{"id":1827,"date":"2024-10-01T22:51:56","date_gmt":"2024-10-01T20:51:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1827"},"modified":"2024-10-01T22:51:57","modified_gmt":"2024-10-01T20:51:57","password":"","slug":"centenario-de-la-muerte-de-san-juan-de-la-cruz","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/centenario-de-la-muerte-de-san-juan-de-la-cruz\/","title":{"rendered":"Centenario de la muerte de San Juan de la Cruz"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1991 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando don Nicol\u00e1s nos lee a\u00f1o tras a\u00f1o este cap\u00edtulo de la Vida de Santa Teresa, tan pausadamente, nos hace sentir de manera profunda, no s\u00f3lo la belleza literaria con que est\u00e1 escrito, que es espl\u00e9ndida \u2013es un pasaje del estilo de Santa Teresa que puede ponerse como modelo en las preceptivas literarias\u2013 no s\u00f3lo eso, sino la descripci\u00f3n, el contenido del prodigio y la sinceridad con que la Santa hace la narraci\u00f3n con una ponderaci\u00f3n delicad\u00edsima. No hay ninguna exageraci\u00f3n, pero no cabe decir m\u00e1s. Sobre todo, ese final, cuando dice: \u201cAlgunos dudar\u00e1n y dir\u00e1n que estoy diciendo cosas raras; pues lo \u00fanico que deseo es que lo experimenten igual que yo\u201d. Es la generosidad de los santos. Al ponderar ella el deleite que le produce \u2013porque supera el placer espiritual al dolor que est\u00e1 padeciendo con la herida del dardo\u2013, al ponderarlo, lo desea a todos los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNo cre\u00e9is, queridos hermanos, querida comunidad de Carmelitas Descalzas de la Encarnaci\u00f3n, que precisamente este hecho, que tuvo lugar aqu\u00ed, en esta iglesia, en estos alrededores, es como un anticipaci\u00f3n de lo que iba a suceder en la vida de Santa Teresa? Porque si este hecho se considerase aisladamente no le prestar\u00edamos atenci\u00f3n, y me parece que estar\u00eda justificado, no el desd\u00e9n, pero s\u00ed el pasarlo por alto. Y f\u00e1cilmente encontrar\u00edamos justificaci\u00f3n para poder decir: \u201c\u00a1Misticismos exagerados!, \u00a1exaltaci\u00f3n de la espiritualidad de un coraz\u00f3n derretido de amor!\u201d Si el episodio estuviera aislado de todo el contexto de la vida de Santa Teresa, podr\u00edamos pensar eso, pero ahora ya no. Es, en primer lugar, como la culminaci\u00f3n de un proceso, que se va produciendo aqu\u00ed, en este monasterio donde vive la Santa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Especial predilecci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Dios la ha elegido \u2013esto lo sabemos a posteriori, por todo lo que vino despu\u00e9s\u2013 haciendo de ella un objeto especial de predilecci\u00f3n. Todav\u00eda no aparecen en ella m\u00e9ritos especiales; la ha elegido el Se\u00f1or como hace siempre sus elecciones. A una criatura pobre y humild\u00edsima le da el impulso para que llegue a ser lo m\u00e1s grande del mundo en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s, y despu\u00e9s la destina a esa tarea de reforma, que va a traer como el recorrido de un largo invierno. Un invierno muy duro, con muchos combates, con much\u00edsimas molestias a la vez. Va a tener tambi\u00e9n muchas gracias, que siempre la sacar\u00e1n de los atolladeros en que cae. Como el dardo de ese querub\u00edn que atraviesa su coraz\u00f3n y la hace sentir dolor que la desgarra, pero a la vez un deleite especial, espiritual, que se sobrepone a todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tanto si se mira a la vida anterior de Santa Teresa como a lo que vino despu\u00e9s, ya se entiende un poco de este prodigio del dardo y no se puede decir desde\u00f1osamente, con la sabidur\u00eda humana, tan pobre: \u201c\u00a1Bah, cosas de monjas!\u201d No, ah\u00ed no hay m\u00e1s que una relaci\u00f3n profunda de un alma con Dios, en que va aumentando el amor progresivamente, y es para eso para lo que estamos destinados.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">San Pablo de la Cruz<\/h2>\n\n\n\n<p>Cuentan que un d\u00eda, a San Pablo de la Cruz, el fundador de los Pasionistas, le encontraron sus hijos religiosos en el jard\u00edn de su casa de Roma, llorando, ya anciano, y le preguntaron: \u201cPadre, pero, \u00bfpor qu\u00e9 llora?, \u00bfqu\u00e9 le falta?\u201d Y \u00e9l dio esta respuesta: \u201cEstoy oyendo a ese pajarillo, y no hace m\u00e1s que cantar y volar de un \u00e1rbol a otro. Es para lo que Dios lo ha creado y \u00a1qu\u00e9 bien lo hace! Cantar y volar&#8230; Lloro porque los hombres estamos hechos por Dios para amar, y no amamos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La fe hace sentir el amor<\/h2>\n\n\n\n<p>O se entiende esto o hay que dejar el libro, volver la p\u00e1gina, y seguir caminando por nuestros senderos oscuros. Pero si se quiere entrar en las profundidades del Evangelio, ciertamente merece todo el respeto un hecho como este del dardo que atraviesa el coraz\u00f3n de Santa Teresa y la deja ya para toda su vida, marcada con la punta de fuego que la atraves\u00f3. Ella dice que es una visi\u00f3n que tuvo. Puede ser una visi\u00f3n imaginaria en el sentido que dan los m\u00edsticos a esta palabra: es la imaginaci\u00f3n la que pone ante ella esas im\u00e1genes, pero una cosa es la visi\u00f3n de la imagen, en la cual entra el esfuerzo de la imaginaci\u00f3n, y otra la realidad de la fe. La realidad de la fe la hace sentir el amor y con el sentimiento tan profundo del amor a Dios, la fortaleza y la perseverancia en el prop\u00f3sito para seguir am\u00e1ndole. De esa manera est\u00e1 ella como admitiendo con un sano realismo lo que est\u00e1 pasando. No se atribuye nada especial: \u201cyo ve\u00eda\u201d, lo ve con la imaginaci\u00f3n. Dios ha permitido que, a trav\u00e9s de la imaginaci\u00f3n, llegue a su alma la realidad de un sentimiento de amor, que le hace a \u00c9l querer complacerse en obsequiar a esa criatura amada que destina a tan altas empresas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00c1gil pluma<\/h2>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, para comprender todav\u00eda mejor que aqu\u00ed est\u00e1 la mano de Dios, y no se trata de ponderaci\u00f3n subjetiva suya, podemos pensar tambi\u00e9n esto: primero, que la Santa escribi\u00f3 esto por obediencia. Ella no quer\u00eda hablar de esto, no se complace en alardear de s\u00ed misma; si lo escribe, y lo escribe tan bien, es porque toma la pluma y le fluye con aquella riqu\u00edsima espontaneidad que ten\u00eda, obedeciendo al escribir lo que le han mandado, no hay vanidad ninguna. Segundo: en eso que narra vemos que hay un bien para su alma, porque sigue uno leyendo su vida y ve c\u00f3mo desde ese momento, ya antes, pero a\u00fan m\u00e1s a partir de ese momento, en su existencia va progresando el amor hacia niveles alt\u00edsimos. Ya no descansar\u00e1, porque el coraz\u00f3n est\u00e1 herido y sigue abierta la herida de su amor hasta que muere. Tercero: con eso que le pasa, ella hizo un bien a los dem\u00e1s, porque de esa manera ella supo hablar y hacer sentir a sus monjas y a las personas con las que trat\u00f3, el amor a Dios, que es lo fundamental que ella se propon\u00eda. En la Reforma para los que viven la vida de contemplaci\u00f3n, y en el mundo para los cristianos a quienes ella invitaba a hacer lo mismo, conforme al estado propio en que viv\u00edan. De manera que la visi\u00f3n del \u00e1ngel con el dardo sirve tambi\u00e9n para los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">San Juan de la Cruz<\/h2>\n\n\n\n<p>Se mire por donde se mire \u2013antecedentes de la visi\u00f3n, consecuencias que se derivan, bienes espirituales para ella, fecundidad para con los dem\u00e1s\u2013, dice uno: Aqu\u00ed est\u00e1 algo de la mano de Dios, esto son intimidades del amor, \u00bfpor qu\u00e9 Dios no se va a permitir tener con un alma un regalo exquisito, que le corresponde a esa entrega total?<\/p>\n\n\n\n<p>Esta oblaci\u00f3n inmensa con que ella se ofreci\u00f3, es la misma de San Juan de la Cruz, en cuyo centenario estamos.<\/p>\n\n\n\n<p>San Juan de la Cruz es otro prodigio. No necesita tener visiones; tiene una contemplaci\u00f3n alt\u00edsima con todas sus potencias intelectuales, con la entrega de su cuerpo a una mortificaci\u00f3n hecha de amor. Busca, sin propon\u00e9rselo \u00e9l, el camino que un d\u00eda le se\u00f1ala Santa Teresa, cuando se encuentra con \u00e9l fortuitamente en Medina del Campo. Cambia su nombre de Juan de Yepes, a Juan de la Cruz, y despu\u00e9s, toda su vida es buscar la transformaci\u00f3n, la elevaci\u00f3n, divinizarse. La criatura despojada de todo, pasar a ser un poco como Dios. Al nivel de criatura, pero palpando y tocando en lo posible la Divinidad. \u00bfQui\u00e9n le ense\u00f1a esto? Dios, que se complace en \u00e9l. Y para que se vea que no hay en \u00e9l tampoco como alardes necios de una superioridad espiritual no buscada, para que se vea que es todo humildad, tiene esos padecimientos terribles: la c\u00e1rcel de Toledo, la eliminaci\u00f3n de los cargos de gobierno en la Orden, las persecuciones despu\u00e9s, y luego una muerte indecible de sufrimientos a los cuarenta y nueve a\u00f1os, diciendo estas palabras: \u201cM\u00e1s paciencia, m\u00e1s amor, m\u00e1s dolor\u201d. Esto no tiene explicaci\u00f3n humana, si no es por una acci\u00f3n prodigiosa de Dios Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Visi\u00f3n de San Ignacio<\/h2>\n\n\n\n<p>Lo mismo podemos contemplar, por ejemplo, en San Ignacio de Loyola, otro h\u00e9roe del que hemos estado celebrando hasta hace pocos d\u00edas tambi\u00e9n el centenario de su nacimiento. Narra \u00e9l la visi\u00f3n que tiene junto al r\u00edo Cardoner, a poco m\u00e1s de una milla de Manresa: caminando por un sendero estrecho, el peregrino se sent\u00f3 \u2013habla en tercera persona\u2013 y se puso a contemplar el r\u00edo que iba muy hondo y estando all\u00ed es cuando tuvo, no dice \u00e9l visi\u00f3n, sino la \u201cilustraci\u00f3n\u201d. Fue una ilustraci\u00f3n de su entendimiento, de todas sus facultades interiores, tan fuerte, tan viva que, en virtud de ella, a partir de entonces, dice, cuando escribe, que ya nunca m\u00e1s todas las cosas juntas que ha aprendido, superan a lo que vio junto al r\u00edo Cardoner en aquel momento, en que su persona y todas las cosas de personas y todas las cosas de fe y de letras fueron transformadas y lo vio todo nuevo, con intelecto nuevo y con una luz nueva para toda la vida. Y as\u00ed dice que todas las cosas juntas que ha tenido y vivido en su vida espiritual no valen nada, ni aumentan en nada la grandeza de la luz que recibi\u00f3 en aquel momento junto al r\u00edo Cardoner. Son prodigios de Dios en las almas escogidas para misiones grandes en la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Santa Teresa nos da luz<\/h2>\n\n\n\n<p>Alguno de vosotros puede preguntarme ahora: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 nos habla usted a nosotros de esto, si somos tan pobres?\u201d Pues esa pregunta empiezo por hac\u00e9rmela a m\u00ed mismo, en sentido de reflexi\u00f3n que justifique el que yo hable as\u00ed, porque igual ten\u00eda que decirme a m\u00ed mismo: Soy tan pobre que me da verg\u00fcenza hablar de estas cosas, estando yo tan lejos de poder vivirlas. Pero hay algo m\u00e1s que reflexionar. En primer lugar, est\u00e1 el reconocimiento de estos h\u00e9roes de la santidad, que son de nuestra familia, y Dios nos los pone para que iluminen a los dem\u00e1s por los siglos de los siglos.<\/p>\n\n\n\n<p>Santa Teresa est\u00e1 dando luz al mundo entero, de manera que, cuanto m\u00e1s conozcamos estos prodigios de su vida, nos los sabremos explicar mejor. Pero, adem\u00e1s, es que podemos aplicar esto a nosotros, hermanos, que tambi\u00e9n podemos progresar en el amor. Hay un antes y un despu\u00e9s; cada uno de nosotros puede marcar fechas en su vida, y decir: a partir de tal fecha yo empec\u00e9 a obrar de distinta manera, cambi\u00e9 mi car\u00e1cter, empec\u00e9 a tener m\u00e1s fe, me volqu\u00e9 m\u00e1s en el amor, obtuve confianza, me sent\u00ed descontento de m\u00ed mismo al ver mis miserias y cambi\u00e9 radicalmente y empiezo a progresar en una vida de santidad, hasta en el rezo del Padrenuestro.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El Padrenuestro<\/h2>\n\n\n\n<p>Hermanos, se puede ir rezando el Padrenuestro cada d\u00eda con m\u00e1s amor, y rezando as\u00ed el Padrenuestro cada d\u00eda se descubren m\u00e1s riquezas espirituales en el hecho de poder llamar \u201cPadre\u201d a Dios Nuestro Se\u00f1or, en el hecho de decir \u201ch\u00e1gase tu voluntad\u201d, con que la criatura se postra ante la majestad de Dios, pero no como un esclavo miserable, sino como un hijo confiado. En el Padrenuestro se puede ir mejorando en el amor. Cu\u00e1nto m\u00e1s nosotros, sacerdotes, en la misa diaria, en el rezo de las Horas Lit\u00fargicas. Las religiosas lo mismo, desechando toda rutina, poniendo el perfume de su amor en tantos actos diarios, con los que van escribiendo una biograf\u00eda oculta cuyos cap\u00edtulos s\u00f3lo Dios conocer\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00danicos ahorros<\/h2>\n\n\n\n<p>Y las madres de familia, como esa mujer que, llorando, entregaba hace pocos d\u00edas en un pueblo de Toledo a un sacerdote los \u00fanicos ahorros que le quedaban para celebrar misas por su hijo, muerto lejos de la casa paterna, de la que hab\u00eda huido hace mucho tiempo; y ahora la pobre madre recibe la noticia en el m\u00e1s absoluto desamparo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Don Jos\u00e9 Rivera<\/h2>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed tantas personas, tantos y tantos, como ese sacerdote de Toledo que muri\u00f3 el a\u00f1o pasado, bien conocido por muchos de vosotros y en toda Espa\u00f1a, que ten\u00eda distribuida su vida as\u00ed: cuatro horas diarias de sue\u00f1o, cuatro horas de oraci\u00f3n, cuatro horas de estudio y doce horas de trabajo: pl\u00e1ticas, confesiones, direcci\u00f3n de conciencias, clases en el seminario, atenci\u00f3n a los seminaristas mayores de un seminario especial que hay para vocaciones adultas. \u00a1Doce horas de trabajo! Y nunca, nunca enfadado, siempre humilde y sonriente, Jos\u00e9 Rivera&#8230; \u00a1Ay Se\u00f1or!, \u00a1cu\u00e1nto tenemos que aprender siempre, si queremos meditar de estos santos que nos gu\u00edan en nuestro camino!<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cM\u00e1s paciencia, m\u00e1s amor, m\u00e1s dolor\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>Queridas religiosas, vosotras sois depositarias de este tesoro de la vida de Santa Teresa, que aqu\u00ed se desarroll\u00f3 y que tuvo manifestaciones tan singulares en su relaci\u00f3n con Dios, esforzaos en el amor, vivid intensamente vuestra entrega a Dios despojadas de todo y pensando siempre en amar m\u00e1s y m\u00e1s. Siempre, siempre, \u201cm\u00e1s paciencia, m\u00e1s amor, m\u00e1s dolor\u201d, como San Juan de la Cruz, y ya ver\u00e9is c\u00f3mo, cuando menos pensemos, vuelven a florecer los sepulcros de estos santos y de todos cuantos les han seguido, y brotan esas flores de la piedad en el pueblo cristiano y de la fidelidad en el sacerdocio, y en las \u00f3rdenes religiosas, y en todos los estados donde cada uno pueda encontrarse. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p>26 de agosto de 1991<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1991 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Cuando don Nicol\u00e1s nos lee a\u00f1o tras a\u00f1o este cap\u00edtulo de la Vida de Santa Teresa, tan pausadamente, nos hace sentir de manera profunda, no s\u00f3lo la belleza literaria con que est\u00e1 escrito, que es espl\u00e9ndida \u2013es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[68,80],"doc_tag":[],"class_list":["post-1827","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-predicacion-escritos-y-conferencias-sobre-los-santos","doc_category-santa-teresa"],"year_month":"2026-04","word_count":2426,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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