritor de cuestiones m\u00edsticas. Pero leyendo lo que dicen los sabios en espiritualidad y lo que es esta visi\u00f3n, tal como ella en otros momentos tambi\u00e9n habla de visiones imaginarias, lo que pasa es lo siguiente. La realidad del choque de ese amor divino es indudable. Es un impulso que siente ella, muy enamorada de Dios, hacia la atracci\u00f3n enorme que ejerce sobre ella el misterio de Dios tres veces Santo, sobre todo del Hijo de Dios, Jes\u00fas. Es Jesucristo con su humanidad de quien ella se enamor\u00f3, en el sentido m\u00e1s profundo, celeste y terrestre de la vida en que puede uno explic\u00e1rselo y atisbarlo un poco dentro del misterio de estas almas; \u00e9sta es la realidad. Luego, su naturaleza de mujer y la particular naturaleza de Teresa de Jes\u00fas \u2013aquella joven gentil que vieron por las calles de \u00c1vila antes de entrar en el convento, aquella monja siempre inquieta buscadora de verdades, de luces, de contentos, en su etapa menos profunda en la vida del monasterio de la Encarnaci\u00f3n\u2013, su condici\u00f3n, la fuerza volc\u00e1nica de su amor, la hace sentir como ese fen\u00f3meno del amor de Dios, real y presente a trav\u00e9s de esas im\u00e1genes.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fuerza del amor<\/h2>\n\n\n\n<p>De manera que no debemos despreciar esa p\u00e1gina como si dij\u00e9ramos que son locuras de una mujer, que se pone a describir con pluma f\u00e1cil. Verdaderamente es que Dios se le manifiesta, no con visiones corporales, sino con esta visi\u00f3n imaginaria en que la fuerza del amor real, la expresi\u00f3n bajo la cual lo percibe, brota de ese conjunto de elementos psicol\u00f3gicos propios de aquella mujer tan grande y tan \u00fanica en las expresiones de su amor. As\u00ed es como yo me lo imagino y lo entiendo, y me quedo sencillamente, humildemente confuso, pensando en el gozo con que el Se\u00f1or la miraba y la gracia que le hac\u00eda. \u00bfPara qu\u00e9? \u201cPara fortalecerla\u201d, como dice la oraci\u00f3n que hemos recitado hoy, la oraci\u00f3n de esta misa de la Transverberaci\u00f3n, esa que yo he cantado torpemente antes. Habla de esto, diciendo: \u201cvulneraste su coraz\u00f3n de esta manera para fortalecerla en las empresas que hab\u00eda de acometer en su vida apost\u00f3lica y contemplativa\u201d. Porque nunca perdi\u00f3 su contemplaci\u00f3n y su capacidad de entrega y de atenci\u00f3n al tesoro que llevaba en sus manos. \u00a1C\u00f3mo se acordar\u00eda despu\u00e9s Santa Teresa, en tantos momentos de su vida, de esta visi\u00f3n del \u00e1ngel que rompe su coraz\u00f3n, lo atraviesa y la deja inundada de esa fuerza amorosa \u00fanica!<\/p>\n\n\n\n<p>Yo particularmente encuentro como tres ocasiones multiplicadas en su vida, en las cuales, a\u00fan cuando ella no se acordase expresamente del momento en que las sufr\u00eda, cuando viniera el sosiego a su alma, creo que volver\u00eda a su coraz\u00f3n el recuerdo de esta visi\u00f3n habida aqu\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las horas de las fundaciones<\/h2>\n\n\n\n<p>Sit\u00fao la primera en los a\u00f1os en que tiene como punto de partida la fundaci\u00f3n de San Jos\u00e9, y ella est\u00e1 trabajando en la empresa a que Dios la ha llamado. Primer momento: el de las horas terribles de las fundaciones, con tantas dificultades, en que parece que todo se vuelve en contra, en tantas ocasiones, \u00bfpara qu\u00e9 enumerar? La de Toledo, por ejemplo, cuando no tiene m\u00e1s que dos jergones y una manta para empezar la vida en la casita que le ha procurado un estudiante pobre, Andrada se llamaba. S\u00ed, Dios quer\u00eda y la llamaba a eso, pero \u00bfpor qu\u00e9 tanta escasez? \u00bfD\u00f3nde encontrar fuerza para decir: tengo que seguir adelante? O la fundaci\u00f3n de Palencia&#8230; cuando va a Valladolid para desde all\u00ed actuar, cae enferma, se encuentra muy agotada, y ve que la rodean dificultades continuas, no salen las cosas como cre\u00eda, pero vence todo, tambi\u00e9n despacito. No digamos en la de Sevilla&#8230; En las horas amargas de tantas fundaciones, el \u00e1ngel volver\u00eda a cruzar por su imaginaci\u00f3n y estar\u00eda inspir\u00e1ndole como un soplo de dulce amor para volver a reanimar las brasas que estaban calentando la vida de aquella mujer extraordinaria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fortaleza en las persecuciones<\/h2>\n\n\n\n<p>Otro momento en que yo pienso, no caprichosamente, que volver\u00eda a sentir la fuerza de ese \u00e1ngel del cielo, es el de las persecuciones en el interior de la Iglesia, el de los ataques con que la impugnan, el del menosprecio de unos y de otros. Cuando ella, rendida de trabajo moral, trata de sobreponerse a tantas dificultades y llega a turbarse en alg\u00fan momento pensando si est\u00e1 fuera de la Iglesia, al ver que, por un lado y por otro, surgen aquellas contradicciones y tiene que encararse con personajes de toda \u00edndole, eclesi\u00e1sticos y civiles, y se puede echar atr\u00e1s la Reforma que empezaba, \u00bfc\u00f3mo no iba a acordarse ella de lo que aqu\u00ed un d\u00eda \u2013varios d\u00edas\u2013 sinti\u00f3: aquella dulzura tan grande en medio de una pena indescriptible, toda una mezcla de presencias misteriosas del Dios amado?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Caricia dolorosa<\/h2>\n\n\n\n<p>Y, por \u00faltimo, me la imagino yo en otro momento de su vida, en el cual tambi\u00e9n cruza por su mente la imagen de ese \u00e1ngel que un d\u00eda le ofreci\u00f3 la caricia dolorosa del amor de Jesucristo. Es el momento final, cuando entra en Alba de Tormes, ya completamente rendida, agotada su vida y, persuadida de que va a morir, pronuncia aquella frase: \u201cYa es hora de vernos, mi Amado, ya es hora de vernos\u201d; y recita el salmo: \u201cun coraz\u00f3n contrito y humillado, T\u00fa no lo desprecias\u201d. Y: \u201cAl fin, muero hija de la Iglesia\u201d &#8230; Tuvo capacidad para escuchar, o ver con sus ojos ya vidriosos, el aleteo del \u00e1ngel que cruzaba delante de ella, present\u00e1ndole, como si fuera una flor arrancada de su coraz\u00f3n, este mismo coraz\u00f3n ya herido, mortalmente herido, que entraba ya en la agon\u00eda. \u00c9ste es un momento, en el cual uno es libre para poder con todo derecho confundirse y recrearse en el misterio del amor de Dios hacia aquella que tanto le hab\u00eda amado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La empresa de hoy: evangelizar<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00a1Oh, Santa Teresa de Jes\u00fas! \u00a1Cu\u00e1ntas veces a nosotros tambi\u00e9n, sacerdotes y estudiantes, pueden tus escritos ayudarnos a acometer nuestras empresas! La empresa \u00fanica hoy es \u00e9sta: la de evangelizar el mundo de hoy sin miedos, sin respetos humanos, con serenidad, sin atropellar nada, sin jactancias de ning\u00fan g\u00e9nero, con enorme confianza. No se trata de pensar si son muchos o pocos; se trata de avanzar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El perfume de las florecillas<\/h2>\n\n\n\n<p>Como ella dice en otra ocasi\u00f3n, hay que estar dispuestos a considerar nuestras almas como un peque\u00f1o jard\u00edn, un vergel de donde tiene que estar brotando el perfume de muchas florecillas. Llegar\u00e1n d\u00edas en que, a pesar de todo, el jardinero tendr\u00e1 que aparecer cortando hierbecillas que estorban; es decir, quitando el estorbo que puede originarse para que crezcan las flores. Dejad que esas flores vayan saliendo, dejad que vuestros esfuerzos vayan produciendo frutos, pero que el alma trate de ser jard\u00edn abierto. El jardinero es \u00c9l, Jes\u00fas, nuestro Salvador; Jes\u00fas, el Buen Pastor; Jes\u00fas, el que nos dej\u00f3 la Iglesia como huerto precioso en que tenemos que estar todos, todos, religiosos, religiosas, obispos, presb\u00edteros, seminaristas, personas todas las que est\u00e1is aqu\u00ed, puesto que todos formamos esa delicia de la vida de la Iglesia, de la que participamos, en la que somos todos \u2013en la medida en que nos corresponde a cada uno\u2013 protagonistas. Que Santa Teresa nos alcance la gracia de permanecer siempre fieles, dispuestos a esos trabajos, que queremos seguir haciendo con gozo por el Reino de Dios. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p>26 de agosto de 1992<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1992 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Yo agradecer\u00eda mucho hoy, que permita el Se\u00f1or Obispo diocesano \u2013que nos honra con su presencia y saludo con todo mi coraz\u00f3n\u2013 decirlo a los que amablemente est\u00e1n tomando im\u00e1genes, que ya se abstuvieran de hacerlo. Perdon\u00e1dmelo; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[80],"doc_tag":[],"class_list":["post-1829","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-santa-teresa"],"year_month":"2026-04","word_count":2528,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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