{"id":1714,"date":"2024-10-01T19:22:33","date_gmt":"2024-10-01T17:22:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1714"},"modified":"2024-10-01T19:22:34","modified_gmt":"2024-10-01T17:22:34","password":"","slug":"atraere-a-todos-a-mi-comentario-a-las-lecturas-del-v-domingo-de-cuaresma-ciclo-b","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/atraere-a-todos-a-mi-comentario-a-las-lecturas-del-v-domingo-de-cuaresma-ciclo-b\/","title":{"rendered":"Atraer\u00e9 a todos a m\u00ed, comentario a las lecturas del V domingo de Cuaresma (ciclo B)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario a las lecturas del V domingo de Cuaresma. ABC, 16 de marzo de 1997.<\/p>\n\n\n\n<p>A punto de comenzar las solemnes celebraciones de la gran semana cristiana, se presenta a nuestra reflexi\u00f3n, por medio del profeta Jerem\u00edas, la nueva Alianza entre Dios y el pueblo: \u201cHar\u00e9 una Alianza nueva, yo ser\u00e9 su Dios, y ellos ser\u00e1n mi pueblo\u201d. Cristo es la nueva Alianza. \u00c9l, a pesar de ser Hijo, dice san Pablo, aprendi\u00f3 sufriendo; y llevado a la consumaci\u00f3n del dolor y de la angustia, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de la salvaci\u00f3n eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo importante es Cristo. Las palabras que pronuncia, las obras que realiza, las directrices que da son \u00c9l mismo. La relaci\u00f3n entre Dios y el hombre pasa necesariamente por nuestro Mediador y Redentor. Por \u00c9l se nos otorga el perd\u00f3n y la salvaci\u00f3n. Vivi\u00f3 s\u00f3lo para la gloria del Padre y la liberaci\u00f3n de sus hermanos los hombres. Dios sufri\u00f3 en Jes\u00fas. Su entrega fue total, pero se estremeci\u00f3, como hombre que era, ante la dureza y crueldad del dolor. Dice textualmente san Pablo: \u201cCristo, en los d\u00edas de su vida mortal, a gritos y con l\u00e1grimas, present\u00f3 oraciones y s\u00faplicas al que pod\u00eda salvarle de la muerte\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios no es un mito, que genere cansancio o tedio a fuerza de repetir la palabra y el concepto, que manifestamos. Dios es amor y vida. Como Jesucristo no es una teor\u00eda dogm\u00e1tica y moral, que ahoga. Es nuestra verdad, nuestra vida, nuestro camino a seguir. Vivi\u00f3, muri\u00f3 y resucit\u00f3 para unir en \u00c9l a todos los hombres; en \u00c9l morimos y adquirimos el don de la vida. \u201cCuando yo sea elevado sobre la tierra, atraer\u00e9 a todos hacia m\u00ed. Esto lo dec\u00eda \u2013a\u00f1ade san Juan\u2013 dando a entender la muerte de que iba a morir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas fue un s\u00ed total y confiado al Padre. \u201cHa llegado la hora de que sea glorificado el Hijo del Hombre\u201d, pero el Hijo aprendi\u00f3 sufriendo a obedecer. La educaci\u00f3n de la cruz es dolorosa, pero necesaria, insustituible. Las paradojas evang\u00e9licas suenan con fuerza en el texto de san Juan. Morir es fructificar. \u201cSi el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo, pero si muere, da mucho fruto\u201d. Perder la vida es ganar; el que se ama a s\u00ed mismo se pierde. El que sabe vencerse y sufrir se guarda para la vida eterna. Seguir a Cristo es servicio, pero en este servicio est\u00e1n el se\u00f1or\u00edo y el premio.<\/p>\n\n\n\n<p>No es f\u00e1cil la renovaci\u00f3n que Cristo pide en su Alianza. El dolor es esc\u00e1ndalo que hace sufrir. Hay que vivir a contracorriente de nuestro mundo. Los cristianos hemos de convencernos, o al menos de luchar, para ir convenci\u00e9ndonos de que nuestra fe, nuestra esperanza, nuestra verdad es vivir el amor que procede de la cruz de Cristo y que en ello est\u00e1 el camino salvador. Toda renovaci\u00f3n, toda conversi\u00f3n es morir un poco para que se realice la obra de Dios en nosotros. Lo que hace falta es transformar los sufrimientos en pelda\u00f1os, que nos ayudan a subir hacia la cruz de Cristo para abrazarnos a \u00c9l, a su pecho, cuyos latidos escuchamos, a su costado herido, besando tambi\u00e9n su frente y su cabeza coronada de espinas, y fundiendo nuestra mirada en la suya, porque \u201cdonde estoy yo, all\u00ed tambi\u00e9n estar\u00e1 mi servidor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Caminar gregariamente uncidos al yugo de las modas o del indiferentismo de tantos y tantos, sumergirse pl\u00e1cidamente en pr\u00e1cticas religiosas rutinarias y c\u00f3modas, rezar y rezar sin querer cambiarse a s\u00ed mismo y a los dem\u00e1s buscando un nivel de vida espiritual m\u00e1s alto, esto no es entender ni amar a Jesucristo. \u00c9l nos ense\u00f1a a hacer de nuestro dolor un ofrecimiento. Cristo no entr\u00f3 nunca en el camino del dolor y el sufrimiento imperturbable. Su c\u00e1liz le result\u00f3 amargo y as\u00ed lo manifest\u00f3 en el huerto de los olivos. Pero lo eligi\u00f3 y lo acept\u00f3 libremente. Lo que no quer\u00eda, lo que le repugnaba. Se sumergi\u00f3 de lleno en el dolor y el sacrificio y vino como consecuencia la redenci\u00f3n para nosotros y la glorificaci\u00f3n para \u00c9l.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del V domingo de Cuaresma. ABC, 16 de marzo de 1997. A punto de comenzar las solemnes celebraciones de la gran semana cristiana, se presenta a nuestra reflexi\u00f3n, por medio del profeta Jerem\u00edas, la nueva Alianza entre Dios y el pueblo: \u201cHar\u00e9 una Alianza nueva, yo ser\u00e9 su Dios, y ellos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[79],"doc_tag":[],"class_list":["post-1714","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-comentarios-a-evangelios-dominicales"],"year_month":"2026-04","word_count":731,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"Comentarios a evangelios dominicales","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/comentarios-a-evangelios-dominicales\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1714","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1714"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1714\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1715,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1714\/revisions\/1715"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1714"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1714"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1714"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}