{"id":1650,"date":"2024-10-01T18:56:10","date_gmt":"2024-10-01T16:56:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1650"},"modified":"2024-10-01T18:56:11","modified_gmt":"2024-10-01T16:56:11","password":"","slug":"la-cananea-admirable-comentario-a-las-lecturas-del-xx-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-cananea-admirable-comentario-a-las-lecturas-del-xx-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a\/","title":{"rendered":"La cananea admirable, comentario a las lecturas del XX domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario a las lecturas del XX domingo del Tiempo Ordinario. 18 de agosto de 1996. No se public\u00f3 en ABC por error de Redacci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Un Dios que mira y salva. Un Dios, el \u00fanico Dios de todos y para todos, que es verdad y amor, y quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. El texto de Isa\u00edas, el deseo de san Pablo y el del evangelio de hoy nos hacen llegar este mismo mensaje.<\/p>\n\n\n\n<p>Guardad el derecho, practicad la justicia, nos recuerda Isa\u00edas. Y a todos los que con esta rectitud y bondad de coraz\u00f3n sirven a Dios, aun sin saberlo, \u00c9l los atraer\u00e1 hacia s\u00ed. Por su parte, san Pablo se siente misionero de los gentiles. Incluso espera que la conversi\u00f3n de los romanos sea un est\u00edmulo para los que pertenecen a su pueblo jud\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero lo que atrae hoy de manera especial nuestros sentimientos y despierta nuestra admiraci\u00f3n es el famoso y conocido relato de la cananea, la mujer que venci\u00f3, con su humildad y su capacidad para pedir, toda la resistencia de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>Sali\u00f3 ella al encuentro de Jes\u00fas en el pa\u00eds de Tiro y de Sid\u00f3n, fuera ya de los l\u00edmites de Palestina. Hab\u00eda ido all\u00ed el Maestro en busca de algunos jud\u00edos, que resid\u00edan en esa zona. Hasta ellos y hasta la cananea hab\u00eda llegado la fama de las curaciones milagrosas, que hac\u00eda Jes\u00fas, y pens\u00f3 enseguida \u00e9sta que podr\u00eda curar a su hija enferma. Se lo pidi\u00f3 as\u00ed y al menos de momento crey\u00f3 que iba a ser atendida. Pero, por el contrario, tuvo que escuchar de Jes\u00fas las palabras, que nos parecen m\u00e1s duras y extra\u00f1as, que incluso hieren m\u00e1s en el contexto de las otras lecturas.<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer suplica y grita. Mujer, y como mujer que es, insiste. Maravillosa insistencia femenina, aunque a los disc\u00edpulos no les parezca as\u00ed y digan a Jes\u00fas que la atienda, al menos para que les deje en paz. \u201cS\u00f3lo me han enviado a las ovejas descarriadas de Israel\u201d, dijo Jes\u00fas. Pero ella les sigue sin desmayo y suplica una y otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p>La belleza de la escena est\u00e1 precisamente en esta actitud casi agresiva y de rechazo por parte de los Ap\u00f3stoles y de aparente dureza por parte de Jes\u00fas, y la fe profunda de esta mujer, que no cree cuando su hija ya ha sido curada, sino que la hija se cura por la fe de su madre. Es generosa, humilde, confiada. No le molesta la enojosa comparaci\u00f3n que utiliza Jes\u00fas: \u201cNo est\u00e1 bien echar a los perros el pan de los hijos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfElla entre los perros, aunque s\u00f3lo sea en sentido metaf\u00f3rico? Pero, \u00bfel que as\u00ed habla puede ser llamado el profeta de la misericordia? Mas no se detuvo a decir una palabra de rechazo. Aparece la gran intuici\u00f3n femenina, la singular sabidur\u00eda de madre, de esposa abnegada, de mujer de nobles sentimientos y luz en el coraz\u00f3n para entender, para saber ver, escuchar; sabia incluso para devolver al Se\u00f1or su misma imagen y sus mismas palabras: \u201cTienes raz\u00f3n, pero tambi\u00e9n los perros se comen las migajas, que caen de la mesa de los amos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>El rostro de Jes\u00fas se ilumina, sus ojos llenos de luz se cruzaron con la mirada de aquella espl\u00e9ndida madre, que desde su coraz\u00f3n ha entendido. Jes\u00fas siente el gozo y aun el entusiasmo de verse comprendido; todo lo contrario que en otras ocasiones aun con sus mismos disc\u00edpulos. \u201cMujer, \u00a1qu\u00e9 grande es tu fe! \u00a1Que se cumpla lo que deseas!\u201d. Y en aquel instante qued\u00f3 curada su hija.<\/p>\n\n\n\n<p>Cristo no deja de ser el Mes\u00edas que viene a salvar al que sufre; la cananea supo enviar desde la gentilidad una brisa de humildad y de amor a los jud\u00edos, que acompa\u00f1aban a Jes\u00fas. As\u00ed tiene que ser nuestra oraci\u00f3n, nuestra actitud ante Cristo. Su mismo Esp\u00edritu inspiraba a aquella mujer la fe de la que brot\u00f3 la curaci\u00f3n. Por lo que dijo y por c\u00f3mo lo dijo, Jes\u00fas la am\u00f3 y se apiad\u00f3 de ella. Es dif\u00edcil encontrar una serenidad tan noble ante una majestad tan grande. Jes\u00fas era el poder, la mujer era la petici\u00f3n humilde. \u00bfNo se nos est\u00e1 diciendo aqu\u00ed c\u00f3mo tiene que ser nuestra oraci\u00f3n?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del XX domingo del Tiempo Ordinario. 18 de agosto de 1996. No se public\u00f3 en ABC por error de Redacci\u00f3n. Un Dios que mira y salva. Un Dios, el \u00fanico Dios de todos y para todos, que es verdad y amor, y quiere que todos los hombres se salven y lleguen [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[79],"doc_tag":[],"class_list":["post-1650","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-comentarios-a-evangelios-dominicales"],"year_month":"2026-05","word_count":764,"total_views":0,"reactions":{"happy":0,"normal":0,"sad":0},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"Comentarios a evangelios dominicales","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/comentarios-a-evangelios-dominicales\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1650","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1650"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1650\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1651,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1650\/revisions\/1651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1650"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1650"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1650"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}