{"id":1769,"date":"2024-10-01T22:19:23","date_gmt":"2024-10-01T20:19:23","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1769"},"modified":"2024-10-01T22:19:23","modified_gmt":"2024-10-01T20:19:23","password":"","slug":"como-ninos-comentario-a-las-lecturas-del-xxv-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-b","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/como-ninos-comentario-a-las-lecturas-del-xxv-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-b\/","title":{"rendered":"Como ni\u00f1os, comentario a las lecturas del XXV domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario a las lecturas del XXV domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 21 de septiembre de 1997.<\/p>\n\n\n\n<p>Volvemos sobre el tema del domingo pasado, el misterio de la cruz. El mesianismo de Jes\u00fas se pone de manifiesto en las palabras del evangelio de san Marcos, que leemos hoy: \u201cEl Hijo del Hombre ser\u00e1 entregado en manos de los hombres y lo matar\u00e1n, y despu\u00e9s de muerto, a los tres d\u00edas resucitar\u00e1\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En este evangelio nos emociona la descripci\u00f3n de la vida cristiana de sus disc\u00edpulos al lado de Jes\u00fas. \u00c9l les instru\u00eda seg\u00fan iban de camino. \u00a1Cu\u00e1ntas ense\u00f1anzas brotaron de sus labios en los momentos en que estuvieron solos, libres de la presencia afanosa y un tanto ego\u00edsta de los que ped\u00edan beneficios y favores! Ni siquiera los disc\u00edpulos le entend\u00edan y, seg\u00fan dice el evangelista, les daba miedo preguntar. La frase vale por todo un tratado de psicolog\u00eda. Ansiaban saber y les daba miedo preguntar. Pero es porque, como todos los jud\u00edos, pensaban que el reino de Jes\u00fas era pol\u00edtico y que liberar\u00eda a Israel del dominio de los romanos. Esto es lo que ellos pensaban y, sin embargo, le o\u00edan hablar cada vez m\u00e1s de la cruz, del grano de trigo enterrado, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Ellos, sin embargo, discut\u00edan sobre qui\u00e9n ser\u00eda m\u00e1s importante en el reino que hab\u00eda de venir. Lo de siempre, seg\u00fan lo que la naturaleza humana, tan ego\u00edsta y mezquina, da de s\u00ed. \u00bfDe qu\u00e9 hablamos y a qu\u00e9 aspiramos nosotros hoy? Superioridades, grandezas, poder, dinero, competitividad, cr\u00edticas resentidas y envidiosas, afanes de prepotencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante las pretensiones de una l\u00f3gica de la vida natural, tan natural como es la ambici\u00f3n humana, Jesucristo les propon\u00eda constantemente un cambio total, una conversi\u00f3n radical en su actitud: su muerte ser\u00eda el \u00faltimo servicio que har\u00eda al Padre y a los hombres, sus hermanos, a quienes vino a liberar. Y en este ambiente de los escasos d\u00edas que pod\u00eda tener de vida sencilla, libre de los numerosos seguidores, Jes\u00fas, sent\u00e1ndose, llam\u00f3 a los Doce y les expuso una de sus m\u00e1s caracter\u00edsticas ense\u00f1anzas: Quien quiera ser el primero, que sea el \u00faltimo de todos y el servidor de todos. Lo cual vale para cuantos nos llamamos y queremos ser cristianos. Se puede pertenecer al reino de Dios y ser interiormente el \u00faltimo y el m\u00e1s pobre y ocupar un puesto distinguido en la c\u00e1tedra, en la investigaci\u00f3n, en la pol\u00edtica. El Reino de Dios no tiene nada que ver con lo que en este mundo se entiende por reinar.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigui\u00f3 habl\u00e1ndoles y les sorprendi\u00f3 con una imagen viva, muy apta para la mente semita que gusta m\u00e1s de la imagen que de la palabra, pero que en este caso debi\u00f3 de dejarles sorprendidos, porque parec\u00eda demasiado. Colocando un ni\u00f1o en medio de ellos, lo abraz\u00f3 y dijo: \u201cEl que acoge a un ni\u00f1o como este en mi nombre, me acoge a m\u00ed; y el que me acoge a m\u00ed, no me acoge a m\u00ed, sino a Aqu\u00e9l que me ha enviado\u201d. Un ni\u00f1o, ese peque\u00f1o ser ven\u00eda a presentarse como modelo de las conductas de aquellos que quer\u00edan ser tanto y de tanta categor\u00eda. Un ni\u00f1o&#8230; En muchas partes del mundo antiguo el ni\u00f1o era muy poco importante, no se le reconoc\u00eda todav\u00eda para ser tomado en serio, ni como motivo de cari\u00f1o y de esperanza muy propio de nuestra cultura. Era como decirles: vosotros no acog\u00e9is a quien no es capaz de imponerse, de defenderse, de rivalizar en habilidad o experiencia. Pero yo estoy donde no prevalece la astucia, el engreimiento, la fuerza, el orgullo, sino la sencillez, la confianza, la humildad. Yo soy garante del d\u00e9bil, de los que consider\u00e1is insignificantes y pobres.<\/p>\n\n\n\n<p>Las otras dos lecturas de este domingo son tambi\u00e9n espl\u00e9ndidas. La del libro de la Sabidur\u00eda nos presenta a los imp\u00edos con su concepto hedonista de la vida. No hay que hacer caso \u2013dicen\u2013 de los justos, porque nos estorban y nos impiden gozar. Hay que echarles de nuestro lado y que su Dios les libre de penas y dolores, incluso de la muerte que nosotros les podemos infligir. Y el Ap\u00f3stol Santiago, en cambio, nos recomienda la sabidur\u00eda que viene de arriba y por lo mismo es amante de la paz, comprensiva, d\u00f3cil, llena de misericordia y buenas obras, constante, sincera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del XXV domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 21 de septiembre de 1997. Volvemos sobre el tema del domingo pasado, el misterio de la cruz. 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