{"id":1638,"date":"2024-10-01T18:49:24","date_gmt":"2024-10-01T16:49:24","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1638"},"modified":"2024-10-01T18:49:25","modified_gmt":"2024-10-01T16:49:25","password":"","slug":"los-que-estais-cansados-comentario-a-las-lecturas-del-domingo-xiv-del-tiempo-ordinario-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/los-que-estais-cansados-comentario-a-las-lecturas-del-domingo-xiv-del-tiempo-ordinario-ciclo-a\/","title":{"rendered":"Los que est\u00e1is cansados, comentario a las lecturas del domingo XIV del Tiempo Ordinario (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Comentario a las lecturas del domingo XIV del Tiempo Ordinario. ABC, 7 de julio de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La narraci\u00f3n del Profeta Zacar\u00edas es una anticipaci\u00f3n de lo que ha de suceder el Domingo de Ramos. El Rey de Israel, justo y victorioso, pero lleno de modestia, entra en Jerusal\u00e9n cabalgando en un asnillo. Viene a servir a todas las naciones y a establecer un orden de paz y de justicia: de ah\u00ed la imagen que da, de humildad y sencillez montando en un borrico. Es el Mes\u00edas de todos y para todos los tiempos. Esta primera lectura es el pr\u00f3logo clar\u00edsimo a las breves y densas l\u00edneas, tanto de la carta de san Pablo a los romanos como del fragmento del Evangelio seg\u00fan san Mateo. Si seguimos a Cristo, este seguimiento lleva consigo la modestia, la apertura, la escucha, la humildad, la sencillez, con lo cual nos libraremos de todas las esclavitudes de ostentaci\u00f3n, fuerza, poder, violencia, af\u00e1n de triunfo, posesi\u00f3n y lucro, que es a lo que conduce el vivir seg\u00fan la carne. Esta palabra significa aqu\u00ed segur las apetencias desordenadas del coraz\u00f3n humano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero si vivimos seg\u00fan el esp\u00edritu de Cristo, no hay desorden, ni oscuras torpezas, ni soberbia enga\u00f1osa, porque ese esp\u00edritu que habitar\u00e1 en nosotros es de bondad, mansedumbre, paz, amor comprensivo hacia todos. Para ello, tenemos que asistir a la escucha del \u00fanico y verdadero maestro, donde aprenden las gentes sencillas de alma, no los tan entendidos y razonadores, que se lo saben todo y est\u00e1n de vuelta de todo. Tenemos que dejar resonar en nuestro coraz\u00f3n una y otra vez las palabras de Jes\u00fas: \u201cTe doy gracias, Padre, Se\u00f1or de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y las has revelado a la gente sencilla\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hombres y mujeres de coraz\u00f3n sencillo los hay en todas partes: pueden ser un rey, un obrero, un cient\u00edfico o un deportista, un universitario o un monje, un catedr\u00e1tico o un periodista. He dicho un rey, y bien cercano est\u00e1 el ejemplo que nos ha dado a todos el que fue rey de los belgas, un hombre del que su director espiritual, el cardenal Suenens, escribi\u00f3 que el secreto de su vida fue su fe sencilla, leal, sin vuelta de hoja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el libro <em>Balduino, el secreto del Rey<\/em> escribi\u00f3 \u00e9l mismo: \u201cCuando abro los ojos y veo a mi alrededor, descubro de nuevo el amor que Dios siente por m\u00ed y por toda la humanidad. Me doy cuenta de que cuando las personas intentan vivir el Evangelio como Jes\u00fas nos lo ense\u00f1a, es decir, amando como \u00c9l nos ha amado, las cosas empiezan a cambiar: la agresividad, la angustia, la tristeza se transforman en paz y alegr\u00eda\u201d (del libro citado, p\u00e1g. 36). \u201cQuiere que le lleves a todas partes, donde t\u00fa vayas. Acepta que \u00c9l sea todo para ti hasta el punto de que descubran los rasgos de Jes\u00fas a trav\u00e9s de los tuyos. D\u00e9jate llevar por \u00c9l y en \u00c9l\u201d (ib\u00edd., p\u00e1g. 79).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo el camino espiritual del Rey Balduino est\u00e1 en esa l\u00ednea de confianza y sencillez de quien vive las palabras de Cristo: \u201cVenid a m\u00ed todos los que est\u00e1is cansados y agobiados, que yo os aliviar\u00e9. Cargad con mi yugo y aprended de m\u00ed, que soy manso y humilde de coraz\u00f3n, y encontrar\u00e9is vuestro descanso. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La gente sencilla est\u00e1 abierta a creer y confiar en Dios, a construir un mundo en que haya amor. Tiene capacidad de ver lo esencial, porque no vive de artificios, ni de cinismos y sarcasmos ante los valores espirituales, ante la fidelidad y el sacrificio. Ser sencillo es ser un fervoroso creyente en la paternidad de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del domingo XIV del Tiempo Ordinario. ABC, 7 de julio de 1996. La narraci\u00f3n del Profeta Zacar\u00edas es una anticipaci\u00f3n de lo que ha de suceder el Domingo de Ramos. El Rey de Israel, justo y victorioso, pero lleno de modestia, entra en Jerusal\u00e9n cabalgando en un asnillo. Viene a servir [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"saved_in_kubio":false,"_eb_attr":"","ngg_post_thumbnail":0,"footnotes":""},"doc_category":[79],"doc_tag":[],"class_list":["post-1638","docs","type-docs","status-publish","hentry","doc_category-comentarios-a-evangelios-dominicales"],"year_month":"2026-08","word_count":656,"total_views":"1","reactions":{"happy":"0","normal":"0","sad":"0"},"author_info":{"name":"P. Webmaster","author_nicename":"currante","author_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/author\/currante\/"},"doc_category_info":[{"term_name":"Comentarios a evangelios dominicales","term_url":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs-category\/comentarios-a-evangelios-dominicales\/"}],"doc_tag_info":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/docs"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1638"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1638\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1639,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/docs\/1638\/revisions\/1639"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"doc_category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_category?post=1638"},{"taxonomy":"doc_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/doc_tag?post=1638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}