{"id":1640,"date":"2024-10-01T18:50:06","date_gmt":"2024-10-01T16:50:06","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1640"},"modified":"2024-10-01T18:50:07","modified_gmt":"2024-10-01T16:50:07","password":"","slug":"el-sembrador-comentario-a-las-lecturas-del-xv-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/el-sembrador-comentario-a-las-lecturas-del-xv-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a\/","title":{"rendered":"El sembrador, comentario a las lecturas del XV domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario a las lecturas del XV domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 14 de julio de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p>Las par\u00e1bolas del Reino de los cielos van a centrar nuestra atenci\u00f3n durante tres domingos. En la predicaci\u00f3n del Se\u00f1or el Reino de los cielos informaba por completo su actividad. Era el centro de su pensar, de su obrar y de su destino. Se serv\u00eda de par\u00e1bolas propias de la vida cotidiana, que le rodeaba. \u00a1Pero qu\u00e9 terrible y conmovedora es la lecci\u00f3n, que se encierra en cada una de esas sencillas narraciones!<\/p>\n\n\n\n<p>Este domingo, el Evangelio seg\u00fan san Mateo nos ofrece la par\u00e1bola del sembrador y al mismo tiempo su interpretaci\u00f3n. Nosotros somos el terreno, y la semilla siempre es la misma: el mensaje del Reino. Ante esas semillas, que son lanzadas a nuestro campo por el divino sembrador, podemos ser terreno pedregoso, zarza apretada y asfixiante, borde del camino, o tierra buena, que dar\u00e1 fruto abundante.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra es enviada por Dios, nos dice Isa\u00edas, y baja del cielo como la lluvia y la nieve, que empapan la tierra y la hacen germinar. Los profetas en el Antiguo Testamento hab\u00edan anunciado ya el Reino de Dios, pero ni ellos mismos pod\u00edan comprender toda la realidad que significa este Reino.<\/p>\n\n\n\n<p>La vida p\u00fablica de Jes\u00fas empieza con la predicaci\u00f3n de que est\u00e1 cerca el Reino de Dios. Este Reino no es un orden establecido, es algo vital, que tiene que acontecer, germinar, crecer en cada uno de nosotros, en nuestra familia, en nuestra sociedad. A trav\u00e9s de la predicaci\u00f3n de Jes\u00fas se ve lo que es el Reino, que no es otra cosa que su misma vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Es la misma semilla la que se reparte y se siembra en todos. \u00a1Pero qu\u00e9 distinto es el fruto! Jes\u00fas sabe que a los sembradores de su palabra en todas las \u00e9pocas les suceder\u00e1 lo mismo. Sabe, como ocurr\u00eda entonces, que hay muchos que no quieren o\u00edr ni entender. Y por eso, sus palabras son de paz y de riqueza celestial para los que quieren conocer los secretos del Reino de Dios; y de inquietud e intranquilidad para los que miran sin ver y oyen sin escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas recurre a todo para animarnos, para ense\u00f1arnos lo importante que es nuestra actitud ante las semillas, que primero \u00c9l y despu\u00e9s todos los dem\u00e1s sembradores han ido dejando en el seno fecundo de la tierra, que es la vida. El poder de Dios act\u00faa y siempre la semilla puede dar fruto.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hemos creado una civilizaci\u00f3n sin capacidad receptiva. Las ambiciones nos aplastan. Son pocos los que quieren escuchar. No ha habido nunca un predicador tan infatigable como el Papa actual. Nadie ha recorrido tantos campos por la ma\u00f1ana y por la tarde. Nadie ha arrojado la semilla tan abundante y tan madura. No puede ser que no den fruto.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que podemos esperar con confianza, con tal de seguir trabajando. Las fatigas de ahora no pesan lo que la gloria que un d\u00eda se nos descubrir\u00e1. La creaci\u00f3n entera espera la plena manifestaci\u00f3n de los hijos de Dios, dice san Pablo. Dios es la gran realidad, que el hombre desconoce, pero que est\u00e1 siempre presente para que cada uno lo descubra. En la medida en que nos manifestemos como seres superficiales, descre\u00eddos, arrogantes, ensoberbecidos, materializados, la creaci\u00f3n entera paga las consecuencias.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del XV domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 14 de julio de 1996. Las par\u00e1bolas del Reino de los cielos van a centrar nuestra atenci\u00f3n durante tres domingos. En la predicaci\u00f3n del Se\u00f1or el Reino de los cielos informaba por completo su actividad. 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