{"id":1799,"date":"2024-10-01T22:37:23","date_gmt":"2024-10-01T20:37:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1799"},"modified":"2024-10-01T22:41:21","modified_gmt":"2024-10-01T20:41:21","password":"","slug":"6integracion-de-lo-humano-en-lo-divino","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/6integracion-de-lo-humano-en-lo-divino\/","title":{"rendered":"Integraci\u00f3n de lo humano en lo divino"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1977 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">A dos pasos de aqu\u00ed<\/h2>\n\n\n\n<p>El \u00e1ngel, de los m\u00e1s preciosos del cielo, que deben llamarse querubines; el lugar en que tuvo realidad este acontecimiento; las palabras preciosas con que la Santa describi\u00f3 m\u00e1s tarde el fen\u00f3meno que hab\u00eda vivido, todo nos resulta cercano. Santa Teresa est\u00e1 presente aqu\u00ed, en el coraz\u00f3n de sus hijas. Las palabras con que describi\u00f3 este hecho, acaban de sernos le\u00eddas por el capell\u00e1n del monasterio; el lugar lo tenemos ah\u00ed, a dos pasos de nosotros, y el \u00e1ngel y el dardo los imaginamos sin gran esfuerzo por nuestra parte, de tal modo que pienso yo que, de haber estado presentes en aquel momento, un impulso irresistible nos habr\u00eda movido, quiz\u00e1, a detener la punta lacerante de aquel dardo, que iba derecho al coraz\u00f3n de la Santa. Pero su mirada, llena de gratitud por nuestra disposici\u00f3n de ampararla, nos habr\u00eda rogado, a la vez, que no lo impidi\u00e9ramos, porque aquello tan doloroso era, sin embargo, un regalo de amor del Dios vivo, y no hab\u00eda que poner obst\u00e1culos a aquella acci\u00f3n de Dios en su alma. Fruto, quiz\u00e1, todo esto que estoy diciendo, de la fe sencilla y del amor que profesamos todos a Santa Teresa; y fruto, a la vez, de la agudeza descriptiva con que ella nos da a conocer ese hecho de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un hecho que se presta a ser considerado por nosotros como&#8230; un fen\u00f3meno aislado, extraordinario, muy singular en la vida de Santa Teresa, que nos deja como arrobados. No lo rechazamos, ni lo discutimos, sencillamente lo contemplamos. \u00a1Hay tantas cosas maravillosas en la vida de Santa Teresa! O bien, ya con otras categor\u00edas mentales, lo considerar\u00edamos como un fen\u00f3meno m\u00edstico, de alt\u00edsima significaci\u00f3n, que los te\u00f3logos pueden explicar con m\u00e1s detenimiento, cuando tratan de estas operaciones de Dios sobre las almas fieles y santas. Es decir, que este hecho, tal como es conocido, le\u00eddo, celebrado, se presta a consideraciones as\u00ed, que nos concentran en el mismo&#8230; y nada m\u00e1s. Y uno puede quedarse diciendo: \u00a1Qu\u00e9 maravilla! No dir\u00e1 \u2013porque todos nos consideramos indignos de ellos\u2013, \u00a1qui\u00e9n pudiera recibir una merced de esta \u00edndole! Eso no, no lo diremos; somos suficientemente conocedores de nosotros mismos para ser humildes, al menos en este caso. Pero s\u00ed se presta el hecho a que, en una conversaci\u00f3n piadosa, en un comentario, demos vueltas con nuestro amor y con nuestra imaginaci\u00f3n al fen\u00f3meno que ella vivi\u00f3; y consideremos la grandeza de Dios, la fidelidad de algunas almas santas o, como se dice en la oraci\u00f3n de la misa de hoy, la fuerza que Dios le concedi\u00f3 para fortalecerla en las empresas que hab\u00eda de realizar por la Iglesia. Quiz\u00e1 pensemos todo esto un poco y nada m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La Transverberaci\u00f3n, s\u00edntesis de toda una vida<\/h2>\n\n\n\n<p>Y no es poco pensarlo as\u00ed. Pero estimo, sin embargo, que debemos elevar un poco nuestra consideraci\u00f3n, y sin necesidad de deformar el hecho y de sacar de \u00e9l otra clase de consecuencias, podemos muy bien darnos cuenta de la significaci\u00f3n m\u00e1s profunda que tiene este fen\u00f3meno en la vida de Santa Teresa. Sobre todo, si acert\u00e1ramos a considerarlo como una expresi\u00f3n sintetizada, condensada, de lo que fue su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 fue su vida? Elevando un poco nuestra consideraci\u00f3n por encima del hecho epis\u00f3dico, \u00bfqu\u00e9 fue su vida? Yo la resumo as\u00ed: Una integraci\u00f3n de lo humano en lo divino. Santa Teresa es un ejemplo cumbre en la historia de los santos. Alguien ha dicho que la historia de la Iglesia es la historia de los santos, porque ellos son los que est\u00e1n respondiendo siempre con la m\u00e1xima fidelidad a las reclamaciones de Dios, a su Cuerpo M\u00edstico y, a trav\u00e9s de \u00e9l, al mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Santa Teresa es un ejemplo maravilloso de integraci\u00f3n de lo humano en lo divino. A trav\u00e9s de esta escena lo vemos as\u00ed. Es un dardo de fuego, que penetra en su coraz\u00f3n, el centro de la vida y de los amores del hombre, como para asumirla, como para arrebatarla. Es Dios mismo, a trav\u00e9s de un morador de los cielos, un \u00e1ngel, un querub\u00edn, el que llega hasta ella en esa visi\u00f3n y produce en ella tales efectos, que toda la persona de Santa Teresa de Jes\u00fas queda como envuelta en ese dolor y en esa dulzura. Dolor, porque la acci\u00f3n romp\u00eda, por decirlo as\u00ed, la normalidad de su condici\u00f3n humana. Era tan fuerte la sensaci\u00f3n que experimentaba como consecuencia de aquella acci\u00f3n, en su esp\u00edritu, que hasta sus fibras f\u00edsicas se resent\u00edan. Pero, a la vez, dulzura suav\u00edsima, que es lo que se experimenta a medida que se va progresando en el servicio de Dios y en esa integraci\u00f3n de nuestra vida humana en la esfera de lo divino, que es el secreto de la vida del cristiano. Por eso, no nos es l\u00edcito detenernos en el hecho y contemplarlo simplemente, como un fen\u00f3meno singular, a prop\u00f3sito solamente para las p\u00e1ginas de un libro de Teolog\u00eda M\u00edstica. \u00a1No! En su expresi\u00f3n m\u00e1s alta, hay ah\u00ed algo que es perfectamente aplicable a cada uno de nosotros, puesto que cada uno de nosotros ha de tener como objetivo \u00fanico \u2013una vez que tiene conciencia de lo que es su fe y su amor a Cristo\u2013 esto mismo: la integraci\u00f3n de todo lo humano de esta nuestra vida en lo divino. Esto es la vida espiritual. En esto consiste el avanzar progresivamente en esa relaci\u00f3n con Dios. Es lo que podr\u00edamos llamar, con otras palabras, el misterio, porque es misterio la coexistencia de la criatura con Dios, nuestro Salvador, nuestro Padre, nuestro Hermano.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un doble peligro<\/h2>\n\n\n\n<p>Para esta coexistencia que lleva a la integraci\u00f3n de todo nuestro ser en Dios, nos acechan siempre dos peligros: uno de ellos, el de que nos detengamos en nosotros mismos, sin respetar los derechos de Dios sobre nuestra persona. Otro, el de que no acertemos a contemplar las cosas creadas, entre las cuales tenemos que movernos, en el horizonte de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n, sino que las contemplemos \u2013en virtud de la naturalidad con la que vivimos en relaci\u00f3n con ellas\u2013 como aisladas en su propia entidad, sin que nuestra conciencia libre y viva nos haga ver c\u00f3mo a trav\u00e9s de ellas tenemos tambi\u00e9n que ir uni\u00e9ndonos con Dios. A trav\u00e9s de ellas, es decir, a trav\u00e9s del trabajo, del amor, de la pol\u00edtica, de la familia, de la amistad, del dinero, de la enfermedad, de la pobreza, de la muerte. A todo esto, llamo criaturas de la vida; a todas las cosas creadas. \u00a1Todas!&#8230; \u00a1todo! y el peligro est\u00e1 en que tratamos todo eso con tal naturalidad, que no acertamos a contemplarlo en el horizonte de la Encarnaci\u00f3n y de la Redenci\u00f3n por virtud de la cual Cristo ha asumido todas estas cosas, les marca una orientaci\u00f3n, les da un sentido, y las hace suyas, porque hacia todas ellas converge la acci\u00f3n del Verbo de Dios, que se extiende a todas. Repito, el peligro es el de detenernos en nosotros mismos, sin respetar los derechos de Dios sobre nosotros y sobre nuestra relaci\u00f3n con todas las cosas creadas. As\u00ed es como llega a suceder que estemos viviendo diez, veinte, treinta, cuarenta a\u00f1os o m\u00e1s de vida cristiana sin hacer la s\u00edntesis y, lo que es peor, sin intentarlo. Porque, a lo mejor, a pesar de nuestro esfuerzo, no lo logramos, pero si al menos lo intent\u00e1ramos, llegar\u00edamos a tener el sentido de la vida dentro de un concepto cristiano; \u00a1el sentido de la vida!, \u00a1la armon\u00eda! Integrar\u00edamos, entonces, lo humano en lo divino y sin necesidad de tener en nosotros mismos experiencias tan fuertes como \u00e9sta que hoy conmemoramos en la vida de Santa Teresa, ir\u00edamos poco a poco percibiendo el dolor, pero tambi\u00e9n el suav\u00edsimo regalo, que produce esta relaci\u00f3n, cada vez m\u00e1s \u00edntima, de nuestra persona con las cosas creadas y con Dios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Habla Jesucristo, nuestro Salvador<\/h2>\n\n\n\n<p>\u00bfNo es esto el Evangelio, hijos? \u00bfNo es esto lo que ha querido decirnos Cristo con su Encarnaci\u00f3n, ni\u00f1o en Bel\u00e9n; con su trabajo en Nazaret; con sus invitaciones totalizantes, cuando predica en su vida p\u00fablica y nos dice estas frases tan absolutas respecto a \u00c9l: que \u00c9l es la vida, que \u00c9l es la luz, que \u00c9l es la verdad, que \u00c9l es el camino; que seamos perfectos, que llevemos diariamente nuestra cruz, que ha venido para que tengamos vida y vida en abundancia, que hemos de estar unidos con \u00c9l?<\/p>\n\n\n\n<p>Y, \u00bfa qui\u00e9nes habla Cristo? \u00bfA qui\u00e9nes? \u00bfHabla acaso a seres de otro mundo? \u00bfA personalidades abstractas? No. Habla, en primer lugar, a aquellos que ten\u00eda f\u00edsicamente presentes junto a \u00c9l. Pero como el Evangelio tiene un destino eterno, habla a todos los hombres de todos los tiempos, y al contemplar ahora yo este grupo humano, que est\u00e1 aqu\u00ed presente esta tarde, compuesto por religiosas hijas de Santa Teresa y por otras que veo aqu\u00ed como todos los a\u00f1os, por familias cristianas que aman a la Santa, por sacerdotes, digo lo mismo con aplicaci\u00f3n a cada uno de nosotros. No hay otro secreto, no hay otro camino que \u00e9ste de la integraci\u00f3n progresiva con dolor y con regalo interno, que nacen de la fe y del amor, de todo lo humano nuestro, la persona y las cosas, en lo divino, contempl\u00e1ndolo todo cada vez m\u00e1s en el horizonte y a la luz de lo que significan la Encarnaci\u00f3n y la Redenci\u00f3n de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos llamados a ello; y precisamente meditando yo esta tarde algo de Santa Teresa, que pudiera dar luz a mi esp\u00edritu, con miras a estas reflexiones que os estoy haciendo, abr\u00ed su libro peque\u00f1ito de las meditaciones sobre el Cantar de los Cantares, y me fij\u00e9 en esas frases del cap\u00edtulo II \u2013creo\u2013 , en que dice con una expresi\u00f3n tan certera como todas las suyas: \u201cMuchos hay que se quedan en las laderas del monte, que debieran haber subido hasta la cumbre\u201d. Lo que nos est\u00e1 diciendo con ello es precisamente esto: que por no acertar a integrarnos \u2013lo humano en lo divino\u2013, nos detenemos en nosotros mismos, es decir, nos quedamos en la falda del monte y no subimos a la cumbre.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hacia la cumbre<\/h2>\n\n\n\n<p>Y subir a la cumbre, \u00bfqu\u00e9 es? Contin\u00faa ella diciendo a sus hijas: \u201cTened, hijas, pensamientos animosos, que, como los teng\u00e1is, luego vendr\u00e1n las obras\u201d. Es decir, lucha esforzada para ir cada vez progresando m\u00e1s en ese dominio propio, que nos lleva a nuestra total incorporaci\u00f3n a Dios sin dejar nuestra relaci\u00f3n con las cosas creadas, como ella no las dej\u00f3. En la vida de Santa Teresa se da este extraordinario fen\u00f3meno: que siendo ella el ejemplo m\u00e1s caracter\u00edstico, o al menos de los m\u00e1s significativos, de la uni\u00f3n con Dios, es, a la vez, el ejemplo del mayor sentido humano de la vida en su trato con las personas, en las obras que realiz\u00f3 con un realismo tan asombroso, que bien pudiera ser modelo del empresario que se proponga realizar una tarea humana concreta en la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTened pensamientos animosos, que, como los teng\u00e1is, despu\u00e9s vendr\u00e1n las obras\u201d. Y sigue animando a sus hijas dici\u00e9ndoles que conf\u00eden en Dios; que se acerquen a \u00c9l, que luchen contra sus faltas, hasta llegar a decirles: \u201cAl menos no vay\u00e1is al confesor siempre con las mismas faltas\u201d. \u00bfPor qu\u00e9? Porque lo malo es que echen ra\u00edces. Al menos, dice, que cambien, que sean distintas, porque si echan ra\u00edces es muy dif\u00edcil quitarlas. Es como alguien que riega todos los d\u00edas una hierba o un arbolillo. Echan ra\u00edces y para quitarlos se necesitan luego pala y azad\u00f3n. Pero si se lucha con esfuerzo, vamos poco a poco superando las dificultades y teniendo dentro de nosotros un concepto m\u00e1s claro y una realidad m\u00e1s v\u00edvida y m\u00e1s fuerte de nuestra relaci\u00f3n con Dios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Todos somos llamados a esta integraci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Y esto es para todos. Para cada uno, seg\u00fan su estado en la vida. Y para todo, porque todo sigue teniendo su consistencia y su realidad. Pero todo, bien orientado. \u00bfEs que un hombre y una mujer cristianos, que quieren vivir esta integraci\u00f3n de lo humano en lo divino y han creado una familia tienen que dejar de constituirla? \u00a1Todo lo contrario! Cuando se da el caso de padres e hijos que viven en un ambiente cristiano y con concepto evang\u00e9lico, su vida familiar, esa familia es m\u00e1s familia. Y lo mismo el amor, y lo mismo el trabajo. \u00a1A nadie se le pide que se deshumanice!, \u00a1a nadie se le pide que deje de admitir y valorar nada de todo aquello que tiene entre las manos: su estudio, su amistad, sus aficiones buenas, sus dedicaciones, su temperamento, su modo de pensar dentro del orden recto de las cosas! Todo lo puede seguir teniendo y todo lo debe de ir haciendo m\u00e1s y m\u00e1s cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSed animosos, tened pensamientos animosos, que entonces vendr\u00e1n a serlo tambi\u00e9n las obras\u201d. \u00c9sta es la lecci\u00f3n que podemos sacar todos hoy, de esta meditaci\u00f3n que hacemos sobre este hecho tan notable en la vida de Santa Teresa. \u00a1Cu\u00e1nto lo necesitamos, hijos! Trabajad m\u00e1s y m\u00e1s por esta integraci\u00f3n de lo humano en lo divino que no va para nada en contra de la leg\u00edtima autonom\u00eda de lo terrestre, sino que, manteni\u00e9ndolo en s\u00ed, en su propio valor, lo orienta hacia Dios, como es exigido por la Encarnaci\u00f3n y por la Providencia que gu\u00eda tambi\u00e9n la historia de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Necesitamos rezar<\/h2>\n\n\n\n<p>Hace unos d\u00edas, recib\u00eda yo carta de un joven arquitecto espa\u00f1ol que ha pasado un a\u00f1o entero en B\u00e9lgica, en Brujas, estudiando arquitectura en relaci\u00f3n con otras bellas artes para especializarse en un determinado estilo. Es muy cristiano y me hablaba de su experiencia durante este tiempo. Recordaba algunas conversaciones que hab\u00edamos mantenido, y me dec\u00eda c\u00f3mo hab\u00eda comprobado que, ideas y datos que yo le hab\u00eda ofrecido, se ajustaban a la realidad de la vida en el entorno en que la suya se iba desarrollando. Pero, me dec\u00eda, est\u00e1 empezando a observarse un fen\u00f3meno curioso entre la juventud de B\u00e9lgica, m\u00e1s notorio en ciertos grupos de juventud muy cultivados, y que se va ampliando cada d\u00eda: sienten la necesidad de rezar. Hastiados ya de muchas cosas, se est\u00e1 iniciando un nuevo retorno a la vida del esp\u00edritu. Y buscan ratos de oraci\u00f3n, y personas que les gu\u00eden por el camino de la oraci\u00f3n, y reuniones para tratar expresamente de la vida de Dios en el esp\u00edritu del hombre. Y a\u00f1ad\u00eda: Esta es la gran esperanza que podemos tener hoy para el resurgir de una Europa cristiana. Porque de no ser por este camino, todo lo dem\u00e1s que contemplo, al margen de esto, como manifestaci\u00f3n de vida, es deplorable; y uno se acuerda \u2013me a\u00f1ad\u00eda \u00e9l\u2013 de las palabras de Unamuno, cuando en una de sus paradojas escribi\u00f3: \u201cDicen que hay que ser europeo. Me niego. Prefiero ser africano, como San Cipriano o San Agust\u00edn\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 puede ofrecernos, en efecto, esa Europa que no reza? \u00bfC\u00f3mo podemos integrar as\u00ed lo humano en lo divino? Y si no se integra, \u00bfqu\u00e9 podremos conseguir m\u00e1s que almas desoladas, y personas vac\u00edas, v\u00edctimas, como son\u00e1mbulas, de su desesperaci\u00f3n progresiva?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Teresa nos ense\u00f1a a todos<\/h2>\n\n\n\n<p>La historia de la Iglesia es la historia de los santos. Un santo como Santa Teresa da lecciones permanentes para todos, \u00a1para todos!<\/p>\n\n\n\n<p>A vosotras, religiosas, para seguir trabajando firmes en todo lo que significa este g\u00e9nero de vuestra vida de donaci\u00f3n total de vosotras mismas, con un esp\u00edritu cada vez m\u00e1s fino y m\u00e1s delicado en la entrega y con una convicci\u00f3n cada vez m\u00e1s firme de que est\u00e1is en el camino cierto.<\/p>\n\n\n\n<p>A vosotras, familias cristianas, para seguir viviendo, a pesar de todo lo que ve\u00e1is y oig\u00e1is a vuestro alrededor, el sentido cristiano de la vida \u00a1No os lo dej\u00e9is arrebatar por nadie!<\/p>\n\n\n\n<p>Y a nosotros, sacerdotes, para cumplir tambi\u00e9n con nuestra misi\u00f3n en el mundo de hoy, sin dejar nunca de presentar a los hombres este horizontes de lo divino, hacia el cual tiene que ir orient\u00e1ndose todo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El valor de una absoluci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p>Le\u00eda yo ayer un libro de meditaci\u00f3n del Padre Rahner sobre el libro de los Ejercicios de San Ignacio de Loyola y me fij\u00e9 en estas frases, que he le\u00eddo hoy tres o cuatro veces para cit\u00e1roslas casi literalmente. Dicen as\u00ed: \u201cal fin y al cabo, nosotros los sacerdotes, aqu\u00ed y para toda la eternidad, no tenemos m\u00e1s que una \u00fanica misi\u00f3n: la de llevar a los hombres la salvaci\u00f3n de Dios. Un <em>\u2018Ego te absolvo\u2019<\/em> sobre un pecado, quiz\u00e1, sociol\u00f3gicamente, no tenga gran trascendencia; pero tiene m\u00e1s importancia, en realidad, que todo lo que podemos hacer para mejorar la existencia terrestre. Nos queda \u2013contin\u00faa\u2013 un largo trecho que recorrer hasta que de esta convicci\u00f3n hagamos carne y sangre de nuestra vida. A saber: que el confesonario, la cama de un enfermo, la ense\u00f1anza de los ni\u00f1os, la atenci\u00f3n a los pobres, tienen, al menos, tanta importancia como la docta disertaci\u00f3n, la acci\u00f3n apost\u00f3lica extraordinaria, la influencia pol\u00edtica o el trato con los poderosos de la tierra\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Este sentido, \u00a1\u00e9ste, \u00e9ste! Esta fuerza interior del sentido cristiano de la vida; esta visi\u00f3n, esta integraci\u00f3n, este saber decir al hombre: \u00e9ste es tu camino; no hay otro, y cuando te apartas de \u00e9l, todo falla.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un dato interesante<\/h2>\n\n\n\n<p>Se ha sabido que un sacerdote ruso ha revelado que en este a\u00f1o, s\u00f3lo en este a\u00f1o, ha bautizado clandestinamente a trece cient\u00edficos de la Academia de Ciencias de Mosc\u00fa. Es un dato de una gran fuerza, porque indica c\u00f3mo a pesar de todos los esfuerzos del marxismo por desterrar a Dios, est\u00e1 sucediendo al contrario: dentro de lo que podr\u00edamos llamar el odio marxista, el fuego empieza a purificar las cosas y el ambiente y los hombres se van volviendo a Dios. Aunque aqu\u00ed, retrasados, como siempre nos ocurre, estamos ahora cantando al marxismo \u2013incluso a veces dentro de ambientes eclesi\u00e1sticos\u2013, present\u00e1ndolo, casi, como la salvaci\u00f3n. \u00a1Con retraso, otra vez, como nos ha sucedido en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n! Sabiendo el terreno que pisamos, levantemos, de la mano de Santa Teresa, nuestra mirada al cielo. All\u00ed vive nuestro Padre y a \u00c9l estamos llamados.<\/p>\n\n\n\n<p>26 de agosto de 1977<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1977 en el convento de la Encarnaci\u00f3n A dos pasos de aqu\u00ed El \u00e1ngel, de los m\u00e1s preciosos del cielo, que deben llamarse querubines; el lugar en que tuvo realidad este acontecimiento; las palabras preciosas con que la Santa describi\u00f3 m\u00e1s tarde el fen\u00f3meno [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[80],"doc_tag":[],"class_list":["post-1799","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-santa-teresa"],"year_month":"2026-04","word_count":3300,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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