{"id":1801,"date":"2024-10-01T22:38:27","date_gmt":"2024-10-01T20:38:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1801"},"modified":"2024-10-01T22:38:28","modified_gmt":"2024-10-01T20:38:28","password":"","slug":"santa-teresa-de-jesus-y-el-amor-a-la-verdad","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/santa-teresa-de-jesus-y-el-amor-a-la-verdad\/","title":{"rendered":"Santa Teresa de Jes\u00fas y el amor a la verdad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1979 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Me alegro de reanudar esta casi tradici\u00f3n que me hace participar a\u00f1o tras a\u00f1o en esta conmemoraci\u00f3n que hacemos dentro del mundo religioso, no solamente carmelitano, sino casi hay que decir universal, en esta conmemoraci\u00f3n relativa a un hecho espiritual muy extraordinario en la vida de Santa Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Recuerdos del \u00faltimo c\u00f3nclave<\/h2>\n\n\n\n<p>El a\u00f1o pasado no pude estar con vosotros. Estaba participando en el c\u00f3nclave en que, precisamente hoy hace un a\u00f1o, fue elegido Papa el Cardenal Luciani. Si otros motivos no hubiera habido para acordarme de vosotros y de esta fiesta aun estando all\u00ed, ciertos peque\u00f1os episodios, en torno al hecho del c\u00f3nclave, hubieran sido suficientes para recordarme a m\u00ed el v\u00ednculo espiritual que aquella tarde yo sent\u00eda, que me hac\u00eda llegar desde Roma hasta aqu\u00ed, a esta capilla del monasterio de la Encarnaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo pronto, el Papa elegido aquel d\u00eda, el Cardenal Luciani, es el que en su libro Ilustr\u00edsimos Se\u00f1ores \u2013libro que yo llev\u00e9 conmigo al c\u00f3nclave\u2013 tiene escrita una carta preciosa a Santa Teresa de Jes\u00fas. Leedla, os lo ruego, cuando teng\u00e1is tiempo. Sacar\u00e1 provecho vuestra alma.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, adem\u00e1s, sucedi\u00f3 algo que pertenece al \u00e1mbito de la relaci\u00f3n personal y fue para m\u00ed profundamente significativo. Hoy, precisamente hoy, 26 de agosto, hace un a\u00f1o. Terminadas ya las votaciones, elegido el Papa, despu\u00e9s de la cena a la que acudi\u00f3 ya con su sotana blanca, sentado entre nosotros, en el mismo lugar en que lo hab\u00eda estado en las dos o tres sesiones anteriores, se nos dijo que en el patio de San D\u00e1maso corr\u00eda una brisa suave muy agradable, y que estar\u00eda bien bajar a pasear por all\u00ed despu\u00e9s de una jornada tan fatigosa, con el calor propio de Roma en el mes de agosto y tras la intensidad de sentimientos, que se hab\u00edan ido manifestando a lo largo del d\u00eda. Y bajamos muchos a pasear, despu\u00e9s de la cena. Cuando yo baj\u00e9, no estaba el patio muy iluminado y ya me hab\u00edan precedido grupos diversos. Me fij\u00e9 en alguien que caminaba solo y, sin saber qui\u00e9n era, me dirig\u00ed hacia \u00e9l para ofrecerle mi compa\u00f1\u00eda y pasear juntos. Era el Cardenal de Corea del Sur, de Se\u00fal.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi a usted no le parece mal \u2013le dije\u2013 vengo y con mucho gusto le ofrezco mi compa\u00f1\u00eda.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Oh, cardenal, \u2013contest\u00f3, con la alegr\u00eda fraterna de esos encuentros entre quienes de verdad se estiman y se quieren\u2013 usted es de Toledo, claro\u201d. E inmediatamente a\u00f1adi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cYo estuve en Espa\u00f1a en uno de los a\u00f1os del Concilio. Quer\u00eda visitar en Espa\u00f1a dos ciudades: Toledo y \u00c1vila. Toledo, por los recuerdos que tiene en la historia del catolicismo espa\u00f1ol y todo lo que significa tambi\u00e9n su arte. Y \u00c1vila, por Santa Teresa de Jes\u00fas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Espa\u00f1a y el influjo de su espiritualidad<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00c9se fue el comienzo de una conversaci\u00f3n que se prolong\u00f3 paseando aquella noche por aquel patio durante m\u00e1s de una hora.<\/p>\n\n\n\n<p>Conversaci\u00f3n en la cual yo recib\u00ed de \u00e9l espl\u00e9ndidos testimonios de espiritualidad y de fe; no solamente suyos personales, sino de la comunidad cat\u00f3lica de que es jefe. La forma en que me describ\u00eda la vida de los cat\u00f3licos de Corea del Sur me hac\u00eda meditar muy seriamente.<\/p>\n\n\n\n<p>El caso es que, hablando de Santa Teresa, yo le dije: \u201cPues no sabe la alegr\u00eda que me da que me diga todo esto, porque yo soy muy teresiano desde toda mi vida. Voy mucho por \u00c1vila, entro en los monasterios, visito las comunidades y, cada a\u00f1o, tal d\u00eda como hoy, suelo participar en la fiesta del Carmelo de la Encarnaci\u00f3n predicando sobre la Transverberaci\u00f3n del coraz\u00f3n de Santa Teresa\u201d. Y \u00e9l \u2013nada exuberante de expresi\u00f3n, dada la frialdad propia del car\u00e1cter asi\u00e1tico\u2013 se deshac\u00eda en ponderaciones:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Oh, Santa Teresa! \u00a1Santa Teresa! \u00a1Vida y escritos de Santa Teresa! Para m\u00ed, despu\u00e9s del Evangelio, no hay otra cosa que haga m\u00e1s bien a mi alma. \u00a1Espiritualidad de Santa Teresa! Tengo Carmelitas Descalzas en Se\u00fal y quisiera tener m\u00e1s Carmelitas. Venga, venga usted a Corea pronto \u2013me dec\u00eda\u2013 y venga con sacerdotes y religiosos espa\u00f1oles. Yo quiero la espiritualidad de la Iglesia en Espa\u00f1a; porque espiritualidad de evangelizaci\u00f3n y de expansi\u00f3n por el mundo para llevar el reino de Cristo a todas partes, como Espa\u00f1a, ninguna otra naci\u00f3n \u2013me dec\u00eda \u00e9l\u2013; vosotros ten\u00e9is a Domingo, Ignacio, Javier, Teresa, Juan de la Cruz; unos para el fuego de la vida interior, otros para extender ese fuego en la tierra; como Espa\u00f1a ning\u00fan otro pa\u00eds ha prestado servicios al Evangelio. \u00a1Lo que hab\u00e9is hecho en Am\u00e9rica, lo que hab\u00e9is hecho tambi\u00e9n en Asia, Filipinas!&#8230; \u00a1Como Espa\u00f1a, ninguno!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Y, de repente, me dice: \u201c\u00bfConserv\u00e1is esta espiritualidad? \u00bfSe conserva en Espa\u00f1a? \u00bfSigue habiendo esta fuerza, este vigor para extender el Evangelio?\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Yo tuve que contestar con algunas evasivas, porque esas preguntas me entristecieron. No pod\u00eda dar una respuesta claramente afirmativa. Y habl\u00e9 un poco de lo que hablamos hoy todos: la crisis, el periodo postconciliar, esperamos que todo esto se supere&#8230; Pero me daba cuenta del dolor que para mi alma significaba en aquel momento no poder decirle abiertamente: tenemos muchos seminarios y muchos noviciados vac\u00edos; tenemos una familia espa\u00f1ola muy quebrantada ya por las ideolog\u00edas que combaten el sentido cat\u00f3lico de la vida. Se nota como una aton\u00eda y una falta de respuesta a la llamada de Dios, que antes parece como que era mejor acogida en el coraz\u00f3n de muchos. En fin, esperemos, Eminencia, que pueda volver Espa\u00f1a a ofrecer tambi\u00e9n el testimonio de su fe y de su af\u00e1n misionero como en tantas \u00e9pocas de la historia lo hizo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y as\u00ed fue transcurriendo la conversaci\u00f3n para entrar despu\u00e9s en materia sobre la Iglesia en Corea, y en la narraci\u00f3n que me hizo de su vida personal, de la de su familia, de sus trabajos, etc. Todo ello emocionante. Pero esto ya no hace al caso; lo que s\u00ed hace es el hecho de que ese Cardenal, sin yo poder imaginarlo, la primera frase que me iba a decir en nuestra conversaci\u00f3n era relativa a Santa Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Otro enamorado de Santa Teresa: Juan Pablo II<\/h2>\n\n\n\n<p>Ya veis tambi\u00e9n lo que es el juego de las casualidades o de la acci\u00f3n providencial. Hoy mismo, el actual Papa, Juan Pablo II, otro enamorado de San Juan de la Cruz y de Santa Teresa de Jes\u00fas, ha ido a Canale da Gordo y a Belluno, el pueblo y la di\u00f3cesis del Papa Juan Pablo I; el Papa que dijo que no quer\u00eda m\u00e1s que predicar lo esencial y que su misi\u00f3n era hablar de Jesucristo y su vida y su palabra, como un p\u00e1rroco; con la \u00fanica diferencia de que su parroquia es el mundo entero. Ha ido el Papa actual hoy a rendir el homenaje de su recuerdo y de su devoci\u00f3n a este Papa que, en su libro <em>Ilustr\u00edsimos Se\u00f1ores<\/em>, escrib\u00eda esa carta a Santa Teresa, cuya lectura os he recomendado. Siempre y en todas partes nos encontramos con alguna huella de esta Santa Teresa de Jes\u00fas que lo llena todo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La merced del dardo<\/h2>\n\n\n\n<p>Pues bien, hermanos, ahora reflexionemos brevemente una vez m\u00e1s sobre este hecho que ella cuenta en su vida. El de la visi\u00f3n que tuvo de ese \u00e1ngel, Arc\u00e1ngel de los m\u00e1s altos que, con un dardo de oro, llega hasta su coraz\u00f3n y lo atraviesa, y como si en la punta tuviera fuego, la quema, y ella siente un dolor espiritual, y tambi\u00e9n corporal, porque aunque principalmente era del esp\u00edritu, aun el cuerpo sufr\u00eda y \u00a1harto sufr\u00eda! La atraviesa espiritualmente y ella prorrumpe en gemidos incontenibles y siente como una mezcla de dolor y de alegr\u00eda tan deliciosa que lo \u00fanico que hace despu\u00e9s de describirlo tan preciosamente, es decir: \u201cLos que lo nieguen o no lo crean, lo \u00fanico que yo quiero es que pudieran sentirlo como yo lo sent\u00ed aquella vez\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La Iglesia, al permitirnos celebrar esta fiesta, no busca precisamente el que nos fijemos de manera exclusiva en este hecho que sucede en la vida de Santa Teresa por modo de visi\u00f3n, \u00a1no! No se trata de que nos entretengamos en ese episodio tan bien descrito y que con eso y con la piedad y la liturgia nos contentemos en la contemplaci\u00f3n de un horizonte tan bello. Hay algo m\u00e1s en la intenci\u00f3n de la Iglesia y que aparece perfectamente descrito en la oraci\u00f3n del d\u00eda. Lo que se busca es que nos fijemos en la transformaci\u00f3n de una mujer santa; en la progresi\u00f3n que hoy alcanza una etapa nueva de su vida, con una visi\u00f3n; una progresi\u00f3n en el amor de Dios. Ella lo describe de ese modo, porque as\u00ed fue la visi\u00f3n, y la descripci\u00f3n corresponde, en t\u00e9rminos muy exactos, a lo que en la vida espiritual de un alma unida con Dios suele suceder, y la Iglesia nos invita a que contemplemos esto y a que pidamos que nos conceda Dios a nosotros tambi\u00e9n una transformaci\u00f3n semejante para que deseemos extender su Reino. \u00c9sta es la fuerza pedag\u00f3gica de esta fiesta, que bien merece ser conmemorada, no s\u00f3lo en el \u00e1mbito \u00edntimo de las comunidades carmelitanas, sino que se extendiera m\u00e1s para permanente lecci\u00f3n de cuantos tenemos que vivir la vida cristiana con fervor, no rutinariamente. He aqu\u00ed la cuesti\u00f3n, vivirla con fervor.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una p\u00e1gina de las Moradas<\/h2>\n\n\n\n<p>Santa Teresa misma en el Libro de las Moradas, al describir las sextas, parece que tiene presente este hecho: el de la Transverberaci\u00f3n con que ella sinti\u00f3 atravesado su coraz\u00f3n, lleno de amor a Dios; porque describe lo que sucede al alma en este momento de su vida espiritual, pr\u00f3ximo ya a la cumbre, que se refleja en las s\u00e9ptimas Moradas. En \u00e9stas, las sextas, tiene un cap\u00edtulo, uno de cuyos p\u00e1rrafos empieza diciendo: \u201cDeshaci\u00e9ndome estoy, hermanas, por ver c\u00f3mo pudiera haceros entender lo que es la vida espiritual ya aqu\u00ed, en este momento. Y casi no puedo; es ya el fuego que devora; es como una centella, pero no es estable \u2013dice ella\u2013, no es permanente; no es un fuego que ya tome posesi\u00f3n por completo del alma enamorada; no es estable; cuando parece que va a abrasar, la centella desaparece, aunque luego vuelve\u201d. Y digo que parece como que explica esta visi\u00f3n, porque, en un momento determinado, en ese cap\u00edtulo al que me estoy refiriendo, dice tambi\u00e9n: \u201cEs como cuando ha entrado la saeta de ese fuego de Dios que nos arranca las entra\u00f1as al salir y nos produce a la vez pena y alegr\u00eda\u201d. Frases muy parecidas a las que emplea al hablar de la visi\u00f3n del dardo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero llega un momento en que quiere como dar seguridad y dice: \u201cCuando el alma vive as\u00ed, \u00bfqu\u00e9 har\u00edamos para poder tener la seguridad de que no es enga\u00f1o, ni ilusi\u00f3n, ni acci\u00f3n del demonio?\u201d Siempre el realismo; siempre Santa Teresa poni\u00e9ndonos en guardia para evitar el que caigamos en ilusiones de un falso espiritualismo. Y tratando ella de que todos lleguen a esas cumbres, sin embargo, quiere asegurar que el camino sea certero y dice: \u201cNo, no es ilusi\u00f3n. Por varias razones, no es acci\u00f3n del demonio, no:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>primero, porque el demonio no es capaz de producir en las almas esta mezcla de pena y gusto; la pena sabrosa s\u00f3lo es cosa de Dios. El demonio produce, o un deleite enga\u00f1oso, o una inquietud con guerra, mientras que a lo que yo estoy refiri\u00e9ndome: la vida de uni\u00f3n con Dios, las operaciones del amor \u2013as\u00ed las llama\u2013, esas llamadas de Dios, que son como un silbo potente que nos atrae, producen a la vez pena, sufrimiento y gozo; y cuanto m\u00e1s gozo, como que m\u00e1s se sufre, y cuanto m\u00e1s se sufre, y como que m\u00e1s se goza.<\/li>\n\n\n\n<li>Segundo, este dolor y este gozo vienen de otras altas esferas, en las cuales el demonio no tiene facultad;<\/li>\n\n\n\n<li>Y tercero, la m\u00e1s clara se\u00f1al de que en estas actitudes del esp\u00edritu no hay enga\u00f1o, no hay ilusi\u00f3n, es que mantienen al alma con deseo de seguir padeciendo y de aceptar muchos trabajos por el Reino de Dios. Y entonces es cuando no hay ilusi\u00f3n ninguna\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Es notable que nos hable as\u00ed la gran Doctora M\u00edstica con este realismo; para que ve\u00e1is que no hay enga\u00f1o, sino que es vida espiritual perfeccionada, desarrollada casi hasta el m\u00e1ximo; el m\u00e1ximo vendr\u00e1 en las s\u00e9ptimas Moradas. El resultado que produce esta uni\u00f3n, estas operaciones de amor, son ganas de padecer y de seguir trabajando y aceptando muchos trabajos por la causa de Dios. Espl\u00e9ndida lecci\u00f3n de vida espiritual.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Para llegar al conocimiento de la verdad, un camino: el amor<\/h2>\n\n\n\n<p>Yo uno estas reflexiones de Santa Teresa con la que nos dice en el \u00faltimo cap\u00edtulo del libro de su <em>Vida<\/em>. Impresionante, ese cap\u00edtulo, cuando habla de c\u00f3mo por el amor ha podido llegar a conocer la verdad. Y tiene p\u00e1rrafos preciosos en que viene a manifestar que al fin lleg\u00f3 un d\u00eda en que el Se\u00f1or le dijo: \u00bfSabes lo que es amarme de verdad? \u00bfAmarme, operaciones de amor, vida espiritual? Es considerar mentira, todo lo que a m\u00ed no me agrada. Yo he querido vivir eso y he llegado a entender la verdad delante de la verdad \u201cmesma\u201d: \u201cVi lo que era la verdad uni\u00e9ndome con la verdad, uni\u00e9ndome con la verdad de Dios, de Cristo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ay!, si hubiera m\u00e1s que amasen la verdad de este modo. Ella la ama tanto que llega a decir en este cap\u00edtulo: \u201cSiento como el deseo ya de no hablar nada, nada, a no ser ir por delante de los afanes de este mundo; y de tal manera lo siento que a veces quisiera no vivir ya en \u00e9l\u201d. Siente como el deseo de despegarse, no vivir en el mundo, pero es porque ha entendido la Verdad. Y ya se extiende en consideraciones finales, con las que trata de cerrar los cap\u00edtulos destinados a narrar su vida y todos son as\u00ed, como exclamaciones y consejos, hablando de esa Verdad de la que est\u00e1 enamorada: el amor y la contemplaci\u00f3n de Dios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La verdadera libertad<\/h2>\n\n\n\n<p>Entonces es cuando el alma se siente libre como lo fue Santa Teresa. \u201cLa verdad os har\u00e1 libres\u201d. Nada de visiones enga\u00f1osas. Son operaciones m\u00edsticas, en las que el Esp\u00edritu Santo, tal como se nos ha le\u00eddo en este pasaje del Evangelio, por las diversas maneras con que puede hacerlo \u2013ya sea en la Iglesia jer\u00e1rquica y en su magisterio, o bien en la iluminaci\u00f3n de las verdades recibidas, o bien en los carismas que concede a las almas que \u00c9l elige\u2013, va produciendo fen\u00f3menos de esta naturaleza. Y la ortodoxia y la seguridad y el realismo de que episodios como \u00e9ste de la vida de Santa Teresa son, de parte de Dios, una manifestaci\u00f3n de su gracia, y de parte del alma, un anhelo viv\u00edsimo de corresponder cada vez mejor a ella con deseos de mayor perfecci\u00f3n, se hacen patentes en el resultado que producen: \u00bfadonde la llevan esas operaciones de amor, adonde esos requiebros, adonde ese silbo potente al que no puede resistir? Al terminar dice: \u201cAmo la verdad, pero la verdad contemplada delante de la Verdad misma, que es Dios, y todo lo dem\u00e1s me cansa y quisiera ya como salir y no vivir en este mundo y quisiera no hablar nada de cosas que sean de la tierra\u201d. Pero hay que seguir, padecer, aceptar trabajos, seguir sirviendo al Reino de Dios. \u00c9sa es la santidad.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Frutos de esta espiritualidad<\/h2>\n\n\n\n<p>Se comprende, pues, que, cuando se vive esta espiritualidad cristiana, aparezcan los frutos de su fecundidad y pueda darse ese Cardenal de Corea que habla de Santa Teresa como si fuera nacido en \u00c1vila, y \u00e9l me dec\u00eda: \u201cYo, ahora, voy a hacer pronto un mes de ejercicios con dos o tres sacerdotes, como los hac\u00edan al principio con San Ignacio; porque estoy convencido de que s\u00ed, tenemos la Iglesia, y hemos elegido Papa y renacen esperanzas nuevas&#8230;, pero si no miramos a lo alto, si no contamos con el del Arriba, si en la Iglesia no vivimos de Cristo, nada, nada; no podremos hacer nada\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>-Y ustedes \u2013le dije\u2013 \u00bfc\u00f3mo mantienen su Iglesia?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Bien, muy bien.<\/p>\n\n\n\n<p>Y lo dice un hombre que tiene su patria dividida por el paralelo 38; Corea del Norte, sumergida en el dominio comunista, de ese comunismo asi\u00e1tico que hace del ate\u00edsmo una profesi\u00f3n de fe.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Nuestros cat\u00f3licos \u2013me dijo\u2013 muy fervorosos, muy bien, muy buenos; mill\u00f3n y medio de cat\u00f3licos.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfY seminaristas, sacerdotes?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Suficientes. 640 seminaristas. Saldr\u00e1n muchos sacerdotes.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; \u00bfPor qu\u00e9 me pide entonces sacerdotes de Espa\u00f1a?<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Porque tambi\u00e9n los nuestros deben ser misioneros y deben salir del all\u00ed, ir por el mundo a seguir predicando el cristianismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfVeis? Otra vez unida la vida interior, reflejada en ese amor que siente \u00e9l hacia esa Santa Teresa y manifestada en el celo por el Reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Lecci\u00f3n permanente, hermanos, para todos nosotros.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El verdadero amor tiene exigencias<\/h2>\n\n\n\n<p>Entonces llega uno a comprender bien c\u00f3mo con ese amor a Dios miles de problemas quedan resueltos. El cristianismo, la vida cristiana de una persona, la vida cristiana de un grupo, de una parroquia, de una comunidad religiosa, con este amor y al tratar de moverse con ese dinamismo que el amor a Dios imprime, nos evitar\u00e1 caer en el concepto de un Dios legalista, estrecho, pobre, que es lo m\u00e1s opuesto a la grandeza del Evangelio; y nos evitar\u00e1 tambi\u00e9n caer en el otro extremo: en el de un Dios convertido en nebulosa, sin exigencias, sin mandamientos, sin v\u00ednculos. Si hay amor, hay v\u00ednculos que unen. Si hay amor de Dios a los hombres, tiene que manifestarse en relaciones concretadas por Dios, las cuales van buscando la pureza de coraz\u00f3n, el desprendimiento, la humildad, la generosidad en la donaci\u00f3n; no el autoenga\u00f1o, no la tiran\u00eda, no el ego\u00edsmo, no la falsa religiosidad. Entonces cuando se ve a Dios as\u00ed, manifestado de ese modo, se admiten sus leyes, porque son leyes de amor, pero no se cae en la visi\u00f3n torpe de un Dios legalista que estuviera como un polic\u00eda a nuestro lado para pedirnos cuenta estrecha de nuestros actos. Nos la pedir\u00e1, s\u00ed; pero en nombre de un amor no correspondido y en la medida en que se nos haya manifestado a nosotros. Pero aun eso ser\u00e1 tambi\u00e9n una demostraci\u00f3n de su amor y de su misericordia.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un materialismo sin ideales<\/h2>\n\n\n\n<p>Y lo mismo para la vida social. Yo dec\u00eda a ese Cardenal de Corea que no me atrev\u00eda a darle respuestas muy concretas sobre lo que estaba viendo suceder \u2013y temo que haya de seguir sucediendo\u2013 en esta Espa\u00f1a a la que nos referimos, con su tradici\u00f3n cat\u00f3lica, que estiman m\u00e1s ellos que nosotros, muchas veces. No quer\u00eda concretarle demasiado; pero, al ver lo que est\u00e1 pasando, vuelvo a hacer una relaci\u00f3n tambi\u00e9n desde este punto de vista de la consideraci\u00f3n social de los pueblos o de la marcha de las culturas, y me doy cuenta de lo siguiente: lo mismo que en la relaci\u00f3n de una persona con Dios se trata de mantener los v\u00ednculos del amor puro, para llegar a contemplar la verdad, lo mismo hay que mantenerlos en la vida social de los pueblos, si se quiere que perdure el sentido cristiano que les ha distinguido. Mas cuando, al contrario, sucede lo que est\u00e1 sucediendo, el porvenir puede ser tr\u00e1gico.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy nos domina un materialismo consumista, pero materialismo, al fin y al cabo. Enfrente est\u00e1 el otro, el materialismo marxista. Del consumismo del placer y del olvido de Dios en que est\u00e1n cayendo los pa\u00edses de Occidente, se pasa inevitablemente al otro, porque el otro termina por tener m\u00e1s fuerza que arrastre: tiene un ideal. Mientras que este otro materialismo, en el que van cayendo nuestros pa\u00edses \u2013que s\u00f3lo se sostienen todav\u00eda por su potencia b\u00e9lica o econ\u00f3mica\u2013, este otro materialismo lo que hace es disgregarlo todo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El contraste de Polonia<\/h2>\n\n\n\n<p>Pienso por contraste en Polonia. He ah\u00ed un pueblo cat\u00f3lico que, frente a un Estado de ate\u00edsmo marxista, no ha sucumbido, ha mantenido sus ideales. Y ahora se produce, por ejemplo, esa reacci\u00f3n tan asombrosa cuando ha ido a visitarle un hijo de esa patria: Juan Pablo II. Pero reflexionemos un poco m\u00e1s. Polonia es un pa\u00eds que, despu\u00e9s de la \u00faltima guerra mundial, ha venido sufriendo. No ha ca\u00eddo en el materialismo consumista de los pa\u00edses occidentales; no ha quedado como amortiguado, como estamos nosotros; y por eso mismo reacciona tan valientemente frente al materialismo marxista. El hecho de no haber pasado por este otro materialismo destructor, que apaga el fuego de los grandes ideales, la mantiene m\u00e1s firme frente a la otra agresi\u00f3n teol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p>Acaso est\u00e9 ah\u00ed la explicaci\u00f3n, tal como se me ocurre en este momento, de por qu\u00e9 Polonia es capaz de mantener esa fuerza vigorosa que en otros pa\u00edses va desapareciendo. El hecho de que cuando Juan Pablo II se encuentra en la Silesia con los obreros de Polonia y les predica: \u201cque nadie os arrebate vuestra vida interior, vuestra capacidad de oraci\u00f3n\u201d, reciba como respuesta a esa frase el aplauso vibrante del mundo obrero, parece una p\u00e1gina del Evangelio escrita en esta \u00e9poca de nuestro mundo. Pero es porque en el materialismo de ese otro tipo no ha entrado el del placer, el de la comodidad, el del Dios nebulosa; el de querer rebajarlo todo; el de ofrecer un cristianismo acomodaticio; el de hablar del pecado, de la virtud, de la uni\u00f3n con Dios con un lenguaje meramente humanista; el de destruir las esencias puras de la religi\u00f3n que Cristo nos ense\u00f1\u00f3, para quedarnos con un sincretismo religioso que lo mezcla todo, lo aguanta todo, y pasa por todo.<\/p>\n\n\n\n<p>Santa Teresa no obraba as\u00ed. Para ella, el Dios que merec\u00eda su amor era el Dios de la Sant\u00edsima Trinidad, Padre, Hijo y Esp\u00edritu Santo. No un Dios de nebulosa. Y a trav\u00e9s del Evangelio sab\u00eda lo que ten\u00eda que ser la relaci\u00f3n con el Padre, con el Hijo, con el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Algo parecido nos ha recordado Pablo VI en la exhortaci\u00f3n apost\u00f3lica <em>Evangelii nuntiandi<\/em>. Hablando de estos puntos, dice c\u00f3mo no se puede reducir el sentido de Dios a lo puramente humano, porque empezamos por qu\u00e9 la Trinidad, que es el fundamento de la Revelaci\u00f3n, no pertenece a ning\u00fan valor de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Trabajemos todos por el Reino de Dios<\/h2>\n\n\n\n<p>En fin, hermanos, que una vez m\u00e1s, la fiesta que celebramos del coraz\u00f3n transverberado de Santa Teresa, nos anime a mantener nuestra fe y aceptar tambi\u00e9n trabajos por el Reino de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Vosotras acept\u00e1is, religiosas Carmelitas, los trabajos de vuestra oraci\u00f3n y de vuestra mortificaci\u00f3n penitente por el Reino de Dios. Dif\u00edcilmente se encontrar\u00e1 un grupo humano en donde se vivan con tan detallado conocimiento y con anhelo tan puro, los problemas de la humanidad, como en un convento de Carmelitas. Yo no s\u00e9 qu\u00e9 pasa, porque no tienen televisi\u00f3n, ni radio, ni leen peri\u00f3dicos; pero est\u00e1n enteradas de todo y por todo oran y por todo se sacrifican. Es una buena sinton\u00eda de su esp\u00edritu con el mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es como el Evangelio trabaja en las almas puras.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que en ellas, en nosotros, sacerdotes, en todos vosotros, religiosas que aqu\u00ed veo, seglares, familias cat\u00f3licas; \u00a1gozo y alegr\u00eda y nunca acomplejamiento! Gozo y alegr\u00eda de sentirnos hijos de la Iglesia, disc\u00edpulos del Evangelio en toda su integridad, sin disimulos y sin transigencias vergonzosas. Fieles a lo que el Se\u00f1or nos ha ense\u00f1ado; fieles a lo que la Iglesia de hoy, por boca de los Papas, nos sigue diciendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00e1 notable leer ma\u00f1ana, o pasado, los discursos que haya pronunciado hoy el Papa. Pero estar\u00e1n todos en esta l\u00ednea, en relaci\u00f3n con la familia, con la vida cristiana y con el mundo; de la misma manera que los del Papa anterior, el p\u00e1rroco del mundo, Juan Pablo I, el que quiso promover el retorno a lo esencial, y lo esencial es esto de que venimos hablando aqu\u00ed a\u00f1o tras a\u00f1o, movidos por el recuerdo de nuestra santa querida, Santa Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>26 de agosto de 1979<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1979 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Me alegro de reanudar esta casi tradici\u00f3n que me hace participar a\u00f1o tras a\u00f1o en esta conmemoraci\u00f3n que hacemos dentro del mundo religioso, no solamente carmelitano, sino casi hay que decir universal, en esta conmemoraci\u00f3n relativa a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[80],"doc_tag":[],"class_list":["post-1801","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-santa-teresa"],"year_month":"2026-05","word_count":4347,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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