{"id":1672,"date":"2024-10-01T19:05:11","date_gmt":"2024-10-01T17:05:11","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1672"},"modified":"2024-10-01T19:05:13","modified_gmt":"2024-10-01T17:05:13","password":"","slug":"ama-y-haz-lo-que-quieras-comentario-a-las-lecturas-del-xxx-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/ama-y-haz-lo-que-quieras-comentario-a-las-lecturas-del-xxx-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a\/","title":{"rendered":"Ama y haz lo que quieras, comentario a las lecturas del XXX domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario a las lecturas del XXX domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 29 de octubre de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p>No se trata de discutir sobre la dimensi\u00f3n vertical y horizontal del amor, Dios y los hombres. Se trata del amor, que lo abraza todo. El amor a Dios incluye el amor al pr\u00f3jimo, y el amor al pr\u00f3jimo es fruto del amor a Dios. \u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos ser hermanos, c\u00f3mo hablar de fraternidad y solidaridad, si no fu\u00e9ramos hijos? \u00a1Se ha abusado tanto en nuestro tiempo de este lenguaje de la doble dimensi\u00f3n del amor, para acusarnos unos a otros!<\/p>\n\n\n\n<p>El libro del \u00c9xodo expresa la exigencia con el pr\u00f3jimo del Dios de la Alianza. Son consejos pr\u00e1cticos para orientar el comportamiento dentro de la relaci\u00f3n, que el Se\u00f1or ha establecido con los hombres, pero limitados al pueblo de Israel: no oprimir, no vejar a los emigrantes, no explotar a los d\u00e9biles, no enriquecerse a costa del otro. Y la advertencia firme de que Dios es siempre defensor de los que invocan su protecci\u00f3n, porque se encuentran en desamparo.<\/p>\n\n\n\n<p>En el evangelio, Jes\u00fas simplifica los dos preceptos y normas y nos da el mandamiento, que tan maravillosamente entendi\u00f3 san Agust\u00edn, cuando escribi\u00f3: \u201cAma y haz lo que quieras\u201d. \u201cAmar\u00e1s al Se\u00f1or tu Dios con todo tu coraz\u00f3n, con toda tu alma y con todo tu ser: este es el primer mandamiento\u201d. El segundo es semejante a \u00e9l: \u201cAmar\u00e1s a tu pr\u00f3jimo como a ti mismo\u201d. Es una misma relaci\u00f3n vital: paternidad-fraternidad. No hay separaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Jesucristo quiere enraizar en nuestro coraz\u00f3n lo que es esencial, y hacernos sentir lo que vale y permanece, lo que tiene que guiar la historia de la humanidad, si no quiere \u00e9sta hundirse en la tenebrosidad del odio y de la guerra. Todos los mandamientos reducidos al amor, toda la ley y todos los profetas del Antiguo Testamento, \u00a1se dice pronto!, resumidos en el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Porque realmente los mandamientos y preceptos solamente no sostienen nuestra vida, sino el amor. Porque, como dice san Ignacio de Loyola, el puro amor es el puro servicio, la entrega completa, la m\u00e1xima colaboraci\u00f3n, la mejor ayuda, que se puede prestar al otro. No se puede decir: \u201cAmo a Dios e intento amar al pr\u00f3jimo\u201d. Con solo intentar, tampoco se ama a Dios. Cristo sold\u00f3 para siempre estos dos mandamientos. No son dos que se yuxtaponen, sino que se implican en una unidad, expresi\u00f3n clara de lo que es la vida cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>El Reino de Dios va llegando a cada uno de nosotros en la misma medida en que vivimos estos mandamientos. Si as\u00ed, fundidos y fusionados, iluminan nuestro actuar en la vida, en los grupos a los que pertenecemos, en las empresas, en las familias, en los momentos festivos y en los trabajos que emprendemos, podremos ser luz del mundo y sal de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios es amor y el amor rebasa las medidas comunes, que suelen llamarse razonables. El amor siempre inicia y crea, porque es fuerte y joven. En el amor al pr\u00f3jimo, Dios mismo es amado. Las buenas obras \u2013dice Unamuno\u2013 jam\u00e1s descansan. Pasan de unos esp\u00edritus a otros, reposando un momento en cada uno de ellos, para restaurarse y cobrar fuerzas, que permitan seguir adelante. El amor y la fe en Dios no pueden tenerse escondidos, hacen hablar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del XXX domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 29 de octubre de 1996. No se trata de discutir sobre la dimensi\u00f3n vertical y horizontal del amor, Dios y los hombres. 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