{"id":1668,"date":"2024-10-01T19:03:15","date_gmt":"2024-10-01T17:03:15","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1668"},"modified":"2024-10-01T19:03:16","modified_gmt":"2024-10-01T17:03:16","password":"","slug":"el-vestido-de-boda-comentario-a-las-lecturas-del-xxviii-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-vestido-de-boda-comentario-a-las-lecturas-del-xxviii-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a\/","title":{"rendered":"El vestido de boda, comentario a las lecturas del XXVIII domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Comentario a las lecturas del XXVIII domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 13 de octubre de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos acostumbrados a o\u00edrlo los creyentes, y los ateos ni se lo plantean, pero lo realmente importante es que Dios quiere que todos los hombres nos salvemos y lleguemos a la felicidad. Hemos sido creados para el amor y el gozo eterno. Pero hemos de poner en juego toda nuestra capacidad para lograrlo. Este es el misterio de nuestra vida, presente, fugaz, que se nos escapa sin sentirlo, futuro eterno, compromiso humano, gracia divina. Todo ello se entremezcla en las lecturas de la palabra de Dios de este domingo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tanto en Isa\u00edas como en el evangelio de san Mateo se nos ofrece la imagen b\u00edblica del gran banquete, que expresa nuestra esperanza en un futuro de total plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Son los tiempos mesi\u00e1nicos cada vez m\u00e1s cercanos. Y est\u00e1n invitados todos los pueblos, todos. Es el universalismo de la redenci\u00f3n. En Isa\u00edas est\u00e1 la descripci\u00f3n maravillosa de lo que Dios ha creado y preparado para que lo disfrutemos todos, aunque no olvida la referencia particular al pueblo escogido, Israel, el pueblo a quien m\u00e1s quiere. Le librar\u00e1 del oprobio, que le mancha, la idolatr\u00eda, y le dar\u00e1 capacidad interior en su alma para no dejarse seducir por la falsa belleza de dioses extranjeros. Y precisamente se lo presenta a ese pueblo en un momento cr\u00edtico, ya que est\u00e1 viviendo en circunstancias angustiosas y sin recursos. Dios enjugar\u00e1 las l\u00e1grimas, alejar\u00e1 el oprobio, aniquilar\u00e1 el dolor y la muerte. Esta es la salvaci\u00f3n, este es el misterioso y gratuito amor de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el evangelio, la par\u00e1bola va tambi\u00e9n dirigida, como la del domingo pasado, a los sumos sacerdotes y senadores del pueblo. Describe a un rey, que quiso celebrar espl\u00e9ndidamente la boda de su hijo y llam\u00f3 a los invitados. Pero estos rechazaron la invitaci\u00f3n e incluso dieron muerte a los que iban a invitarles. Ten\u00edan otras cosas m\u00e1s importantes que hacer y consideraban m\u00e1s merecedores de atenci\u00f3n otros intereses. Jes\u00fas quiere hacer ver a aquellos fariseos y letrados que obran muy mal al pensar con orgullo en que ellos son los que hacen bien las cosas y explican rectamente la ley. Quiere mostrarles lo ciegos que est\u00e1n al rechazar el verdadero v\u00ednculo de uni\u00f3n con Dios y de los hombres entre s\u00ed. Sus miras personales les impiden responder a la llamada de Dios a todos sus hijos y se hunden en el absurdo de un legalismo, que ahoga el coraz\u00f3n y mata la religiosidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El plan de Dios no fracasa y la sala del banquete se llenar\u00e1. Porque el rey dijo a sus criados que salieran por los caminos y trajesen a todos los que encontrasen, a participar en el fest\u00edn. Y as\u00ed se hizo. Mas entonces sucedi\u00f3 algo doloroso. Uno de aquellos improvisados comensales no ten\u00eda vestido de boda por su propia incuria y el rey mand\u00f3 que lo expulsasen de la sala del banquete.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es lo de siempre, a toda llamada de Dios hay que dar digna respuesta. No se puede ser cristiano y no cambiar la propia conducta. Cristo hace una llamada a la seriedad del compromiso de cada uno. No se puede entrar sin \u201cvestido de boda\u201d. Hay que asistir con la dignidad que reclama la categor\u00eda del que invita. A las invitaciones de Cristo \u2013tantas como nos hace en la vida\u2013 hay que responder como merece el que nos llama. Nunca la indiferencia, la desidia, la desgana, ni el vestido sucio. Siempre el decoro y la limpieza del coraz\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del XXVIII domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 13 de octubre de 1996. Estamos acostumbrados a o\u00edrlo los creyentes, y los ateos ni se lo plantean, pero lo realmente importante es que Dios quiere que todos los hombres nos salvemos y lleguemos a la felicidad. Hemos sido creados para el amor y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[79],"doc_tag":[],"class_list":["post-1668","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-comentarios-a-evangelios-dominicales"],"year_month":"2026-06","word_count":619,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. 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