{"id":1789,"date":"2024-10-01T22:28:34","date_gmt":"2024-10-01T20:28:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1789"},"modified":"2024-10-01T22:28:35","modified_gmt":"2024-10-01T20:28:35","password":"","slug":"tres-conmemoraciones-teresianas","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/tres-conmemoraciones-teresianas\/","title":{"rendered":"Tres conmemoraciones teresianas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 24 de agosto de 1967 en el monasterio de San Jos\u00e9 de \u00c1vila.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy celebra la Iglesia la fiesta de San Bartolom\u00e9, ap\u00f3stol, al cual se refiere el texto evang\u00e9lico que nos ha sido le\u00eddo. Poco m\u00e1s sabemos de \u00e9l que estos detalles muy parcos, escuetos, que nos refiere el Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la muerte del Se\u00f1or, parece cierto, seg\u00fan una tradici\u00f3n no desde\u00f1able, que San Bartolom\u00e9 march\u00f3 a predicar el Evangelio de San Mateo hacia la India. No tiene nada de extra\u00f1o que fuera as\u00ed. Y aunque pueda discutirse un poco el dato geogr\u00e1fico, seg\u00fan la extensi\u00f3n mayor o menor que pueda darse a los nombres, tal como entonces se conoc\u00edan, de lo que s\u00ed podemos estar seguros es de que los ap\u00f3stoles entendieron y cumplieron muy bien lo que el Se\u00f1or les hab\u00eda dicho: \u201cId por todo el mundo, y predicad el Evangelio a toda criatura\u201d. De manera que no tiene nada de extra\u00f1o en absoluto el que ellos, no obstante su pobreza de recursos y medios naturales de toda \u00edndole, se lanzaran hacia el mundo entero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Comentando San Ambrosio la elecci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, nos habla de que el Se\u00f1or \u2013tal como nos lo transmite el Evangelio de San Lucas\u2013 antes de llamarlos para formar definitivamente parte del grupo apost\u00f3lico, pas\u00f3 la noche en oraci\u00f3n. San Ambrosio hace consideraciones muy bonitas sobre este detalle de la vida del Se\u00f1or, que quiso pasar aquella noche en oraci\u00f3n \u00c9l solo. Dice \u00e9l: \u201cSi no me enga\u00f1o, no consta en ning\u00fan sitio que Cristo se pusiera a orar alguna vez con los dem\u00e1s ap\u00f3stoles: oraba siempre \u00c9l solo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No debemos sacar de aqu\u00ed lecciones inconvenientes, porque el mismo Se\u00f1or es el que dice que \u201ccuando dos o tres est\u00e1n reunidos en su nombre, all\u00ed est\u00e1 \u00c9l en medio de ellos\u201d. Y, por consiguiente, es Jesucristo mismo el que quiere que nos reunamos en su nombre para orar, para trabajar, para comunicarnos nuestros anhelos apost\u00f3licos, para fortalecer nuestros deseos y nuestros prop\u00f3sitos de vida cristiana.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Oraci\u00f3n en soledad<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, esta observaci\u00f3n de San Ambrosio es muy importante tenerla en cuenta, porque hoy se aprecia poco el valor de la oraci\u00f3n en soledad. Es un error. Por mucho que avance el movimiento lit\u00fargico, y por muy justificada que est\u00e9 la oraci\u00f3n comunitaria, nunca deja de tener valor y de ser exigible la oraci\u00f3n personal y propia de cada uno. Y como el Papa ha recordado varias veces en estos a\u00f1os, esta oraci\u00f3n personal, propia, es precisamente la que da sentido y fervor a la oraci\u00f3n comunitaria. De lo contrario, se corre el peligro de que la oraci\u00f3n comunitaria se convierta en un simple rito puramente externo. Todo lo contrario de lo que pretend\u00eda el movimiento lit\u00fargico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">San Ambrosio recuerda esto, al escribir sobre la elecci\u00f3n de los ap\u00f3stoles, uno de los cuales es \u00e9ste cuya fiesta celebramos hoy: San Bartolom\u00e9. Como recuerda tambi\u00e9n que Jes\u00fas eligi\u00f3 a los hombres sencillos, humildes, ignorantes, para confiarles la misi\u00f3n m\u00e1s trascendental que Dios ha podido confiar a unos hombres en la tierra, exceptuando la misi\u00f3n particular que confi\u00f3 a la Sant\u00edsima Virgen Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eran hombres sencillos, sin cultura, carentes de toda clase de instrumentos de eficacia humana, tal y como los hombres solemos valorarla en nuestros criterios formales. Y, sin embargo, es lo que eligi\u00f3 el Se\u00f1or Jesucristo. En ellos se apoyaba, para demostrar que la fuerza ten\u00eda que venir de Dios, no de los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los dos detalles que San Ambrosio comenta tienen una aplicaci\u00f3n muy particular y adecuada a vosotras, religiosas Carmelitas, y, de alguna manera, a cuantos estamos aqu\u00ed participando con j\u00fabilo justificado en estas fiestas que hoy conmemoramos. Porque fue en este d\u00eda cuando Santa Teresa inaugur\u00f3 el monasterio de San Jos\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora mismo comentaba yo con los venerables capitulares que est\u00e1n aqu\u00ed concelebrando conmigo la santa misa, esta tradici\u00f3n venerabil\u00edsima que ellos conservan: el cap\u00edtulo de la Catedral de \u00c1vila acude siempre, en este d\u00eda, al monasterio de las Madres Carmelitas de San Jos\u00e9, recordando el inter\u00e9s, el apoyo y protecci\u00f3n, que sus predecesores en el cabildo catedral de \u00c1vila prestaron a la Reforma que Santa Teresa iniciaba.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La oraci\u00f3n de Santa Teresa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo creo que Santa Teresa tambi\u00e9n or\u00f3 a solas muchas veces, aqu\u00ed. Y ella tambi\u00e9n era una mujer humilde, sencilla, enriquecida con unas dotes humanas extraordinarias, que el Se\u00f1or quiso regalarle, por supuesto. Pero en cuanto a cultura y medios naturales para acometer la obra de la Reforma, no podemos decir que los tuviera en la mano de un modo especial. Contaba exclusivamente con su fe y con su entrega al Se\u00f1or, como los ap\u00f3stoles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tampoco ella desde\u00f1aba la oraci\u00f3n comunitaria. Al contrario, la iba a fomentar. Pero cu\u00e1nto insisti\u00f3 despu\u00e9s \u2013porque la hab\u00eda practicado antes y sigui\u00f3 practic\u00e1ndola durante toda su vida\u2013 en la oraci\u00f3n en soledad. \u00c9sta fue la que la hizo fuerte. Ella fue la que de verdad la enriqueci\u00f3 constantemente, y as\u00ed, como este San Bartolom\u00e9 \u2013a quien festejar\u00eda tambi\u00e9n en aquel d\u00eda inaugural de su primer monasterio\u2013 se lanz\u00f3 a predicar el Evangelio de la Reforma por todos los caminos de Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella tambi\u00e9n fue a la India, en cierta manera. No tuvo dificultad alguna para pasar \u201cfuertes y fronteras\u201d, para acudir a regiones muy diversas de la geograf\u00eda espa\u00f1ola, para ponerse en contacto con hombres, costumbres, instituciones civiles y religiosas de la m\u00e1s variada \u00edndole. Porque para ella resonaban tambi\u00e9n las palabras del Se\u00f1or: \u201cId por todo el mundo&#8230;\u201d El Evangelio, para ella, era esta misi\u00f3n, que el Se\u00f1or le hab\u00eda encomendado.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Otro gran orante: San Juan de la Cruz<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vosotras, adem\u00e1s, celebr\u00e1is hoy, o en estos d\u00edas, aparte del recuerdo que dedic\u00e1is a un hecho trascendental en la vida de Santa Teresa: su Transverberaci\u00f3n, otro hecho que bien merece ser recordado: el de la venida de San Juan de la Cruz a este monasterio, como confesor. Porque se cumple este a\u00f1o el IV Centenario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro gran orante. Otro gran amigo de la soledad y de los hombres, pero porque empezaba si\u00e9ndolo de Dios. Y, de esta manera, su influencia poderosa en el orden del esp\u00edritu se ejerce sobre Santa Teresa, sobre las monjas de este monasterio y sobre otras muchas personas, a las cuales va llegando el ejemplo de su vida, con las incomprensiones soportadas, y las persecuciones sufridas, incluso la de la c\u00e1rcel en que tuvo que penar sin haber cometido delito alguno. \u00a1Es otro gran ap\u00f3stol del Se\u00f1or!<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">El perfume de los recuerdos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1C\u00f3mo se juntan vuestros recuerdos, queridas religiosas!, y hac\u00e9is muy bien en evocarlos y en mantenerlos. En una orden religiosa, y de tan robusta tradici\u00f3n familiar como la vuestra, encuentro muy justificado que teng\u00e1is la delicadeza de buscar las fechas, incluso de los peque\u00f1os acontecimientos, que se han ido sucediendo a lo largo del tiempo en la historia de vuestra vida religiosa. Tiene un encanto singular el que vosotras, las monjas Carmelitas, sep\u00e1is celebrar estos centenarios, estos aniversarios de cosas que, a quien contemple los hechos con una mirada m\u00e1s general, m\u00e1s amplia, acaso puedan decirle poco. Pero a quienes viven dentro de la intimidad de la familia, le significan mucho. Es una prueba de delicadeza de esp\u00edritu, del sentido de gratitud, del deseo de que perseveren las cosas buenas en el recuerdo y en la conmemoraci\u00f3n, para que sigan teniendo una influencia actualizadora en los momentos que ahora viv\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo encuentro perfectamente justificado que celebrarais fechas, por ejemplo, como \u00e9stas: la del d\u00eda en que apareci\u00f3 \u2013si es que consta\u2013 tal libro de la Santa Madre: <em>Las Moradas, El Camino de perfecci\u00f3n<\/em>&#8230; se supiera con exactitud cu\u00e1ndo aparecieron esos libros, merecer\u00eda la pena celebrarlo. O bien, la plantaci\u00f3n del avellano, o bien tal visi\u00f3n que ella tuvo. Estoy seguro de que vosotras os esforz\u00e1is por recordar un poco todo esto, m\u00e1s todav\u00eda que en vuestros libros de costumbres, en el coraz\u00f3n vivo de vuestra devoci\u00f3n filial a Santa Teresa; estoy seguro de que no se os escapan estas fechas. Sabed que, desde fuera, lo valoramos tambi\u00e9n, y que lo encontramos perfectamente leg\u00edtimo; m\u00e1s a\u00fan: que nos parecer\u00eda un olvido imperdonable el que no se prestara atenci\u00f3n, dentro de la corriente de vida familiar teresiana, a estos detalles que son como el perfume de las peque\u00f1as cosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese perfume indefinible de la vida de familia, que, las personas de la misma sangre y de un mismo esp\u00edritu llaman recuerdos, tradiciones, que tienen a gala conservar. La madre en el hogar, el padre, los hijos mayores, mientras est\u00e1n en casa o cuando vuelven a ella de cuando en cuando, se fijan con cari\u00f1o, cualquier d\u00eda, en una fotograf\u00eda en que pervive el pasado; o en tal mueble que se compr\u00f3 con ocasi\u00f3n de aquel acontecimiento feliz; o en aquel recuerdo con que el esposo quiso un d\u00eda obsequiar a su mujer o en un regalo que los hijos ofrecieron a sus padres&#8230;, y todo esto no es exteriorismo; es la actividad del alma de la familia derramada en los peque\u00f1os acontecimientos, que tienen el valor de intensificar y de hacer perdurar las vivencias de los seres queridos.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">La presencia de Santa Teresa<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta familia vuestra \u2013la de Santa Teresa de Jes\u00fas\u2013 tiene que recordar todos estos detalles con singular cari\u00f1o. Pero entre todos los monasterios de carmelitas, estos dos de \u00c1vila. Si vosotras no lo hac\u00e9is, \u00bfqui\u00e9n puede hacerlo? Estas casas, la de La Encarnaci\u00f3n y la de San Jos\u00e9, todav\u00eda conservan, dentro de sus muros, algo de esa casi palpable presencia de Santa Teresa de Jes\u00fas. Y es ella, tan grande y tan magn\u00edfica, con todos los dones con que Dios la adorn\u00f3, y con su manera de corresponder a ellos, la que debe ser recordada constantemente por vosotras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por mi parte, yo me alegro mucho de haberme podido asociar una vez m\u00e1s a vosotras, en la celebraci\u00f3n de esta fiesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recojo no solamente las oraciones vuestras, sino las de este peque\u00f1o grupo de personas que est\u00e1n con nosotros aqu\u00ed, esta tarde. Y esta oraci\u00f3n vengo a ponerla en el altar de la misa, para ofrecerla con el sacrificio del Se\u00f1or, en recuerdo de todas las maravillas que el Se\u00f1or ha ido obrando sobre vosotras y sobre vuestra Orden, a lo largo del tiempo.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Las huellas de los santos<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo que, como disc\u00edpulos de la fe cristiana, tenemos un recuerdo agradecido al ap\u00f3stol San Bartolom\u00e9 \u2013aquel hombre de coraz\u00f3n sencillo, en quien no hab\u00eda dolo ni enga\u00f1o, y que sirvi\u00f3 a Jes\u00fas con perfecta lealtad hasta la muerte\u2013, al mismo tiempo, digo fomentamos dentro de nosotros un id\u00e9ntico recuerdo a esas otras almas apost\u00f3licas \u2013concretamente las de Santa Teresa y San Juan de la Cruz\u2013 que a lo largo del tiempo han seguido la misma huella y el mismo ejemplo: ir predicando el Evangelio, servir a Cristo con fe y con amor, hacer reformas empezando por reformarse a s\u00ed mismos, y orar en comunidad sin olvidarse nunca de la oraci\u00f3n a solas. Tratando en ella, primero, con Dios, para poder tratar mejor, despu\u00e9s, con los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">24 de agosto de 1972<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Homil\u00eda pronunciada en la Misa concelebrada el 24 de agosto de 1967 en el monasterio de San Jos\u00e9 de \u00c1vila. Hoy celebra la Iglesia la fiesta de San Bartolom\u00e9, ap\u00f3stol, al cual se refiere el texto evang\u00e9lico que nos ha sido le\u00eddo. 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