{"id":1825,"date":"2024-10-01T22:50:50","date_gmt":"2024-10-01T20:50:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1825"},"modified":"2024-10-01T22:50:51","modified_gmt":"2024-10-01T20:50:51","password":"","slug":"17bodas-de-oro-de-la-descalcez-del-monasterio","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/17bodas-de-oro-de-la-descalcez-del-monasterio\/","title":{"rendered":"17Bodas de oro de la Descalcez del Monasterio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1990 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez m\u00e1s nos encontramos aqu\u00ed, por mi parte con mucho gusto despu\u00e9s de haber hecho el peque\u00f1o esfuerzo de venir, despu\u00e9s de estar esta ma\u00f1ana en un monasterio cisterciense de la provincia de Burgos, en el pueblecito de Villamayor de los Montes, donde estaban reunidos los abades y abadesas de monasterios cistercienses de Espa\u00f1a, para iniciar las conmemoraciones del noveno centenario del nacimiento de San Bernardo de Claraval.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dolor f\u00edsico y deleite espiritual<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y ahora aqu\u00ed, nuestro querido capell\u00e1n don Nicol\u00e1s ha le\u00eddo una vez m\u00e1s, con el auxilio de esta novicia de la Compa\u00f1\u00eda de Santa Teresa, ese texto en que Santa Teresa narra con estilo insuperable la gracia de que fue hecha objeto por parte de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, con aquella visi\u00f3n que consiste en que un querub\u00edn traspasa su coraz\u00f3n con un dardo de oro. Dolor f\u00edsico y deleite espiritual, una mezcla de sufrimiento y de gozo que ella desear\u00eda que todos tuvi\u00e9ramos, para que ninguno pudiera acusarla de imaginativa entonces o de hist\u00e9rica ahora; las acusaciones siempre aparecer\u00e1n con distintas palabras, pero con el mismo af\u00e1n de eliminar la presencia misteriosa de Dios en las almas que le aman. Las religiosas hijas suyas han escuchado complacidas esta lectura; nosotros tambi\u00e9n, y nos sentimos, una vez m\u00e1s, confortados y a la vez deseosos de ofrecer el obsequio de nuestra presencia y devoci\u00f3n a esta madre incomparable, Santa Teresa de Jes\u00fas, maestra de los dones divinos en el sentido de que ella sabe recibirlos y comunicarlos a los dem\u00e1s para que los entendamos y los deseemos. \u00a1Incomparable maestra de la vida espiritual!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ma\u00f1ana, a lo largo del camino que yo he hecho para llegar hasta aqu\u00ed, he meditado en lo que significaba este fen\u00f3meno m\u00edstico en la vida de Santa Teresa, y mi reflexi\u00f3n me ha llevado a las siguientes conclusiones:<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Cristo muy llagado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primero, en este fen\u00f3meno de la Transverberaci\u00f3n me da la impresi\u00f3n como de que se da la culminaci\u00f3n de un proceso; ha habido un proceso espiritual en la vida de Santa Teresa, que culmina ahora de momento ah\u00ed en ese hecho prodigioso. \u00bfCu\u00e1ndo empieza ese proceso? Hay un detalle important\u00edsimo en la vida de Santa Teresa, que tiene lugar tambi\u00e9n en este convento de la Encarnaci\u00f3n, y yo tengo hoy como el deseo de ponerlo de relieve aqu\u00ed y someterlo a vuestra capacidad cr\u00edtica, sobre todo la vuestra, religiosas, que tantas veces medit\u00e1is cualquier detalle de la vida de Santa Teresa. Hay un dato important\u00edsimo que tuvo lugar antes de la Transverberaci\u00f3n. Es el encuentro de Santa Teresa con aquel <em>Ecce Homo<\/em>, una imagen de \u201cCristo muy llagado, tan devota, que en mir\u00e1ndole, toda me turb\u00f3 al pensar en lo mal que yo hab\u00eda correspondido a lo que \u00c9l hab\u00eda pasado por nosotros, y de tal modo lo sent\u00ed \u2013sigue diciendo en su <em>Vida<\/em>\u2013, que derram\u00e9 abundant\u00edsimas l\u00e1grimas y me arroj\u00e9 cabe \u00c9l, y me parec\u00eda que se me romp\u00eda el coraz\u00f3n suplic\u00e1ndole que ya nunca m\u00e1s pudiera ofenderle\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El coraz\u00f3n roto de pena<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfVeis? Otra vez el coraz\u00f3n. En la transverberaci\u00f3n su coraz\u00f3n es atravesado por el dardo de un \u00e1ngel del cielo; aqu\u00ed, a ella misma le parece que se le rompe de amor. Hay una diferencia: en la transverberaci\u00f3n todo es el requiebro amoroso de una gracia divina; aqu\u00ed es el dolor de una criatura arrepentida. El coraz\u00f3n se rompe de pena al ver aquella imagen de Cristo llagado que tan bien representaba los dolores de su Pasi\u00f3n por todos nosotros. Ella se arrepiente; no siente m\u00e1s que el deseo de ofrecerle todo lo mejor que hay en su vida e iniciar un camino en que ya nadie le aparte de un amor que va a ir creciendo cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de este instante de la visi\u00f3n del Cristo llagado ya es Teresa de Jes\u00fas, y lo ser\u00e1 para siempre. Deja de ser aquella monja que estaba en este convento como las otras grandes se\u00f1oras, con sus sirvientas, con su vida f\u00e1cil, con sus tertulias y con sus salidas a las casas de sus propias familias o sus amistades con una frecuencia no deseable. Todo aquello se termina y empieza una vida de entrega total. No es extra\u00f1o que, al avanzar en esa vida, llegue un momento en que se produzca una culminaci\u00f3n en ese proceso de amor y venga el premio divino de la transverberaci\u00f3n de su coraz\u00f3n que ya estaba roto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Aceptar las humillaciones<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Qu\u00e9 lecci\u00f3n para nosotros, religiosas y hermanos, queridos sacerdotes! Es muy f\u00e1cil sacarla; es muy dif\u00edcil cumplirla. No hay progreso en la vida espiritual sin que haya un prop\u00f3sito de abrazarnos con la cruz, de ver a Cristo llagado y de percibir lo que \u00c9l ha sufrido por nosotros y de arrepentirnos hondamente de nuestra falta de correspondencia amorosa. No hay vida cristiana aut\u00e9ntica mientras no se den pasos por aqu\u00ed, con dos decisiones dentro de esta idea fundamental. Primera: aceptar las humillaciones que la vida nos ofrezca. Humillaciones quiere decir contrariedades, sufrimientos, cruces, todo el desasimiento de las criaturas, que nos obliga a sentir dentro de nosotros el rompimiento de nuestro coraz\u00f3n, no por amor, sino primeramente por dolor, porque sabemos, como dice el salmo Miserere, que Dios no deshecha nunca un coraz\u00f3n arrepentido. As\u00ed pues, aceptar humillaciones y dolores. Y segunda decisi\u00f3n: buscar esos dolores todav\u00eda m\u00e1s. Santa Teresa, a partir de ese momento, busca ya la humillaci\u00f3n, y se abraza con la cruz. No se contenta con estar recordando en la intimidad de sus recuerdos piadosos el momento feliz de la visi\u00f3n del querub\u00edn con el dardo, no; eso lo recuerda para escribirlo, porque le han mandado escribir, pero lo recuerda sobre todo para vivirlo, abrazada a los sufrimientos que van a venir sobre ella a partir de este instante.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Capit\u00e1n amado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed viene la segunda significaci\u00f3n que encontramos en esta meditaci\u00f3n homil\u00e9tica sobre este pasaje de la vida de la Santa. Es culminaci\u00f3n de un proceso, pero es, en segundo lugar, est\u00edmulo para seguir adelante: el premio que le daba Dios a ella para animarla. Es como la voz de su Capit\u00e1n amado, y no pronuncio ninguna palabra extra\u00f1a, porque pertenece al lenguaje que ella misma utiliz\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristo era para ella, s\u00ed, como un Capit\u00e1n de mando en la Iglesia, muy amado, a cuya voz ten\u00eda que rendirse con toda la capacidad de su amor inmenso que iba creciendo cada d\u00eda en aquel prodigio de virtud y de entrega a Dios. Y llega ese momento en que el proceso tiene que continuar, porque le sirve de est\u00edmulo el regalo que ha recibido, y viene la fundaci\u00f3n de San Jos\u00e9, la casita pobr\u00edsima y humilde, la humillaci\u00f3n buscada \u2013no solamente recibida\u2013, las conversaciones y los disgustos continuos con los nuncios, las calumnias que se levantan contra ella&#8230; Ella no replica nunca amargamente; lo acepta, sabe que pertenece todo eso a la compa\u00f1\u00eda de su Capit\u00e1n amado, Cristo. Todo aquello que le sirvi\u00f3 de est\u00edmulo para seguir adelante, est\u00e1 ahora convirti\u00e9ndose en una compa\u00f1\u00eda inseparable en los pasos que va dando hasta lograr la reforma carmelitana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Nobleza de alma<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Qu\u00e9 prodigio de vida tan santa! Las fundaciones de conventos de monjas y de frailes de la Orden que ella inspira y alienta, el sometimiento de su vida y de sus intenciones a las autoridades de la Iglesia con tanta elegancia espiritual y tanta confianza en Dios, la grandeza y nobleza de su alma que pod\u00eda haberle permitido alguna vez considerarse, en virtud de sus cualidades humanas, muy superior a las personas con que ten\u00eda que tratar; y, sin embargo, nunca se manifiesta as\u00ed. Lo \u00fanico que brilla en ella en el trato con los dem\u00e1s es esa perfecta y espl\u00e9ndida naturalidad, que la hace nunca ser desafiante, pero nunca t\u00edmida; valiente, pero nunca temeraria; amistosa con todos en sus conversaciones y en mil detalles de la relaci\u00f3n humana, pero nunca entrometida ni fr\u00edvola. Es un prodigio de equilibrio dentro del cual va movi\u00e9ndose sin cesar aquella alma privilegiada, hasta que llegue a las m\u00e1ximas alturas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cYa es hora que nos veamos\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de una vida tan agitada, en el a\u00f1o 1582 va hacia Alba de Tormes devorada por el c\u00e1ncer que est\u00e1 destrozando su organismo, y all\u00ed, buscando la estrecha celda en que va a morir, puede decir esa frase: \u201cNo me queda sano ni un solo hueso\u201d. Entr\u00f3 f\u00e1cilmente en la agon\u00eda, y dicen que su rostro, que hasta entonces marcaba las fatigas y sufrimientos de una vejez prematura, se qued\u00f3 blanco como una luna llena y hermoso, en espera de que se realizase aquello que ella misma dijo con voz agonizante: \u201cYa es tiempo de verte, mi Amado&#8230;\u201d<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Espa\u00f1a de santos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Atr\u00e1s quedaban tantos recuerdos&#8230; Los de este convento de la Encarnaci\u00f3n, donde ella empez\u00f3; los de la ciudad amada, \u00c1vila de los Leales, \u00c1vila de los Caballeros, \u00c1vila de los Santos, con sus calles estrechas y sus plazuelas recoletas, con sus murallas, con sus templos, los parroquiales y conventuales, con las mil campanas que sonaban por las ma\u00f1anas y que alegraban su coraz\u00f3n tantas veces; todo iba quedando ya sumergido en esa visi\u00f3n \u00faltima hasta que se terminaran de cerrar sus ojos iluminados y sonrientes. Atr\u00e1s quedaba todo el esfuerzo realizado en compa\u00f1\u00eda y bajo el aliento de San Juan de la Cruz, el santo prodigioso, el enamorado de la belleza divina que tan bien supo expresarla en su poes\u00eda \u00fanica, inimitable para los hombres de la tierra. Atr\u00e1s iban quedando sus conversaciones con tantos confesores, directores espirituales que unas veces la animaron \u2013d\u00e1ndole la tranquilidad que pudo recibir de un San Pedro de Alc\u00e1ntara o un San Francisco de Borja\u2013, y otras importunaron gravemente su conciencia. Y atr\u00e1s iba quedando aquella visi\u00f3n que tuvo la noble mujer espa\u00f1ola, hija de estas tierras, cuando sent\u00eda que su alma se romp\u00eda tambi\u00e9n de dolor con s\u00f3lo pensar que los luteranos pod\u00edan quiz\u00e1 destruir el vestigio de la fe cat\u00f3lica en esta su Espa\u00f1a amada. Todo iba quedando atr\u00e1s. Lo \u00fanico que aparec\u00eda cada vez m\u00e1s n\u00edtido, como imagen que de nuevo llegaba hasta sus ojos, era precisamente la del Cristo llagado que ahora se presentaba ante ella como iniciando la salida del sepulcro, ya Resucitado y Glorioso, con el cual esperaba ella encontrarse para una felicidad sin fin.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Bodas de Oro de la Descalcez<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es lo que ella nos ha legado y lo que ha dejado a vosotras, queridas Carmelitas, que sois capaces de hacer tambi\u00e9n una fiesta, con todo derecho y bien justificada, al conmemorar los cincuenta a\u00f1os de la descalcez en esta comunidad de la Encarnaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 no hab\u00e9is de conmemorar esas fiestas de familia? Fue como el abrazo definitivo de esta comunidad con aquel intento de se\u00f1alar caminos de perfecci\u00f3n en la forma en que Santa Teresa lo estableci\u00f3. Las penitencias externas quer\u00edan ser, incluso en ese detalle de la descalcez, como una manifestaci\u00f3n de las carencias y privaciones a que voluntariamente se someter\u00edan aquellas hijas, que teni\u00e9ndolo todo en este gran monasterio se abrazaron a las paredes estrechas y pobres de la casita de San Jos\u00e9. Que pod\u00e1is celebrar siempre as\u00ed este detalle y otros cuando lleguen, porque llegar\u00e1n muchos en vuestra vida, de delicadezas para con la Santa. Abriendo las p\u00e1ginas del <em>Libro la Vida,<\/em> podr\u00edais conmemorar a cada paso hechos que all\u00ed se narran, y que pueden tener una nueva documentaci\u00f3n con el amor de vuestros corazones en cualquier fecha que pod\u00e1is vosotras caprichosamente se\u00f1alar en el decurso de cada a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hermanas Carmelitas de la Encarnaci\u00f3n, queridos sacerdotes \u2013aqu\u00ed hay un sacerdote venerable de Valladolid, querido amigo, que me dice al entrar que \u00e9l recuerda c\u00f3mo una t\u00eda suya era aqu\u00ed religiosa o superiora cuando se promueven los pasos que hab\u00eda que dar para abrazar la descalcez\u2013, devotos de Santa Teresa y de esta casa: alegrad el coraz\u00f3n por entrar en estas intimidades de la vida de la Santa, que se nos revelan simplemente con abrir las p\u00e1ginas de ese libro inmortal. Lo conmemoramos, porque queremos ser y mantenernos con profunda devoci\u00f3n, no ya a una santidad fr\u00eda, abstracta, acad\u00e9mica, sino a una santidad calurosa, vital, humana, tal como apareci\u00f3 en un ser humano como Santa Teresa, en la cual brillan los fulgores divinos de tantas gracias del cielo como ella recibi\u00f3. Toda religiosa carmelita, y las no carmelitas, deber\u00edan preguntarse hoy, cuando tanto se habla de adaptaci\u00f3n a lo que pide el mundo y de reforma de nuestras reglas, etc., tendr\u00edan que preguntarse algo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">San Bernardo y Santa Teresa, m\u00edsticos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuentan los bi\u00f3grafos de San Bernardo que, cuando \u00e9l entr\u00f3 en la primera abad\u00eda del Cister, en alg\u00fan momento que tuvo dudas ante la dureza de la vida emprendida, se dec\u00eda a s\u00ed mismo: \u201cBernardo, \u00bfa qu\u00e9 has venido?\u201d Y dicen que en ese momento disipaba toda tentaci\u00f3n que pod\u00eda afligirle y perturbarle para seguir, lanzado con una decisi\u00f3n descomunal, si pudiera caber este t\u00e9rmino trat\u00e1ndose de un af\u00e1n de santidad, como una decisi\u00f3n totalizante de asumir todas las mortificaciones y penitencias y durezas de aquella vida del Cister, que quiso renovar la herencia de San Benito. A la muerte de San Bernardo, los monasterios de cistercienses se han extendido ya por toda Europa. \u00c9l consum\u00f3 tambi\u00e9n aquel proceso, en un caso parecido al de Santa Teresa hasta en ese detalle. Los dos, verdaderos m\u00edsticos, y los dos sin poder estar en sus conventos un momento tranquilos, porque les obligaron a salir para fundar esta casa, para arreglar el problema de aquella comunidad, para poner en paz a unos con otros, para lograr la concordia entre los hombres. Por un deber de fraternidad \u2013dec\u00eda San Bernardo\u2013, tenemos que estar entre los hombres para aliviarles en los problemas que padecen. Santa Teresa tambi\u00e9n lo hizo, porque por todas partes puso la alegr\u00eda del servicio a Dios y el af\u00e1n de servir a los hombres, concretamente a los hombres y mujeres de su Orden Carmelitana, se\u00f1al\u00e1ndoles el camino de perfecci\u00f3n que ten\u00edan que seguir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Enhorabuena, pues, una vez m\u00e1s, queridas religiosas. Ofreced vuestras oraciones por todos nosotros, que nosotros os ofrecemos tambi\u00e9n el obsequio de nuestra reverencia y nuestra amistad, compartiendo con vosotras la alegr\u00eda que sentimos al conmemorar estos detalles de la vida preciosa de vuestra Santa Madre Fundadora. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">26 de agosto de 1990<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1990 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Una vez m\u00e1s nos encontramos aqu\u00ed, por mi parte con mucho gusto despu\u00e9s de haber hecho el peque\u00f1o esfuerzo de venir, despu\u00e9s de estar esta ma\u00f1ana en un monasterio cisterciense de la provincia de Burgos, en el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[80],"doc_tag":[],"class_list":["post-1825","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-santa-teresa"],"year_month":"2026-06","word_count":2590,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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