{"id":1680,"date":"2024-10-01T19:08:40","date_gmt":"2024-10-01T17:08:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1680"},"modified":"2024-10-01T19:08:41","modified_gmt":"2024-10-01T17:08:41","password":"","slug":"seremos-juzgados-comentario-a-las-lecturas-de-la-solemnidad-liturgica-de-cristo-rey-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/seremos-juzgados-comentario-a-las-lecturas-de-la-solemnidad-liturgica-de-cristo-rey-ciclo-a\/","title":{"rendered":"Seremos juzgados, comentario a las lecturas de la solemnidad lit\u00fargica de Cristo Rey (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario a las lecturas de la solemnidad lit\u00fargica de Cristo Rey. ABC, 24 de noviembre de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p>La conciencia que Cristo tiene de s\u00ed mismo nos asombra y nos admira: Camino, Verdad, Luz, enviado de Dios que obra y habla por \u00c9l. Todas sus afirmaciones ponen constantemente de manifiesto su conciencia eterna de Hijo de Dios, que viene a salvarnos, a devolver a Dios Padre su Reino. La fiesta de hoy nos invita a sentirlo as\u00ed, a vivir a Cristo como centro de la historia y de nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando decimos que Cristo es Rey, no tratamos de vindicar una sociedad teocr\u00e1tica como la de la Antigua Alianza, ni queremos que Cristo ejerza un dominio temporal sobre las cosas de la tierra. \u00c9stas tienen su autonom\u00eda y su orden propio. Pero todas tienen una norma para su constituci\u00f3n y su desarrollo justo, y una finalidad, que es procurar el bien de los hombres: y ah\u00ed, en todo eso debe estar Cristo, como referencia \u00faltima y como inspiraci\u00f3n original.<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro del profeta Ezequiel aparece la imagen de lo que Dios es para nosotros. Cristo lo repetir\u00e1 muchas veces. El Se\u00f1or gu\u00eda personalmente a su pueblo, ha venido para regir a todos los hombres, para alimentarlos con su mensaje, para conducirlos a la felicidad eterna. La historia de cada uno es la historia de Dios, que busca al hombre. Dios, dejando su grandeza, baja a la tierra con su misericordia a buscar al hombre. Cristo tendr\u00e1 siempre enemigos, pero al fin ser\u00e1n aniquilados y se convertir\u00e1n en estrado de sus pies. Ruego al lector que saboree con humildad el salmo responsorial de hoy, el salmo 22, que lo aprenda de memoria, que lo recite con frecuencia en su oraci\u00f3n personal. Notar\u00e1 enseguida la cercan\u00eda amorosa de Cristo, buen Pastor, Rey de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Por fin, en una festividad en que se nos invita a meditar en el misterio de Cristo Rey, se nos presenta la escena del juicio final, el juicio como intervenci\u00f3n en la historia personal de cada uno de nosotros, que ser\u00e1 la \u00faltima de sus acciones. Despu\u00e9s s\u00f3lo su Reino: plenitud, verdad, amor, paz, justicia, sentencia. Ese encuentro \u00faltimo con Cristo, o es para el gozo de una eternidad feliz, o para el misterioso sufrimiento de una ausencia de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00e1 el mismo Cristo el que llame y sentencie. De ah\u00ed que sea tan importante el tener amistad con Cristo en este mundo. \u00bfC\u00f3mo no se va a esperar de \u00c9l el abrazo de la dicha infinita, si no quiso m\u00e1s que amamos? Venid, benditos de mi Padre, porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me disteis hospedaje, estuve desnudo y me vestisteis, en la c\u00e1rcel y vinisteis a verme. Amor al pr\u00f3jimo, en el que brilla el rostro de Cristo y desde Cristo, que es mucho m\u00e1s exigente.<\/p>\n\n\n\n<p>No es tan solo el que mide y juzga, sino la misma medida, que nos da a nosotros y a nuestras obras la verdadera valoraci\u00f3n ante Dios para toda la eternidad. \u201cCuanto hicisteis con el m\u00e1s peque\u00f1o de mis hermanos, conmigo lo hicisteis\u201d. Si tomamos en serio el cristianismo, siempre tenemos que hab\u00e9rnoslas con el Dios, que se hizo hombre, y que uni\u00f3 su destino al de todos los hombres. S\u00f3lo si comprendemos y vivimos que hay de hecho una unidad \u00faltima entre el amor a Dios y al pr\u00f3jimo, entenderemos en qu\u00e9 consiste ser cristiano.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciclo B<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas de la solemnidad lit\u00fargica de Cristo Rey. ABC, 24 de noviembre de 1996. La conciencia que Cristo tiene de s\u00ed mismo nos asombra y nos admira: Camino, Verdad, Luz, enviado de Dios que obra y habla por \u00c9l. Todas sus afirmaciones ponen constantemente de manifiesto su conciencia eterna de Hijo de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[79],"doc_tag":[],"class_list":["post-1680","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-comentarios-a-evangelios-dominicales"],"year_month":"2026-05","word_count":603,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"Comentarios a evangelios dominicales","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/comentarios-a-evangelios-dominicales\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1680","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1680"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1680\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1681,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1680\/revisions\/1681"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1680"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1680"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1680"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}