{"id":1685,"date":"2024-10-01T19:10:30","date_gmt":"2024-10-01T17:10:30","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1685"},"modified":"2024-10-01T19:10:31","modified_gmt":"2024-10-01T17:10:31","password":"","slug":"la-estrella-del-adviento-comentario-a-las-lecturas-del-ii-domingo-de-adviento-ciclo-b","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-estrella-del-adviento-comentario-a-las-lecturas-del-ii-domingo-de-adviento-ciclo-b\/","title":{"rendered":"La estrella del Adviento, comentario a las lecturas del II domingo de Adviento (ciclo B)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Comentario a las lecturas del II domingo de Adviento. ABC, 8 de diciembre de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el firmamento lit\u00fargico brilla hoy una estrella. Es la Virgen Mar\u00eda, pur\u00edsima, inmaculada, sin pecado. Tan arraigada est\u00e1 esta fiesta en el coraz\u00f3n y en el sentimiento de los espa\u00f1oles, que los obispos hemos pedido al Papa que nos autorizara a celebrar, no la liturgia del segundo domingo de Adviento, sino la del 8 de diciembre, la de Mar\u00eda Sant\u00edsima concebida sin pecado original, radiante en su hermosura, limpia de toda mancha, por estar destinada a ser la Madre del Redentor. Y as\u00ed lo ha concedido, con la \u00fanica condici\u00f3n de que una de las lecturas sea de las designadas para el citado domingo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fiesta del principio santo, llama Karl Rahner, a la fiesta de la Inmaculada Concepci\u00f3n. Mar\u00eda entra en la voluntad creadora de Dios Padre en orden a la Encarnaci\u00f3n de su Hijo. No tiene pecado, porque va a ser Madre del que ha vencido al pecado. Es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y en previsi\u00f3n anticipada del Hijo, que va a venir, aplic\u00e1ndose a ella la eficacia redentora del Hijo Salvador del mundo, el pecado o la mancha, que entra en todos, en ella no pod\u00eda entrar y no entr\u00f3. As\u00ed lo afirma nuestra fe, as\u00ed lo ha definido la Iglesia en sus documentos solemnes. As\u00ed lo ha cantado delicadamente nuestro teatro del Siglo de oro en sus autos sacramentales, como, por ejemplo, en el \u201cHidalga del Valle\u201d. El principio de Mar\u00eda es el principio puro, sencillo, transparente, mera gracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dios am\u00f3 a Mar\u00eda con absoluto amor como principio sobre el que iba a asentar la semilla del Verbo, destinada a nacer hecha ni\u00f1o la noche de Navidad. Por eso Mar\u00eda es la estrella del Adviento. \u201cAl\u00e9grate, llena de gracia, el Se\u00f1or est\u00e1 contigo, bendita t\u00fa entre todas las mujeres. No temas porque has encontrado gracia ante Dios. Concebir\u00e1s en tu seno inmaculado y dar\u00e1s a luz al Hijo del Alt\u00edsimo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda es la Madre en la historia de la salvaci\u00f3n y, por tanto, en la historia de cada uno de nosotros. Su Inmaculada Concepci\u00f3n es el p\u00f3rtico de gloria de lo grandioso y extraordinario, que despu\u00e9s se iba a proponer. Se le pidi\u00f3 una confianza ciega y ella la ofreci\u00f3 con la sencilla grandeza con que la mujer sabe hacer las cosas. Todo su destino est\u00e1 modelado sobre el de su Hijo: encarnaci\u00f3n, Bel\u00e9n, Egipto, Nazaret, salida al templo, muerte y Resurrecci\u00f3n. Bienaventurada, porque escuch\u00f3 la palabra de Dios y la puso en pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda es la primera gran figura del Adviento. Le esper\u00f3 ya de una manera inmediata durante nueve meses, modelo de madre en la espera del hijo, y estuvo siempre junto a Jes\u00fas. Vivi\u00f3 todo lo que concern\u00eda a Jes\u00fas, porque era su propia vida. Ella le dio todo su coraz\u00f3n, su sangre, su honor, su capacidad de amar, su entrega, su sacrificio abnegado y silencioso. La grandeza de Mar\u00eda, dice Romano Guardini, est\u00e1 en que dio con su fe los mismos pasos, que el Se\u00f1or iba dando para llegar a su destino divino. \u201cDichosa t\u00fa, porque has cre\u00eddo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo domingo de Adviento es la presentaci\u00f3n del camino que hay que seguir. Se nos concreta la tarea con las palabras de Isa\u00edas y la figura de Juan el Bautista. Abrir nuevos caminos \u2013pide el Profeta\u2013, lo torcido y lo escabroso ha de allanarse y enderezarse. Con Cristo todo ha de ser nuevo, y con la vida de Cristo en nosotros m\u00e1s nuevo a\u00fan. Es una llamada a la conversi\u00f3n, al cambio de mentalidades, de coraz\u00f3n y de actitudes; hay que sepultar nuestras ambiciones torcidas, nuestro ego\u00edsmo sucio y nuestro desinter\u00e9s por los dem\u00e1s. Y aunque no nos guste o\u00edrlo, es una llamada a la austeridad de vida como imperativo de nuestra conciencia y como verdadera exigencia social, si queremos construir la paz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mar\u00eda es la criatura que tiene una relaci\u00f3n y cooperaci\u00f3n m\u00e1s \u00edntima con el misterio de la redenci\u00f3n. Ella nos ense\u00f1a a vivir este tiempo de esperanza, de alegr\u00eda, de acogida, de contemplaci\u00f3n. Su \u201cFiat\u201d, su disposici\u00f3n ante el Se\u00f1or, est\u00e1 penetrado de un silencio profundo, de perseverancia, de actuaci\u00f3n constante y generosa, de servicio para el bien de todos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del II domingo de Adviento. 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