{"id":1817,"date":"2024-10-01T22:45:54","date_gmt":"2024-10-01T20:45:54","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1817"},"modified":"2024-10-01T22:49:35","modified_gmt":"2024-10-01T20:49:35","password":"","slug":"la-caridad-resumen-de-todas-las-virtudes","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-caridad-resumen-de-todas-las-virtudes\/","title":{"rendered":"La caridad, resumen de todas las virtudes"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1986 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Veinticinco a\u00f1os de obispo<\/h2>\n\n\n\n<p>Muchas gracias, querido se\u00f1or capell\u00e1n de la Encarnaci\u00f3n, por esas palabras tan amables, que ha pronunciado al comenzar la celebraci\u00f3n de esta misa. Efectivamente, durante estos 25 a\u00f1os de obispo hace ya 19 que vengo en esta semana de agosto a esta querida ciudad de \u00c1vila y siempre, excepto un a\u00f1o en que tuve que acudir a Roma para el c\u00f3nclave, porque hab\u00eda muerto Pablo VI, he tenido la satisfacci\u00f3n de celebrar la santa misa en esta fiesta de la Transverberaci\u00f3n de Santa Teresa. Yo he sido el que ha salido beneficiado, porque, si mi devoci\u00f3n a la santa y mi afecto a las Carmelitas pod\u00edan ser un est\u00edmulo inmediato que me hac\u00eda atender la invitaci\u00f3n tan amable tal como se me hizo desde el principio, yo sent\u00eda en mi interior una satisfacci\u00f3n y un gozo singulares por el hecho de participar en una fiesta de tanta delicadeza espiritual.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Filigrana de amor<\/h2>\n\n\n\n<p>Podr\u00eda resultar que alguien preguntase a qu\u00e9 viene celebrar una fiesta de esta \u00edndole. Parece apta para un peque\u00f1o cen\u00e1culo de personas muy cultivadas en la vida del esp\u00edritu, pero reunirse el pueblo cristiano como se re\u00fane aqu\u00ed con sus religiosos, religiosas, sacerdotes, para celebrar nada menos que esta filigrana de amor, que es la Transverberaci\u00f3n del coraz\u00f3n de Santa Teresa, parece un poco excesivo\u2026 Podr\u00eda discurrir alguien as\u00ed y, sin embargo, tenemos que contestar que es todo lo contrario. Un cat\u00f3lico, un hijo de la Iglesia no lo es \u00fanicamente los domingos para acercarse a la santa misa; es un hijo de Dios todos los d\u00edas de la semana, todas las horas, constantemente. Y cuando llega una ocasi\u00f3n como \u00e9sta, en que resuenan las campanas de la Encarnaci\u00f3n, las monjas han ensayado sus cantos religiosos, los sacerdotes y religiosos acuden atra\u00eddos por esta fuerza espiritual que brota del coraz\u00f3n de Santa Teresa y los fieles \u2013muchos de \u00c1vila, otros que pasan aqu\u00ed estos d\u00edas\u2013 -, mantienen as\u00ed una devoci\u00f3n constante y fervorosa, cuando todo esto se produce, estamos viviendo juntamente en ese sello familiar de la intimidad con Dios, que debiera ser la aspiraci\u00f3n constante del cristiano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Nostalgia de Dios<\/h2>\n\n\n\n<p>El Cardenal Hume, de Londres, ha escrito recientemente un libro que se titula <em>Ser un peregrino<\/em>, y en una de sus p\u00e1ginas habla de la nostalgia de Dios. Dice \u00e9l que, en todo cristiano, cuando su vida es consciente de lo que profesa con su fe, es natural y perfectamente l\u00f3gico que haya, al menos de cuando en cuando, un deseo de intimidad con Dios. Y dice, concretamente, que todas las religiosas de vida activa, se comprende que algunas veces sientan dentro de s\u00ed mismas el deseo de ser contemplativas. Que lo sientan durante alguna vez, no que dejen su vocaci\u00f3n de vida activa, porque para eso han sido llamadas. Pero por su uni\u00f3n con Dios se comprende que quieran algunas veces buscar esa mayor uni\u00f3n en una actitud contemplativa. Y concreta m\u00e1s el Cardenal: dice que una religiosa del Sagrado Coraz\u00f3n, por ejemplo, se comprende que muchas veces en su vida sienta el anhelo de ser Carmelita Descalza, y un benedictino (\u00e9l es benedictino) sienta el deseo de ser cartujo: un grado m\u00e1s en la uni\u00f3n con Dios, en el silencio, en la comunicaci\u00f3n \u00edntima con los secretos de Dios, a los cuales vamos aspirando muchas veces sin darnos cuenta.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El amor de Dios hacia los hombres<\/h2>\n\n\n\n<p>Es lo que tienen estas fiestas como la Transverberaci\u00f3n de Santa Teresa. En las fiestas lit\u00fargicas del Se\u00f1or, de las Tres Divinas Personas, tal como las celebramos en la Iglesia, podemos darnos cuenta de lo que es el Amor de Dios hacia los hombres en Jesucristo. Navidad, Bautismo del Se\u00f1or, comienzo de su vida p\u00fablica, predicaci\u00f3n del Evangelio, Pasi\u00f3n, Muerte, Resurrecci\u00f3n, Ascensi\u00f3n&#8230;, vemos el amor de Dios a los hombres. En las fiestas de los santos tambi\u00e9n vemos eso, pero principalmente se pone de relieve el amor de los hombres a Dios, y surge entonces siempre, en todo cristiano consciente, un deseo de aprovecharse de ese buen ejemplo y hasta de imitar y de querer seguir por el camino que recorri\u00f3 el santo de que se trata. As\u00ed por ejemplo hoy, con esta fiesta de la Transverberaci\u00f3n del Coraz\u00f3n de Santa Teresa, permitidme una reflexi\u00f3n que va a ilustrar perfectamente lo que yo quiero decir, porque, adem\u00e1s, deseo ser muy breve.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Veinte a\u00f1os del postconcilio<\/h2>\n\n\n\n<p>En los meses de noviembre y diciembre del pasado a\u00f1o, se celebr\u00f3 en Roma el S\u00ednodo extraordinario de Obispos de todo el mundo, y al final se promulg\u00f3 un documento con la aprobaci\u00f3n del Papa, titulado \u201cRelaci\u00f3n final\u201d. Fue un S\u00ednodo convocado para examinar lo que se ha logrado en la Iglesia a lo largo de estos 20 a\u00f1os de postconcilio. Despu\u00e9s del Concilio Vaticano II \u201320 a\u00f1os ya de luchas y trabajos en la Iglesia\u2013, el S\u00ednodo pretend\u00eda examinar, verificar y promover el Concilio Vaticano II, nunca olvidarse de \u00e9l. Mucho menos oponerse; todo lo contrario: vivificarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Se habla en ese documento de los frutos que se han logrado y de los fallos y defectos que se han producido y manifestado en la Iglesia durante estos 20 a\u00f1os y, al examinar estos graves defectos, el S\u00ednodo enumera diversas causas. Entre las que llama \u201ccausas internas\u201d, dentro de la misma Iglesia, se refiere a lo siguiente: para explicar los fallos y defectos, que han aparecido en la Iglesia durante este tiempo, dice el documento del S\u00ednodo, \u201cdurante estos a\u00f1os se ha hablado mucho de la reforma externa de las estructuras eclesi\u00e1sticas de la Iglesia y muy poco de Dios y de Cristo\u201d. Segunda afirmaci\u00f3n: \u201cLa Iglesia se hace tanto m\u00e1s cre\u00edble al mundo contempor\u00e1neo cuanto menos habla de s\u00ed misma y m\u00e1s predica a Jesucristo y a Jesucristo crucificado y lo testifica con su vida\u201d. Y tercera afirmaci\u00f3n del S\u00ednodo: \u201cEn circunstancias dificil\u00edsimas en la vida de la Iglesia, la historia nos demuestra que han sido los santos los que verdaderamente se han constituido en origen y fuente de renovaci\u00f3n, por lo cual son necesarios los santos hoy m\u00e1s que nunca\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Bastan estas tres afirmaciones, que parecen tres estrellas llenas de luz para el que quiera meditar sobre estos 20 a\u00f1os de postconcilio. Hemos hablado poco de Dios y de Cristo, y demasiado de reformas, de estructuras externas, con lo cual se consigue muy poco. La Iglesia se hace m\u00e1s cre\u00edble cuanto menos hable de s\u00ed misma y m\u00e1s de Cristo crucificado. Ser santos: aqu\u00ed viene el testimonio de los que nos han precedido en este camino.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00c1ngel peque\u00f1o, pero muy hermoso<\/h2>\n\n\n\n<p>Una fiesta como \u00e9sta, la del coraz\u00f3n transverberado de Santa Teresa, no es un peque\u00f1o detalle m\u00edstico de una vida insigne que est\u00e1 ah\u00ed, escrita para los que quieran enterarse de su contenido, sino una espl\u00e9ndida lecci\u00f3n para el cristiano. Santa Teresa, en este monasterio de la Encarnaci\u00f3n, sufri\u00f3 una lucha intens\u00edsima y a ella se entreg\u00f3 con generosidad creciente para avanzar en la uni\u00f3n \u00edntima con Dios cada vez m\u00e1s fuerte, cada vez m\u00e1s desprendida de s\u00ed misma, cada vez m\u00e1s enamorada de lo que ella percib\u00eda, ayudada de las gracias del Se\u00f1or, en el Misterio de Dios que se comunica a los hombres. Y un d\u00eda tuvo esa visi\u00f3n: la de aquel \u00e1ngel peque\u00f1o, muy hermoso, de los que llaman querubines. Estaba a su lado izquierdo como en figura corporal y en la mano ten\u00eda un dardo de oro, en cuya punta parec\u00eda un brote de fuego; dardo que se clav\u00f3 sobre su coraz\u00f3n, y al sacarle, dice ella, \u201cparece que me arrancaba las entra\u00f1as; este dolor tan fuerte que sent\u00ed, es lo que me hizo dar aquellos gemidos, y esta suavidad tan excesiva que me dej\u00f3 al ponerse en m\u00ed aquel dardo, es lo que me hac\u00eda desear que no se quitase. Porque cuando se llega a esto \u2013aqu\u00ed viene una frase magistral de Santa Teresa\u2013, el alma no se contenta con menos que Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Buscando la santidad<\/h2>\n\n\n\n<p>El alma no se contenta con menos que Dios: ah\u00ed ten\u00e9is en esa frase descrito todo el itinerario espiritual de su vida durante esta etapa de la Encarnaci\u00f3n hasta el d\u00eda en que sale de aqu\u00ed para empezar la Reforma en el convento de San Jos\u00e9. Entonces empieza a realizar la empresa a la que Dios la hab\u00eda llamado, como decimos en la oraci\u00f3n lit\u00fargica de hoy. Hasta entonces, hablando consigo misma de Dios y de Cristo, pensando en Cristo crucificado, no en reformas exteriores, sino en renovaciones internas y profundas, buscando la santidad, deseando que Dios \u2013que a eso equival\u00eda aquel dardo\u2013 cogiera su coraz\u00f3n y prendiera en ella el fuego de un amor que ya nunca se iba a extinguir, haciendo todo esto, Santa Teresa labraba dentro de s\u00ed misma el edificio que despu\u00e9s se ver\u00eda, poco a poco, con la gran Reforma que realiz\u00f3 en el siglo en que ella vivi\u00f3. He ah\u00ed para qu\u00e9 sirve una fiesta como \u00e9sta, cuando se quiere meditar seriamente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Influjo de Santa Teresa<\/h2>\n\n\n\n<p>Como ella, hubo otros hombres y mujeres privilegiados. Hace unos d\u00edas yo celebraba en Toro el centenario de la restauraci\u00f3n de la Orden de Mercedarios Descalzos, fundada en el siglo XIII por San Pedro Nolasco. A final del XVI y comienzo del XVII, en 1603 exactamente, movido un venerable religioso mercedario, el Padre Juan Bautista del Sant\u00edsimo Sacramento, por aquella fuerza tremenda que apareci\u00f3 en Espa\u00f1a promovida por las reformas del Concilio de Trento, e influido por el ejemplo de Santa Teresa de Jes\u00fas, inicia tambi\u00e9n la reforma de su orden. Era un hombre penitente, mortificado, de oraci\u00f3n continua. En 14 a\u00f1os funda 25 monasterios, de tal manera que Felipe II, en la carta de aprobaci\u00f3n de la Reforma que entonces tambi\u00e9n ten\u00eda que dar el rey, se muestra asombrado de aquella expansi\u00f3n de la Orden reformada y rompe con todos los obst\u00e1culos que pod\u00edan levantarse, para facilitar los caminos de la Reforma Mercedaria, que entonces se iniciaba en el mismo camino para hombres y mujeres que, viviendo \u00edntimamente su uni\u00f3n con Dios, se hacen capaces despu\u00e9s de realizar esas empresas de renovaci\u00f3n profunda de las cuales vive la Iglesia incluso hoy, puesto que son las que permiten decir en ese documento del S\u00ednodo, poniendo como testigo a la historia, que en circunstancias dificil\u00edsimas son los santos los que de verdad han procurado y logrado la verdadera renovaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Al fin muero hija de la Iglesia<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00c9sta es la lecci\u00f3n, queridos hermanos, queridas monjas Carmelitas Descalzas, \u00e9sta es la lecci\u00f3n que nos da una fiesta como \u00e9sta. Vemos c\u00f3mo en Santa Teresa va poco a poco labr\u00e1ndose a fuego una total entrega de s\u00ed misma al amor de Dios, a esa caridad de la que nos habla San Pablo en la Carta a los Corintios, cuyo fragmento ha sido le\u00eddo. Caridad superior a todos los carismas, tambi\u00e9n al de la fe, porque, \u201caunque tenga una fe que mueva monta\u00f1as, si no tengo caridad, amor a Dios, no me sirve de nada\u201d. Caridad que resume en s\u00ed todas las virtudes, todas, porque es long\u00e1nima, es benigna, es paciente, todo lo consiente, todo lo tolera, todo lo excusa, no se hincha, no se irrita, no envidia, no piensa mal, busca la justicia y la verdad; todas las virtudes est\u00e1n dentro de la caridad, del amor a Dios. Caridad que tiene incluso prolongaci\u00f3n en la vida eterna, lo cual no pueden tener las otras dos virtudes teologales, la esperanza y la fe que ya no tienen por qu\u00e9 existir, cuando se entra en posesi\u00f3n de Dios en la vida eterna. Pero la caridad s\u00ed, esta caridad a la que San Pablo dedica ese himno tantas veces repetido en nuestros templos, en las lecturas que se hacen, tantas veces le\u00eddo y comentado en sermones, platicas y homil\u00edas. Es lo que vive Santa Teresa de Jes\u00fas y lo que aparece muy claramente expresado en esa visi\u00f3n imaginaria del dardo que se clava en su coraz\u00f3n para no desprenderse ya nunca y seguir as\u00ed todo lo que quedaba de su vida hasta morir diciendo: Al fin muero hija de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fiestas de la delicadeza<\/h2>\n\n\n\n<p>Queridas monjas Carmelitas, mantened estas fiestas de la delicadeza; de esas semillas silenciosas brotan despu\u00e9s plantas muy fecundas y muy ricas.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridas familias de \u00c1vila, seguid valorando estas fiestas, que son un tesoro en torno a esa riqueza espiritual que ten\u00e9is por el hecho de que aqu\u00ed naciera y viviera Santa Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Queridos sacerdotes de \u00c1vila, religiosas Carmelitas, mantened tambi\u00e9n estas tradiciones de las que sois depositarios. Serv\u00eds a la Iglesia en esa zona \u00edntima en que se contempla su misterio m\u00e1s sagrado: la comunicaci\u00f3n de Dios con los hombres y la respuesta generosa de los hombres a Dios, buscando el camino de la perfecci\u00f3n. Todo lo dem\u00e1s: di\u00e1logo con el mundo, b\u00fasqueda del progreso y bienestar social, derechos humanos, respeto de la convivencia pac\u00edfica de unos con otros&#8230;, tiene que brotar de aqu\u00ed; si trastornamos los planes y empezamos por lo segundo, sin pensar en lo primero, estaremos movi\u00e9ndonos, quiz\u00e1, en un sindicato, pero no ser\u00e1 la Iglesia de Cristo. En la Iglesia de Cristo hay que empezar por ah\u00ed: el di\u00e1logo con Dios, y por vivir con mayor esplendidez la caridad y el amor que se pone de relieve tan visiblemente en la fiesta de aquellos a los que \u00c9l llam\u00f3, concretamente en esta de Santa Teresa de Jes\u00fas. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p>26 de agosto de 1986<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1986 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Veinticinco a\u00f1os de obispo Muchas gracias, querido se\u00f1or capell\u00e1n de la Encarnaci\u00f3n, por esas palabras tan amables, que ha pronunciado al comenzar la celebraci\u00f3n de esta misa. Efectivamente, durante estos 25 a\u00f1os de obispo hace ya 19 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[80],"doc_tag":[],"class_list":["post-1817","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-santa-teresa"],"year_month":"2026-05","word_count":2412,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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