{"id":1815,"date":"2024-10-01T22:45:11","date_gmt":"2024-10-01T20:45:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1815"},"modified":"2024-10-01T22:45:12","modified_gmt":"2024-10-01T20:45:12","password":"","slug":"vivo-sin-vivir-en-miy-tan-alta-vida-espero","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/vivo-sin-vivir-en-miy-tan-alta-vida-espero\/","title":{"rendered":"\u201cVivo sin vivir en m\u00edy tan alta vida espero&#8230;\u201d"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1985 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Saludo al ilustr\u00edsimo se\u00f1or Vicario General de la Di\u00f3cesis, y a los queridos sacerdotes concelebrantes; a vosotras, Carmelitas del convento de la Encarnaci\u00f3n; y a todos vosotros, hermanos, religiosas de las diversas congregaciones, y seglares. Tambi\u00e9n a ese grupo de alumnos del Seminario de Toledo que est\u00e1n haciendo un curso de verano y se han acercado hasta aqu\u00ed, igual que hicieron el a\u00f1o pasado en este d\u00eda. Y de manera particular saludo a un grupo de ocho sacerdotes de Hungr\u00eda, que est\u00e1n celebrando con nosotros la santa misa; nos han dicho que celebran sus treinta a\u00f1os de sacerdocio, han peregrinado a F\u00e1tima y al regreso a su patria han pasado por aqu\u00ed, por este lugar que es ya universal por los motivos teresianos, y, al saber que hoy celebramos esta fiesta, han querido unirse con nosotros y aqu\u00ed est\u00e1n concelebrando la santa misa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fiesta de familia<\/h2>\n\n\n\n<p>Hoy celebramos, digo, nuevamente, la fiesta de la Transverberaci\u00f3n de Santa Teresa, este recuerdo que hacemos anualmente de esa visi\u00f3n que tuvo la Santa y de los efectos maravillosos que sinti\u00f3; aquel dardo con la punta de fuego clavado en su coraz\u00f3n, que la hizo sentir inmenso dolor juntamente con gozos inefables. \u00c9sta es una fiesta muy de familia, muy de familia, ya lo he recordado otras veces aqu\u00ed, porque son muchos los a\u00f1os en que acepto vuestra invitaci\u00f3n, del se\u00f1or Obispo, de vosotros, sacerdotes, de las monjas Carmelitas y de todos. Vengo predicando en esta misa, y siempre me fijo precisamente en el hecho que conmemoramos: esta Transverberaci\u00f3n de Santa Teresa en su coraz\u00f3n, del amor de sus entra\u00f1as, entre dolores y alegr\u00eda inefables, es una fiesta de familia. No debe desaparecer, queridas Carmelitas. La Santa Iglesia en su liturgia para la familia de la Orden mantiene la fiesta; es una memoria lit\u00fargica que se hace de un hecho singular en la vida de Santa Teresa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Resurrecci\u00f3n de Jesucristo, la fiesta de las fiestas<\/h2>\n\n\n\n<p>Los cristianos formamos una gran familia, y dentro de la familia se toman los alimentos que van nutri\u00e9ndonos d\u00eda tras d\u00eda. El alimento sustancial es el que nace de la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo. Es la fiesta de las fiestas la que todos los domingos del a\u00f1o nos congrega y nos hace recordar las palabras del Se\u00f1or y recibir la Eucarist\u00eda que \u00c9l nos dej\u00f3 como prenda de su gloria y fruto de su Resurrecci\u00f3n: \u00e9sa es la gran fiesta. Pero, repito, somos una familia en que hay hijos mayores y m\u00e1s peque\u00f1os, momentos m\u00e1s delicados y m\u00e1s solemnes, igual que en cada hogar. No se ponen sobre la mesa cada d\u00eda todos los manjares. En una familia van ofreci\u00e9ndose seg\u00fan el curso de los d\u00edas, seg\u00fan los hechos que se celebran, seg\u00fan las presencias de los que forman parte de esa familia. Pero en la familia no se desprecia nada, ni el banquete del d\u00eda mayor ni el poquito de pan y agua \u2013si no hay otra cosa\u2013, alimento de nuestra peregrinaci\u00f3n diaria. En la familia no se deprecia nada. Todo tiene su valor.<\/p>\n\n\n\n<p>En torno a esta fiesta suprema de Cristo Resucitado, el hecho maravilloso que da raz\u00f3n de ser a nuestra Iglesia, a nuestra vida cristiana, van brotando, como florecillas en una pradera siempre verde, siempre regada por aguas misteriosas de la fe y la piedad, otras conmemoraciones. Y surgen en seguida, por ejemplo, las relativas a la Virgen Mar\u00eda, las de los santos&#8230; \u00bfC\u00f3mo prescindir de los santos, m\u00e1rtires, confesores de la fe, v\u00edrgenes gloriosas, si son de la familia, si han seguido tan fielmente al Cristo resucitado, si el hecho de que sean santos se debe a eso: a que han recibido con inmensa humildad y en una constante demostraci\u00f3n de fidelidad todo lo que de la Resurrecci\u00f3n de Jesucristo ha ido brotando para la santificaci\u00f3n de las almas?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Aqu\u00ed sucedi\u00f3<\/h2>\n\n\n\n<p>Llega una fiesta como \u00e9sta, recuerdo de un dato concreto de la vida de Santa Teresa, y aunque la liturgia no la ofrezca a la consideraci\u00f3n de todos los fieles, en la familia carmelitana es l\u00f3gico que se celebre. Hoy no habr\u00e1 ning\u00fan monasterio de Carmelitas Descalzas en que no haya este recuerdo piadoso del coraz\u00f3n de quienes forman sus comunidades para esa gracia m\u00edstica que tuvo Santa Teresa al recibir la merced del dardo; pero quiz\u00e1 ning\u00fan monasterio del mundo lo pueda celebrar con la solemnidad ni con los t\u00edtulos y derechos leg\u00edtimos que este monasterio de la Encarnaci\u00f3n de \u00c1vila. Porque es aqu\u00ed donde ese hecho sucedi\u00f3, es en estos lugares, probablemente hacia esa parte de la capilla, donde Santa Teresa, aquel d\u00eda del que ella habla en el cap\u00edtulo XXIX de su vio cabe s\u00ed un \u00e1ngel peque\u00f1o, pero hermos\u00edsimo de esos que llaman querubines&#8230; Todo lo dem\u00e1s ya nos ha sido le\u00eddo y recordado por el querido capell\u00e1n del convento que todos los a\u00f1os nos ofrece la lectura de esa hermosa p\u00e1gina del <em>Libro de la Vida<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Una consideraci\u00f3n voy a hacer muy breve sobre el porqu\u00e9 la Iglesia quiere que se guarde memoria de un hecho como \u00e9ste, al menos dentro de la familia carmelitana. Voy a razonar brevemente, y con ello trato de salir al paso del criterio, sin duda equivocado, de quienes, incluso dentro de la comunidad cristiana, podr\u00edan pensar que estas fiestas y memorias no tienen especial relevancia ni inter\u00e9s, que son al fin y al cabo entretenimientos piadosos que merecen cierto respeto, nada m\u00e1s, pero s\u00f3lo aptos para personas que viven su vida en esas m\u00edsticas contemplaciones, a que su alma se siente elevada. Para el com\u00fan de los cristianos, \u00bfqu\u00e9 importancia puede tener el hecho de que nos detengamos a conmemorar en un d\u00eda como hoy lo que ella narra como una particular visi\u00f3n que tuvo en su vida? Pues, queridos hermanos, s\u00ed que tiene importancia, y adem\u00e1s para todos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dios es el que llama<\/h2>\n\n\n\n<p>Discurramos brevemente: en la vida cristiana todo arranca de la llamada de Dios al hombre. Es Dios el que se anticipa con su amor, con su gracia, y llama de mil maneras. Por no citar m\u00e1s que una, dentro del pueblo cristiano nos llama con la educaci\u00f3n y el ejemplo que pueden darnos nuestros padres, con la predicaci\u00f3n de la Palabra de Dios por sus sacerdotes; es decir, con la acci\u00f3n normal de la Iglesia, prescindiendo de otros llamamientos particulares que pueda hacernos sentir. Dios es el que llama, cierto; el hombre se dispone, mejor o peor, y, mientras, tiene el honor de ser cristiano y, si no reniega del mismo, podr\u00e1 vivir su vida cristiana con mayor o menor fidelidad, pero responde generosamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchos momentos en la llamada cristiana de esta mujer, de esa joven, de ese padre de familia, de ese sacerdote, de esa monja contemplativa, en que el alma asciende, sube de nivel y responde a las llamadas de Dios con mayor generosidad. Est\u00e1 produci\u00e9ndose la respuesta del amor en el di\u00e1logo con Dios que lo ha comenzado. Primero, la llamada; segundo, la respuesta del hombre en la vida cristiana; tercero, en todo cristiano en el que se da esta llamada y esta respuesta, se da tambi\u00e9n una purificaci\u00f3n progresiva.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fuego que purifica<\/h2>\n\n\n\n<p>De manera que, a medida que vamos correspondiendo cada vez m\u00e1s en nuestra vida, en medio de nuestras tribulaciones y seg\u00fan nuestro estado, el vuestro o el nuestro, seg\u00fan crece nuestro amor nos purificamos cada vez m\u00e1s. Pero esa purificaci\u00f3n no se hace nunca sin lucha, sin dolor. Y ese dolor que hay que sentir y vivir para permanecer fieles, trae nuevas alegr\u00edas, y as\u00ed nos encontramos con personas del mundo, vosotros igual que nosotros, j\u00f3venes y adultos, que sufren en su respuesta a Dios, pero a la vez que tienen esos sufrimientos y contradicciones, se sienten felices de ofrecerlos. Y en el silencio de sus almas, en momentos de oraci\u00f3n que s\u00f3lo Dios conoce, en ese di\u00e1logo invisible del alma cristiana \u2013muchas veces fervorosa\u2013 con Dios Nuestro Se\u00f1or, est\u00e1 produci\u00e9ndose una elevaci\u00f3n cada vez mayor. Van desapareciendo los obst\u00e1culos del pecado, la concupiscencia, las ambiciones, los ego\u00edsmos, no sin lucha. Todo eso cuesta, exige esfuerzo, pero purifica. Ah\u00ed ten\u00e9is: irrupci\u00f3n de Dios en la vida de las almas, respuesta de las almas a la gracia, dardo que quema y atraviesa, fuego que purifica, santidad que se va logrando poco a poco; \u00e9ste es el progreso, esto se da m\u00e1s o menos en todos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dejar que entre Dios<\/h2>\n\n\n\n<p>Santa Teresa recibi\u00f3 una merced muy particular, Dios la eligi\u00f3 para una misi\u00f3n concreta en la Iglesia, seg\u00fan nos dice la oraci\u00f3n que recitamos en la santa misa de hoy. \u00c9l la preparaba con gracias especiales, pero el camino es el de siempre, y ella lo dice llena de gozo, pero llena de dolor: \u201cAl que crea que miento, lo \u00fanico que le deseo es que el Se\u00f1or le haga sentir lo mismo que yo sent\u00ed aquel d\u00eda\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Es decir, queridos hermanos, que tenemos que estar dispuestos siempre en nuestra vida cristiana \u2013aunque nuestro vuelo sea como el de un pajarito que empieza, no el de las \u00e1guilas; aunque nuestro vuelo sea casi a ras de tierra\u2013, a vivir nuestra vida cristiana, a dejar que entre Dios en nuestra alma. Tiene muchos medios para entrar, y hay muchos caminos por donde llega. Llega por el camino del buen ejemplo que comentamos antes, llega por la acci\u00f3n de su Iglesia santa que labora incansable en todas las virtudes, llega por una enfermedad, llega por una sana alegr\u00eda que ha podido proporcionarnos en nuestra vida, por una lectura, por unos Ejercicios espirituales, y por lo que sea. Mil caminos que tiene Dios para llegar hasta nosotros; dejadle entrar, queridos hermanos, dejadle entrar, no le cerr\u00e9is nunca la puerta, nunca os opong\u00e1is a esas amorosas irrupciones de Dios en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>A vosotros, seglares; a vosotras, religiosas contemplativas; a nosotros, los sacerdotes, el Se\u00f1or nos est\u00e1 llamando y buscando siempre. Hemos de creer en el amor, en el que Dios nos tiene y en el que nosotros hemos de tenerle a \u00c9l. \u201cSi alguno me ama, mi Padre le amar\u00e1, vendremos a \u00e9l y haremos mansi\u00f3n en \u00e9l\u201d; las palabras de Jesucristo no pueden fallar, se cumplir\u00e1n siempre por los siglos de los siglos, lo mismo en unos pa\u00edses que en otros, donde florece tan poco la vida cristiana, se mantendr\u00e1 siempre esa l\u00ednea constante de un proceso consistente en Dios que llama, puertas que se abren, coraz\u00f3n que se purifica, alegr\u00eda y dolor que se mezclan&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Asombroso viaje del Papa<\/h2>\n\n\n\n<p>Hace unos d\u00edas, el Papa ha vuelto al Vaticano despu\u00e9s de su viaje fatigoso por \u00c1frica. \u00a1Asombroso viaje del Pont\u00edfice de Roma por esos pa\u00edses, en los que hace 100 a\u00f1os pr\u00e1cticamente no se conoc\u00eda el Evangelio, no hab\u00eda ni un obispo nativo, y hoy son 340 los obispos africanos! El Papa ha predicado el Evangelio y ha pedido lo mismo: que se acepte, aun dentro de la propia cultura y costumbres, lo que el Evangelio trae de nuevo, la novedad del Evangelio. No que el Evangelio se acomode a la cultura africana, sino que esa cultura, igual que la europea, o la de cualquier lugar del mundo, abra las puertas en sus dimensiones m\u00faltiples, a la llamada de Dios a trav\u00e9s del Evangelio. Aunque cueste, aunque el Dardo de esa llamada rompa el coraz\u00f3n y abrase las entra\u00f1as de los hombres y las mujeres de los pueblos. En la medida en que se responde a esa llamada va produci\u00e9ndose la conversi\u00f3n constante de los hombres y la marcha triunfal de la Iglesia por el mundo, pero siempre entre persecuciones, entre dificultades, bajo el fuego abrasador de un dardo que, si por una parte trae delicias al coraz\u00f3n que abre, por otro trastorna los esquemas mentales tal como los tenemos los hombres que vivimos en este mundo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cVivo sin vivir en m\u00ed\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p>Queridas hermanas Carmelitas, hab\u00e9is cantado esa letrilla de Santa Teresa, cuando yo entraba en la iglesia. Deseamos seguir oy\u00e9ndola&#8230; Y os voy a decir algo que quiz\u00e1 vosotras no conoc\u00e9is. Hace muy poco tiempo, el d\u00eda 25 de julio de este a\u00f1o, fiesta del Ap\u00f3stol Santiago, yo fui a celebrar a un pueblo de Toledo, a Cuerva, el 400 aniversario de la fundaci\u00f3n del convento de Carmelitas Descalzas de all\u00ed. No lleg\u00f3 a estar presente Santa Teresa; s\u00ed que estuvo algunos meses su Letradillo, la Beata Mar\u00eda de Jes\u00fas. El pueblo estaba en fiestas, porque quiere a sus monjas, quiere a su convento. Me hab\u00edan invitado con mucho tiempo de anticipaci\u00f3n para que, dentro de mi agenda, marcase esa fecha; no pod\u00eda tener excusa para no cumplir con la invitaci\u00f3n que me hac\u00edan. Estuvo todo el pueblo; era hermoso: uno de esos pueblos espa\u00f1oles que quedan todav\u00eda en nuestras regiones, que saben valorar el hecho de que est\u00e9n all\u00ed unas monjas Carmelitas durante 400 a\u00f1os. Los vecinos, las familias, los ni\u00f1os, los j\u00f3venes&#8230; la v\u00edspera por la noche el pueblo se reuni\u00f3 en la plaza para juntos beber un vaso de limonada y tomar unas almendras que las mismas monjas les hab\u00edan ofrecido desde su convento, y bailar, bailes t\u00edpicos y honestos. En la plaza se descubri\u00f3 una l\u00e1pida, con el alcalde, autoridades y todos sinti\u00e9ndose orgullosos de albergar all\u00ed esa familia de 400 a\u00f1os, hijas de Santa Teresa. Cuando yo hac\u00eda reflexiones con ellos, lo mismo en la misa que despu\u00e9s, en las horas que pude estar yo all\u00ed, me dec\u00eda el alcalde, y con \u00e9l algunos otros: \u201cNo estamos dispuestos a que esto nos lo quite nadie. Para nosotros es el m\u00e1ximo orgullo poder tener aqu\u00ed a estas monjas con nosotros; somos muy d\u00e9biles, pero queremos ser buenos, sabemos que ellas rezan, nos ayudar\u00e1n a superar dificultades\u201d. \u00bfVeis? La irrupci\u00f3n de Dios por caminos diversos en el coraz\u00f3n de los hombres. Por eso, en esas fiestas se manifestaban as\u00ed, con toda sencillez, y cantaban las letrillas de Santa Teresa, que se hab\u00edan conservado precisamente ah\u00ed, en ese convento de Cuerva, y en el siglo XVIII fueron descubiertas en unos cuadernillos, que se conservaban en un ba\u00fal del convento:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Vivo sin vivir en m\u00ed,<br>y tan alta vida espero<br>que muero porque no muero<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Y algunas otras de las que hab\u00e9is cantado y que recordamos siempre en las fiestas teresianas. All\u00ed se hab\u00edan conservado; quiz\u00e1 se hubieran perdido, si no fuera por el feliz hallazgo que un d\u00eda se produjo de esas coplas tan bonitas, tan nacidas del coraz\u00f3n transverberado de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9sta es una florecilla m\u00e1s que yo os ofrezco, queridas Carmelitas Descalzas de la Encarnaci\u00f3n de \u00c1vila, a vosotras, que nos ofrec\u00e9is tantas en medio de vuestras cruces y vuestras tribulaciones, que no os faltan ni os han faltado recientemente&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los dem\u00e1s: sacerdotes, familias, seminaristas, religiosas, novicias, que nosotros sepamos abrir nuestro coraz\u00f3n a Dios para que entre con dardo que abrase m\u00e1s o menos, pero queme siempre un poco para que nos purifique siempre m\u00e1s. As\u00ed sea.<\/p>\n\n\n\n<p>26 de agosto de 1985<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1985 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Saludo al ilustr\u00edsimo se\u00f1or Vicario General de la Di\u00f3cesis, y a los queridos sacerdotes concelebrantes; a vosotras, Carmelitas del convento de la Encarnaci\u00f3n; y a todos vosotros, hermanos, religiosas de las diversas congregaciones, y seglares. Tambi\u00e9n a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[80],"doc_tag":[],"class_list":["post-1815","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-santa-teresa"],"year_month":"2026-04","word_count":2678,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"Santa Teresa","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/santa-teresa\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1815","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1815"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1815\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1816,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1815\/revisions\/1816"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1815"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1815"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1815"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}