{"id":1795,"date":"2024-10-01T22:35:30","date_gmt":"2024-10-01T20:35:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1795"},"modified":"2024-10-01T22:35:32","modified_gmt":"2024-10-01T20:35:32","password":"","slug":"santa-teresa-y-su-trato-filial-con-dios","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/santa-teresa-y-su-trato-filial-con-dios\/","title":{"rendered":"Santa Teresa y su trato filial con Dios"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1975 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p>Nuevamente tengo la oportunidad de celebrar esta fiesta teresiana aqu\u00ed, con vosotros, en la iglesia de este monasterio tan visitado por todos aquellos que no tienen cerrado su coraz\u00f3n al recuerdo y al amor de Santa Teresa de Jes\u00fas. Para m\u00ed es muy grato siempre este encuentro renovado ya a\u00f1o tras a\u00f1o, desde hace alg\u00fan tiempo, porque tambi\u00e9n me sirve para fortalecer mi esp\u00edritu&#8230; teresiano y entrar un poco m\u00e1s en la meditaci\u00f3n de esos peque\u00f1os detalles de piedad, que nos ofrece en su vida Santa Teresa. Ya que no sepamos llegar a los de un alma tan distinguida como la de ella, que no descuidemos, al menos, aquellos a los que debemos aspirar los que caminamos por senderos m\u00e1s vulgares.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos sacamos siempre gran provecho de una fiesta como \u00e9sta. Y yo voy a tratar precisamente de responder a esta pregunta: \u00bfQu\u00e9 beneficios espirituales pueden desprenderse de la conmemoraci\u00f3n de este hecho de la vida de Santa Teresa, que ella nos narra con expresividad inimitable: la Transverberaci\u00f3n? Es decir: su coraz\u00f3n traspasado por el dardo de aquel \u00e1ngel que llega hasta ella y la deja sumida en un dolor y en un gozo suav\u00edsimos, indecibles, de calidad celestial; algo que no sabe c\u00f3mo describir. Y por eso termina diciendo: \u201cYo suplico a Dios que ojal\u00e1 se lo hiciera sentir a todos los dem\u00e1s para que pudiesen comprobarlo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed estamos nosotros. Hoy \u2013y que nos perdonen las monjas del monasterio\u2013 la comunidad ha salido aqu\u00ed, al templo; cuantos estamos aqu\u00ed asumimos el privilegio vuestro y, miembros tambi\u00e9n de una comunidad m\u00e1s amplia que la vuestra, venimos a unirnos a vosotras para meditar por el bien espiritual que puede derivarse de la conmemoraci\u00f3n de este hecho extraordinario de la vida de Santa Teresa.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Andariega, escritora y algo m\u00e1s<\/h2>\n\n\n\n<p>1. El primero de todos, es que nos sirve para conocer mejor a la misma Santa Teresa. Debe servirnos para no quedarnos \u00fanicamente en un conjunto de im\u00e1genes estereotipadas y fijas que nos ha transmitido la historia. Porque con personajes de tanta grandeza suele ocurrir esto que digo: unos y otros nos hacemos a ciertos clich\u00e9s que llegan hasta nosotros \u2013con fundamento hist\u00f3rico y real\u2013, pero no pasamos de ah\u00ed. Y ponderamos, con todo derecho, los singulares m\u00e9ritos, de toda \u00edndole, de aquella figura extraordinaria, pero se nos esfuman los detalles. No basta considerar a Santa Teresa como fundadora o reformadora del Carmen Descalzo, con todo el hero\u00edsmo de sus viajes. No basta que los mejores escritores y cr\u00edticos de la literatura espa\u00f1ola nos presenten de ella retratos acabados en que nos la pintan como maestra en el decir. No basta lo que nos digan los psic\u00f3logos que tratan de investigar el n\u00facleo m\u00e1s \u00edntimo de su personalidad. Ni bastan siquiera sus cartas llenas de gracia, de tino y de fervor. No basta, no.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace falta todav\u00eda un poco m\u00e1s. Hay que sorprenderla en los peque\u00f1os detalles que le brotan del alma. \u00a1Son tantos los que abundan en su vida! Ella, a pesar de que siempre escribi\u00f3 un poco forzada por el mandato que recib\u00eda, pues no gustaba hablar de s\u00ed misma, nos dej\u00f3 suficientes expresiones reveladoras de ese misterio tan rico de su intimidad religiosa. No nos basta el paisaje en su conjunto. Hay que o\u00edr el canto de los pajarillos, que cantan con voz suave \u201cno aprendida\u201d, como dice Fray Luis de Le\u00f3n. Hay que ver, en el bosque, el \u00e1rbol de figura caprichosa. Hay que seguir el curso del agua cristalina de un riachuelo. Hay que saber captar los detalles.<\/p>\n\n\n\n<p>Y \u00e9ste, concretamente \u00e9ste de su Transverberaci\u00f3n, en que aquel seraf\u00edn le deja el coraz\u00f3n traspasado de amor y de dolor, haci\u00e9ndole experimentar aquel fen\u00f3meno misterioso, de orden sensible, nos coloca de golpe en una perspectiva deliciosa de su intimidad con Dios y del trato de amor a que con \u00c9l hab\u00eda llegado merced a su esfuerzo tan generoso. Pero yo quiero fijarme en un detalle. Quiero haceros advertir con qu\u00e9 sencilla espontaneidad se manifiesta ella, levantada a esas alturas. \u00a1Lo ha experimentado vivamente! Se sabe capaz, apenas de describirlo. Y lo \u00fanico que se le ocurre es que \u00a1ojal\u00e1 todos pudieran experimentarlo para que sintieran lo mismo! No lo quiere solamente para s\u00ed. Desea que lo m\u00e1s \u00edntimo y lo m\u00e1s rico de su trato con Dios se convierta en alimento com\u00fan de unos y otros, para que todos amen m\u00e1s y m\u00e1s a Dios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Dios, nuestro Padre<\/h2>\n\n\n\n<p>2. Un detalle como \u00e9ste, en la vida de Santa Teresa, nos sirve tambi\u00e9n para conocer m\u00e1s y m\u00e1s a Dios Nuestro Se\u00f1or, a Dios Nuestro Padre. Y aqu\u00ed no quiero dejar de advertir la paradoja, que se est\u00e1 dando hoy. Nunca se ha hablado tanto de la Iglesia como Pueblo de Dios, familia escogida, familia de Dios. T\u00e9rminos b\u00edblicos, empleados por el Concilio y que ahora se repiten sin cesar. Pero nunca como ahora han ido despareciendo tanto las relaciones de intimidad con Dios. Y as\u00ed est\u00e1 sucediendo que, cuando, como es debido, viene a ser m\u00e1s proclamado este aspecto de hijos en relaci\u00f3n con Dios Nuestro Padre, es cuando, faltos de toda l\u00f3gica, estamos haciendo una religi\u00f3n m\u00e1s \u00e1spera, m\u00e1s dura y m\u00e1s llena de exigencias racionalistas. Esto es profundamente extra\u00f1o y me parece que es uno de esos fen\u00f3menos que se dan en las \u00e9pocas de turbaci\u00f3n de la Iglesia, que ir\u00e1n desapareciendo ciertamente, pero que debemos de hacer notar, para no caer en esas apreciaciones de la vida religiosa, alejada de la intimidad con Dios, que o\u00edmos algunas veces.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las revelaciones, relaciones de familia entre Dios y sus hijos<\/h2>\n\n\n\n<p>En la Revelaci\u00f3n p\u00fablica, lo mismo en el Antiguo que en el Nuevo Testamento, aparecen detalles preciosos, en que Dios se nos revela como nuestro Padre: Abraham, Mois\u00e9s, Jacob, Jos\u00e9&#8230;, en el Antiguo; la Virgen Mar\u00eda y Jos\u00e9, en el Nuevo, son criaturas escogidas, t\u00edpicas, pero que representan a todo el pueblo de Dios. Y Dios tiene con ellos detalles asombrosos de intimidad paternal y hace que ellos le respondan, a su vez, con detalles sorprendentes de piedad y cari\u00f1o filial.<\/p>\n\n\n\n<p>No podemos de ninguna manera equiparar las revelaciones privadas con la Revelaci\u00f3n p\u00fablica del Antiguo o del Nuevo Testamento. \u00c9sta es de fe. Aqu\u00e9llas no est\u00e1n garantizadas por la Iglesia como ciertas. Lo que s\u00ed afirma de ellas es que no contienen nada que impida el que sean admitidas. Y en todos los casos en que sucede as\u00ed, ocurre que la ley de la relaci\u00f3n con Dios Nuestro Se\u00f1or sigue manifest\u00e1ndose con toda naturalidad en la vida privada de algunos seres escogidos por Dios mismo, dentro de su Pueblo. Tal es el caso de Santa Teresa de Jes\u00fas o el de Santa Margarita Mar\u00eda Alacoque relacionado con la devoci\u00f3n y el culto al Sagrado Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. O el caso de Lourdes, o el de F\u00e1tima&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay en todo esto, ya sea que el mismo Se\u00f1or nuestro Jesucristo o su Madre Sant\u00edsima intervengan para mover a un alma a un objetivo determinado, dentro de la Iglesia de Dios? Sencillamente esto: relaciones de estrecha intimidad, relaciones de aut\u00e9ntica amistad, relaciones de familia entre Dios y sus hijos. Con la diferencia que hay \u2013repito\u2013 de la Revelaci\u00f3n p\u00fablica a las privadas, seg\u00fan lo he indicado, porque de ninguna manera podemos identificarlas. Pero ya es suficiente la reflexi\u00f3n que hemos hecho sobre el car\u00e1cter de las revelaciones p\u00fablicas \u2013siempre manifestativas del amor de Dios a los hombres\u2013 para admitir con naturalidad las que, dentro de una coherencia perfectamente l\u00f3gica, Dios puede hacer privadamente a algunas almas. Y no debemos rechazarlas cuando la Iglesia misma las contempla con respeto, aunque sin darles garant\u00eda de infalibilidad, porque no se trata de ello.<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed por qu\u00e9, en la vida de Santa Teresa, al contemplar estos detalles tan preciosos de su existencia, vamos descubriendo tambi\u00e9n cada vez m\u00e1s, poco a poco, c\u00f3mo es Dios. Y as\u00ed entramos tambi\u00e9n a imitaci\u00f3n de ella, y de los santos en general, en el c\u00edrculo de la intimidad de Dios. Entonces es cuando comprendemos de verdad que se pueda rezar el Padrenuestro, esta oraci\u00f3n que el mismo Cristo nos ense\u00f1\u00f3 y que rezamos tantas veces sin ponderar lo que significa que una pobre y miserable criatura \u2013como somos todos\u2013 pueda dirigirse a Dios dici\u00e9ndole: \u201cPadrenuestro, que est\u00e1s en los cielos&#8230;\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>De este concepto de paternidad de Dios brota todo. Y en un alma santa, de tanta calidad espiritual como la de Santa Teresa de Jes\u00fas, aparecen fen\u00f3menos como el que hoy conmemoramos, que nos invitan a seguir sus pasos en nuestras relaciones filiales con Dios.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Envidia santa y trato con Dios<\/h2>\n\n\n\n<p>3. Y aqu\u00ed encuentro el tercer beneficio espiritual: la ejemplaridad fecunda. En relaci\u00f3n con este episodio dichoso de la vida de Santa Teresa de Jes\u00fas, pienso en tantas religiosas Carmelitas Descalzas o de otras \u00f3rdenes y congregaciones que, al leer este pasaje, habr\u00e1n sentido el deseo de recibir alguna prueba de amor semejante por parte de Dios Nuestro Se\u00f1or. Probablemente, habr\u00e1 habido quienes habr\u00e1n tenido un deseo inconsistente y vano, por carecer de merecimientos para ello; y quienes, llevando una vida religiosa equilibrada y fundadamente santa, habr\u00e1n reaccionado, en humildad, sinti\u00e9ndose indignas de recibir una prueba tan delicada de amor. Y \u00e9stas no habr\u00e1n dejado de sentir la fuerza del dardo que quema. Mujeres consagradas a Dios, con su amor, con su existencia humana, con sus aspiraciones al bien, deseosas de un despliegue total de todas las facultades que integran su personalidad y que tienen centradas en Dios, que, en el silencio de sus celdas o en muchos momentos de su vida contemplativa, habr\u00e1n sentido una santa envidia de semejante privilegio. No para que se repita nuevamente en ellas, porque, precisamente por ser dignas no se atreven a aspirar a tan grandes favores; pero s\u00ed para que el Se\u00f1or les conceda la gracia de mantener con ellas un trato de amor en la humildad continua de su trabajo diario y de su entrega apost\u00f3lica, de modo que, de alg\u00fan modo, les anticipe en fe lo que les dar\u00e1 luego en posesi\u00f3n como premio a su entrega y a la generosidad con que quieren irla realizando.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Para tratar de ser mejores<\/h2>\n\n\n\n<p>Pero no solamente las religiosas. La vida de Santa Teresa es le\u00edda por millones de personas seglares de todas las religiones. No exagero. Y, al llegar a este pasaje, pienso que tambi\u00e9n muchas madres de familia y muchos esposos cristianos y muchos j\u00f3venes buenos, de coraz\u00f3n limpio, sentir\u00e1n c\u00f3mo se acrecienta en su alma el suave amor de Dios, junto con un santo y delicioso temor que, precisamente por inspirarse en la grandeza divina, se les convierte en poderoso est\u00edmulo para tratar de ser mejores. Y, a medida que van adelantando en la piedad, experimentan tambi\u00e9n cada vez mayor paz y mayor gozo en sus relaciones y en su trato con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Por consiguiente, creo que tenemos derecho a decir que la conmemoraci\u00f3n repetida en este pasaje de la vida de Santa Teresa, nos proporciona a todos grandes beneficios.<\/p>\n\n\n\n<p>Y todav\u00eda pienso en otro, al cual voy a referirme brev\u00edsimamente.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El misterio del coraz\u00f3n del hombre<\/h2>\n\n\n\n<p>Ya lo apuntaba antes, cuando hablaba de la situaci\u00f3n de la Iglesia hoy. Creo que estamos muy necesitados de volver a un estado de esp\u00edritu que nos permita saborear las peque\u00f1as delicadezas.<\/p>\n\n\n\n<p>No debemos convertir la religi\u00f3n de Cristo en un esquema mental, que se limite a impulsar nuestras conciencias para llevar a cabo una invasora transformaci\u00f3n del mundo, m\u00e1s conforme a los criterios humanos que seg\u00fan los planes de Dios. Hay muchas ideas cristianas, muchos pensamientos evang\u00e9licos, que est\u00e1n siendo deformados y, sin darnos cuenta, vamos cayendo en un extra\u00f1o racionalismo que, poco a poco, despoja a la religi\u00f3n de Cristo \u2013toda ella hecha de riquezas de intimidad y de dones del Esp\u00edritu Santo\u2013 de toda esa hermosura de su sobreabundante caudal de gracias, para convertirla exclusivamente en un programa sociol\u00f3gico que intenta ambiciosamente reformar \u201c\u00a1las estructuras!\u201d, sin tener en cuenta el misterio del coraz\u00f3n de cada hombre. \u00c9se, que Dios es el primero en respetar, cuando, por medio del \u00e1ngel, se dirige a aquella doncella de Nazaret para pedirle su consentimiento a la mayor empresa que pudiera nunca so\u00f1ar una criatura humana. Y est\u00e1 all\u00ed, pendiente de ella, mir\u00e1ndola con cari\u00f1o y con respeto. Cari\u00f1o de Dios Padre a aquella hija suya, que reacciona ofreci\u00e9ndose \u00edntegramente y comienza a desgranar su vida en un rosario continuo de peque\u00f1as delicadezas; detalles de intimidad con Dios, desconocidos para nosotros porque el Evangelio apenas nos dice nada de la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda, con haber sido tanto lo que ella hizo en la obra de la Redenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Se\u00f1al bien clara de que, para ponderar los valores fundamentales que tantas veces contribuyen a que la Redenci\u00f3n empiece o contin\u00fae, no hay necesidad de reducir las cosas a esquemas de la raz\u00f3n, puesto que empezamos por desconocer lo que pas\u00f3. Mal puede ser comprendida la Virgen Mar\u00eda en un esquema racionalista, \u00e1spero, hiriente, cuando ni siquiera conocemos sus di\u00e1logos con Dios, fuera de aquel primero que aquel d\u00eda se produjo con el \u00e1ngel, y las pocas y brev\u00edsimas palabras que de ella nos constan en el Evangelio. Y as\u00ed, tantas y tantas veces, a lo largo de la historia de la Iglesia, en las relaciones de sus hijos m\u00e1s santos con Dios Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto no quiere, por supuesto, decir que no debamos estar exigi\u00e9ndonos cada vez a nosotros mismos en nuestra propia renovaci\u00f3n y en nuestro trabajo apost\u00f3lico, en relaci\u00f3n con el mundo y con los dem\u00e1s hombres. Lo \u00fanico que quiero decir es que, para realizar ese apostolado de aut\u00e9ntica transformaci\u00f3n que debemos procurar, no hemos de caer en el absurdo de querer eliminar del \u00e1rbol bendito de la Iglesia de Cristo, estos detalles preciosos que aparecen en la vida de sus santos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">En vuestro cansancio y en el nuestro<\/h2>\n\n\n\n<p>Ellos nos son ejemplo y gu\u00eda. Ellos son luz de nuestros pasos en cualquier momento oscuro de nuestra existencia. En vuestro cansancio, religiosas; en el nuestro, sacerdotes; en la fatiga y en la angustia que experiment\u00e1is no pocas veces, vosotros, padres y madres de familia, podemos ciertamente recurrir directamente a Dios, o poner como mediador a Cristo, o como intercesora a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda. Pero podemos tambi\u00e9n acercarnos a estos testigos m\u00e1s pr\u00f3ximos de nuestra condici\u00f3n humana, exactamente iguales a nosotros en la fragilidad de nuestra pobre naturaleza. En este caso, hoy, a esta hija de \u00c1vila, Santa Teresa de Jes\u00fas, gloria no s\u00f3lo de la Iglesia espa\u00f1ola, sino de la Iglesia universal y del mundo entero; maestra eximia de las delicadezas del esp\u00edritu.<\/p>\n\n\n\n<p>Acerc\u00e1ndonos a ella, la conoceremos mejor; llegaremos tambi\u00e9n a un conocimiento m\u00e1s vivo y m\u00e1s exacto de c\u00f3mo es nuestro Padre Dios y nos ser\u00e1 m\u00e1s f\u00e1cil \u2013por ambas razones\u2013 el trato filial con \u00e9l, que fortalecer\u00e1 y, a la vez, endulzar\u00e1 nuestro esp\u00edritu, y nos aliviar\u00e1 y nos estimular\u00e1 en nuestros cansancios para seguir adelante, hacia \u00c9l, nuestro camino,<\/p>\n\n\n\n<p>26 de agosto de 1975<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1975 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Nuevamente tengo la oportunidad de celebrar esta fiesta teresiana aqu\u00ed, con vosotros, en la iglesia de este monasterio tan visitado por todos aquellos que no tienen cerrado su coraz\u00f3n al recuerdo y al amor de Santa Teresa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[80],"doc_tag":[],"class_list":["post-1795","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-santa-teresa"],"year_month":"2026-05","word_count":2704,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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