{"id":1710,"date":"2024-10-01T19:21:03","date_gmt":"2024-10-01T17:21:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1710"},"modified":"2024-10-01T19:21:03","modified_gmt":"2024-10-01T17:21:03","password":"","slug":"la-verdad-nos-hace-libres-comentario-a-las-lecturas-del-iii-domingo-de-cuaresma-ciclo-b","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-verdad-nos-hace-libres-comentario-a-las-lecturas-del-iii-domingo-de-cuaresma-ciclo-b\/","title":{"rendered":"La verdad nos hace libres, comentario a las lecturas del III domingo de Cuaresma (ciclo B)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario a las lecturas del III domingo de Cuaresma. ABC, 2 de marzo de 1997.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra relaci\u00f3n con Dios no puede limitarse a actos de culto exterior, por muy frecuentes que sean, ni a moralismos pobretones, que encogen el alma. Las lecturas de hoy son una llamada a vivir en verdad, con lealtad, a vivir el aut\u00e9ntico culto a Dios, aceptando sus normas y preceptos como fundamento y principio de la mejor y m\u00e1s rica fecundidad. Solo la verdad nos har\u00e1 libres. Y esa verdad descansa en Dios y de Dios llega a nosotros por la Revelaci\u00f3n y sobre todo por la gracia, que su Hijo divino nos hace llegar.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera lectura es del Dec\u00e1logo, que es una rica y positiva ley natural fundamental para la convivencia humana. La ley de Dios, bien entendida, aparece como fuente de libertad, la m\u00eda y la de los dem\u00e1s, es decir, como lo que exige nuestra condici\u00f3n de personas creadas a imagen y semejanza de Dios. No a los \u00eddolos. No a las falsas im\u00e1genes de Dios y del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la salvaci\u00f3n es una historia de libertad, de conversi\u00f3n continua, de perfeccionamiento progresivo, que hace caminar hacia adelante, rompiendo cada d\u00eda los muros, que se oponen a penetrar cada vez m\u00e1s en el misterio del amor, que cambia al hombre como individuo y ser social. De la vida de un hombre o una mujer esclavos de lo que el mundo regala, a la de un san Francisco de As\u00eds o santa Clara en el uso de la libertad, hay una distancia sideral.<\/p>\n\n\n\n<p>La ley del Se\u00f1or es descanso del alma, instruye al ignorante, alegra el coraz\u00f3n, da luz a los ojos. Ofrece una existencia nueva. Por lo cual, entender el Dec\u00e1logo como un legalismo opresor es una inmensa torpeza, que rompe el equilibrio de la condici\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobre la ley del Dec\u00e1logo viene el mensaje cristiano, mucho m\u00e1s elevado en su contenido y aspiraciones. Ya no basta con no matar. Es necesario perdonar incluso a los enemigos, y no una vez sino setenta veces siete. Los que se escandalizan del Serm\u00f3n de la monta\u00f1a no son los \u00fanicos que lo interpretan mal, sino tambi\u00e9n los que reflexionan poco, los que lo aceptan sin vivirlo, o los mediocres, o los que encubren su debilidad ridiculizando sus exigencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Por esta sabidur\u00eda y por esta fuerza somos renovados y enriquecidos con una vida que hunde sus ra\u00edces en Dios mismo. La locura de Cristo, su sabidur\u00eda y su fuerza se manifiestan en su invitaci\u00f3n a ser una misma cosa con \u00c9l. Esta realidad puede ser m\u00eda y tuya, lector, si somos suficientemente valientes para ser tal como Jesucristo nos indica. Tenemos que ser humildes, pero no timoratos en nuestras aspiraciones espirituales. Es el mismo Cristo el que nos marca la cima.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas, el verdadero templo de Dios, nos hace entender que nuestro culto ha de ser en esp\u00edritu y en verdad, no en acciones meramente ritualistas. \u00c9l se enfrent\u00f3 a todo ese mercado en que convertimos la casa del Se\u00f1or. La actuaci\u00f3n de Jes\u00fas frente a los mercaderes es una llamada a nuestro interior para decirnos que no basta llenar su casa, ni cumplir un precepto. El templo ha de ser un lugar de encuentro con Dios y los hombres para vivir una vida nueva.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del III domingo de Cuaresma. ABC, 2 de marzo de 1997. Nuestra relaci\u00f3n con Dios no puede limitarse a actos de culto exterior, por muy frecuentes que sean, ni a moralismos pobretones, que encogen el alma. 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