{"id":1632,"date":"2024-10-01T18:46:49","date_gmt":"2024-10-01T16:46:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1632"},"modified":"2024-10-01T18:46:50","modified_gmt":"2024-10-01T16:46:50","password":"","slug":"la-verdadera-liberacion-comentario-a-las-lecturas-del-xi-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/la-verdadera-liberacion-comentario-a-las-lecturas-del-xi-domingo-del-tiempo-ordinario-ciclo-a\/","title":{"rendered":"La verdadera liberaci\u00f3n, comentario a las lecturas del XI domingo del Tiempo Ordinario (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario a las lecturas del XI domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 16 de junio de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p>En la Revelaci\u00f3n judeo-cristiana constantemente se manifiesta la actitud salvadora de Dios con gestos y acciones liberadores. La presencia de Dios y el encuentro con \u00c9l son siempre plenitud y libertad: su ausencia lleva al vac\u00edo y la esclavitud.<\/p>\n\n\n\n<p>Dios instruye a Mois\u00e9s para que haga entender al pueblo que eso es lo que busca y eso es lo que est\u00e1 dispuesto a concederles, si permanecen fieles a lo que \u00c9l les pide. Es mucho lo que les reclama, pero es m\u00e1s lo que les da. Ese pueblo va a ser su propiedad personal, su familia, su gozo y su delicia, en cuyo rostro se refleja la misma belleza que quiere salvarlos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hecha esta consideraci\u00f3n sobre c\u00f3mo se ha manifestado la voluntad de Dios sobre el pueblo que \u00c9l eligi\u00f3, la liturgia de la palabra en la misa de hoy nos hace pasar a lo que fue inmensamente superior. Estamos en la Nueva Alianza. Es Cristo el que nos busca, no Mois\u00e9s el que nos habla. Decir que Dios nos da la mano para llevarnos hacia \u00c9l, no es nada en comparaci\u00f3n con lo que ha hecho el Hijo, el Salvador, el que ha muerto por nosotros, Jes\u00fas, cuyo amor no tiene fronteras. En Cristo Jes\u00fas queda soldada toda enemistad, toda injusticia. Su muerte nos reconcilia con el Padre. Esta es nuestra liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el que nos redimi\u00f3 sin nosotros, no nos salvar\u00e1 sin nosotros. S\u00f3lo a trav\u00e9s de nuestra decisi\u00f3n libre podremos convertirnos en hijos suyos. Hay que ser fieles. Y m\u00e1s. Si siendo pecadores, Cristo muri\u00f3 por nosotros; con cuanta m\u00e1s raz\u00f3n, justificados ahora por su sangre, seremos por \u00c9l salvos de la c\u00f3lera. Estamos reconciliados, seremos salvados. Somos propiedad de Cristo. \u00c9l nos ha rescatado del hambre, de la sed, de la muerte. Se nos da \u00c9l mismo en alimento y nos llama a que formemos parte del grupo de ap\u00f3stoles, que ha de proclamar que el Reino est\u00e1 cerca.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo de hoy, m\u00e1s que nunca, est\u00e1 y camina como un reba\u00f1o sin pastor. Es necesario moverse m\u00e1s y ayudar al hermano. Se nos pide que, si tenemos fe, un poco de fe, obremos en consecuencia, y hagamos que brote el amor en la vida profesional, social, donde quiera que hayamos de movernos. La mies es mucha y los trabajadores pocos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del XI domingo del Tiempo Ordinario. ABC, 16 de junio de 1996. En la Revelaci\u00f3n judeo-cristiana constantemente se manifiesta la actitud salvadora de Dios con gestos y acciones liberadores. La presencia de Dios y el encuentro con \u00c9l son siempre plenitud y libertad: su ausencia lleva al vac\u00edo y la esclavitud. 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