{"id":1689,"date":"2024-10-01T19:12:08","date_gmt":"2024-10-01T17:12:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1689"},"modified":"2024-10-01T19:12:09","modified_gmt":"2024-10-01T17:12:09","password":"","slug":"el-nino-que-nace-comentario-a-las-lecturas-del-iv-domingo-de-adviento-ciclo-b","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-nino-que-nace-comentario-a-las-lecturas-del-iv-domingo-de-adviento-ciclo-b\/","title":{"rendered":"El Ni\u00f1o que nace, comentario a las lecturas del IV domingo de Adviento (ciclo B)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Comentario a las lecturas del IV domingo de Adviento. ABC, 22 de diciembre de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos ya en el umbral de la Navidad. Todo nos invita a vivir la gran alegr\u00eda, que se nos viene anunciando. La liturgia de este domingo es como un estallido del amor de Dios al hombre. El misterio de su amor. Hemos de reunirnos con nuestros mejores sentimientos ante Dios, que tan incomprensiblemente nos am\u00f3, que se introduce en nuestra carne y nuestra sangre y har\u00e1 habitar all\u00ed su divinidad. El Santo, que va a nacer, se llamar\u00e1 Hijo de Dios. Reinar\u00e1 para siempre; su Reino no tendr\u00e1 fin, porque para Dios nada hay imposible. Viene a participar de nuestra condici\u00f3n humana con todas sus limitaciones. Verdaderamente tiene que merecer la pena ser hombre ante todo lo que ha hecho Dios por nosotros. Pens\u00e9moslo mucho. Alimentemos nuestro interior con esta realidad y seamos consecuentes con ella. Esto es lo verdaderamente importante; lo dem\u00e1s es circunstancial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hecho de que Dios haya salido de la eternidad para entrar en lo temporal y pasajero, que haya cruzado el umbral de la historia para caminar por ella, \u00bfqu\u00e9 mente humana lo puede comprender, razonar, imaginar? Solamente podemos pensar que Dios nos hizo capaces de recibir su Revelaci\u00f3n y admirar, adorar y sentir conmovidos el misterio de su amor inmenso y gratuito. Cuando Dios es el que ama, cuando Dios es el que proyecta, \u00bfqu\u00e9 hemos de hacer? \u00bfCu\u00e1l puede ser nuestra respuesta? Abrirle de par en par nuestro coraz\u00f3n y con toda sencillez y humildad de un ni\u00f1o para con su padre pedirle que nos haga capaces de recibir un amor as\u00ed, vivir una misi\u00f3n as\u00ed. Ser hijos suyos y hermanos de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo dem\u00e1s, las tres lecturas est\u00e1n como impregnadas del sabor de una promesa, que est\u00e1 a punto de cumplirse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, la del profeta Nat\u00e1n a David, cuando sabe que \u00e9ste se dispone a construir una casa digna para que en ella habite el Arca de la Alianza. El profeta le dice de parte de Dios que el Se\u00f1or cuidar\u00e1 de \u00e9l y le librar\u00e1 de sus enemigos; y \u00c9l, el Se\u00f1or, ser\u00e1 quien dar\u00e1 a David una casa, una estirpe de la que nacer\u00e1 el Mes\u00edas, casa y Reino que durar\u00e1n por siempre. L\u00e9ase el salmo, que nos hace cantar eternamente las misericordias del Se\u00f1or. Es el Reino nuevo, el Reino mesi\u00e1nico, la Iglesia que se adivina en lontananza a trav\u00e9s de las promesas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En segundo lugar, aparece san Pablo, que escribe a los romanos y les habla de que \u00e9l predica a Cristo Jes\u00fas, en quien se manifiesta el secreto mantenido durante siglos y siglos, para que todas las naciones ofrezcan el homenaje de la obediencia de la fe al Dios, \u00fanico sabio, es decir, la gloria por Jesucristo por los siglos de los siglos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, el arc\u00e1ngel Gabriel enviado a Mar\u00eda, aqu\u00ed ya todo es luz y lenguaje transparente. Es el momento cumbre, en que la tierra virginal de su seno tiembla de emoci\u00f3n al escuchar las palabras, que vienen del cielo: \u201cAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo\u201d. Es el evangelio de la encarnaci\u00f3n del Verbo de Dios. No falta ni el momento de silencio, en que Mar\u00eda se turba, porque no entiende qu\u00e9 clase de saludo era aquel. Mar\u00eda va a ser el nuevo templo, la nueva casa, en la que Dios se encierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristo, como dice san Pablo, descorre el velo del misterio de Dios, es el Dios con nosotros, su amor es el amor de Dios. Su profundidad y su poder son los que elevan al hombre a la altura inaccesible de eso que llamamos la gracia, la divinizaci\u00f3n del hombre, la esperanza colmada, el cumplimiento de todo lo que se nos hab\u00eda prometido, el gozo pleno de un encuentro con Dios, anunciado desde todos los siglos, el germen fecundo de la transformaci\u00f3n de la familia y la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfDe qu\u00e9 no es capaz el amor de Dios derramado sobre el hombre a manos llenas? Es tan sublime que puede parecer locura, absurdo, esc\u00e1ndalo a todo aquel, que no tome como punto de partida el insondable amor de Dios. Mar\u00eda acept\u00f3 el mensaje y se sumergi\u00f3 en ese oc\u00e9ano de amor, que hac\u00eda de ella la Madre de Cristo y de la Iglesia, sin dejar de ser la pur\u00edsima Virgen de Nazaret.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del IV domingo de Adviento. ABC, 22 de diciembre de 1996. Estamos ya en el umbral de la Navidad. Todo nos invita a vivir la gran alegr\u00eda, que se nos viene anunciando. La liturgia de este domingo es como un estallido del amor de Dios al hombre. 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