{"id":1809,"date":"2024-10-01T22:42:15","date_gmt":"2024-10-01T20:42:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1809"},"modified":"2024-10-01T22:42:16","modified_gmt":"2024-10-01T20:42:16","password":"","slug":"merced-del-dardo-y-merced-dela-venida-del-papa-a-espana","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/merced-del-dardo-y-merced-dela-venida-del-papa-a-espana\/","title":{"rendered":"Merced del dardo y merced dela venida del Papa a Espa\u00f1a"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1982 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez m\u00e1s nos damos cita en este lugar sagrado del monasterio de la Encarnaci\u00f3n para celebrar la fiesta en que conmemoraremos la visi\u00f3n que tuvo Santa Teresa de Jes\u00fas, de aquel querub\u00edn que, con un dardo encendido, atravesaba su coraz\u00f3n. A veces me pregunto por qu\u00e9 es precisamente esa visi\u00f3n, que ella narra en el <em>Libro de la Vida<\/em>, la que se ha tomado como paradigma de las muchas que tuvo, hasta el punto de que justifique una celebraci\u00f3n lit\u00fargica. Es la autoridad de la Iglesia la que ha permitido que se celebre como fiesta esta conmemoraci\u00f3n dentro de la Orden Carmelitana; restringida a este \u00e1mbito, no deja, sin embargo, de tener un valor merecedor de la mayor apreciaci\u00f3n por parte de los fieles. Y de tantas mociones extraordinarias y tantas visiones como tuvo Santa Teresa, reveladoras del grado de uni\u00f3n con Dios a que hab\u00eda llegado, es precisamente esta visi\u00f3n del querub\u00edn la que ha sido escogida para que la celebremos lit\u00fargicamente y aparezca inserta en el calendario de las conmemoraciones y fiestas propias de la Orden Carmelitana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 precisamente esta merced?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfPor qu\u00e9 esto? La respuesta, a mi juicio, es muy sencilla. Recordad lo que ella dice al narrarlo: \u201cEn algunas ocasiones, en este lugar, vio junto a s\u00ed un \u00e1ngel\u201d; en algunas ocasiones, luego no fue s\u00f3lo una vez; y una s\u00edntesis \u2013porque es muy dif\u00edcil reproducir en su estilo esa breve pero espl\u00e9ndida narraci\u00f3n\u2013, ella ve\u00eda que el \u00e1ngel, uno de los m\u00e1s subidos en el trono de Dios, un querub\u00edn, con un dardo de oro encendido en la punta, atravesaba su coraz\u00f3n. Y ella sent\u00eda una dicha espiritual insuperable, que llegaba incluso a reflejarse en su organismo corporal, y de tal manera atravesaba su coraz\u00f3n que, al salir el dardo, parece que le arrancaba las entra\u00f1as. Entonces se produc\u00eda en su alma una mezcla tal de deleite espiritual y de profundo dolor que no sabr\u00eda explicarlo. Y termina por decir: \u201cLo \u00fanico que yo quisiera es que aquellos que dudaran de esto, pudieran sentir tal merced para experimentar ellos mismos lo que yo he experimentado\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed viene \u2013repito\u2013 la pregunta que me hago. Porque, cuando conmemoramos o hablamos de una determinada fiesta, debemos fijarnos en ella y no evadirnos del tema, y\u00e9ndonos a explicaciones de tipo m\u00e1s o menos gen\u00e9rico siempre, por otra parte, provechosas, porque de Santa Teresa pod\u00edamos estar hablando a\u00f1os enteros, tocando diversos puntos siempre \u00fatiles para la vida espiritual. Pero yo me refiero precisamente a esto: la Transverberaci\u00f3n que ella sufre en aquel coraz\u00f3n suyo tan enamorado de Dios. Digo que la respuesta no es dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fruto de una vida de intimidad con Dios<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primero: Detr\u00e1s de este episodio, que es una visi\u00f3n imaginaria, adivinamos muchas horas de oraci\u00f3n y de contemplaci\u00f3n; de manera que precede a este momento de su vida una actitud intens\u00edsima de trato y comunicaci\u00f3n con Dios, siempre movida por aquel amor creciente que va inundando su alma. Este momento, es visi\u00f3n imaginaria, es como si ella, movida por gracias especiales de Dios, se representara a s\u00ed misma el resumen y el fruto de a\u00f1os enteros de trato \u00edntimo con Dios. Y como el trato que ella buscaba con Dios era un trato \u00edntimo y cercano \u2013\u00e9stas son las comunicaciones de Dios, \u00e9ste es el Dios de los cristianos, un Padre\u2013, como era as\u00ed, una comunicaci\u00f3n tan viva y tan intensa, nacida de ese trato continuo, ella, no con su pura imaginaci\u00f3n, como podr\u00eda hacerlo un pintor que se pone a describir un cuadro, sino movida por una gracia especial de Dios, siente con todas las potencias de su alma que ese Dios se le acerca a ella bajo esa forma de moci\u00f3n, que va a traer como regalo de la presencia de un adorador del trono de Dios, un querub\u00edn. Su acci\u00f3n, sin embargo, va a ser toda ella encaminada a mover m\u00e1s y m\u00e1s las energ\u00edas interiores de aquella alma, ya tan intensamente unida con su Se\u00f1or Dios Padre y Redentor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella puede poner con su imaginaci\u00f3n, con la vehemencia de su coraz\u00f3n, esas im\u00e1genes y como que ve ese querub\u00edn, no est\u00e1 ausente Dios de aquella acci\u00f3n \u2013repito\u2013, es una operaci\u00f3n m\u00edstica, pero es el alma de Santa Teresa que, acostumbrada al trato \u00edntimo con Dios, ve que llega hasta ella la acci\u00f3n del Se\u00f1or, as\u00ed, precisamente as\u00ed. \u00a1Es hermoso que ella tenga la visi\u00f3n imaginaria de este modo! No es esencial que para su amor a Dios aparezcan estos detalles en su vida interior. Yo pienso que tantas horas de oraci\u00f3n y contemplaci\u00f3n como ven\u00eda teniendo ya con Dios en su vida religiosa, le hab\u00edan permitido miles de momentos de efusi\u00f3n amorosa, de preguntas y respuestas recibidas, de requiebros con Dios Nuestro Se\u00f1or, de dulzuras del esp\u00edritu, de prop\u00f3sitos firm\u00edsimos, terminando siempre en eso: Dios es mi Padre, Dios es mi amor, Dios es alguien cercano a m\u00ed, no es una abstracci\u00f3n. Yo no me evado de la realidad de la vida del alma, cuando pienso en este Dios del que escribi\u00f3 frases y sentencias tan maravillosas en todas sus obras.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">No hay amor sin dolor<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segundo: Observad otro detalle importante. En esta visi\u00f3n imaginaria, la del dardo que atraviesa su coraz\u00f3n, aparece tambi\u00e9n algo que no debemos perder de vista, porque es esencial en la vida cristiana: el dolor. All\u00ed no hab\u00eda \u00fanicamente un deleite espiritual sublime, tal como ella lo explica. All\u00ed hab\u00eda tambi\u00e9n un dardo clavado que, al ser sacado, parec\u00eda como que le arrancaba las entra\u00f1as y que le produc\u00eda tanto dolor que lo sent\u00eda hasta en su cuerpo. Y esto es muy importante tenerlo en cuenta en la visi\u00f3n: por un lado, est\u00e1 el deleite de la comunicaci\u00f3n con su Dios tan amado; por otro lado, el dolor que causa esa uni\u00f3n para mantenerse fiel. La teolog\u00eda de la Cruz, siempre presente y que se revela, incluso en esos fen\u00f3menos m\u00edsticos de tan alta y subida categor\u00eda como el que est\u00e1 experimentando en esos momentos \u2013puesto que fueron varios\u2013 Santa Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gozo del esp\u00edritu la fortalece para permanecer fiel, el dolor le advierte que esa fidelidad no se lograr\u00e1 nunca sin esfuerzo. Para lo primero, la comunicaci\u00f3n cercana de Dios, adivinamos muchas horas previas de contemplaci\u00f3n. Con respecto a lo segundo, la cruz siempre presente, podemos tambi\u00e9n pensar en todos los tormentos que tuvo que sufrir Santa Teresa precisamente como consecuencia de querer vivir tan dignamente ese amor a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si Santa Teresa no fue una mujer evadida de la tierra, tampoco su amor a Dios es una abstracci\u00f3n. Ella fue una luchadora nata, una mujer combativa, dispuesta a trabajar indeciblemente por dar cima a las empresas espirituales que trat\u00f3 de realizar en su vida. Se lo debe a esto, a este sentido de aceptaci\u00f3n de la Cruz y de las mortificaciones necesarias para seguir fiel al Se\u00f1or. Una monja, como otras muchas de su comunidad y de aquel tiempo, hubiera podido tener tambi\u00e9n gracias especiales de Dios, pero quiz\u00e1 no hubiera tenido arrestos para acometer tantas empresas, si no hubiera tenido tant\u00edsimo amor. Y \u00a1cuidado que le toc\u00f3 sufrir a Santa Teresa! Con sufrimientos de los que m\u00e1s cuestan; porque \u00fanicamente nos sentimos impresionados por los sufrimientos de car\u00e1cter humano: tantos como tenemos que padecer o de los que somos testigos en relaci\u00f3n con el pr\u00f3jimo. No somos indiferentes a las desgracias de los dem\u00e1s. Nos afligimos con el afligido y con toda raz\u00f3n; pero no pensamos en lo que significa el sufrimiento de un alma que ha llegado a esas cimas de la uni\u00f3n con Dios y, por el mismo amor, acomete una empresa de Reforma en su Orden, de fundaciones, de tratos con hombres y mujeres de toda condici\u00f3n para conseguirlo, y se ve frecuentemente despreciada, incomprendida, calumniada, perseguida, obstaculizada y a punto en much\u00edsimas ocasiones de quedar definitivamente impedida para todo aquello que ella tiene conciencia de que Dios est\u00e1 invit\u00e1ndola a realizar. Este sufrimiento es espantoso, a no ser que lo padezca un alma que pueda compensar tales cruces con esos otros gozos que Dios le da por mantenerse en una amistad con \u00c9l tan conmovedora.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Coraz\u00f3n transverberado, coraz\u00f3n nuevo<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y tercero: Por fin en esta visi\u00f3n podemos imaginarnos nosotros lo que significa fundamentalmente, y que es, quiz\u00e1, el motivo de m\u00e1s relieve en el que se ha fijado la Iglesia para permitir esta conmemoraci\u00f3n dentro de la Sagrada Liturgia. Por un lado, hemos dicho, trato con un Dios cercano y pr\u00f3ximo: intimidad en la vida del esp\u00edritu de un alma enamorada y limpia. Segundo, teolog\u00eda de la Cruz. Y, tercero, lo que aparece tambi\u00e9n en esta visi\u00f3n famosa: la transformaci\u00f3n del coraz\u00f3n, \u00a1claro!, transverberado. Es traspasado, revuelto, es como sacado de s\u00ed mismo para convertirse en otra cosa. Desde esta visi\u00f3n en adelante ya comprendemos mejor lo que ven\u00eda sucediendo en la vida de Santa Teresa, pero aqu\u00ed se pone de relieve muy vigorosamente; a partir de este momento es otra, ya sin l\u00edmites; el coraz\u00f3n ha cambiado, es ya toda de Dios. Un coraz\u00f3n nuevo. \u00bfNo es esto lo que estamos pidiendo siempre en nuestra vida espiritual? Los ni\u00f1os puros de coraz\u00f3n, con los cuales nos hemos encontrado de un modo o de otro en las familias cat\u00f3licas, en las catequesis, en los colegios en donde se ofrece una educaci\u00f3n sana. \u00bfNo vemos ah\u00ed tambi\u00e9n como un reflejo ang\u00e9lico, que se dibuja en su rostro y que nos hace pensar en esto, en un coraz\u00f3n merecedor de que Cristo dijera: \u201cSi no os hac\u00e9is como \u00e9stos, no entrar\u00e9is en el Reino de los Cielos\u201d? \u00bfY los j\u00f3venes? \u00bfEs que no hemos encontrado nunca alg\u00fan joven o alguna muchacha que, fieles a esas secretas llamadas de Dios, han ido entreg\u00e1ndose cada vez m\u00e1s, hasta el punto de que, aun viviendo en el mundo, han aparecido como azucenas limp\u00edsimas, que reflejan en su mirada, en sus palabras y en sus sentimientos un mundo de amores silenciosos, que Dios va cultivando dentro del jard\u00edn de sus almas? Y tantas mujeres buenas, madres de familia, llenas de vida cristiana, en medio de los afanes del mundo, que se han propuesto y van logr\u00e1ndolo bajo una direcci\u00f3n espiritual prudente y sabia, ir ofreciendo al Se\u00f1or, cada vez m\u00e1s, \u00a1cada vez m\u00e1s!, \u00a1siempre m\u00e1s!, dentro del hogar; incluso cuando sus hijos ya son mayores lo han ido dando todo y van apareciendo tambi\u00e9n como transformadas en relaci\u00f3n con otra \u00e9poca de su vida. Gracias precisamente a su fidelidad, a estas llamadas de Dios, a ese dejarse prender en lo m\u00e1s \u00edntimo de su coraz\u00f3n, por el dardo con que el Se\u00f1or las ha ido atravesando poco a poco: sacerdotes, religiosas, religiosos santos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfNo es esto la espuma m\u00e1s limpia y m\u00e1s pura de la vida de la Iglesia en la tierra? \u00bfPor qu\u00e9 lo vamos a despreciar? \u00bfC\u00f3mo no estimarlo en todo lo que vale? Evidentemente, habr\u00e1 que evitar cualquier falsa apariencia de virtud, que acaso pueda darse en personas cuya psicolog\u00eda alterada facilite esas transposiciones extra\u00f1as del orden espiritual y de lo puramente psicol\u00f3gico y humano; pero estos errores y equivocaciones se dan en todas las actividades de la vida, en todas las actitudes del esp\u00edritu en relaci\u00f3n con cualquier empresa. Para discernir, se nos pide prudencia. Pero cuando las obras demuestran con el poder de su realismo y su eficacia que ese esp\u00edritu va as\u00ed, rectamente iluminado por Dios, alcanzando esas cimas, estamos en presencia de las operaciones del Esp\u00edritu Santo sobre aquellos que han seguido los mandatos y los consejos de Cristo, tal como se nos hablaba ahora mismo en el fragmento evang\u00e9lico que se nos ha le\u00eddo. No en vano se nos ofrece esta lectura precisamente para conmemorar la fiesta de la Transverberaci\u00f3n de Santa Teresa. No en vano, porque en definitiva es eso: el coraz\u00f3n traspasado y cambiado es un fruto del Esp\u00edritu Santo en un alma que vive totalmente pendiente de unir su voluntad con la Voluntad de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas consideraciones son respuestas que podemos dar a la pregunta que me he hecho al principio, tratando de satisfacer una leg\u00edtima curiosidad, que pienso que vosotros pod\u00edais tener. Porque el conmemorar esta visi\u00f3n se ha convertido en un acto lit\u00fargico que la Iglesia autoriza, hasta el punto de que a\u00f1o tras a\u00f1o en toda la Orden Carmelitana, y aqu\u00ed de manera particular, en este monasterio, podamos celebrarlo con tanto gozo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De la mano de Santa Teresa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos sacerdotes, religiosas, queridos hermanos: Pronto terminar\u00e1 ya el a\u00f1o en que venimos conmemorando el IV Centenario de la muerte de Santa Teresa. Record\u00e1is muy bien los actos del mes de octubre aqu\u00ed, en \u00c1vila, el a\u00f1o pasado; luego, c\u00f3mo se ha movido en toda Espa\u00f1a, cu\u00e1ntas personas han llegado a \u00c1vila con verdadero deseo de honrar a la Santa querida. \u00a1Cu\u00e1ntas peregrinaciones tambi\u00e9n de fuera de Espa\u00f1a! Como nunca, en las diversas fechas en que se han conmemorado en Espa\u00f1a acontecimientos relativos a la Santa; otros centenarios, el doctorado, etc., como nunca, se ha movido el alma cat\u00f3lica de Espa\u00f1a. Y ha hecho acto de presencia aqu\u00ed en m\u00faltiples manifestaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya queda poco tiempo, hasta el d\u00eda en que venga el Santo Padre \u2013Dios quiera que nada lo impida\u2013 a clausurar el Centenario. La ocasi\u00f3n inmediata de su visita a Espa\u00f1a es \u00e9sta, \u00e9l sin duda habr\u00eda venido tambi\u00e9n, como est\u00e1 yendo a tantos otros pa\u00edses de la tierra, pero de hecho las cosas son as\u00ed: el motivo inmediato por el que viene es la clausura del Centenario, como pudo haber sido la apertura.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 nos dir\u00e1 el Papa?<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfQu\u00e9 nos traer\u00e1 el Papa a Espa\u00f1a? Muchas cosas buenas. Muchas. Sin dudar; se referir\u00e1 a nuestro pasado, a la vida cat\u00f3lica de este pueblo, de esta naci\u00f3n, de esta patria querida, que tanto ha hecho por la Iglesia a lo largo de su historia: medio mundo ha sido evangelizado por Espa\u00f1a. Y est\u00e1 bien que venga el Papa ahora aqu\u00ed, despu\u00e9s de haber ido antes por la Am\u00e9rica del Continente de habla espa\u00f1ola, y por Filipinas, en Asia; y por \u00c1frica tambi\u00e9n. Tanto en este \u00faltimo continente africano en la porci\u00f3n de Guinea que visit\u00f3, como antes en Filipinas y en Am\u00e9rica, se ha encontrado ya con lo que realiz\u00f3 la Espa\u00f1a cat\u00f3lica que, no obstante sus fallos y sus deficiencias de toda \u00edndole, ha prestado tantos servicios a la causa de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u201cEso poquito\u201d que vale tanto<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero nuestros misioneros salieron de un pa\u00eds en que se amaba a Dios; Santa Teresa, sin salir de aqu\u00ed, sinti\u00f3 profundamente el celo misionero, y ard\u00eda su alma al ver la situaci\u00f3n en que la Iglesia se encontraba. Ella quer\u00eda que se la honrase y que se la amase por el ancho mundo de Dios. Y se consum\u00eda de celo, y cre\u00eda que ya no pod\u00eda hacer otra cosa como mujer pobre y ruin \u2013as\u00ed lo dice ella\u2013. Quer\u00eda observar los consejos evang\u00e9licos con toda perfecci\u00f3n para, de esa manera, servir a la Iglesia y alentar a todos los misioneros del mundo. Esto es lo que uno encuentra hoy, cuando trata con estas Carmelitas Descalzas; las conozco hace mucho tiempo y de muchos de sus conventos, y siempre dicen: ofrecemos oraciones y sacrificios, y \u00a1qu\u00e9 sacrificios!, por los predicadores, por los obispos, por los sacerdotes, por los misioneros; ofrecemos lo poquito que hay en nosotras \u2013como su Santa Madre\u2013. Y ese poquito no es poco, \u00a1vale tanto!<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El futuro de Espa\u00f1a<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos hablar\u00e1 tambi\u00e9n el Santo Padre del futuro de Espa\u00f1a, para que mantengamos nuestra fe, para que no renunciemos como familias, como personas e incluso en nuestra vida social \u2013la vida social comprende todas las actividades del hombre, no hablo de los estatutos de la organizaci\u00f3n pol\u00edtica de la sociedad\u2013, no renunciemos a la identidad que nos corresponde como personas y como herederos de la fe cat\u00f3lica, que tanto ha hecho por nuestra patria, y a la que nuestra patria tanto ha servido; y nos pedir\u00e1 que cumplamos bien con nuestros deberes, seg\u00fan nuestro estado, el sacerdotal, el estado religioso, el estado laical, la familia, la juventud, etc. Nos exhortar\u00e1 a unir la oraci\u00f3n y el apostolado, el testimonio vivo y ardiente de fe cristiana en la vida y, a la vez, la defensa de esa fe frente a los ataques que puedan continuamente producirse. Continuamente, tambi\u00e9n, porque Cristo es signo de contradicci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Actualidad de la vida contemplativa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vendr\u00e1 a \u00c1vila, vendr\u00e1 a este monasterio y se reunir\u00e1 con las monjas contemplativas de Espa\u00f1a y lanzar\u00e1 su mensaje de espiritualidad y har\u00e1 sentir al mundo cat\u00f3lico y a tantos otros sectores, a los cuales llega de un modo o de otro la palabra del Papa, les har\u00e1 sentir que en estas vidas, en esta fe, en estos votos, en estas consagraciones totales de la existencia a Dios Nuestro Se\u00f1or hay como una fuerza que viene del Esp\u00edritu Santo, que sostiene al mundo. Sois combatientes de la fe m\u00e1s pura, luch\u00e1is de la manera m\u00e1s eficaz que se puede luchar contra el pecado; predic\u00e1is sin palabras; am\u00e1is siempre; alent\u00e1is a todos; y en vuestro trato silencioso con Dios, ese Cristo amado, con el que ten\u00e9is desde hace tantos a\u00f1os ya vuestras mejores consolaciones, pon\u00e9is a sus pies tantas veces los sentimientos y los dolores de todos para buscar y pedir consuelo y paz y hondura de sentimiento religioso y fuerza frente a las tentaciones, y seguridad en el camino que los cristianos tenemos que recorrer incesantemente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El adi\u00f3s de Teresa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De todo esto, y de tantas cosas m\u00e1s, nos hablar\u00e1 el Papa Juan Pablo II; Dios quiera que aprovechemos bien sus lecciones. Cuando, al final de su viaje, clausurado ya el Centenario, de nuevo emprenda su viaje a Roma, y el avi\u00f3n surque los cielos de Espa\u00f1a hacia la Ciudad Eterna, pienso yo que, en esa tarde de la despedida, o en esa noche, ya toda Espa\u00f1a en silencio y en paz, una monja andariega todav\u00eda se levantar\u00e1 sobre los tejados de este monasterio para decirle \u201cadi\u00f3s\u201d. No ser\u00e9is vosotras, ser\u00e1 otra vez Santa Teresa de Jes\u00fas que volver\u00e1 a su sepulcro de Alba de Tormes, ya m\u00e1s tranquila y gozosa por haber dado a sus hermanos y a sus hijos de Espa\u00f1a el regalo de la visita del Vicario de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">26 de agosto de 1982<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1982 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Una vez m\u00e1s nos damos cita en este lugar sagrado del monasterio de la Encarnaci\u00f3n para celebrar la fiesta en que conmemoraremos la visi\u00f3n que tuvo Santa Teresa de Jes\u00fas, de aquel querub\u00edn que, con un dardo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[],"doc_tag":[],"class_list":["post-1809","docs","type-docs","status-publish","hentry"],"year_month":"2026-07","word_count":3314,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1809","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1809"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1809\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1810,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1809\/revisions\/1810"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1809"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1809"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1809"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}