{"id":1699,"date":"2024-10-01T19:15:50","date_gmt":"2024-10-01T17:15:50","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1699"},"modified":"2024-10-01T19:15:51","modified_gmt":"2024-10-01T17:15:51","password":"","slug":"ensenanos-tus-caminos-comentario-a-las-lecturas-del-iii-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-b","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/ensenanos-tus-caminos-comentario-a-las-lecturas-del-iii-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-b\/","title":{"rendered":"Ens\u00e9\u00f1anos tus caminos, comentario a las lecturas del III domingo del Tiempo Ordinario (ciclo B)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right has-small-font-size\">Comentario a las lecturas del III domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 26 de enero de 1997.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra vida ha de ser una conversi\u00f3n continua, para que pueda ser un continuo crecer y madurar en nuestra fe y en nuestra esperanza en Jes\u00fas, como Maestro y Redentor. Los textos de hoy son una invitaci\u00f3n a ello, a tomar conciencia de la necesidad, que siempre tenemos, de poner orden en nuestra vida, de convertirnos y creer en la Buena Nueva.<\/p>\n\n\n\n<p>Tenemos tendencia a instalarnos en los peque\u00f1os y enga\u00f1osos logros, que nos proporcionan comodidad y bienestar, y los consideramos como definitivos y permanentes, olvid\u00e1ndonos de lo que Dios nos pide para acercarnos a \u00c9l y vivir una conversi\u00f3n incesante, que nos traer\u00eda la paz y el gozo de una vida, cada vez m\u00e1s nueva y m\u00e1s atenta a las invitaciones divinas, que nos llegan.<\/p>\n\n\n\n<p>La lectura del libro de Jon\u00e1s nos pone de manifiesto que la conversi\u00f3n tiene que ser real, y traducirse en acciones concretas de la vida de cada uno en su propia existencia. \u201cLos ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno, y se vistieron de sayal grandes y peque\u00f1os\u201d. Nadie nos pide que utilicemos hoy el sayal y la ceniza, pero s\u00ed que hagamos oraci\u00f3n para fomentar nuestro trato con Dios; que practiquemos la mortificaci\u00f3n de nuestros sentidos, nuestro cuerpo y nuestro esp\u00edritu; que entremos a fondo en las zonas oscuras de nuestra sensualidad, nuestra avaricia, nuestra soberbia, para purificar ese interior, tan limpio por fuera y tan manchado por dentro, a pesar de las apariencias en contra.<\/p>\n\n\n\n<p>La liturgia de hoy nos invita a leer este libro del profeta Jon\u00e1s, que habla tan claramente de la necesidad de la conversi\u00f3n, porque tambi\u00e9n el evangelio nos presenta a Jes\u00fas llamando a sus disc\u00edpulos, para que vayan con \u00c9l, y comenzar la predicaci\u00f3n de la Buena Nueva, que pide tambi\u00e9n arrepentimiento y conversi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El salmo podr\u00eda servir, para que durante toda la semana lo recit\u00e1ramos en encuentros de oraci\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 bien habla de los humildes! Y, \u00a1qu\u00e9 humildad tan digna y tan provechosa la que nos invita a decir: \u201cSe\u00f1or, instr\u00fayeme en tus caminos, haz que yo los siga con lealtad! Y como tu ternura y tu misericordia son eternas, acomp\u00e1\u00f1anos en nuestro caminar y que sintamos as\u00ed tu bondad\u201d. \u00bfC\u00f3mo se puede decir que el fomentar una religiosidad as\u00ed sirve para generar pusil\u00e1nimes y cobardes ante la vida?<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestra sociedad consumista, ansiosa de placeres sea como sea, hace nacer seres d\u00e9biles y cobardes, incapaces de buscar el equilibrio en el uso y disfrute de lo que la vida nos ofrece, ese equilibrio que llega a las m\u00e1s altas cumbres del humanismo cristiano en las palabras de san Pablo, que leemos en la carta a los corintios. Son palabras para formar hombres libres, no esclavos. \u201cLos que lloran, como si no llorasen; los que est\u00e1n alegres, como si no lo estuvieran; los que compran, como si no poseyeran\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Siglos m\u00e1s tarde, un genio de la espiritualidad cat\u00f3lica, san Ignacio de Loyola, nos hablar\u00eda, en la meditaci\u00f3n del Principio y Fundamento, sobre el famoso \u201ctanto cuanto\u201d. \u201cTodas las cosas de la tierra son creadas para el hombre, y para que le ayuden en la prosecuci\u00f3n del fin para el que es creado. El hombre tanto ha de usar de ellas, cuanto le ayuden para su fin, y tanto debe quitarse de ellas, cuanto para ello le impidan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo dem\u00e1s, todo cuanto vengo diciendo sobre la conversi\u00f3n, de que nos hablan las lecturas de hoy, alcanza su m\u00e1ximo vigor en el fragmento evang\u00e9lico de san Marcos. En \u00e9l se nos dice que Jes\u00fas empez\u00f3 a predicar el mensaje que tra\u00eda a los hombres. Y \u00bfcu\u00e1les fueron sus primeras palabras? No otras sino estas: \u201cSe ha cumplido el plazo. Est\u00e1 cerca el Reino de Dios. Convert\u00edos y creed en el Evangelio\u201d. Los tres textos, el del profeta Jon\u00e1s, el de san Pablo y el de san Marcos, son breves y concisos. Hay que convertirse ya, saber utilizar desde la fe todas las cosas de la vida. Esto no es una fuga irreal del mundo, sino creer en el Evangelio. Los primeros a quienes habl\u00f3, dejaron las redes y le siguieron. Todos estamos atados por algo. Hay que dejar lo que nos ata y seguirle m\u00e1s de cerca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del III domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 26 de enero de 1997. Nuestra vida ha de ser una conversi\u00f3n continua, para que pueda ser un continuo crecer y madurar en nuestra fe y en nuestra esperanza en Jes\u00fas, como Maestro y Redentor. 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