{"id":1603,"date":"2024-10-01T17:10:56","date_gmt":"2024-10-01T15:10:56","guid":{"rendered":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/?post_type=docs&#038;p=1603"},"modified":"2024-10-01T17:10:57","modified_gmt":"2024-10-01T15:10:57","password":"","slug":"creo-senor-comentario-al-evangelio-del-iv-domingo-de-cuaresma-ciclo-a","status":"publish","type":"docs","link":"https:\/\/www.cardenaldonmarcelo.es\/index.php\/docs\/creo-senor-comentario-al-evangelio-del-iv-domingo-de-cuaresma-ciclo-a\/","title":{"rendered":"Creo, Se\u00f1or, comentario al evangelio del IV domingo de Cuaresma (ciclo A)"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-center has-small-font-size\">Comentario al evangelio del IV domingo de Cuaresma. ABC, 17 de marzo de 1996.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que los hombres han rechazado, con mayor obstinaci\u00f3n, del mensaje cristiano \u2013escribe Mauriac\u2013 es que el valor de la fe sea igual en todos los hombres y en todas las razas. Es valioso el \u00f3bolo de la viuda pobre, porque da con fe todo lo que tiene; y lo son la actitud del centuri\u00f3n, la de Zaqueo, la de la cananea, la del buen ladr\u00f3n, porque ponen de manifiesto su fe. Como lo es la entrega total de la Samaritana, que coment\u00e1bamos el domingo anterior, entrega reflexiva, no alocada y calenturienta, movida por un coraz\u00f3n bueno y arrepentido, deseoso de abandonar tantos amores extraviados. Como valiosa es tambi\u00e9n la fe del pobre ciego, del que nos habla el evangelio de hoy. Para Jes\u00fas no hay acepci\u00f3n de personas.<\/p>\n\n\n\n<p>Las lecturas de hoy son una nueva confirmaci\u00f3n de lo que digo. Es el domingo de la luz. La cada vez m\u00e1s pr\u00f3xima Pascua, con el esplendor de la Resurrecci\u00f3n, hace que la liturgia est\u00e9 ya como traspasada por reflexiones y hechos, que simbolizan o afirman la cercan\u00eda del que es la luz en las tinieblas.<\/p>\n\n\n\n<p>Contra toda apariencia, porque Dios ve con ojos distintos de los nuestros y con una luz que no es de este mundo, es ungido David, rey de Israel. El m\u00e1s peque\u00f1o para la empresa m\u00e1s grande. Tenemos que estar atentos a Dios y a los caminos por donde quiera llevarnos. Que s\u00ed se conocen, si queremos.<\/p>\n\n\n\n<p>San Pablo, con su carta a los efesios, nos dice que cuando viv\u00edamos apartados de los caminos del Se\u00f1or, \u00e9ramos tinieblas. Pero ahora somos luz en el Se\u00f1or y hemos de caminar como hijos de la luz, portadores de toda bondad, justicia y verdad, que son el fruto de la luz, y buscando siempre lo que agrada al Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>A los que prefieren no hacer caso y seguir en la esterilidad tenebrosa de su lejan\u00eda les recuerda san Pablo las palabras de un himno lit\u00fargico, que se cantaba en las reuniones de los cristianos, cuando pod\u00edan celebrarlas sin peligro. \u201cDespierta, t\u00fa, que duermes, lev\u00e1ntate de entre los muertos y Cristo ser\u00e1 tu luz\u201d. Otra vez la luz. Y para completar la ense\u00f1anza, que la liturgia nos ofrece con las lecturas de este domingo de la luz, se nos presenta la narraci\u00f3n evang\u00e9lica de la curaci\u00f3n de un ciego de nacimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una p\u00e1gina literariamente de las m\u00e1s bellas del Evangelio. El dramatismo que encierra, no es suficiente para borrar la hermosa simbolog\u00eda, que encierra la forma de actuar de Jes\u00fas: saliva en el polvo, barro humedecido, aplicaci\u00f3n a los ojos, lavatorio en la piscina de Silo\u00e9&#8230; \u00bfno es todo ello algo as\u00ed como acudir a la pila bautismal para pasar de las tinieblas a la luz? Porque fue todo un proceso el que quiso seguir Jes\u00fas para curarle. Nosotros tambi\u00e9n tenemos que reconocer nuestra ceguera, sentir la necesidad de ser salvados por \u00c9l, valorar el poder de la gracia de Dios. Tenemos que escuchar sus palabras y abrir nuestro coraz\u00f3n a la luz y a la esperanza. Ponernos en las manos de Jes\u00fas, aunque de momento nos parece que s\u00f3lo sentimos el barro en los ojos. Lavarnos, purificarnos, confesarnos, creer en los sacramentos como signos reales de la salvaci\u00f3n, del amor de Dios, de la cercan\u00eda de su misericordia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Comentario al evangelio del IV domingo de Cuaresma. ABC, 17 de marzo de 1996. Lo que los hombres han rechazado, con mayor obstinaci\u00f3n, del mensaje cristiano \u2013escribe Mauriac\u2013 es que el valor de la fe sea igual en todos los hombres y en todas las razas. 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