{"id":1628,"date":"2024-10-01T18:44:32","date_gmt":"2024-10-01T16:44:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1628"},"modified":"2024-10-01T18:44:33","modified_gmt":"2024-10-01T16:44:33","password":"","slug":"dios-no-esta-lejos-comentario-a-las-lecturas-del-domingo-de-la-santisima-trinidad-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/dios-no-esta-lejos-comentario-a-las-lecturas-del-domingo-de-la-santisima-trinidad-ciclo-a\/","title":{"rendered":"Dios no est\u00e1 lejos, comentario a las lecturas del domingo de la Sant\u00edsima Trinidad (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario a las lecturas del domingo de la Sant\u00edsima Trinidad. ABC, 2 de junio de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p>En el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. Este es nuestro comienzo para todo, este es nuestro caminar en la vida, y este ser\u00e1 nuestro am\u00e9n final. En el nombre de Dios que es Padre, y del Hijo que el Padre ha enviado para salvarnos, y del Esp\u00edritu Santo que mantiene la fe, la esperanza y el amor y nos introduce en la verdad plena de Cristo.<\/p>\n\n\n\n<p>En nuestro mundo, tan secularizado y tan pobre, sentimos respeto y gozo cuando vemos, por ejemplo, un futbolista que se santigua al saltar al campo. Como nos conmueve dolorosamente, pero nos produce paz, cuando vemos que ese hombre o esa mujer, cuya vida se apaga, auxiliado por alguien que le quiere, levanta su mano vacilante y la lleva hasta su frente y su pecho, pronunciando esas palabras, que tantas veces salieron de sus labios, mientras vivi\u00f3 en este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>La liturgia de la Eucarist\u00eda, la misa, es siempre, y hoy nos detenemos a contemplarlo, adorarlo y vivirlo, alabanza, acci\u00f3n de gracias y gloria a la Sant\u00edsima Trinidad, la ofrecemos al Padre, por Cristo, en el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTanto am\u00f3 Dios al mundo que entreg\u00f3 a su \u00fanico Hijo, para que no perezca ninguno de los que creen en \u00c9l, sino que tengan vida eterna\u201d, dice Jes\u00fas a Nicodemo en el fragmento del Evangelio que hoy leemos. En Cristo se nos ha manifestado la hondura de la vida escondida de Dios. Por Cristo, con Cristo y en Cristo aparece la realidad del Padre en su omnipotencia y bondad, el Hijo en su amor redentor, y el Esp\u00edritu Santo en su creaci\u00f3n, amor y comunicaci\u00f3n. La Trinidad no ha de ser algo abstracto y lejano. Lo que expresa en relaci\u00f3n con nosotros, es de una riqu\u00edsima vitalidad, puesto que somos hijos de Dios, hermanos de Jesucristo, disc\u00edpulos amados del Esp\u00edritu Santo, que siendo la fuente de esa vida, es nuestro amigo y maestro interior.<\/p>\n\n\n\n<p>El lenguaje de los te\u00f3logos, cuando nos habla de una sola naturaleza y tres Personas distintas es eso, lenguaje, l\u00f3gica del pensamiento, que se acerca al gran misterio revelado, recoge los datos que en la Revelaci\u00f3n se nos ofrecen, y trata de expresarlo como tiene que hacerlo: con la claridad posible y, no obstante, con la oscuridad inevitable. Pero es un lenguaje que merece el respeto de los que comprenden qu\u00e9 dif\u00edcil es explicar con palabras, que pertenecen a una determinada cultura, algo, por poco que sea, del misterio de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>La Trinidad es la s\u00edntesis de nuestra fe, misterio de amor, donaci\u00f3n y entrega. Si leemos con el coraz\u00f3n y con la vida los textos de hoy, veremos que nos hablan de Dios, de su intimidad. No es in\u00fatil hablar de ese misterio trinitario, aunque apenas entendamos casi nada. En la relaci\u00f3n existente entre las tres divinas Personas, se percibe en ellas la grandeza, que invita a orar; en nosotros, la humildad que sit\u00faa al hombre en su sitio. Nuestra mente se pierde, pero nuestro coraz\u00f3n encuentra. Escrib\u00eda D\u00e1maso Alonso al final de una carta a Dios: \u201cDios, no s\u00e9 qui\u00e9n eres, pero te amo. No s\u00e9 si existes. Tuyo. Te amo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera lectura nos descubre el deseo ardiente de Mois\u00e9s de conocer a Dios. Sube al monte con la Ley entre sus manos. Est\u00e1 abierto a lo que Dios quiera comunicarle. Y Dios le da una respuesta, que nos conmueve. Baja con \u00e9l, es cercano, compasivo, misericordioso, leal. Y san Pablo, en la carta a los corintios, nos invita a la alegr\u00eda y el buen \u00e1nimo. A tener un mismo sentir, porque el Dios de la paz y del amor est\u00e1 con nosotros. Se despide con la profunda f\u00f3rmula trinitaria. \u201cLa gracia de nuestro Se\u00f1or Jesucristo, el amor de Dios Padre y la comuni\u00f3n del Esp\u00edritu Santo est\u00e9 siempre con vosotros\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario a las lecturas del domingo de la Sant\u00edsima Trinidad. ABC, 2 de junio de 1996. En el nombre del Padre y del Hijo y del Esp\u00edritu Santo. 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