{"id":1609,"date":"2024-10-01T17:13:03","date_gmt":"2024-10-01T15:13:03","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1609"},"modified":"2024-10-01T17:13:03","modified_gmt":"2024-10-01T15:13:03","password":"","slug":"domingo-de-ramos-comentario-al-evangelio-del-domingo-de-ramos-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/domingo-de-ramos-comentario-al-evangelio-del-domingo-de-ramos-ciclo-a\/","title":{"rendered":"Domingo de Ramos, comentario al evangelio del Domingo de Ramos (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size wp-block-paragraph\">Comentario al evangelio del Domingo de Ramos. ABC, 31 de marzo de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos disponemos a celebrar solemnemente el misterio pascual. Empieza la semana cumbre, nuestra Semana Santa. Vamos a asistir a celebraciones populares y a profundos oficios lit\u00fargicos, a leer una y otra vez la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or, todo ello para penetrar en el gran misterio de amor del Dios a los hombres, centrado en la instituci\u00f3n de la Eucarist\u00eda y del sacerdocio, en la llamada de Jes\u00fas al amor fraterno, en su mensaje de la \u00daltima Cena, en su Pasi\u00f3n, Muerte y Resurrecci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los contrastes y paradojas, que acompa\u00f1an la vida de Jes\u00fas, tienen su m\u00e1xima expresi\u00f3n en esta semana que iniciamos con la celebraci\u00f3n del Domingo de Ramos. Cristo, Rey, Profeta, Mes\u00edas, sencillo, pobre, humilde, aclamado por el pueblo y por los ni\u00f1os; que pasa haciendo el bien, que predica y muestra el camino, la libertad, el amor, y que, por contraste, es v\u00edctima de injusticias y crueldades insufribles. Cristo, que cura, sana, bendice, acaricia y consuela a los que m\u00e1s lo necesitan, y Cristo que es sometido a las m\u00e1s acerbas cr\u00edticas, mal interpretado, rechazado, perseguido hasta la muerte m\u00e1s ignominiosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esa jornada de camino a Jerusal\u00e9n, la multitud le aclama: \u201cHosanna al Hijo de David. Bendito el que viene en nombre del Se\u00f1or\u201d, pero ese mismo d\u00eda los grupos m\u00e1s influyentes del pueblo jud\u00edo est\u00e1n tramando, en concili\u00e1bulos secretos, el modo de eliminar a aquel que con la grandeza de sus virtudes tanto les humilla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jes\u00fas, envuelto en esa atm\u00f3sfera de tantas contradicciones, es un anticipo de lo que va a ser a trav\u00e9s de los siglos frente a la humanidad. Nunca dejar\u00e1 de ser amado y adorado; nunca dejar\u00e1 de ser menospreciado y perseguido. \u00bfPor qu\u00e9 este misterio? En este que llamamos <em>Domingo de Ramos<\/em> leemos algo del poema del Siervo de Yahv\u00e9, de Isa\u00edas, que nos lleva a contemplar la figura del Mes\u00edas, que sufre y se entrega en una inmolaci\u00f3n sublime. En la segunda lectura se nos invita a reflexionar sobre el anonadamiento de Jes\u00fas, el Hijo de Dios, con un texto de la carta de san Pablo a los filipenses conmovedor. El cristiano que lo lee o lo escucha, sentir\u00e1 en su interior una llamada al arrepentimiento, que le libera de toda clase de orgullo y arrogancia para mejor imitar a su Maestro querido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se recita tambi\u00e9n la Pasi\u00f3n del Se\u00f1or seg\u00fan san Mateo. Vemos a Cristo que padece, muere y resucita. Pasi\u00f3n y resurrecci\u00f3n son la culminaci\u00f3n y resumen de todo lo que precede. Todo converge aqu\u00ed. \u00c9l apur\u00f3 hasta las heces del c\u00e1liz de la culpabilidad. Nosotros somos m\u00e1s peque\u00f1os que nuestro pecado que ofende a Dios. \u00a1Qu\u00e9 mal podemos medir la importancia del mal que hacemos! Solo Dios es capaz de penetrarlo, pensarlo y juzgarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta es la Pasi\u00f3n y muerte de Jes\u00fas. Se someti\u00f3 por amor, con plena conciencia, con entera libertad. Nadie ha padecido como Jesucristo, porque \u00c9l es la misma vida. Nadie ha ca\u00eddo tan hondo en la soledad, dolor y desamparo, en la angustia y quebrantamiento. \u201cMe muero de tristeza\u201d. \u201cSi es posible, que pase de m\u00ed este c\u00e1liz\u201d. \u201cDios m\u00edo, Dios m\u00edo, por qu\u00e9 me has abandonado\u201d. S\u00f3lo en la medida en que vayamos aprendiendo a amar a Cristo, empezaremos a comprender.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario al evangelio del Domingo de Ramos. ABC, 31 de marzo de 1996. Nos disponemos a celebrar solemnemente el misterio pascual. 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