{"id":1773,"date":"2024-10-01T22:20:52","date_gmt":"2024-10-01T20:20:52","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1773"},"modified":"2024-10-01T22:20:53","modified_gmt":"2024-10-01T20:20:53","password":"","slug":"matrimonio-indisoluble-comentario-a-las-lecturas-del-xxvii-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-b","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/matrimonio-indisoluble-comentario-a-las-lecturas-del-xxvii-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-b\/","title":{"rendered":"Matrimonio indisoluble, comentario a las lecturas del XXVII domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Comentario a las lecturas del XXVII domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 5 de octubre de 1997.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La liturgia de la Palabra presenta hoy a nuestra reflexi\u00f3n el fundamento de la vida matrimonial y la indisolubilidad del matrimonio. El matrimonio como una nueva realidad de la maravilla de la creaci\u00f3n, como coronaci\u00f3n y plenitud de la vida humana. Como clave de b\u00f3veda de una sociedad s\u00f3lida, que cree en el ser humano, en su capacidad de amor, de entrega, de mutua ayuda. \u201cAl principio de la creaci\u00f3n Dios los cre\u00f3 hombre y mujer. Por eso, abandonar\u00e1 el hombre a su padre y a su madre, se unir\u00e1 a su mujer y ser\u00e1n los dos una sola carne. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido no lo separe el hombre\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Qu\u00e9 estilo tan vigoroso para expresar una realidad tan fuerte! Una sola carne. \u00bfY por qu\u00e9 no un solo esp\u00edritu, si hay un verdadero amor? Estas palabras del Se\u00f1or han iluminado la existencia humana desde hace dos mil a\u00f1os, y siguen siendo normativas y eficientes, a pesar de que hoy aparezcan tantos matrimonios reducidos a escombros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Existe y seguir\u00e1 siendo reconocido el matrimonio como instituci\u00f3n divina. Dios cre\u00f3 al ser humano, hombre y mujer, para que se complementasen y formaran una familia estable, en que se pueda alcanzar un desarrollo arm\u00f3nico de cuanto encierra la uni\u00f3n conyugal, un amor que lo supera todo. Este es el comienzo. Nadie niega las dificultades de la vida en com\u00fan, pero todos conocemos familias que, a pesar de todo, se mantienen felices, fieles y firmes ante las exigencias y sacrificios del amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luchan, porque hay que luchar; se dominan antes de querer dominar al otro; no buscan la comodidad y el placer del ego\u00edsmo, sino que se ofrecen d\u00eda tras d\u00eda para recorrer juntos el camino con dolor, cuando es la hora del dolor; con gozo, cuando la felicidad se hace sentir en el hogar. El sacramento del matrimonio para el creyente es indisoluble por propia naturaleza. Han de amarse los esposos como Cristo am\u00f3 a la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la ense\u00f1anza de Jes\u00fas va mucho m\u00e1s all\u00e1 del compromiso civil e incluso jur\u00eddico. No se content\u00f3 con el hecho de que el matrimonio fuera ya algo sagrado desde que Dios lo instituy\u00f3 en el para\u00edso, sino que lo elev\u00f3 a la condici\u00f3n de sacramento. Si el nacimiento de un nuevo ser es llamado a la vida sobrenatural por un sacramento, el bautismo, tambi\u00e9n la uni\u00f3n del hombre y la mujer, para engendrar la vida, ha sido elevada a la condici\u00f3n de sacramento, como explica el Catecismo del Concilio de Trento. Y con un sacramento no se puede jugar. El ideal del Evangelio es la indisolubilidad del matrimonio por encima de toda la legislaci\u00f3n civil. Existe en la legislaci\u00f3n can\u00f3nica la separaci\u00f3n conyugal e incluso la anulaci\u00f3n del v\u00ednculo sagrado en casos determinados. Pero son excepciones, que no quebrantan lo sustancial de la uni\u00f3n, que un d\u00eda qued\u00f3 bendecida para siempre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La casu\u00edstica puede ser muy variada. Tambi\u00e9n los adversarios de Cristo le presentaron eso, un caso concreto y determinado. Pero Jes\u00fas, con un gesto \u00fanico y profundo, se coloc\u00f3 por encima de las reclamaciones, que pueden presentar unos u otros, y se situ\u00f3 en un plano distinto: los esposos forman una unidad en Dios tan \u00edntima, que no son m\u00e1s que \u201cuna carne\u201d, y lo que ata\u00f1e a uno es vital para el otro. Estaba poniendo los cimientos de una sociedad aut\u00e9nticamente humana, rica, fecunda, c\u00e1lida, en la que poder confiar, creer, esperar, realizarse como hombres y mujeres que se aman. Eran tambi\u00e9n los cimientos de una civilizaci\u00f3n nueva: la civilizaci\u00f3n cristiana, que dio origen a la familia, a las peque\u00f1as o grandes ciudades de Europa, en las que la cruz tuvo algo que decir en nombre del que hab\u00eda muerto en ella para santificar la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay sufrimientos y cruces en el matrimonio, pero tambi\u00e9n hay gracia de Dios, amor puro y gozo compartido. Como sacramento, es fruto de la gracia, de la penitencia, y resurge siempre del sacrificio. \u00bfPor qu\u00e9 no se procura una preparaci\u00f3n mejor para el matrimonio? \u00bfPor qu\u00e9 los esposos no saben perdonarse y seguir? \u00bfPor qu\u00e9 todo ha de ser tentaci\u00f3n, carnalidad, placer, materialismo? El matrimonio y la familia son la escuela de las grandes vivencias y de los mejores valores. Desde aqu\u00ed mi felicitaci\u00f3n m\u00e1s efusiva a esos matrimonios, que celebran con gozo sus 25, 50, 70, o m\u00e1s a\u00f1os de amor y felicidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del XXVII domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 5 de octubre de 1997. La liturgia de la Palabra presenta hoy a nuestra reflexi\u00f3n el fundamento de la vida matrimonial y la indisolubilidad del matrimonio. 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