{"id":1791,"date":"2024-10-01T22:32:52","date_gmt":"2024-10-01T20:32:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1791"},"modified":"2024-10-01T22:32:53","modified_gmt":"2024-10-01T20:32:53","password":"","slug":"la-transverberacion-del-corazon-de-santa-teresa-una-conmemoracion-provechosa-para-todos","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-transverberacion-del-corazon-de-santa-teresa-una-conmemoracion-provechosa-para-todos\/","title":{"rendered":"La transverberaci\u00f3n del coraz\u00f3n de Santa Teresa. Una conmemoraci\u00f3n provechosa para todos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1973 en el convento de la Encarnaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Debo a vuestra cortes\u00eda la oportunidad, ya varios a\u00f1os repetida, de participar activamente en esta fiesta de la Transverberaci\u00f3n de Santa Teresa de Jes\u00fas. Nunca he rechazado esa oportunidad cuando se me ha ofrecido, gracias, como digo, a vuestra bondad. Participo en ella siempre con gozo y con provecho para mi esp\u00edritu. Provecho y gozo que espero experiment\u00e9is tambi\u00e9n todos cuantos est\u00e1is aqu\u00ed, y no sois pocos, para vivir, aunque sea solamente durante unos minutos, el recuerdo intenso y fervoroso de esta singular vida de nuestra Madre Santa Teresa de Jes\u00fas, en la cual aparecen fen\u00f3menos tan singulares como \u00e9ste de la Transverberaci\u00f3n que hoy conmemoramos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y quiero, en primer lugar, felicitaros a vosotras, Carmelitas Descalzas, que hab\u00e9is sido animosas y hab\u00e9is demostrado esp\u00edritu de fidelidad para hacer las gestiones precisas, en las cuales, modestamente, yo he tenido tambi\u00e9n la satisfacci\u00f3n de ayudaros, con el fin de que no fuera suprimida esta fiesta en el calendario que vosotras segu\u00eds a lo largo del a\u00f1o. Merec\u00e9is esta felicitaci\u00f3n por vuestro sentido del amor y de la delicadeza.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hasta la divisi\u00f3n del alma y el esp\u00edritu<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta fiesta de la Transverberaci\u00f3n del coraz\u00f3n de Santa Teresa de Jes\u00fas tiene una significaci\u00f3n muy profunda. Ah\u00ed, en el lugar que ocupa hoy esa capilla, junto a ese \u00e1ngulo, donde aparecen escritas parte de las palabras que nos han sido le\u00eddas, tomadas del libro de su <em>Vida<\/em>, es donde tuvo lugar esa manifestaci\u00f3n espl\u00e9ndida del amor de Dios a Santa Teresa de Jes\u00fas y del amor de la Santa a Dios Nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo de menos es el fen\u00f3meno en s\u00ed. Ella lo describe preciosamente, con tal realismo que, evidentemente, el que lo lee y m\u00e1s si conoce el conjunto de su vida, se da cuenta de que est\u00e1 en presencia de una verdadera visi\u00f3n, no de una actitud exaltada de una visionaria. Pero digo que eso es lo de menos y que no debe producirnos ninguna extra\u00f1eza el que las comunicaciones de Dios con Santa Teresa de Jes\u00fas se manifestaran as\u00ed o de otra manera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acabamos de o\u00edr tambi\u00e9n en la Carta a los Hebreos, que la palabra de Dios penetra como espada de dos filos hasta las divisiones del alma y del esp\u00edritu y discierne los pensamientos y las intenciones del coraz\u00f3n. Esa palabra de Dios, es palabra y acci\u00f3n a lo largo de toda la Revelaci\u00f3n, tal como se nos transmite en la Sagrada Escritura; se manifiesta sobre los hombres con m\u00faltiples efectos, y produce esas extraordinarias manifestaciones en el coraz\u00f3n de cada uno de los que quieren escucharla. Es como un fuego; es un dardo; es una espada que atraviesa el alma de los hombres y descubre sus secretos. Los descubre para iluminarlos y para ofrecer una orientaci\u00f3n segura en el camino de la vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fineza de Dios con sus amigos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien: lo mismo que hace esa palabra de Dios de una manera, dir\u00edamos \u201coficial\u201d, en cuanto es garantizada por la Iglesia en su expresi\u00f3n en la Revelaci\u00f3n divina para conducir a los hombres por el camino de la salvaci\u00f3n, lo mismo puede hacer la palabra de Dios dirigida de un modo especial por \u00c9l a uno de sus elegidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa palabra ser\u00e1 un d\u00eda una invitaci\u00f3n a que Santa Teresa mire con especial contemplaci\u00f3n aquel Cristo llagado, ante el cual empieza a producirse en ella la gran conmoci\u00f3n que habr\u00eda de llevarla a la cumbre de la santidad. O puede ser esto otro: la visi\u00f3n de un \u00e1ngel hermoso, no muy grande, como un querub\u00edn, que con un dardo de fuego penetra en las entra\u00f1as de su amor. O pueden ser tantas y tantas llamadas y luces con las cuales Dios se le comunica a lo largo de su vida, con el fin de ayudarla en la misi\u00f3n especial que le hab\u00eda encomendado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo no tengo la menor dificultad en admitir que, supuesta una relaci\u00f3n de amor entre Dios y los hombres, se produzcan en el alma de alguno de ellos, llamado a especiales destinos por designios de Dios, comunicaciones tambi\u00e9n muy singulares. \u00bfPor qu\u00e9 vamos a extra\u00f1arnos? La Transverberaci\u00f3n del coraz\u00f3n de Santa Teresa no es un fen\u00f3meno aislado en su vida, no es la exaltaci\u00f3n de una hipersensibilidad espiritual truncada, solitaria, desconectada del conjunto de todas sus actuaciones. \u00a1No! Es como una nota m\u00e1s en esa melod\u00eda armoniosa, que es la conjunci\u00f3n de todos sus actos, de todos sus amores, de todas sus entregas progresivas y cada vez m\u00e1s intensas a Dios Nuestro Se\u00f1or. Y as\u00ed es como hay que contemplarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nosotros nos reunimos hoy aqu\u00ed para conmemorarlo, seguros, como dec\u00eda al principio, de que somos los primeros beneficiarios de esta conmemoraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una palabra que no empleo con gusto<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tiene, adem\u00e1s, una especial significaci\u00f3n el hecho de que nos reunamos en esta iglesia de la Encarnaci\u00f3n para conmemorar este episodio tan singular. Y aqu\u00ed voy a hacer una precisi\u00f3n, que podr\u00e1 parecer extra\u00f1a, pero que estoy seguro dejar\u00e1 de serlo en cuanto medit\u00e9is conmigo un poco en el an\u00e1lisis sencillo que hago.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tiene, digo, particular inter\u00e9s, <em>porque nos es muy \u00fatil, hoy, en la situaci\u00f3n actual de la Iglesia en que vivimos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He pronunciado una palabra que no empleo con gusto. Es la palabra: <em>\u00fatil,<\/em> porque da la impresi\u00f3n de ceder un poco ante el criterio utilitarista de la \u00e9poca. Pero yo la empleo deliberadamente para significar que es verdaderamente \u00fatil para la Iglesia de hoy que conmemoremos hechos de esta \u00edndole y que sepamos encontrarnos aqu\u00ed, sacerdotes, religiosos y fieles seglares en uni\u00f3n con esta comunidad de Carmelitas Descalzas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No es fiesta \u00fanicamente para estas monjas que est\u00e1n ah\u00ed, tras esas rejas, en el coro desde el que participan con nosotros en el santo sacrificio de la misa. Es fiesta tambi\u00e9n para nosotros, obispos, sacerdotes, religiosos y fieles seglares metidos en el mundo hasta los ojos. Es \u00fatil que nos detengamos en la contemplaci\u00f3n de estos fen\u00f3menos, extra\u00f1os solamente para nuestra rutina; normales en la comunicaci\u00f3n de Dios con sus almas escogidas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Hay que adorar a Dios. Reconocer su grandeza<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es <em>\u00fatil,<\/em> en primer lugar, <em>porque nos permite conocer esos designios de Dios y adorarle,<\/em> al contemplar esas manifestaciones tan sublimes de su amor. Y una de las cosas que m\u00e1s necesitamos hoy, en la Iglesia actual del postconcilio, es detenernos para adorar; detenernos en silencio ante la majestad de Dios y prescindir, siquiera por unos momentos, de tantos afanes como nos agitan en relaci\u00f3n con lo que llamamos el apostolado, para detenernos en la grandeza de ese Dios, que sabe comunicar tales maravillas a los hombres, y adorarle. Sencillamente eso: adoraci\u00f3n, reconocimiento de su grandeza y de su misterio de amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No detenernos exclusivamente en nuestras peque\u00f1as pol\u00e9micas, en nuestras torpes discusiones sobre c\u00f3mo hemos de evangelizar al mundo, sino abrir m\u00e1s la mirada para comprender que s\u00f3lo ah\u00ed, en la grandeza infinita de un Dios que se comunica, se encuentran las ra\u00edces del amor que nosotros queremos llevar a los hombres.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Fidelidad de las almas santas<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es <em>\u00fatil,<\/em> en segundo lugar, <em>porque nos permite tambi\u00e9n conocer la grandeza de algunos elegidos:<\/em> hombres, mujeres, elegidos, s\u00ed, por Dios, pero fieles a \u00c9l con una fidelidad, que en todo momento correspondi\u00f3 a la gracia de la elecci\u00f3n, y que en virtud de esa conversi\u00f3n continua \u2013de que tanto hablamos hoy abusando ret\u00f3ricamente de la palabra y tambi\u00e9n de su contenido\u2013, en virtud, digo, de una conversi\u00f3n continua de su coraz\u00f3n, llegan al m\u00edstico desposorio: uni\u00f3n divina de amor entre el alma de una criatura y el Dios que la ha puesto en el mundo y la ha redimido.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La contemplaci\u00f3n, ra\u00edz de la acci\u00f3n fecunda<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es <em>\u00fatil,<\/em> en tercer lugar, <em>porque nos permite tambi\u00e9n descubrir d\u00f3nde est\u00e1n las ra\u00edces de la fecundidad espiritual<\/em> de nuestros trabajos apost\u00f3licos: obispo y sacerdotes; y de los vuestros, seglares, que viv\u00eds las preocupaciones de una familia o de una profesi\u00f3n; y de los que afront\u00e1is vosotras, religiosas, dedicadas a distintos ministerios seg\u00fan pertenezc\u00e1is a una u otra congregaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las ra\u00edces de la fecundidad espiritual de nuestra acci\u00f3n est\u00e1n ah\u00ed: en esas operaciones misteriosas, pero sencillas. Que son misterio, porque es una comunicaci\u00f3n extraordinaria de Dios sobre el cauce de lo m\u00e1s sobrenatural en relaci\u00f3n con una criatura; es sencilla, porque se reduce a eso, a un coloquio de un alma que cree y ama y un Dios que da respuesta a esa fe y a ese amor. En ese sentido es sencillo, porque Dios puede convertir en sencillez las operaciones que a nuestros ojos son las m\u00e1s dif\u00edciles y las m\u00e1s incomprensibles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, ah\u00ed, <em>en esa comunicaci\u00f3n con Dios est\u00e1 el secreto de nuestra fecundidad. \u00c9sta es la gran utilidad de los contemplativos,<\/em> de almas como \u00e9stas, las Carmelitas Descalzas, que viven en sus monasterios, y tantas y tantas esparcidas por el mundo y continuamente enriqueci\u00e9ndose con la doctrina y los hechos de vida de Santa Teresa de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay vida contemplativa que no induzca a la acci\u00f3n, y si no se puede realizar una acci\u00f3n apost\u00f3lica, porque el g\u00e9nero de vida lo impide, porque se vive encerrado o en la clausura, el alma es capaz de romper las paredes, siempre ayudada por la gracia de Dios, y poner los secretos de apostolado que dar\u00e1n su fruto, cuando menos lo pensemos en cualquier parte del mundo donde habitan los hombres.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Ayudar al Crucificado<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las almas contemplativas, las que viven esta uni\u00f3n con Dios, las que se dejan traspasar el coraz\u00f3n con el dardo de la Palabra Divina que puede ser una frase del Evangelio, una meditaci\u00f3n sobre Cristo Crucificado, un \u00e1ngel que Dios env\u00eda, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da?, esas almas siempre tienden a realizar \u2013y de hecho realizan\u2013 un apostolado activo de primer orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es la misma Santa Teresa de Jes\u00fas la que nos expone esta doctrina precisamente cuando habla de la s\u00e9ptima morada, y dice con palabras m\u00e1s o menos parecidas a \u00e9stas: que le causan espanto aquellos que desean morir para gozar del Se\u00f1or, porque cuando se llega a este grado lo que se anhela es no morir, sino seguir adelante, y que no se busca ya la propia satisfacci\u00f3n. De tal manera que, si a un alma se la asegurase poder salir de este mundo para poder gozar de Dios, esa alma rehusar\u00eda, porque lo \u00fanico que querr\u00eda es ayudar al Divino Crucificado y hacer que fuera m\u00e1s amado y m\u00e1s conocido donde quiera que existan hombres que puedan meditar en \u00c9l. Esto dice Santa Teresa, hablando de las almas que llegan al grado supremo de la contemplaci\u00f3n, y bien visible se hizo ello en todo el conjunto de sus actuaciones a lo largo de su vida tan rica y tan fecunda.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Perenne cercan\u00eda de Santa Teresa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He aqu\u00ed brevemente expuestas, porque no debo abusar m\u00e1s de la consideraci\u00f3n que me prest\u00e1is con vuestra atenci\u00f3n respetuosa, brevemente expuestas, lecciones que tienen una aplicaci\u00f3n y un valor inmenso para nosotros en la Iglesia de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Qu\u00e9 bien que de cuando en cuando vengamos a estos monasterios y nos acerquemos aqu\u00ed hombres y mujeres, del mundo entero y de todas las religiones, particularmente a este monasterio y al de San Jos\u00e9, buscando algo que en el mundo no se encuentra!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No solamente el recuerdo; no s\u00f3lo se quiere encontrar la huella hist\u00f3rica de esa mujer singular que ha merecido todas las alabanzas de parte de la cultura y de la civilizaci\u00f3n cristiana contempor\u00e1nea. Se busca algo m\u00e1s: el secreto del esp\u00edritu, de lo sobrenatural, de la uni\u00f3n con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A Santa Teresa se la respeta, se la quiere; la sentimos pr\u00f3xima a nosotros, sabemos que est\u00e1 colocada, gracias a la fidelidad con que respondi\u00f3 a los designios de Dios, a una distancia, que consideramos inaccesible a nuestra pobreza espiritual. Y, sin embargo, casi sentimos que nos va a dar la mano. As\u00ed es ella, de humana y de rica en su generosidad. Algo percibimos, cuando venimos aqu\u00ed y nos damos cuenta en nuestro interior de que lo mismo para la vida de la Iglesia que para las relaciones de los hombres en el mundo hay que tener la valent\u00eda y humildad a la vez, de buscar la paz del Se\u00f1or; esa paz que se logra en el silencio de la oraci\u00f3n y de la contemplaci\u00f3n. Una paz hecha de dolor o de ternura, de amores casi infinitos y de realidades cotidianas tan duras y vulgares como las que podemos padecer cualquiera en las m\u00e1s normales condiciones de nuestra vida. Una paz que no es de este mundo, pero que ha sido prometida por Dios en este mundo para los que creen en \u00c9l y los que quieren seguirle.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Un manantial que el mundo necesita<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Queridos sacerdotes, religiosas, queridas familias cristianas, demos gracias a Dios Nuestro Se\u00f1or porque nos permite este privilegio de poder encontrarnos hoy aqu\u00ed en el mismo lugar donde se realizaron estos fen\u00f3menos extraordinarios, que hacen tan singular y tan rica la vida de Santa Teresa. Y d\u00e9moslas tambi\u00e9n a las religiosas Carmelitas, que mantienen encendida la antorcha y, sin preocuparse, con esa serena impavidez de los que tienen fe, saben continuar su camino alabando a Dios, ofreciendo el don de su vida con esa alegr\u00eda, con ese gozo tan normal que es siempre un encanto para el que puede descubrirlo en una simple conversaci\u00f3n que con ellas se tenga. No se envanecen, no, porque saben que ello no es un don suyo, es don de Dios que llega a sus almas en virtud de esa amorosa correspondencia con la cual tratan de serle fieles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mundo necesita mucho de esa alegr\u00eda, de esa paz y de esa fidelidad en el servicio de Dios. \u00a1Mejor nos ir\u00edan las cosas en todos los campos de la actividad apost\u00f3lica, si supi\u00e9ramos detenernos de cuando en cuando junto al agua que brota de ese manantial tan puro!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 26 de agosto de 1973 en el convento de la Encarnaci\u00f3n Debo a vuestra cortes\u00eda la oportunidad, ya varios a\u00f1os repetida, de participar activamente en esta fiesta de la Transverberaci\u00f3n de Santa Teresa de Jes\u00fas. 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