{"id":1779,"date":"2024-10-01T22:23:07","date_gmt":"2024-10-01T20:23:07","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1779"},"modified":"2024-10-01T22:23:09","modified_gmt":"2024-10-01T20:23:09","password":"","slug":"ten-compasion-de-mi-comentario-a-las-lecturas-del-xxx-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-b","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/ten-compasion-de-mi-comentario-a-las-lecturas-del-xxx-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-b\/","title":{"rendered":"Ten compasi\u00f3n de m\u00ed, comentario a las lecturas del XXX domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Comentario a las lecturas del XXX domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 26 de octubre de 1997.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Anhelamos la felicidad, la paz, el bien, como el ciego anhela ver, como los desterrados desean volver a la patria. La liturgia de hoy es de cantos gozosos, porque se cree y se espera la curaci\u00f3n y la liberaci\u00f3n. No olvidemos que el domingo es el d\u00eda en que se comenz\u00f3 a celebrar la resurrecci\u00f3n del Se\u00f1or, es decir, la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, el d\u00eda en que, tras los trabajos y agobios de la semana, los creyentes en Cristo recobraban la alegr\u00eda de vivir, confiados en que la vida ten\u00eda un sentido y merec\u00eda la pena esforzarnos en la lucha \u00e1spera y fatigosa de cada d\u00eda ante la perspectiva del gozo inenarrable que el domingo les hac\u00eda sentir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jerem\u00edas da un testimonio impresionante. Es un hombre que vive en tiempos sombr\u00edos, a la espera de la Nueva Alianza. Se compromete en cuerpo y alma con su mensaje. Yahveh ser\u00e1 realmente el Dios Padre, que volver\u00e1 a reunir a sus hijos en el hogar, que dar\u00e1 cobijo a todos. Manifestaciones de alegr\u00eda por doquier. Gritad de gozo, regocijaos, alabad y decid: Dios salva a su pueblo, a todos, porque entre ellos hay ciegos, cojos&#8230; una gran multitud, que se march\u00f3 llorando al destierro y que vuelve llena de j\u00fabilo a la casa del Padre, confiada en que solo Dios puede salvarla. Esta es la afirmaci\u00f3n que nuestra sociedad necesita escuchar. S\u00f3lo Dios puede salvarnos. De ninguna manera el sonido hueco, vac\u00edo y nihilista del \u2018Dios ha muerto\u2019. Alguien ha escrito que un d\u00eda en la fachada de la casa en que viv\u00eda Nietzsche apareci\u00f3 esta inscripci\u00f3n, que transcrib\u00eda la frase del famoso escritor: \u201cDios ha muerto. Firmado, Nietzsche\u201d. Pasado alg\u00fan tiempo, alguien escribi\u00f3 en la casa de enfrente: \u201cNietzsche ha muerto. Firmado, Dios\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los que creemos en esta verdad aut\u00e9ntica y vital de la salvaci\u00f3n que viene de Dios, tenemos que comunicarla y hacer part\u00edcipes a los dem\u00e1s del mensaje de esperanza. No se trata de ofrecer principios abstractos, ni ideas mejor o peor desarrolladas. Abundando en lo que expon\u00edamos el domingo anterior, Cristo es el Sacerdote cercano que vivi\u00f3 su misi\u00f3n compartiendo su carga con los dem\u00e1s, tal como leemos en la Carta a los hebreos. Respondi\u00f3 a la llamada de Dios para ir mano a mano con los hombres, sus hermanos. \u00c9l es el Mediador. Sirviendo a Dios, ama a los hombres y amando a los hombres, sirve a Dios. Como tenemos que hacer nosotros. Porque Cristo Sacerdote tiene que ocuparse del culto a Dios, se interesa por los desgraciados, por los infelices. Ha venido a llamar y salvar a los pecadores, no a los justos. \u00bfPero qui\u00e9n es el orgulloso, que se cree justo? Comprende a los ignorantes y extraviados, y quiere que caigan en la cuenta de que el Padre no los olvida. Cristo cercano, cercan\u00edsimo. Meditando en \u00c9l, tal como aparece en el Evangelio, se le ve pr\u00f3ximo a nosotros, como hermano, como un amigo, en quien podemos tener nuestra confianza, pero a la vez infinitamente distante, inaccesible. Es Dios y es hombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el evangelio de hoy Jes\u00fas se nos muestra devolviendo la vista al ciego Bartimeo. Le rega\u00f1aban a \u00e9ste y le ped\u00edan que se callase, pero \u00e9l gritaba una y otra vez: \u201cJes\u00fas, Hijo de David, \u00a1ten compasi\u00f3n de m\u00ed!\u201d. Preciosa oraci\u00f3n de s\u00faplica confiada e insistente, que repetimos a lo largo de la vida, incluso a veces de manera rutinaria. Bendita rutina, aunque as\u00ed fuera, que tiene su encanto, como el beso del hijo a sus padres al salir de casa para ir al colegio o al volver. Bartimeo abri\u00f3 los ojos y vio al Se\u00f1or. Y le sigui\u00f3 por el camino.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando miramos atentos nada m\u00e1s que a lo terreno, no vemos a Cristo, sino a nuestra propia persona e inter\u00e9s. Razones humanas o incluso el sentido com\u00fan pueden escandalizarse de Cristo, Hijo de Dios hecho hombre, revelaci\u00f3n viviente del Padre. Hay que abrir los ojos y seguir por el camino con el Maestro. Frente a Jes\u00fas hay que decidirse por todo o por nada. \u201cYo he venido al mundo \u2013dijo \u00c9l\u2013 para que los que no ven, vean, y los que ven, se vuelvan ciegos\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del XXX domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 26 de octubre de 1997. 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